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1
manuales
A
mérica Latina:
aspectos conceptuales de los
censos del 2000
(Seminario Censos 2000: diseño conceptual y
temas a investigar en América Latina)
División de Población
Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía, CELADE
Santiago de Chile, junio de 1999
Esta publicación contiene las ponencias presentadas al seminario “Censos
2000: Diseño conceptual y temas a investigar en América Latina”, realizado
en Santiago del 13 al 16 de octubre de 1998. El Director del
CELADE/División de Población de la CEPAL agradece al Instituto Nacional
de Estadísticas de Chile y al Fondo de Población de las Naciones Unidas la
cooperación brindada a esta actividad.
La compilación y edición estuvo a cargo de Susana Schkolnik, bajo la
supervisión de Juan Chackiel, Jefe del Área de Demografía. Las opiniones
expresadas en esta publicación, que no ha sido sometida a revisión editorial,
son de exclusiva responsabilidad de quienes las emitieron y pueden no
coincidir con las de la Organización.
Publicación de las Naciones Unidas
LC/L.1204-P
ISBN: 92-1-321493-6
Copyright © Naciones Unidas, junio de 1999. Todos los derechos reservados
Número de venta: S.99.II.G.9
Impreso en Naciones Unidas, Santiago de Chile
La autorización para reproducir total o parcialmente esta obra debe solicitarse al
Secretario de la Junta de Publicaciones, Sede de las Naciones Unidas, Nueva York,
N.Y. 10017, Estados Unidos. Los Estados miembros y sus instituciones
gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa. Sólo se les
solicita que mencionen la fuente e informen a las Naciones Unidas de tal reproducción.
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Índice
Resumen ............................................................................. 7
Parte I. Introducción..................................................................... 9
Discursos inaugurales
Reynaldo Bajraj, Secretario Ejecutivo Adjunto de la
•
CEPAL................................................................................. 11
Rogelio Fernández, Representante del FNUAP para
•
Perú, Chile y Paraguay......................................................... 14
Máximo Aguilera, Director Nacional del Instituto
•
Nacional de Estadísticas (INE) - Chile ................................ 16
A modo de introducción y síntesis. Juan Chackiel,
Jefe Área Demografía del CELADE, CEPAL ........................... 19
Parte II. Los censos y las políticas y programas de
desarrollo ........................................................................... 29
1. Algunas reflexiones sobre la producción de estadísticas
y uso de la información censal, Máximo Aguilera,
INE-Chile............................................................................ 31
2. Los censos como instrumento para las políticas y los
programas de desarrollo económico y social: la
experiencia francesa y europea, Alain Lery,
CEPED-Francia .................................................................. 35
3. Propuesta de temas a investigar en el censo venezolano:
conclusiones del Consejo Técnico, Hellen Méndez,
OCEI-Venezuela................................................................. 41
4. América Latina: Los censos del 2000 y el desarrollo
social, Susana Schkolnik, CEPAL/CELADE y
José M. Guzmán, FNUAP .................................................. 63
3
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
5.
Encuesta sobre la experiencia censal en aspectos conceptuales.
Informe Preliminar, Fabiana Del Popolo, Consultora CEPAL/CELADE ....................... 81
Parte III. Conceptos censales básicos ...................................................................... 133
6. El censo de población como una operación integral: etapas preparatorias,
trabajo de campo, procesamiento, análisis y difusión de resultados,
Odette Tacla, INE-Chile ................................................................................................. 135
7. Conceptos básicos del censo: experiencias de Haití, Daniel Milbin, IHSI-Haití .......... 147
8. La utilización del muestreo en los censos de población y vivienda,
Elsa Resano, INEGI-México........................................................................................... 157
9. Comentarios a los documentos 6, 7 y 8, Zélia M. Bianchini, IBGE-Brasil .................... 163
Parte IV. Vivienda, hogar y familia ............................................................................ 169
10. Unidad de empadronamiento: ¿hogar, vivienda o familia? Ventajas y
desventajas del enfoque del censo brasileño, Alicia Bercovich y
Nilza Martins Pereira, IBGE-Brasil ............................................................................... 171
11. Unidad de empadronamiento y la relación de parentesco: El estudio de la
estructura y tipos de familia, Ana Rico de Alonso, Consultora-Colombia...................... 183
12. Comentarios a los documentos 10 y 11, Irma Arriagada, CEPAL ................................ 199
13. Información censal relevante para la medición del déficit
habitacional, Jorge Rodríguez, CEPAL/CELADE ......................................................... 205
14. Características de la vivienda y del hogar, Pedro Córdova, INEI-Perú ......................... 259
15. Comentarios a los documentos 13 y 14, Iván Silva, ILPES/CEPAL .............................. 275
Parte V. Características educativas y económicas .................................................. 281
16. Las estadísticas educativas en América Latina, Maritza Rossi de Pérez,
ONE-República Dominicana........................................................................................... 283
17. Análisis del módulo educación en los censos de población de Paraguay,
Zulma Sosa y Myrian Dávalos, DGEEC-Paraguay......................................................... 291
18. Comentarios a los documentos 16 y 17, Pascual Gerstenfeld, CEPAL ......................... 303
19. Criterios para determinar la población económicamente activa en los censos de
población y comparabilidad con las encuestas de hogares, Daniel Sucazes,
INE-Uruguay ................................................................................................................... 309
20. Dos desafíos de los censos argentinos: la medición de la condición de actividad
en el censo de 1991 y la categoría ocupacional en el censo del 2000,
Alejandro Giusti y María C. Rodríguez Gauna, INDEC-Argentina............................... 325
21. Comentarios a los documentos 19 y 20, Rosa Bravo, CEPAL ....................................... 337
Parte VI. Origen étnico ............................................................................................... 341
22. Criterios de identificación del origen étnico con especial referencia a los
pueblos indígenas y originarios, Luis Pereira, INE-Bolivia........................................... 343
23. La identificación de poblaciones indígenas en los censos de América
Latina, Alexia Peyser y Juan Chackiel, CEPAL/CELADE ............................................ 353
24. Comentarios a los documentos 22 y 23, Yolanda Bodnar, DANE-Colombia ................ 365
Parte VII. Características demográficas y de salud ................................................. 371
25. Preguntas destinadas a investigar la fecundidad, mortalidad en la niñez y
mortalidad de adultos, Ralph Hakkert, FNUAP ............................................................. 373
26. Marco conceptual y resultados de las pruebas en campo de las variables
de salud y discapacidad para el Censo de Población y Vivienda 2000,
Elsa Resano, INEGI-México........................................................................................... 387
27. Comentarios a los documentos 25 y 26, Domingo Primante, INEC-Nicaragua............. 405
Parte VIII. Movimientos migratorios.......................................................................... 413
28. La migración internacional en los censos de población,
Jorge Martínez, CEPAL/CELADE................................................................................. 415
4
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
29. La investigación de las migraciones internas en los censos de población,
Manuel Rincón, DANE-Colombia.................................................................................. 435
30. La medición de la movilidad territorial en Argentina a través del
Censo 2000: viejos y nuevos desafíos, Alejandro Giusti, Gladys Massé y
Mariela Goldberg, INDEC-Argentina............................................................................ 453
31. Comentarios a los documentos 28, 29 y 30, Miguel Villa, CEPAL/CELADE............... 465
Parte IX. Diseño del cuestionario censal ...................................................................469
32. Diseño de cuestionarios censales, Carlos Ellis, Naciones Unidas ................................. 471
33. Algunas reflexiones acerca de un formulario censal diseñado para captura de datos
mediante tecnología de imágenes (scanners), Nelly T. Niedworok, INE-Uruguay......... 479
34. El impacto del escáner en el procesamiento censal, Ari N. Silva, Consultor-Brasil ...... 491
35. Comentarios a los documentos 32, 33 y 34, Matthew Christenson, U.S. Bureau
of the Census, Estados Unidos........................................................................................ 503
Parte X. Crítica y evaluación censal...........................................................................505
36. Criterios de consistencia e imputación de la no respuesta, Alejandro Sabag y
Gustavo Villalón, INE-Chile........................................................................................... 507
37. Encuestas post-censales, Margel Beteta y Domingo Primante, INEC-Nicaragua ......... 519
38. Comentarios a los documentos 36 y37, Dirk Jaspers-Faijer, CEPAL/CELADE.......... 531
Parte XI. Reflexiones finales.......................................................................................535
María Marta Báez, Coordinadora General del Área de Estadística y Censos,
•
MEIC - Costa Rica ............................................................................................................ 537
Marta G. Becker, Directora General, DGEEC - Paraguay................................................ 540
•
Maritza Rossi de Pérez, Directora Nacional, ONE - República Dominicana................... 542
•
Rogelio Fernández, Representante del FNUAP para Perú, Chile y Paraguay.................. 543
•
Anexo
Lista de participantes del Seminario Censos 2000................................................................. 545
5
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Resumen
Como parte de las actividades de apoyo a la preparación de los
censos de población y vivienda de la década del 2000, se realizó un
seminario sobre “Diseño conceptual y temas a investigar en los censos
del 2000 en América Latina”. Éste se llevó a cabo en Santiago de
Chile, entre el 13 y el 16 de octubre de 1998, organizado por la
Comisión Económica para América Latina y el Caribe/Centro
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CEPAL/CELADE) y el
Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile, con el apoyo
financiero del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP).
Participaron aproximadamente sesenta representantes de los institutos
y direcciones de estadística de dieciocho países de la región y de
países desarrollados, así como expertos de organismos internacionales.
Este libro contiene las ponencias y comentarios presentados en
esa ocasión, así como parte de los resultados de la encuesta realizada
por el CELADE a los países latinoamericanos sobre el tema.
Comprende una parte introductoria, que incluye los discursos
inaugurales y un artículo que reseña los aspectos más sobresalientes
del debate; luego incluye los documentos y comentarios, siguiendo
aproximadamente el desarrollo del seminario.
7
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
En primer lugar, se destaca la importancia de las actividades de preparación de los censos de
población y vivienda para la formulación, ejecución y evaluación de políticas y programas de
desarrollo. Luego, se analizan aspectos conceptuales básicos de los censos, tales como los criterios
de empadronamiento (censos de hecho y de derecho), la unidad de empadronamiento (vivienda y
hogar) y el uso del muestreo en terreno. Además, se da amplia consideración a los temas que debe
incluir el cuestionario censal: características de la vivienda y el hogar, características educativas y
económicas, origen étnico, y características demográficas y de salud. También se abordan algunos
temas operativos y tecnológicos vinculados al diseño del cuestionario y la evaluación de los
resultados. Un punto especialmente destacado es la influencia de la tecnología moderna, por
ejemplo el uso de lectoras de imágenes, sobre aspectos conceptuales de los censos.
8
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Parte I
Introducción
9
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Discursos inaugurales
Discurso inaugural de Reynaldo Bajraj,
Secretario Ejecutivo Adjunto de la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL)
En nombre del Secretario Ejecutivo de la CEPAL tengo el gran
placer de darles la bienvenida a esta casa y expresarles nuestro beneplácito
de que en su seno los países de la región analicen un tema tan crucial en
nuestros tiempos: la información censal sobre población y vivienda.
La CEPAL, como se sabe, tiene un doble carácter. Por un lado,
como centro de pensamiento económico y social y, por otro, al ser una
institución que presta asesoría y capacitación entiende que este
pensamiento debe ser aplicado a las políticas y programas de desarrollo. El
nexo entre estos dos aspectos, entre pensamiento y aplicación, está dado
principalmente por dos elementos: el contacto con la realidad, a través de
los programas de capacitación y asesoría técnica que nos ponen en
contacto con los actores, y el conocimiento factual, el conocimiento de los
hechos. Este último, por cierto, se nutre de la información sobre la región,
la que en el caso de población y vivienda depende crucialmente de los
censos.
Como consecuencia de esto, estamos naturalmente involucrados en
los temas censales, lo que se hace a través del CELADE, institución que
ha participado desde su creación, hace poco más de 40 años, en las tareas
preparatorias, de procesamiento y análisis de los censos de la región.
11
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Por la importancia que damos a la discusión de las ideas, en este caso en función de las
demandas de información para el desarrollo, los aspectos conceptuales ligados a los censos son de
máximo interés para nosotros. También consideramos relevante el tema de la gestión de la
operación censal en todas sus etapas, porque de ello depende la calidad de los datos recogidos. Por
eso, estamos realizando esfuerzos para que en el próximo año podamos ofrecer un ámbito de
discusión sobre este tema. En cuanto al desarrollo tecnológico, de evolución tan rápida, con sus
beneficios y riesgos, nos mantenemos informados y también hemos incursionado con nuestros
propios desarrollos, conocidos por los países. Pero nuestra preocupación comienza por los temas
conceptuales y los contenidos sustantivos y el haber planteado este seminario que hoy inauguramos
es consecuencia de la alta prioridad que damos a esos aspectos conceptuales.
Nos parece propicia la ocasión para que directores nacionales de estadística, directores de
censos y otros profesionales de los institutos de estadísticas de América Latina y el Caribe,
conjuntamente con expertos de países desarrollados y especialistas de Naciones Unidas,
desarrollen, en base a su rica experiencia, el tema de la utilización de los censos para políticas y
programas de desarrollo.
La Transformación Productiva con Equidad, propuesta de la CEPAL para encarar el
desarrollo de nuestros países en este cambio de siglo, se basa en dos conceptos anclas: el aumento
de la productividad mediante la introducción del cambio técnico en la producción y el doble papel
de la población, como factor del cambio (en el sentido de hacedor) y como destinataria del
consecuente progreso económico y social. En este sentido, la población está en el corazón del
pensamiento actual de nuestra casa, de allí lo crucial de ampliar nuestros conocimientos sobre la
población (sus condiciones de vida, potencialidades productivas, su distribución espacial, etc.) y la
primera preocupación en ese sentido es tener buenos censos.
Llevar a la buena práctica esta preocupación requiere repasar con acuciosidad los principales
temas, dilemas y polémicas de la actividad censal, que siendo un operativo de alta complejidad,
universal en su alcance y que moviliza un país completo, tiene en abundancia dichos temas,
dilemas y polémicas.
Esto se va a ver de modo cuidadoso y en forma ilustrada de la mano de ponentes y
comentaristas en las siguientes sesiones, que tratarán unidades temáticas dedicadas a conceptos
censales fundamentales, una dedicada a la unidad de empadronamiento y a las características que
hacen a las políticas sociales más importantes, como lo son educación, salud y vivienda. Asimismo,
se va a hablar del tratamiento de subpoblaciones de gran relevancia, como por ejemplo, los grupos
indígenas, y se dará atención al fenómeno de la movilidad de la población.
La movilidad de la población cobra cada vez más importancia por el aumento permanente de las
migraciones internacionales, además de la urbanización creciente en nuestros países, lo que se une a las
nuevas formas que adquieren los movimientos migratorios: el fenómeno de la residencia múltiple, los
movimientos pendulares referidos a los lugares de trabajo, la migración de retorno, etc.
Los temas más específicamente técnicos, como el diseño del cuestionario censal y la
evaluación de los resultados de la operación no van a estar ausentes, ya que poco se gana con
prestar atención a todos los demás aspectos, e incluso a la utilización de los datos, si no se toma en
consideración la calidad de la operación misma y de los frutos que de ella se obtiene.
Uno de los dilemas de los censos es el graduar el equilibrio entre cuánto se mantiene la
tradición y cuánto se cambia para atender las preocupaciones sociales emergentes. No falta quienes
han preconizado la necesidad de incorporar nuevas preguntas, como por ejemplo, las relacionadas
con los temas de medio ambiente o seguridad ciudadana pero, por otra parte, hay límites a la
cantidad y a la variedad de preguntas que puede plantear un censo. Un tema que va a rondar todo el
Seminario, es precisamente el de cómo combinar ambos puntos de vista, posiblemente cómo tener
12
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
en el censo un instrumento básico que permita, a partir de él, diseñar mejor ulteriores,
recolecciones, por vías muestrales o estadísticas continuas o por posteriores relevamientos
universales especializados como los censos económicos, agrícolas y otros, para dar cuenta de
preocupaciones y preguntas también especializadas.
Un esfuerzo de esta naturaleza, el de discutir todos estos temas concentrado en tres días y
medio, no se podría encarar si no se tuvieran aquí en la sala los mejores aportes que puedan
reunirse en la región: los expertos en censos de los institutos de estadística, del ámbito académico y
los expertos de agencias especializadas de Naciones Unidas y, además, el apoyo institucional del
Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, que comparte con nosotros la organización del evento,
y del Fondo de Población de Naciones Unidas. Asimismo también debemos agradecer los aportes
de la cooperación francesa, de la Oficina del Censo de los Estados Unidos y, por cierto, de los
Gobiernos de la región. Queremos agradecer el esfuerzo hecho por los que han viajado,
especialmente desde el extranjero, para acudir al Seminario, ojalá pudieran aprovechar para pasear
un poco por esta ciudad tan bella, pero me temo que el celo de los organizadores no les va a dejar
mucho tiempo para eso.
Esta reunión será seguramente un ejemplo de la forma de trabajar de las Naciones Unidas, en
que se busca intercambiar experiencias, enriquecer el conocimiento de todos y facilitar, a partir de
ello, que cada país tome en el marco de sus propias realidades y en el ejercicio de sus potestades,
las decisiones sobre cómo diseñar el mejor censo posible. Permítanme augurarles el mayor éxito en
esos trabajos. Muchas gracias.
13
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Discurso inaugural de Rogelio Fernández, Representante del
Fondo de Población de las Naciones Unidas para Perú, Chile y
Paraguay (FNUAP)
Es un placer participar en este seminario y en mi nombre y en el del Fondo de Población de
las Naciones Unidas, me es muy grato felicitar a la CEPAL y al CELADE por la realización de tan
oportuna e importante actividad.
Todos sabemos que el censo sigue siendo un instrumento fundamental para proveer la
información necesaria a la toma de decisiones y el diseño de políticas y programas de desarrollo.
Sin embargo, en diferentes circunstancias y bajo diferentes puntos de vista, es una operación que
continuamente está siendo cuestionada o reanalizada. Es esta una oportunidad, a las puertas del
nuevo milenio, para mirar un instrumento tan tradicional como el censo, pero que al mismo tiempo
puede ser tan innovativo y acompañar o, incluso, impulsar la incorporación de la tecnología para la
obtención de información, para poner la información al alcance de los tomadores de decisiones o de
los investigadores. Ello es sumamente importante.
Es esta la oportunidad de mirar de nuevo a este instrumento, pensar en términos de
planificación, en términos de desarrollo. En este sentido, hay temas que surgen y que son temas de
siempre y hay temas que son nuevos. Sobre los temas, tanto los de siempre como los nuevos,
Reynaldo Bajraj ya nos ha dado un panorama bastante completo, de modo que voy nada más que a
revisitarlos de alguna manera.
Un aspecto fundamental que ya ha sido señalado por Reynaldo Bajraj, es la necesidad de
quiénes son los responsables de diseñar políticas y programas, conocer la realidad sobre la cual
deben actuar. El censo sigue siendo, si no en todos los países de América Latina, en la gran
mayoría de ellos, la fuente fundamental de esta información. Para quienes tienen la responsabilidad
de diseñar y planear el censo, entre los temas de siempre está el de establecer un equilibrio entre las
necesidades de los diferentes sectores que piden información y los aspectos prácticos en cuanto al
diseño, el tamaño y las partes operativas que pueden hacer que la operación recoja información
válida, relevante y confiable.
En cuanto a encontrar este equilibrio, nuevamente algo de lo que siempre se habla cada vez
que estamos en la puerta de un censo, es de la perspectiva de los usuarios. Es un tema que no
siempre se resuelve de la misma manera, a veces, por el mayor peso que se da a las consideraciones
de tipo tecnológico y, otras veces, a los aspectos conceptuales, pero es claro que la perspectiva de
usuario es cada vez más relevante. Desde el momento en que hay una mayor gama de opciones, en
términos de encuestas y de fuentes alternativas es necesario revisar este tema y analizarlo con
cuidado. Por ejemplo, hasta qué punto, en el censo se incluye una cierta información, qué tipo de
usuario se tiene en mente y cuán amplia va a ser la utilización del dato que sea justificable desde el
punto de vista de los costos. Además, es necesario decidir cómo complementar el censo con
operaciones más focalizadas, más específicas y de menor costo, que puedan analizar en
profundidad temas particulares.
Es muy importante que al momento de planificar el censo se tome en cuenta esta perspectiva,
y se tenga una visión de complementariedad entre el censo y fuentes alternativas. El poder vincular
y asociar de una manera relevante la información censal con las encuestas: encuestas de hogares, de
salud, demográficas.
Otro tema que está siempre presente, pero que se renueva en cada censo, es el de cuáles son
los temas actuales, los temas que no pueden faltar en un censo. En el contexto de América Latina, y
haciendo referencia a esta responsabilidad de proveer elementos para el diseño de políticas y
14
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
programas, es esencial proporcionar los datos, los insumos necesarios para diseñar intervenciones
para el alivio de la pobreza, para el combate de la pobreza. En este momento, el tema prioritario en
la región es el crecimiento con equidad, y hay que pensar entonces qué temas dentro del censo
pueden contribuir a definir esta preocupación fundamental de los que están trabajando en pobreza:
la posibilidad de focalizar, de identificar los núcleos de pobreza dura que son los más difíciles de
alcanzar y para los cuales la información que permita un adecuado diseño de políticas es
fundamental.
Hay temas ya en la agenda que están favoreciendo esta perspectiva, por ejemplo, se observa
que está presente la temática de grupos indígenas, grupos étnicos, y creo que habría que examinar
de nuevo las características socioeconómicas con esta perspectiva. Se requeriría precisar mejor el
tipo de abordaje, el tipo de parámetros más importantes en educación, salud y vivienda y otras
variables para obtener esta información que permita focalizar las intervenciones para alcanzar
núcleos duros de pobreza.
Para cerrar estas reflexiones vale la pena volver a enfatizar la importancia de una utilización
plena de una gama de datos tan rica como la que el censo provee. Es una constante, y
probablemente en todos los países, que la gran inversión que se hace para el censo, en gran medida,
queda subutilizada. Tal vez este no sea un tema central en esta reunión, pero podrían levantarse
propuestas que permitan explorar más en profundidad este problema y sugerir cómo los organismos
productores y los usuarios de datos censales se pueden articular mejor, qué tipo de programas se
podrían desarrollar para estimular un uso intensivo del censo. Se trata realmente de hacer que esta
operación tan costosa sea costo-efectiva y que podamos sacar el mayor beneficio posible en
términos de orientar programas y políticas.
Viendo la agenda y la calidad de los participantes de este seminario considero que se podría
avanzar bastante en este camino. Muchas gracias.
15
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Discurso inaugural de Máximo Aguilera, Director Nacional del
Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE)
Es motivo de satisfacción para el INE, estar participando en este Seminario Censos 2000 y
haber contribuido a la organización del mismo. Cuando CELADE nos hizo la invitación de
colaborar en la organización de este Seminario, nosotros no tuvimos ninguna duda en sumarnos a
este esfuerzo, porque estábamos seguros de que era un esfuerzo que iba a rendir frutos importantes
para la labor que debemos realizar en la región en estos temas. Pienso que tanto la agenda, como la
calidad de los participantes, están ya indicando muy claramente que eso efectivamente va a ser así.
Creemos que hay óptimas condiciones para que la discusión, el intercambio de ideas y de
sugerencias, sean muy fructíferos en estos días. Pensamos que el trabajo previo que se ha realizado,
especialmente de parte del CELADE, ha sido de muy buena calidad y creemos que la mejor
demostración de ello ha sido la amplia respuesta que ha tenido de parte de los países y su deseo de
participar, que se ve hoy día materializado en este encuentro.
El Instituto Nacional de Estadísticas de Chile es el organismo público encargado de la
elaboración y difusión de las estadísticas oficiales del país y en particular de la elaboración de los
censos, en primer lugar de los censos de población y vivienda. El INE cumplió en el mes de
septiembre 155 años desde su fundación, en 1843, como Dirección de Censos y de Estadística y,
naturalmente, en este largo caminar ha tenido la oportunidad de realizar distintas actividades y, sin
duda, una de estas actividades, que ha sido la columna vertebral de su caminar, son los censos de
población y vivienda. Nuestra institución tiene una gran experiencia en esta materia y quisiéramos
en esta ocasión compartirla con ustedes.
Nos aprestamos para iniciar los preparativos para realizar nuestro próximo censo de
población y vivienda en el año 2002. Debemos recordarles que nuestro último censo se realizó en
1992, de modo tal que lo que aquí se discuta y la experiencia que tengan los países que realicen los
censos con anterioridad va a ser para nosotros de gran utilidad.
Como sabemos, los censos de población son el único medio de recoger información
sociodemográfica de toda la población a través de las distintas unidades geográficas, inclusive de
las más pequeñas. Las características de la población a través del tiempo, es decir, su volumen, su
distribución espacial, su estructura según distintas variables permiten conocer el estado, evolución
y las consecuencias de los cambios de la población en la realidad socioeconómica del país.
Esta aproximación al conocimiento del cambio poblacional que entregan los censos,
constituye una de las varias dimensiones de la relación entre población y desarrollo. Por esto, la
realización de los censos 2000 en América Latina, significará un notable aporte al conocimiento de
las características poblacionales de nuestros países, lo que será básico para las políticas de
desarrollo económico y social que apliquemos en el próximo milenio.
En esta oportunidad quisiera destacar el permanente e importante apoyo que han brindado
los organismos internacionales ligados a las actividades y temas de la población. Han contribuido
con esfuerzos señeros a los países latinoamericanos tanto en el ámbito técnico como en el
desarrollo y difusión de tecnologías que permiten la modernización de los sistemas estadísticos y la
realización de los censos de población. Muy especialmente agradecemos al Centro
Latinoamericano de Demografía, CELADE, por la colaboración permanente brindada al INE en
distintas materias, en particular, en la proyección de población total del país así como su constante
apoyo en el quehacer demográfico del Instituto.
Las instituciones de estadística de América Latina han recibido los beneficios inherentes al
uso de metodologías y de programas desarrollados y difundidos por el CELADE, por ejemplo, en
16
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Chile, el uso del sistema de recuperación de datos para áreas menores REDATAM, se utiliza hasta
en niveles locales, siendo en la actualidad un instrumento muy importante para la política comunal
y regional.
El censo de población ha sido y será un instrumento fundamental que otorga información,
que permite contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad en la región y más aún en
momentos en que nuestros países están en condiciones de utilizar los avances que se han venido
produciendo con el desarrollo de las tecnologías de información.
La posibilidad de lograr exitosas estrategias de desarrollo y la superación de las dificultades
que afecta la población de nuestros países, pasa por el reconocimiento de los tipos de rezago y de
los sectores afectados, así como del esfuerzo conjunto de nuestra región. En esta perspectiva los
próximos censo de América Latina, que se llevarán a cabo en torno al año 2000 permitirán, sin
duda, mejorar el conocimiento de las características de los distintos sectores de la sociedad de
comienzos del milenio.
Los cambios que muestran las proyecciones de población plantean nuevos desafíos que las
políticas públicas deberán recoger, ya en las dos intervenciones anteriores se mencionaron cuáles
son esos problemas centrales. Por todo esto es que el seminario que iniciamos hoy, en la
perspectiva de la preparación y diseño de los próximos censos, es de importancia fundamental y no
sólo para nuestras instituciones, sino para los países en su conjunto.
Quisiera finalizar dándoles una cordial bienvenida a nuestro país y espero que su estadía en
Chile sea muy grata y ojalá que puedan tener algo más de tiempo para poder conocer algo de
nuestra ciudad. Muchas gracias.
17
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
A modo de introducción y síntesis
Juan Chackiel
Jefe Área Demografía del CELADE, CEPAL
Esta nota introductoria está basada en los documentos y
comentarios presentados al seminario, así como en el resumen de los
debates recogidos en las relatorías de las sesiones. También constituye
un insumo de esta presentación, la encuesta sobre la experiencia
censal y sus proyecciones futuras que realizó el CELADE en julio de
1998 y que fue respondida por todos los países.
Existe consenso en que los censos de población y vivienda son
una fuente necesaria de información que debe articularse con otras
fuentes en un sistema integrado de estadísticas nacionales. Sin
embargo, hay una gran heterogeneidad en la forma como se
desarrollan los censos y en los temas incluidos. Estas diferencias
provienen de aspectos culturales y socioeconómicos y por la gran
diversidad en cuanto a magnitud de población y superficie geográfica
de los países pero, también, por los diversos enfoques conceptuales
que se aplican.
En términos generales se reconoce la utilidad de los censos
para:
i)
determinar la población nacional y de las divisiones
geográficas, con fines políticos, de programación y
administrativos
19
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
ii)
elaborar estimaciones y proyecciones demográficas nacionales, subnacionales y
desagregadas por temas
iii)
analizar la situación sociodemográfica de poblaciones poco numerosas (hoy en día
combinando con sistemas de información geográfica)
iv)
proceder a la identificación de grupos vulnerables (pobres, desplazados, indígenas,
discapacitados, mujeres, jóvenes, tercera edad)
v)
elaborar estimaciones de la demanda sectorial (vivienda, educación, salud, seguridad
social, empleo, transporte), y
vi)
servir como marco muestral para estudios en profundidad.
A efectos prácticos, se puede considerar que los procesos censales involucran:
i)
aspectos conceptuales en su diseño y definición de los temas a investigar
ii)
aspectos operativos, que tienen que ver con la gestión censal en todas sus etapas
iii)
aspectos tecnológicos, generalmente vinculados a la informática (cartografía digital,
captura automática de datos, procesamiento, difusión por medios electrónicos).
Estos dos últimos tienen importancia y validez en la medida en que ayudan al logro de los
objetivos sustantivos para el que se realiza la operación censal. Los organizadores del seminario
consideraron de gran importancia los tres aspectos, pero han privilegiado en esta ocasión el
primero, aunque se tiene plena conciencia de la necesidad de profundizar en aspectos de gestión
censal, principalmente de control de calidad de los procesos. En la medida que se aseguren censos
de buena calidad, luego serán temas de gran interés los que tienen que ver con el procesamiento, la
difusión y la utilización de los datos.
En el análisis de los aspectos conceptuales las sesiones se centraron en aquellos temas que
preocupan a los encargados de preparar los censos del 2000. Algunos son de larga data y su
discusión sigue vigente, mientras que otros son emergentes y tienen que ver con demandas actuales
de los usuarios y con el desarrollo de las nuevas tecnologías. Entre los primeros se puede
mencionar el tipo de censos (hecho versus derecho), la unidad de empadronamiento (hogar versus
vivienda), investigación del origen étnico, el uso del muestreo durante el empadronamiento
(cuestionario único versus una combinación de básico y ampliado), y la utilización de técnicas de
evaluación directa e indirecta de los resultados. Como temas más nuevos, entre otros, pueden
incluirse los aspectos ambientales ligados al entorno de la vivienda, cobertura de sistemas de salud
y seguridad social, nuevas modalidades de empleo y movilidad de la población, educación no
formal y preescolar y discapacidad. También ocupa un lugar preponderante en la temática censal
actual, el impacto que tienen las nuevas tecnologías (principalmente la informática) sobre las tareas
de los censos, tanto en lo operativo como en lo conceptual.
A continuación se presentan algunas reflexiones sobre estos temas que con más detalle son
tratados en los documentos del seminario incluidos en los capítulos siguientes.
1.
Censos de facto versus censos de jure
Once países han utilizado el concepto de censos de derecho y nueve países censos de hecho
y, de acuerdo a las respuestas a la encuesta mencionada, este panorama no cambiará en la década
del 2000, o lo hará muy levemente.
Hay un reconocimiento generalizado de que conceptualmente lo que se desea obtener es la
población residente habitual del país y de sus divisiones geográficas y, por ello, es amplio el interés
20
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
por los censos de derecho. Este interés parece cobrar mayor validez en la medida en que la
movilidad de la población aumenta, tanto la interna como la internacional, y que además asume
nuevas modalidades. Otro argumento en favor de los censos de jure se refiere a la duración del
empadronamiento, pues si este es de varios días el censo de hecho se complica al referirse a la
presencia de las personas en una noche determinada, que se sitúa en el pasado.
Sin embargo, los países que realizan censos de hecho tienen también fuertes argumentos de
tipo operativo, en el sentido de que éste permite obtener una mejor cobertura censal por ser un
concepto más simple al considerar directamente el lugar de presencia. Además, se argumenta que el
concepto de residencia habitual mal interpretado también puede conducir a problemas de cobertura.
Para efectos del análisis de la movilidad de la población se introduce, en los censos de hecho, una
pregunta sobre “lugar de residencia habitual”, lo que permitiría superar el problema conceptual.
Sin embargo, todo parece indicar que, gradualmente, la tendencia se orienta hacia los censos
de derecho, aunque el cambio es lento por los argumentos mencionados respecto a las dificultades
del concepto “residencia habitual”, y también por los problemas de comparabilidad que involucra
el cambio de criterio.
2.
Unidad de empadronamiento: hogar versus vivienda
Catorce países en el último censo han usado el “hogar” y seis la “vivienda” como unidad de
empadronamiento.
El “hogar” se refiere a las unidades de consumo dentro de la vivienda, es decir, aquellas que
comparten un presupuesto para la alimentación y sus miembros pueden o no tener relaciones de
parentesco. “Vivienda” es la unidad física delimitada por paredes y techos que tiene entrada
independiente. Además de distinguir “hogar” y “vivienda”, existe interés por parte de los
investigadores en identificar las “familias” consanguíneas “convivientes”. Por ello, también entra
en juego, dentro de este tema, la forma en que se recoge la “relación de parentesco”. Así, aunque
Brasil usa el concepto de vivienda, ordena a las personas en la boleta censal de acuerdo a la
relación con el jefe, de manera de poder reconstituir, posteriormente, las familias.
Aun cuando en el seminario este tema dio lugar a una discusión intensa y algo confusa,
debido a la complejidad de los conceptos y las distintas formas de identificar las unidades, en
términos generales, pareciera que los argumentos se inclinan hacia el concepto de “hogar” frente al
de “vivienda”. Esta preferencia es principalmente para los cálculos de déficit habitacional, para la
estimación del ingreso del hogar y por la comparabilidad con las encuestas continuas de hogares
que surgen a su vez del marco muestral del censo. Para el cálculo del déficit habitacional se expresa
la necesidad de identificar, de alguna manera, una unidad doméstica, ya sea hogar o familia.
El argumento principal para utilizar vivienda como unidad de empadronamiento es de tipo
operativo: se basa en la dificultad para identificar los hogares al interior de la vivienda y la
complicación que significa el manejo de boletas adicionales y la capacitación especial a los
empadronadores dada la baja frecuencia de viviendas con más de un hogar.
3.
El muestreo durante el empadronamiento
Hace dos o tres décadas se podría pensar que el uso de un cuestionario básico con pocas
preguntas dirigido a toda la población y de un cuestionario ampliado para una muestra, se
impondría en los países de la región. Resultaba muy tentador para disminuir costos, y mejorar la
calidad de la operación, recurrir a la técnica del muestreo para una variedad de temas. Sin embargo,
21
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
solamente cuatro países han utilizado este procedimiento en los años 90, todos ellos de población
numerosa y gran extensión geográfica.
El mayor cuestionamiento actual a la utilización del muestreo es la necesidad de información
desagregada geográficamente para atender las demandas de los programas de descentralización y
para la gestión de los gobiernos locales.
El uso del muestreo en países grandes no parece estar cuestionado, pero la discusión pasa por
qué preguntas incluir en el cuestionario básico y en el ampliado. Sin duda que ello tiene que ver
con el tamaño de la muestra y los niveles geográficos para los que se desea obtener
representatividad de la misma. En este sentido, se sugiere que aquellas variables de baja ocurrencia
y que se consideran importantes de analizar desagregadamente, debieran incorporarse en el
cuestionario destinado al universo total del censo.
Un aspecto interesante que se consideró fue en cuánto mejora la perspectiva de incorporar
preguntas abiertas en el cuestionario básico, a través de las nuevas formas de captura de datos
mediante escáners, que permiten la lectura de caracteres alfanuméricos. De todas maneras lo que
justifica el muestreo es que al universo censal van solamente pocas preguntas y muy sencillas.
4.
El entorno de la vivienda: calidad del medio ambiente
Tradicionalmente, la información sobre características de la vivienda y el hogar han sido
utilizadas para estudios de déficit habitacional y condiciones de vida. Ello plantea una serie de
desafíos en relación a cómo mejorar la forma de identificar la vivienda y el hogar, así como sus
características, con miras a establecer el déficit cuantitativo y cualitativo. Si bien esa perspectiva
continúa siendo importante, varios países han planteado la necesidad de incorporar también
aspectos del entorno de la vivienda, que incluyen elementos tales como: privacidad, espacio
suficiente, seguridad, infraestructura básica, acceso fácil y, fundamentalmente, calidad del medio
ambiente intradomiciliario y extradomiciliario.
Ya en la década del 90 varios países (ocho) incorporaron preguntas sobre la forma de
eliminación de la basura y, desde antes, se averiguaba sobre el combustible para cocinar y los
sistemas de eliminación de excretas. Algunos se plantean la posibilidad de investigar sobre aseo
urbano (barrido de calles) y pavimentación de calles.
Un tema de gran preocupación actual es el de la seguridad ciudadana. En este sentido hay
sugerencias para incluir preguntas sobre si el hogar o las personas fueron afectadas por hechos
delictivos en un período de referencia determinado.
Parece muy útil pensar en la forma de incorporar estos temas al censo, pero también habrá
que analizar cuáles de ellos debieran ser estudiados por encuestas en mayor profundidad y qué
estadísticas de registros administrativos existen y que no están siendo explotadas suficientemente.
Cabe señalar que la posibilidad de incorporar temas tales como la pavimentación de calles y
de la identificación de parques públicos, combinados con los datos de población y vivienda en
sistemas de información geográfica, son una perspectiva muy promisoria para abordar esta temática
a nivel de barrios en las áreas urbanas.
5.
Cobertura de los sistemas de salud y seguridad social
La reforma de los sistemas de salud y de seguridad social, que implican una mayor
participación del sector privado, y de alguna manera, un deterioro en la atención a la población
durante los períodos de crisis y de ajuste económico, han despertado el interés por conocer la
22
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
situación de la población en cuanto a la cobertura de estos sistemas. A ello se une el fenómeno de
la transición demográfica y epidemiológica, que produce una mayor proporción de población que
demanda no sólo condiciones económicas adecuadas para una vida digna en la vejez, sino también,
políticas de atención y prevención de enfermedades de alto costo y duración, a las que se las ha
denominado enfermedades catastróficas.
Cuatro países, ya en los censos del 90, hicieron el intento de incorporar estas preguntas con
enfoques diversos: en algunos países se preguntó a nivel de hogar y en otros de personas. Incluso
las posibilidades de formular categorías para la atención de salud son diversas, como por ejemplo,
preguntar dónde se atiende regularmente o introducir, en un período de referencia, si estuvo
enfermo, en qué institución se atendió o tiene derecho a atenderse, etc. Cada forma tiene sus
ventajas y desventajas y se consideró que deberán ser discutidas ampliamente con los especialistas
y probadas en los censos pilotos. No obstante, pareciera que para los censos del 2000 habrá nuevos
países que, de alguna u otra forma, las incluirán en su cuestionario.
6.
Nuevas modalidades de empleo y movilidad de la población
Cerca de la mitad de los países incorporaron en los censos del 90 una pregunta adicional para
mejorar la captación de la población económicamente activa (PEA), en particular la femenina,
además de alguna pregunta sobre si en el hogar se realizaban actividades artesanales o agrícolas.
De alguna manera, estas preguntas adicionales tenderían a dar cierta información sobre la actividad
informal.
Este aspecto, el de la actividad informal, ha sido considerado como de gran importancia por
los usuarios para tener un conocimiento más cabal de la situación del empleo. Sin embargo, en el
seminario hubo un consenso amplio en torno a que el censo no es el instrumento más adecuado
para su captación y que debiera ser estudiado en las encuestas de hogares especializadas.
Algunos países presentaron alternativas para mejorar la captación de la condición de
actividad y la categoría ocupacional. La experiencia de los censos de Argentina y Uruguay de
separar las categorías de activos e inactivos, ha sido positiva. Las dificultades o costos de estas
propuestas serían el aumento de preguntas en la boleta y el quiebre de la comparabilidad histórica,
que los países que lo hicieron estuvieron dispuestos a asumir.
Otro tema, estrechamente ligado a las nuevas modalidades de empleo, se refiere a las nuevas
formas de movilidad geográfica de la población. Adicionalmente a las formas tradicionales, de
migraciones internas e internacionales, que se basan en los traslados con cambios de residencia más
o menos definitiva, en la actualidad se asiste a fenómenos de multiresidencia, movilidad pendular y
migraciones de retorno. Son importantes, además, fenómenos como los movimientos de
desplazados políticos y por desastres naturales. La forma de recoger información sobre estos
movimientos está en ciernes. Michel Picouet del ORSTOM de Francia, hizo a Uruguay la propuesta
de combinar fuentes de información: censos, encuestas de hogares y registros fronterizos.
Argentina, basado en ello, tiene un planteamiento similar. Sin embargo, las discusiones pusieron en
evidencia que aún no está muy claro cómo pueden los censos captar algunos de estos movimientos.
Por otra parte, algunos representantes de países señalaron que parece muy necesario que los
países que integran mercados regionales, consideren prioritario el estudio complementario de
movilidad y empleo, sobre todo en aquellas áreas binacionales con fuerte intercambio de mano de
obra.
23
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
7.
Multidimensionalidad del tema educativo
i)
Sobre los temas tradicionales de educación, la discusión se centró en:
• Analfabetismo: el debate giró en torno a si es necesario mantener la pregunta frente
la posibilidad de usar nivel de instrucción (menos de 3 años de estudio) como una
variable proxy de analfabetismo. Muchos países, en general los de menor
desarrollo, consideraron que es muy importante mantener este indicador para
identificar a la población analfabeta, dada su importancia numérica y la
vulnerabilidad del grupo afectado.
• Asistencia escolar: Argentina realizó un planteo novedoso acerca de ordenar según
esta pregunta, en forma dicotómica, el resto de las preguntas sobre temas
educativos.
• Nivel de instrucción: sin duda se ha considerado que es la pregunta más importante.
El problema que se plantea es el de cómo superar la superposición de sistemas
educativos cambiantes, sobre todo con el aumento en la expectativa de vida que
permite, como un fenómeno nuevo, la convivencia de varias generaciones. Un
planteo que estuvo presente, pero sin definirse la posibilidad real de utilizarlo, es el
de averiguar directamente por los años totales de estudio aprobados.
ii)
Está también la consideración de los aspectos emergentes en torno a información sobre
características educativas. En forma muy sintética, las inquietudes sobresalientes al
respecto fueron las siguientes:
• Educación no formal: es decir, aquella que se obtiene fuera del sistema regular de
enseñanza y de cuyos prerrequisitos —si los hay— no se tiene un conocimiento
claro. Este tipo de capacitación tiene importancia para la calificación de la mano de
obra, particularmente para personas que no han accedido al sistema educativo
formal. La opinión generalizada es que este tipo de información también debiera
ser recabada en encuestas especializadas.
• Título profesional: en relación con los recursos humanos altamente calificados y
especializados, se ha demostrado un gran interés por conocer el número de
especialistas con título obtenido. Ello condujo a que diez países indagaran sobre
este aspecto en los censos del 90. Sin embargo, se plantearon serias dudas sobre la
calidad de las respuestas, sobre todo por estar en juego el prestigio personal del
informante o un miembro de su familia.
• Educación preescolar: hubo consenso en la importancia de incluirla, con mayor o
menor detalle.
• Educación bilingüe: puede ser importante en el caso de algunos países —como
Paraguay— atendiendo a su realidad concreta, expresada en la existencia de
programas de este tipo.
24
CEPAL – SERIE Manuales
8.
No 1
Otros tópicos a incluir en los censos
Por la larga lista de temas considerados, y dada la imposibilidad de profundizarlos todos en
esta nota introductoria, a continuación se realiza un punteo de otros aspectos debatidos, de
particular interés:
i) Origen étnico: existe una fuerte demanda por investigar el origen étnico de las personas,
en particular de los pueblos indígenas. Esta demanda proviene principalmente de los
propios indígenas, debido a que requieren información de apoyo a sus planteos
reivindicativos, y por el sector gubernamental que considera que este es un grupo
vulnerable cuyas necesidades deben ser atendidas, considerando su especificidad cultural.
La identificación de esta población es un asunto de gran complejidad, por las varias
dimensiones étnicas y culturales que componen su esencia. De los criterios hasta ahora
utilizados se percibe una mayor inclinación por el auto-reconocimiento como forma de
identificarlos. El problema radicaría en cómo construir la o las preguntas para obtener la
información buscada, sin producir sesgos importantes en la respuesta.
ii) Mortalidad y fecundidad: las preguntas sobre hijos nacidos vivos, sobrevivientes y fecha
del último nacimiento, destinadas a la estimación de la fecundidad y la mortalidad
infantil, ya han demostrado su utilidad, a pesar de los problemas de recolección de los
datos. Esta información es de gran utilidad aún en los países que cuentan con buenos
registros de hechos vitales, pues permiten estudiar la situación de subgrupos de población
que sólo son identificables a través de los censos. Para estimar la mortalidad de los
adultos, que cobra importancia por el proceso de envejecimiento de la población y por los
cambios epidemiológicos, la situación no ha sido muy satisfactoria. Sin embargo, se
recomienda hacer algún esfuerzo en ese sentido, al menos en los países que no tienen
buenas estadísticas vitales. Dentro de estas limitaciones, hay una mayor inclinación por
preguntar por las defunciones en el hogar por sexo y edad en el último año, que orfandad
materna y paterna (sobrevivencia de la madre y/o del padre).
iii) Discapacidad: los países concuerdan en que hay una fuerte demanda del sector salud por
incluir este aspecto. Las preguntas propuestas son de gran complejidad y no han
funcionado bien en los censos anteriores. A pesar de ello, y de que tampoco han sido
extensamente utilizados los resultados, lo más probable es que se mantenga en los Censos
del 2000, por la fuerte demanda existente. Reconociendo la importancia del tema, pero
considerando que es altamente especializado, se vertieron opiniones sobre la
conveniencia que se investigue a través de encuestas en profundidad.
9.
La incorporación de nuevas tecnologías en los censos: la
lectora de imágenes
El progreso tecnológico, además de influir en los costos y en el cumplimiento de las etapas
del proceso del censo, puede tener un impacto importante sobre los aspectos conceptuales, al
favorecer o perjudicar las posibilidades de investigar ciertos temas, al afectar la calidad de los
resultados o al ampliar o restringir las posibilidades de utilización de los datos. En la actualidad, las
nuevas tecnologías que más interés despiertan son la cartografía digital, las lectoras de imágenes
para captura de la información y los medios electrónicos para la difusión de los resultados (discos
compactos e internet).
25
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Durante el seminario, como parte de una sesión sobre el diseño del cuestionario, se consideró
el impacto que sobre él tiene la introducción del escáner para el ingreso de los datos. Los trabajos
presentados y el debate posterior pusieron el acento en las potencialidades de esta tecnología, las
ventajas de almacenar la imagen original del cuestionario y de interpretar las marcas y los
caracteres alfanuméricos. Dadas las exigencias que el uso de este instrumento tiene, se debe evitar
realizar muchas concesiones en el diseño del cuestionario y considerar los requisitos que su uso
impone respecto del tipo de papel y lápiz, así como los cuidados a los que deben someterse los
cuestionarios. Estas cuestiones no deben ser restrictivas de los temas y preguntas a incluir ni deben
entorpecer la labor de los empadronadores en el terreno, sino por el contrario deben explotarse las
posibilidades de incluir más preguntas abiertas y enriquecer de esta manera el contenido de la
boleta.
El hecho de que estas tecnologías son generalmente ofrecidas por empresas privadas,
conduce ineludiblemente a considerar cómo debe ser la relación entre las direcciones de estadística
y este sector. El caso del censo de Uruguay de 1996, el primero en utilizar el escáner, es muy
ilustrativo de las negociaciones entre el Instituto Nacional de Estadística y la empresa que prestó
los servicios en torno a la confidencialidad de los datos y a los controles de calidad del trabajo.
10. La evaluación de los censos
En la última sesión se presentaron documentos referidos a la cobertura y calidad de los
censos de población y vivienda. Se consideraron los procedimientos directos (encuestas de postempadronamiento) y los indirectos, mediante el examen de los datos del propio censo e
información complementaria ya disponible. Este último es un procedimiento ineludible al trabajar
con los datos, pues lo menos que se puede pedir a éstos es que sean coherentes entre sí y con los
provenientes de otras fuentes, en particular de los censos anteriores. Luego, el problema se reduce a
la magnitud de las correcciones y la formas de corregir la información.
Las encuestas de cobertura o post-empadronamiento debieran ser un procedimiento
complementario de la evaluación indirecta, y en algunos países son prácticamente indispensables
por la falta de información independiente para una completa evaluación indirecta. Sin embargo,
aunque catorce países han efectuado estas encuestas en la década del 90, se observó una tendencia
negativa a su utilización. Algunos argumentos críticos expresados en la encuesta y en el seminario,
fueron:
26
i)
Las encuestas son costosas y distraen la atención de la actividad principal, que es el
censo de población.
ii)
Para que las encuestas sean válidas deben ser hechas por una institución diferente de la
que realiza el censo, e incluso en áreas geográficas con cartografía independiente, lo
que generalmente no ocurre.
iii)
El momento de su realización ha sido en ocasiones muy posterior al censo, por lo que
la comparabilidad no resulta válida.
iv)
En algunos casos los resultados de estas encuestas son dudosos y no se dispone de la
metodología de cálculo de los porcentajes de omisión y de un informe técnico
transparente. La gravedad de este hecho estriba en que produce pérdida de credibilidad
en el censo.
v)
Con poca frecuencia se utiliza para una explotación exhaustiva de los resultados, como
por ejemplo, para entregar información sobre cobertura a nivel desagregado
geográficamente y para analizar errores de contenido, al menos en algunas variables.
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Otro aspecto analizado en esta sesión se refirió a la crítica, corrección de inconsistencias e
imputación de datos, la que se realiza masivamente a través de programas de computación. Si bien
la automatización de esta tarea tiene muchas ventajas en costos y tiempo, se advirtió la necesidad
de no abusar de esta posibilidad, realizando las mínimas correcciones e imputaciones y evitando
asignar información en ciertas variables (por ejemplo, fecundidad y mortalidad). Se recomendó
además mantener los archivos de los datos previos a la asignación y corrección, documentar los
programas con las reglas de consistencia utilizadas, así como preparar cuadros estadísticos con las
inconsistencias encontradas y las correcciones efectuadas en cada variable. Se destacó que esta
información debiera estar disponible para aquellos usuarios que la requieran, de modo de
maximizar la transparencia de los procedimientos de corrección de la información.
Consideración final
Se ha constatado que se está asistiendo a un uso más masivo de los censos y que estos están
siendo, en muchos casos, profusamente explotados. En particular, se destacó la demanda de
información desagregada geográficamente, para su uso a nivel local y por el sector privado, lo que
sin duda, es una tendencia valorada positivamente. Esta tendencia, sin embargo, la marcan los
países que están liderando el desarrollo de la región, mientras aún hay enormes problemas por
superar para lograr una cobertura adecuada de los censos en los países de menores recursos. Ha
habido consenso en que esto ocurre, sobre todo, en un momento en que el financiamiento externo
se ve disminuido y la crisis, los ajustes fiscales y la falta de personal capacitado comprometen
seriamente la realización de los censos del 2000. En consecuencia, frente a la dificultad de obtener
recursos de las fuentes tradicionales, se ha expresado la necesidad de efectuar una búsqueda de
nuevas fuentes, entre las que pueden mencionarse el sector privado, las empresas productivas y de
servicios del sector público, los bancos y las agencias internacionales.
27
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Parte II
Los censos y las políticas y
programas de desarrollo
29
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
1
Algunas reflexiones sobre la
producción de estadísticas y uso de
la información censal
Máximo Aguilera1
Consideraciones generales
Enumerar es un evento cotidiano. Sin embargo, lo que a diario
enumeramos son universos pequeños: colegas de trabajo, saldo en
nuestras cuentas bancarias, leche en el refrigerador, etc. Por lo general,
enumeramos objetos dentro de nuestro campo visual, esto hace que se
"pierda de vista" la complejidad que significa aplicar la misma acción
a los universos censales. Nunca nadie ha "visto" los 13,5 millones de
chilenos que enumeró el censo de 1992. Esta cifra representa el
resultado de un complejo ejercicio científico.
Los censos no son un esfuerzo aislado, muy por el contrario,
ellos forman parte integral de un sistema estadístico en evolución.
Permítanme citar algunas consideraciones referentes a la
función estadística, tomada de las Naciones Unidas:
1
Director Nacional del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Chile.
31
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
•
Las estadísticas no son productos finales, sino productos intermedios que han de usarse en la
adopción de decisiones y en la investigación. Por consiguiente los servicios, direcciones o
institutos de estadísticas deben estar orientados hacia el usuario.
•
Las mismas estadísticas son utilizadas por muchos usuarios, y en gran diversidad de
formas. Por lo tanto, es menester que estén orientadas teniendo en cuenta que han de
servir a muchos usuarios y no exclusivamente a unos pocos.
•
Las series estadísticas no se usan aisladamente, sino conjuntamente con otras
estadísticas. Por consiguiente, es esencial obtener un producto integrado en lo que se
refiere a conceptos, definiciones, clasificaciones o métodos.
•
Las series cronológicas que abarcan algunos años anteriores son más reveladoras de
los acontecimientos actuales o futuros que las observaciones aisladas. Por lo tanto, es
necesario mantener la continuidad histórica de los datos y almacenarlos en forma
sistemática como el elemento para la acumulación del acervo de datos.
•
La puntualidad es esencial para la utilización de estadísticas en la adopción de
decisiones. Por consiguiente, es un elemento necesario para la reunión, la producción
y la rapidez en la entrada de datos.
•
El producto estadístico se basa en materia prima (datos) suministrada por las familias,
las empresas e instituciones privadas y públicas. Por lo tanto, las buenas relaciones
públicas y la protección del carácter confidencial de las respuestas individuales son
esenciales para una buena calidad.
•
Una de las condiciones para la aceptación de los resultados estadísticos es que la
oficina de estadística sea imparcial, objetiva e irreprochable desde el punto de vista
profesional.
•
La producción de estadísticas fidedignas y oportunas es un proceso interdisciplinario y
costoso que requiere de continuidad en las operaciones y en la gestión y una
competente dirección profesional y administrativa.
Los censos de población y de vivienda en un programa integrado
de estadísticas
Los censos constituyen los principales medios para reunir estadísticas básicas de población y
de viviendas como parte de un programa integrado de reunión y recopilación de datos destinados a
obtener una fuente amplia de información estadística para los planes de desarrollo económico y
social, para fines administrativos, para evaluar las condiciones de los asentamientos humanos, para
realizar investigaciones, para usos comerciales, etc.
La utilidad de los censos será mayor si los resultados que de ellos emanan pueden emplearse
conjuntamente con aquéllos derivados de otras investigaciones, como por ejemplo, el empleo de los
datos censales como base o referencia para las estadísticas corrientes, o si pueden proporcionar
información que se necesita para llevar a cabo otras investigaciones estadísticas.
El censo constituye el marco estadístico para las encuestas por muestreo y fuente primordial
de datos utilizados en la recopilación oficial de indicadores sociales, sobre todo acerca de los temas
que suelen variar lentamente en el transcurso del tiempo. Los propósito de un programa continuo y
coordinado de reunión de datos pueden ser de más utilidad si, al planificar un censo, se tiene en
cuenta la relación que éste tiene con otras investigaciones estadísticas. Por lo tanto, deben tomarse
las providencias del caso con el objeto de facilitar el uso del censo y de sus resultados con dichas
32
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
investigaciones. Para concretar plenamente estas ventajas, resulta indispensable utilizar los mismos
conceptos y definiciones, a través de todo un programa integrado de obtención de datos.
Uso de los censos de población
Dentro de los principales usos que se dan a los datos emanados de los censos de población se
pueden mencionar los siguientes:
•
Usos con fines políticos, de programación y administrativos:
La información sobre volumen, distribución y características de la población permite conocer
y evaluar la situación económica, social y demográfica de la misma y establecer programas para
fomentar el bienestar del país, y por ende, de su población.
Los resultados censales tienen un uso fundamental en la evaluación de programas en
educación, alfabetización, empleo, recursos humanos, vivienda, salud, desarrollo rural,
urbanización, entre otros.
Un importante uso administrativo, lo constituye la demarcación de las circunscripciones
electorales y la distribución de los congresales y otros representantes de los poderes del Estado.
Para tales efectos se hace indispensable conocer la distribución geográfica de la población.
•
Uso con fines de investigación
Los censos de población otorgan datos que son indispensables para el análisis y la
evaluación científica acerca de la composición, distribución y del crecimiento de la población. Hay
temas que son importantes tanto en el campo de la investigación como para resolver problemas
prácticos entre los que se destacan: los cambios en la distribución urbano-rural; el crecimiento de
zonas urbanizadas; la distribución geográfica de la población según variables tales como la
educación; la evolución por sexo y edades de la estructura de la población, así como las
características sociales y económicas de la población y de la fuerza de trabajo.
•
En el comercio, la industria y el trabajo
El censo tiene aplicaciones importantes para los particulares y las instituciones comerciales,
industriales y laborales. Para lograr una estimación lo más real posible acerca de la demanda de una
gama amplia de bienes y servicios por parte de los consumidores, se hace indispensable contar con
información acerca del volumen y distribución por sexo y por edad de la población, según división
político-administrativa ya que, estas características influyen sobre la demanda de viviendas,
muebles, alimentos, vestuario, servicios de salud, de recreación, etc. Además, la disponibilidad de
mano de obra en una determinada localidad, para la producción y distribución de bienes y servicios,
se transforma en un dato importante para la toma de decisiones cuando se desea instalar y organizar
una o varias empresas.
•
Uso de los censos de vivienda
Uno de los fines primordiales de los datos del censo de vivienda es, precisamente, la
formulación de políticas y programas habitacionales. En la política de vivienda suelen influir
factores sociales, económicos y políticos, razón por la cual la existencia de datos reales sobre la
situación habitacional, proporciona criterios objetivos a los encargados de formularlas.
El déficit de viviendas y las necesidades futuras se calculan y comparan con las tasas
alcanzadas en la construcción de viviendas —sean éstas aportadas por el sector público como por el
privado—, y las características de los hogares que necesitan viviendas se consideran teniendo en
cuenta tanto la disponibilidad como el costo de las viviendas.
33
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Otro uso importante emanados del censo es aquel con fines comerciales. Las empresas
constructoras, las instituciones de préstamo hipotecario y los fabricantes de materiales y equipo
para la construcción y de artefactos domésticos requieren de los datos para determinar la posible
demanda de viviendas y proyectar el volumen de las ventas.
Finalmente cabe destacar que existe una estrecha vinculación entre los censos de población y
de vivienda. Normalmente constituyen una sola operación estadística y nunca deben considerarse
independientes el uno del otro ya que, ambos contienen elementos comunes fundamentales. Así,
por ejemplo, para el censo de población es esencial identificar cada vivienda —ocupada,
desocupada, de veraneo, etc.—, y cuando está ocupada, determinar el número y características de
las personas que la habitan; es esencial en el censo de vivienda obtener las características de cada
una de ellas y también el número y características de sus ocupantes.
34
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
2
Los censos como instrumento para
las políticas y los programas de
desarrollo económico y social: la
experiencia francesa y europea
Alain Lery1
I.
Algunas consideraciones a propósito de la
pregunta formulada
Para comenzar, debo precisar que me he alejado del tema
propuesto por los organizadores del Seminario, al situarme de manera
voluntaria en un contexto geográfico que no es el de los países
latinoamericanos, que conozco muy poco para atreverme a opinar, sino
en el de los países europeos y, más precisamente, de Francia. Mi único
argumento válido es el de la universalidad, en el tiempo y en el
espacio, de esta extraordinaria herramienta, que es el censo de
población y de vivienda, para el conocimiento y la acción.
Antes de describir la herramienta, sus funciones y sus usos
principales, es importante interrogarse rápidamente acerca de lo que se
entiende por “desarrollo económico y social”, por una parte, y por
“políticas y programas” por otra. Sin retomar la terminología de las
1
Director del Centre Français sur la Population et le Développement (CEPED), Francia.
35
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
organizaciones internacionales relativas a la promoción o la aplicación de un tipo u otro de
desarrollo económico y social (PNUD, FNUAP, Banco Mundial, etc.) se puede tratar de delimitar
el concepto, distinguir varias dimensiones importantes y definir a los beneficiarios.
a)
El desarrollo económico y social
¿Qué es el desarrollo económico y social si no es el acceso a un “vivir mejor” o, en otros
términos, el “mejoramiento de la calidad de vida” y a qué ámbitos se refiere? Estaría tentado de
responder: “en todos los ámbitos”. Al menos, es posible mencionar siete sectores importantes en
los que se pueden encuadrar la mayoría de las actividades humanas: salud, vivienda, educación,
trabajo, cultura, transportes y comunicaciones. Veremos que los censos proporcionan datos
esenciales relativos a cada uno de estos aspectos, aún cuando estos datos deben ser evidentemente
complementados con informaciones específicas.
“Vivir mejor” pasa, en particular, por “producir mejor” y por “repartir mejor las riquezas
producidas”. Gracias a este esquema muy simplificado, se percibe que el instrumento “censo”
entregará sólo una parte de los conocimientos y, más generalmente, de los factores que permiten el
desarrollo económico y social. Sin embargo, no hay que olvidar que los censos aportan una
información muy completa sobre la población y los diferentes grupos que la componen: jóvenes,
personas mayores, activos, rurales, nacionales, extranjeros, mujeres, hombres, familias, etc. Dado
que la población es a la vez sujeto y objeto del proceso de desarrollo, son importantes las
informaciones recogidas y tratadas en el marco de los censos.
b)
Las políticas y programas de desarrollo
Las palabras no son indiferentes. Señalo, por mi parte, que la distinción hecha aquí
utilizando dos términos —las políticas y los programas— corresponde a dos niveles de reflexión y
de acción y, por tanto, a conjuntos de informaciones que no son obligatoriamente idénticas. La
concepción y la definición de una política social, por ejemplo, de ayuda a personas minusválidas,
necesita ciertos datos sobre las personas mismas y su entorno, datos que no son forzosamente los
mismos y que permiten la elaboración de programas operacionales, su realización y seguimiento.
Por otra parte, es interesante ver cuáles son los principales usuarios de los datos del censo. A
partir de la venta de los datos del censo de 1990 en Francia, se ha puesto en evidencia que las
administraciones nacionales, regionales y locales son un tercio de los usuarios. Los otros grandes
usuarios pertenecen al sector terciario comercial: sociedades de estudio y de asesorías (11 %),
comercio, transportes y telecomunicaciones. En seguida, vienen los bancos y los servicios
financieros y luego, el sector enseñanza-investigación. En pocas palabras, el censo es un
instrumento muy utilizado, tanto en el sector público, como en el privado. Ejemplos de estos usos
están desarrollados en la Parte III, a continuación.
c)
Un instrumento para el desarrollo y contra las exclusiones
En las sociedades europeas, tales como la sociedad francesa, que han alcanzado un cierto
nivel de desarrollo económico y social, las políticas públicas presentan, a menudo, un aspecto
“defensivo” o protector. Si el término desarrollo está siempre omnipresente, es cada vez menos un
sinónimo de progresión (y sobretodo, de progresión cuantitativa).
En realidad, las políticas de desarrollo a menudo tienen como principal objetivo reparar las
desigualdades, compensar las desventajas o ayudar a terminar con los retrasos. Estas políticas se
refieren principalmente a los grupos llamados desfavorecidos (sub-poblaciones, según el término
propio de la demografía), y también, pero esto no es exclusivo, a territorios que concentran
dificultades económicas, sociales e, incluso, ecológicas. Los censos proporcionan entonces una
36
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
primera medida directa de las poblaciones y sus características, así como una situación comparativa
con respecto a otras poblaciones desfavorecidas, que pueden estar en competencia frente a las
ayudas públicas esperadas.
II.
Aportes específicos de los censos
Herramientas para el conocimientos de las poblaciones y, por lo tanto, para la acción, los
censos tienen cualidades particulares y también, algunas limitaciones, que los distinguen de otras
fuentes de información, principalmente, de las encuestas por sondeo y los sistemas administrativos.
Antes de ilustrar este propósito con ejemplos (Parte III), recordemos aquí los principales tipos de
utilización de la herramienta censo, que le dan su carácter.
a)
Identificación y descripción de poblaciones poco numerosas
Los censos, en razón de su carácter exhaustivo o casi-exhaustivo, constituyen la única fuente
de información que permite identificar, medir y describir, con sus principales características, a una
gran variedad de poblaciones poco numerosas. Ciertamente, otras fuentes permiten un trabajo
análogo, pero sólo para algunos sub-conjuntos de la población (por ejemplo, electores, asegurados
sociales, empleados del Estado, etc.) y, en general, estas fuentes no contienen características socioeconómicas útiles.
Así, los censos permiten identificar a los individuos, las familias y los matrimonios que
viven en condiciones insalubres, las personas que pertenecen a tal o cual categoría de edad, las
familias monoparentales y muchas otras “poblaciones” definidas según ciertos criterios
demográficos, económicos o sociales. Algunas de estas poblaciones son tan pequeñas que habrían
tenido muy pocas oportunidades de ser detectadas en una encuesta por sondeo. Permiten,
igualmente, tener una información similar para cualquier zona geográfica o administrativa deseada
a niveles infra-nacionales: para las regiones, provincias, municipios, aglomeraciones urbanas o
cualquier otro territorio pertinente para el tema estudiado.
b)
Estudios territoriales comparativos
La posibilidad de realizar estudios comparativos para varios territorios, o incluso, para todas
las circunscripciones administrativas de un cierto nivel, deriva directamente del punto precedente y
no es verdaderamente particular a los censos. Sin embargo, el uso sistemático que se hace de ello
en Francia y en la Unión Europea, merece ser señalado. Así, la base de la repartición de ciertos
fondos públicos franceses o de ayudas europeas (los fondos llamados estructurales) es en el primer
caso el número de habitantes de los municipios, y en segundo caso, el nivel relativo de un indicador
compuesto, que hace intervenir la tasa de desempleo, del empleo industrial y la variación de este
último.
Múltiples estudios y decisiones para el desarrollo económico se hacen sobre la base de
análisis territoriales comparativos, para empresas y actores públicos. Se citarán algunos ejemplos
en la Parte III.
c)
Una herramienta de enfoque o de ajuste
Las informaciones provenientes de los censos constituyen una “fotografía” (o una
descripción detallada) de la población de un país en un momento dado. Las encuestas proporcionan
también fotografías, a veces más detalladas, más finas y más ricas. Pero, sin los censos, que sirven
de referencia o de base, sólo serían imágenes flotantes, limitadas o dilatadas, de una realidad
imperceptible; solo proporcionarían tasas y no efectivos suficientemente confiables.
37
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
En Francia, el censo permite también corregir la desviación de las estimaciones de población
debida al mal conocimiento de los flujos migratorios. Además, es utilizado para corregir o para
“ajustar” algunas estadísticas administrativas, como lo veremos más adelante, para la población
escolarizada.
d)
Una base para encuestas específicas
Utilizar el censo para que sirva de base a encuestas específicas, que tratan de manera intensa
cuestiones complejas o sensibles, no es una novedad. Además, la lista de viviendas establecida o
actualizada con ocasión del censo, y que servirá luego para sacar muestras, puede ser también
elaborada por otros métodos, a condición de que sea bien manejada y que se ponga al día un
archivo que cubra la casi totalidad del stock habitacional (archivo del correo, archivo de los
consumidores de electricidad, etc.).
Cuando las encuestas previstas se refieren a una parte de la población definida por
características individuales (por ejemplo, que presentan ciertos tipos de estructuras familiares, o
que sufren de una anomalía física), el apoyo del censo puede facilitar la selección de una muestra
donde estarán bien representadas las situaciones que se desea estudiar, o incluso
sobrerrepresentadas. A título de ejemplo, en el marco del censo de marzo de 1999, se puede citar la
realización en Francia, de una encuesta leve sobre “vida cotidiana y salud” cuya explotación rápida
permitirá, seis meses más tarde, la realización de una encuesta amplia de los discapacitados y las
dependencias.
III. Algunos ejemplos en el marco de políticas y programas de
desarrollo
La utilización del instrumento “censo” en el marco de políticas o de programas de desarrollo
económico y social es tan frecuente, aún cuando a menudo es poco aparente o ignorada, que haría
falta un libro para relatarla en detalle. Me limitaré aquí a dar tres ejemplos ilustrativos.
a)
Las utilizaciones legales o reglamentarias
En Francia, el primer objetivo del censo es establecer la población legal de cada
circunscripción administrativa (municipio, cantón, departamento, etc.). Más de 200 textos
reglamentarios o legislativos hacen referencia a la población legal de las unidades administrativas o
de entidades geográficas derivadas.
Numerosas disposiciones electorales dependen del tamaño del municipio: es el caso del
sistema electoral o también, del número de consejeros municipales. La ley sobre el cúmulo de
mandatos también hace referencia al tamaño de la comuna, del que dependen además, los sueldos
de los alcaldes y de los concejales.
Un segundo aspecto importante, ligado muy directamente al desarrollo económico y social,
es de naturaleza presupuestaria. Así la dotación global de funcionamiento del Estado a los
municipios (DGF), cuyo monto total anual es de alrededor de 100 mil millones de francos, depende
para el 78 % (de su monto) de la población del municipio. Para algunos municipios esta dotación
constituye la principal fuente de ingresos.
La legislación ligada a ciertos ingresos hace referencia a la población: impuesto profesional
(pagado por las empresas), impuesto a la electricidad, pago de transporte, derecho de licencia de
venta de bebidas, etc. La población legal interviene también en varios campos de la gestión del
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CEPAL – SERIE Manuales
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municipio: pago por la recolección de basuras, la calidad de las aguas, la policía de tránsito, la
implantación de farmacias, etc.
b)
Utilización en el Ministerio de Educación Nacional
Los datos demográficos por edad sirven para la previsión, a corto y mediano plazo, de los
efectivos escolares, especialmente para la enseñanza preescolar y básica. Si la administración
central se satisface con datos a escala del departamento, los servicios locales (desconcentrados) del
Ministerio, utilizan datos más detallados, a escala de los municipios o de los barrios.
Los datos demográficos sirven también para apreciar el grado de escolaridad en los diversos
niveles geográficos.
Para estos trabajos, entre dos censos, se utilizan los datos del registro civil (nacimientos
domiciliados), pero el ajuste aportado por los censos es indispensable, especialmente a causa de las
migraciones.
Una segunda utilización importante es la apreciación del nivel de estudios y de calificación
según sexo y edad, así como su relación con la situación profesional, para conocer el impacto de la
formación sobre esta última. Aquí también, el censo es un instrumento de ajuste indispensable para
la información extraída continuamente de las encuestas por sondeo.
La tercera utilización de importancia es la construcción de indicadores que permiten
caracterizar la “dificultad social” de ciertas zonas geográficas como un modo de manejar las
políticas destinadas a remediar las carencias: se trata por ejemplo, de definir las “zonas de
educación prioritaria” o de regular la repartición de los medios de enseñanza en el territorio.
c)
Utilización para el ordenamiento territorial
La noción de ordenamiento territorial ha tomado en Francia un lugar importante en los
espíritus y en las tareas del Estado después de la Segunda Guerra Mundial. Los desequilibrios
demográficos y económicos que caracterizaron al país, llevaron al General de Gaulle a crear en
1963 la DATAR (Delegación para el Ordenamiento Territorial y la Acción Regional), una
administración encargada de crear una política de re-equilibrio del territorio por el impulso y la
coordinación de las principales políticas públicas sectoriales (industria, transportes, educación e
investigación, agricultura, etc.). Esta política de apoyo al desarrollo de regiones completas y de
zonas en reconversión fue realizada en el contexto de la descentralización de la acción pública,
desde 1981, y de la implicación creciente de la Comunidad y luego de la Unión Europea.
En los hechos, la DATAR es la principal compradora de datos de los censos y de estudios
específicos que utilizan estos datos que, evidentemente, son esenciales para establecer un
diagnóstico de los territorios. El crecimiento de París, juzgado muy rápido, en número de habitantes
y, sobre todo, en empleos de alto nivel, tanto como la desvitalización y el despoblamiento de
grandes espacios rurales, han sido puestos en evidencia y documentados gracias a los censos
sucesivos.
Además de los espacios rurales, los territorios dañados por el ocaso industrial en ciertos
sectores (siderurgia, textil, etc.) son objeto de políticas de desarrollo, o más precisamente de apoyo,
en el plano económico como en el plano social.
Más frecuentemente las grandes inversiones estructurales (autopistas, trenes de gran
velocidad, hospitales, universidades y centros de investigación, etc.) y las reglamentaciones que
han asistido a la producción industrial, agrícola y de servicios, se conciben y se deciden teniendo
en cuenta los imperativos del ordenamiento territorial. Asimismo, la creación de empleos en ciertas
zonas, es estimulada por ayudas financieras o exoneraciones fiscales.
39
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Finalmente, el Estado dota a las regiones de medios financieros importantes para ayudarlas a
manejar sus propias políticas de ordenamiento territorial y de desarrollo local. Esta dotación tiene
un efecto redistribuidor importante, pues tiene en cuenta las tendencias demográficas negativas: es
más fuerte en las regiones pobres cuya población y empleo es bajo, que en las regiones ricas en
expansión demográfica.
A esta acción del Estado francés se agrega otra, también importante, de la Unión Europea
que apoya sus políticas, a favor de las regiones “con atraso de desarrollo”, en ocaso rural o en
ocaso industrial, basadas en criterios tales como la tasa de desempleo, la tasa de empleo industrial,
la tasa de empleo agrícola, la densidad, el descenso de la población, etc. La selección de los
territorios susceptibles de ser ayudados se hace a un nivel geográfico fino que necesita datos tales
como los entregados por los censos.
IV. Conclusión
Al final de esta mirada muy breve e incompleta, se puede, sin embargo, afirmar que “el censo
está constantemente presente en la decisión de los actores públicos o privados que intervienen en la
repartición territorial de los hombres, de las actividades y de los equipos”. Además, en todos los
campos —económicos, sociales, etc.— en que la edad es una característica esencial, el censo es
una herramienta de referencia tan buena para el análisis de la situación presente, como para la
elaboración de las proyecciones de población, a corto, mediano y largo plazo.
Por lo demás, hasta el presente, casi todos los países realizan censos, lo que demuestra su
utilidad. En Europa si algunos pocos países prescinden en lo sucesivo de la herramienta “censo”, es
porque han elaborado un sistema complejo basado en archivos administrativos y encuestas por
sondeo. Sin negar la calidad de estos sistemas y de las informaciones que proporcionan, hay que
señalar que no son fácilmente traspasables a otros países y que su costo global (puesta en marcha y
funcionamiento) es relativamente elevado. Cualquiera que sea el sustituto propuesto, la referencia
sigue siendo el censo, o más exactamente el conjunto de informaciones demográficas y socioeconómicas que proporciona a todos los niveles geográficos y administrativos.
40
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
3
Propuesta de temas a investigar en
el censo venezolano: conclusiones
del Consejo Técnico
Hellen Méndez de Martín-Caro1
1.
La organización de las actividades de
planificación del Censo General de
Población y Vivienda en Venezuela
La Oficina Central de Estadística e Informática de la
Presidencia de la República de Venezuela es, según nuestra
legislación, la agencia de gobierno responsable de la elaboración del
XIII Censo General de Población y Vivienda 2000. La visión
organizacional y política con la que la presente administración ha
abordado la tarea encomendada reviste elementos novedosos en la
preparación de censos venezolanos, que vale la pena compartir en esta
ocasión.
1
Antropóloga, Coordinadora Nacional de Planificación. Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI) de la Presidencia de la
República de Venezuela.
41
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.
Estructura organizativa
La estructura organizativa del censo es de carácter temporal y flexible. El máximo nivel de
dirección recae en la Jefatura de la Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI). La
coordinación del censo está a cargo de una entidad denominada Coordinación General del Censo,
conformada por el Director General de la OCEI, quien la preside, y los Coordinadores Nacionales
de Planificación, de Operaciones y Administrativo-Institucional. En este primer nivel de dirección
y asesoría se encuentra también la Unidad de Control y Evaluación, cuyas funciones serán
asumidas por el Programa de Censos de la OCEI, y los organismos asesores: Consejo Consultivo,
Comisión Asesora y Consejo Técnico. Este último, integrado por representantes de los principales
usuarios institucionales de la información censal y por especialistas en las diversas áreas, tiene por
tiene como principal objetivo el de asesorar a la OCEI sobre las distintas actividades del Censo
2000 que le sean sometidas a su consideración, en función de las diferentes prioridades planteadas
por la actividad censal.
En el segundo nivel, de tipo operativo, se encuentra una serie de unidades adscritas a cada
una de las Coordinaciones Nacionales: la Unidad Técnica y la Unidad de Muestreo, en la
Coordinación Nacional de Planificación. En relación con la Unidad de Muestreo, sus funciones
serán asumidas por la Unidad Técnico-Metodológica de la OCEI. Adscritas a la Coordinación
Nacional de Operaciones están las Unidades de Operaciones y de Procesamiento. La Dirección del
Sistema de Información Geográfica y Estadística de la OCEI y la Dirección General Sectorial de
Informática constituyen un apoyo básico e indispensable para el desarrollo de las actividades de
estas dos unidades. Por último, las Unidades de Administración, de Relaciones Institucionales y de
Recursos Humanos, cuya importancia es evidente en este proyecto y dependen de la Coordinación
Nacional Administrativa e Institucional.
El XIII Censo General de Población y Vivienda será el primer censo nacional que se realice
con una concepción descentralizada en su dimensión operativa. En este sentido, el Censo 2000
contribuirá a la consolidación del proceso de descentralización político-administrativa que se lleva
a cabo en el país. Desde hace un tiempo la OCEI viene estableciendo vínculos con las
Gobernaciones y Alcaldías, por medio de los cuales se precisarán sus mecanismos de participación
en las labores censales. Estas actividades, y la puesta en marcha de los Proyectos Especiales de la
OCEI, traerán como consecuencia un fortalecimiento de las capacidades locales en materia de
producción y difusión de estadísticas.
En cuanto a procesamiento, el Censo 2000 contará con un sistema distribuido que disminuirá
los tiempos y mejorará en forma significativa, la calidad y oportunidad de la información. Se
instalarán 5 centros de procesamiento regionales, que estarán interconectados con la sede principal
del censo, en la ciudad de Caracas.
3.
El Consejo Técnico de temas a investigar
La selección de la temática censal constituye una de las tareas más complejas, relevantes y
delicadas en la planificación del censo. Para ello deben ser consideradas las necesidades de
información de los diferentes usuarios públicos y privados. El censo es un proyecto del país, por lo
tanto es de todos e interesa a todos. Sin embargo, resulta obvio que deben establecerse límites y
prioridades, ya que la incorporación de un número excesivo de temas puede producir un impacto
negativo sobre la calidad de la información recolectada.
La OCEI, consciente de que la información que se registra en los censos debe responder a las
demandas de los diversos usuarios de la misma, ha previsto dentro de la estructura organizativa del
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CEPAL – SERIE Manuales
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XIII Censo General de Población y Vivienda, la incorporación de instancias de consulta, de forma
de garantizar la participación de organismos, instituciones y especialistas vinculados, que
contribuyan y nutran con sus aportes, la definición de las prioridades de tan importante
investigación.
En este sentido se crea la figura del Consejo Técnico del XIII Censo General de Población y
Vivienda, que se concibe como una instancia asesora, a través de la cual los principales usuarios de
la información censal pueden participar en las diferentes etapas de dicha investigación.
La normativa que rige el funcionamiento del Consejo Técnico, está establecida en su
Reglamento Interno, emanado del Despacho de la OCEI.
Para atender las materias sometidas a la consideración del Consejo, éste se ha estructurado
en Equipos de Trabajo, en función de áreas específicas de acción. Los Equipos de Trabajo
definidos son: (a) Temas a Investigar; (b) Cartografía; (c) Adiestramiento; (d) Logística;
(e) Procesamiento; y, (f) Promoción y Publicidad.
El Consejo Técnico examinará, propondrá soluciones y emitirá recomendaciones sobre los
temas que le sean propuestos por el Jefe de la Oficina Central de Estadística e Informática, la
Coordinación General del Censo, el propio Consejo o peticiones específicas de organismos e
instituciones.
Las instituciones miembros del Consejo Técnico son representadas por un delegado principal
y un delegado suplente, designados por la máxima autoridad de su institución, en quienes recae la
representación de su organismo para el cumplimiento de las tareas y responsabilidades asignadas.
Los equipos de trabajo están bajo la Coordinación de un funcionario de la OCEI y,
conjuntamente con las Unidades Censales, estudian los aspectos consultados y emiten respuestas a
los mismos.
Las conclusiones de los equipos de trabajo tienen carácter de recomendaciones, las mismas
son recogidas en un informe final que entrega cada Coordinador de equipo de trabajo a la
Coordinación General del Censo.
Los equipos de trabajo que integran el Consejo Técnico están conformados por: instituciones
públicas y privadas, que son miembros, según lo establecido en el reglamento; instituciones
públicas y privadas invitadas por su vinculación con las áreas específicas a considerar y,
especialistas invitados por su competencia en los temas de discusión propuestos.
La OCEI, en fecha 14 de julio, instaló el Equipo de Trabajo “Temas a Investigar”, en
posteriores oportunidades serán convocadas nuevamente las instituciones y organismos, para la
instalación de los otros equipos de trabajo, en función de las prioridades que establezca la dinámica
del trabajo censal.
Dada la amplitud y complejidad de los temas a investigar en un censo, el equipo de trabajo
Temas a Investigar se organizó en Grupos de Trabajo, constituidos en función de áreas temáticas.
En este sentido se estructuraron cinco grupos: (a) Vivienda y su Entorno; (b) Hogar y Familia; (c)
Educación y Alfabetismo; (d) Dinámica Demográfica; y, (e) Actividad Económica.
Cada uno de los grupos de trabajo definidos, discutió los temas y variables que conformarán
el cuestionario de empadronamiento del XIII Censo General de Población y Vivienda, a efectuarse
en el año 2000.
En todos los grupos de trabajo se contó con un cronograma de reuniones, las cuales se
iniciaron en la semana del 20/07/98, estando previstas cuatro reuniones por cada grupo, siendo éste
el número mínimo de reuniones previsto en el Reglamento; sin embargo, la dinámica determinó que
43
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
los grupos de trabajo de Dinámica Demográfica y Actividad Económica efectuaran una reunión
adicional.
La estrategia para el funcionamiento de los grupos de trabajo, estableció la contratación de
consultores, especialistas en cada una de las áreas temáticas, quienes elaboraron un documento
inicial que presentaba los aspectos fundamentales y antecedentes de investigación censal en cada
área definida, investigaciones y trabajos realizados a partir de la información de los censos, los
principales usos de la información; así como las más recientes recomendaciones internacionales
para cada materia.
Se contempló que la dinámica incluyera presentaciones por parte de instituciones y
especialistas. Estas presentaciones tuvieron diversos motivos, se presentaron trabajos basados en
datos censales que ejemplifica la amplitud de usos de los mismos; se contó con presentaciones
relativas a métodos y análisis susceptibles de ser aplicados a los datos censales, se expusieron
trabajos de investigación, que si bien no estaban basados en los datos censales, evidenciaban la
necesidad de incorporar variables, temas o cruces de variables. Elemento fundamental de discusión
lo constituyeron las presentaciones de los organismos, que reflejaban cambios sectoriales,
modificaciones jurídicas, mejoras en sistemas de información, entre otros elementos que deben
reflejarse en la investigación censal. Se presentaron también los programas de la OCEI que fueron
requeridos para informar sobre sus metodologías, la información que suministran y sus
potencialidades.
En la primera reunión, los especialistas realizaron las presentaciones de los documentos
respectivos, cada Grupo de Trabajo discutió y conformó las agendas de las siguientes reuniones y
se establecieron las presentaciones que serían de interés.
Se solicitó a los organismos y especialistas que presentaran propuestas por escrito, para lo
cual se diseñó un instrumento y se les brindó espacio en la reuniones para la presentación de las
mismas. Las propuestas podían ir desde el planteamiento de incorporación de nuevos temas de
investigación, variables, indicadores y cruces, hasta proponer investigaciones esenciales basadas en
los datos censales.
El espacio de discusión que brinda el Consejo Técnico permitió establecer la formulación de
recomendaciones a otros programas de la OCEI y a las instituciones del Sistema Estadístico que
estuviesen representadas.
Las conclusiones de los grupos de trabajo se traducirán en el cuestionario que será sometido
a varias pruebas, destacándose entre las mismas el Primer Censo Experimental, a realizarse en un
municipio representativo de características del país, en este caso el municipio Zamora del Estado
Aragua, en la región central de Venezuela.
Luego del procesamiento correspondiente al I Censo Experimental, se convocará nuevamente
a las instituciones y especialistas participantes del Consejo Técnico para presentar los resultados de
la prueba.
4.
Las consideraciones del Consejo Técnico
√ Nuevos tiempos y nuevas necesidades
El tiempo transcurrido desde el XII Censo General de Población y Vivienda efectuado en
1990, ha traído consigo una serie de cambios en el comportamiento de una buena parte de las
variables que se investigan en los censos:
44
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
El proceso de descentralización, que para principios de esta década se iniciaba con la
elección directa de gobernadores y alcaldes, la elección uninominal de los miembros del congreso,
de las asambleas legislativas y de los Concejos Municipales, ha acarreado una serie de cambios en
la percepción y las necesidades de información.
Por una parte, las administraciones estatales y municipales se han visto en la necesidad de
determinar con mayor precisión informaciones concernientes a los grupos de población que habitan
en sus respectivos territorios y sus necesidades, además de información relacionada con problemas
específicos que se presentan en la gestión de los servicios públicos, entre otros temas.
Por otra parte, los organismos de la administración central y descentralizada que se ven en la
necesidad de atender a las necesidades de estas nuevas administraciones, al tiempo que se adaptan a
las nuevas demandas que surgen, producto de los cambios estructurales de la economía nacional y
mundial, las nuevas determinaciones internacionales para el manejo de las variables sociales,
económicas y ambientales que se desprenden del proceso de globalización, y las coyunturas
específicas que se van presentando y que afectan planes y presupuestos.
La globalización de la economía y los procesos de integración económica implican varios
aspectos que afectarán las características sociodemográficas de la población. Es así como el
desarrollo de mercados implica la movilidad de la población y una mayor exigencia en la
capitalización de los recursos humanos. En el mundo globalizado no es suficiente la abundancia y
calidad de los recursos naturales para mantener una ventaja competitiva en la compleja dinámica de
la economía internacional, así como tampoco es suficiente la disponibilidad del factor capital. Cada
vez es más evidente que la calidad de los recursos humanos se convierte en factor clave para el
logro de una competitividad dinámica e integral.
Los efectos del entorno económico venezolano, que a partir de la puesta en marcha de las
políticas de ajuste estructural vienen afectando de manera importante el mercado laboral y la
situación de la fuerza de trabajo, cobran especial significación al momento de definir las variables a
investigar en el próximo censo. De entre los principales elementos que producen cambios radicales
en la forma como se comporta la economía, se destaca el acelerado proceso de apertura económica,
que ha incidido sobre la necesidad de incrementar la competitividad del parque industrial nacional,
trayendo como consecuencia la violenta desaparición de algunas actividades industriales y la
aparición de nuevas actividades en otros sectores de la economía, en los que se ha demostrado una
mayor eficiencia.
Una evaluación global del desempeño del mercado laboral en la presente década, permite
observar cambios significativos, así como la consolidación de tendencias.
Utilizando las estadísticas de fuerza de trabajo, originadas de la Encuesta de Hogares por
Muestreo, tenemos los siguientes nudos críticos acumulados en el mercado de trabajo venezolano:
a) se confirma la incapacidad estructural de la economía en la creación de empleos productivos,
dada la presencia y consolidación del sector informal, el avanzado proceso de terciarización de las
actividades productivas, acompañado de la flexi-precarización2 del mercado laboral; b) una
acelerada feminización de la fuerza de trabajo, como respuesta al deterioro del ingreso familiar per
cápita; c) la rápida incorporación de la población joven a la fuerza de trabajo, y d) un deterioro
progresivo de los ingresos reales personales y familiares.3
Asimismo, resalta la importancia que vienen cobrando sectores pertenecientes a la población
económicamente inactiva, como los pensionados y jubilados. A tal grado que el peso específico del
2
3
La flexibilidad y la precariedad tienen una zona de solapamiento que no es total. La flexibilización no conduce necesariamente a
trabajos precarios. Adicionalmente, existen trabajos precarios por motivos distintos a la flexibilización.
Rivas A., José Félix, Ajuste Macroeconómico y Mercado de Trabajo, Centro de Estudios del Desarrollo, Universidad Central de
Venezuela, 1996.
45
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
problema empieza a afectar las cuentas fiscales de forma significativa. Al mismo tiempo que, ante
el deterioro del ingreso familiar, personas que componen este segmento, han tenido que buscar
formas de sobrevivencia, reincorporándose a la población económicamente activa en condiciones
de precariedad.
El grado de subutilización de la fuerza de trabajo venezolana, registrado en la presente
década, permite afirmar que el problema de la ocupación se vislumbra más como un problema de
calidad que de cantidad de empleo. La creciente participación del sector informal en la generación
de actividades económicas, está acompañada del empadronamiento en la calidad de los puestos de
trabajo, en cuanto a productividad, estabilidad laboral, flexibilización de las remuneraciones y a la
pobreza; pero también puede estar asociada a una alta especialización, productividad y generación
de ingresos, lo cual complejiza la investigación del sector informal en un proceso censal.
Del proceso de apertura vivido en la última década, quizás el más significativo, por las
transformaciones que ha exigido en el régimen legal y de distribución de los beneficios, es el de la
apertura petrolera. En buena medida, ha contribuido a la creación de nuevos polos de desarrollo
económico en el territorio venezolano, trayendo como consecuencia variaciones importantes sobre
la dinámica demográfica en las regiones del país.
Del mismo modo, el proceso de Reforma del Estado, supone la privatización de las empresas
estatales; la reestructuración de la administración pública para hacerla más eficaz, moderna y
eficiente, lo que acarrea una presumible reducción de su tamaño; y supone también, una reducción
del apoyo estatal a las actividades productivas por la vía de subsidios y otros incentivos.
La política social, por su parte, sufre una serie de cambios que determinan nuevas
necesidades de información. La eliminación de los subsidios universales, privilegio que gozaban
todos los venezolanos ricos y pobres, durante la década pasada, supuso un proceso de reorientación
de los subsidios hacia grupos de población que en su momento se consideraron “los más
vulnerables a los cambios producidos por el ajuste macroeconómico”. La focalización aparece
como paradigma en el lenguaje de los programas sociales gubernamentales, haciéndose cada vez
más necesaria la información precisa de los distintos grupos de población vulnerable y en niveles
de desagregación geográfica, por edades y por género.
La reducción del tamaño del Estado y la imperiosa necesidad de llegar hasta la población
que, por diversas razones, las instituciones no eran capaces de abordar de manera continua y
eficiente, condujo a que dentro de la política social se buscara incorporar la participación de las
propias comunidades por la vía de las organizaciones de la sociedad civil. Por ello, durante esta
década han aparecido en nuestro vocabulario común, las asociaciones de vecinos, las
organizaciones no gubernamentales (ONGs), las microempresas autogestionarias, las fundaciones
(públicas y privadas) y una gama de otras denominaciones para las distintas formas de organización
de las comunidades que empiezan a prestar servicios al Estado en la provisión de beneficios
sociales focalizados.
El desarrollo tecnológico experimentado en tiempos recientes, con la aparición de nuevos
componentes en el equipamiento del hogar y la ampliación de la cobertura de los servicios en red,
ha producido impactos sobre los estándares de calidad de vida de la población.
La composición de los hogares, los cambios sufridos por las familias en el proceso de
adaptación a las nuevas realidades que se evidencian en el país, así como la composición de la
fuerza de trabajo en términos de género, de edad y de requerimientos de formación, deben ser
conocidos y prefiguran una nueva realidad para el censo del 2000.
Desde un punto de vista relacionado con el entorno inmediato de la vivienda y conforme con
lo planteado en la segunda conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos
46
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
(Hábitat II), celebrada en Estambul en 1996, se destacan una serie de elementos característicos de
esta década, que marcan pauta para las sociedades en cuanto áreas de intervención relacionadas con
la habitabilidad, las cuales son necesarias tomar en cuenta para determinar hasta dónde el censo
puede servir de soporte de información directa o de base para el establecimiento de estudios
particulares: estructura, distribución y concentración de la población; las personas sin hogar y
aumento de asentamientos precarios; el incremento de la pobreza; las deficiencias y el deterioro del
patrimonio de viviendas y de los servicios de infraestructura, cuando no su déficit; el uso indebido
de la tierra; la inseguridad en la tenencia; ausencia de planificación adecuada; aumento de la
inseguridad y la violencia; degradación del medio ambiente; la falta de zonas verdes, y el aumento
de la vulnerabilidad ante los desastres naturales y de los desplazados por esas causas. Todos estos
elementos han puesto a prueba la capacidad de la sociedad —a escala nacional e internacional— de
enfrentar tales problemas, crecientemente complejos, en una senda de desarrollo económico y
social con protección del medio ambiente.
Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que cinco de las Conferencias mundiales convocadas
por la Organización de las Naciones Unidas4 han recomendado a los países aumentar su capacidad
y competencia para administrar el desarrollo urbano a través de, entre otras acciones, el
fortalecimiento de los sistemas de información existentes y el fomento de su utilización por los
niveles locales de gobierno y por la sociedad organizada, a los fines de satisfacer las necesidades de
todos los ciudadanos; en particular, de los siguientes grupos vulnerables:
•
Población en situación de pobreza que carece de vivienda adecuada
•
Población desplazada (refugiados, personas que necesitan protección internacional o
resultantes de desastres naturales o provocados por el hombre)
•
Los pueblos indígenas
•
Las personas de la tercera edad
•
La mujer
•
Los discapacitados
•
El niño, la niña y el joven, en particular, los niños de la calle.
√ Algunos usos de la información censal realizados en el país
De las deliberaciones del Consejo Técnico, se pudo validar los principales usos de la
información censal en el país, aspecto fundamental a utilizar para la definición de la temática del
Censo 2000.
Planes. La información derivada de los Censos de Población y Vivienda ha servido como
insumo para la elaboración de los lineamientos generales del Plan de la Nación, del Plan Nacional
de Ordenación de Territorio, de los Planes estatales de Ordenación del Territorio, de Planes de
Ordenación Urbanística, de Planes de Desarrollo Urbano Local, de Esquemas sumarios de
Ordenamiento Urbano y otros planes especiales, derivados de nuestro sistema nacional de
planificación.
Mapa de la pobreza. En Venezuela, se han aplicado diferentes variantes de metodologías de
medición de la pobreza. Uno de las más utilizadas ha sido el Mapa de la pobreza, que ha tomado
como base de información los censos de 1981 y 1990. El censo de población y vivienda constituye
un pivote fundamental de información, gracias a la universalidad del mismo.
4
Hábitat II (Estambul, 1996), la Cumbre para la Tierra (Rio, 1992), Cumbre Mundial sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994),
la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995) y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995).
47
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Programa de indicadores clave. Promovido por el Consejo Nacional de la Vivienda, “recoge
un nivel de información básica, como primera fase de un proceso que debe conducir a la
elaboración de un sistema de indicadores urbanos y de vivienda extensivos, los cuales permiten
sustentar políticas urbanas así como mantener su seguimiento, control y evaluación”.5
Déficit habitacional. Es el tratamiento y procesamiento de la información contenida en la
base de datos del censo de población y vivienda, con el propósito de obtener, por una parte, la
clasificación de las viviendas de acuerdo con su estructura (materiales predominantes en paredes
exteriores, techo y piso) y dotación de servicios básicos (agua, luz y eliminación de excretas) y, por
la otra, determinar el déficit habitacional. La Oficina ha realizado dos estudios de déficit
habitacional para 1981 y 1990.
Inventario nacional de barrios. Consiste en el reprocesamiento de los datos censal, a los
fines de caracterizar a la población y las viviendas localizadas en los “asentamientos residenciales
de desarrollo progresivo, construidos a partir de invasiones de terrenos que no pertenecen a sus
residentes, y sin plan, o más específicamente, sin un proyecto, que cubra los requerimientos que
6
debe contemplar cualquier urbanización producida regularmente en la misma ciudad y época”.
Documentos de país y sistema de indicadores internacionales. El censo de población y
vivienda ha provisto de información, que ha servido como insumo para la preparación de los
informes de país que Venezuela ha presentado con ocasión de conferencias y cumbres mundiales
realizadas en esta década, convocadas por la Organización de las Naciones Unidas.
Adicionalmente, la información es utilizada por los organismos y agencias internacionales para
fines tanto de elaboración de estadísticas internacionales, como para ser utilizado como insumo
para la determinación del tipo y monto de recursos financieros para la cooperación técnica
internacional.
Diagnósticos sociales locales. La información censal y las proyecciones derivadas de ésta,
son base para la elaboración de diagnósticos sociales, conjuntamente con los indicadores
producidos por las encuestas continuas para guiar la acción de los gobiernos locales, relativos a
déficits de servicios y condiciones de vida de la población.
Estudios de focalización. Aplicando diversos métodos de estratificación, la información
censal ha permitido caracterizar a las poblaciones objetivo de programas sociales, sus condiciones
y ubicación geográfica.
Diagnóstico de poblaciones particulares. A través de los datos provenientes de los censos de
población se ha podido caracterizar grupos especiales de población: la mujer en edad fértil; las
adolescentes en situación de pobreza expuestas a riesgo de embarazo precoz; niños, niñas y jóvenes
provenientes de hogares en situación de pobreza han sido objeto de atención de los investigadores
vinculados con los organismos del sector social.
Asimismo, los organismos sectoriales ejecutores de programas han instalado, en este período
intercensal, una importante capacidad para el procesamiento de microdatos provenientes de censos
y encuestas, lo cual ha posibilitado un mejor aprovechamiento de la información.
5
6
48
CONAVI. Enfoques de vivienda 95, pág. 150.
OCEI-FUNDACOMUN, Caracterización socioeconómica de las unidades de planificación física y las unidades de desarrollo
urbano del Area Metropolitana de Caracas, Unidad de Planificación Nº 14, Caracas, 1993, pág. 14.
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Propuestas más relevantes para la investigación de las características de la
vivienda y de la población
a) Censo de vivienda
♦
Unidad de investigación
Los censos venezolanos de 1941, 1950, 1961, 1971 y 1981, adoptaron el concepto de local
de habitación, entendido como un recinto dispuesto para el albergue de un hogar; en otras palabras,
había una correspondencia entre número de hogares y número de unidades habitacionales. En el
procesamiento de los datos era, en principio, factible reconstruir en oficina el número de viviendas
y sus características.
A los fines de optimizar la investigación censal, en 1990, la Oficina decide cambiar la unidad
de investigación. Se adopta el concepto de estructura de vivienda, investigándose para ésta sus
características estructurales —tipo, uso, condición de ocupación, materiales de construcción,
distribución de espacios internos—, el entorno y servicios —acceso, electricidad, agua potable,
cloacas, teléfono, combustible utilizado para cocinar, aseo urbano y domiciliario— y se investigó, a
través de los hogares, aquellas variables que permiten determinar condiciones de habitabilidad de
los hogares —tenencia de la vivienda, artefactos electrodomésticos y vehículos automotores de uso
familiar. De esta manera, es posible afinar tanto la investigación de las características de la
vivienda como de los hogares, determinándose en forma más eficiente la relación hogar/vivienda.
El cambio de unidad de investigación permitió: (a) determinar, en forma más fehaciente, las
condiciones de habitabilidad de dos o más hogares residentes en una misma vivienda; (b) mejorar
la investigación del hacinamiento habitacional, y (c) determinar, en forma más fidedigna, el
inventario de viviendas familiares ocupadas en el país.
El cuadro 1 expresa las variables investigadas por el VI censo de vivienda 1990, según las
unidades de investigación.
♦
El entorno
La vivienda es el soporte material por excelencia para la satisfacción de necesidades a escala
familiar y vecinal. Su carencia es la expresión síntesis de la marginalidad, tanto en su
manifestación individual y familiar, como social y comunitaria; de allí que el concepto integral de
vivienda trasciende la noción física de “casa”, en tanto está vinculado a actividades propias del
habitar, como lo son el trabajo, los servicios, la recreación, los desplazamientos, el equipamiento
urbano y las relaciones con el prójimo.7 Este enfoque de vivienda no es exclusivo del país. Hábitat
II indica que “Una vivienda adecuada significa algo más que tener un techo bajo el cual
guarecerse. Significa también disponer de un lugar privado, espacio suficiente, accesibilidad
física, seguridad adecuada, seguridad de tenencia, estabilidad y durabilidad estructurales,
iluminación (...) ventilación suficiente, una infraestructura básica adecuada que incluya servicios
de abastecimiento de agua, saneamiento y eliminación de desechos, factores apropiados de
calidad del medio ambiente y relacionados con la salud, y un desplazamiento adecuado y con
8
acceso al trabajo y a los servicios básicos, todo ello a un costo razonable”. De allí que exista un
amplio consenso que considera a la vivienda como factor de bienestar y de calidad de vida de la
población.
Desde el Censo de 1990, Venezuela comienza a considerar la vivienda más allá de la propia
estructura física, al investigar dos variables que la relacionan directamente con su entorno
inmediato: el acceso a la vivienda —vía por la cual se accede directamente a la vivienda— y la
7
8
Consejo Nacional de la Vivienda, Enfoques de Vivienda 1995, Caracas, 1996 pág. 89.
Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Asentamientos Humanos (Hábitat II), Programa de Hábitat, 1996, pág. 38.
49
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
existencia del servicio de aseo urbano, esto es, servicio de limpieza de las áreas públicas en el
entorno inmediato de la vivienda. La primera sirve de información base para elaborar indicadores
de nivel de urbanización (en 1990, se accedía al 62% de las viviendas venezolanas por calle
pavimentada; al 22% por calle engranzonada, y; al 10% por escaleras comunales públicas o
veredas), mientras que la segunda mide no sólo el grado de cobertura de ese servicio público, sino
que ilustra sobre las condiciones de salubridad del medio ambiente de la vivienda y de calidad del
medio ambiente.
El debate generado en el seno de las deliberaciones del grupo de trabajo de vivienda y su
entorno del Consejo Técnico del Censo 2000 se orientó, fundamentalmente, a apoyar la concepción
—y consecuentemente, a la necesidad de investigar— de la vivienda más allá de una concepción
reduccionista, hacia una integración del medio ambiente inmediato a la misma, como elemento
fundamental determinante en las condiciones de habitabilidad de los ciudadanos. Así es como el
grupo de trabajo presentó propuestas orientadas en este sentido, que presentan como características
la optimización del proceso logístico del censo y la posibilidad de su procesamiento y
aprovechamiento estadístico e investigativo, con lo cual se maximiza la inversión que hace el país
con la ejecución del Censo, que conlleva, adicionalmente, que el país ahorre recursos en
investigaciones desarticuladas y desvinculadas de un mismo objeto.
El sector construcción, los municipios, las universidades, las empresas de servicios públicos,
9
las ONGs y los investigadores requieren la información recolectada por el registro de estructuras,
por su cobertura y calidad de información. En tal sentido, han propuesto a la Oficina el diseño de
bases de datos que contenga el registro de estructuras y realizar interfase entre elementos de orden
cartográfico, del registro de estructuras y de datos censales.
En el proceso de planificación del censo, la Oficina investiga el equipamiento y servicios
10
puntuales y de redes que existen en todos los segmentos, pero los procesa con fines operativos, y
no con fines de utilización por parte de usuarios externos y que, además, pueda ser comparable con
la datos censales.
Por otro lado, representa una oportunidad única de recopilar información sobre uso del suelo
y de las estructuras en todo el país, con lo cual se brinda una oportunidad insustituible al sector
construcción y la planificación urbanística de disponer información que, de otra manera, habría que
obtener en estudios de distinta naturaleza que implica una inversión de recursos mayores para el
país, con lo cual se logra obtener una importante economía de escala en la producción de estas
estadísticas.
Para el Consejo Técnico, convertir al Segmento en unidad de investigación significaría un
ejercicio de mayor conocimiento y control por parte del Supervisor del levantamiento del Censo;
buena calidad de información, puesto que sería investigada por ese funcionario, y; comparabilidad
absoluta de la información de los datos censales, puesto que se recabaría con referencia a la fecha
del censo y, por consiguiente, la posibilidad de actualizar, con referencia a esa fecha, el registro de
estructuras del país. De esta forma, el Consejo Técnico propone a la Oficina la realización de la
investigación del entorno inmediato de la vivienda, lo cual incluye la determinación del inventario
del equipamiento y servicios de escala comunal, con lo cual la investigación censal se vería
optimizada, logrando articular la relación entorno-vivienda.
9
Tradicionalmente, el registro de estructuras se ha realizado con fines eminentemente operativos: para contabilizar las estructuras
existentes en el país, a los fines de determinar cargas de trabajo el día del empadronamiento masivo. Para el censo del 2000, la
Oficina está planificando la realización de un precenso que arrojará información valiosa para realizar directorios de actividades
económicas en centros poblados de 120 o más viviendas.
10 Segmento es la unidad operativa censal en las zonas urbanas que agrupa entre 200 y 250 viviendas que se define con fines de
planificación del operativo del día del empadronamiento masivo.
50
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Sin embargo, el segmento como unidad de investigación produciría información sumamente
agregada para caracterizar el modo de producción del espacio urbano, denominado operativamente
tipo de entorno de la vivienda. Este último permitiría nutrir la caracterización de la tipología de la
vivienda urbana, al permitir mejorar la clasificación de las viviendas según su localización (casa en
casco tradicional, casa en barrio, casa en urbanización privada, etc.); permitirá afinar la
determinación del déficit habitacional y del mapa de la pobreza; permitirá realizar, como producto
directo de la investigación censal, el inventario nacional de barrios, y; servirá de base
informacional para la determinación de las tasas de impuestos prediales municipales. El Consejo
Técnico propone a la Oficina la inclusión, en el censo de vivienda, de una pregunta adicional que
11
de cuenta de esta variable.
Otro de los aspectos recomendados por el Consejo Técnico, relativo al entorno, tiene que ver
con la conveniencia de agregar una nueva categoría al Sistema de Eliminación de Excretas; el
Censo de vivienda no contempla categoría de respuesta para aquellas viviendas ubicada en
12
barrios, de las cuales se informa que tienen pocetas (W.C.), pero que descargan las aguas negras
en la vía pública o en terrenos baldíos. Su investigación es fundamental, no sólo para medir calidad
de vida en cuanto a condiciones de habitación de los habitantes, sino de calidad del medio ambiente
inmediato de la vivienda y de contaminación.
En relación con el servicio de aseo urbano domiciliario, el Consejo Técnico consideró que el
Censo de 1990 ganó en profundidad; sin embargo, se considera necesario determinar,
fehacientemente, la disposición de los residuos sólidos de los habitantes de aquellas viviendas que
no disponen del servicio, con lo cual se propone la investigación de la forma de eliminación de
residuos sólidos, información que servirá de base para la construcción de índices de calidad
ambiental, de calidad de habitabilidad de las viviendas y del entorno de la misma y de la cual el
servicio de aseo urbano domiciliario es una modalidad.
En relación con el resto de la temática de investigación contenida en el Censo General de
Población y Vivienda de 1990, el grupo de trabajo realizó sugerencias en el sentido de afinar la
calidad de la investigación censal, pero centradas, fundamentalmente, en las mismas variables
investigadas.
b) Censo de Población
Hogar y familia. Las demandas de las nuevas realidades nacionales obligan a una mejor
comprensión de la composición, estructura y características de la familia y de los cambios que se
han operado en su composición y dinámica; a brindar información a nivel local porque las
administraciones públicas de nivel subnacional, Gobernaciones y Alcaldías se presentan como
nuevos usuarios o dolientes; a brindar información intersectorial que permita focalizar los más
vulnerables para programas especiales, a soportar el trabajo de investigación y acción que se realiza
desde la sociedad civil a favor del cambio social. Es por ello que el Consejo Técnico recomendó a
la Oficina ampliar las categorías a utilizar para determinar el parentesco o relación con el Jefe o
Jefa del Hogar, permitiendo con ello poder realizar una mejor reconstrucción en oficina de los
núcleos familiares, a partir de los hogares censales.
Venezuela utiliza el concepto de hogar en sus investigaciones censales; mejorando, en cada
oportunidad, las formas de captarlos y caracterizarlos. A partir de los 80 se ha intensificado la
necesidad de profundizar en el conocimiento de los hogares, pero, adicionalmente, se ha hecho
11 La categorización del tipo de entorno es reconocido por la Oficina, cuando se lo investiga en el registro de estructuras; sin embargo,
hasta el XII Censo no ha sido posible vincular la data censal con la información proveniente de dicho registro.
12 Denominación dada en Venezuela a los asentamientos de precaristas, conocidos en otros países latinoamericanos como tugurios,
villa miseria, callampas o favelas.
51
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
evidente la necesidad de conocer, cuantificar y comprender a la familia, lo cual ha representado un
reto en lo que a la definición de las investigaciones se refiere.
La necesidad del estudio de las familias se ha ido incrementando, la caracterización de las
familias, en función de sus carencias ha sido una necesidad imperante del sector social, con miras a
la focalización de los programas de enfrentamiento y superación de la pobreza. Las políticas
sectoriales y orientadas a grupos específicos de edad, deben abordar la asistencia a partir de las
familias cuyos miembros son objetos de atención. La urgente necesidad de desarrollar programas
de información, educación y comunicación, que posibiliten la transformación de los conocimientos,
actitudes y prácticas de las familias, es fundamental para apoyar cualquier programa tendiente a
mejorar indicadores de salud, salubridad e higiene, entre otros.
Para el censo de 1990 se realizaron importantes esfuerzos por mejorar la captación y
caracterización de los hogares y las familias; así como la generación de análisis importantes, que
fueran sentando una base de información sobre las familias. Sin embargo, el reto se mantiene,
mientras más se trabaja con la información de familia más elementos de investigación se presentan
y perfilan para completar el cuadro de su caracterización.
El Censo del 2000, debe continuar en la definición técnica de la investigación de la familia,
en el conocimiento real de las limitaciones operativas que presenta el censo, pero en el
conocimiento de que constituye un pivote fundamental y fuente de análisis posteriores.
Tipo de plantel. La cobertura escolar como referente que permite evaluar el alcance del
sistema de enseñanza y determinar, mediante el uso de proyecciones estadísticas, cuáles son los
requerimientos futuros en aras de cubrir el crecimiento vegetativo de la población y el incremento
experimentado en la oferta educativa privada en los últimos tiempos, son planteamientos de base
para que se verificase la pertinencia de explorar el tipo de plantel al cual acude o acudió el
informante como una pregunta que permita conocer la contribución que tiene el sector oficial y el
privado en la atención escolar.
El Consejo Técnico consideró que la incorporación de esta pregunta se justifica por razones
diversas, a saber: (a) permite desagregar por niveles de escolaridad formal, la incidencia que tienen
ambos sectores en la formación del talento humano; (b) permite contrastar la calidad de la
información que proporcionan los registros que distintas dependencias del Ministerio de Educación
ofrecen en esta materia; (c) permite calibrar el impacto que tiene el sector privado en la atención
que brinda a los requerimientos educativos en los niveles diversificado, medio profesional y
superior, lo que a su vez sirve para comparar la dimensión que adquiere este fenómeno con otros
países iberoamericanos, y (d) se consideró que esta medición sirve para calibrar el impacto del
desplazamiento que viene teniendo el Estado en la atención de algunos servicios, resultado del
deterioro del concepto de Estado de Bienestar, que tuvo y tiene en la atención escolar a uno de sus
puntos de referencia más preciados.
Estudios de post-grado. En correspondencia con el proceso de internacionalización del saber,
de gestación de una sociedad de conocimiento que presiona por mayores exigencias en los niveles
de acreditación de la población y ante la conformación de una creciente oferta tanto nacional como
internacional de cursos a nivel de postgrado que se instrumentan a través de distintas modalidades
de enseñanza (presencial, a distancia, mixta, vía Internet, etc.) se estima pertinente incluir la
pregunta relativa a la educación de postgrado como complemento a la variable título de educación
superior.
Se considera que dado que la educación de postgrado tiene como propósito aportar al país los
líderes especialistas, los pensadores, teóricos y críticos que puedan visualizar el futuro, competir a
nivel internacional y crear, modificar y ajustar la ciencia y la tecnología necesarias para nuestro
desarrollo, importa conocer el número de ciudadanos que han recibido esta acreditación.
52
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
A estas razones se agrega el hecho de que el país no dispone de un registro consolidado que
permita conocer el total de individuos que han culminado estudios de postgrado tanto a nivel
nacional como internacional.
Educación no formal. En los censos anteriores se advierte un apego a los esquemas formales
de escolarización. En la actualidad, se observa que dada la concurrencia de diversos factores, como
la imperiosa necesidad de introducir nuevos mecanismos de capacitación para la población
excluida del sistema formal; las presiones del cambio tecnológico sobre el nivel de capacitación de
la población, y la emergencia de una oferta de servicios educativos no ligadas al plano formal, se ha
generado una creciente aparición de organizaciones que se abocan a la tarea de formación o
compensación instruccional de la fuerza de trabajo. Todo esto lleva a la consolidación de conceptos
de educación continua y permanente, lo que determina la emergencia de un nuevo escenario que no
se puede desconocer y que el Censo debe cuantificar.
Es importante considerar las modalidades de educación no formal que se han venido
instrumentado a lo largo y ancho del país en los últimos años como una información necesaria para
poder obtener un perfil del nivel de instrucción de la población.
Los límites de edad. Los criterios para determinar, en cada sección de la boleta censal, la
edad mínima de la población a la que se le realizarán las preguntas durante el empadronamiento,
deben ser revisados en cada censo. Los cambios experimentados en el país, inciden directamente
sobre la edad en la que se incorpora la población al mercado de trabajo, es el caso de las
características económicas de la población en donde se avisora la necesidad de rebajar el límite de
edad a los 10 años.
Se discutió la edad mínima de investigación de las variables económicas, acordándose, bajar
la misma a 10 años, ya que la situación socioeconómica del país ha implicado la incorporación
temprana de la población infantil al mercado de trabajo. Se considera que existe población en
edades más tempranas que participan en actividades generadoras de ingreso, para cuya
investigación la OCEI y el Ministerio de la Familia han previsto la realización de una encuesta
complementaria a la Encuesta de Hogares por muestreo.
Para investigar las características educativas, desde la incorporación del nivel preescolar
dentro del sistema educativo obligatorio, la edad utilizada es de 3 años o más. Sin embargo, dentro
de las características educativas se investiga el alfabetismo, para lo cual se recomiendan edades de
13
10 años y más. En casos como éste, se hace un corte de edad en la operacionalización de los datos
para dejar afuera aquella información no deseada, registrándose sólo la información de aquellas
personas con la edad deseada.
La fecundidad, por ejemplo, se investiga en la población femenina a partir de los 12 años de
edad, a pesar de que existen aislados casos de fecundidad en mujeres menores de ese límite de
edad. Las investigaciones realizadas en registros administrativos disponibles en la OCEI sobre este
tema particular, arrojan menos de 50 nacimientos correspondientes a mujeres con menos de 12 años
en el año 1997. Si bien un límite de edad menor a los 12 años de edad podría ser adoptado para el
estudio de la fecundidad, podría afectar negativamente el desarrollo del empadronamiento por
cuanto se incrementaría demasiado el porcentaje de la población a la que se realizarían estas
preguntas, aumentando exageradamente el tiempo y los costos del empadronamiento y el
procesamiento.
Paradigmas emergentes en el mercado de trabajo. La composición, crecimiento y
distribución de la población económicamente activa es fundamental para la formulación de
13 Naciones Unidas, Comisión de Estadística: Principios y Recomendaciones para los censos de población y habitación, noviembre
de 1996 (Edición limitada).
53
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
políticas, ejecución de programas tendientes al desarrollo y utilización de los recursos humanos,
conocimiento de la evolución de la economía, evaluación de programas de generación de empleo y
análisis de los factores demográficos y sociales que influyen sobre estas características.
Los datos censales relativos a las características de la población económicamente activa
ofrecen importantes indicadores para la estimación del ingreso nacional a partir del inventario de
trabajadores disponibles. La formulación de políticas orientadas a la capacitación y mejora de la
mano de obra, reducción del desempleo, la inversión de la industria y otras actividades generadoras
de empleo, la ubicación de esas inversiones, se posibilitan con la información que producen los
censos; fundamentalmente, por la capacidad que presenta de poder conocerla a niveles de
desagregación geográfica municipal.
Los organismos internacionales producen y revisan de forma continua, importantes
recomendaciones sobre las metodologías, clasificaciones y definiciones vinculadas al empleo,
mercado laboral y las características económicas de la población en general; sin embargo, en las
últimas décadas los cambios ocurridos en el campo laboral, la globalización de la economía, el
desarrollo tecnológico asociado a la producción y las nuevas formas de su organización, han
evidenciado un cambio en los paradigmas que obliga a la reconceptualización de las formas de
medición de estos temas.
La flexibilización y precarización de las relaciones laborales, el surgimiento de nuevas
formas de empleo que amplían las categorías de ocupación (CISE-93), las características adquiridas
por el empleo informal, cifradas por la relación productividad-tamaño, el aumento de la oferta
laboral de los hogares y el aumento de empleos a tiempo parcial, son realidades cuyo dinamismo de
aparición, consolidación y transformación han requerido de esfuerzos importantes en su
reconocimiento y estudio, a fin de generar formas de medición adecuadas, sin embargo, las
metodologías aun se encuentran en procesos de prueba, lo cual plantea importantes retos a la
investigación censal de la ronda del 2000.
La discusión sobre las necesidades de información del país en materia de actividad
económica de la población, en el marco del Consejo, tuvo que partir por el reconocimiento de que,
en la década transcurrida desde el Censo de 1990, se han suscitado importantes transformaciones
estructurales en la economía venezolana, eventos que configuran un esquema prioritario de estudio
para el Censo 2000.
La necesidad de lograr una mejor captación de la población activa, fundamentado en que las
investigaciones han demostrado una subestimación del trabajo femenino, principalmente en las
áreas rurales y, la tendencia de la población a privilegiar el empleo sobre el trabajo, elemento que
puede conducir a subdeclaraciones en la situación de la fuerza de trabajo, fue otro punto de
consenso.
En cuanto a la situación del empleo se acordó modificar las categorías, según la propuesta de
la Oficina de Estadística de la Organización Internacional del Trabajo, en la Clasificación
Internacional de la Situación del Empleo (CISE-93).
√ Perspectivas de la definición temática
Los retos que tiene planteado el XIII Censo General de Población y Vivienda 2000:
incorporaciones de nuevas tecnologías, desagregación de la información a escalas locales y
regionales en concordancia con la nueva realidad de la descentralización del país, descentralización
de los procesos censales a escalas estatales y municipales y dotación de tecnología y recursos
humanos capacitados para el desarrollo de las actividades locales, que permitirán el fortalecimiento
del sistema estadístico local y del sistema estadístico nacional.
54
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Concluido el primer período de sesiones del Consejo Técnico, se inicia uno de los procesos
más complejos de las actividades censales, el cual consiste en la elaboración del cuestionario que
se levantará en el operativo censal.
El cuestionario cumple una función de enlace entre los objetivos propuestos y la realidad de
la población. En el caso de los censos, este proceso debe contemplar las características propias del
operativo censal, las cuales condicionan su diseño.
Las implicaciones que tiene cada pregunta en la boleta censal deben considerar la
complejidad y el volumen de la investigación; así como garantizar que se pueda cumplir con las
premisas de confiabilidad, oportunidad y pertinencia de la información estadística recabada.
El trabajo realizado por los representantes de las instituciones, miembros e invitados, de los
especialistas convocados y del equipo técnico del censo 2000, se presenta en este documento, y sus
conclusiones son la base del trabajo que se desarrolla con miras al experimental, primer corte de
evaluación del cuestionario.
Sobre la base de las conclusiones de cada grupo de trabajo se han ido estructurando las
preguntas, las definiciones técnicas, las definiciones operativas, las instrucciones al manual del
empadronador y la secuencia de preguntas. Adicionalmente, se están preparando los criterios de
procesamiento, consistencia y validación.
Previo a la realización del Censo Experimental, hay que realizar pruebas que garanticen un
mejor instrumento a ser aplicado. En este sentido, se están realizando tres conjuntos de pruebas
previas. Un primer grupo dirigido a evaluar, en el informante, la terminología básica asociada a los
conceptos claves y el fraseo de las preguntas. Un conjunto de pruebas parciales de las secciones del
cuestionario, tendientes a conocer el funcionamiento de preguntas ya estructuradas. Una prueba
integral del cuestionario, que permita conocer su funcionamiento completo, contemplando ciertos
elementos que garanticen su eficacia y la de los procesos y actividades asociadas en el primer
experimental.
Se pretende, que en el primer Censo Experimental, se prueben la totalidad de los procesos
asociados al cuestionario, la obtención de los datos, su procesamiento e incluso llegar a aplicar los
esquemas de análisis que se han definido para las diversas áreas temáticas.
Una vez evaluada la temática que se investigue en el primer experimental, se tiene previsto
convocar un nuevo período de sesiones del Consejo Técnico “Temas a Investigar”, donde se evalúe
el comportamiento y las posibilidades de las propuestas construidas en el primer período de
sesiones.
Los resultados de un segundo período de sesiones serán probados en un segundo censo
experimental, procurando llegar al levantamiento del XIII Censo General de Población y Vivienda
con suficientes garantías de funcionamiento y pertinencia del contenido de la investigación censal.
55
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
XIII CENSO GENERAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
ORGANIGRAMA ESTRUCTURAL
Nivel de Dirección
y Asesoría
JEFE OCEI
CONSEJO CONSULTIVO
CONSEJO TÉCNICO
ET
ET
ET
ET
COMISIÓN NACIONAL
ET
Coordinación
General del
Censo
Nivel de Coordinación
Unidad de Control
y Evaluación
Coordinación Nacional
Coordinación Nacional
de Operaciones
de Planificación
Unidad
Técnica
Unidad de
Muestreo
Unidad de
Operaciones
Unidad de
Procesamiento
Coordinación Nacional
Administrativa e Institucional
Unidad de
RR.HH.
Unidad de
Administración
Nivel Operativo Regional
Coordinacin Operativa
Estatal del Censo
Equipo Actualización
Rural
56
Equipo Actualización
Urbana
Equipo Registro
Estructura
Unidad de
Promoción y
Publicidad
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 1
UNIDADES DE INVESTIGACIÓN Y VARIABLES INVESTIGADAS EN
EL VI CENSO DE VIVIENDA 1990
Unidad de empadronamiento e investigación:
Vivienda
Variables investigadas
Unidad de investigación: Hogar
Tipo de Vivienda
Tenencia de la vivienda
Condición de Ocupación
Material predominante en las paredes
Material predominante en el techo
Material predominante en el piso
Total de cuartos
Ubicación de la cocina
Combustible o energía utilizada para cocinar
Sistema de Abastecimiento de Agua
Sistema de Eliminación de Excretas
Cuarto de baño
Disponibilidad de servicio telefónico
Disponibilidad de servicio de aseo urbano
Disponibilidad de servicio de aseo urbano domiciliario
Disponibilidad de servicio de energía eléctrica público
Cuartos para dormir
Disponibilidad de nevera
Disponibilidad de televisor
Disponibilidad de lavadora
Disponibilidad de secadora de ropa
Disponibilidad de aire acondicionado
Disponibilidad de carro de uso familiar
Disponibilidad de moto
Fuente: OCEI, XII Censo General de Población y Vivienda 1990, Cuestionario Ampliado (L-2).
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América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Venezuela: XIII Censo General de Población y Vivienda 2000
Ficha Técnica
Tipo de censo
Venezuela utiliza el criterio de “Derecho” para realizar su Censo General de Población y
Vivienda desde 1971. El Censo venezolano empadrona a cada persona en el lugar de su residencia
habitual, lo cual permite medir adecuadamente la estructura del hogar, sin introducir las
distorsiones que supone el criterio de “Hecho” y ganando en la fidelidad en la determinación de la
distribución espacial de la población sin complejizar el procesamiento de la información.
Cobertura
Abarca todo el territorio nacional.
Se registrará en las respectivas viviendas a todas las personas residentes habituales del país,
estén presentes o no al momento del empadronamiento, así como a todas las estructuras destinadas
a fines habitacionales.
La población indígena no incorporada será objeto de un censo particular, que tendrá el
mismo período de referencia del Censo General de Población y Vivienda.
La información censal se presentará en tabulados que, dependiendo del tamaño de la muestra
y del tamaño poblacional de las delimitaciones político-administrativas, podrá ser presentado hasta
nivel parroquial.
Unidades estadísticas
Unidad de Investigación:
El segmento, la estructura de vivienda.
Unidad de Análisis:
El segmento, la estructura de vivienda, el hogar, la persona.
Unidad de Observación:
El segmento, la vivienda, el jefe del hogar, las personas.
Variables estudiadas
Ubicación geográfica de la vivienda:
Entidad federal, municipio, parroquia, centro poblado, segmento —para el área urbana—,
sección, sub-sección, sector —para el área rural—, número de orden de la vivienda.
Datos de la vivienda:
Localización, acceso, tipo, condición de ocupación, materiales de construcción
predominantes en paredes exteriores, número de cuartos, cocina en cuarto especial, combustible
utilizado para cocinar, sistema de eliminación de excretas, artefactos del hogar, número de cuartos
para dormir, servicios, tenencia, número de vehículos de transporte.
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CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Características socio-demográficas e individuales de la población:
Parentesco o relación con el jefe del hogar, sexo, edad, situación conyugal actual, lugar de
nacimiento, nacionalidad legal, alfabetismo, asistencia escolar, características económicas de la
población, tiempo de residencia en el país, tiempo de residencia en la localidad, lugar de residencia
anterior, nivel educativo alcanzado, título de educación superior, mortalidad, situación en la fuerza
de trabajo, duración de la cesantía, ocupación, rama de actividad económica, tamaño de la empresa,
categoría ocupacional, ingresos provenientes del trabajo, ingresos provenientes de otras piezas.
Período de recolección
Las operaciones de empadronamiento se llevarán a cabo durante los meses de octubre y
noviembre del 2000. Tendrán una duración de 15 días en los centros poblados urbanos, con un día
de empadronamiento masivo con inmovilización de la población el día nacional del censo. El
empadronamiento de las áreas rurales tendrán un mes de duración, iniciándose al día siguiente del
día nacional del censo.
Empadronadores
Se ha definido que los empadronadores del XIII Censo General de Población y Vivienda
sean los estudiantes del último año de educación media diversificada. Podrán participar
empadronadores voluntarios.
Uso del muestreo
Se utilizará muestra en el levantamiento de la información.
59
Determinación del situado constitucional
Organismos
Nacionales
X
Poder
Legislativo
Organismos
estatales y
X
Organismos
municipales
Estimaciones y proyecciones de población a
corto, mediano y largo plazo a distintos
niveles de desagregación geográfica
X
X
X
Insumo para determinar políticas y
programas de salud sexual y reproductiva
X
X
X
Determinación de la población en edad de
votar
X
Determinación del perfil demográfico
X
Definición de circuitos electorales
X
X
Evaluación de la situación social,
demográfica, económica
X
X
Planificación de las políticas y programas de
desarrollo, protección y compensación social
X
Determinación de cantidad de
representantes a cuerpos deliberantes y de
jueces de paz
Monitoreo de cumplimiento de metas de
compromisos y leyes basados en
distribución de población
X
X
X
X
Identificación de áreas con necesidades de
servicios
X
X
Identificación de fuentes de energía
doméstica
X
Desarrollo de políticas y programas
habitacionales
X
Identificación de necesidades de vivienda a
bajo costo
Determinación de demanda de servicios
públicos y privados, así como sus
proyecciones
X
Iniciativa
privada
Sindicatos
X
Investigadores
Individuos
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
60
Cuadro 2
CENSO DE POBLACIÓN Y VIVIENDA. USOS DE LA INFORMACIÓN CENSAL, POR ACTORES
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Poder
Legislativo
Organismos
estatales y
Organismos
municipales
Iniciativa
privada
Sindicatos
Investigadores
Análisis de tópicos de aspectos y procesos
urbanos, metropolitanos y regionales
X
X
X
Déficit habitacional
X
X
X
X
X
Marco para encuestas nacionales o
subnacionales
X
X
X
X
X
Desarrollo de programas de mejoramiento
de vivienda
X
X
X
X
Análisis de calidad y uso de la vivienda
X
X
X
Individuos
X
X
Marco para el diseño de programas de
transporte público
X
X
Programas de rehabilitación o mejoramiento
del entorno de la vivienda
X
X
Determinar tipo y calidad del entorno de la
vivienda
X
X
Planificación urbana
X
X
Programas de adquisición de tierras para
desarrollo urbano
X
X
CEPAL - SERIE Manuales
Organismos
Nacionales
X
X
N° 1
61
61
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
4
América Latina: Los censos del 2000
y el desarrollo social
Susana Schkolnik1 y José Miguel Guzmán2
Introducción
El fin del milenio plantea la posibilidad de hacer un recuento de
los logros alcanzados durante, por lo menos, los últimos cincuenta
años de esfuerzos prolongados por conciliar los procesos de
recolección de información con el aprovechamiento de la misma en
beneficio de la población en su conjunto y, especialmente, de los
sectores sociales menos beneficiados.
En las últimas décadas —en particular en los últimos 20 años— se ha
visto la aplicación de una diversidad de enfoques en el campo de las políticas
sociales, por el desafío de disminuir la inequidad y atenuar el impacto del
ajuste económico que contribuyó al deterioro de las condiciones de vida de
los sectores medios y bajos. Se le ha dado creciente importancia, además, al
problema de la focalización de grupos vulnerables, y a temas que habían
estado fuera de la consideración de los análisis más convencionales tales
como la equidad de género, la población de la tercera edad, la fecundidad
adolescente y la identificación y caracterización de las poblaciones
indígenas, entre otros.
1
2
Área Demografía, División de Población - Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile.
Asesor en Análisis Demográfico, Equipo de Apoyo Técnico del FNUAP, Oficina para América Latina y el Caribe, Chile
63
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Los censos de población se encuentran entre las principales fuentes de datos que pueden
proporcionar información para la identificación de grupos vulnerables y para el monitoreo de las
metas de desarrollo social. Los censos han ido incorporando, cada vez en mayor medida, preguntas
que recogen información pertinente para evaluar las condiciones de vida, demográficas y de salud
de la población. Por ejemplo, un gran aprovechamiento de la información censal ha estado
vinculado a la aplicación de métodos indirectos de estimación de variables demográficas (United
Nations, 1983) que permiten estudiar la fecundidad, la mortalidad infantil, juvenil y adulta.
También se ha desarrollado una metodología para la estimación de la mortalidad materna a partir
de censos y encuestas, la que se ha utilizado en estudios experimentales (CELADE et al., 1988).
Otro recurso fundamental para la utilización de la información censal ha sido el uso de un
programa computacional desarrollado en CELADE, llamado REDATAM (REcuperación de
DATos censales para Áreas pequeñas por Microcomputador) cuyo objetivo principal es el de
permitir la obtención de estadísticas para áreas geográficas pequeñas, lo que permite determinar
con mayor precisión las “demandas de inversión en infraestructura social y de las necesidades
básicas de la población y hacer más eficiente el proceso de asignación de recursos públicos, a
través de una mayor precisión en la focalización de los grupos objetivos más pobres en niveles
locales” (Meza, 1996). Los resultados se pueden elaborar cartográficamente combinando el
programa con sistemas de información geográfica (SIG).
Esto incluye, asimismo, un desarrollo de procedimientos para la integración de información
proveniente de diferentes fuentes y de formas de difusión de la información, que ha permitido
ampliar el cálculo de indicadores y la confiabilidad de las estimaciones, así como facilitar la tarea
de identificación de grupos vulnerables. En este sentido algunos avances han ido en el sentido de la
política de descentralización, con la perspectiva de ampliar la base de análisis y explotación de los
datos en las instancias más localizadas de la actividad pública.
Entre todas las fuentes de datos disponibles el censo es la única que recoge información
sobre la población total de un país, en relación con algunas características demográficas, sociales,
económicas, de vivienda y de sus servicios esenciales. Los censos presentan un estado de situación
de la población para un momento determinado que, de acuerdo a las recomendaciones
internacionales, debiera referirse a los años terminados en cero, y cada 10 años. En la práctica los
países han tenido problemas para seguir en forma sistemática dichas recomendaciones. Sin
embargo desde mediados de este siglo se ha mantenido una cierta periodicidad en el relevamiento
censal.
Si bien se cuenta en países de la región con otras fuentes de datos tales como los registros de
estadísticas vitales o las encuestas a partir de las cuales pueden estimarse estas variables, el censo
es la única fuente que permite obtener las cifras de la población total, siendo un recurso
fundamental para el conocimiento de los componentes de la dinámica demográfica: fecundidad,
mortalidad y migraciones. Además de proveer esta información básica, el censo permite ampliar la
perspectiva del análisis de la población, en base a la posibilidad de relacionar los aspectos
demográficos con las características socioeconómicas de las personas, las viviendas y hogares que
son, a su vez, temas de interés para los distintos sectores de actividad ya que complementa sus
propias estadísticas específicas (salud, educación, vivienda, etc.).
En suma, el censo es reconocido como un insumo:
•
64
para las estimaciones de las variables demográficas para la población en su conjunto o
subdivisiones de ella (geográficas, administrativas, socioeconómicas, etc.), así como para
la elaboración de las proyecciones de población nacional, por divisiones administrativas
menores y, consecuentemente, para las proyecciones derivadas (urbano-rural, población
CEPAL – SERIE Manuales
•
•
No 1
económicamente activa, en edad escolar, etc.); y como marco muestral para la
realización de encuestas y estudios específicos sobre diversos temas de interés social;
como marco de referencia de la información generada en los sectores sociales (salud,
educación, empleo, seguridad social, vivienda, comercio, industria, turismo, etc.), y para
estimar la demanda hacia estos mismos sectores;
como instrumento para la identificación de grupos vulnerables y poblaciones objetivo en
función de políticas y programas sociales.
El censo de población y vivienda no es, obviamente, la única fuente disponible. Los registros
continuos de hechos vitales (nacimientos, defunciones, matrimonios, causas de muerte, etc.) son
datos de gran importancia y sería altamente deseable que se pudiera disponer de ellos, con la
cobertura y confiabilidad requeridas, cada vez en mayor número de países de la región (Chackiel,
1997). Por otra parte, un aporte crucial ha sido el de las encuestas, principalmente las encuestas
permanentes de hogares y las encuestas demográficas, entre las cuales las de demografía y salud
ocupan un lugar destacado. Se dispone, además, de las series estadísticas, estudios y encuestas
llevados a cabo en los distintos sectores sociales. Tampoco el censo puede proveer toda la
información que un país necesita ni con la profundidad deseada por todos los usuarios ya que, por
la magnitud del operativo censal y por sus características, los cuestionarios no deberían ser
excesivamente extensos ni su aplicación y procesamiento demasiado complejos.
Por otra parte, es evidente que la temática que el censo aborda no está determinada de una
vez para siempre ni los temas y las preguntas que los interpretan son inmodificables. Por el
contrario, al ser un instrumento de medición de fenómenos poblacionales y sociales se considera
que el censo debe tener la sensibilidad para captar situaciones nuevas y la flexibilidad para
adaptarse al cambio social, sin perder por ello la comparabilidad con la experiencia pasada. De esto
se infiere que, como instrumento de investigación, el censo de población es producto de un
compromiso entre lo que se realizó en el pasado y las nuevas necesidades y políticas, y debe lograr
un equilibrio para no romper la continuidad histórica y, al mismo tiempo, responder en forma
eficaz a las nuevas demandas y requerimientos de la sociedad.
En este documento se centra la discusión en dos aspectos particulares. En primer lugar,
tomando en cuenta la creciente demanda de información para la identificación de grupos
vulnerables se desea identificar la aplicabilidad de la información censal en esta materia, en
función de las metas y objetivos de desarrollo social para la consecución de una mayor equidad y
una creciente igualdad de oportunidades dentro de la sociedad.
En segundo lugar, se busca reflexionar acerca los desafíos para la producción de la
información censal y de su aporte al desarrollo. Dichos desafíos se enmarcan en la necesidad de
revalorizar los censos de población y de superar la etapa en la cual esta fuente de datos queda
relegada a poco más que un recuento de la población. Asimismo, se destacan los nuevos
requerimientos para incorporar la dimensión costo-efectividad dentro del planeamiento y
organización del censo.
65
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
I.
Demanda demográfica , grupos vulnerables y monitoreo de
las metas del desarrollo social
1.
Estimación de la demanda demográfica hacia los sectores sociales
El conocimiento del tamaño y desagregación de la población de un país por criterios
geográficos y socioeconómicos es crucial para la toma de decisiones en los sectores de gobierno, la
planificación del desarrollo y la distribución de los recursos. Además, su actualización es
imprescindible, dado que la distribución por edades, que es la base de la estimación de la demanda
de bienes y servicios, está sujeta a cambios que pueden implicar la reorientación de inversiones
sociales y de esquemas de atención en diferentes ámbitos: salud, educación, vivienda, etc.
La demanda demográfica hacia los sectores sociales depende del proceso de transición
demográfica, que ha caracterizado la evolución de los países de la región desde aproximadamente
fines de la década de los años 60. Las tendencias que en ellos han seguido las variables
demográficas perfilan un proceso de envejecimiento de la población que implica la disminución de
la proporción de jóvenes y el aumento de adultos y personas de edad avanzada. Si bien en la
actualidad los países difieren en la etapa de la transición en que se encuentran (CEPAL/CELADE,
1995) en la mayoría de ellos se han observado importantes aumentos en la esperanza de vida de la
población y caídas significativas en el número medio de hijos tenidos por mujer, con una
importante reducción de la base de las pirámide de edades.
El descenso de la fecundidad ha ejercido —y continuará ejerciendo— una influencia
decisiva en los cambios de tamaño y estructura por edades de las poblaciones en las diferentes
etapas de la transición. Hacia 1995 en los países con fecundidad más elevada, la proporción de
menores de 15 años es todavía, en general, superior al 40%, la proporción de mayores de 64 años se
mantiene alrededor del 4% y la proporción de adultos en edad de trabajar es apenas superior al
50%. Por su parte, en los países donde la fecundidad es baja y su descenso ha sido temprano, el
porcentaje de menores de 15 años se encuentra entre 20 y 25%, los adultos superan el 60% y las
personas de edad avanzada representan aproximadamente un 10% del total.
En América Latina muchos países se encuentran todavía en una situación intermedia con
tendencias hacia un mayor envejecimiento por la evolución observada de la fecundidad y su
probable persistencia en niveles bajos y por el aumento de la esperanza de vida en las edades
avanzadas. Desde el punto de vista de la planificación económica y social este proceso de
envejecimiento es uno de los aspectos más importantes a ser tomados en cuenta por su impacto
sobre ciertos sectores estratégicos de la estructura social, tales como el sistema educativo, el
mercado de trabajo, la atención de salud, la seguridad social, entre otros. Esto debe llevar a
monitorear sus tendencias, evaluar sus impactos, formular políticas de reasignación de recursos y
diseñar soluciones para los problemas que ya se están manifestando, y en los países de transición
demográfica más avanzada a un ritmo más acelerado que el previsto.
En el caso de la educación formal, por ejemplo, el censo provee la información para la
determinación de la demanda potencial para cada año de estudio en los diferentes niveles del
sistema educativo: preescolar, básico, medio y superior. El censo permite determinar qué cantidad
de población no está siendo captada por el sistema e investigar su localización geográfica y
características. A su vez, la población proyectada en cada uno de estos grupos de edades permite
programar los recursos necesarios para absorber en los próximos años tanto la demanda no
satisfecha como los requerimientos adicionales debidos al crecimiento demográfico, continuando
con la expansión de la cobertura educativa como se requiere en la mayoría de los países, incluso en
la educación básica. Cuando, por el contrario, algunos grupos de edades presentan una
66
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
estabilización o un descenso, y la cobertura de la educación en el país es amplia o tiene
prácticamente una cobertura universal, el conocimiento del tamaño de la población por grupos de
edades es información que permite rediseñar estrategias y eventualmente reorientar los recursos
hacia otros aspectos del sistema para elevar su eficiencia, como por ejemplo, para el mejoramiento
de la calidad de la educación.
Es posible, sin embargo, obtener también información del censo para un diagnóstico de la
situación educativa de otros grupos de población que, si bien padecen un déficit educativo ya no es
posible captarlos a través del sistema de educación formal. Este es el caso tanto de la población
económicamente activa no calificada, en condiciones de pobreza y marginalidad, como de los
trabajadores calificados que requieren de una constante actualización. En este caso la información
censal puede ayudar a identificar focos de bajo nivel de instrucción en la población
económicamente activa con requerimientos de capacitación técnica que surgen de la incorporación
de innovaciones tecnológicas y de los cambios en los procesos administrativos y productivos de las
empresas.
La estructura por edades de la población es también un insumo básico para la formulación de
políticas y programas de salud y para la revisión de los ya existentes, dado que a las distintas
edades se asocian distintos riesgos de enfermedad y muerte, siendo además diferente la incidencia
de las enfermedades según la etapa de la transición epidemiológica en que se encuentran los países.
El grupo de mujeres en edad fértil constituye un grupo objetivo para la determinación de las
necesidades de atención de la salud reproductiva, tanto desde el punto de vista de los recursos
humanos como de la infraestructura.
Esto es así debido a que el cambio en la estructura por edades de la población,
conjuntamente con el cambio en la estructura de la morbilidad y mortalidad por causas, ha
profundizado el cambio desde una atención de salud basada predominantemente en la población
joven y en el binomio madre-niño con fuerte peso de las enfermedades infecto-contagiosas, hacia
una atención cada vez más orientada hacia la población adulta y adulta mayor, con un alto
componente de tumores, enfermedades degenerativas y crónicas, y muertes violentas.
Además de la estructura por edad y sexo, las estimaciones de mortalidad infantil y
fecundidad obtenidas del censo, constituyen una contribución fundamental al sector, ya que ambas
son indicadores del estado de salud de una población y de sus principales grupos de riesgo. La tasa
de mortalidad infantil que se obtiene del censo mediante la aplicación de métodos indirectos es un
indicador corriente del sector y por lo general forma parte de los indicadores que intentan
caracterizar el nivel de vida de la población. La tasa global de fecundidad y las tasas de fecundidad
por edades, por su parte, permiten monitorear los cambios en las edades de mayor riesgo (en
particular el caso de las madre adolescentes) y en grupos socialmente vulnerables.
En el caso de la fuerza de trabajo el uso que puede hacerse de la información censal es
también muy significativo para el análisis desde el punto de vista de la oferta de trabajo, siendo que
la capacidad de crear empleos productivos y adecuadamente remunerados es uno de los mayores
desafíos para los países de la región.
El mercado de trabajo es un espacio cambiante en el que se vienen perfilando algunas
tendencias básicas de las que la información censal ha dado cuenta. Las principales son: la mayor
incorporación de las mujeres a la población económicamente activa, la creciente urbanización de la
mano de obra y el aumento del tamaño absoluto de la población activa, aunque con una reducción
de su ritmo de crecimiento. Los cambios futuros en estos aspectos del empleo, así como en otros
tales como las nuevas demandas de la población joven que aspira a entrar al mercado de trabajo, el
elevado desempleo juvenil, el empleo informal, y las características del empleo femenino,
67
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
requieren ser objeto de monitoreo permanente y el censo de población tiene un papel muy relevante
que cumplir al respecto.
Asimismo, el proceso de envejecimiento de la población debe ser objeto de un seguimiento y
análisis, ya que constituye el eje central de la problemática de la seguridad social. Considerando,
además, el elevado ritmo de crecimiento de la población de edad avanzada es necesario prever sus
otras demandas en el ámbito de la atención médica, vivienda y redes de apoyo social, ya sea dentro
de sus propias familias o con independencia de éstas.
Los países difieren en la medida en que estos grupos, y la problemática que los aqueja, tienen
mayor o menor impacto y visibilidad social. No obstante ellos han sido reconocidos como
importantes, independientemente del tamaño de las poblaciones afectadas. Por ejemplo, mientras
que los países más avanzados en la transición demográfica deberán enfrentar, más que otros, los
problemas asociados con la ocupación (por el crecimiento de la fuerza de trabajo, el trabajo
femenino, la desocupación juvenil) y la tercera edad, los menos avanzados deberán continuar
dedicando la mayor parte de sus esfuerzos en la población más joven, particularmente en el terreno
de la salud y la educación. Pero así como la situación actual de los países y las políticas sociales lo
han puesto de manifiesto, no puede decirse de ningún país de la región que las desigualdades
sociales van en camino de superarse.
2.
Grupos vulnerables y metas de desarrollo
Una forma complementaria a la anterior de acercarse a los objetivos y metas del desarrollo es
enfocar prioritariamente las necesidades y demandas de los grupos que se encuentran más
rezagados —tanto desde el punto de vista socioeconómico como cultural— no exclusivamente
desde el punto de vista de un sector (educación, salud, vivienda, empleo, etc.), sino en forma más
global poniendo el énfasis en los individuos, en los grupos y en el conjunto de problemas que los
afectan.
Como se manifiesta en la declaración de Principios de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo (CIPD), de El Cairo (Naciones Unidas, 1995, pág. 9): “…la población es
el recurso más importante y más valioso de toda la nación…” y “…toda persona tiene derecho a un
nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido, vivienda, agua y
saneamiento adecuados…”. Esta estrategia, a su vez, propone “…dar prioridad a las inversiones en
aprovechamiento de los recursos humanos…” y, en particular, “…atender a las necesidades y
aumentar las oportunidades de información, educación, puestos de trabajo, desarrollo de salud
reproductiva, de todos los miembros de la sociedad hasta ahora escasamente atendidos…” (Idem,
pág. 14-15). Estos objetivos, además de ser un fin en sí mismos, son considerados indispensables
para erradicar la pobreza, en el marco de un desarrollo sostenible que garantice también las
satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras.
El censo de población ofrece una gran riqueza de información que puede ser elaborada para
la identificación de algunos de estos problemas, ya sea en función de las políticas sociales a nivel
nacional o los objetivos de desarrollo social ampliamente discutidos y aprobados en diversos foros
internacionales, con la presencia de los gobiernos de los países y de diversos organismos
especializados de las Naciones Unidas.3
3
68
Estos son, por ejemplo, las Metas de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia (Nueva York, 1990); el Consenso Latinoamericano
y del Caribe sobre Población y Desarrollo (México, 1993) y el Plan de Acción Regional Latinoamericano y del Caribe sobre
Población y Desarrollo (Cartagena de Indias, 1994); el Programa de Acción aprobado en la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo (El Cairo, 1994); el Programa de Acción de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague,
1995); la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995), entre otros.
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Estas propuestas, surgidas de las conferencias internacionales, han puesto el énfasis en las
desigualdades sociales, en función de los grupos más vulnerables, que no logran obtener los medios
para salir de situaciones de privación económica y social que, en consecuencia se perpetúan,
transmitiéndose de generación en generación. Esta problemática se entronca, además, con las
propuestas de política social que los países de la región han encarado con particular énfasis a partir
de los años 80, por la necesidad de paliar los efectos del ajuste económico sobre las condiciones de
vida de la población.
Debe destacarse que promover mayor equidad social es el aspecto fundamental de las
propuestas y, dentro de este concepto, el de equidad de género ocupa una gran preocupación. En
efecto, se ha puesto en evidencia la paradoja entre el papel subordinado de la mujer en la sociedad
y el reconocimiento de que si se aprovecharan sus potencialidades las mujeres podrían convertirse
en el factor clave del desarrollo y del cambio social. En otras palabras, es un llamado de atención
hacia la igualdad de oportunidades para ambos sexos, no sólo en función de una dimensión
humanitaria y de equidad social, sino también por el reconocimiento de la mujer como un recurso
humano que ha sido descuidado como factor propulsor del desarrollo. A esta diferenciación de
género, fundada en factores biológicos y en roles culturalmente asignados, se agregan las
discriminaciones sociales, económicas, étnicas, etc., que también son obstáculos para el desarrollo
equilibrado de cualquier país.
La inclusión de toda la población de un país, conjuntamente con la captación simultánea de
variables demográficas, sociales y económicas en el censo permite tabular los datos de tal modo
que puedan identificarse los grupos de riesgo, tanto a partir de variables individuales (educación de
la madre o del jefe del hogar, residencia urbana o rural, pertenencia a un pueblo indígena,
características de la vivienda, etc.) como a partir de indicadores más complejos elaborados en base
a aquéllas (líneas de pobreza, estratos socio-ocupacionales, etc.). Particularmente, en los últimos
años, la investigación sobre pobreza, tanto a partir de los censos (“necesidades básicas
insatisfechas”, NBI) como de las encuestas de hogares (“método del ingreso” o “línea de pobreza”),
ha adquirido una particular relevancia.
Como es evidente, los grupos así definidos se asocian al nivel geográfico, políticoadministrativo o aún ecológico, lo que permite obtener los resultados con la desagregación deseada
y su correspondiente representación gráfica.
Muchos de los temas de preocupación de la agenda social se pueden definir en función de los
grupos sociales hacia los cuales va dirigida. Entre los que se han seleccionado para comentar en
este trabajo, por su afinidad con la información censal, se encuentran: la familia, los niños, los
jóvenes, las mujeres, las personas de edad avanzada y la población indígena. De aquí se infiere que,
tanto la perspectiva de género como la identificación de grupos vulnerables no son tratados como
temas en sí mismos, sino como enfoques a partir de los cuales es posible aproximarse a los
individuos y a los grupos sociales, y enfocar sus problemas específicos, monitorear sus tendencias
y contribuir a la evaluación de políticas y programas.
En esta perspectiva los censos de población y vivienda tienen un papel importante, aunque
no en todos los casos proveen la información que se necesita —o en la forma en que se necesita—
para dar cuenta adecuadamente de los indicadores requeridos. En algunos casos se requiere un
mayor estudio y profundización para elaborar —o modificar— preguntas o categorías que permitan
una mejor identificación de los grupos vulnerables, como puede ocurrir en áreas como la de las
personas discapacitadas, la actividad económica de la mujer, el trabajo infantil o la fecundidad
adolescente. En otros casos, sin embargo, los temas no han sido aún incluidos, como el tema de la
seguridad social, de la atención médica o de la mortalidad materna y adulta en general, cuya
consideración alude a problemas de creciente interés en la sociedad actual. Es fácil ver, sin
69
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
embargo, que si bien el censo tiene desde ya una gran utilidad queda aún un gran potencial por
desarrollar para que pueda constituirse en un componente activo del desarrollo económico y social.
En los siguientes cuadros se presentan, en forma sintética, algunos objetivos de desarrollo y
de medidas que han sido propuestas para el logro de dichos objetivos. Además se ha identificado el
tipo de información que pueden proporcionar los censos de población y vivienda para la
identificación de los sectores de población relevantes y para determinar, dentro de ellos, los grupos
más vulnerables. Si bien no se analizan aquí todos los temas en forma exhaustiva se hará, a modo
de ejemplo, una selección de algunas de las propuestas que surgen de los programas de acción de
las distintas conferencias para ver cómo la información censal puede contribuir al seguimiento de
las mismas.
Cuadro 1
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS
DE DESARROLLO SOCIAL EN RELACIÓN CON EL TEMA FAMILIA
Objetivos
del
desarrollo
social
Medidas
propuestas
Reducir el déficit de
vivienda y de
servicios,
promoviendo el
logro de
condiciones
adecuadas de
vivienda para las
familias
Promover la
satisfacción
de las
necesidades
y el respeto
de los
derechos de
la familia
Monitorear los
cambios en la
composición y
estructura de la
familia y, en
particular vigilar la
evolución de las
familias
monoparentales
Acceso a seguridad
social y seguro
médico de los
miembros de la
familia
70
Variables censales para el
monitoreo de los objetivos
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Hogares por vivienda
Materiales de la vivienda
Tenencia de la vivienda
Personas/habitación
Origen del agua
Servicio sanitario
Servicio de alumbrado
Eliminación de basura
Artefactos en el hogar
Sexo del jefe
Relación de parentesco
Edad, sexo
Discapacidad
Afiliación a alguna obra
social
Afiliación a algún seguro
médico
Variables e indicadores
de control para la
identificación de grupos
vulnerables
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Localización
geográfica (urbanorural, grado de
urbanización, estratos
ecológicos, etc.)
Jefatura femenina del
hogar
Relación de
dependencia
Estado civil del jefe
Educación del jefe
Status migratorio del
jefe
Nivel de pobreza
Estrato sociales o
socio-ocupacionales
Tipo y estructura de la
familia
Tamaño de la familia
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 2
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS DE
DESARROLLO SOCIAL EN RELACIÓN CON EL TEMA DE LA NIÑEZ
Objetivos del
desarrollo social
Medidas propuestas
Mejorar la salud de
los niños
Disminuir la
mortalidad infantil y
de los menores de 5
años y reducir las
disparidades entre
grupos
Alcanzar la
enseñanza primaria
universal para las
niñas antes del 2015
Eliminar la
discriminación
contra las niñas en
la educación
Mejorar la situación
de los niños de
bajos recursos
Incrementar la
participación de los
niños de bajos
recursos en la
educación
Suprimir la
explotación
económica de los
niños
Reducir el trabajo
infantil
Variables censales para
el monitoreo de los
objetivos
„
„
Variables e indicadores de
control para la
identificación de grupos
vulnerables
Hijos nacidos vivos
por edad de la madre
Hijos sobrevivientes
por edad de la madre
„
„
„
„
Sexo, edad
Analfabetismo
Nivel de instrucción
Asistencia escolar
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Sexo, edad
Discapacidad
Analfabetismo
Nivel de instrucción
Asistencia escolar
Sexo, edad
Condición de
actividad
Ocupación
Categoría
ocupacional
Rama de actividad
„
„
„
„
„
„
„
Localización geográfica
(urbano-rural, grado de
urbanización, estratos
ecológicos, etc.)
Educación de la madre o
del jefe del hogar
Jefatura femenina del
hogar
Status migratorio del jefe
Nivel de pobreza
Estratos sociales o
socio-ocupacionales
Pertenencia a una
comunidad indígena
71
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 3
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS DE
DESARROLLO SOCIAL EN RELACIÓN CON EL TEMA JUVENTUD
Objetivos del
desarrollo social
Medidas
propuestas
Incrementar el
acceso de los
jóvenes de bajos
recursos a la
educación media y
superior
Disminuir el
desempleo juvenil y
promover la
integración social
de los jóvenes
Mejorar la
participación de
los jóvenes en la
educación
Mejorar la salud
reproductiva
Reducir la
fecundidad
adolescente
Mejorar el acceso
de los jóvenes al
empleo productivo
Variables censales para el
monitoreo de los objetivos
„
„
„
„
Sexo, edad
Analfabetismo
Nivel de instrucción
Asistencia escolar
„
„
„
„
„
„
Sexo, edad
Discapacidad
Condición de actividad
Ocupación
Categoría ocupacional
Rama de actividad
„
„
„
72
Sexo, edad
Total de hijos nacidos
vivos por edad de la
madre
Hijos nacidos el último
año por edad de la
madre
Variables e indicadores de
control para la
identificación de grupos
vulnerables
„
„
„
„
„
„
„
Localización geográfica
(urbano-rural, grado de
urbanización, estratos
ecológicos, etc.)
Educación de la madre o
del jefe del hogar
Jefatura femenina del
hogar
Status migratorio del jefe
Nivel de pobreza
Estratos sociales o
socio-ocupacionales
Pertenencia a una
comunidad indígena
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 4
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS DE DESARROLLO SOCIAL
EN RELACIÓN CON EL TEMA MUJER Y EQUIDAD DE GÉNERO
Objetivos del
desarrollo social
Medidas
propuestas
Mejorar la situación
de la mujer en la
educación
Reducir el
analfabetismo
femenino,
aumentar su
acceso a la
educación
Promover la
independencia
económica de la
mujer y su acceso
al mercado de
trabajo y a la
capacitación
profesional
Mejorar la
atención de salud
reproductiva en
edades y grupos
de riesgo
Mejorar la situación
económica de la
mujer
Mejorar la salud
reproductiva
Mejorar las
condiciones
materiales de vida
Favorecer
condiciones
adecuadas de
vivienda
Variables censales para el
monitoreo de los objetivos
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Variables e indicadores de
control para la
identificación de grupos
vulnerables
Edad, sexo
Discapacidad
Alfabetismo
Nivel de instrucción
Asistencia escolar
Sexo, edad
Discapacidad
Condición de actividad
Ocupación
Categoría ocupacional
Rama de actividad
Sexo, edad
Total de hijos nacidos
vivos por edad de la
madre
Hijos nacidos el último
año por edad de la
madre
Materiales de la vivienda
Tenencia de la vivienda
Personas/habitación
Origen del agua
Servicio sanitario
Alumbrado
Eliminación de basura
Artefactos en el hogar
„
„
„
„
„
„
„
Localización geográfica
(urbano-rural, grado de
urbanización, estratos
ecológicos, etc.)
Educación de la madre o
del jefe del hogar
Jefatura femenina del
hogar
Status migratorio del jefe
Nivel de pobreza
Estratos sociales o
socio-ocupacionales
Pertenencia a una
comunidad indígena
73
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 5
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS DE DESARROLLO
SOCIAL EN RELACIÓN CON EL TEMA DE LAS PERSONAS DE EDAD AVANZADA
Objetivos del
desarrollo social
Medidas
propuestas
Facilitar el acceso
a trabajos
adecuados
Determinar
necesidades de
acceso a
seguridad social y
médica
Mejoramiento de
las condiciones de
vida de la
población de edad
avanzada
Favorecer
condiciones
adecuadas de
vivienda
Establecer
sistemas de apoyo
social a las
familias con
personas de la
tercera edad
Variables censales para el
monitoreo de los objetivos
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Sexo, edad
Discapacidad
Condición de ocupación
Ocupación
Categoría ocupacional
Rama de actividad
Sexo, edad
Discapacidad
Afiliación a algún
sistema de seguridad
social
Afiliación a algún seguro
médico
Sexo, edad
Materiales de la vivienda
Tenencia de la vivienda
Personas/habitación
(hacinamiento)
Origen del agua
Servicio sanitario
Servicio de alumbrado
Eliminación de basura
Artefactos en el hogar
„
„
Sexo, edad
Discapacidad
Variables e indicadores
de control para la
identificación de
grupos vulnerables
„
„
„
„
„
„
„
Localización
geográfica (urbanorural, grado de
urbanización,
estratos ecológicos,
etc.)
Educación de la
madre o del jefe del
hogar
Jefatura femenina
del hogar
Status migratorio del
jefe
Nivel de pobreza
Estratos sociales o
socio-ocupacionales
Pertenencia a una
comunidad indígena
De lo anterior no debe inferirse que en todos los temas mencionados los censos aportan la
información que se requiere, con la introducción de las variables y categorías más apropiadas.
Además, hay otros factores que obstaculizan la adecuada identificación de fenómenos importantes.
Estos pueden ser: la omisión que comúnmente se verifica en los censos en la enumeración de los
menores de cinco años; la mala declaración de la edad, particularmente en el caso de las personas
de edad avanzada; problemas en la declaración de hijos nacidos vivos entre las mujeres muy
jóvenes y entre las de edad avanzada; problemas de falta de declaración del trabajo femenino
remunerado que se realiza en el hogar, etc. La utilidad de la información depende, además, de
factores tales como, por ejemplo, la amplitud de la cobertura censal, la proporción de no respuestas
y la comparabilidad de las definiciones de variables entre los distintos censos. Por consiguiente,
para utilizar la información censal de manera eficiente es deseable que esta sea en primer lugar,
bien recogida, luego que sea evaluada, y que sus resultados sean cotejados con censos anteriores y
con otras fuentes disponibles, con el fin de verificar su consistencia y confiabilidad.
74
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 6
VARIABLES E INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS DE DESARROLLO
SOCIAL EN RELACIÓN CON EL TEMA DE POBLACIÓN INDÍGENA
Objetivos del
desarrollo social
Mejorar las
condiciones de vida
de la población
indígena
Medidas
propuestas
Aumentar el
conocimiento
sobre las
condiciones de
vida de la
población
indígena
Favorecer
condiciones
adecuadas de
vivienda para la
población
indígena
Incrementar la
participación de
los niños y niñas
indígenas en la
educación
Mejorar el acceso
de la población
indígena en
edades activas al
empleo productivo
II.
Variables censales para el
monitoreo de los objetivos
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
„
Variables e indicadores
de control para la
identificación de
grupos vulnerables
Sexo, edad
Lengua hablada,
autoidentificación, etc.
Sexo, edad
Tipo y materiales de la
vivienda
Tenencia de la vivienda
Personas/habitación
(hacinamiento)
Origen del agua
Servicio sanitario
Servicio de alumbrado
Eliminación de basura
Disponibilidad de
artefactos para el hogar
„
„
„
„
„
„
„
Localización
geográfica (urbanorural, grado de
urbanización,
estratos ecológicos,
etc.)
Educación de la
madre o del jefe del
hogar
Jefatura femenina
del hogar
Status migratorio del
jefe
Nivel de pobreza
Estratos sociales o
socio-ocupacionales
Pertenencia a una
comunidad indígena
Sexo, edad
Analfabetismo
Nivel de instrucción
Asistencia escolar
Sexo, edad
Condición de actividad
Ocupación
Categoría ocupacional
Rama de actividad
Nuevas tendencias y desafíos de los censos para el nuevo
siglo
A partir de 1950, todos los países de la región han desarrollado actividades censales con
cierta regularidad, acumulando experiencias diversas. Entre otros cambios, han evolucionado desde
la manipulación manual hacia sistemas computacionales limitados, grandes y lentos y , finalmente,
hasta la tecnología actual, pequeña, de amplias posibilidades y rápida. No ha sido un proceso lineal
ni mucho menos libre de problemas. En realidad, las experiencias censales están caracterizadas por
una dinámica en que han existido tanto los grandes logros como los grandes fracasos. Cada oficina
o instituto de estadística puede tener su propia lista de lecciones aprendidas.
La situación actual es hoy en día claramente distinta a la de las décadas pasadas, no sólo por
los grandes avances tecnológicos experimentados, sino también porque el usuario de la información
75
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
está cambiando y se ha vuelto más activo y porque paralelamente la sociedad civil e intelectual
percibe que los costos de los censos no parecen relacionarse en forma directa con su utilización
posterior. Asimismo, se vive un contexto social con mayor involucramiento del sector privado y
donde la planificación centralizada va cediendo pasa a formas más diversificadas y
descentralizadas de implementación de acciones en el campo social.
Esto ha llevado a que las instituciones productoras de datos estén tratando de hacer una labor
de recambio. Hay que reconocer que se ha avanzado en muchas áreas, especialmente en aprovechar
mejor los datos censales y en hacerlos llegar de forma más eficientes a los usuarios.
No obstante, los avances no son suficientes. Es preciso enfrentar las nuevas demandas de
información útil al desarrollo en un contexto en el cual se exige del censo algo más que un simple
recuento de la población. Ello pasa por una completa revalorización del rol de los censos y por la
necesidad de realizar censos de calidad, eficientes y costo-efectivos. Para el logro de estos fines, la
experiencia acumulada en esta última mitad del siglo debe servir de base para la articulación de una
nueva estrategia censal. Para esto se plantean al menos cinco desafíos:
1.
Definir el censo como un gran proyecto de inversión social
2.
Considerar el censo como parte del sistema estadístico nacional y no como un elemento
ajeno al mismo
3.
Reconsiderar en todos sus aspectos el rol del sector privado en el censo
4.
Estructurar nuevas formas de relacionamiento usuario-productor de información
5.
Analizar posibilidades alternas a los censos convencionales.
A continuación se analiza cada uno de estos desafíos y algunas de aspectos a considerar para
enfrentarlos.
1.
El censo como un gran proyecto de inversión social
A pesar de que los censos de población son considerados como operaciones importantes en
los países, el interés público y del Estado en los mismos suele reducirse a dos etapas principales: la
enumeración censal y la publicación y difusión de sus resultados. Incluso, en muchos casos, un
retraso en la primera de estas actividades lleva a un rápido olvido de la segunda.
Esta visión limitada puede ser cambiada en la medida en que se revalorice el rol de la
información censal en la gestión pública y se incorpore el censo como parte integrante del proceso
de inversión social del país y no solamente como un elemento subsidiario. Considerar al censo
como inversión social implica que se reconoce que los datos censales, no sólo aquellos datos
brutos, sino especialmente, aquellos con valor agregado, constituyen una de las bases principales
sobre las cuales se definen las acciones que buscan la eficiencia en la distribución del gasto público
y en particular, la calidad y eficacia de los programas sociales y, por tanto, son la base para el
desarrollo de la propia sociedad.
Esta concepción llevaría a redefinir muchos de los componentes del censo de tal manera que
cumplan con los objetivos fijados por las metas de desarrollo social y las metas productivas, a
través de la identificación de los grupos más vulnerables y de la mejor definición de opciones y
alternativas del país, incluyendo el análisis de sus ventajas comparativas. Dentro de esta
redefinición, se encuentra la necesidad de incorporar en el proceso de preparación censal a aquellos
ministerios y agencias que están dedicados a las políticas sociales y económicas, haciéndolos
partícipes de la operación desde su inicio. Por supuesto, no se trata de un proceso simple, por
cuanto esta incorporación pasa por aceptar que el ámbito de muchas decisiones debe ser
compartido. Asimismo, pasa por la sensibilización de las instituciones que colaboran, de tal modo
76
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
que comprendan que el carácter simple y sencillo del censo es una de las mejores garantías de una
buena calidad.
Como parte de esta redefinición, los países pueden aprovechar sus procesos de
descentralización como espacios apropiados para poner a prueba los conceptos anteriores, ya que a
nivel local se están definiendo e implementando acciones concretas en el campo de la inversión
social.
2.
El censo como parte del sistema estadístico nacional
No hay manera de mejorar la relación costo-efectividad de la información estadística sin una
reestructuración de los sistemas de recolección de datos dentro de la cual se considere la
integración de los diferentes sub-sistemas y, en particular, del censo de población, por ser este una
de las fuentes de datos más importantes de los países.4 Se considera que un sistema nacional
integrado de información debería tener un mínimo de requerimientos entre los que se cuentan una
cobertura y estructura de datos consistente, actualización periódica, operacionalidad, continuidad
histórica y comparabilidad internacional (NIDI, 1996).
El análisis de la adecuación de la realidad latinoamericana a las exigencias anteriores
muestra que la integración del censo y de las otras fuentes de datos dentro de un Sistema
Estadístico Nacional es un reto complejo y de difícil implementación. Es más que reconocido que,
en la mayoría de los países de la región, la producción de datos se encuentra marcada por una
increíble falta de coordinación, siendo comunes las superposiciones entre diferentes fuentes. Por
ello, una de las razones que más dificulta el desarrollo de sistemas integrados de información es
que las informaciones demográficas, sociales y económicas son producidas por instituciones
distintas que no siempre están dispuestas a desprenderse de sus propios sistemas considerados
independientes. Por ello, nos enfrentamos a procesos de recolección y producción de información
redundante y al consecuente aumento de los costos unitarios por información producida.
¿Cómo proceder entonces a esta integración? El proceso mediante el cual se implemente
debe ser paulatino y partir por la estructuración de un marco de definiciones y códigos comunes
para aquellos componentes que así lo permiten. Esto es evidente en el caso del desarrollo de
sistemas de información geo-referenciados, lo cuales se caracterizan por poseer una estructura de
definiciones de códigos de localidades, comunidades, etc. que deben ser uniformes.
A partir de esta base común, muchos países están desarrollando sistemas de información
provenientes de distintas fuentes con lo cual han dado un paso significativo. Probablemente, el
desarrollo de SIG´s sea una buena muestra de una forma eficiente de organización de la
información de diferentes fuentes, pudiendo ser incluso un primer paso en un proceso de
integración más amplio que abarque todas las etapas y no solamente aquella posterior a la
recolección de información.
3.
El rol del sector privado en el censo5
El actual escenario de desarrollo está marcado por la existencia de mercados globales
competitivos, y se caracteriza por una creciente responsabilidad del sector privado en la actividad
económica del país y por un descenso de la participación del sector público en la conducción de las
4
5
Grifith Feeney (1997) también considera la integración de la información como uno de los desafíos importantes de los censos del
2000, porque según él los productores de datos piensan en colectar información de un tipo, pero los usuarios sólo están interesados
en aquella información relevante a sus propósitos. El autor agrega otros dos desafíos que son el capturar todo en forma digital y el
explotar lo que considera es la única ventaja comparativa del censo: su caracter nacional y la posibilidad de tener datos a niveles
desagregados.
El contenido de este tema está basado en una gran proporción en un artículo reciente escrito por uno de los autores de este
ocumento, conjuntamente con George Martine y Ralph Hakkert (Martine, Hakkert y Guzmán, 1998).
77
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
actividades productivas y de algunas áreas sociales. De este proceso, no pueden estar ajenas las
acciones relacionadas con la recolección, procesamiento y análisis de información. De hecho, la
efectividad de un país en aprovechar sus ventajas comparativas depende de informaciones
actualizadas detalladas sobre sus diferentes recursos. A su vez, la ampliación del mercado depende
de las características socioeconómicas y demográficas de los ciudadanos que condicionan la
demanda por bienes y servicios.
Es por lo anterior que se considera que el censo del 2000 ofrece una valiosa oportunidad para
explorar nuevas relaciones con el sector privado, para lo cual se requiere el desarrollo de
procedimientos y estrategias de trabajo y cooperación específicos. La participación del sector
privado puede darse en, al menos, dos instancias distintas: en la utilización de los resultados y el
co-financiamiento de actividades y en la ejecución de ciertas actividades censales.
La utilización de los resultados censales por parte del sector privado siempre ha existido en
mayor o menor medida, sin embargo, este uso aún es asistemático e ineficiente y no siempre el
sector público se beneficia mucho del mismo. Muchas autoridades estadísticas de los países tienen
quejas acerca de que el sector privado se beneficia de los resultados censales sin asumir, al menos,
parte del costo total del censo. En muchos países, se están estableciendo nuevas modalidades de
cobro de la información, pero hay menores avances en el desarrollo de formas asociativas de
trabajo. En la medida en que el sector privado haga un uso mayor de los datos censales se espera
que sea mas fácil ir definiendo modalidades de co-financiamiento que permitan al sector público
compartir la carga del presupuesto censal. Para que esto ocurra, el sector privado debería estar
efectivamente involucrado como co-responsable en las diferentes etapas del censo.
Lo que se propone es la definición de modos y protocolos que lleven a una colaboración con
beneficios mutuos. Dentro de este contexto, se sitúa la definición de las necesidades concretas de
empresas específicas, para las cuales la “demografía de negocios” hace aportes significativos. Por
ejemplo, la información censal o de proyecciones, basadas en el censo, sobre el tamaño,
distribución, estructura por edad y características socio-económicas y su proyección futura es un
elemento fundamental en la estrategia de publicidad de muchas empresas en la actualidad. Lo
mismo puede decirse de la potencialidad de uso de la cartografía censal, sobre la cual existen claras
evidencias de un uso creciente de esta información por el sector privado.
En países como Estados Unidos y Canadá, se ha desarrollado una rama de empresas de
servicios desde los años 70, que compra los datos de censos y encuestas y los transforma en
productos con valor agregado, fáciles de entender y adaptados a las necesidades específicas de las
empresas. Con estas informaciones, las empresas pueden definir tamaños de mercados para
determinados productos, segmentar el mercado, caracterizar geográfica y socialmente a los posibles
clientes, etc. Aunque, estas actividades no se han desarrollado con la misma fuerza en países
subdesarrollados, ya existen evidencias de tendencias similares en Brasil, México y en cierta
medida en Perú.
La participación del sector privado en la ejecución de actividades censales es la segunda
instancia de integración. En esta área, sin embargo, hay muchos más ejemplos de fracasos que de
éxitos, entre otras razones por la falta de una definición clara de responsabilidades y por la
inexistencia de mecanismos claros y operativos de fiscalización de las actividades otorgadas en este
sector. Este es, en consecuencia, uno de los campos de trabajo que debería desarrollarse. En este
sentido, los procesos de integración económica de los países, como es el caso del Mercosur,
podrían constituirse en espacios apropiados para la discusión de estos temas.
78
CEPAL – SERIE Manuales
4.
No 1
Nuevas formas de relacionamiento usuario-productor de
información
El desarrollo de contenidos y de procedimientos de procesamiento y análisis de los censos de
población ha estado marcado por una visión que parte de la oferta y no necesariamente de la
demanda; es decir, el productor tiende a decidir lo que necesita el usuario y no al contrario. Es
obvio, que fruto de la misma experiencia, el productor es capaz de conocer en cierta medida su
audiencia y por lo tanto adecuarse a ella. No obstante, esta adecuación no siempre es inmediata ni
mucho menos completa.
En la elaboración del cuestionario censal se suelen hacer consultas de diferente tipo a los
usuarios potenciales de datos. Sin embargo, ello no es suficiente por lo cual se considera la
necesidad de una nueva concepción que lleve al desarrollo de censos desde una perspectiva del uso
que las diferentes instituciones nacionales, sociedad civil, sector privado, universidades, etc. van a
dar a la información, y no tanto por la perspectiva del productor de la misma.
Por supuesto que se trata de un proceso complejo por cuanto el censo tiene un carácter
limitado en cuanto a sus posibles contenidos. Un aumento de preguntas en la boleta censal puede
poner en riesgo la calidad global del censo, por lo tanto, existe la necesidad de buscar consensos
que permitan el mejor balance entre cantidad de información recolectada y calidad de la misma. En
muchos casos, la intervención de los usuarios en la definición de los contenidos no lleva
necesariamente a la inclusión de nuevas preguntas sino más bien a la redefinición de éstas o de sus
categorías.
La introducción del nuevo enfoque centrado en la demanda es también crucial en las
actividades de procesamiento, análisis y difusión de los datos. Muchas veces las oficinas o
institutos de estadísticas son tentados hacia nuevos procedimientos de difusión de la información
(CD, INTERNET, etc.), sin considerar el público a quienes va dirigido y por tanto sin tomar en
cuenta la capacidad que tendrán los usuarios de aprovechar la información dada la tecnología
usada. También es frecuente ver como un mismo producto de información censal es considerado
válido para usuarios bien distintos, causado por la no segmentación de la audiencia a la que van
dirigidos los productos censales. En este mismo sentido, es inexplicable que organismos de
investigación, universidades o centros especializados no puedan acceder a la base de microdatos
censales, sin la cual la posibilidad de explotación fina del censo es imposible.
5.
Analizar posibilidades alternativas a los censos convencionales
Queda pendiente la pregunta de si el censo puede o no substituirse por otras formas menos
costosas y más eficientes de recolección de datos. Hay países como Holanda que han logrado
desarrollar un sistema nacional de información demográfica sin necesidad de un censo de
población (van Bochove, 1996). Sin embargo, es necesario destacar que este proceso ha tardado en
irse consolidando por cerca de treinta años y ha sido posible por la utilización de varias fuentes de
información a las que gradualmente ha ido accediendo el organismo nacional encargado de las
estadísticas del país (Statistics Netherlands, SN). Dentro de estas fuentes se encuentran los
registros de población de las municipalidades, los registros de seguridad social, los registros de
contribuyentes, los registros de propiedades, los registros del sistema de educación y el registro de
direcciones postales. Por el momento, la mayoría de los países latinoamericanos está muy lejos de
contar con la cobertura, calidad e intercomunicación de sistemas como los mencionados y en
consecuencia, el dejar de hacer los censos, o de “vivir sin el censo”, no es una opción válida a corto
plazo. A esta misma conclusión llegó la Reunión del Grupo de Expertos sobre técnicas innovativas
en censos y encuestas de gran escala (NIDI, 1996). No obstante, aquellos países de la región más
avanzados institucionalmente, podrían (tal vez deberían) ir explorando estas nuevas posibilidades.
79
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Dentro del desarrollo tecnológico reciente, el uso de metodologías alternativas es bien
tentador. Es el caso, por ejemplo del uso de imágenes satelitales, las cuales debidamente analizadas
y combinadas con información del terreno obtenida por muestreo de áreas (definidas éstas por la
adscripción de ciertas características de las imágenes con características socioeconómicas o
demográficas) pueden constituirse en instrumentos de gran valor para la obtención de datos que
podrían eventualmente expandirse al total nacional. Estas iniciativas están sin embargo aún en
ciernes y por tanto queda mucho por hacer aún.
Los desafíos analizados arriba dan cuenta de algunos de los aspectos de mayor relevancia
para los censos del 2000. Si se logra trabajar en cada uno de ellos y avanzar adecuadamente, es de
esperar que los censos nacionales de población puedan aportar la información básica que requieren
los países para enfrentar aquellos desafíos relacionados con el logro de las metas de desarrollo y
equidad social y que permitan a los países insertarse adecuadamente en la economía mundial
aprovechando mejor sus ventajas comparativas.
Bibliografía
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Nacional de Estadísticas, Chile.
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de Demografía) (1995), Población, equidad y transformación productiva, Santiago, Chile.
Chackiel, Juan (1997), “Mortality in Latin America”, documento presentado al Symposium on Health and
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Feeney, Griffith (1996), “Three Challenges for Effective Utilization of the 2000 Round Census Data”, Notas
Técnicas, División de Estadísticas de Naciones Unidas. http://www.undp.org/popin/demotss/tcndec96/
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Martine, George, Ralph Hakkert y José Miguel Guzmán (1998). “Population Activities and the Private Sector:
Preliminary Thoughts on Strategy” (borrador). Equipo de Apoyo Técnico del FNUAP, Santiago, Chile.
Meza, Claudio (1996), “Bolsones de pobreza intracomunales y espacios de inversión: El caso de la comuna de
Conchalí, Chile”. En: INEI/PRES/FONCODES/CELADE, Información sobre Población y Pobreza para
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Internacional sobre la Población y el Desarrollo, El Cairo, 5 a 13 de septiembre de 1994. Volumen 1.
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United Nations (1983), Manual X. Indirect Techniques for Demographic Estimation, Population Studies,
No. 81 (Número de venta: E.83.XIII.2).
United Nations (1998), Principles and Recommendations for Population and Housing Censuses. Advance
copy. New York (ST/ESA/STAT/SER.M/67/Rev.1).
UNSD TECHNICAL NOTES, United Nations Statistics Division, December 1996.
Van Bochove, C. (1996), “Living without a census: The dutch view”. INOTEC- Proceedings of the Expert
Group Meeting on Innovative Techniques for Population Censuses and Large-Scale Demographic
Surveys, La Haya, 22-26 de abril, NIDI/FNUAP.
80
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
5
Encuesta sobre la experiencia
censal en aspectos conceptuales.
Informe preliminar
Fabiana Del Popolo1
Introducción
En los meses de julio y agosto de 1998 el Centro
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), realizó una
encuesta sobre la experiencia de los veinte países de América Latina
en los aspectos conceptuales referidos al último censo de población y
vivienda, en la gran mayoría ejecutados en la década de 1990. La
encuesta, que contenía 13 capítulos referidos en gran medida al
contenido temático del censo, fue dirigida a los Institutos y
Direcciones de Estadística de la Región. En el anexo se incluye copia
del cuestionario correspondiente. Esta actividad estuvo enmarcada en
la preparación del Seminario “Censos 2000. Diseño Conceptual y
Temas a Investigar en América Latina” llevado a cabo en Santiago de
Chile, organizado por CEPAL/CELADE y el Instituto Nacional de
Estadística de Chile (INE-Chile).
1
Consultora de la División de Población - Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile. La autora realizó este trabajo como consultora en el CELADE, con la colaboración del
señor Daniel Macadar, Consultor, y bajo la supervisión del señor Juan Chackiel, Jefe del Área de Demografía, CELADE.
81
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
El objetivo de hacer conocer los resultados de esta encuesta es el de promover el intercambio
de experiencias entre los países acerca de variados aspectos relacionados con el tipo de censo
utilizado (de hecho o de derecho), la unidad de empadronamiento considerada (vivienda u hogar),
el uso del muestreo, el contenido temático de la boleta (preguntas sobre la vivienda y el hogar,
generales a la población, residencia, características educativas y económicas, demográficas y de
salud, origen étnico) y las encuestas de cobertura. Sobre cada capítulo se trató de investigar las
razones para adoptar los criterios utilizados, las ventajas y desventajas encontradas, las dificultades
en terreno, en el procesamiento y en el análisis de los resultados, las innovaciones introducidas y,
en el caso de los temas incorporados a la boleta, la utilización que se hace de la información
recogida.
El interés por esta iniciativa quedó demostrado en el hecho de que 19 de los 20 países
respondieron la encuesta. El desafío es ahora aprovechar este rico material con miras a obtener, en
la década del 2000, mejores censos e información más apropiada que en el pasado.
La información que proporciona la encuesta es de dos tipos: a) las definiciones utilizadas en
el censo, tales como el tipo de censo o la unidad de empadronamiento, uso del muestreo, y
preguntas incluidas en la boleta censal que, en general, constituyen datos objetivos con una
respuesta única; y, b) apreciaciones sobre dificultades, ventajas, demanda de información,
preguntas novedosas, las que pueden haber sido respondidas con más o menos elementos de juicio
y con diversidad de interpretaciones por quienes brindaron la información. En el caso de estas
últimas, se presentó la dificultad de que en la actualidad no se cuenta con la experiencia directa de
quienes tuvieron a su cargo el censo anterior, principalmente para responder sobre aspectos
preparatorios del trabajo de terreno y del procesamiento.
Para cada tema se presenta un cuadro con la experiencia de cada país en aquellos aspectos
mencionados en el párrafo anterior bajo el ítem a), es decir cuestiones no subjetivas que, además,
fueron corroborados y complementados mediante la observación del cuestionario y la publicación
censal. Ello permitió incluir en los cuadros los datos referidos a los 20 países de la Región. En
cambio la información sobre opiniones o interpretaciones se ha analizado para los 19 países que
respondieron la encuesta, sin identificarlos. Si bien esto último limita las posibilidades de
intercambio a través de este informe, se consideró necesario mantener la confidencialidad de las
respuestas recibidas.
Como es común en este tipo de investigaciones, la sistematización de la información ha
enfrentado diversos problemas propios de la realidad y de la interpretación de la misma, así como
deficiencias en el diseño del cuestionario de la encuesta. Entre estos problemas, se puede
mencionar, por ejemplo, que algunos países se refirieron a determinada pregunta en un módulo y
otros lo hicieron en otro, lo que se uniformizó en el análisis. Además, como suele ocurrir, hubo
distintas interpretaciones sobre una misma pregunta de la encuesta. Algunos países entendieron
como “novedosas” preguntas que si bien incluyeron por primera vez, otros países venían
haciéndolo desde censos anteriores.
En general, en el presente informe se ha hecho mención de la cantidad de ocurrencias de las
diversas situaciones o categorías de respuestas, pero ello no significa necesariamente que una
experiencia determinada sea menos importante por ser menos frecuente. En ese sentido, se han
destacado también aquellas experiencias u opiniones dadas por uno solo de los respondentes.
Asimismo, debe considerarse que si sobre alguno de los temas se acumulan respuestas indicando
muchas dificultades, no necesariamente ello significa un juicio negativo. Algunas veces se ha dado
más énfasis en responder sobre obstáculos enfrentados, cuando el tema de que se trata es de
importancia para quien responde y, por lo tanto, le ha dedicado más atención.
82
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Aspectos que han estado presentes en forma frecuente son: la preocupación por la omisión
censal, las complicaciones en el trabajo de terreno, la no respuestas a preguntas y, como forma de
explicar la adopción de ciertas decisiones, se ha invocado frecuentemente la “tradición”.
I.
Datos generales
En el cuadro 1 se presenta la fecha del último censo llevado a cabo por cada país de la
región. Cuatro de ellos no han realizado un censo en la década del noventa pero todos los que
respondieron la encuesta planean hacerlo a comienzos de la próxima. Un país en 1999, nueve
países en el 2000, cuatro en el 2001, dos en el 2002 y otros dos en el 2005.
Muy pocos países han efectuado los censos en años terminados en cero (cuatro), pero se
observa una intención de seguir esta recomendación para el próximo, a pesar de que en algunos de
estos casos ello implica un período intercensal inferior a los 10 años. Por otra parte, algunos de los
países que realizarán su censo con posterioridad al año 2000, no lo harán para mantener diez años
entre los censos, sino que tendrán un período menor, es decir harán un esfuerzo por acercarse al
año terminado en dígito cero.
En cuanto al trabajo de terreno, en seis países este duró igual cantidad de tiempo en la zona
urbana que en la rural. En el resto, las zonas rurales demandaron una duración más extensa. La
mitad de los países efectuaron en sólo un día el trabajo de campo dentro de las zonas urbanas, y
sólo cuatro en la rural. En el otro extremo, cuatro países tuvieron una duración de 15 días o más en
el área urbana y ocho en la rural. Por otra parte, existe una relación entre la duración y el tipo de
censo, pues en general los censos de derecho se asocian con la utilización de más días para el
empadronamiento.
Respecto a los empadronadores, en varios de los países se emplearon como tales a
profesores y/o maestros (nueve casos), alumnos de enseñanza media de los últimos años (nueve
casos) y, estudiantes universitarios (siete casos). Seis países tomaron como empadronadores a
personas con determinados estudios mínimos, tres establecieron educación básica completa y otros
tres, educación media. Con menor frecuencia (cuatro casos) participaron como empadronadores,
además, empleados de la administración pública y voluntarios. En casos aislados se mencionan a:
dirigentes campesinos, civiles y personal contratado.
II.
Tipo de censo
Tal como se aprecia en el cuadro sobre características generales, son algo más los países que
realizaron el último censo de derecho que de hecho, once y nueve países, respectivamente. Todos
planean usar el mismo tipo en los censos en el 2000, con excepción de un país, donde están
discutiendo la posibilidad de cambiar a la modalidad “de derecho”.
En relación a las razones para seleccionar el tipo de censo escogido, se obtuvieron las
siguientes respuestas (no excluyentes entre países):
•
Tradición y comparación intercensal (ocho países)
•
Minimizar duplicaciones y omisiones (cinco países)
•
Ventajas en el uso y la calidad de la información (cinco países)
•
Minimizar costos (cuatro países)
83
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 1
CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL ÚLTIMO CENSO
LLEVADO A CABO POR PAÍSES DE AMÉRICA LATINA
País
Fecha último
censo
Mes
Tipo de
censo
Año
Unidad de em- Uso de Diseño
padronamiento muesa
treo
Argentina
5 1991 Hecho
Hogar
Bolivia
6 1992 Hecho
Hogar
Brasil
9 1991 Derecho Vivienda c
Colombia
X
X
Cantidad de preguntas
Vivienda Hogar Personas
2
9
1
1
7
Encuesta
de
cobertura
28
X
18
23
X
27
61
X
10 1993 Derecho Hogar
2
6
21
X
Costa Rica
6 1984 Derecho Hogar
1
13
18
s/d
Cuba
9 1981 Derecho Hogar
1
14
19
X
Chile
4 1992 Hecho
Hogar
2
10
6
19
11 1990 Hecho
Hogar
8
23
X
28
X
Ecuador
7
1
10
El Salvador
9 1992 Derecho Vivienda
2
21
Guatemala
4 1994 Derecho Hogar
3
10
12
24
X
Haití
9 1982 Derecho Hogar
1
5
8
27
X
Honduras
5 1988 Derecho Vivienda
2
16
30
X
México b
3 1990 Derecho Vivienda
3
18
Nicaragua
4 1995 Derecho Vivienda
3
13
25
Panamá
5 1990 Hecho
Vivienda
2
13
25
Paraguay
8 1992 Hecho
Hogar
1
12
12
21
X
Perú
7 1993 Hecho
Hogar
2
9
5
23
X
R.Dominicana
9 1993 Hecho
Hogar
2
6
5
23
s/d
Uruguay
5 1996 Hecho
Hogar
2
11
11
31
2
23
12
26
Venezuela
10 1990 Derecho Hogar
X
X
6
33
X
X
s/d: sin dato. a Referencias: 1. Personas por columna; 2. Página por persona; 3. Otros. b En el caso de México, la información se refiere
al Conteo de Población realizado en 1995. En la enumeración la unidad de empadronamiento fue la vivienda pero conjuntamente se
realizó una encuesta por muestreo en la que se identificaron los hogares. c En portugués se utiliza el término “domicilio” que significa
“vivienda”.
•
Mejorar o facilitar el trabajo de campo (tres países)
•
Considerar la gran movilidad de la población (dos países).
La principal razón, referida a la tradición censal, y la reducción de costo/tiempo, fueron
dadas mayoritariamente por los países que realizaron su censo de hecho. En cambio, las ventajas en
el uso de la información, por calidad y/o demandas, o el tener mucha movilidad de la población,
básicamente por cuestiones laborales, corresponde en todos los casos a países con censos de
derecho. Las otras dos respuestas, minimizar problemas de cobertura y facilitar el trabajo de
campo, se dan casi por igual para uno u otro tipo de relevamiento.
Los países que efectuaron censos de hecho agregaron que al existir baja movilidad de la
población durante el empadronamiento y efectuarse solamente en un día, se justifica esta
alternativa. Los de derecho manifestaron que, como el censo requiere de varios días, esta forma
otorga mejores resultados. Sin embargo, se dio el caso de un país que por tradición realiza su censo
derecho, que comenta que sería más fácil recoger la información por el otro criterio.
84
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Las dificultades encontradas en terreno por el tipo de censo escogido han sido variadas. El
problema relativamente más nombrado (5 casos en ambos tipos de censos) se refiere a confusiones
del empadronador respecto a las instrucciones de a quiénes debía incluir y a quiénes no. En los
censos de hecho, principalmente ocurrió con los viajantes, personas en tránsito o aquéllas que
tuvieron que trabajar a pesar de tratarse de un día no laborable. En los de derecho, los problemas se
ligan a las dificultades con la interpretación del concepto de residente habitual.
Cuatro países, de los cuales tres hicieron censo de derecho, mencionaron problemas de
cobertura: omisiones importantes, principalmente de los ausentes, y duplicación de personas. Esta
duplicación se dio en países donde, por un lado, se encontraron personas con dos o más residencias
habituales y, por otro, influyó la mayor extensión del período de empadronamiento.
Tres países comentaron acerca de la dificultad de inmovilizar a la población y otros tres
declararon no haber tenido ningún problema. Otras dificultades mencionadas fueron:
complicaciones para empadronar determinadas áreas de difícil acceso, movilizar a los
empadronadores, problemas de tiempo debido a la distribución de la carga de trabajo y a la
estimación de la cantidad de empadronadores.
En cuanto a las dificultades sobre el análisis y uso de la información originadas por el tipo de
censo, la mayoría de los países dijeron no haber tenido ninguna. En casos únicos se comentan:
•
Pérdida de comparabilidad por haber cambiado el criterio.
•
Limitaciones en el análisis de cobertura debido a problemas para conocer la proporción
de personas fuera de su residencia habitual.
•
Al desagregar la información por áreas geográficas se encontraron sesgos debidos al
tratamiento dado en el registro de los transeúntes y viviendas colectivas.
•
Problemas con el procesamiento de la información sobre movilidad territorial, la cual se
efectuó según la residencia habitual, siendo el censo de hecho.
•
Procesamiento y publicación de la información sin considerar la residencia habitual de
las personas.
III. Unidad de empadronamiento
Catorce países determinaron como unidad de empadronamiento al hogar y seis a la vivienda
(cuadro 1). Para el próximo censo los países conservarán este criterio, menos dos países que están
considerando cambiar la unidad de hogar por la de vivienda.
Las definiciones utilizadas, para “hogar” por un lado y “vivienda” por otro, son
prácticamente las mismas entre los países que se inclinaron por cada uno de dichos criterios. En la
de hogar se incluyeron las siguientes tres características: 1) se trata de un grupo de personas que
vive bajo un mismo techo; 2) se comparten los gastos de alimentación; y 3) pueden o no ser
parientes. La definición de vivienda contiene básicamente dos aspectos: la delimitación por paredes
y techos de cualquier material y la existencia de una entrada independiente.
Mantener la misma definición que en censos anteriores fue la razón más mencionada para la
selección del criterio. Algunos países que utilizaron el hogar como unidad de empadronamiento
coincidieron en que éste resulta de mayor utilidad para estudios sociodemográficos y/o análisis por
tipo de familia. Otros agregaron que así pueden medir el déficit habitacional. Por otro lado, los
países que utilizaron el criterio de vivienda rescataron las facilidades que este presenta para la
identificación de los residentes por parte de los empadronadores, simplificando la enumeración de
85
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
las personas. Además, uno de ellos agregó que la cantidad de viviendas con más de un hogar es
muy baja, con lo cual no sería justificable su identificación.
Cinco países, tres que utilizaron la vivienda y dos el hogar, dijeron no haber tenido ninguna
dificultad en el trabajo de campo debido a la elección del criterio.
Por otra parte, la mayoría de los que adoptaron el hogar (10 de los 14) mencionaron la
existencia de dificultades por parte de los empadronadores para identificar esta unidad dentro de la
vivienda. Estos países plantearon, además, que existieron problemas para incorporar algunos
miembros cuando había más de un hogar, por ejemplo, el servicio doméstico y los no parientes.
Otro cuestionamiento que se hizo sobre la definición de hogar, es que no siempre abarca la
diversidad de arreglos domésticos.
Las dificultades expresadas por los que usaron vivienda como criterio se refirieron a los
problemas para utilizar el hogar como unidad de análisis y, del punto de vista operativo, los
obstáculos en el terreno para, en ciertos casos, delimitar la vivienda, sobre todo cuando hay
agrupación de ellas.
Pocos países han tenido dificultades para el procesamiento de lo datos, derivadas del criterio
utilizado. Aunque dos aclararon que hay que ser cuidadosos con el diseño de las bases de datos
cuando se tiene información de viviendas, hogares y personas, especialmente si se utilizó el
muestreo. Los pocos países que mencionaron alguna dificultad se refirieron a la exigencia de un
procesamiento especial para un relativamente bajo porcentaje de viviendas con más de un hogar y,
por otra parte, a errores de consistencia de cada uno de los hogares con su vivienda principal
debidos a la mala identificación de los mismos.
Respecto a las implicaciones para el análisis de los datos, varios de los países que utilizaron
la vivienda reconocieron el inconveniente de limitar el estudio de las familias, al no poder
identificarlas. Aquéllos que tomaron el hogar coincidieron en que este criterio, combinado con la
relación de parentesco, enriquece las posibilidades de análisis por tipos de hogares o núcleos
familiares, además de facilitar la construcción de determinados indicadores. Sin embargo un país
comentó acerca de los problemas vinculados a los nuevos tipos de familias, los cuales no serían
captados con las definiciones tradicionales de hogar y jefe del mismo.
IV. Uso del muestreo en el empadronamiento
Solamente cuatro países utilizaron el muestro en el empadronamiento (cuadro 1) y coinciden
en ser países con población numerosa y territorio extenso. En tres casos se señaló que el muestreo
presenta múltiples ventajas respecto a la reducción de costos de procesamiento y mayor
oportunidad en la publicación de los resultados. Además, agregaron, se disminuye la cantidad de
empadronadores, facilitando la instrucción de los mismos, y se mejora la calidad de la información.
Un país justificó su utilización con el fin de poder ampliar la temática incluida en el
empadronamiento, ya que puede considerarse un cuestionario más extenso en la muestra.
El tipo de muestreo fue probabilístico en todos los casos, variando los diseños de selección.
En un país el muestreo se aplicó únicamente en las ciudades más pobladas, aquéllas con más de
100 000 habitantes. En otro, se determinó un tamaño muestral del 10% del total viviendas para
municipios con más de 15 000 habitantes y un 20% para los de 15 000 o menos.
Cada país presentó sus propias dificultades en el trabajo de terreno por efecto del muestreo,
con excepción de uno que dijo no haber tenido ninguna. En dos de ellos los problemas se
relacionaron con la selección de la muestra: en un caso, debido a las áreas de invasión recientes a la
fecha del censo, lo que implicó una capacitación adicional para poder incluir dichas áreas en la
86
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
muestra; en el otro, las dificultades se presentaron en una etapa previa, debido al poco tiempo que
se tuvo para la determinación, selección y control de la muestra. Un tercer país comentó que
algunos informantes reclamaron por la extensión del cuestionario ampliado.
Un problema importante de mencionar es el efecto de la utilización del muestreo sobre la
demanda de información a nivel de áreas menores y variables de baja ocurrencia, debido a la
imposibilidad de calcular ciertos indicadores o suministrar determinados datos requeridos. Ello, por
la baja confiabilidad de la información debido a los errores muestrales, y a que muchos métodos de
estimación de indicadores tienen como supuestos un número de casos suficiente.
Sin embargo, de estos cuatro países, tres planean usar el muestro en el próximo censo, a los
que se suma un nuevo país que piensa incorporar el muestreo para el año 2000.
V.
Diseño del cuestionario
En el cuadro 1, sobre características generales, puede verse que la mitad de los países
diseñaron el cuestionario censal utilizando una página por persona. Cinco países adoptaron
personas por columna y tres emplearon otro tipo. En cuanto a este último, las variaciones fueron:
dos páginas por persona, en dos casos, y personas por filas, en el otro.
Las razones en la elección de cada diseño se sintetizan en:
•
Facilita el trabajo de campo (12 países)
•
Para acelerar el procesamiento con el uso de lectora óptica (10 países)
•
Ventaja para la revisión y/o la codificación manual (5 países)
•
Debido a la extensión del formulario (4 países).
La más citada de las razones acerca de que el diseño escogido facilita el trabajo en terreno
proviene de países que emplearon uno u otro de los diseños antes mencionados. En cambio, la
ventaja en la captura de datos por el uso de lectora óptica corresponde en su totalidad a los países
que emplearon páginas por persona, más el que usó personas por fila. Algunos de estos países
también agregaron que es el diseño más apropiado cuando se tiene un cuestionario relativamente
extenso, aunque un país que empleó personas por columnas afirmó que con ello se optimiza la
dimensión de la boleta. En cuanto a las ventajas que ofrece para la revisión y/o la codificación
manual, si bien resultó un argumento dado en su mayoría por países que escogieron páginas por
personas, también es mencionado cuando se usaron los otros diseños.
En el cuadro sobre características generales se puede apreciar la cantidad de preguntas que se
incluyeron en cada país. Para tener una idea resumen del tamaño total, se puede decir que el rango
va de 31 a 88 preguntas, siendo la mediana de 41, es decir, la mitad de los países incorporaron
hasta esta cantidad y la otra mitad 41 preguntas o más.
Existe bastante variabilidad entre países respecto al tamaño, tanto total como en cada nivel
considerado. En el caso de la vivienda el rango va de 5 preguntas a 27, siendo la mediana de 12.5.
Para el hogar se incorporaron entre 5 y 12 preguntas, y la mediana es 7.5. Respecto a las personas,
se tienen entre 18 y 61 preguntas, con una mediana de 24.5.
Algunos países por definición no consideraron el hogar, otros si bien lo hicieron, realizaron
las preguntas solamente a nivel de vivienda. Además, como se verá en el punto VI, las mismas
preguntas que algunos países incluyeron en las características de la vivienda otros lo hicieron en las
del hogar. Luego, si se suman estos dos niveles se tiene un rango de 11 a 35, y una mediana de 16
preguntas referidas a vivienda y hogar.
87
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Por último, no hay una correlación importante entre una y otra unidad, es decir, el hecho de
que un país incluya una cantidad mayor de preguntas sobre la vivienda (o vivienda más hogar) no
implica que también lo haga para las personas, o viceversa.
Pasando ahora a las dificultades debidas al diseño del cuestionario se tiene que, en el trabajo
de terreno, un problema mencionado en varios casos se refiere al difícil manejo de la boleta censal
debido a su tamaño. Aunque no todos los países que incluyeron una gran cantidad de preguntas
declararon esto, sí es cierto que los seis que lo hicieron están por encima de la mediana de
preguntas. Por otro lado, siete países afirmaron que no han tenido ninguna dificultad, y esto es
independiente de la cantidad de preguntas incorporadas.
Otras dificultades fueron:
•
Espacios demasiados pequeños para determinadas preguntas (dos países)
•
Dificultades para seguir las secuencias en general o problemas con alguna en particular
(dos países)
•
Formato no adecuado por el tipo y tamaño de letra (dos países)
•
El color de la cédula no fue apropiado (un país)
•
Imposibilidad visual para comparar inconsistencias interpersonales (un país, que usó el
diseño páginas por persona).
Más de la mitad de los países que respondieron acerca de las dificultades en el ingreso o
captura de la información dijeron no haber tenido ninguna (10 países de 16). El resto de los
comentarios se refirieron a los siguientes problemas:
•
El interlineado muy junto provocó confusiones con los códigos y además el espacio para
codificar las preguntas abiertas fue muy reducido
•
En el manejo del cuestionario por ser muy grande
•
Incompatibilidad de formatos entre formularios y errores en la codificación automática
de las preguntas abiertas
•
Dificultades con la lectora por el grosor del papel: en un caso se transparentaban
caracteres impresos al reverso y, en otro, se usó diferente tipo de papel en la elaboración
de los cuestionarios, lo que disminuyó la velocidad de lectura al tener que calibrar más
veces el scanner.
La mayoría de los países respondieron no haber tenido dificultades en los resultados
atribuibles al diseño del cuestionario (12 de 16 que respondieron este ítem). Las cuatro respuestas
relativas a los problemas fueron:
•
Inconsistencias con uno de los formularios lo cual provocó demoras en la entrega
•
No se cubrieron demandas debido a la codificación utilizada en la ocupación principal
•
Una tasa de no respuesta bastante mayor a la esperada por incomodidad en el manejo del
cuestionario
•
Problemas con una pregunta de las características individuales atribuidos al tipo de papel
utilizado.
Probablemente, estas dificultades han ocurrido no sólo por el diseño del cuestionario sino
por otros aspectos, como por ejemplo, limitaciones en el entrenamiento de los empadronadores, tal
como agregó uno de estos países.
88
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
VI. Preguntas sobre la vivienda y el hogar
A efectos prácticos, dada la extensión de este módulo, para el análisis se decidió dividirlo en
vivienda, por un lado, y hogar, por otro, incluyendo en cada caso las preguntas pertinentes. Esta
división no fue del todo exacta, en el sentido de que una misma pregunta pudo ser incluida por un
país dentro de las características de la vivienda del cuestionario censal, y por otro, dentro de las del
hogar. Además, en el caso de los países cuya unidad de empadronamiento fue la vivienda, todas las
preguntas en cuestión corresponden a este nivel, aunque, para fines comparativos, algunas de ellas
se comentan en la sección de este trabajo referida al hogar.
VI.1 Vivienda
VI.1.1
Comentarios generales
Tal como se observa en el cuadro 2, las preguntas incluidas por todos los países, con
excepción de uno o dos, se refirieron a la condición de ocupación, el tipo de vivienda, el material
predominante en paredes, techos y pisos, y el abastecimiento más la procedencia del agua. Las
diferencias se presentan en las categorías establecidas por cada país y/o en el diseño de la pregunta.
Por ejemplo, en la condición de ocupación casi la mitad de los países que la incluyeron
(nueve países), indagaron si la vivienda estaba ocupada, y de ser así, con personas presentes o
ausentes, o si estaba desocupada, la causa de tal situación (en construcción, alquiler, etc). Seis
países discriminaron para las viviendas ocupadas la presencia o no de moradores pero no
preguntaron por las razones de la desocupación, mientras que otros dos únicamente consideraron
las categorías “ocupada” y “desocupada”. Por último, un país utilizó cuatro categorías (uso
permanente, uso ocasional, desocupada, y en construcción) y en otro se consignó el resultado de la
entrevista, que incluyó en las opciones aspectos referidos a la variable en cuestión.
En el caso del tipo de vivienda, las principales diferencias tienen que ver con los términos
empleados que se relacionan con las denominaciones que se dio en cada país a algunas de las
categorías utilizadas. Por ejemplo, algunos países usaron “apartamento” y otros “departamento”;
“inquilinato” o “vecindad”. En relación a las viviendas precarias pueden encontrarse los siguientes
términos: rancho o casilla, choza, tugurio, covacha, casa improvisada, etc. Además, algunos
incluyeron una cantidad mayor de categorías que otros.
Al igual que con el tipo de vivienda, las variaciones en el material predominante de paredes,
techos y pisos se basaron en la cantidad de categorías definidas así como con el material en sí, que
puede variar de acuerdo a las características y los usos del país.
Respecto al abastecimiento y la procedencia del agua, se aprecian mayores diferencias en el
diseño, ya que como se aclara en las notas del cuadro, algunos realizaron las preguntas incluyendo
ambos conceptos en forma separada y otros en forma conjunta. A su vez, el detalle o la cantidad de
categorías empleadas difiere bastante.
89
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 2
PREGUNTAS SOBRE VIVIENDA INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas sobre la vivienda
País
Tipo de
Condición
Vivienda
de
ocupación
a
Materiales
predominantes b
Abasteci- Eliminación Período Industria
Electricicasera d
de basura
de
miento y
dad o tipo
consprocedencia
de
trucción
alumbrado de agua c
Argentina
X
X
Xe f
Xe
X
Bolivia
X
X
X
X
X
X
Xe
Xe
X
X
Xg
X
X
Xh
X
Brasil
Colombia
X
Costa Rica
X
X
X
X
X
Cuba
X
X
X
X
X
Chile
X
X
X
X
X
Ecuador
X
X
X
X
X
X
El Salvador
X
X
X
X
X
X
X
Guatemala
X
X
X
Xi
Xh
Xh
Xh
Haití
X
X
Xh
X
X
Honduras
X
X
X
X
X
México
Xe j
Xk
Xe
X
X
Nicaragua
X
X
X
X
X
Panamá
X
X
X
X
X
Paraguay
X
X
X
X
X
Perú
X
X
X
X
X
R.Dominicana
X
X
X
X
X
Uruguay
X
X
X
X
X
Venezuela
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Xe
a Discrimina entre colectiva y particular. A su vez, se especifica que tipo de vivienda colectiva es (hospital, prisión, etc.) y qué tipo de
vivienda particular (casa, rancho, etc.). b Se refiere a tres preguntas sobre el material predominante en pared exterior, piso y techo de la
vivienda. Brasil no pregunta por el material de pisos y Colombia no lo hace por el de los techos. c Algunos países indagan estas dos
características en una pregunta y otros separadamente. Colombia, Costa Rica y Venezuela preguntan solo por el origen o la procedencia
del agua. d Se preguntó si algún miembro de la vivienda realiza alguna actividad de artesanía o industria casera. e Solamente en el
cuestionario ampliado. f El material del piso se preguntó en ambos formularios. g Tiene un formulario para viviendas particulares y otro
para las colectivas. h La pregunta se realizó a nivel de hogar. i La pregunta se hizo a nivel de vivienda y también de hogar. j Pregunta por
el resultado de la entrevista y entre las opciones figuran categorías de la condición de ocupación de la vivienda. k Solamente en el
cuestionario básico.
En cuanto al alumbrado, algunos países preguntaron simplemente por la tenencia o no de
energía eléctrica mientras que otros indagaron sobre el tipo de alumbrado que utilizan, entre los
cuales está la electricidad, kerosene, gas, etc.
Unos cuantos países ya han incorporado una pregunta sobre el tratamiento de los residuos
domiciliarios. Con menor frecuencia se incluyeron las preguntas acerca del período o año de
construcción de la vivienda y la realización de alguna actividad de industria casera o artesanal. Esta
última pregunta probablemente interese a aquellos países donde este fenómeno reviste mayor
importancia y también es comentadas en el capítulo X sobre características económicas.
90
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Conjuntamente con las preguntas presentadas en el cuadro 2, algunos países incluyeron
también otras:
•
Continuidad en el servicio de agua
•
Afectación en la estructura (filtraciones en el techo, apuntalada interior o exteriormente)
•
Destino original de la vivienda; acceso a la vivienda, dotación de servicios públicos.
VI.1.2
Preguntas más dificultosas
Sólo un país dijo no haber tenido ninguna dificultad en el módulo de vivienda y dos no
respondieron al respecto.
El resto enumeraron problemas en relación a:
•
Tipo de vivienda (tres países)
•
Abastecimiento y procedencia del agua (tres países)
•
Período de construcción de la vivienda (dos países)
•
Condición de ocupación (un país)
•
Energía eléctrica (un país).
Respecto al tipo de vivienda, un país mencionó como dificultad la “subjetividad” del
empadronador en la asignación de la categoría correspondiente a las viviendas particulares y sus
posibles inconsistencias cuando se contrasta con el material predominante de las mismas. Otro,
cuestionó la operacionalización de la variable, que presenta categorías no del todo excluyentes. Por
ejemplo, en el caso de las viviendas particulares, algunos de los inconvenientes encontrados fueron:
una sobrestimación en la categoría “inquilinato”, ya que se consignó cada pieza como una vivienda,
contrariando las definiciones censales; y, por otro lado, problemas de empadronamiento con la
categoría “hotel o pensión”, puesto que figuraba tanto en las viviendas particulares como en las
colectivas.
En cuanto al agua, las dificultades mencionadas están en relación tanto con la procedencia
como con el abastecimiento. En el primer caso, los informantes tendieron a responder “agua de
pozo” cuando en realidad era “por cañería”. En el segundo, hubo problemas para diferenciar el
“agua dentro de la vivienda” y “fuera de la vivienda pero dentro del terreno”.
Los problemas presentados con la condición de ocupación tuvieron que ver con el diseño de
la pregunta que dificultó el entrenamiento de los empadronadores. Es el caso donde la primer tarea
consistía en identificar si la vivienda estaba ocupada o desocupada. Luego, establecer los
moradores presentes o ausentes o la razón de la desocupación. A pesar de las instrucciones
impartidas, los empadronadores confundían categorías de viviendas ocupadas con causas de la
desocupación (por ejemplo, “con moradores ausentes” y “se usa para veraneo o fin de semana”). En
relación a esto último, hubo un alto nivel de respuesta en “otra razón”.
VI.1.3
Demanda de información
La mayor demanda de información proviene del gobierno central, siguiendo en orden de
magnitud de los gobiernos locales, las empresas privadas, las universidades y organizaciones no
gubernamentales (ONGs). En menor medida se utiliza para los estudios con perspectiva de género y
seguimiento de metas de la Cumbre Social y Conferencias pertinentes.
En orden de importancia, se manifiestó que los servicios de agua y luz y el tipo de vivienda
fueron las preguntas más solicitadas. En el caso de los materiales predominantes de la vivienda,
91
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
casi la mitad de los países dijeron recibir demandas sobre este tema desde el gobierno central,
siendo en este ámbito tan solicitado como el tipo de vivienda.
Algunos países declararon que existen demandas de información referidas a aspectos más
generales, sin especificar las preguntas, donde se involucran algunas de las variables de vivienda
junto con las de otros módulos, como por ejemplo, cantidad de hogares con necesidades básicas
insatisfechas, pobreza, hacinamiento, déficit de viviendas y características de este tipo.
La condición de ocupación resultaría solicitada principalmente por las empresas privadas,
pero solamente se mencionaron en tres casos. De los ocho países que indagaron acerca de la
eliminación de la basura, solamente dos dijeron que fue solicitada por empresas privadas y en un
caso por los gobiernos locales, seguimiento de metas y para estudios de género.
VI.1.4
Preguntas poco útiles
Cinco países declararon que todas las preguntas resultaron de utilidad. Las mencionadas
como poco útiles por otros países fueron:
•
Materiales predominantes de la vivienda (un país)
•
Electricidad (un país)
•
Condición de ocupación (un país)
•
Año de construcción (un país)
•
Industria casera (dos países).
Respecto a la condición de ocupación, lo que se consideró de poca utilidad fue el incorporar
la categoría “personas ausentes”. En el caso de la disponibilidad de energía eléctrica, se aclaró que
solamente resultó de interés por algunas áreas específicas del país.
VI.1.5
Preguntas novedosas
Como novedosas se mencionaron las siguientes preguntas (en una sola oportunidad cada una
de ellas): eliminación de la basura; industria casera; acceso a la vivienda y servicios públicos (aseo
urbano y barrido de calles).
Un país, que en el censo anterior utilizó vivienda como unidad de empadronamiento (sin
identificar los hogares en su interior), mencionó como innovación la identificación de los hogares
dentro de las viviendas, a fin de poder efectuar estudios por tipo de familias (según la definición
censal).
VI.2 Hogar
VI.2.1
Comentarios generales
Todos los países incluyeron la cantidad de cuartos en la vivienda y/o los exclusivos del
hogar, excepto República Dominicana que preguntó solamente por los dormitorios. La mayoría de
los países complementan esa pregunta con las piezas para dormir y la tenencia de un cuarto para
cocinar. Las diferencias que se encuentran aquí son básicamente las que se detallan en las notas del
cuadro.
En cuanto a las condiciones sanitarias, se observa que todos los países se refirieron a la
misma pero con una diversidad bastante amplia en los aspectos considerados así como en las
categorías en cada uno de ellos. La mitad de los países, por ejemplo, indagó sobre la exclusividad
del sanitario, el tipo y la formas de desagüe, pero no siempre de la misma manera ni con el mismo
92
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
detalle. Varios preguntaron por dos de estas tres características y unos pocos únicamente por una
de ellas.
Otra pregunta que también mostró muchas diferencias fue el equipamiento o la tenencia de
artefactos domésticos en el hogar, variando los equipos que se incluyeron en cada país así como la
cantidad considerada.
Algunos países se refirieron en este módulo a preguntas sobre religión, salud, mortalidad,
migración internacional e idioma hablado en el hogar. Cada unos de estos aspectos se analizarán en
los módulos correspondientes a dichos temas.
Otras preguntas a nivel de hogar efectuadas por alguno de los países, fueron: tenencia de
filtro de agua y cantidad de baños (un país); si utiliza parte de la vivienda para alguna actividad
económica (dos países); medio de calefacción utilizado y el combustible empleado para éste (un
país).
VI.2.2
Preguntas más dificultosas
Siete países mencionaron problemas vinculados a los cuartos, tres de los cuales se refieren
específicamente a los dormitorios, ya que cuando había más de un hogar se presentaron
inconsistencias con el total de cuartos en la vivienda o había confusiones entre éstos y los
exclusivos del hogar. Otros dos países se refirieron al cuarto de cocina, y ambos dijeron tener
omisiones debido al mal diseño de la pregunta en el cuestionario censal. Por último, los dos
restantes comentaron: i) “demandó mucho tiempo de relevamiento el hecho de que para cada cuarto
había que especificar sus usos”; ii) “se preguntaron los cuartos exclusivos del hogar pero debió
haberse incorporado también el total en la vivienda, a fin de tener un control”.
En seis casos declararon tener dificultades respecto al servicio sanitario, dos de los cuales
corresponden concretamente al drenaje. Las razones mencionadas fueron que ambos términos
resultaban, en algunas zonas del país, desconocidos para la población. Otro problema fue el
identificar inodoro con descarga de agua con alcantarillado, por un lado, y red general y fosa
séptica, por otro.
El régimen de tenencia de la vivienda aparece como problemático en tres países. Dos de
ellos agregaron que resultó difícil de captar debido a las situaciones irregulares u ocupaciones no
legalizadas. El problema en el tercer caso involucraba, en realidad, al monto mensual de pago o
alquiler, que fue incluido dentro de la pregunta de tenencia y que presentó una alta tasa de “no
respuesta”, producto del mal diseño de la pregunta.
Específicamente, referido al diseño de las preguntas, hubo referencias al problema causado
por aquellas que podían tener dobles respuestas.
VI.2.3
Demanda de información
Las preguntas consignadas en este módulo parecen ser en general menos demandadas que las
definidas en vivienda y, por otro lado, se observa mayor diversidad entre países.
La menor demanda de información, según expresan las respuestas a la encuesta, se da para
los estudios de género y el seguimiento de metas de Cumbre y Conferencias. En el resto de los
organismos y empresas la magnitud de las demandas es prácticamente la misma.
93
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
País
Cuartos (uso exclusivo hogar)
Total
Argentina
Sólo para
dormir
De cocina
X
Bolivia
X
X
Brasil a
X
X
Colombia
X
Costa Rica a
X
X
X
Condición sanitaria:
b
inodoro o retrete
Combustible para
cocinar
Exclusividad
Tipo
Desagüe
Xd
X
X
X
X
X
X
Xd
X
X
X
X
Xg
X
X
X
Cuba a
X
X
X
X
Chile
Xe
Xf
Xe g
X
Ecuador
Xe
X
X
X
X
El Salvador a
X
X
X
X
X
Guatemala
Xf
X
X
X
X
Haití
X
Honduras a
X
X
X
X
X
México a
Xd
Xd
Xd
Xd
Xd
Nicaragua a
X
X
X
Panamá a
X
X
Paraguay
X
X
X
Perú
Xe
X
X
R.Dominicana
X
Ducha o
tina
X
X
X
X
X
Xh
X
X
X
X
X
X
Xe
Uruguay
Xe
X
X
X
Venezuela
Xe
X
Xd e
Xd e
Xd
Xd
Xe
X
X
X
Xe
Xe
Xe
X
X
Xe h
X
X
Xe
X
Xh
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Xd
Xh i
Xd
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Xe
X
X
Tenencia Alquiler Equipao cuota miende la
c
to
vivienda mensual
X
Xe
Xe
Xe
X
X
X
Xj
X
Xd e
X
Xe
X
Xe
X
Xe
Xe
X
Xd e
X
X
Xd
Xd
a La unidad de empadronamiento corresponde a la vivienda, por lo tanto estas características se refieren a la misma. Brasil, aunque identifica familias en la vivienda, realiza todas estas preguntas a
nivel de domicilio. Lo mismo ocurre con Cuba, Costa Rica y México, donde se identifican núcleos familiares u hogares en cada vivienda, pero las características medidas corresponden a esta última.
b En algunos países las tres características se indagaron en una pregunta, en otros países en dos y en otros separadamente. c Se refiere a la tenencia de teléfono, radio, heladera, televisor, lavadora,
automóvil y otros artefactos del hogar o la vivienda. Los equipos domésticos considerados varían de país en país. d Solamente e n el cuestionario ampliado. e Esta pregunta se realizó a nivel de
vivienda y no del hogar. f Se preguntó a nivel de vivienda y a nivel de hogar. g Se indagó sobre otros usos de los cuartos (liv ing, comedor, etc.). h La pregunta se refiere a la conexión de drenaje o
tenencia de alcantarillado en general. i En ambos cuestionarios se indaga sobre el abastecimiento de agua entubada, y en el ampliado se complementa con otras dos preguntas acerca del origen. j Se
preguntó por tenencia de pieza para bañarse.
94
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
94
Cuadro 3
PREGUNTAS SOBRE HOGAR INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas sobre el hogar
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
La mayor demanda se refiere a la información sobre servicio sanitario, donde algunos de los
países incluyeron explícitamente el drenaje. Le siguen en orden de importancia el régimen de
tenencia de la vivienda y la cantidad de cuartos, ya sean totales o para dormir. Estos últimos datos
aparecen principalmente solicitados por las universidades y ONGs.
Al igual que en el módulo de vivienda, aquellos países en que se solicitó información sobre
aspectos más generales, como hacinamiento o pobreza, implícitamente se están refiriendo al uso de
la cantidad de cuartos y probablemente en muchos casos a las condiciones sanitarias.
En general, el equipamiento del hogar se mencionó con menor frecuencia, excepto desde las
empresas privadas, donde el requerimiento es algo mayor. Lo mismo ocurre con el combustible
para cocinar, pero en este caso las solicitudes provienen únicamente de los gobiernos centrales y
locales.
VI.2.4
Preguntas poco útiles
Tres países consideraron como poco útil el preguntar acerca del cuarto para cocinar. Dos
mencionaron la disponibilidad de ducha o cuarto para bañarse y otros dos el combustible para
cocinar (un país señaló que su demanda proviene únicamente de algunas zonas geográficas).
Solamente en un caso se nombraron de poca utilidad a: equipamiento; con excepción de auto o
camioneta y teléfono; exclusividad del servicio sanitario; existencia de un espacio para realizar
alguna actividad económica; y monto de alquiler.
VI.2.5
Preguntas novedosas
De los trece países que incluyeron la pregunta sobre el equipamiento del hogar, tres la
consideraron novedosa. Uno de ellos agregó que ésta resultó útil para estimar el consumo de
energía y medir nivel de vida o construir estratos sociales de la población. Otro de los países
incluyó como novedosa la tenencia de auto y moto, y un tercero, a la tenencia de vehículos para
fines de trabajo.
Aunque todos los países, con excepción de Cuba, preguntaron sobre la tenencia de la
vivienda, un país la señaló como novedosa. Otro consideró como tal la cantidad de cuartos para
dormir, reiterando las dificultades expuestas en el punto VII.2.
VII. Preguntas generales a la población
VII.1 Comentarios generales
Como era de esperar, todos los países han incluido en su último relevamiento censal la
pregunta sobre la relación de parentesco con el jefe de hogar o vivienda, el sexo, la edad de la
persona y el estado civil o conyugal. En este sentido, se recogieron las recomendaciones de
Naciones Unidas, a excepción del tópico sobre nacionalidad que, si bien es recomendado,
solamente lo preguntan 3 países. Las variaciones se dan en relación al diseño de estas preguntas, así
como a las categorías consideradas.
Por ejemplo, en el caso de la edad, en solamente seis países se puede identificar a la
población a partir de los 98 o 99 años, ya que se deja un espacio para que el empadronador anote la
respuesta exacta de cuántos años cumplidos tiene la persona. En el resto de los países, dado el
diseño de la pregunta, se registra con 98 o 99 a la población de 98 y más o 99 y más,
respectivamente. Aunque la cantidad de personas en estas edades es muy pequeña, parecería
conveniente que en el futuro, debido al aumento de la esperanza de vida de ciertos países, se
busque una solución a este problema, una de las cuales sería considerar tres dígitos. De hecho ya
95
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
existen recomendaciones internacionales sobre efectuar las proyecciones de población hasta los
100 años.
En cuanto al estado civil o conyugal, no siempre se realizó a toda la población, en dos países
se preguntó sólo a una muestra. En otros casos fue planteada para la población a partir de cierta
edad, conjuntamente con el módulo de características. En relación a las categorías, con excepción
de un país, se consideró separadamente el “casado” del “unido” o “conviviente”. Unos pocos países
especificaron además para los separados y los viudos, si estos estados provenían de uniones legales
o de hecho.
Del resto de las preguntas generales, casi la mitad de los países complementaron la variable
edad con la fecha de nacimiento. Siete países preguntaron sobre la religión y solamente tres acerca
de la nacionalidad de las personas.
VII.2 Preguntas más difíciles de medir
De los dieciséis países que respondieron este aspecto, la gran mayoría (diez países)
mencionaron la edad como la variable más difícil de medir. En esta respuesta pudo influir la gran
importancia que se da a obtener este dato en forma correcta. Los principales argumentos fueron la
dificultad de captación en las áreas rurales y los se mencionaron errores de declaración por
preferencia de dígitos.
La pregunta sobre fecha de nacimiento, que actúa como complemento o control de la edad,
resultó problemática en dos países, por el desconocimiento de la misma por parte de los
informantes.
La relación de parentesco fue mencionada como problemática por tres países, dos de los
cuales señalaron que existieron confusiones con determinadas categorías o con el concepto de jefe
en sí mismo. El otro país comentó las dificultades encontradas en el análisis de consistencia.
También en tres países se refieren al estado civil y a la religión. Respecto al estado civil,
básicamente hubo problemas de concepto, presentándose confusiones entre el estado conyugal y el
“legal”, y ambigüedades al interior de las categorías. En cuanto a la religión, que en un caso se
preguntó a nivel de los hogares, se señalaron las siguientes dificultades: tener que recodificar la
variable a posteriori, diseño de categorías no adecuadas, y no se captaba correctamente a quienes la
profesaban, por la dificultad en establecer el grado de compromiso con el credo, para considerarse
perteneciente a él. En general las declaraciones de la población parecen responder a criterios más
bien amplios que favorecen la religión predominante.
Solamente en un caso se mencionaron problemas de consistencia con información sobre el
sexo y en ninguno la nacionalidad, aunque esta pregunta fue incluida únicamente en tres países.
VII.3 Demanda de información
Al tratarse de las preguntas más fundamentales de un censo, las demandas de información
sobre la población por sexo y edad se presentan en todos los países, y desde prácticamente todos
los ámbitos considerados en la encuesta.
96
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 4
PREGUNTAS GENERALES INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas generales
País
Parentesco
con
Sexo
Edad
Fecha de
nacimiento
Estado
civil
Religión
Nacionalidad
el jefe a
Argentina
X
X
X
Xb
Bolivia
X
X
X
X
Xc
Brasil
Xd
X
X
Xb
Xb
Colombia
X
X
X
X
Xb
X
Costa Rica
X
X
X
Cuba
X
X
X
X
X
X
Chile
X
X
X
Xe
X
Ecuador
X
X
X
X
X
X
El Salvador
X
X
X
X
X
Guatemala
X
X
X
X
X
Haití
X
X
X
Honduras
X
X
X
México
Xb
X
X
Nicaragua
X
X
X
Panamá
X
X
X
X
Paraguay
X
X
X
X
X
Perú
X
X
X
X
X
Rep.Dominicana
X
X
X
Uruguay
X
X
X
Venezuela
X
X
X
X
X
X
X
Xb
X
X
X
X
X
X
X
X
X
a Se refiere a jefe de hogar o de vivienda, según la unidad de empadronamiento definida (véase cuadro sobre características generales).
b Solamente en el cuestionario ampliado. c Variable a nivel de hogar, es decir se preguntó por el total de personas en cada categoría
consignada. d En el cuestionario básico se refiere al jefe de domicilio. En el ampliado se preguntó por la relación con el jefe de domicilio
y con el jefe de familia. e Se preguntó el año de nacimiento para los que no recuerdan su edad.
La mitad de los países mencionaron que tanto las universidades como las ONGs solicitan,
además, datos sobre el estado civil, situación que se repite para los estudios de género. Algo menos
de la mitad mencionaron esta variable como demandada por los gobiernos centrales y locales y para
el seguimiento de metas de la Cumbre Social y Conferencias pertinentes. En menor medida aparece
solicitada desde los gobiernos y las empresas privadas.
La relación de parentesco, básicamente a fin de identificar a los jefes/as de hogar para su
caracterización, tiene su mayor demanda en los estudios de género. Con menor frecuencia se
mencionó esta variable respecto al resto de los sectores clasificados en la encuesta.
La religión fue aludida sólo por dos países, desde todos los ámbitos en un caso y por las
universidades y gobiernos locales, en el otro.
97
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
VII.4 Preguntas poco útiles
De los siete países que realizaron la pregunta sobre religión, cuatro la consideraron poco útil.
Dos mencionaron a la relación de parentesco, excepto para la identificación del jefe de hogar. Un
país consideró de poca utilidad la pregunta sobre estado civil. El resto respondió que ninguna.
Algunos países se refirieron como poco útiles a determinadas preguntas que fueron
realizadas a toda la población, y por ello quizás las consideraron de carácter general, pero que aquí
se tratarán en su correspondiente aspecto temático (lugar de nacimiento y residencia, demografía y
salud, etc.).
VII.5 Preguntas novedosas
Solamente cuatro países mencionaron la incorporación de preguntas novedosas. Uno
comenta sobre la incorporación de la situación conyugal en lugar de la civil, con cierta dificultades
en la captación por confusiones con las categorías.
Dos países aludieron a la religión cuya experiencia mostró, en un caso, que la forma en la
que se realizó la pregunta no fue la adecuada, ya que no se registraron aquéllos que realmente la
profesan. En el caso en que la pregunta fue efectuada al informante del hogar, además, se
observaron inconsistencias con el número de personas empadronadas en el mismo.
Aunque no se trata de una innovación, un país comentó que la fecha de nacimiento además
de la edad, ayudó a mejorar la captación de esta última variable.
Por último, un cuarto país incluyó una pregunta sobre la tenencia de carnet de identidad, que
a su vez consideró de muy poca utilización.
Al igual que en el punto anterior, también se mencionaron otras preguntas que son tratadas
en las áreas temáticas respectivas.
VIII. Preguntas sobre lugar de nacimiento y residencia
VIII.1 Comentarios generales
De los países que realizaron censo de hecho, todos a excepción de Perú han indagado sobre
la residencia habitual de las personas. Por supuesto que en los países donde el censo es de derecho,
este dato coincide con la población empadronada en cada vivienda u hogar.
Asimismo, los países que efectuaron censo de hecho, en la encuesta respondieron que
utilizaron dicha pregunta tanto para obtener la población residente como para el estudio de la
migración interna (cuando se la compara con residencia habitual 5 años antes y/o lugar de
nacimiento), excepto un país que declara utilizarla solamente para la estimación de la migración.
A excepción de Cuba, todos los países preguntaron por el lugar de nacimiento, lo cual
permite medir la migración de toda la vida y más de la mitad de ellos la complementan con el año
de llegada al país de los extranjeros. Por otro lado, a fin de medir la migración en un período
determinado, con excepción de El Salvador y Venezuela, todos preguntaron por el lugar de
residencia 5 años antes.
En definitiva, las cuatro primeras preguntas del cuadro, que son recomendadas por las
Naciones Unidas para los estudios de la migración, han sido consideradas en la mayoría de los
países. Con menor frecuencia aparecen el tiempo de residencia y el lugar de residencia anterior, las
que también figuran como recomendadas para el análisis migratorio.
98
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Tanto el número de hijos en el exterior preguntado a cada mujer en edad fértil, y los
residentes del hogar en el exterior, permiten medir, a grosso modo, la magnitud de la emigración.
En siete países se usó alguna de estas dos alternativas, lo que indica la preocupación por obtener
datos de emigrantes, además de los que se derivan de los nacidos en el exterior en los países de
recepción, por los problemas relacionados con la “ilegalidad” de este fenómeno.
VIII.2 Preguntas más difíciles de medir
Solamente cuatro países dijeron no haber tenido ninguna dificultad con este conjunto de
preguntas y dos no respondieron al respecto.
Para el resto de países la pregunta sobre residencia 5 años antes resultó la más nombrada
como dificultosa (7 países), luego el lugar de nacimiento (5 países) y finalmente la residencia
habitual y la anterior (4 países). De los dos países que incluyeron la pregunta sobre el tiempo de la
residencia anterior, uno señaló que dentro del módulo fue la que mayor inconsistencias mostró.
En el caso de la residencia 5 años antes, la mayor dificultad se originó en el hecho de que la
pregunta era abierta o se pedía especificar una división político-administrativa bastante
desagregada (localidad, por ejemplo). Debido al desconocimiento o confusión por parte del
informante acerca del nombre del área geográfica solicitada, se produjeron errores al registrar en el
cuestionario, tales como omisiones o respuestas a un nivel administrativo superior. Además, se
generaron ciertas dificultades para la codificación. Llama la atención que no se mencionó, en forma
más frecuente, este tipo de problemas al registrar el “lugar de nacimiento”, pues para ese caso
debieran haber ocurrido más cambios en las divisiones geográficas, unido a los problemas de
confusión entre el lugar de ocurrencia del nacimiento y el del lugar de nacimiento de la madre (por
lo que en algún caso se preguntó por la residencia de ella o dónde se fue a residir la persona luego
de nacer).
También se mencionaron problemas vinculados a la falta de conocimiento o confusión por
parte del informante respecto al lugar de nacimiento, de la residencia habitual y de la residencia
anterior.
Por último, y aunque es indicado solamente por un país, vale la pena comentar la
inconveniencia de utilizar el muestreo para estas preguntas, ya que es probable que los tamaños de
muestra que se manejan no permitan captar el fenómeno de la migración con suficiente
confiabilidad, sobre todo a nivel geográfico desagregado.
VIII.3 Demanda de información
De los 16 países que respondieron, todos dijeron recibir demandas desde el gobierno central,
y la gran mayoría desde los otros ámbitos considerados en la encuesta. La relativamente menor
demanda proviene de las empresas privadas (10 países).
En general las tres preguntas básicas que permiten medir migración interna e internacional
—residencia habitual, lugar de nacimiento y residencia 5 años antes— son las solicitadas.
Explícitamente no hay mención sobre el año de llegada al país, pero en principio no se descarta su
posible utilización en los estudios sobre migración a los que se refieren varios de los países.
99
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 5
PREGUNTAS INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas
País
Lugar de
Año
Residen- Dónde
vivía 5 nacimiento llegada al
cia
país
habitual años
atrás
Argentina
Xa
Xa
X
Xa
Bolivia
X
X
X
X
Brasil c
b
Xa
Xa
Xa
Colombia
b
X
X
X
X
X
Costa Rica
b
X
Cuba
b
X
Chile
X
X
X
Ecuador
X
X
X
No. de hijos ResidenLugar
Tiempo
residencia que viven en tes en el
de
exterior e
otro país
anterior
residencia
X
Xa
Xa
X
El Salvador
b
X
X
X
X
X
Guatemala
b
Xd
X
X
X
X
X
Haití
b
X
X
Honduras
b
X
X
México g
b
Xa
Xa
Xa
Xa
Nicaragua
b
X
X
X
Panamá
X
X
X
X
Paraguay
X
X
X
X
Perú
X
X
Xa
X
X
R. Dominicana
X
X
X
Uruguay
X
X
X
X
Venezuela
b
X
X
X
X
Xa f
Xa
a Solamente en el cuestionario ampliado. b El censo fue de derecho. c En el caso de Brasil se incluyeron una serie de preguntas
adicionales, entre ellas un conjunto que permiten captar la migración urbano-rural. d Se preguntó residencia en noviembre de 1990 y el
censo se llevó a cabo en abril de 1994. e Se refiere a pregunta sobre miembros del hogar o la vivienda que residen en otro país. En El
Salvador se registró el total por sexo y en Guatemala el total de residentes en el exterior. En Panamá se averiguó el año de partida, país
de destino, edad al partir y el sexo de cada emigrante. México indagó: parentesco del emigrante con el jefe de hogar, sexo, eda d, lugar de
origen, fecha de emigración, lugar de destino, número de emigraciones, residencia actual, fecha de retorno (en caso de que corresponda).
f Se preguntó por períodos definidos. g México incluye además la condición de residencia, y el tiempo de residencia anterior (a demás del
actual), mas todo un módulo sobre migración internacional.
100
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
Ningún país, de los pocos que la incluyeron, aludieron a la pregunta sobre el número de hijos
en el exterior ni a los residentes en el exterior, probablemente porque se requieren metodologías
más sofisticadas para las estimaciones que de ellas se derivan, y porque sus aplicaciones son aún
experimentales y no han todavía demostrado un apreciable grado de robustez.
VIII.4 Preguntas poco útiles
Once países afirmaron que todas las preguntas fueron de utilidad. El resto de países no
responde este ítem.
Cabe mencionar, sin embargo, que en el módulo de demografía y salud, dos países
mencionaron como de poca utilidad al número de hijos que viven en el exterior. Ello, como se
acaba de mencionar, se debe quizás a que la metodología para estimar el número de emigrantes
pareciera ser poco robusta, pues, entre otras cosas, debe estimarse en forma ad-hoc el número de
hijos en el exterior de aquéllos que emigraron con sus madres o que éstas han fallecido, así como la
edad de las personas si se requiere una información más completa.
VIII.5 Preguntas novedosas
Tres países mencionaron como novedosas ciertas preguntas que ellos han incorporado en el
último censo, pero que otros ya venían realizando en décadas anteriores. Por ejemplo, un país hizo
mención del año de llegada al país y otros tres se refirieron a la residencia 5 años antes. En cuanto
a esta última variable, dos países indicaron como novedoso el preguntar el lugar de residencia a
nivel municipal, y uno agregó que se tuvieron problemas en el relevamiento por el desconocimiento
de la población.
Por otra parte, tres países consideraron como novedoso incluir la pregunta sobre residentes
en el exterior. Uno de éstos, en realidad, incluyó un módulo bastante amplio en relación al tema. En
un caso, la experiencia mostró dificultades en el empadronamiento, porque la gente se mostraba
desconfiada al responder, por el temor de que se utilizara dicho dato para deportaciones. Otro país
acotó que los resultados fueron satisfactorios en cuanto a la recolección y al procesamiento de la
información. El tercero afirmó que se “cubre un vacío de información respecto a la emigración” en
el país.
IX. Preguntas sobre características educativas
IX.1 Comentarios generales
Acerca de las características educativas incluidas en el último relevamiento puede verse que
todos los países incluyeron la pregunta sobre alfabetismo (excepto Paraguay) y sobre asistencia
escolar (excepto Chile). Solamente tres países complementaron esta última pregunta indagando
acerca de las causas de inasistencia.
También todos incluyeron el nivel educativo y último grado o año aprobado. Estas tres
preguntas son las recomendadas por las Naciones Unidas. En el caso de seis países para el análisis
del nivel de instrucción se preguntó si completó el nivel correspondiente, probablemente para
efectos de control y también para tener información sobre la finalización de la educación superior o
universitaria. Un gran número de países investigaron también la categoría preescolar, en general
tomando un año antes de la primaria y en cuatro casos desde los 3 años de edad.
Algunos países agregaron a este conjunto común: el título obtenido o la carrera (sobre todo
especificando cuando se trata del nivel superior o universitario); y la asistencia a centros de
educación no formal.
101
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
IX.2 Preguntas más difíciles de medir
De los 18 países que respondieron la encuesta acerca de qué preguntas presentaron mayores
dificultades, 6 sostuvieron que no han tenido ninguna. El resto manifestó haber tenido problemas
principalmente con último grado o año aprobado (6 países) y/o con el nivel que cursa o cursó (5
países).
En relación al nivel, las causas de los problemas tuvieron que ver con aspectos vinculados al
diseño de la pregunta en el cuestionario censal, en un caso por el posicionamiento de la variable, en
otros, por confusiones en las categorías utilizadas (por ejemplo, debido a cambios en los sistemas
educativos). Esto último también tiene que ver con el grado de capacitación del encuestador para
poder diferenciar las distintas situaciones.
En cuanto al último grado o año aprobado, la causa principal parece haber sido la falta de
claridad del concepto o de las instrucciones censales. En general, asignaban el nivel en curso, en
lugar del último aprobado. En un caso se señalaron confusiones derivadas de los cambios en el
sistema educacional.
IX.3 Demanda de información
Respecto a las demandas de información, la mayoría de los países (trece) dijeron recibir
solicitudes por igual de los organismos, empresas e instituciones mencionadas así como para los
estudios de género. El resto (seis países) coincidieron en tener solicitudes desde los gobiernos y
para los estudios de género, y dos de estos agregaron las universidades y ONGs.
Los datos más solicitados se refieren a la asistencia escolar, el nivel de instrucción y el
alfabetismo. Algunos países mencionaron que dichos datos son pedidos en cuadros cruzados con
otras variables de interés, según el organismo que los demanda.
IX.4 Preguntas poco útiles
Cuatro países mencionaron como preguntas poco útiles:
•
Finalización del ciclo o nivel
•
Asistencia a centros de enseñanza no formal (2 países)
•
Causas de inasistencia escolar.
Es decir, se trata de aquellas preguntas realizadas por pocos países de la región.
Ahora, mientras un país mencionó como poco útil registrar la finalización del ciclo o nivel,
otro sugirió incluirlo al referirse a las dificultades que tuvieron con la pregunta sobre grado o curso
aprobado. En cuanto a las causas de inasistencia escolar, el país agregó que las categorías fueron
“muy generales y no discriminan la realidad”.
102
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
CEPAL - SERIE Manuales
Cuadro 6
PREGUNTAS SOBRE CARACTERÍSTICAS EDUCATIVAS INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas
País
Subpoblación
Sabe leer y
escribir
Asistencia
escolar
Nivel y último Categoría pre- Completó el
grado aprobado a escolar
nivel
Argentina
3 años y+
Xbc
X
Bolivia
6 años y+
X
X
Brasil
5 años y+
X
Xb
Colombia
5 años y+
X
X
X
Costa Rica
5 años y+
Xc
X
X
Cuba
6 años y+
X
X
X
Chile
5 años y+
Xc
Ecuador
6 años y+
X
X
X
El Salvador
5 años y+
X
X
X
X
Guatemala
7 años y+
X
X
X
X
Haití
6 años y+
X
X
X
Honduras
5 años y+
X
X
México
5 años y+
X
Xb
Nicaragua
5 años y+
X
X
X
Panamá
5 años y+
Xc
X
X
Paraguay
5 años y+
X
X
X
Perú
5 años y+
X
X
X
X
R.Dominicana
3 años y+
X
X
X
X
Uruguay
3 años y+
X
X
Venezuela
3 años y+
X
X
Xbd
X
X
Xbd
X
X
Xb
X
Xb
Título o Causa de no Educación
carrera
asistencia
no formal
X
X
Xb
Xbe
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Xg
Xb
X
Xb
Xg
X
X
Xf
X
Xe
Xf
X
X
X
X
Xg
Xb
Xb
N° 1
103
a En algunos países se preguntó el nivel educacional y el último grado o año aprobado de manera conjunta, y en otros separadamente. b Solamente en el cuestionario ampliado. c En el caso de
Argentina la pregunta sobre alfabetismo se realizó a todas las personas del hogar. En Costa Rica, para las personas de 10 años y más; en Chile, para los que nunca asistieron, menos de 4to.
básico o primario aprobado; y en Panamá, población de 10 años y más y como máximo 3ro. de primaria. d En Argentina el nivel educativo se preguntó también en el cuestionario básico. En
Brasil, el nivel educativo y el último grado aprobado se incluyeron también en el básico para el jefe de domicilio. e En Brasil corresponde a la población de 10 años y más. En Perú se incluyeron
categorías especiales para el caso de educación superior en la pregunta sobre nivel y grado. f En el caso de Panamá a personas de 10 años y más. En Perú, a personas de 6 y más. En este último
país se deduce de una pregunta sobre profesión u oficio. g En Honduras la pregunta se hizo a personas de 10 años y más; en Uruguay y en México, de 12 y más.
103
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
IX.5 Preguntas novedosas
De los países que consideraron tener preguntas novedosas, tres mencionaron el título
obtenido, aunque debe consignarse que diez países la han incorporado. Cuatro países se refirieron a
la inclusión de la categoría preescolar o pre-primaria en la pregunta sobre nivel educativo, la cual
fue incorporada por catorce países. Dos países agregaron la medición de la educación no formal, de
los cuales uno la consideró, a la vez, como poco útil.
En general se respondió que no se presentaron dificultades en estas innovaciones, salvo un
país que manifestó la existencia de cierta confusión entre las categorías “preescolar” y “primaria”,
y otro que mencionó los problemas en identificar la educación no formal.
X.
Preguntas sobre características económicas
X.1 Comentarios generales
El cuadro 7 resume las preguntas que con mayor frecuencia se realizaron en los países de la
región. Tal como se esperaba, todos incluyeron la secuencia de preguntas que permiten determinar
la condición de ocupación, para determinar la población económicamente activa (PEA) (y medir la
desocupación, entre otros), además de las tres preguntas que ayudan a caracterizar dicha
subpoblación: la categoría ocupacional, la rama de actividad y la ocupación, esta última variable
con excepción de Colombia. Con ello los países muestran, en general, seguir las recomendaciones
de las Naciones Unidas, aunque son menos los que preguntaron el tiempo trabajado (7 países) que
también es un tópico prioritario para Naciones Unidas.
Ocho países han incluido una pregunta adicional a la clásica sobre la actividad que realizó en
el período de referencia, a fin de mejorar la captación del trabajo informal, sobre todo el femenino.
Sin embargo, en el punto siguiente se mencionan algunas de las dificultades que ello ha acarreado.
Este esfuerzo por captar el trabajo informal se aprecia también en el caso de un país que
incluyó un módulo aparte con una serie de preguntas tendientes a identificar y caracterizar a los
productores agropecuarios e industrias casera y artesanal. Además, en tres países se incluyó una
pregunta acerca de la existencia de alguna industria casera, en la parte del cuestionario destinada al
hogar o vivienda. Esta pregunta tuvo por propósito, además, el mejorar el marco censal para la
realización de otros censos, tales como los económicos, industriales, agropecuarios.
Aunque no son la mayoría, no deja de ser importante el número de países que preguntaron
sobre las horas trabajadas y el ingreso.
En este módulo algunos países agregaron otras preguntas. Un número importante de ellas
realizó Brasil, que indagó sobre ocupaciones secundarias y un detalle bastante exhaustivo de los
ingresos. México también detalló los ingresos obtenidos por diversas fuentes. En otros países,
aisladamente, se preguntó sobre:
104
•
Si el trabajador tiene descuento jubilatorio
•
La tenencia de una segunda ocupación
•
Si la persona recibe dinero del exterior; tipo de empleo (permanente o eventual)
•
Tiempo de la ocupación
•
Tiempo de la desocupación.
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
X.2 Preguntas más difíciles de medir
Solamente dos países afirmaron no haber tenido dificultades con este set de preguntas y otros
dos no respondieron el ítem.
El resto mencionó de manera reiterada la condición de actividad, la rama de actividad y la
ocupación. En el caso de la primer pregunta, los motivos de la dificultad se refieren al diseño de la
misma y a las categorías definidas. Precisamente aquellos países que no incorporaron la/s
pregunta/s adicional/es, coincidieron en una subestimación de la PEA debido a que las personas no
reconocen como trabajo determinadas actividades económicas, en especial dentro de la población
femenina.
Por otro lado, un país que sí incluyó preguntas adicionales aclaró que aunque se mejora la
captación, en particular de la fuerza de trabajo femenina, se presentó el problema de la
comparabilidad histórica (por ejemplo, crecimiento sesgado de la tasas de actividad femenina) y,
entre la población masculina, la posibilidad de que se hayan registrado como activos hombres que
realizaron actividades de autoconsumo, las cuales se excluyen de la definición de actividad
económica.
Por último en relación a la condición de actividad, un país comentó acerca de la inclusión de
una categoría que intentó captar a los ocupados que circunstancialmente no se hallaban trabajando
durante el período de referencia (por enfermedad, licencia, etc.), la cual no habría sido del todo
efectiva.
En cuanto a la rama de actividad y la ocupación, al tratarse de preguntas abiertas, el principal
problema se presentó para la codificación, por el hecho de que la información registrada resultaba
insuficiente y/o confusa para asignar el código identificatorio correspondiente. Inclusive se
mencionó la dificultad de captar las respuestas a estas preguntas, muchas veces debido al
desconocimiento del informante.
El ingreso también fue mencionado en varias oportunidades, siendo la dificultad principal la
mala declaración del mismo, con una tendencia a ser subestimado, o directamente el rechazo a
responder.
En casos puntuales se mencionan:
•
La categoría ocupacional, sugiriendo una revisión de las categorías ya que no serían las
adecuadas por las nuevas formas de contratación existentes.
•
El tamaño del establecimiento, con significativa omisión dado el posicionamiento de la
pregunta en el cuestionario y/o por problemas conceptuales.
•
Si se reciben remesas del exterior, considerándola poco confiable.
•
El tiempo que lleva en la ocupación, probablemente por la dificultad en
precisarlo.
X.3 Demanda de información
De los 17 países que contestaron este apartado, la mayoría recibe demandas desde los
gobiernos centrales y locales, universidades y ONGs, y para estudios con perspectiva de género;
algo menos desde las empresas privadas y para el seguimiento de metas de las Cumbres pertinentes.
105
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 7
PREGUNTAS SOBRE CARACTERÍSTICAS ECONÓMICAS
INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas
País
Subpobla- Condición Actividad b
ción
de Preg. Adicional c
básica
Catego- Rama de
ría
Actividad
ocupacional
Ocupación
Tamaño Dónde Horas
del
trabaja trabaestablecijadas
miento
Argentina a
14 años y+
X
X
X
X
X
Bolivia
7 años y+
X
Xd
X
X
X
Brasil a
10 años y+
X
X
X
X
Colombia
10 años y+
X
X
X
Costa Rica
12 años y+
X
X
X
X
Cuba
15 años y+
X
X
X
X
Chile
14 años y+
X
X
X
X
Ecuador
8 años y+
X
X
X
X
X
El Salvador
10 años y+
X
X
X
X
X
Guatemala
7 años y+
X
X
X
X
Haití
10 años y+
X
X
X
X
Honduras
10 años y+
X
X
X
X
X
X
México a
12 años y+
X
X
X
X
X
X
Nicaragua
10 años y+
X
X
X
X
X
X
Panamá
10 años y+
X
X
X
X
Paraguay
10 años y+
X
X
X
X
Perú
6 años y+
X
X
X
X
R.Dominic.
10 años y+
X
X
X
X
Uruguay
12 años y+
X
X
X
X
Venezuela a 12 años y+
X
X
X
X
X
Ingresos
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Xe
X
a Solamente en el cuestionario ampliado, excepto la pregunta sobre condición de actividad en Venezuela que se hizo en
ambos. en el caso de Brasil, una pregunta sobre ingreso del jefe se incluyó también en el cuestionario básico. b Se tomó
como período de referencia 1 semana, salvo Brasil y Haití que tomaron 12 meses y Venezuela que consideró el momento
del censo. c en estos casos, además de la pregunta clásica se complementó con otra destinada a captar aquellos casos
en que se realizó un trabajo informal o no considerado como tal por el informante, a fin de determinar mejor la pea. d
realiza sólo una pregunta pero incluye una categoría "realizó labores de casa y trabajó". e se preguntó el nombre de la
empresa.
Todos coincidieron en que las principales preguntas solicitadas corresponden a aquéllas que
miden la condición de actividad, la categoría ocupacional, la rama de actividad y la ocupación. En
catorce países, estos cuatro aspectos básicos figuran en todos o casi todos los ámbitos considerados
en la encuesta. En los tres restantes es demandada la condición de actividad, la categoría
ocupacional en dos de ellos, la rama en uno, y la ocupación en ninguno de ellos.
Tres países mencionaron el ingreso y uno el tamaño del establecimiento. La información
sobre las horas trabajadas resultó solicitada, en un caso por parte de los gobiernos, en tres desde las
universidades y ONGs, y dos países mencionan esta variable en el resto de los ámbitos.
106
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
X.4 Preguntas poco útiles
Seis países mencionaron respectivamente como poco útiles los datos recogidos sobre:
•
Rama de actividad
•
Tamaño del establecimiento (2 países)
•
Ingreso
•
Temporalidad del empleo
•
Ayuda económica del exterior.
Cinco países afirmaron que todas fueron de utilidad y siete países no respondieron este ítem.
De las mencionadas, las dos últimas preguntas son muy poco frecuentes y en relación al tamaño del
establecimiento un país agregó que en realidad “no fue suficientemente explotada,…no se descarta
su utilidad”.
X.5 Preguntas novedosas
De los once países que declararon haber incorporado una pregunta novedosa casi la mitad
coincidió en considerar la o las preguntas adicionales para mejorar la captación de la condición de
actividad. Respecto a la experiencia tenida, afirman que la forma en que se operacionalizó la
variable efectivamente mejoró la captación de la PEA. A su vez, como se mencionó anteriormente,
se ve afectada la comparabilidad histórica, existiendo un crecimiento aparente de las tasas de
actividad, en especial de las femeninas. También se mencionaron algunas dificultades en el
empadronamiento por el diseño de las preguntas, básica y adicional. Esta última debió hacerse
solamente a los inactivos, en algunos casos difíciles de ubicar por la secuencia de las preguntas, en
otro, se agregó un error sistemático por efectuarla a todas las personas.
En un caso se mencionó como novedosa la pregunta si recibe remesas del exterior, con poca
confiabilidad en las respuestas obtenidas; dos países consideraron como tal el tamaño del
establecimiento y un tercero, la tenencia de una segunda ocupación. Esta última se consideró útil
para muchos especialistas del sector empleo.
Dos países consideraron innovador el preguntar por ingresos provenientes de distintas
fuentes, uno agregando que “los resultados fueron favorables, pues se pudo complementar el
conocimiento sobre el ingreso del hogar”. El otro país añadió que la experiencia de registrar el
ingreso no tuvo dificultades.
Por último, el país que agregó un módulo sobre productores agropecuarios e industria
casera y artesanal mencionó que este resultó de muy poca utilidad ya que se presentaron muchos
errores en la recolección.
XI. Preguntas sobre situación demográfica y de salud
XI.1 Comentarios generales
Además de las preguntas que figuran en el cuadro 8, algunos países incluyeron otras, como
por ejemplo Brasil, que preguntó también por los hijos nacidos muertos. Este país y México
agregaron un conjunto de preguntas que permiten realizar estudios de nupcialidad, entre otros. En
el caso de Brasil para las personas que viven o vivieron en pareja se preguntó: la fecha de la
primera unión y el tipo de unión y, para los que no convivían al momento del censo, se indagó
acerca de la situación de la separación —legal, de hecho, viudez, etc.— y fecha de ocurrencia de
107
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
este hecho. En México las preguntas fueron sobre número de uniones, edad a la primera unión y
edad a la primera disolución.
Otras preguntas, efectuadas aisladamente (por un solo país), fueron: tenencia de certificados
de nacimiento y de defunción para el último hijo nacido o fallecido en los últimos 5 años
respectivamente; cuántos hijos sobrevivientes viven con la madre y cuántos no; y a nivel de hogar,
distancia al centro de salud más cercano, tiempo en llegar y medio de transporte para ir; lugar de
atención de salud; de las personas fallecidas en el último año cuántas eran madres; y subsidio
sociales percibidos.
Las clásicas preguntas realizadas a mujeres en edad fértil para el análisis de la fecundidad y
la mortalidad en la niñez (total de hijos tenidos nacidos vivos y los sobrevivientes al momento del
censo) están presentes en todos los países, excepto México (que sí las incluyó en el censo de 1990,
pero no en la encuesta adjunta al conteo de 1995). Sin embargo la forma de realizar estas preguntas
aún difiere entre ellos como, por ejemplo, algunos países indagaron sobre el total de fallecidos,
otros por ambos —sobrevivientes y fallecidos— más el total, e inclusive en un caso se observó que
no se preguntó por el total de hijos (éste se deducía de los muertos y de los actualmente vivos).
También algunos países hicieron la pregunta por sexo (número de hijos y número de hijas). Por
otra parte, la edad de la mujer a partir de la cual se realizaron estas preguntas varió entre los 12 y
los 15 años.
Para los estudios de fecundidad en base a los nacimientos del último año, solamente tres
países no realizaron la pregunta correspondiente. De los que sí la hicieron, la mayoría adoptó la
recomendación de preguntar sobre la fecha de nacimiento del último hijo tenido, aunque unos
pocos conservaron aquellas sobre el total de hijos tenidos en los últimos 12 meses, con las
dificultades que se mencionan en el punto siguiente. Menos de la mitad indagó acerca de la
sobrevivencia de éste con el fin de estimar la mortalidad infantil reciente. Aunque ésta sería una
forma muy directa de lograr una estimación actualizada, no ha sido generalmente incluida,
probablemente porque no se conocen experiencias exitosas de su uso.
Respecto a las preguntas que se utilizan para medir la mortalidad de adultos, no hay una
inclusión masiva ni de la orfandad materna ni de las muertes ocurridas durante el último año (en el
módulo de hogar), quizás por las limitaciones en la recolección de estos datos y por los sesgos de
los métodos de estimación que han sido desarrollados hasta el momento. Sin embargo, el hecho de
que once países utilizaron una, otra o ambas formas de investigar la mortalidad de los adultos,
muestra el interés en encontrar una vía para conocer la realidad sobre este problema, la que no
encuentra respuesta confiable en las estadísticas continuas.
En el área de la salud, de las dos preguntas incluidas, prácticamente la cobertura médica no
ha sido considerada, mientras que un grupo importante de países incorporó preguntas sobre la
tenencia de algún impedimento físico o mental de cada persona.
En cuanto a los puntos siguientes, algunos comentarios son rescatados desde el módulo de
preguntas generales a la población o del módulo de hogar.
108
No 1
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 8
PREGUNTAS SOBRE SITUACIÓN DEMOGRÁFICA Y DE SALUD INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Fecundidad y mortalidad en la niñez
País
Mortalidad de adultos
Salud
Hijos/as nacidos
vivos
Sobreviven- Orfandad
Fecha
Total Total
teni- sobre- nacimiento cia último hijo materna
dos viviente último hijo
s
Argentina a
X
X
Xc
Bolivia
X
X
X
Muertes
ocurridas
último año d
Cobertura
en Salud
Discapacidad
Xe
X
Brasil a
X
X
X
X
Colombia
X
X
X
X
Costa Rica
X
X
Cuba
X
X
Chile
X
X
X
Ecuador
X
X
X
X
X
El Salvador
X
Xb
X
X
X
X
X
Guatemala
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Haití
X
X
X
Honduras
X
Xb
X
X
X
México
Xaf
Nicaragua
X
X
X
X
Panamá
Paraguay
X
X
Xc
X
X
Xb
X
Perú
X
X
X
X
R.Dominicana
X
Xb
X
X
Uruguay
X
X
Xc
Venezuela a
X
X
Xc
Xaf
X
X
X
X
X
X
X
X
Xe
X
a Solamente en el cuestionario ampliado, excepto la pregunta sobre discapacidad en Venezuela, la cual se realizó en ambos
cuestionarios. b Estos países preguntan además por el total de fallecidos, excepto R.Dominicana que pregunta solamente por esto s
últimos. c Estos países preguntan por el total de hijos nacidos vivos en los últimos 12 meses. d La pregunta se refiere al total de muertes
ocurridas en el hogar o la vivienda durante el año calendario anterior o los últimos 12 meses, excepto Nicaragua que se refiere a los dos
últimos años. En todos los países se indaga el sexo, la edad y la fecha de muerte, excepto en Bolivia donde se registra sexo y edad, y
República Dominicana que solo pregunta el total de muertes. e Argentina diferencia la obra social de la mutual o plan médico. Uruguay
indaga si el tipo de cobertura es parcial o total. f Se preguntó a nivel de hogar.
XI.2 Preguntas más difíciles de medir
Sólo cuatro países no tuvieron ninguna dificultad con este conjunto de preguntas y uno no
respondió. Del resto, la mayoría (ocho países) mencionó a aquéllas referidas a la fecundidad y la
mortalidad, a pesar de la relevancia demográfica de las mismas y la experiencia de varias décadas.
Aún persisten inconsistencias en los datos recolectados sobre el número de hijos, incluso un
par de países los catalogaron como de mala calidad. Los problemas fueron diversos, ya que no
todos los países hicieron las preguntas de la misma manera. Por ejemplo, en un caso no coincidía el
total de hijos varones declarados cuando se lo comparaba con el que surgía del total menos el total
de hijas. En otro caso, mujeres que respondían no tener hijos (a una pregunta filtro), luego dieron
109
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
una respuesta afirmativa acerca de los sobrevivientes y los tenidos en el último año. En ese caso se
cuestionó, además, la secuencia seguida en la cédula para evitar las inconsistencias.
Otro problema reiterado fue el alto porcentaje de no respuesta en la cantidad de hijos nacidos
vivos (totales y/o en el último año), donde la mayor concentración se daba en las mujeres jóvenes.
Un país encontró además que la omisión se presentaba con más frecuencia en las solteras y que
había una asociación con la característica de ser hijas o nietas del jefe del hogar, según la relación
de parentesco.
Uno de los países cuestionó el haber preguntado si tuvo hijos nacidos en los últimos 12
meses, ya que acarrea ciertas dificultades en los informantes para ubicar correctamente el período.
El país que no realizó la pregunta sobre el total de hijos nacidos vivos, sino que preguntó por el
total de hijos actualmente vivos y por el total de fallecidos, comentó que esta forma provocó
errores que condujeron a una sobre-estimación de la mortalidad en la niñez.
Dos países mencionaron la pregunta sobre muertes ocurridas en los últimos 12 meses. Uno
de ellos en realidad preguntó por las muertes desde enero del año anterior al momento del censo,
omitiéndose anotar el año en la fecha de ocurrencia. El otro país afirmó que los datos resultaron
inconsistentes.
Dos países señalaron como dificultosa la investigación sobre la discapacidad, por
confusiones entre este concepto y el de enfermedad, o por el no reconocimiento de los informantes.
En casos puntuales se mencionó además: la cobertura en salud, con dificultades en el
relevamiento por diseño del cuestionario y/o deficiencias de entrenamiento; el lugar de atención de
salud (a nivel de hogar), con inconsistencias en las respuestas; y la distancia al centro de salud más
cercano (a nivel de vivienda), con dificultades en las zonas rurales para cuantificar estas distancias.
XI.3 Demanda de información
La mayor demanda de información en general proviene, al igual que en módulos anteriores,
de los gobiernos y las universidades, y en menor medida de las empresas privadas.
Todos los países que respondieron este ítem (16 países) recibieron demandas desde el
gobierno central para medir la fecundidad y casi todos para la mortalidad en la niñez. En realidad,
las preguntas básicas para medir estos fenómenos han sido las solicitadas desde todos los
organismos y entidades consideradas.
Datos sobre orfandad materna fueron solicitados para el seguimiento de metas de la Cumbre
Social y Conferencias pertinentes en cinco casos, siendo siete países los que hicieron esta pregunta.
Gobiernos, universidades y para estudios de género, demandaron esta pregunta en cuatro casos y en
tres las empresas privadas.
Entre tres y cuatro países reciben demandas acerca de las muertes ocurridas en el último
año, desde todos lo ámbitos, con excepción de las empresas privadas donde son solamente dos. La
pregunta sobre discapacidad es solicitada en cinco casos desde el gobierno central y las
universidades; en cuatro, desde los gobiernos locales y para el seguimiento de metas de la Cumbre
Social y Conferencias; y en dos, desde las empresas privadas y para los estudios de género.
En cuanto a la cobertura en salud, tres de los cuatro países que incluyeron esta pregunta
reciben pedidos desde el gobierno central, dos desde los locales y para estudios de género y,
solamente uno desde las empresas privadas.
110
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
XI.4 Preguntas poco útiles
Solamente seis países afirmaron que todas las preguntas de este módulo fueron de utilidad.
Aunque otros siete no respondieron este apartado.
Tres países consideraron como poco útil la pregunta sobre orfandad materna, cifra no
despreciable si se tiene en cuenta que solo siete países la incluyeron. Asimismo entre los diez que
indagaron sobre discapacidad física o mental, también tres la declararon de poca utilidad.
Dos de los siete países que preguntaron sobre la muertes ocurridas en el hogar mencionaron
esta variable como poco útil. Un país agregó la distancia al centro de salud más cercano y la
obtención de certificados de nacimiento o defunción, en caso de haber fallecido, de los hijos
tenidos en los últimos 5 años.
XI.5 Preguntas novedosas
Algo más de la mitad de los países que incluyeron la pregunta sobre discapacidad la
mencionaron como novedosa. La experiencia resumida por cada país es variada: i) difícil de relevar
por ser de autorreconocimiento, ii) se registró solamente discapacidad total y no parcial, iii) no
ocasionó problemas resultando información de buena calidad, iv) limitaciones para su explotación
por haberse preguntado en el módulo hogar, v) poca confiabilidad en las respuestas, principalmente
en las referidas a la deficiencia mental.
Tres países agregaron la cobertura o servicios de salud, dos de los cuales comentaron sobre
ciertas dificultades en la captación, debido a confusiones con conceptos involucrados en cada caso.
El tercero se refirió a la inconveniencia para el uso de los datos por haberse preguntado a nivel de
hogar. Este último comentario se extiende también para la pregunta sobre subsidios sociales.
Un país mencionó las muertes ocurridas en el último año, obteniéndose elevada omisión en
las respuestas, y otro agregó en relación a esta pregunta, la novedad de indagar acerca de cuántos
de los fallecidos eran madres.
Por último, el país que preguntó si se extendió certificado de nacimiento del último hijo
nacido en los últimos 5 años y certificado de defunción (en caso de que hubiese fallecido) agregó
que esta información fue muy poco explotada.
XII. Preguntas sobre población indígena
XII.1 Comentarios generales
Más de la mitad de los países han incluido en el último censo alguna pregunta para investigar
población indígena. Las utilizadas fueron: el idioma o dialecto hablado por cada persona o en el
hogar; la lengua materna y la autopertenencia étnica. Solamente un país agregó el uso de
vestimenta indígena. Además, algunos incorporaron conjuntamente con los criterios antes
mencionados, la identificación de acuerdo a la ubicación geográfica.
Dos países mencionaron que, durante el relevamiento, no tuvieron ninguna dificultad con el
uso de los criterios utilizados en el censo. De aquellos que preguntaron acerca de la
autopertenencia, uno mencionó que facilitó el trabajo de campo mientras que otros dos encontraron
problemas vinculados a la diferencia de criterios por parte de los informantes para el
autorreconocimiento. Por ejemplo, en algunos casos se “consideró a la pregunta por el lado político
o de simpatía personal”; “la población negra no se autorreconoció como tal”, por no vivir en
comunidades.
111
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
El resto de los países mencionaron: el rechazo a responder por determinados grupos étnicos;
problemas vinculados a la identificación geográfica en un país debido a errores en la actualización
cartográfica, en otro; no se pudieron identificar comunidades indígenas nómades o de difícil
acceso; y también se presentaron confusiones entre idioma y dialecto, dificultando la identificación
de la población indígena.
En cuanto al impacto del criterio sobre la calidad de los resultados se observó que,
independientemente del que se seleccione, los países respondieron que existen problemas
vinculados al subregistro de la población indígena. Un país que mencionó que existe un sesgo no
cuantificable cuando se pregunta por el autorreconocimiento. Se cuestionó además el realizar la
pregunta a nivel de hogar, y la utilización del muestreo, ya que no permitiría una cuantificación
directa de la población de este grupo, sino solamente se obtendrían estimaciones. Un país sugirió la
incorporación de un cuestionario especial, elaborado con criterio antropológico, el cual sería
aplicado por personal capacitado específicamente en la temática. Por último, dos países dijeron no
haber tenido ninguna dificultad.
Respecto al uso de la información, los nueve países que respondieron este ítem afirmaron
que los datos han sido utilizados por el sector público, las comunidades indígenas y las
universidades y ONGs.
XIII. Encuesta de cobertura
La mayoría de los países han realizado encuesta de cobertura (véase cuadro sobre
características generales) y piensan hacerlo en el censo del 2000. Inclusive se incorpora un país que
no realizó este tipo de encuesta en los noventa.
Los aspectos positivos mencionados por casi todos los países (doce de los catorce que
respondieron esta pregunta) coincidieron, en principio, con los objetivos mismos para los cuales se
realizó dicha encuesta: estimar los niveles de omisión censal o el error de cobertura. Algunos países
agregaron que esta medición se efectuó tanto a nivel nacional como a un nivel de desagregación
geográfica menor; que se evaluó la calidad del trabajo del empadronador; y que se hizo un esfuerzo
adicional a fin de rescatar entrevistas que no pudieron realizarse. Otro país comentó que fue
positivo el hecho de que la encuesta de cobertura se llevara a cabo en una fecha muy próxima a la
del empadronamiento.
En cuanto a los aspectos negativos, solamente dos países especificaron “ninguno”. El resto
que contestó a este ítem señaló diversas dificultades, las cuales se podrían agrupar en aquéllas
relacionadas con la cobertura de la encuesta, con el momento adecuado para llevarla a cabo, con
aspectos metodológicos y/o técnicos, y con el uso de la misma. En cada uno de estos aspectos se
señalaron los siguientes comentarios:
112
•
Cobertura de la encuesta: estratificación geográfica inadecuada; no tuvo cobertura
nacional; dificultades para realizar estimaciones a nivel municipal y local.
•
Momento de realización: los plazos entre el censo y la encuesta y el período programado
para ésta fueron insuficientes; se realizó el mismo día del censo, con el inconveniente de
que en ese momento otras actividades eran las prioritarias; se llevó a cabo mucho tiempo
después coaccionando dificultades con el pareo de las boletas; cronograma muy
ajustado.
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Cuadro 9
PREGUNTAS SOBRE POBLACIÓN INDÍGENA INCLUIDAS EN EL ÚLTIMO CENSO
Preguntas en el último censo
País
Subpoblación
Idioma y/o Pertenencia a
dialecto
etnia o g.indig.
Uso
vestimenta
indígena
Realización
censo especial
Argentina
Bolivia
6 años y +
X
X
Brasil
Todos
Xd
Colombia a
Todos
X
14 años y +
X
X
Costa Rica
Cuba
Chile
Ecuador
----
Xb
Todos
Xc
Honduras
5 años y +
X
México
5 años y +
Xe
Nicaragua
5 años y +
Xc
El Salvador
Guatemala
X
X
Haití
Panamá
Todos
Paraguay
----
Xb
5 años y +
Xc
Perú a
X
X
R.Dominicana
Uruguay
Venezuela
X
a Además de autopertenencia, se utilizó un formulario especial en áreas geográficas determinadas. b Idioma hablado en el hogar.
c Lengua en la que aprendió a hablar. d Solo en el cuestionario ampliado. e Solo en el cuestionario básico.
•
Aspectos metodológicos y/o técnicos negativos: los costos de actualización del marco,
sobre todo en zonas de difícil acceso; no se midió la duplicación; el diseño del
cuestionario no fue el adecuado o resultó demasiado complejo; dificultades en general
con el asesoramiento técnico y la capacitación de los encuestadores; problemas en el
trabajo de campo debido a falta de precisión de la cartografía empleada.
•
Uso de la encuesta: no se ajustaron los datos de población con los resultados de omisión
que se obtuvieron; se incorporaron una serie de indicadores de calidad que finalmente no
fueron utilizados.
Casi todos los países disponen en su institución de un informe técnico sobre metodología y
resultados (once de los trece que respondieron). Sin embargo la utilización de éstos últimos para
realizar correcciones del censo ha sido escasa. Solamente cuatro países dijeron haber efectuado
alguna corrección, dos de ellos sobre el total de población nacional y por áreas menores, uno en la
información sobre alguna de las variables, y el cuarto en los tres casos. A su vez, de éstos, dos
efectuaron dicha corrección únicamente durante el procesamiento y los otros dos en los medios de
difusión de los datos.
113
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
CENSOS DE POBLACIÓN Y VIVIENDA:
ENCUESTA SOBRE LA EXPERIENCIA LATINOAMERICANA
I. DATOS GENERALES
1. Cuál fue la fecha del último censo?
Mes
Año
2. Cuál fue la duración del trabajo de terreno?
En zonas urbanas
Días
Meses
En zonas rurales
Días
Meses
3. Quiénes fueron los empadronadores?
4. Cuándo se planea realizar el próximo Censo?
Mes
Año
II. TIPO DE CENSO
1. El último censo fue de hecho o de derecho? De hecho
De derecho
2. Cuáles fueron las razones para seleccionar el tipo de censo escogido?
3. Qué dificultades se presentaron en terreno debido al tipo de censo escogido?
115
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4. Qué dificultades se presentaron en el análisis y uso de la información por el tipo de censo
escogido?
5. Planea usar el mismo tipo de censo en el 2000?
SI
NO
(Si el censo fue de derecho, pasar al tema III)
6. En el caso en que se utilizó censo de hecho,
se incluyó una pregunta sobre residencia habitual?
SI
NO
(Si contestó NO, pasar al tema III)
7. Si se incluyó la información de residencia habitual, cómo se utilizó en el procesamiento del
censo:
7.1. Para determinar la población residente en el país?
SI
NO
7.2. Para el estudio de la migración interna, comparando con
residencia habitual 5 años antes y/o lugar de nacimiento?
SI
NO
III. UNIDAD DE EMPADRONAMIENTO
1. Cuál fue la unidad de empadronamiento?
Hogar
Familia
2. Cómo se define?
3. Cuál fue la razón de seleccionar ese criterio?
116
Domicilio
Vivienda
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
4. Qué dificultades tiene ese criterio para el trabajo de terreno?
5. Qué dificultades tiene para el procesamiento de los datos?
6. Qué implicaciones tiene para el análisis de los datos?
7. Planea usar el mismo criterio en el Censo 2000?
SI
NO
IV. USO DE MUESTREO EN EL EMPADRONAMIENTO
1. Se utilizó el muestreo para un formulario ampliado?
SI
NO
(Si respondió NO pasar a la pregunta IV.7)
2. Cuáles fueron las razones por las que se decidió utilizar el muestreo?
3. Qué tipo de muestreo fue utilizado?
117
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4. Qué dificultades se presentaron en el trabajo de terreno por efecto del muestreo?
5. Cómo afectó la satisfacción de demandas por información a nivel de áreas menores y
variables de baja ocurrencia?
6. Cuántas preguntas se incluyeron en el formulario básico?
7. Planea usar el muestreo en el Censo 2000?
SI
NO
V. DISEÑO DEL CUESTIONARIO
(en caso de muestreo, referirse al ampliado)
1. Qué tipo de cuestionario utilizó?
Personas en columnas
Una página por persona
Otro formato
Especifique:
2. Cuáles fueron las razones por las que se adoptó este diseño de cuestionario (por ej.
trabajo de campo, sistema de captura de datos, etc.)?
3. Cuántas preguntas incluyó?
Sobre la vivienda
Sobre las personas
4. Cuantas preguntas abiertas se incluyeron?
118
Sobre el hogar
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Cuáles fueron?
5. Debido al diseño del cuestionario, qué dificultades se presentaron:
5.1. En el trabajo de terreno?
5.2. En el ingreso o captura de la información?
5.3. En los resultados?
VI. PREGUNTAS SOBRE LA VIVIENDA Y EL HOGAR
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su y análisis) y por qué?
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
119
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.2. Por los Gobiernos locales?
2.3. Por las universidades y ONGs?
2.4. Por las empresas privadas?
2.5.Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias Internacionales
de El Cairo y Beijing u otras?
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
en su país?
120
SI
NO
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
(Si contestó NO: pasar al tema VII)
Si contestó SI: cuál o cuáles?
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
VII. PREGUNTAS GENERALES A LA POBLACIÓN
(Parentesco, sexo, edad, estado civil, religión)
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su evaluación y análisis) y
por qué?
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
2.2. Por los Gobiernos locales?
121
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.3 Por las universidades y ONGs?
2.4. Por las empresas privadas?
2.5. Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias Internacionales
de El Cairo y Beijing u otras?
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
SI
NO
en su país?
(Si contestó NO: pasar al tema VIII)
Si contestó SI: cuál o cuáles?
122
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
VIII. PREGUNTAS SOBRE LUGAR DE NACIMIENTO Y RESIDENCIA
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su evaluación y análisis) y
por qué?:
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
2.2 Por los Gobiernos locales?
2.3 Por las universidades y ONGs
2.4. Por las empresas privadas?
123
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.5. Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias
Internacionales de El Cairo y Beijing u otras?
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
SI
NO
en su país?
(Si contestó NO, pasar al tema IX)
Si contestó SI: cuál o cuáles?
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
124
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
IX. PREGUNTAS SOBRE CARACTERISTICAS EDUCATIVAS
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su evaluación y análisis) y por
qué ?
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
2.2. Por los Gobiernos locales?
2.3. Por las universidades y ONGs?
2.4. Por las empresas privadas?
125
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.5 Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias
Internacionales de El Cairo y Beijing u otras?
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
SI
NO
en su país ( por ej. educación pre-escolar, no formal,
título académico)?
(Si contestó NO, pasar al tema X)
Si contestó SI: cuál o cuáles?
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
126
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
X. PREGUNTAS SOBRE CARACTERISTICAS ECONOMICAS
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su evaluación y análisis) y por
qué ?
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
2.2. Por los Gobiernos locales?
2.3. Por las universidades y ONGs?
2.4. Por las empresas privadas?
2.5. Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias
Internacionales de El Cairo y Beijing u otras?
127
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
SI
NO
en su país (por ej., ingresos, empleo informal,
preguntas especiales de PEA femenina?
(Si contestó NO, pasar al tema XI)
Si contestó SI, cuál o cuáles?
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
XI. PREGUNTAS SOBRE SITUACIÓN DEMOGRÁFICA Y DE SALUD
(Fecundidad, mortalidad en la niñez, mortalidad adulta —defunciones en el hogar y
orfandad—, discapacidad, cobertura seguros de salud)
1. Mencione las preguntas que presentaron mayores dificultades (por ej., para recoger
información en terreno, para procesar la información o para su evaluación y análisis) y por
qué ?
128
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
2. De qué preguntas provienen los datos más solicitados para programas socioeconómicos y
de investigación
2.1. Por el Gobierno central?
2.2. Por los Gobiernos locales?
2.3. Por las universidades y ONGs?
2.4. Por las empresas privadas?
2.5. Para el seguimiento de las metas de la Cumbre Social, las Conferencias Internacionales
de El Cairo y Beijing u otras?
2.6. Para realizar análisis con perspectiva de género?
129
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
3. Mencione las preguntas que, a su juicio, fueron de muy poca utilidad:
4. Se incluyó alguna pregunta novedosa o poco
frecuente para atender una demanda emergente
SI
NO
en su país?
(Si contestó NO, pasar al tema XII)
Si contestó SI: cuál o cuáles?
5. Cuál fue la experiencia con esta(s) pregunta(s) (dificultad de manejo durante las etapas
proceso de recolección y procesamiento, calidad de los resultados, etc.)?
XII. PREGUNTAS SOBRE POBLACION INDIGENA
1. Para investigar la población indígena:
1.1. Realizó un censo especial separado del Censo General?
SI
NO
SI
NO
1.2. Se utilizaron una o más preguntas en el Censo
General de Población?
(Si contestó NO, pasar a capítulo XIII)
130
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
2. Qué criterio de identificación se utilizó en el Censo General de Población?
3. Qué problemas tuvo este criterio durante el trabajo de terreno?
4. Qué problemas presentó este criterio en la calidad de los resultados?
5. Se ha hecho uso de la información sobre población indígena del Censo General de
Población?
SI
5.1 Por el sector público?
NO
5.2. Por las comunidades indígenas?
SI
NO
5.3. Por universidades y ONGs?
SI
NO
XIII. ENCUESTA DE COBERTURA
1. Se realizó encuesta de cobertura?
SI
NO
(Si contestó NO, pasar a pregunta 7)
2. Señale los aspectos positivos de su realización:
131
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
3. Señale los aspectos negativos de su realización:
4. Dispone su institución de un informe
SI
NO
técnico sobre metodología y resultados?
5. Fueron utilizados sus resultados para
realizar correcciones del censo?
5.1. Total de población nacional
SI
NO
5.2. Total de población por áreas geográficas
SI
NO
5.3. Información sobre algunas variables
SI
NO
(edad, estado civil, características económicas, etc.)
(Si responde NO a todas las opciones anteriores pasar a la pregunta 7)
6. En qué etapa se efectuó la corrección:
6.1.Durante el procesamiento?
6.2.En los medios de difusión de los datos
SI
SI
NO
NO
(publicaciones, página web, CD)?
7. Planea realizar encuesta de cobertura
en el censo 2000?
132
SI
NO
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Parte III
Conceptos censales básicos
133
CEPAL - SERIE Manuales
6
N° 1
El censo de población como una
operación integral: etapas
preparatorias, trabajo de campo,
procesamiento, análisis y difusión
de resultados
Odette Tacla1
Introducción
Los Censos de Población y de Vivienda constituyen la
operación estadística de mayor envergadura que debe afrontar un país,
es por ello que se requiere de una cuidadosa planificación que somete
a prueba la organización y administración estadística del Estado.
Sin duda, el Censo es la fuente primaria de las estadísticas
básicas de población; ellas son necesarias e indispensables para fines
gubernamentales en la elaboración de planes sociales y económicos de
los países. Suministran el punto de partida para las estadísticas
contínuas, así como el marco para las encuestas por muestreo y otros
estudios específicos. Es el único instrumento que permite obtener
datos para todos los niveles geográficos pequeños.
1
Jefa del Departamento de Estadística, Demografía y Sociales del Instituto Nacional de Estadísticas, Chile.
135
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
La formulación de planes y políticas en materia de desarrollo económico y social —
migración, educación, salud pública, bienestar social, vivienda y muchos otros aspectos de
preocupación gubernamental— se facilita grandemente si se cuenta con información relativamente
exacta de la población, sus características, su distribución espacial y sus condiciones de vida.
Asimismo, los censos de población otorgan datos estadísticos indispensables para el análisis
demográfico e interpretación científica respecto de la composición por sexo y edad, distribución y
crecimiento de la población de un país.
El crecimiento de áreas marginales, los cambios en la distribución de la población urbana y
rural, la composición de ellas según diferentes variables tales como: actividad económica,
educación, ocupación, mortalidad, fecundidad, y la evolución experimentada por la estructura por
edad, entre otros, son temas que, aparte del interés científico que despiertan exigen, a veces,
estudios más profundos, excediendo el campo académico para abarcar problemas prácticos de
desarrollo industrial, y principalmente comercial. De esta manera, el censo tiene aplicaciones tanto
para el sector público como para el privado en materia de negocios, de planificación industrial y en
la demanda de bienes y servicios.
1.
Censos de población y de vivienda
1.1 Definiciones básicas
1.1.1 Censo de población
Constituye un conjunto de operaciones destinadas a recoger, recopilar, evaluar, analizar y
publicar datos demográficos, sociales y económicos de todos los habitantes de un país, en un
momento o período dado (Naciones Unidas 1998).
1.1.2 Censo de vivienda
Es un conjunto de operaciones destinadas a recoger, recopilar, evaluar, analizar y publicar
datos estadísticos correspondientes a todas las viviendas y sus ocupantes, en un momento o período
dado.
De él se deriva la información correspondiente a los hogares que componen la vivienda. Así,
puede que la vivienda esté constituida por un solo hogar o bien que, se componga de dos o más
hogares que se distinguen por el hecho de lo que se denomina "olla común" es decir, si las personas
que lo componen participan o no de un mismo presupuesto.
En un censo de "hecho", la unidad de enumeración básica es el hogar; en uno de "derecho"
puede ser las familias nucleares.
En el primer caso, en cada vivienda y/o hogar se debe empadronar a todas aquellas personas
que se encuentren presentes en ella en el momento del Censo, es decir, que hayan dormido en ese
lugar la noche anterior al momento censal. En el de "derecho", se empadronan a todas las personas
que residen habitualmente en la vivienda y/o en el hogar, independientemente si están o no
presentes en el momento del censo. Tradicionalmente, en el caso de Chile, los censos han sido de
"hecho" o de "facto".
136
CEPAL - SERIE Manuales
2.
N° 1
Características esenciales de los censos de población
2.1 Empadronamiento individual
El censo registra las características de cada persona en forma individual, lo que permite
realizar clasificaciones de entrada múltiple, como por ejemplo, la edad, el alfabetismo, la
ocupación, etc., siempre guardando el "secreto estadístico". Esto significa que la información se
recolecta para cada uno de los individuos pero se procesan sólo las características de los mismos,
sin que sea posible identificar a las personas.
2.2 Universalidad
El censo debe abarcar un territorio definido con precisión y, según el tipo de
empadronamiento previamente determinado, debe incluir a todas las personas presentes (facto) o
que residan dentro del territorio (jure), sin omisiones ni repeticiones.
2.3 Simultaneidad
Deben ser empadronadas todas las personas en un momento dado. Los datos recogidos deben
corresponder a un período de referencia bien definido.
2.4 Periodicidad
Los censos deben levantarse a intervalos regulares, a fin de disponer de datos comparables
en una secuencia fija. El disponer de una serie de censos permite evaluar el pasado, describir con
exactitud el presente y proyectar el futuro.
3.
Principales actividades censales
En cada país, el organismo técnico encargado de todas las estadísticas y censos oficiales, es
el Instituto, Dirección u Oficina Nacional de Estadística. Este debe afrontar la responsabilidad y
sobrellevar la carga de trabajo que, normalmente demora, en promedio, 4 años en su preparación,
un día (Censo de Hecho) o un mes (de Derecho) en su ejecución y de 1 a 3 años en procesar la
información.
Las diversas etapas que comprende un censo pueden agruparse de la siguiente manera:
planificación (o precensal); levantamiento; procesamiento y análisis y publicación de resultados.
3.1 Planificación
Como toda operación de producción, el levantamiento de un censo requiere de una cuidadosa
planificación, y por sus características propias, de la participación masiva de recursos humanos
especialmente capacitados, además del uso de equipos manuales y electrónicos.
El propósito de todo organismo estadístico es, entre muchos otros, asegurar buenos
levantamientos censales evitando omisiones y/o duplicaciones, obtener datos de buena calidad y
presentar resultados en un plazo real y oportuno. Con estas finalidades deben, necesariamente,
desarrollarse múltiples, variadas y complejas tareas tanto de tipo técnico como administrativo.
Dentro de la problemática censal todas y cada una de las actividades son importantes y
ninguna puede desmerecer atención. No obstante, los encargados debieran enfatizar las siguientes
actividades que, a nuestro juicio, son los soportes básicos tanto para asegurar un buen
137
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
levantamiento como para la obtención de datos oportunos y de buena calidad: preparación de la
cartografía censal y sectorización del territorio; capacitación de todo el personal participante;
ubicación de los informantes, y preparación y pruebas anticipadas de los planes, programas y
procedimientos para el procesamiento electrónico de los datos.
3.1.1 Cartografía y geografía
Sus objetivos principales dicen relación con el fortalecimiento de la cartografía para el
levantamiento del censo y otras investigaciones derivadas, por ejemplo, la Encuesta Nacional del
Empleo.
Asimismo, se requiere contar con el material cartográfico necesario a objeto de relacionar la
información recogida en el censo con las áreas geográficas censales y las correspondientes a la
división político-administrativa del país.
La readecuación y actualización de límites de las diferentes áreas geográficas, incluído el
trabajo de campo, construcción de áreas menores y funcionales para facilitar las labores de campo
tanto en las áreas urbanas como rurales, y el estudio de definiciones censales claras y definidas son,
entre otras, sus principales actividades.
3.1.2 Pruebas censales y censos experimentales
Se realizan como parte de la planificación de un censo nacional, normalmente involucran
uno o varios objetivos: pruebas de la organización; pruebas del cuestionario; preguntas o temas
nuevos; capacitación del personal; procesamiento de datos, etc. Su ejecución se hace indispensable
para la toma de decisiones.
3.1.3 Precenso o conteo previo de viviendas y personas
Es la operación destinada a obtener un primer recuento de todos los edificios, según su uso o
destino y, en caso de ser viviendas, el número de personas que alojan en ellas. Permite, además, la
actualización cartográfica.
Su finalidad es obtener una justa distribución de la población y de las viviendas que le
corresponderá encuestar al empadronador. Permite, además, a cada jefe de la organización censal
determinar, previamente, el número de empadronadores necesarios, nómina que deberá comunicar
a la oficina central respectiva para organizar la capacitación, determinar la cantidad de material y la
distribución del mismo, facilitando la supervisión y asegurando la cobertura al momento del
levantamiento censal propiamente tal.
3.1.3.1 Precenso urbano
Tanto los trabajos de actualización cartográfica como el posterior levantamiento del precenso
urbano, deberían planificarse y ejecutarse con 6 a 8 meses de antelación al día o período del censo.
La excepción deberían ser los grandes centros urbanos más importantes de cada país donde la
actividad precensal debería iniciarse un año antes. En ambos casos, esas labores deben efectuarse
bajo la responsabilidad directa de los jefes comunales o de municipios nombrados por los alcaldes
—a expresa petición de la institución estadística— quienes deberían aportar personal. Estos son
los responsables directos del levantamiento censal en sus áreas jurisdiccionales, bajo la dirección
técnica y supervisión directa de los jefes censales nombrados por el organismo técnico, a los que
debiera instruirse, a través de un seminario teórico-práctico. El recorrido y barrido deberá hacerse
manzana por manzana dejando, necesariamente, un registro tanto del correspondiente recuento
como del aspecto físico de la manzana y su entorno inmediato.
138
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
3.1.3.2. Precenso rural
Los requerimientos que tiene la preparación de la cartografía de áreas rurales son distintos a
aquellos necesarios para zonas urbanas. En este caso, importa brindarle al personal censal aquellas
características y referencias que le ayuden a determinar su posición (ríos, red vial, líneas de
cumbres, cerros, vías férreas, senderos de acceso, etc.), es decir, todo cuanto se denomina
"accidentes geográficos".
El precenso rural consiste en recorrer, uno a uno, la división territorial inmediatamente
inferior de una comuna o municipio que tenga una área rural (distrito, delegación, etc.), con el
propósito de identificar todas y cada una de las "localidades pobladas" (especie de barrio urbano)
existentes en ese territorio y, dentro de ellas, las "entidades de población" (asentamientos humanos)
que la componen, por ejemplo: caserío, fundo, parcela, etc.
Los objetivos principales son: a) disponer de una cartografía actualizada, a nivel de distritos,
delegaciones, etc. orientada a fines censales y de uso múltiple; b) identificar y delimitar la parte
poblada de esas áreas, con antelación al censo; c) ubicar, físicamente en los planos, las viviendas y
establecimientos insertos; d) facilitar, al personal encargado del levantamiento, la zonificación y
sectorización rural, de acuerdo a la realidad geográfica y demográfica de los territorios bajo su
responsabilidad; e) facilitar las labores de terreno y de oficina, tanto precensales como de
levantamiento del censo, en especial, los cálculos de material y del número de empadronadores
necesarios, y f) facilitar la supervisión y asegurar la cobertura censal.
3.1.4 Decisión sobre el tipo de empadronamiento
Independientemente de la calidad de los datos que puedan obtenerse, es sumamente
importante que cada empadronador sepa exactamente a quién y cómo debe censar en cada lugar.
Esto, entre otros factores, tiene que ver con la decisión que se debe adoptar acerca de si el censo
consistirá en un empadronamiento de "hecho" (de facto) o de "derecho" (de jure).
Es imprescindible que, en la etapa de planificación censal, se defina el tipo de censo que
realizará el país ya que, una vez terminada esta fase, la siguiente, es decir, el empadronamiento, se
transforma en un punto crucial.
3.1.5 Capacitación censal para el levantamiento
En el levantamiento de un censo, la capacitación o adiestramiento del personal está dirigido a
preparar, en un plazo relativamente breve, a un gran número de personas para que recopilen
información de acuerdo a instrucciones específicas. Luego, se puede afirmar que el proceso de
entrenamiento de los empadronadores, tiene el doble propósito de capacitarlos para que efectúen
adecuadamente las entrevistas, como de aumentar su grado de motivación y de compenetración con
los objetivos del censo.
La calidad de los datos censales está directamente relacionada con el buen desempeño de los
empadronadores. Los resultados finales del censo no pueden superar el grado de calidad que se ha
obtenido en la información recolectada en terreno.
En este sentido, es fundamental que las estimaciones acerca de la necesidad de
empadronadores se efectúen con un suficiente margen de seguridad y que correspondan a personal
efectivamente disponible y capacitado antes del momento del censo, a objeto de evitar que, ante
carencias de personal a última hora, se deba recurrir a grupos improvisados que reciben un barniz
de instrucción o, eventualmente, deban salir a empadronar prácticamente sin recibir instrucción.
Esta situación es una fuente más de posibles errores en la toma de la información.
Un asunto fundamental es estimular, entre quienes actuarán como empadronadores, una
actitud positiva hacia la labor censal de tal suerte que no se considere un trabajo más, de corto
139
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
plazo —cuya calidad no preocupa demasiado— porque la próxima oportunidad de hacerlo se dará
en 10 años más.
3.1.5.1 Capacitación tradicional
Es aquella denominada "piramidal" o en "cascada", sistema en que se entrega capacitación
en etapas sucesivas, a través de un expositor, siendo cada etapa, responsable de transmitir la
capacitación a la siguiente, logrando un aumento progresivo del personal capacitado.
La desventaja de este sistema es que la transmisión de conocimientos no siempre se produce
en forma homogénea, ya que depende de la propia capacidad de comprensión, aprehensión y de
transmisión de quienes actúan como agentes capacitadores.
Por otra parte, tradicionalmente se ha confiado en que los manuales —con gran profusión de
contenidos— serán utilizados exhaustivamente como elemento de aprendizaje y consulta, en
circunstancias que, conforme a la experiencia, casi en su totalidad son devueltos sin haber sido
abiertos ni siquiera una vez.
3.1.5.2 Capacitación por medios audiovisuales
Las modernas técnicas pedagógicas basadas en métodos audiovisuales, permiten evitar las
situaciones antes mencionadas, ya que entregan los contenidos sin posibilidad de distorsión o
reducción.
Estas técnicas son perfectamente aplicables en el ámbito censal, como fuera demostrado en
Chile en el Censo industrial de 1957 y, posteriormente, por Ecuador, país que por primera vez en
América Latina lo desarrolló e implementó para el levantamiento del Censo de Población y de
Vivienda de 1974. Ello permitió impartir una instrucción objetiva, entretenida y homogénea,
mejorando sustancialmente la calidad de los datos recolectados. Posteriormente, este mismo
sistema fue utilizado en los Censos de Bolivia de 1976, con la asesoría de Ecuador.
Considerando las ventajas del sistema —demostrado por técnicos ecuatorianos en los
seminarios POPSTAN en Santiago en 1978 y de Generalistas Censales en Lima-Perú en 1975—,
Chile estimó altamente conveniente adoptar este sistema de entrenamiento y capacitación que fue
utilizado tanto en los Censos de Población y de Vivienda de 1982 como en el de 1992.
Éste consistió en el uso de máquinas proyectoras audiovisuales, con audio incorporado, que
utilizan filminas con sonido e imágenes sincronizadas dentro de un "cartridge" sellado.
El programa integral de capacitación estuvo conformado por 4 módulos, con duración total
de una 110 minutos. Se confeccionaron 230 copias para ser utilizadas en 132 equipos de
proyección, los cuales se tomaron en arrendamiento.
Cada curso programado previamente, contó con tres partes, a saber: 1) exhibición del
programa audiovisual; 2) explicación y aclaración de conceptos principales, por parte del monitor y
3) práctica para el llenado de la boleta censal.
Uno de los aspectos más importantes del programa de capacitación fue haberlo proyectado y
ejecutado en forma paralela a los trabajos de terreno, es decir, el personal de capacitación fue
diferente a aquel que tuvo a su cargo la organización y dirección de los trabajos para la recolección
de información. Sin perjuicio de ello, siempre estuvieron bajo las órdenes de éstos últimos para los
efectos de coordinar y ejecutar los cursos programados, a nivel de cada municipio.
Es necesario dejar constancia que este sistema cumplió con todas las expectativas que de él
se tenían, lográndose una instrucción uniforme y entretenida, y por ende, la información fue de
buena calidad. Además, es conveniente usar en forma complementaria estas dos técnicas de
capacitación del empadronador.
140
CEPAL - SERIE Manuales
4.
N° 1
Levantamiento censal
Una vez efectuadas las labores de planificación previas al levantamiento, las etapas
siguientes corresponden a la organización de las actividades de campo, distribución de materiales y
formularios, reclutamiento y capacitación de empadronadores, recolección de la información,
supervisión del empadronamiento, obtención de resultados preliminares y remisión del material
diligenciado.
4.1 Organización de las actividades de campo
Independientemente de la organización político-administrativa de un país, la responsabilidad
del empadronamiento debe recaer en las autoridades de los diversos niveles de Gobierno Interior
los que, para el cumplimiento de este fin, deberían estar apoyados por comisiones integradas por
las más altas autoridades del ámbito que corresponda.
Si bien la organización en la cual se apoya el levantamiento censal pertenece a la estructura
administrativa del país, la responsabilidad técnica permanece en los Institutos, Oficinas o
Direcciones de Estadística, organismos que organizan y ejecutan el censo a niveles de la división
político-administrativa mayor e intermedia, en base a sus propios jefes o directores del censo en
dichas áreas.
Las actividades de campo se organizan en un sistema jerárquico de tipo piramidal, cuya
cúspide está constituída por el organismo técnico —cuyo responsable es el Director—, por el Jefe
Ejecutivo del censo, y en su base, por las jefaturas censales menores y los empadronadores. Entre
ambos puntos se ubican las jefaturas mayores e intermedias y las respectivas comisiones y los jefes
censales municipales con sus comisiones y los jefes de áreas censales menores del municipio.
Todos los niveles mencionados son los encargados de la organización, ejecución,
coordinación y control de todas las actividades de la operación del levantamiento censal.
Es importante destacar que la labor que debe desarrollar cada uno de estos niveles ejecutivos
y de apoyo, se deben especificar en el reglamento del censo, el que, normalmente se sanciona
mediante un decreto presidencial.
4.2 Distribución del material censal
Otra actividad, de importancia fundamental, es la distribución de los materiales y formularios
censales. Esta sí puede ser licitada teniendo el cuidado de entregar muy bien los listados de
distribución y el control de la empresa. Una de las características principales de la distribución es la
oportunidad, y volumen adecuado de los materiales teniendo en cuenta que las actividades de
terreno se encuentran enmarcadas por la recepción oportuna de los materiales y formularios que se
requieren para las distintas etapas de la operación, desde la disponibilidad de los antecedentes
cartográficos hasta los elementos que se utilizarán en el empadronamiento mismo.
Las necesidades de materiales, formularios e instructivos se desprenden de los resultados
obtenidos en los precensos, a los que se debe agregar un porcentaje adicional, remitiendo los
paquetes perfectamente identificados hasta el menor nivel de la organización censal.
4.3 Recursos humanos para el empadronamiento
En los países latinoamericanos generalmente existen las bases legales que permiten el
reclutamiento de personal entre determinados grupos —empleados públicos, magisterio,
estudiantes secundarios de los últimos cursos de la enseñanza media, universitarios, fuerzas
141
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
armadas y de orden— los que garantizan, en principio, un grado de educación suficiente para un
desempeño satisfactorio como empadronadores.
La selección de este personal, en gran medida va a depender del tipo de censo que se haga,
del número de entrevistas que debe realizar y de si sus servicios serán o no remunerados.
De cualquier manera, el reclutamiento de empadronadores deberá realizarse de acuerdo a las
características de cada país, su tradición estadística-censal, la idiosincracia de sus habitantes y la
disponibilidad de personas que puedan desempeñar esta importante responsabilidad.
Normalmente, como ha sido el caso de Chile, en el Reglamento del Censo se estipula la
obligación de facilitar toda clase de auxilio y ayuda por parte de la Administración Pública,
empresas del Estado y los Municipios en lo referente a personal, medios de transporte,
comunicaciones y demás elementos de que dispongan, que sean solicitados por el Instituto
Nacional de Estadísticas para el desarrollo y levantamiento de los censos. Idéntica colaboración
deben prestar las Fuerzas Armadas y Carabineros.
4.4 Ubicación del informante
Un aspecto muy importante, aunque no constituye una etapa o actividad propiamente tal del
censo, es el relativo al informante.
Cuando los censos son de "hecho" o de “facto”, normalmente se realiza el empadronamiento
urbano en uno a dos días, y está dirigido a todas las personas que se encuentran presentes en la
vivienda en el momento del Censo. Éste se fija a las 0 horas del día del empadronamiento.
Hasta la década de 1970, en Chile era tradicional efectuar el Censo en un día laboral; esto
implicaba que, en la generalidad de los casos, se obtenían datos a través de informantes
"indirectos", de esta manera, la información resultaba incompleta y de calidad poco aceptable.
Con el propósito de evitar esta situación y, fundamentalmente, ubicar al verdadero
informante mejorando así la calidad de los datos, se hizo indispensable efectuar el
empadronamiento en un día festivo y/o declarar feriado nacional un día laboral, generalmente a
mediados de la semana, con el objeto de evitar la movilidad de la población.
5.
Resultados preliminares
Realizado el levantamiento del censo, corresponde obtener —en el menor tiempo posible—
resultados preliminares. Éstos tienen como fin inmediato, satisfacer los interrogantes que plantea el
censo durante el período de propaganda y difusión, para hacer entrega a la ciudadanía de un
resultado concreto, reflejo de su participación, sea en la organización censal o como informante.
La obtención de estos resultados se origina en el propio empadronador, el que tiene la
responsabilidad de efectuar un recuento básico —en planilla especialmente ideada— de los datos
de su área de empadronamiento, en lo que se refiere a población total empadronada, según sexo, y
el número de viviendas contabilizadas. Las cifras entregadas por cada empadronador, las reune su
jefe inmediato quien obtiene, a su vez, el recuento preliminar de la zona a su cargo. Éstos tienen la
obligación de entregar sus resultados al jefe superior del área siguiente y así sucesivamente hasta el
nivel del jefe máximo de la organización en la región y/o provincia; quien elabora los resúmenes
preliminares y los remite a la oficina central.
De esta manera, se logra en poco tiempo —un máximo 15 días después del levantamiento—
publicar los resultados preliminares, a nivel de la división político-administrativa del país,
142
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
permitiendo conocer el total nacional y la distribución geográfica de la población hasta el nivel del
municipio.
6.
Procesamiento o elaboración de datos
Terminado el proceso de recolección de la información, corresponde efectuar una revisión de
los datos en los diversos niveles operativos de terreno. Luego de ésta, el material está en
condiciones de ser remitido a la oficina central y/o a los centros de cómputo previamente
establecidos, por las mismas vías utilizadas para su distribución.
Para el éxito de la elaboración es sumamente importante mantener, desde un principio una
estrecha y contínua cooperación entre el personal encargado del censo y el de informática, quienes
necesitan familiarizarse e interesarse en los aspectos sustantivos del censo.
6.1 Método de ingreso y elaboración
La elección de un método apropiado tanto para el ingreso como para la elaboración de la
información, depende de las circunstancias en que se encuentre cada país. En todos ellos se ha
determinado usar el procesamiento electrónico, debido a las ventajas que éste ofrece para la
preparación rápida y segura de tabulaciones detalladas, a pesar de la dificultad de obtener personal
capacitado de operadores, programadores y analistas de sistemas.
Respecto al ingreso de datos continúa existiendo el sistema tradicional de ingreso por
digitación y el que, a partir de la década de los 80 fue utilizado por algunos países y que se refiere
al scanner o lectora óptica, la cual fue ideada para leer un gran cúmulo de información, como es la
inforamación censal.
Al momento de decidir el tipo de equipo a utilizar siempre se debe tener en cuenta las
necesidades que tiene la institución para elaborar todas las estadísticas del país ya que el censo de
población y de vivienda es sólo una parte del Sistema Estadístico Nacional.
Una labor muy importante la constituye la elaboración computacional rápida de los datos de
las pruebas o censos pilotos programados. Ello permitirá determinar qué mejoras deben
introducirse en el cuestionario e instructivos destinados a los empadronadores sirviendo, al mismo
tiempo, para la prueba de programas computacionales.
6.2 Etapas de elaboración
Terminada la recolección de la información, corresponde efectuar una revisión de los datos
en los diversos niveles operativos de terreno. Luego de ésta, el material está en condiciones de ser
remitido a la Oficina Central y/o a los centros de cómputos, por las mismas vías utilizadas para su
distribución.
6.2.1 Procesamiento manual
El personal que se dedicará a esta labor debe ser seleccionado y sometido a una intensa
capacitación mediante cursos formales que incluyan enseñanza teórico-práctica acerca del trabajo
que deben realizar, incluyendo otras materias afines al mismo. Al término de éste, deberá ser
sometido a evaluación estricta y los reprobados deben ser descartados como revisorescodificadores.
En esta importante etapa de trabajo deberá considerarse las labores de: limpieza y ajuste del
material, estableciendo la exacta correspondencia del sector o área de empadronamiento con la
143
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
cartografía y el croquis que lo representa limpiando, además, la carpeta del material sobrante y
efectuando la codificación geográfica definitiva de cada área.
Una vez efectuada esta etapa se procederá a la revisión y codificación, en la parte que
corresponda, de las boletas censales que luego deben ser sometidas a la etapa de control de calidad
o verificación de la codificación para, finalmente, proceder a la foliación, vale decir, a otorgar a
cada sector o área de empadronamiento, una numeración única y correlativa a nivel de cada
municipio, con el propósito de facilitar su identificación para el ingreso de datos.
6.2.2 Procesamiento electrónico
Considerando, por una parte, que la información recolectada en el censo constituye el mayor
volumen de datos estadístico-demográficos que los países recogen en una sola operación, y, por
otra, la necesidad de entrega oportuna de resultados, se hace indispensable desarrollar, con la
suficiente antelación, los programas que permitan el procesamiento de los datos. Éstos deben estar
probados y listos con el objeto de no producir "cuellos de botella" que, a posteriori, producen
retraso en la entrega de resultados.
Otro aspecto importante es el diseño e implementación del o los programas de validación y
asignación automática de datos, como asimismo la toma de decisiones para la aplicación del
programa control de ingreso. Es conveniente resaltar también la necesidad de disponer previamente
del plan de tabulaciones elaborado, en forma definitiva y probado computacionalmente.
7.
Evaluación de resultados censales
Una operación tan costosa como es el censo se debe realizar de tal forma que permita lograr
niveles adecuados de calidad en la información, teniendo en cuenta que ella se transforma en un
elemento de vital importancia para la toma de decisiones, en cuanto a la formulación e
implementación de políticas y acciones gubernamentales. Además, el censo genera marcos
muestrales ideales para efectuar otras investigaciones que pemiten analizar, con más detalle,
aspectos específicos de la población en períodos intercensales.
La evaluación de los datos recogidos y procesados constituye una parte integral de una
operación estadística moderna. Al igual que todas las demás, las estadísticas demográficas están
sujetas a errores y serán aún más valiosas si se conoce la magnitud de los mismos y si ellos no
afectan, en forma adversa, el uso de los datos. La importancia de evaluar los datos surge del hecho
de que la adecuada medición del grado de confiabilidad de la información es indispensable para
una interpretación válida de la misma.
El conocimiento y comprensión de este fenómeno ha sido aceptado como parte esencial del
censo mismo y es la única protección contra ataques injustificados a la calidad del censo y a la
competencia e integridad de los productores de estadísticas.
Los métodos que se utilizan en la evaluación de los censos son los denominados directos e
indirectos, y van en directa relación con los procedimientos que se apliquen.
En los directos se requiere volver a la fuente de producción del dato. Aquí se ubican las
llamadas encuestas de post-empadronamiento, donde se reemplaza a la población utilizando el
muestreo probabilístico para la estimación del error y su variabilidad (cobertura y contenido).
Los métodos indirectos se basan en la aplicación de técnicas estadísticas, a través de las
cuales se estudia la coherencia interna de la información censal. Este procedimiento es fundamental
por el hecho de que los fenómenos demográficos guardan relación entre sí y con los demás
fenómenos sociales y económicos. La relación es directa entre el volumen de la población y los
144
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
nacimientos, defunciones y migraciones; otras relaciones, en cambio, son menos precisas y
definidas, por cuanto no se puede conocer la medida exacta de la variación que originan los
fenómenos económicos y su efecto en la población.
Esta metodología comprende también evaluación del registro de hechos vitales, lo cual es
fundamental para los trabajos de análisis demográfico que, a posteriori, deben llevarse a cabo en el
país.
8.
Análisis de resultados
Con el propósito de aprovechar plenamente los resultados derivados del censo, es
conveniente preparar un programa de estudios analíticos, el cual se realizará en varios años. En
estos estudios, debe tenerse el cuidado de complementar los datos del censo con otros obtenidos de
diversas fuentes y con censos anteriores lográndose, de esta manera, un marco de referencia más
amplio que permitirá determinar las tendencias tanto del crecimiento, como de la distribución
geográfica y otras características de la población.
Los temas analíticos a incluir en este programa variarán según las necesidades de cada país.
Normalmente éstos están orientados a resúmenes descriptivos de los resultados, análisis de la
situación demográfica del país y estudios analíticos acerca de las variables demográficas que
afectan tanto el tamaño como la estructura de la población, vale decir, fecundidad, mortalidad y
migraciones.
9.
Difusión y publicación de resultados
La operación censal culmina con la publicación de resultados puestos a disposición de los
usuarios en forma adecuada a sus necesidades. La información puede incluirse en cuadros
publicados para distribución general, información disponible en disquetes o en discos compactos,
independientemente de mantenerlos en la base de datos para la entrega de información a solicitud
de los usuarios.
Hace algunos años, el CELADE desarrolló el programa REDATAM (Recuperación de Datos
para Áreas pequeñas por Microcomputador), sistema interactivo, basado en el uso del
microcomputador que permite el acceso a combinaciones de grandes bases de datos organizadas
jerárquicamente, incluyendo microdatos de censos nacionales, estadísticas agregadas y archivos de
grandes encuestas, hasta el nivel de sector o área de empadronamiento esto último, con el propósito
de guardar el secreto estadístico.
En la actualidad, se dispone de REDATAM-PLUS para Windows (winR+c) el cual ayuda al
usuario a seleccionar cualquier área geográfica de interés hasta el nivel de manzana —e incluso
menor— desde una base de datos completa, para luego definir nuevas variables y producir,
rápidamente, resultados mediante ventanas gráficas, sin la asistencia de un programador winR+,
permitiendo obtener datos tales como personas, viviendas y hogares, por manzanas, entidades
pobladas, distritos, provincias, etc. que luego, el analista-usuario "combina" de acuerdo a sus
necesidades. Si se desea, se puede hacer uso de las facilidades del despliegue gráfico y de análisis
espacial utilizando el Sistema de Información Geográfica (SIG). Cuenta, además, con un módulo de
tabulados prehechos (EASYAB).
145
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Bibliografía
Documento preparado para Talleres Interamericanos de Evaluación de Censos de Población y de Vivienda
(1986), Querétaro, México, 15-24 de abril.
Naciones Unidas (1998), “Principles and recommendations for population and housing censuses”, Rev. 1,
Nueva York.
Tacla, O. “Planificación, organización, levantamiento y procesamiento del XV Censo Nacional de Población
y IV de Vivienda, 1982”.
146
CEPAL - SERIE Manuales
7
N° 1
Conceptos básicos del censo:
experiencias de Haití
Daniel Milbin1
Generalidades
El censo de población y de vivienda es una operación compleja,
que abarca múltiples aspectos de la vida económica y social de un
país. Su realización necesita planificar un conjunto de operaciones
técnicas y administrativas, dando lugar a una superposición de
actividades cuya coherencia, la flexibilidad y el seguimiento conducen
a una obra armoniosa. Es un instrumento de análisis de la evolución de
la realidad humana tomada en sus aspectos físico, social e individual.
Los datos confiables y oportunos sobre las condiciones de vida
de la población, la disponibilidad y el estado de los recursos físicos y
materiales de un país o de una comunidad son de importancia capital
para la elaboración de políticas y programas viables destinados a
promover la prosperidad económica y social. Ellos permiten que las
autoridades públicas evalúen los programas y tomen decisiones
juiciosas relativas a la gestión y al seguimiento de los planos de
desarrollo.
1
Director de la División de Censos y Encuestas Nacionales del “Institut Haïtien de Statistique et d’Informatique”, Haití.
147
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
El censo constituye la fuente principal de estadísticas de base sobre la población y las
viviendas. Desde un punto de vista conceptual, el censo viene a ser un instrumento flexible, que se
modela según las potencialidades y prácticas de cada sociedad, en el sentido de que las técnicas
utilizadas toman en cuenta la realidad social especifica a cada país.
1.
Definición
Un censo de población y de vivienda consiste en un conjunto de actividades que tienen el
objetivo de recopilar, agrupar, evaluar, analizar, publicar y difundir de una manera u otra las
estadísticas demográficas, económicas y sociales referidas a un momento dado, a todos los
habitantes y a todas las viviendas de un país o de una parte bien delimitado de ésta.
Así, el censo de población y de vivienda constituye la fuente principal de las estadísticas
referidas a las diferentes características de la población y de las viviendas. Igualmente, proporciona
elementos indispensables para la planificación y la ejecución de programas de desarrollo
económico y social y para la gestión de recursos disponibles e investigaciones. El censo permite
también describir las condiciones de vida de la población e identificar los estratos más vulnerables
para mejorar su calidad de vida.
2.
Principios básicos
La realización de un censo de población y de vivienda tiene que tener en cuenta un conjunto
de principios fundamentales de los cuales depende el éxito de las operaciones. Estos principios
esenciales son comunes a todos los países y se resumen en seis puntos:
- la normativa legal
- la universalidad del territorio
- la enumeración individual
- la periodicidad de la operación censal
- la simultaneidad de la recolección de datos
- el tipo del censo.
A continuación se desarrollan esos diferentes principios. Se hará destacar el fundamento, las
ventajas que resultan de ellos y las dificultades de aplicación que pueden surgir, poniendo el acento
sobre la experiencia haitiana.
2.1 Normativa legal
Un censo de población es una operación de cobertura nacional que necesita el apoyo técnico,
administrativo y financiero de las autoridades establecidas. Es también un acto político que
compromete el gobierno, el parlamento y toda la nación. El órgano ejecutivo del censo tiene que
ser establecido por ley o decreto, estipulando su composición y su misión.
La ley censal debe especificar los temas que se cubrirán, la fecha aproximada y el tipo de
censo, la cobertura nacional, las fuentes de financiamiento y la cooperación externa.
Tres aspectos necesitan un tratamiento particular al momento de la elaboración del texto de
ley mandato, para la realización del censo.
148
CEPAL - SERIE Manuales
•
N° 1
El aspecto obligatorio del censo
La ley debe hacer obligatorio que todos los residentes suministren las informaciones
al empadronador y cooperen para facilitar la realización del trabajo.
•
La confidencialidad de los datos
La ley tiene que mencionar claramente la confidencialidad de las informaciones que declaren
los individuos, preservando su intimidad y garantizando su seguridad.
•
La motivación y sensibilización
La amplitud y la cobertura nacional de la operación censal necesitan una movilización
nacional. Es necesario un programa de información pública y una campaña de promoción y de
sensibilización apropiada, que se extienda a todos y particularmente a los organismos públicos, las
instituciones internacionales, el sector privado, la sociedad civil, para asegurar el éxito de esa
operación. La ley censal debe acentuar explícitamente la necesaria y activa participación de todos
los sectores de la vida nacional.
Para el censo de Haití de 1982, el decreto del 19 de febrero de 1981 creó el Consejo
Nacional de Estadística y de Informática y transformó al Instituto Haitiano de Estadística en
Instituto Nacional de Estadística y de Informática, una de cuyas misiones es la planificación y la
ejecución de los censos y encuestas nacionales.
El decreto del 29 de diciembre de 1981 manda, en su artículo primero, la organización y la
dirección del censo general durante los años 1982 y 1983.
Artículo 1: “Será realizado, durante los años 1982-1983, el censo general de la República de
Haití y de las islas adyacentes”.
Para garantizar el éxito de estas operaciones, ese mismo decreto estipula en su artículo 7: “se
ha hecho obligación a todo ciudadano y a todo extranjero encontrado en las límites del territorio
nacional en la fecha del censo, contribuir al éxito de esa operación, en las formas y según las
condiciones que habrán sido indicadas (…). Esta obligación se extiende a los servicios y
organismos públicos y semipúblicos, a las empresas privadas y comerciales, a los establecimientos
religiosos y sociedades benévolas eco...”.
El artículo 9 castiga el rechazo a suministrar las informaciones por una multa de 50 gourdes
o un encarcelamiento de tres meses.
Esta ley no mencionó explícitamente el aspecto confidencial de los datos que serán
recogidos. Sin embargo, esta mención fue escrita directamente en la primera página del
cuestionario usado.
2.2 Universalidad del territorio
El principio de universalidad busca incluir a todos los individuos en el censo, sin omisión ni
doble cuenta. El territorio debe ser perfectamente definido en su totalidad y en sus partes. El censo
tiene que ser el inventario de todas las viviendas y cubrir a todas las personas en los límites de ese
territorio.
El principio de universalidad del territorio garantiza la cobertura espacial de los datos
censales. Los trabajos cartográficos constituyen generalmente la primera fase de las operaciones
censales. En ciertos países es la parte más delicada, en el sentido de que consume tiempo y dinero
para un trabajo que generalmente no resulta perfecto. Ciertas experiencias han mostrado que a
veces se gasta más dinero para localizar las viviendas que para recopilar los datos sobre sus
características y las de las personas que viven en ellas.
149
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Durante el último censo de población y de vivienda de Haití la segmentación cartografía del
territorio fue un trabajo prioritario y de gran importancia. Esa etapa, la primera, empezó en marzo
de 1978, cuatro años antes de la fecha de recolección. Durante ese período, equipos de cartógrafos
recorrieron el territorio nacional para actualizar la cartografía y conformarla a las nuevas divisiones
territoriales previstas por la ley de 1978. Según esa ley, la República está dividida en nueve
departamentos, 41 distritos municipales, 130 municipios, 60 barrios y 562 secciones rurales.
La segmentación del territorio en secciones de enumeración censal fue realizada por 29
personas (17 empadronadores, cinco jefes de brigada y un responsable de campo, un jefe de
servicio y su asistente y cuatro choferes). Para facilitar ese trabajo, el territorio de la República fue
dividido en zonas de supervisión, zonas de control y en secciones de enumeración censal.
El recorte del territorio fue realizado en el sede central del Instituto a partir de las
informaciones recopiladas sobre el campo por los cartógrafos. Se consideran los siguientes
factores: zonas rurales, zonas urbanas, densidad de población, vías de acceso y calidad de las
carreteras, fueron tomados en consideración. Teniendo en cuenta esos elementos, el territorio
nacional fue repartido en 4 730 secciones de enumeración censal,2que variaron entre 170 y 250
casas según las localidades.
El cuadro 1 presenta la repartición de los distritos municipales según el numero de secciones
de enumeración censal.
Cuadro 1
NÚMERO DE SECCIONES DE ENUMERACIÓN CENSAL POR
DISTRITOS MUNICIPALES EN 1982
Distritos municipales
Ouest
Secciones de
enumeración censal
1 360
Sud’Est
352
Nord
442
Nord’Est
214
Artibonite
885
Centre
321
Sud
454
Grand’Anse
462
Nord’Ouest
240
Total
4 730
2.2.1 Dificultades
En el transcurso de ese trabajo, los técnicos han debido
dificultades:
hacer frente a las siguientes
- Interrupciones frecuentes del trabajo por causa de retraso registrado en la adquisición de
vehículos (todo campo).
- Rendimiento bajo del trabajo, a veces debido a problemas mecánicos frecuentes.
2
Una sección de enumeración censal es la unidad geografica más pequeña y representa el territorio asignado a un empadronador.
150
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
- Inconstancia o irregularidades de algunos agentes cartográficos en la realización del
trabajo. Además, el número de cartógrafos fue muy inferior al necesario para el trabajo
asignado.
Todas esas dificultades, junto a otras afectaron considerablemente la buena marcha del
trabajo. La actualización, interrumpida muchas veces durante el período de trabajo, termino
solamente cuatro meses antes de la fecha del censo.
2.2.2. Errores apuntados en la segmentación
a) El ensayo censal, efectuado en varias regiones del país, permitió poner en evidencia
algunos fallas en el trabajo de cartografía:
- Algunos croquis no permitían a los empadronadores orientarse, a causa de la deficiencia
observada en los símbolos y leyendas utilizados.
- Otros croquis no permitían identificar de los límites de algunas secciones de enumeración
censal.
- En algunos casos se observaron omisiones completas o parciales en ciertas secciones de
enumeración censal para las cuales no existían los croquis.
- El número de casas encontradas y enumeradas se apartaba a menudo del previsto por la
cartografía. Lo que ha suscitado los problemas siguientes:
b) Mal recorte de algunas secciones de enumeración censal:
- Algunos jefes de brigada se vieron obligados a veces a dividir sobre el campo ciertas
secciones de enumeración censal demasiado largas y evidentemente imposible de cubrir
en el plazo fijado por un solo empadronador.
c) Mala estimación del número de cuestionarios por empadronador:
- Los datos de base que debían permitir la planificación de los operaciones sobre el campo
eran muy aproximados e introducían sesgos en las previsiones.
Mientras que ciertas lagunas fueron detectadas y evitadas al momento del censo, es seguro
que la tasa de no cobertura fue relativamente significativa. El subregistro se estimó en el orden de
5%.
2.3 Enumeración individual
Un censo de población y vivienda debe recoger informaciones separadas para cada vivienda
y cada individuo en particular. Ese principio permite caracterizarlos, localizarlos y clasificarlos
según diferentes modalidades, y hacer cuadros cruzados con los datos referentes a varias
características individuales. La enumeración individual garantiza la confiabilidad, la consistencia
de los datos y la integridad del cuestionario.
El empadronamiento en grupo no es recomendado en el caso de una operación censal, ya que
excluye la posibilidad de obtener cuadros cruzados muy detallados. Es verdad que, cuando se
organiza bien, la enumeración en grupo permite las clasificaciones con entradas múltiples para
ciertas características como el sexo, la edad, pero las posibilidades quedan muy limitadas.
Sin embargo, el empadronamiento individual no excluye el uso de técnicas de muestreo para
obtener datos sobre ciertas características, siempre que la base de muestreo sea compatible con la
dimensión de las áreas cuyos datos serán tabulados.
Este principio que parece muy simple, en la realidad da muchos problemas. Durante las
visitas, los empadronadores confrontan regularmente la dificultad de encontrar y preguntar
151
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
separadamente a cada individuo capaz de suministrar las informaciones; casi siempre hay algunos
miembros del hogar que están ausentes o en desplazamiento. Entonces se pidió obtener a los
empadronadores dirigirse al jefe del hogar o a cualquier otra persona segura para informaciones
relativas a los otros miembros del hogar, lo que no produce siempre buenos resultados en los países
con nivel educativo y social débil.
El jefe del hogar y los demás informantes potenciales están a menudo ocupados en
actividades fuera de la vivienda y los que están disponibles no pueden contestar a las preguntas
hechas por el empadronador. A menudo, jefe del hogar suministra repuestas aproximadas sobre las
características de los otros miembros del hogar. El empadronador se encuentra en la obligación de
enfrentar al jefe del hogar con una verdadera prueba de memoria. El jefe del hogar se cansa
rápidamente y da repuestas vagas y evasivas.
En el caso de hogares con una sola persona dos situaciones pueden aparecerse:
a) Omisión de la persona:
Una ausencia eventual o desplazamientos repetidos del residente de la vivienda pueden
causar la omisión de individuo de la operación censal. Es frecuente que después de varias
visitas no concluyentes, la vivienda sea simplemente clasificada como “vacía”.
b) Malas declaraciones:
Después de varias visitas infructuosas, el empadronador recurre a las declaraciones del
vecino más cercano y puede registrar informaciones falsas sobre la persona.
En Haití, por ejemplo, en las secciones comunales (rurales) más apartadas los factores
culturales hacen que los jefes de hogar olviden empadronar a los niños de menor edad y a los
viejos que residen en la vivienda, bajo el pretexto que se arriesga una “mala suerte” al contar a esas
personas.
De todo lo anterior se deduce que en la mayoría de los casos la enumeración individual
nunca fue completa. Ello conduce a problemas de subestimación y a datos de mala calidad. Las
variables más sensibles, como la edad y el nivel de instrucción son generalmente más afectadas.
Debe crearse un mecanismo adaptado a las realidades del país, para evitar ese tipo de problemas.
2.4 Periodicidad de la operación censal
Las experiencias han mostrado que los datos de los censos de población y de vivienda
adquieren una importancia más grande cuando los censos son realizados en intervalos regulares. Es
recomendado de efectuar un censo nacional al menos cada diez años, si es posible durante los años
que acaban en cero o en una cifra cercana.
Ese principio da las ventajas siguientes:
- Permite actualizar el conocimiento sobre los cambios que pueden producirse en las
tendencias y estructuras de los diferentes componentes de la población y su ritmo de
crecimiento.
- Las informaciones regularmente recogidas suministran a los técnicos, planificadores y
investigadores, datos para el cálculo de los indicadores y su comparación internacional.
- Además, la existencia de series censales con intervalos regularmente espaciados permite
evaluar el pasado, conocer la situación actual y establecer sobre bases más confiables las
previsiones futuras.
Ciertos países han juzgado necesario efectuar más frecuentemente los censos (cada cinco
años); otros, por falta de recursos financieros, no respetan el intervalo recomendado.
152
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
La historia de los censos haitianos ilustra ese hecho. Hasta el año 1950, Haití no ha
conocido un verdadero censo de población. Ningún enfoque científico fue utilizado para enumerar
la población haitiana. Las cifras de población disponibles para esa época fueron obtenidas gracia a
estimaciones que a menudo son bastante arbitraria. Sin embargo, dan una idea aproximada de la
evolución de la población haitiana para el período entre la independencia (1804) y el año 1932.
Cuadro 2
HAITÍ: FECHAS CENSALES HASTA 1932
Año
Población
Censo de J.J. Dessalines
1804
400.000
Pamphète de Lacroix
1807
501.000
Censo de Boyer
1824
715.000
Censo del 11 Julio
1843
880.136
Censo de Geffrard
1864
1.100.000
Clero Católico
1914
1.960.000
Censo de Dartiguenave
1919
1.631.250
United States Marines Corps
1932
2.485.000
Fuente: Guía Económica de la República de Haití, Institut Haïtien de Statistique, abril de 1977.
El primer censo de población, vivienda y agricultura verdadero fue realizado en agosto de
1950, decreto presidencial de 1949 que creó la Oficina de Censo; esta llegó a ser en el año 1951
Instituto Haitiano de Estadística. Ese organismo, bajo la asistencia técnica y financiera de las
Naciones Unidas tenía la responsabilidad entera de las operaciones censales. El citado censo fue
planificado y ejecutado según las normas y recomendaciones suministradas por las Naciones
Unidas. Cubrió toda a la población y abarcó todo el territorio nacional. Fueron contabilizadas
3.097.220 personas; los resultados fueron publicados de acuerdo a las divisiones del territorio
vigente en el año 1950.3
En agosto de 1971, 21 años más tarde, se hizo el segundo censo de población de Haití. Se
promulgó un decreto ordenando el censo. Por ese mismo decreto, el Instituto Haitiano de
Estadística tuvo a su cargo las operaciones censales. Teniendo en cuenta las recomendaciones de
las Naciones Unidas, esas operaciones fueron divididas en dos fases: la primera, llamada fase
preparatoria, debía garantizar el éxito de la segunda fase es decir el censo propio. Ese censo
también abarcaba la población, la vivienda y la agricultura.
Fue exhaustivo en las áreas urbanas y por muestreo al 1/10 en las rurales. El recorte del país
adoptado al momento del censo de 1950 sirvió de base para la selección de la muestra y para la
publicación de los resultados. En ese censo la población haitiana llegaba a 4.329.991 personas
(2.089.845 varones y 2.240.146 mujeres).4
El tercer censo fue realizado 11 años más tarde, en septiembre de 1982. La recolección de
datos duró dos meses de trabajo de campo y los resultados preliminares del censo fueron
3
4
Después de la constitución vigente en 1950, Haití estaba dividida en cinco departamentos, 27 distritos municipales, 115 municipios,
31 barrios y 555 secciones rurales.
Aspectos metodológicos del censo de 1971, Instituto Haitiano de Estadística, abril de 1980.
153
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
publicados muy poco después. La población de Haití llegó a 5.053.792 habitantes repartidos en los
nueve departamentos geográficos del país.
El próximo censo de población de Haití es previsto para el año 2001, es decir, 19 años
después de él de 1982. El cuadro 3 muestra la periodicidad de los censos de Haití.
Cuadro 3
HAITÍ: FECHAS CENSALES ENTRE 1950 Y 2001
Fechas censales
Períodos
Censo de 1950
-
Censo de 1971
21 años
Censo de 1982
11 años
Censo de 2001
19 años (previsión)
2.5 Simultaneidad de la recolección
Es necesario reducir al mínimo la duración de la etapa de recolección de datos, para evitar
los problemas de doble conteo. Debe escogerse una fecha única como “momento de referencia” del
censo, aunque en la realidad en ciertos países el período de enumeración es relativamente largo. Lo
ideal es hacer en un día la operación de enumeración del censo. Sin embargo, este período mínimo
para la recolección de los datos es raramente respetado.
No debe confundirse el “momento del censo” con el período de referencia de los datos ni
tampoco que ese período sea el mismo para todos los datos del censo. En ciertos datos se trata del
“momento del censo” y en otros puede ser un período anterior, es decir, la semana, el mes, el año,
por ejemplo, hasta cinco años antes de la fecha del censo.
Ese principio de simultaneidad en el relevamiento de la población tiene una gran importancia
al momento del análisis de los datos, puesto que permite situar los datos en el tiempo. Ese principio
da a la operación censal su carácter instantáneo, de corte vertical o de fotografía de la población en
el tiempo. A medida que la recolección de los datos se prolonga, aumentan los riesgos de
deformación de los hechos observados.
El censo de Haití de 1982 presentó varios problemas que afectaron al principio de
simultaneidad.
La recolección de los datos debía empezar el 28 de agosto. Desde finales de agosto, todo el
personal estaba preparado para el comienzo de las operaciones de campo. Desgraciadamente, un
retraso en la entrega de los cuestionarios demoró la marcha de los trabajos. El Instituto recibió
oportunamente sólo el 23% del material necesario. Para hacer frente a esa situación, el Instituto
debió recurrir al presupuesto del gobierno para comprar el papel en el mercado local. Así, el censo
fue aplazado en una semana y la recolección empezó recién el 5 de septiembre de 1982.
El período previsto para el empadronamiento fue ampliamente rebasado; la recolección de
datos empezó el 5 septiembre y terminó a fines de octubre, es decir, un mes más tarde que la fecha
prevista. Ese intervalo en el desarrollo de las operaciones se debió en gran parte al retraso en la
entrega de los materiales de imprenta que tuvo consecuencias bastante serias en el desarrollo de la
recolección:
154
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
•
El uso del presupuesto del gobierno para la compra del papel en el mercado local
disminuyó los fondos previstos para las otras actividades.
•
El papel comprado fue de calidad inferior al solicitado, dificultándose así la lectura.
•
Se compró una cantidad pequeña de ese papel en espera de los comprados en el mercado
internacional. La distribución de los cuestionarios y de los otros materiales sobre el
campo siguió el mismo ritmo. En consecuencia, algunos empadronadores debieron parar
durante uno o dos días por falta de cuestionarios.
2.6 Tipo de censo
El tipo de censo de población se refiere esencialmente al carácter de la enumeración en
cuanto a la condición del individuo en la vivienda. Ese principio busca garantizar, al nivel
individual, la referencia espacial de los datos, situando al individuo censado en el contexto de su
medio ambiente y de su dirección efectiva.
Existe en principio dos tipos de censo de población: El censo de derecho (de jure) y el censo
de hecho.
2.6.1 El censo de derecho (de jure)
En ese tipo de censo, el empadronador recibe instrucciones que le obligan a recoger las
informaciones sobre todas las personas residentes, es decir, a las personas que viven en la vivienda
de manera habitual, aunque algunas de ellas estén ausentes. Las personas presentes en la vivienda
al momento de la operación y que residen habitualmente en otra vivienda no serán enumeradas.
Ese sistema de enumeración da a veces lugar a omisiones o dobles conteos. Las personas en
tránsito son generalmente olvidadas o tomadas en cuenta en las viviendas de pasaje.
Para evitar ese inconveniente deberán tomarse medidas para impedir que las personas
ausentes de su residencia habitual sean omitidas completamente o censadas en dos sitios diferentes
al momento del empadronamiento. Por ejemplo, puede reducirse el período mínimo de la
enumeración y obligar a que la gente permanezca en su hogar durante el período del censo.
2.6.2 El censo de hecho
En este caso la población es empadronada según el lugar de presencia al momento del censo.
Todas las personas encontradas en la vivienda, aunque entre ellas haya algunas que viven
habitualmente fuera de la vivienda, son censadas.
Hay que notar dos inconvenientes en ese sistema de enumeración:
- El primero se refiere a las personas en viaje. Su ausencia al momento de la enumeración
da posibilidades de omisión y el individuo no es empadronado en ninguna parte.
- El segundo proviene de la movilidad de la población. Cuando el periodo del censo es
relativamente largo, algunas personas pueden ser empadronadas en varios sitios “de
presencia”, lo que conduce a las posibilidades de doble enumeración.
En todos los casos esos errores pueden ser más fácilmente limitados mediante la reducción
de la duración del censo.
La ventaja del censo de derecho es que permite una distribución geográfica real de la
población, puesto que asigna a cada individuo su lugar de residencia efectiva. En cambio, el
sistema de enumeración de facto conduce a una deformación de la estructura geográfica de la
población.
155
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Sin embargo, para evitar ese inconveniente se recomienda prever en el cuestionario una
pregunta sobre el lugar de residencia habitual de cada empadronado, para así restablecer la
distribución geográfica.
Pero el inconveniente permanece cuando el concepto de residencia habitual presenta
dificultades de definición, particularmente en las sociedades tradicionales donde la condición
matrimonial presenta algunas especificidades. En ciertos casos los hombres, en particular en el
medio rural haitiano, pueden tener en la práctica varias “residencias habituales”; en esos casos
particulares, el concepto más operacional hubiese sido el de residencia habitual principal, es decir,
aquella en que la persona pasa el mayor tiempo.
3.
Conclusión
El éxito de una operación censal depende en gran parte de la observación rigurosa de los
principios anteriormente definidos. Permiten, como regla general, garantizar una cobertura espacial
y una referencia temporal a los datos recogidos y preservar su integridad en términos de
confiabilidad.
Ninguno de esos principios debe desdeñarse en la etapa preparatoria del censo, ya que será
imposible ajustarlos o corregirlos en la fase de ejecución.
Cada país debe tratar de observar esos principios, adaptándolos a las realidades específicas
de su medio. Las experiencias adquiridas por ciertos países en la realización de los censos
constituyen un gran logro; en ese sentido la aplicación repetida de esos principios ha permitido
mejorar la eficiencia de las operaciones censales.
156
CEPAL - SERIE Manuales
8
N° 1
La utilización del muestreo en los
censos de población y vivienda
Elsa Resano de Pérez1
En México, las acciones que realiza el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI), para satisfacer las
demandas de información de una sociedad cada vez más compleja y
exigente, se inscriben en un amplio proceso de modernización
nacional y en un contexto internacional caracterizado por la
globalización y las rápidas y profundas transformaciones económicas,
políticas y sociales.
En este entorno, proporcionar información estadística oportuna
y de calidad, y en particular la concerniente a la población y sus
viviendas, se convierte en tarea de primer orden, no sólo para evaluar
los avances en la materia, sino las necesidades presentes y futuras.
La utilidad de esta información involucra no sólo a los sectores
público y académico —en México son los principales usuarios— sino
que también alcanza a los sectores privado y social que, en su esfuerzo
por intervenir de manera decisiva en los problemas de la sociedad,
requieren y demandan, cada vez más, información actualizada con una
mayor diversidad conceptual y desglose geográfico.
1
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), México.
157
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
De manera tradicional, los censos de población y vivienda y las encuestas en hogares han
dado respuesta a esa demanda. Sin embargo, con los censos, dada su dimensión, resulta complejo y
con un alto costo profundizar en los temas y variables que son de interés de los usuarios. Por su
parte, las encuestas no cubren algunas expectativas de obtener datos con un mayor desglose
geográfico.
Lo anterior ha colocado al INEGI en la necesidad de proponer nuevas estrategias de
producción y difusión de información que permitan mantenerla actualizada, disminuir los costos de
su producción, cubrir los requerimientos de los usuarios tradicionales e, incluso, mediante la
diversificación de la oferta, captar la atención de otros que no solían utilizar la información censal.
El Conteo de Población y Vivienda 1995
Por todo ello, el INEGI realizó, por primera vez en la historia censal de México, el Conteo de
Población y Vivienda 1995, el cual tuvo lugar en el periodo intercensal de 1990 y el año 2000.
Su objetivo fue generar y proporcionar información estadística que permitiera el estudio
histórico y espacial de los principales indicadores socioeconómicos y demográficos, útiles para la
planeación y la toma de decisiones de los diferentes sectores de la sociedad.
El Conteo combinó, en una sola estrategia, dos métodos tradicionales de recolección de
información: la enumeración exhaustiva, propia de los censos, y la encuesta en una muestra de la
población; en cada caso se aplicó un cuestionario específico. No obstante que esta combinación
(Enumeración y Encuesta) es una experiencia nueva en nuestro país, la larga tradición en el
levantamiento de información y la experiencia del personal del Instituto, proporcionaron un
sustento firme para la realización de este proyecto.
El levantamiento de la Enumeración se realizó del 23 de octubre al 18 de noviembre de 1995.
La Encuesta, por su parte, se llevó a cabo del 6 de noviembre al 2 de diciembre del mismo año. Es
decir, que ambos operativos tuvieron una duración de cuatro semanas, sólo que con un desfase de
15 días entre uno y otro.
La Enumeración consistió en visitar todas las viviendas del país, para obtener información
básica de éstas y de sus residentes habituales, mediante la aplicación de un cuestionario corto. Con
este cuestionario se recopiló información sobre las siguientes variables: tipo de vivienda
(particulares o colectivas); disponibilidad de agua entubada, drenaje y electricidad; población por
sexo y edad; condición de alfabetismo; condición de habla indígena, tipo de lengua que se habla y
bilingüismo. Por su cobertura geográfica, se puede obtener indicadores a nivel nacional, estatal,
municipal, localidad y para grupos de manzanas en las localidades con 2 500 o más habitantes.
La Encuesta, por su lado, se realizó en una muestra de las viviendas de cada entidad
federativa, en las que se aplicó un cuestionario mucho más amplio que el utilizado en la
Enumeración. Esta incluyó no sólo las variables captadas por la Enumeración (excepto lengua
indígena), sino que amplió su contenido temático para conocer otros indicadores de la población,
tales como migración nacional e internacional, asistencia y nivel de escolaridad, nupcialidad,
características económicas e ingresos no provenientes del trabajo. Además, por hogar, se obtuvo
información sobre subsidios sociales, servicios de salud y discapacidad. Respecto de las viviendas,
también se incrementó el número de variables para conocer los materiales de construcción y la
distribución del espacio, entre otros aspectos. Los indicadores proporcionados por la Encuesta se
desagregan para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, por entidad federativa y regiones o
grupos de entidades.
158
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Las viviendas que conformaron la muestra para la Encuesta se seleccionaron bajo un
riguroso esquema de muestreo; se utilizaron criterios probabilísticos con el propósito de asegurar
que pudieran estimarse los indicadores correspondientes a toda la población.
A fin de que el tamaño de la muestra garantizara que las estimaciones de cada uno de los
indicadores de interés tuvieran calidad aceptable, en el cálculo se utilizaron aquellos con los
valores más pequeños, con lo cual se determinó el tamaño de muestra mínimo.
Los indicadores seleccionados fueron: la tasa de desempleo a nivel estatal y la proporción de
emigrantes internacionales a nivel nacional. A partir de ellos, se determinó un tamaño de muestra
de 2 500 viviendas por entidad federativa, es decir, una muestra total de 80 mil viviendas a nivel
nacional, en virtud de que el territorio mexicano se divide en 31 estados y un Distrito Federal.
En lo que respecta al esquema de muestreo utilizado, éste fue estratificado y bietápico.
Estratificado, porque las unidades de selección se agruparon por características similares; y
bietápico, porque las unidades de análisis que se incluyeron en la muestra se seleccionaron
mediante dos etapas sucesivas. La selección de las viviendas constituyó la última etapa, de tal
forma que sus hogares y habitantes entraron con certeza a la muestra.
Debido a que la Encuesta generó datos a nivel nacional para cuatro tamaños de localidad de
residencia y por entidad federativa, el procedimiento de selección consideró dicha división
geográfica.
Antes de realizar la estratificación en cada entidad federativa, se conformaron zonas que
agruparon a las localidades de la entidad de acuerdo con su número de habitantes:
- Localidades de 100 000 y más habitantes
- Localidades de 15 000 a 99 999 habitantes
- Localidades de 2 500 a 14 999 habitantes
- Localidades con menos de 2 500 habitantes.
Cada una de las localidades pertenecientes a la primer zona (100 mil y más habitantes) se
trabajaron de manera independiente y entraron con certeza a la muestra; de manera adicional, se
integró también la capital del estado en los casos en los que no alcanzaba esa población y las áreas
metropolitanas.
En cada una de las zonas se formaron las Unidades Primarias de Muestreo (UPM),
constituidas por una o más áreas geográficas que reciben el nombre de Áreas geoestadísticas
básicas (Ageb).2
Una vez formadas las UPM, se procedió a su estratificación al interior de cada zona, es decir,
se agruparon por características similares de acuerdo con las variables contenidas en el XI Censo
General de Población y Vivienda de 1990.
Como ya se ha mencionado, el proceso de selección utilizado, además de estratificado, fue
bietápico. En la primera etapa, se seleccionaron las UPM en cada uno de los estratos. En cada
entidad se seleccionaron 50 UPM con probabilidad proporcional a su tamaño y con reemplazo. En
la segunda etapa, se eligieron las viviendas que conformarían la muestra. Para esta selección, fue
necesario hacer un recorrido por cada UPM seleccionada y elaborar un listado de todas las
2
Con el propósito de facilitar la planeación de los operativos de campo censales y el diseño de muestra de las encuestas en hogares, el
INEGI subdividió el territorio nacional en áreas geográficas conocidas como Áreas geoestadísticas básicas (Ageb), cuyos límites son
identificables en el terreno y se ajustan, en lo posible, a la delimitación político administrativa del país. Las Ageb pueden ser
urbanas o rurales, las primeras agrupan un conjunto de manzanas de las localidades de 2 500 y más habitantes, y las rurales
contienen a las localidades con menos de 2 500 habitantes.
159
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
viviendas particulares que en ellas se encontraban. De cada UPM se eligieron 50 viviendas con
igual probabilidad.
La muestra se distribuyó de tal manera que permitiera dar estimaciones confiables para los
diferentes niveles de desagregación.
Finalmente, para la construcción de totales de población y vivienda se contemplaron dos
etapas:
•
En la primera, se obtuvieron estimaciones de totales a partir de los factores de expansión.
•
En la segunda, se utilizó un estimador separado de razón, el cual tomó como variable
auxiliar el número de residentes en las viviendas particulares habitadas captados por la
Enumeración, clasificados por edad y sexo.
Esta segunda etapa se explica por el hecho de que, con la encuesta, los indicadores
referentes al volumen y la estructura por edad y sexo de la población mostraron
diferencias respecto de los obtenidos con la Enumeración, todas ellas justificables en
virtud de que la Encuesta proporciona estimaciones, no así la Enumeración. Sin
embargo, para evitar confusión entre los usuarios, se optó por aplicar esta segunda etapa
en la que los ponderadores expandieron a la población residente en viviendas particulares
habitadas de la Enumeración.
Las tabulaciones básicas que incluyen resultados de la Enumeración y la Encuesta, se
publicaron en formato impreso y disco compacto a un año de finalizado el operativo de campo.
Posteriormente, se proporcionaron tabulados complementarios, la mayoría de ellos provenientes de
la Encuesta, así como la base de datos de la misma, con la finalidad de que el usuario construya sus
propios cuadros e indicadores.
Así, mediante la estrategia del Conteo de Población y Vivienda de 1995, al combinar un
censo con una encuesta, fue posible ampliar la oferta de la información estadística y ofrecer al
usuario más elementos para el conocimiento de las principales características sociales y
económicas de la población que habita la República Mexicana.
El Censo de Población y Vivienda 2000
El punto de partida para establecer la metodología del XII Censo General de Población y
Vivienda del año 2000, lo constituyen los logros y la experiencia aportados por su análogo de 1990
y del Conteo de Población y Vivienda 1995, en el marco que imponen las necesidades actuales de
información. Es por ello que en la etapa actual, además de evaluar las metodologías aplicadas en
los operativos censales anteriores, se revisan las recomendaciones de los organismos
internacionales rectores en materia de estadística poblacional, y se ha iniciado un período de
consultas a los usuarios de los datos censales, con la finalidad de conocer sus demandas de
información.
El resultado ha sido que los sectores público, académico, privado y social, expresaron
innumerables solicitudes y propuestas para que el Censo del año 2000 capte nuevos temas y amplíe
las variables en otros, por ejemplo: discapacidad, servicios de salud, bienes en la vivienda, destino
de la basura, causa de abandono escolar y causa de migración, entre otros. Es por esta razón que en
el año 2000, al igual que en 1995, se combinará un censo con una Encuesta que se aplicará a una
muestra de las viviendas del país.
Las características metodológicas generales serán las siguientes:
•
160
El censo será de derecho o jure.
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
•
El período de levantamiento será de dos semanas. Este es un planteamiento intermedio
entre el Censo de 1990 y el Conteo de 1995, cuyos períodos fueron de una y cuatro
semanas, respectivamente.
•
Para el levantamiento de la información del censo se utilizarán dos cuestionarios: uno
llamado “básico”, poco más o menos de la misma magnitud que el del Censo de 1990, y
el llamado “ampliado”, que incluye no sólo las variables del “básico” sino otras que
permiten profundizar en los temas.
•
El cuestionario “básico” se aplicará en todas las viviendas habitadas del país, con
excepción de las seleccionadas en la muestra, obteniendo así datos básicos de éstas y de
sus habitantes, con una desagregación geográfica a nivel nacional, estatal, municipal,
localidad y para grupos de manzanas en las localidades de 2 500 o más habitantes.
•
La muestra, por su parte, se llevará a cabo mediante la aplicación del cuestionario
“ampliado” (que incluye la información del “básico”), a una muestra probabilística de
aproximadamente dos millones de viviendas, lo que representa alrededor de 10% de las
viviendas actuales de la República Mexicana.
El propósito del cuestionario “ampliado” es profundizar en algunos temas, así como incluir
otros que, por su dificultad de captación y las limitaciones de tiempo de entrevista, no es
factible incorporarlos al cuestionario “básico”.
Con la Encuesta se podrá generar información por entidad federativa, municipio, cuatro
tamaños de localidad en la entidad, así como para las ciudades de 100 mil y más habitantes o
capitales de estado y áreas metropolitanas.
•
El levantamiento de ambos operativos (cuestionario “ampliado” y “básico”) se ejecutará
de manera simultánea, es decir, que en cada una de las viviendas del país sólo se aplicará
un tipo de cuestionario, de manera que el censo se constituye de la suma de la
información de ambos cuestionarios.
En lo que respecta a la estrategia de diseño y selección de la muestra para el XII Censo de
Población y Vivienda 2000, se ha evaluado una propuesta inicial basada en un ensayo que se
realizó del 20 de abril al 1 de mayo de 1998, en algunos municipios de tres estados de la República
Mexicana (Coahuila, Nayarit y Tlaxcala).
Para determinar las unidades de análisis que conformaron la muestra del ensayo censal se
emplearon criterios probabilísticos, a fin de asegurar que, a partir de sus resultados, sea posible
estimar los indicadores correspondientes a la población total de cada municipio donde tuvo lugar el
ensayo.
El esquema de muestreo utilizado fue en una etapa de selección y por conglomerados. Las
unidades de selección fueron agrupadas en dos zonas: urbana (localidades con 2 500 o más
habitantes incluidas las cabeceras municipales) y rural (localidades con menos de 2 500
habitantes). El procedimiento consistió en seleccionar dos manzanas por Ageb urbana y dos
localidades por Ageb rural, es decir, se asignó una muestra a todas las Ageb que componen cada
uno de los municipios en los que se realizó el ensayo. Las viviendas y la población de estas
manzanas o localidades entraron con certeza a la muestra.
Sin embargo, este esquema presenta problemas en las localidades rurales, en virtud de que
más de 75% de ellas tienen de una a veinte viviendas y se encuentran muy dispersas en el territorio,
lo que significa que la mayoría de las localidades seleccionadas sean muy pequeñas y alejadas entre
sí. Esto incrementa el costo y los problemas de identificación de las mismas, dificulta el control de
campo y disminuye la productividad de los entrevistadores, así como el tamaño de la muestra.
161
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Es por ello que se implementó un esquema de selección en la parte rural, que dependió del
grado de dispersión y tamaño presentado por las localidades. Esto es, en los municipios con esta
característica, se seleccionaron dos Ageb rurales completas, a diferencia de los municipios con
mayor concentración de viviendas, en los que fueron seleccionadas dos localidades de cada Ageb.
Para determinar cuál esquema de selección se debía aplicar en cada uno de los municipios, se
analizó el promedio de población y viviendas, tanto por localidad como por Ageb.
A la problemática de dispersión que presentan algunos municipios del país, se agrega otra
que tiene que ver con el reducido número de viviendas de algunos de ellos (más de 30% tienen
menos de mil viviendas), lo que implicaría, bajo el esquema de selección descrito, obtener una
muestra la más de las veces insuficiente para generar indicadores de calidad similar al resto. Por
esta razón, es probable que el nuevo esquema considere que estos municipios, en su totalidad,
entren con certeza a la muestra.
Con la información del Censo de 1990, se trabaja en la actualidad en la simulación de la
muestra del Censo del año 2000, para evaluar no sólo los esquemas de selección descritos, sino
medir la precisión de los indicadores a partir de los errores estándar, el coeficiente de variación, el
deff y los intervalos de confianza de los estimadores.
A partir de este conjunto de pruebas de gabinete, así como del estudio de la problemática
operativa presentada durante los ensayos, se podrá adoptar una decisión respecto de cuál es el
mejor esquema para ser utilizado en el XII Censo de Población y Vivienda 2000 de México.
162
CEPAL - SERIE Manuales
9
N° 1
Comentarios a los
documentos 6, 7 y 8
Zélia M. Bianchini1
El censo demográfico como una operación
estadística de mayor envergadura del país
1
•
Importancia y necesidad de la información censal.
•
Complejidad y envergadura de la operación censal.
•
Integración de las etapas y actividades.
•
Principios básicos:
•
Requerimientos legales: obligatoriedad, confiabilidad,
motivación y sensibilización de la población.
•
Cobertura de todo el territorio (construcción de la base
territorial).
•
Levantamiento
individuos.
de
información
para
todos
los
Jefa del Departamento de Metodología del Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE), Brasil.
163
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
•
Dificultad en ubicar y obtener por separado la información de cada individuo, lo que
lleva a declaraciones erróneas, incompletas u omisiones.
•
Periodicidad: importancia de la realización del censo en intervalos regulares.
•
Tiempo de recolección de la información: “fotografía de la población”.
•
Tipo de población a ser investigada en función del lugar de la enumeración.
1.
Tipo de población
Información de la persona según lugar de presencia ⇒ Población presente o de hecho.
Información de la persona según lugar de residencia ⇒ Población residente o de derecho.
a) Problemas de cobertura:
•
Población presente (de hecho)
•
Duplicación de personas en función de mayor movilidad de la población presente,
influencia de la duración de la recolección sobre la información.
•
Omisión de personas que se encuentren de viaje.
•
Población residente (de derecho)
•
Omisión de personas en residencias cerradas.
•
Duplicación (u omisión) de personas que cambiaron de residencia, influencia de la
duración de la recolección de la información.
b) Influencia en el contenido de la investigación:
•
Población presente (de hecho)
•
Inconvenientes en utilizar la población presente, por ser a veces temporal, para la
investigación de tal información.
•
Necesidad de incluir la pregunta sobre el “lugar de residencia habitual”.
•
Población residente (de derecho)
•
Permite obtener la composición de las familias y las viviendas.
•
Permite obtener la estructura de la distribución geográfica real de la población.
•
Permite investigar la migración interna.
c) Censos brasileños
•
Población presente y residente en los censos de 1970 y 1980.
•
Censo de 1991 y Conteo de población de 1996, solamente población residente.
•
Censo 2000, población residente (de derecho).
Factores determinantes para seleccionar el tipo de población en el caso brasileño: dimensión
del país; tiempo de recolección de la información (3 a 4 meses); y profundidad de la investigación.
164
CEPAL - SERIE Manuales
2.
El uso de muestreo en la
demográficos
N° 1
recolección de los datos en los censos
Motivación:
•
Las necesidades de información de naturaleza sociodemográfica cada vez más detallada
para la planificación.
•
La necesidad de disminuir costos de recolección y depuración de los datos.
•
La búsqueda de una mejor precisión, minimizando la incidencia de errores no
muestrales.
•
El propósito de obtener resultados con una mayor rapidez.
Experiencia mexicana:
El Conteo de Población de 1995 de México combinó en una única estrategia, los métodos
tradicionales de recolección de información (enumeración) y la encuesta por muestreo, aplicando
un cuestionario específico en cada caso.
La encuesta por muestreo, iniciada 15 días después de la enumeración, amplió el contenido
temático investigado. El diseño muestral fue estratificado en dos etapas de selección: áreas
geoestadísticas básicas (Ageb) y viviendas (con sus familias y personas).
Para el Censo 2000 serán utilizados dos modelos de cuestionarios: básico y ampliado, que
además de las preguntas de la cuestionario básico, incluirán otras más detalladas. Pero, la
aplicación del cuestionario básico será hecha sólo en las viviendas que no fueron seleccionadas
para la muestra, y la aplicación del cuestionario ampliado (el de la muestra) será simultánea con la
aplicación del básico, de manera que en cada vivienda se aplique un único cuestionario.
Durante la fase de estudio y análisis del diseño muestral a ser adoptado en el censo 2000, se
realizó un Ensayo Censal (en 1998), en el cual se puso a prueba el proceso de muestreo por
conglomerados, con selección de dos manzanas por Ageb urbana y dos localidades por Ageb rural
(localidades con menos de 2500 habitantes). Todas las viviendas y personas de estas manzanas o
localidades entraron con seguridad en la muestra.
Fue implementado un esquema de selección en la parte rural, que depende del grado de
dispersión y del tamaño de las localidades, en ciertos casos fue seleccionada la Ageb completa,
pues la dispersión y el reducido número de viviendas en algunos de los municipios implicarán una
pérdida de precisión para algunos indicadores.
Experiencia brasileña:
Desde 1960 se han utilizado dos modelos de cuestionario: a) básico (que contiene las
preguntas necesarias para el conocimiento de las características básicas de la población y de las
viviendas, referentes al 100% de la población); y b) cuestionario de muestra (ampliado) que
contiene, además de las preguntas del cuestionario básico, otras más detalladas sobre características
de la vivienda y de las personas, tales como religión, migración, escolaridad, fecundidad, mano de
obra, ingreso, etc.
La aplicación del cuestionario básico se hace en todas las viviendas o unidades de vivienda
en viviendas colectivas que no fueran seleccionadas para la muestra. Para la aplicación del
cuestionario de la muestra, el diseño muestral tradicionalmente adoptado en los censos
demográficos brasileños consistió en la selección de viviendas particulares y de unidades de
vivienda en viviendas colectivas, independientemente, en cada sector (área de enumeración), de la
base geográfica, de acuerdo con la fracción muestral definida para cada censo.
165
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
El período de planificación de un nuevo censo es el momento oportuno para la evaluación de
los métodos y procedimientos utilizados en todas las etapas de la realización de la investigación
censal, lo que significa una evaluación también de los aspectos del muestreo.
En los censos de 1960, 1970 y 1980, la fracción muestral adoptada fue de 25%. En el censo
de 1991, una revisión muestral de gran impacto fue el empleo de dos fracciones muestrales
distintas: 20% para los municipios con población estimada hasta 15.000 habitantes y 10% para los
demás municipios. Para el censo del 2000 estarán siendo mantenidas las mismas fracciones
adoptadas en 1991.
Un aspecto que fue nuevamente colocado en discusión es el que se refiere al proceso
muestral. Una alternativa es la misma ya considerada en la planificación de los dos últimos censos
brasileños, que es la adopción de un proceso muestral de conglomerados en una etapa, donde el
sector sería la unidad de selección y todas las viviendas pertenecientes al sector seleccionado
pasarían a pertenecer a la muestra.
Las principales ventajas de la conglomeración de los sectores serían:
•
Simplificación de la operación de recolección, ya que el empadronador de un
determinado sector aplicaría solamente un tipo de cuestionario.
•
Mejora en la calidad de la información recolectada por la muestra, destinando los
mejores empadronadores, o mejor entrenados, a los sectores de la muestra.
Pero, frente a la alternativa del muestreo por sectores, fueron levantadas las siguientes
cuestiones:
•
El sector (área de enumeración) es de orden de 300 viviendas en el área urbana y de 200
viviendas en el área rural y cuanto mayor es el tamaño medio del conglomerado mayor es
la perdida de precisión en función del efecto de conglomeración. Por lo tanto, en el caso
brasileño, la adopción de un proceso muestral por conglomerados en una etapa sólo
tendría sentido a partir de una reestructuración de toda la base geográfica, para disminuir
el tamaño de los sectores y reducir la variabilidad de ese tamaño.2
•
El nivel geográfico de estimación necesita ser definido a priori en un esquema de
muestreo por conglomerados, mientras que con muestreo aleatorio o sistemático de
viviendas en todos los sectores, el área de estimación puede ser definido a posteriori y
en niveles geográficos muy detallados con control de precisión de las estimaciones.
•
La disponibilidad de información de la muestra en todos los sectores facilita la
realización de estudios para la planificación de muestras de encuestas de hogares del
período intercensal, las que tradicionalmente consideran el sector como unidad primaria
o secundaria de selección del proceso muestral.
Teniendo en cuenta esos factores se decidió, para el censo del 2000, mantener el diseño
muestral tradicional adoptado en la recolección de información de los censos anteriores, o sea: la
selección sistemática de viviendas particulares y de unidades de vivienda en viviendas colectivas,
de manera independiente en cada sector.
El conocimiento para la totalidad de la población de un subconjunto de características
investigadas (cuestionario básico) lleva a que la parte estadísticamente más interesante de este
2
Los Estados Unidos, desde 1940, y Canadá desde 1971, están utilizando también muestreo sistemático de viviendas en todas las
áreas de enumeración. Pero, en Argentina, Venezuela y México que proponen utilizar muestreo de conglomerados de viviendas,
tales conglomerados (manzanas) son definidos por grupos de una dimensión muy inferior a la de los censos brasileños.
166
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
proceso de muestreo sea la metodología de estimación para la obtención de los pesos o factores de
expansión para la muestra, con la finalidad de:
•
Buscar la consistencia de las estimaciones a partir de la muestra con los totales
conocidos de la población para las características investigadas a 100% (cuestionario
básico).
•
Obtener estimaciones más precisas para las características investigadas por muestreo.
•
Controlar en el proceso de estimación posibles tendencias ocurridas durante el proceso
de recolección de la información, especialmente en la aplicación del mecanismo de
selección de la muestra.
La metodología de estimación adoptada para la expansión de la muestra del censo de 1991 se
basó en un procedimiento multivariado de estimación por mínimos cuadrados generalizados en dos
etapas (MCG2), donde las variables auxiliares utilizadas fueron definidas entre aquellas
investigadas para el 100% de la población. Este procedimiento fue desarrollado por Statistics
Canada y aplicado en la expansión de la muestra de los censos de población canadienses de 1991 y
1996, para atender las demandas de información en niveles geográficos menores que los
municipios.
Ese procedimiento de estimación de regresión atribuye un peso fraccionario a cada vivienda
y a cada uno de sus moradores, siendo importante destacar esas dos situaciones nuevas en relación
a los censos anteriores: el peso fraccionario es único para viviendas, familias y personas.
Interrogantes:
•
¿De qué manera el costo está asociado con el tamaño del cuestionario (profundidad de la
investigación)? ¿Y con la determinación del tamaño de la muestra?
•
¿Cuál es la asociación entre el tamaño del cuestionario, la calidad de las respuestas y el
tamaño de la muestra?
Bibliografía
Albieri, S. (1998), Uma discussão sobre a fração amostral na coleta dos dados dos Censos Demográficos
Brasileiros. Rio de Janeiro: IBGE, 12p.
Albieri, S. y Z.M. Bianchini (1998), Sobre o uso de amostragem de setores na coleta dos dados dos Censos
Demográficos Brasileiros, Rio de Janeiro: IBGE, 12p.
Metodologia do Censo Demográfico de 1980 (1993), Rio de Janeiro: IBGE (Série Relatórios Metodológicos,
vol. 4).
Silva, L.F. y Z.M. Bianchini (1990), A redução da amostra e a utilização de duas frações amostrais no censo
demográfico de 1990. Rio de Janeiro: IBGE (Textos para Discussão, n. 33).
United Nations (1996), Principles and Recommendations for Population and Housing Censuses, 212p.
167
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Parte IV
Vivienda, hogar y familia
169
CEPAL – SERIE Manuales
10
Nº 1
Unidad de empadronamiento:
¿hogar, vivienda o familia?
Ventajas y desventajas del enfoque
del censo brasileño
1
Alicia Bercovich
2
Nilza Martins Pereira
Introducción3
Diversas informaciones y análisis dependen de como se
relacionan las personas o grupos que integran las viviendas, y el modo
de captación de estas informaciones es fundamental para estudios del
ciclo de vida familiar y la evolución de las modalidades en que las
personas deciden cohabitar o relacionarse a lo largo del tiempo.
Podemos distinguir, para los grupos de personas que cohabitan,
los conceptos de vivienda, hogar o unidad de consumo4, familia y
familia cohabitantes (“conviventes” en portugués).
1
2
3
4
Comitê do Censo Demográfico do Ano 2000, Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística.
Departamento de População e Indicadores Sociais, Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística.
Los autores agradecen la colaboración de Ari Nascimento Silva, que con el Software Redatam generó los tabulados relativos a la
Encuesta Nacional Anual de Domicilios (PNAD) de 1996 y al Conteo de Población de 1996; de Edilson Nascimento da Silva, por la
generación de las informaciones de la Encuesta sobre Gastos de Hogares (POF) de 1996 y de Cesar Cioffi Camardella y Cláudia
Bahia de Araujo por el cálculo de los indicadores.
De acuerdo con las definiciones de la mayoría de los países latinoamericanos, el hogar coincide con la definición dada en Brasil a
las unidades de consumo. (Pesquisa de Orçamentos Familiares, 1996 y Recomendaciones Internacionales: United Nations, 1998).
171
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Los arreglos familiares generalmente están compuestos por personas vinculadas por lazos de
parentesco, o por combinaciones de parientes y no parientes. En estos arreglos, las personas pueden
tener o no un presupuesto común, y pueden compartir los gastos de alimentación o no. Una familia
puede ocupar toda la vivienda, o compartir con otra u otras la misma vivienda. El concepto de
administración interna de los moradores de una vivienda ayuda a definir los hogares o unidades de
consumo, y las relaciones de parentesco sirven para caracterizar núcleos familiares dentro de la
vivienda.
En este documento se comparan los resultados de dos encuestas realizadas en Brasil en el
mismo año en que se llevó a cabo el Conteo de Población de 1996. Estas encuestas, sin embargo,
utilizan conceptos diferentes para caracterizar los grupos intra-domiciliares.
La Encuesta Nacional Anual de Viviendas (Pesquisa Nacional por Amostra de Domicilios PNAD) investigó los núcleos familiares que cohabitan en la misma vivienda, y la Encuesta sobre
Gastos de los Hogares (Pesquisa de Orçamentos Familiares - PDF) diferencia las unidades de
consumo en cada vivienda. Estas dos encuestas fueron levantadas con base en una muestra de
viviendas, la primera a nivel nacional, y la segunda, para las nueve regiones metropolitanas. Como
en el mismo año fue a campo el Conteo de Población de carácter censal, los datos de los tres
estudios fueron comparados.
En la Encuesta sobre Gastos de los Hogares (Pesquisa de Orçamentos Familiares) fueron
investigadas las viviendas particulares permanentes existentes en la zona urbana de las Regiones
Metropolitanas Urbanas Brasileñas. Por lo tanto, las informaciones de la Encuesta Nacional Anual
de Hogares (PNAD) y del Conteo fueron analizadas utilizando el mismo recorte.
1.
Las definiciones y conceptos
En los "Principios y Recomendaciones para los Censos de Población y Habitación" de las
Naciones Unidas (United Nations, 1998) está clara la diferencia entre los conceptos de hogar y
familia:
"El concepto de hogar se basa en las disposiciones adoptadas por las personas (individual o
colectivamente) para satisfacer sus necesidades de alimentos o de otros artículos esenciales para
vivir. El hogar puede ser: a) unipersonal, cuando una persona provee sus necesidades alimenticias y
otras necesidades vitales sin unirse a ninguna otra para formar un hogar multipersonal, o
b) multipersonal, cuando un grupo de dos o más personas adoptan disposiciones en común para
proveerse de alimentos o de otros artículos esenciales para vivir. Los miembros del grupo pueden
mancomunar más o menos sus ingresos y tener un presupuesto único: puede tratarse de un grupo
compuesto solamente por personas emparentadas, sin emparentar, o ser una combinación de ambas
clases". Esta perspectiva constituye el concepto de economía doméstica.
A partir de las recomendaciones internacionales se observa que el hogar y la familia
constituyen unidades distintas y no intercambiables (UN, 1998).
Muchos países utilizan la unidad de consumo o hogar como unidad de enumeración, y la
familia es, a veces, uno tópico derivado. Según Goldani (1985b.), en 1980, solamente Brasil y
México utilizaron el núcleo familiar como unidad de observación.
Algunos países, en cambio, definen el hogar como el conjunto de todas las personas que
viven juntas en una unidad de habitación; basándose en el concepto de vivienda.
En el caso de Brasil, todas las encuestas y censos han utilizado el concepto de vivienda y,
por lo tanto, han considerado históricamente la vivienda particular como unidad de
empadronamiento de modo que, a ese nivel, todas las fuentes son comparables. En los censos y
172
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
encuestas a partir de los años 70, se distinguen dentro de las viviendas los diversos núcleos
familiares.
Durante el Expert Group Meeting on Innovative Techniques for Population Censuses,
realizado en La Haya en 1996, Colecraft (1996) y otros autores discutieron la importancia de tomar
en cuenta la identificación de los diversos núcleos familiares dentro del hogar, y de preferencia,
clasificarlos llevando según sus características.
Por otra parte, Burch et al (1987) consideraron importante hacer un análisis sistemático de
los datos sobre hogares, a pesar de su insuficiencia para permitir análisis más amplios sobre las
familias que no residen en la misma vivienda o las corrientes de parentesco o ayuda no
residenciales. Tauber (1971) había dicho, en la misma dirección, que el hecho de que los datos
censales no permitan todos los análisis posibles sobre corrientes de relaciones, no es argumento
para descartarlos. Parece claro que el tipo de investigación necesaria para captar estos lazos "interdomiciliares", no será necesariamente censal y pueden requerir estudios específicos.
Siguen a continuación los conceptos utilizados para la definición de las vivienda, las
vivienda particulares permanentes, las unidades de consumo, las familias y las familias en
cohabitación. Las definiciones fueron retiradas de los respectivos manuales de entrevista de cada
una de las investigaciones.
Conceptos
Vivienda
POF
Es la residencia estructuralmente separada
e independiente, constituida por una o más
piezas. Para que se pueda caracterizar una
vivienda, dos condiciones esenciales deben
ser cumplidas: la separación de gastos y la
independencia de acceso.
La condición de separación es cumplida
cuando, simultáneamente:
• El lugar de separación es limitado por
paredes, muros, rejas, etc.;
• El lugar de habitación es cubierto por un
techo;
•
El lugar de habitación permita que
la(s) persona(s) que lo habite(n) pueda(n)
aislarse, y;
• La(s) persona(s) que lo habite(n) se
haga(n) cargo de parte o la totalidad de los
gastos de alimentación y habitación.
Para
que
haya
la
condición
de
independencia es necesario que la vivienda
tenga acceso directo, o sea, que sus
ocupantes puedan entrar y salir de ella sin
pasar por lugares destinados a la residencia
de otras personas.
PNAD
Es el lugar destinado a la habitación de una o
más personas, o que está siendo utilizado para
este fin.
Para identificar las viviendas existentes en
una misma estructura o terreno, es necesario
utilizar los criterios de separación e
independencia.
La separación se cumple cuando
ocurren, simultáneamente, las siguientes
condiciones:
• El lugar de separación es limitado por
paredes, muros, rejas, etc.;
• El lugar de habitación es cubierto por un
techo;
• El lugar de habitación permita que la(s)
persona(s) que lo habite(n) pueda(n) aislarse,
y;
• La(s) persona(s) que lo habite(n) se haga(n)
cargo de parte o la totalidad de los gastos de
alimentación y habitación.
La independencia es caracterizada cuando el
lugar de habitación tiene acceso directo, que
permite a sus ocupantes entrar y salir sin pasar
por los lugares destinados a la residencia de
otras personas.
173
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Vivienda particular
POF
PNAD
Es la residencia donde la relación es
Lugar destinado a la residencia de una o
más personas, ligadas por lazos de establecida por lazos de parentesco, dependencia
parentesco, dependencia doméstica o normas doméstica o normas de convivencia.
Son viviendas particulares las casas, los
de convivencia.
Se entiende por dependencia doméstica el departamentos y las unidades de vivienda en
pensiones,
conventillos
o
grado de subordinación de los empleados “apart-hotel”,
domésticos,
parientes
de
empleados inquilinatos, etc.
domésticos y allegados en relación a la
persona de referencia de la vivienda.
Se entiende por normas de convivencia el
cumplimento de reglas establecidas para la
convivencia de personas que residen en una
misma vivienda particular y que no tienen
lazos
de
parentesco
o
dependencia
doméstica.
Las viviendas improvisadas no serán objeto
de la encuesta.
Unidad de consumo/familia
POF (unidad de consumo)
PNAD (familia y familia conviviente)
Para la finalidad de la encuesta se considera
Es la unidad constituida por un único
habitante o un conjunto de habitantes que como familia:
1. El conjunto de personas ligadas por lazos
comparten la misma fuente de alimentación,
ya sea que compartan los alimentos o realizen de parentesco, dependencia doméstica o normas
de convivencia, que resida en una misma unidad
en conjunto los gastos alimenticios comunes.
de vivienda, o
2. La persona que resida sola en una unidad
de vivienda.
Se entiende por dependencia doméstica la
relación establecida entre la persona de
referencia y los trabajadores domésticos y
allegados de la familia.
Se entiende por normas de convivencia las
reglas establecidas para la convivencia de
personas que residan juntas, sin estar ligadas por
lazos de parentesco o dependencia doméstica.
Se define como convivientes a las familias de,
como mínimo, dos personas cada una, que
residan en una misma unidad familiar.
1. Parientes, con sus respectivas familias.
2. Personas no emparentadas, con sus
respectivas familias.
Fuente: IBGE, 1995, 1996a y 1996b.
POF: Encuesta de gastos de los hogares.
PNAD: Encuesta anual de hogares.
174
CEPAL – SERIE Manuales
2.
Nº 1
Comparación entre las encuestas
En el cuadro 1 figura el tamaño promedio de las viviendas en cada una de las encuestas
analizadas.
Cuadro 1
VIVIENDAS PARTICULARES PERMANENTES Y PROMEDIO DE
PERSONAS POR VIVIENDA EN LA ZONA URBANA DE LAS
REGIONES METROPOLITANAS – 1996
PNAD
Viviendas particulares
permanentes
POF
CONTAGEM
12 046 719
11 813 300
11 851 339
3,68
3,70
3,69
Belém
211 552
209 597
206 887
4,54
4,50
4,58
Fortaleza
595 845
569 859
584 484
4,26
4,40
4,29
Recife
729 336
713 383
715 556
4,01
4,07
4,06
Salvador
666 472
642 701
645 345
4,05
4,04
4,02
Belo Horizonte
861 381
933 486
915 678
3,98
3,81
3,88
Rio de Janeiro
2 976 336
2 955 864
2 929 574
3,42
3,40
3,43
São Paulo
4 479 930
4 274 652
4 311 895
3,66
3,71
3,68
Curitiba
581 249
600 604
615 781
3,60
3,68
3,59
Porto Alegre
944 618
913 154
926 139
3,34
3,37
3,35
Regiones
metropolitanas
TOTAL
Promedio de personas
por vivienda
PNAD
POF
CONTAGEM
Fuente: Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios-1996. Pesquisa de Orçamentos Familiares, 1996.
Contagem da População de 1996.
Las encuestas PNAD y POF fueron expandidas de modo diferente. La primera consideró la
proyección oficial del IBGE y la segunda el Conteo de Población.
Figura a continuación la comparación entre el número medio de familias por vivienda
calculado a partir de los datos de la PNAD de 1996, y el número promedio de unidades de consumo
por vivienda, calculado a través de la POF para el mismo año.
175
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 2
VIVIENDAS PARTICULARES PERMANENTES, FAMILIAS, UNIDADES DE CONSUMO, Y PROMEDIO
DE FAMILIAS Y UNIDADES DE CONSUMO POR VIVIENDA, 1996
Zona urbana de
las regiones
metropolitanas
Viviendas
Particulares permanentes
PNAD
POF
Familias
Unidades de consumo
PNAD
POF
Promedio
por vivienda (1)
PNAD
POF
12 046 719
11 813 300
12 908 523
11 845 194
1,072
1,003
Belém
211 552
209 597
257 006
210 837
1,215
1,006
Fortaleza
595 845
569 859
676 131
572 575
1,135
1,005
Recife
729 336
713 383
818 139
715 938
1,122
1,004
Salvador
666 472
642 701
739 688
645 731
1,110
1,005
Total
Belo Horizonte
861 381
933 486
930 385
935 306
1,080
1,002
Rio de Janeiro
2 976 336
2 955 864
3 169 967
2 957 446
1,065
1,001
São Paulo
4 479 930
4 274 652
4 696 408
4 291 169
1,048
1,004
Curitiba
581 249
600 604
617 446
601 746
1,062
1,002
Porto Alegre
944 618
913 154
1 003 353
914 446
1,062
1,001
: IBGE, Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios, 1996. Pesquisa de Orçamentos Familiares, 1996.
Nota:
La unidad dentro de las unidades de vivienda es la familia 'conviviente' (que 'cohabita') o la unidad de consumo (hogar)
respectivamente en la PNAD o en la POF.
(1) Promedio de familias o unidades de consumo por vivienda.
Puede observarse que el número de familias es mayor en 7% que el de viviendas, pero sin
embargo más que el número de hogares o unidades de consumo no llega a superar ni en 1% el
número total de viviendas. La reflexión que se ha hecho es que para la idiosincrasia brasileña, es
difícil que exista la cohabitación sin compartir el presupuesto doméstico. Figura a continuación la
comparación con otros países del Mercosur.
Cuadro 3
PROPORCIÓN DE HOGARES POR VIVIENDA Y PROMEDIO DE
POBLACIÓN POR VIVIENDA Y POR HOGAR
Países
Argentina (1991)
Brasil (1991)
Paraguay (1992)
Uruguay (1985)
Uruguay (1996)
Proporción de
Hogares
1,0484
1,0794
1,0099
1,0140
1,0333
Promedio de población
Vivienda
Hogares
3,79
4,19
4,81
3,38
3,43
3,61
3,88
4,76
3,33
3,32
Fuente: Mercosur: Sinopsis Estadística - Volumen 2 - 1995. INE-Unidad del Censo de Población, Hogares y
Viviendas-1996.
Nota: Para Brasil, el Censo Demográfico de 1991 consideró las familias por vivienda.
176
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 4
PROPORCIÓN DE VIVIENDAS PARTICULARES PERMANENTES SEGUN EL NÚMERO DE
FAMILIAS O UNIDADES DE CONSUMO EN LA ZONA
URBANA DE LAS REGIONES METROPOLITANAS - 1996
Regiones
metropolitanas
Total
Única
Proporción de viviendas según el
número de familias o unidades de consumo
Dos
Tres o más
PNAD
POF
PNAD
POF
PNAD
POF
88,70
99,50
9,41
0,47
1,90
0,03
Belém
72,48
99,22
18,47
0,78
9,05
0,00
Fortaleza
81,29
99,13
13,76
0,74
4,95
0,14
Recife
82,32
99,54
14,12
0,41
3,56
0,05
Salvador
83,45
99,28
13,01
0,48
3,54
0,24
Belo Horizonte
87,62
99,67
10,50
0,33
1,88
0,00
Rio de Janeiro
89,51
99,89
9,06
0,11
1,43
0,00
São Paulo
92,05
99,27
6,94
0,73
1,02
0,00
Curitiba
90,64
99,59
8,31
0,41
1,05
0,00
Porto Alegre
89,85
99,70
9,14
0,30
1,01
0,00
Fuente: Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios-1996. Pesquisa de Orçamentos Familiares-1996.
Puede observarse en el cuadro 4 que la proporción de viviendas con un único núcleo familiar
es de casi 90%, por lo tanto la existencia de viviendas con varios núcleos familiares afecta sólo al
10% de ellas.
3.
Fechas de referencia
Las fechas de referencia para las encuestas analizadas fueron:
• Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios (PNAD): noche de 27 para el 28 de
septiembre de 1996
• Conteo de Población: noche del 31 de julio para el 1º de agosto de 1996
• Pesquisa de Orçamentos Familiares (POF) : 15 de septiembre de 1996
4.
Parentesco con el responsable por el hogar, familia o
vivienda
Muéstrase a continuación como fueron identificados los hogares y los núcleos familiares en
las encuestas analizadas y en el conteo de población. La relación de parentesco con el responsable
por la unidad de consumo y por la familia fue definida en cada estudio del siguiente modo:
177
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Formas de indagación
Relación de parentesco con el jefe de la vivenda
POF
PNAD
No fue investigado
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
Persona de referencia
Cónyuge
Hijo
Otro pariente
Agregado
Pensionista
Empleado doméstico
Pariente de empleado doméstico
Relación de parentesco con el jefe de la família/unidad de consumo
POF
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
PNAD
Persona de referencia
Cónyuge
Hijo
Otro pariente
Agregado
Pensionista
Empleado doméstico
Pariente de empleado doméstico
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
Persona de referencia
Cónyuge
Hijo
Otro pariente
Agregado
Pensionista
Empleado doméstico
Pariente de empleado doméstico
Conteo de población
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
9)
Relación de parentesco con el jefe
de la vivienda
Jefe
Cónyuge
Hijo(a)
Otro pariente
Agregado(a)
Pensionista
Empleado(a) doméstico(a)
Pariente del(a) empleado(a)
doméstico(a)
Individual en Coletivo
Relación de parentesco con el
jefe de la família
No fue investigado
El responsable o persona de referencia está definido como la persona que es reconocida
como tal por los demás miembros o por la mayoría de los componentes de la vivienda. Después de
la identificación es necesario determinar las relaciones existentes entre el responsable (cabeza del
hogar, dueño de casa o persona de referencia doméstica, entre otros) y las demás personas
integrantes del grupo.
Identificada la persona de referencia de la vivienda, cada miembro será distinguido por su
relación con aquella persona, como: (a) cónyuge, (b) hijo, (c) yerno o nuera, (d) nieto o bisnieto,
(e) padre/madre o suegro(a), (f) otro pariente, (g) empleado doméstico o (h) otra persona no
relacionada con la persona de referencia. En algunas encuestas la información está más
desagregada y en otras está más consolidada, dependiendo de la utilización y el nivel de
representatividad de las mismas.
Para la identificación de núcleos familiares conjugales dentro de la vivienda, se registran las
personas en el orden de relación con el núcleo principal. La instrucción solicita la separación del
178
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
núcleo principal y los secundarios, y para formar una secuencia de acuerdo con la relación con el
jefe de la vivienda y de la familia secundaria.
Cuadro 5
PROPORCIÓN DE JEFES EN VIVIENDAS PARTICULARES EN LA ZONA URBANA DE LAS
REGIONES METROPOLITANAS, 1996
Regiones
metropolitanas
Proporción de jefes
Pnad A (1)
Pnad B (2)
POF (3)
Conteo (1)
Total
27,16
29,10
27,09
27,10
Belém
22,01
26,74
22,35
21,93
Fortaleza
23,48
26,64
22,81
23,29
Recife
24,96
28,00
24,63
24,62
Salvador
24,69
27,40
24,86
24,85
Belo Horizonte
25,09
27,11
26,32
25,77
Rio de Janeiro
29,27
31,17
29,43
29,19
São Paulo
27,34
28,66
27,03
27,16
Curitiba
27,78
29,51
27,20
27,83
Porto Alegre
29,91
31,77
29,74
29,81
Fuente: IBGE: Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios, 1996, Pesquisa de Orçamentos Familiares,
Contagem da. População de 1996.
(1) Proporción de Jefes de viviendas.
(2) Proporción de Jefes de famílias.
(3) Proporción de Jefes nas unidades de consumo.
5.
Composición de la vivienda, de la unidad de consumo y de
las familias
En el caso brasileño se definen las familias que cohabitan por su relación con el núcleo
familiar primario a través de las respuestas sobre relación de parentesco con el responsable por la
vivienda y la familia. Considerase el cónyuge o compañero tanto si vive en unión consensual o
legal.
Para la segunda prueba piloto del censo del año 2000 estudiamos la formulación de las
preguntas del modo siguiente:
• Relación con la persona responsable por la vivienda
1. Persona responsable
2. Cónyuge o compañero
3. Hijo o ahijado (conceptos separados en 1991)
4. Padre, madre o suegro(a) (conceptos separados en 1991)
5. Nieto(a) o bisnieto(a)
6. Hermano(a)
7. Otro pariente
8. Agregado(a)
9. Pensionista
10. Empleado(a) doméstico
11. Pariente del empleado doméstico
12. Individual en vivienda colectivo
179
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
• Relación con la persona responsable por la familia
1. Persona responsable
2. Cónyuge o compañero
3. Hijo o ahijado (conceptos separados en 1991)
4. Padre, madre o suegro(a) (conceptos separados en 1991)
5. Nieto(a) o bisnieto(a)
6. Hermano(a)
7. Otro pariente
8. Agregado(a)
9. Pensionista
10. Empleado(a) doméstico
11. Pariente del empleado doméstico
12. Individual en vivienda colectivo
• Número de la familia
1. Familia única
2. 1a Familia conviviente
3. 2a Familia conviviente
4. 3a Familia conviviente
5. 4a Familia conviviente
6.
Ventajas y desventajas observadas al trabajar con los
conceptos de vivienda y familias en cohabitación
Ventajas para el trabajo de campo:
• No se precisa abrir un nuevo cuestionario para cada núcleo familiar. Basta colocar el
número de la familia y la relación con la persona responsable por la vivienda.
• Como el porcentaje de viviendas con más de un núcleo familiar y tamaño total superior a
seis personas es pequeño (menos del 11% de las viviendas de la muestra, ya que ésta es la
proporción de viviendas con más de una familia), lo anterior no provoca problemas
prácticos relevantes. Esta información solo se requiere en los cuestionarios de la muestra.
• De todos modos, el hecho de tener un formulario separado para la vivienda y otro para
cada hogar, debe producir el mismo tipo de complicación que los formularios adicionales
para las viviendas más extensas.
Ventajas para el análisis:
• Permite la identificación de los núcleos familiares, y de cada cónyuge en caso de uniones,
tanto consensuales como legales. Esto facilita los estudios de dinámica familiar, de
fecundidad y fecundidad marital, ya que se puede asignar a cada persona su cónyuge.
Desventajas para el trabajo de campo:
• La necesidad de utilizar más de un cuestionario en una proporción de las viviendas con
más de seis personas residentes, con los consiguientes trastornos operacionales.
• La dificultad para interpretar el concepto de familia 'conviviente', y la necesidad de una
batería de preguntas para reconstruir los grupos familiares.
180
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Desventajas para el análisis:
• La falta del concepto de unidades de consumo implica que en algunos trabajos en que se
utilizaría el ingreso familiar sea aconsejable su substitución por el ingreso total a la
vivienda. No todos los usuarios comprenden bien la diferencia.
Anexo
Conceptos utilizados en las definiciones de tipos de familia para los
tabulados del Censo Demográfico de 1991
Familia unipersonal => la persona sola que habita una vivienda particular.
Familia nuclear => es el conjunto de dos o más personas residentes en una vivienda particular que
presenta una de las siguientes composiciones en relación con el Jefe de la vivienda:
a) Jefe y cónyuge solos;
b) Jefe y cónyuge solamente con empleado(s) doméstico(s);
c) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s), inclusive ahijado(s);
d) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s), inclusive ahijado(s) y empleado(s) doméstico(s);
e) Jefe solamente con hijo(s), inclusive ahijado(s);
f) Jefe solamente con hijo(s), inclusive ahijado(s) y empleado(s) doméstico(s);
g) Jefe solamente con padre y/o madre;
h) Jefe solamente con padre y/o madre y empleado(s) doméstico(s);
i) Jefe solamente con padre y/o madre y hermano(s); o
j) Jefe solamente con padre y/o madre y hermano(s) y empleado(s) doméstico(s).
Familia extendida => es el conjunto de dos o más personas residentes en una vivienda particular
que presenta una de las siguientes composiciones en relación con el Jefe de la vivienda:
a) Jefe y cónyuge solamente con padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos;
b) Jefe y cónyuge solamente con padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos y
empleado(s) doméstico(s);
c) Jefe y cónyuge solamente con otros pariente(s);
d) Jefe y cónyuge solamente con otros pariente(s)y empleado(s) doméstico(s);
e) Jefe y cónyuge solamente con padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos y otros
pariente(s);
f) Jefe y cónyuge solamente con padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos y otros
pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
g) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s) y padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos;
h) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s) y padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos y
empleado(s) doméstico(s);
i) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s) y otro(s) pariente(s);
j) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s) y otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
k) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s), padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos, y
otro(s) pariente(s);
l) Jefe y cónyuge solamente con hijo(s), padre y/o madre, de uno de los cónyuges o de ambos, y
otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
m) Jefe solamente con otro(s) pariente(s);
n) Jefe solamente con otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
o) Jefe solamente con padre y/o madre y otro(s) pariente(s);
p) Jefe solamente con padre y/o madre y otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
181
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
q) Jefe solamente con hijo(s) y otro(s) pariente(s);
r) Jefe solamente con hijo(s) y otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
s) Jefe solamente con hijo(s), padre y/o madre y otro(s) pariente(s); o
t) Jefe solamente con hijo(s), padre y/o madre y otro(s) pariente(s) y empleado(s) doméstico(s);
Familia compuesta => es el conjunto de dos o más personas residentes en una vivienda particular
que presenta una de las siguientes composiciones en relación con el Jefe de la vivienda:
a) Por lo menos un agregado;
b) Por lo menos un pensionista;
c) Por lo menos un pariente del empleado doméstico; o
d) Por lo menos dos empleados domésticos emparentados entre sí.
Bibliografía
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Nations Population Fund. Proceedings of the Expert Group Meeting on innovative Techniques for
Population Censuses and Large-Scale Demographic Surveys, La Haya, 22 al 26 de abril.
182
CEPAL – SERIE Manuales
11
Nº 1
Unidad de empadronamiento
y la relación de parentesco:
El estudio de la estructura y
tipos de familia
1
Ana Rico de Alonso
Sin familias no habría sociedad, pero tampoco habría familias
si no existiera ya una sociedad.
Claude Lévy-Strauss
Presentación
La inminencia de la realización de los Censos 2000 se
constituye en una excelente razón para abrir espacios de discusión,
reflexión, intercambio de experiencias, y propuestas que orienten su
diseño, plan de análisis, divulgación y utilización de resultados.
Con base en estos criterios, se pretende en esta ponencia recoger la
experiencia de los censos de población de Colombia de 1985 y 1993, en
términos de la información disponible sobre parentesco, sus ventajas y
limitaciones en la construcción de tipologías de vivienda, sustentando el
análisis con base en el estudio La familia colombiana en el fin de siglo
(Alonso et al., 1998), en la experiencia investigativa sobre el tema, y en la
consulta de la realidad actual de la familia en América Latina.
1
Socióloga-demógrafa, profesora titular de la Universidad Javeriana y docente de la Universidad Nacional de Colombia.
183
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
I.
El concepto censal y el concepto social de familia
Sin desconocer la profunda complejidad de significación de las estructuras de parentesco y
de las redes de consanguinidad a través de la historia, los registros estadísticos de tipo transversal,
como los censos y las encuestas, han trabajado y continuarán recogiendo la información sobre los
grupos que con base en vínculos de sangre, matrimonio, o amistad, comparten el espacio y
organizan conjuntamente la supervivencia, esto es, la llamada familia de residencia, hogar censal,
o unidad doméstica.
Si bien estas unidades no agotan la experiencia de vida en familia, el hecho de compartir el
espacio, el afecto, la privacidad, de asumir responsabilidades colectivas, y de contar con proyectos
de vida a corto, mediano o largo plazo, tiene un impacto hondamente significativo en el
moldeamiento y modelamiento de la sociedad, a través de los procesos de socialización y
resocialización dentro del escenario de la vida familiar.
En las representaciones de la mayoría de las personas, la noción de familia se asocia con un
referente habitacional de matrimonio y de reproducción, que en alguna dimensión incluye los
ascendientes, los parientes cercanos y lejanos que comparten un mismo origen. De acuerdo con
estas consideraciones, el abordaje a la familia de residencia recoge componentes sustanciales de la
forma como se organiza y reproduce la sociedad.
I.1
Conceptos de vivienda y hogar en los censos de población y en el
Censo de 1993 en Colombia
La mayoría de los censos de población y vivienda en Colombia, en especial los de la segunda
mitad del siglo (1951, 1964, 1973 y 1985) han sido censos de facto. Las encuestas de hogares por el
contrario, han tomado la población de jure. El censo de 1993 organizó el registro de personas en
los hogares particulares bajo el criterio de jure.
La definición de hogar censal que se utiliza en los últimos cuatro censos no ha variado:
“Conjunto de personas unidas generalmente por vínculos de parentesco o de afinidad que comparte
techo y olla haciendo referencia a compartir espacio y alimentación. En los censos de facto se
adiciona el criterio de haber dormido en el lugar la noche anterior al día del censo”. En el de jure
(1993), en la metodología de recolección se dan las siguientes definiciones2:
Hogar: es una persona o grupo de personas, parientes o no, que viven bajo un mismo techo
y generalmente comparten los alimentos.
Residente del hogar3:
•
•
•
2
3
Quienes hacen parte del hogar y se encuentran presentes en el momento del censo
(familiares, empleados y sus familiares, servicio doméstico y sus hijos si los tiene, etc.)
Quienes viven en el hogar, pero en el momento del censo se encuentran ausentes, dentro
y fuera del país y no tienen residencia en otra parte. Es el caso de agentes viajeros,
personas en vacaciones, en atención de salud, marinos mercantes.
En general todas las personas del hogar como empleados domésticos, pensionistas,
parientes, etc. que no tienen residencia en otro lugar.
DANE, Censo de Población 1993, Resumen Nacional, pp. 161 y ss.
Instructivo impreso en el formulario de recolección.
184
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Las personas que están al momento del censo en cárceles, prestando servicio militar en
cuarteles del Ejército, Fuerza Aérea o Armada, internados de estudio, asilos, conventos,
monasterios o campamentos de trabajo “no se registran”.
En la relación hogar-vivienda, se diferencia la edificación de la unidad de vivienda. La
primera hace referencia a “una construcción independiente y separada”. La independencia se define
por el acceso desde el exterior, y la separación, la define la presencia de paredes que la diferencian
de otras edificaciones. La unidad de vivienda “hace parte de una edificación, es un espacio
separado e independiente, habitado o destinado para ser habitado por una o más personas”. Si bien
ésta es la definición que trae el censo, en la práctica al recolector/a se le instruye para poder
identificar y registrar de manera separada, varios hogares dentro de la vivienda, en la medida en
que aparezcan como una unidad de consumo independiente:
“Pregunte CUÁNTOS GRUPOS DE PERSONAS QUE COCINAN POR SEPARADO hay en
cada vivienda. Averigüe si el acceso de cada hogar a la vivienda es INDEPENDIENTE para
establecer el NÚMERO DE VIVIENDAS Y EL NÚMERO DE HOGARES. Diligencie un
FORMULARIO por cada hogar”.
Así, al primer hogar que se registra, se le anotan los datos concernientes a la vivienda : Tipo,
condición de ocupación, materiales predominantes en pisos y paredes, eliminación de basuras, y
disponibilidad de servicios de energía, acueducto, alcantarillado, teléfono.
En los datos habitacionales del hogar, se registra tenencia, número de cuartos, tipo de
sanitario y uso (exclusivo, compartido), lugar donde se cocina y combustible utilizado,
proveniencia del agua para preparar alimentos. En el formulario de personas se registran los
residentes habituales. La unidad de empadronamiento está constituida por dos
dimensiones espacio-poblacionales: la vivienda como edificación y el espacio habitacional ocupado
por el hogar.
En relación con la composición del hogar, las implicaciones de cambiar el registro de facto a
jure, podría anotarse lo siguiente:
1. La diferencia entre las dos poblaciones, de acuerdo con la experiencia de 1973, fue de
1.5%4. La composición por parentesco de consanguinidad y afinidad que se obtiene en
1993, muestra que el 98% de los miembros de hogares particulares, tienen nexos de
parentesco.
2. Las posibilidades del doble registro son un riesgo inherente a toda forma de registro
masivo de población. También está presente la dificultad en diferenciar hogares
diferentes en grupos más amplios con nexos de parentesco, los cuales según el criterio
subjetivo del recolector y del informante, pueden constituir un clan, una familia extensa,
o un “inquilinato con nexos de parentesco5”.
3. Las implicaciones de estas diferenciaciones: miembros del hogar, miembros de la
vivienda, puede incrementar la llamada familia nuclear en el primer caso, o la extendida
en el segundo. Al definir “consanguinidad” como criterio bien sea de registro o en la fase
de sistematización posterior, se excluye la modalidad de familia compuesta, la cual
además de tener un peso muy bajo, sin el “no pariente” puede reclasificarse en cualquiera
de las dos anteriores.
4
5
Esta diferencia se obtuvo diferenciando el “residente habitual”, categoría contenida en el formulario, de “hogar censal”.
Al respecto interesa anotar que los criterios de separación, independencia, unidad de consumo, son fáciles de definir desde l os
imaginarios habitacionales y de posición de clase de los equipos técnicos, pero son muy difíciles de seguir cuando se aplican en
barrios de invasión reciente, en zonas de gran deterioro habitacional, hacinamiento, y otras modalidades de asentamiento como en el
caso de las poblaciones desplazadas por violencia o por catástrofes.
185
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
I.2
Utilidad de las estadísticas sobre estructura familiar
Al reflexionar sobre la utilidad de la información estadística relativa a las familias, siguen
vigentes las razones que anota Luis Felipe Lira.6 que pueden resumirse en: conocimiento sobre las
formas como se organizan los individuos para la supervivencia material y afectiva, información que
se constituye en base para la investigación y para la planeación del desarrollo, la programación y
provisión de bienes y servicios, y la orientación de acciones hacia sectores específicos.
Aunque todos los censos de población del siglo han tomado como unidad la familia de
residencia u hogar censal, y registrado los miembros de esta unidad con base en relaciones de
parentesco con la persona designada como jefe, son pocas las experiencias de procesamiento de los
datos censales conservando la categoría “familia”7.
En la presente década se ha fortalecido el interés por el tema, lo cual junto con mayores
facilidades tecnológicas, ha permitido el procesamiento especialmente de encuestas de hogares, o
de muestras censales, que aportan información actualizada sobre tipos de familia, y características
especificas de bienestar-pobreza, trabajo femenino, situación de menores, entre muchas otras.8 La
importancia y la ventaja de contar con la información censal agregada según tipologías familiares,
se sustenta en la posibilidad de desagregar los datos según regiones y localidades, lo cual será
crecientemente una exigencia de los procesos de descentralización y de la formulación de planes de
desarrollo desde los niveles político-administrativos menores. También, en el análisis de los
cambios en el tiempo, se evita el riesgo de que las variaciones identificadas sean producto de
errores muestrales y no de cambios fundamentales en la organización familiar, en especial en
aquellas categorías de baja representación estadística.
II.
Algunas características de las familias en América Latina y en
Colombia en la década del noventa
El propósito de hacer una sucinta presentación de algunas de las características más
sobresalientes de la familia de fin de siglo en la región, es no sólo compartir esta información para
contribuir a un mayor conocimiento de su estructura y su dinámica, sino también ilustrar con
ejemplos, formas de ordenamiento de los datos que permitirán el diseño de la metodología y del
plan de análisis que puedan aplicarse a los censos del 2000 en la región.
II.1 Tipologías de familia en América Latina
La morfología externa de la familia de residencia está sujeta a mínimas variaciones, en tanto
la familia se organiza prioritariamente alrededor de las funciones de conyugalidad y de
reproducción, que garantizan la continuidad generacional de una población, y las cuales aunque
trascienden el espacio habitacional, se realizan mayoritariamente dentro de él. Según las
modalidades culturales occidentales, el predominio de las relaciones conyugales monogámicas y la
crianza de los hijos por parte de sus padres biológicos o adoptivos, pone un énfasis especial a la
organización autónoma en el espacio habitacional, el cual a su vez, constituye para algunos sectores
de clase, la base de patrimonio y de herencia, el derecho a la intimidad, y a la protección de la vida
privada.
6
7
8
En: Burch, Lira y Lopes. La familia como unidad de estudio demográfico. CELADE, 1976, pp. 3-47.
Para Colombia están los trabajos de la autora para el período 1973-1978 (Rico de Alonso, 1984) y para el período 1978-1993
(Alonso y Rico de Alonso, 1998).
Los trabajos de Irma Arriagada para América Latina, los de Myriam Ordóñez y Ana de Alonso, para Colombia.
186
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
De acuerdo con pautas culturales y con imperativos económicos, la supervivencia afectiva y
material incluye a través del ciclo familiar, la presencia de parientes que de manera permanente o
temporal, se vinculan al “núcleo central”, constituido por la pareja en distintas etapas de la vida, o
por uno de los progenitores con sus hijos, los ascendientes o descendientes, generalmente en
condiciones de dependencia material y/o sicológica.
Factores como el desempleo, la separación, la viudez y las migraciones, colocan a los
miembros de la familia consanguínea, en situación de convivencia obligada. Cabe anotar
igualmente, que la composición por parentesco de las unidades residenciales varía con el ciclo vital
de sus miembros, el estado conyugal de los jefes, y el sector de clase. En las regiones costeras de
Colombia, en razón de pautas culturales específicas, hay un peso importante de la familia
extendida, de orientación matrifocal, que alcanza tanto en campo como en ciudad proporciones
equivalentes a la familia nuclear.
En las últimas décadas del siglo se han producido transformaciones muy fuertes en la
nupcialidad, la fecundidad y la supervivencia, las cuales afectan el tamaño y composición de la
familia. Otros factores como la autonomía creciente de los jóvenes, las mujeres y los ancianos,
explican que éstos se organicen en el espacio de manera independiente, lo cual no tenía cabida en
la rígida estructura patriarcal presente hasta mediados del siglo. De otra parte, los fenómenos
asociados con las crisis económicas y conyugales, hacen que en los sectores más vulnerables, la
familia se reorganice en el espacio dando cabida a hijos casados con sus cónyuges e hijos, hijos
separados o viudos, a hermanos, padres, y otros parientes. La familia parece ser el tejido que
absorbe el impacto de diferentes problemas, asumiendo a costa de la disminución en los niveles de
bienestar de sus miembros, responsabilidades que corresponderían a la administración del Estado,
enmascarando políticas sociales deficitarias.
Cuadro 1
TIPOLOGÍAS FAMILIARES EN ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA, 1994
País
Argentina
Bolivia
Brasil
Chile
Colombia
Honduras
Uruguay
Unipersonal
15.3
7.6
7.9
8.0
5.0
3.4
15.2
Nuclear
66.6
71.2
70.9
64.1
64.2
58.2
62.9
Extensa
Compuesta
13.2
15.7
16.2
22.4
22.5
29.1
15.7
0.5
1.7
1.0
1.4
2.8
4.7
1.2
Hogar sin
núcleo
4.5
3.8
4.0
4.0
5.5
4.7
5.0
Total
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
Fuente: Irma Arriagada, “Políticas sociales, familia y trabajo", 1997, cuadro 1.
La organización familiar en América Latina comparte pautas provenientes de culturas,
estructuras demográficas y procesos político-económicos similares. Procesos de hiperurbanización,
deficientes mercados laborales y habitacionales, y una amplia base resultante de patrones elevados
de fecundidad en el pasado, explican la forma que toma la familia de residencia en la actualidad.
La familia nuclear, como gran categoría, es la predominante. Su variación se relaciona con
las tendencias que presentan las modalidades unipersonal y extendida. En general, en la
organización familiar se captan tres tendencias:
1. El fortalecimiento de las formas nuclear y unipersonal, en países como Argentina y
Uruguay, relacionadas con la mayor urbanización. (En Bogotá, el mayor centro urbano de
Colombia, la familia unipersonal representa el 9%).
187
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2. Un peso sustancial de la familia extendida-compuesta, en países con menor urbanización,
como el caso de Honduras, y en menor grado, Colombia y Chile.
3. Un fuerte predominio de familia nuclear con menor proporción de hogares unipersonales y
extendidos, como el caso de Bolivia y Brasil.
II.2 Tipologías según parentesco y según función
Con base en la información del Censo de Población de 1993 y de la Encuesta de Hogares de
junio de 1978, se construyeron dos grandes tipologías : una según las relaciones de parentesco,
conservando las categorías más usadas en los estudios de familia : nuclear, extendida y compuesta,
a la cual se ha adicionado en las últimas décadas la modalidad unipersonal, en razón de su
incremento. La segunda, se construye a partir de las funciones que se cumplen y que se derivan de
la relación de parentesco.
2.1.
Composición por parentesco
Para poder comprender la estructuración de las tipologías es menester hacer una
consideración anterior a la composición por parentesco. Los dos últimos censos de población
conservaron exactamente las categorías y códigos de parentesco, introduciendo algunas variaciones
en relación con el censo de 1973, como se muestra a continuación:
Cuadro 2
CATEGORÍAS DE PARENTESCO EN LOS CENSOS DE POBLACIÓN DE 1973,
1985 Y 1993
Categoría
Censo 1973
Censo 1985
Censo 1993
Jefe
Jefe
Jefe
Jefe
Cónyuge
Esposa (o)
Hijos
Hijo(a)
Esposa(o),
compañera(o)
Hijo(a), hijastro(a)
Esposo(a),
compañero(a)
Hijo, hija
Padres/suegros
Padres o suegros
Padres- suegros
Padres, suegros
Yerno/nuera
No
Yerno-nuera
Yerno, nuera
Nieto/a
Nieto(a)
Nieto(a)
Nieto, nieta
Otro pariente
Otro pariente
Otro pariente
Otro pariente
No pariente
Otro no pariente
Otro no pariente
Otro no pariente
Empleada
doméstica
Pensionista
Empleado doméstico
Empleado(a)
Pensionista
No
Empleado(a)
doméstico(a)
No
Fuente: DANE, formularios censales.
Es interesante anotar el cambio en la denominación de algunas categorías de parentesco, bien
sea incluyendo otras alternativas como “compañera”, “hijastro”, o incluso colocando las dos
palabras: hijo, hija ; nieto, nieta, lo cual refleja ganancias en la visibilidad del género femenino, no
obstante continúe registrándose mayoritariamente en segundo lugar, y/o recibiendo el código 2 en
la variable sexo.
Si bien se acepta que el formulario censal no puede manejar un número excesivo de
categorías, interesa para las recomendaciones que aquí se formulen, tener un conocimiento del peso
de las desagregaciones de la categoría “parientes”, que contiene diferentes relaciones de
188
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
parentesco. A continuación se presenta una de las clasificaciones más detalladas, que corresponde a
la Encuesta de Hogares (1978).
Cuadro 3
Parentesco
Jefe
Cónyuge
Hijos/as solteros
Hijo/a no solteros
Yerno/nuera
Nieta/o
Madre/padre
Hermana/o
Tía/o
Sobrino/a
Abuela/o
Prima/o
Suegra/o
Cuñada/o
Otro pariente
No pariente
Empleada doméstica
Hijo empleada doméstica
Total
COLOMBIA: COMPOSICIÓN POR SEXO DE LAS CATEGORÍAS DE
PARENTESCO CON EL JEFE, 1978
Mujeres
Hombres
Total
20.0
99.1
47.7
66.3
51.3
49.1
86.2
55.5
65.0
41.6
58.8
46.3
80.8
57.8
54.7
40.2
97.6
57.0
51.6
80.0
0.9
52.3
33.7
48.7
50.9
13.8
44.5
35.0
58.4
41.2
53.7
19.2
42.2
45.3
59.8
2.4
43.0
48.4
18.06
13.12
50.75
2.04
1.00
5.28
0.85
1.60
0.11
1.10
0.03
0.23
0.63
0.98
1.22
1.61
1.19
0.15
100.0
Fuente: Ana Rico de Alonso. Incidencia de la urbanización y la reducción de la fecundidad sobre la
composición, funciones y tamaño de la familia en Colombia. Bogotá, 1984.
De acuerdo con esta distribución, las categorías de jefe, cónyuge e hijos solteros, representan
el 81.93%. Las restantes tienen una frecuencia muy baja, con excepción de nietos, hijos no solteros,
y en menor proporción, hermanos y padres/suegros. El resto queda en la amplia categoría de “Otros
parientes”, que no alcanza a representar 10%. En los censos de 1985 y 1993, la distribución por
parentesco no varía significativamente:
Cuadro 4
COLOMBIA: DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN SEGÚN PARENTESCO,
1985 Y 1993
Parentesco
1985
1993
Jefe
19.3
21.2
Esposa/a o compañera/o
13.4
14.7
Hijos/as
47.6
45.3
Nietas/os
5.9
Yerno/nuera
1.1
Padres/suegros
1.3
Otro pariente
6.0
(14.3)*
15.1
No pariente
3.9
2.8
Empleada doméstica
1.5
0.9
100.0
100.0
Total
Fuente: Con base en datos de los Censos de Población de 1985 y 1993.
* Se incluye en este porcentaje de 14.3% todos los parientes extendidos del jefe del hogar.
189
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
La proporción de jefes y cónyuges se incrementa, en tanto las/os hijos/as disminuye. La
primera por un incremento en el número de hogares (que bien puede relacionarse con la modalidad
de registro).9 Hay un leve aumento en “otros parientes”, junto con una disminución de “no
parientes” y de “empleadas domésticas” (internas); estos cambios tienen estrecha relación con las
restricciones en las mínimas áreas construídas en las soluciones de vivienda de construcción mas
reciente, así como en el impacto de factores como el desempleo, que lleva a reducir la contratación
de servicio doméstico.
2.2
Tipología según parentesco
Pueden apreciarse en el cuadro 5 las tipologías con base en parentesco, elaboradas para los
dos períodos analizados.
Cuadro 5
TIPOLOGÍAS FAMILIARES EN COLOMBIA, 1978 Y 1993
Tipología
1978
1993
UNIPERSONAL
4.8
6.9
NUCLEAR
58.1
54.9
Pareja
(4.5)
(5.9)
Pareja e hijos
(45.2)
(38.4)
Progenitor/a e hijos
(8.4)
(10.6)
EXTENDIDA Y COMPUESTA
37.2
38.2
Jefe y Otros parientes/No parientes
(5.7)
(5.6)
Pareja/OP/NP
(2.3)
(2.8)
Pareja/hijos/OP/NP
(20.6)
(17.9)
Progenitor/hijos/OP/NP
(8.5)
(11.9)
Total
100.0
100.0
Juan Carlos Alonso, Ana Rico y otras, La familia colombiana en el fin de
Fuente:
siglo, 1998, cuadro 13, pp. 70 y 72 (las cifras en paréntesis son subdivisiones de las
categorías mayores).
La morfología externa de la familia, expresada en las categorías más usadas: nuclear,
extendida y compuesta, muestra algunos cambios en el tiempo, aunque su intensidad no se alcanza
a reflejar en su toda su dimensión en unas categorías tan amplias. No obstante se pueden resaltar: el
incremento en hogares unipersonales, la disminución en la proporción de parejas en arreglos
nucleares y extendidos, y el incremento en las familias monoparentales.
Al analizar las subcategorías se pueden ubicar con mayor precisión las transformaciones
resultantes especialmente de los cambios en la nupcialidad: se reduce sustancialmente la pareja con
hijos, tanto en los arreglos nucleares como extendidos, con un incremnento concomitante en los
hogares monoparentales, cuyo aumento es mayor en las formas extendidas. Puede decirse que este
tipo de familia pasa a constituir una estrategia de supervivencia frente al debilitamiento en la
articulación de sus miembros con otras instituciones públicas.
2.3
Tipología según función
A continuación se presenta la distribución de las familias según función y sexo del jefe.
9
El censo de 1985 combinó modalidades de recolección con empadronadores capacitados, y autodiligenciamiento en las zonas de
estratos medios y altos.
190
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 6
COLOMBIA: TIPOLOGÍAS FAMILIARES SEGÚN FUNCIÓN. DISTRIBUCIÓN RELATIVA, 1978 Y 1993
(Por cien)
1978
Función
Autosupervivencia/
extensión
Conyugalidad
Conyugalidad/
Reproducción
Reproducción
Total
Total
Mujeres
1993
Hombres
Total
Mujeres
Hombres
10
26
6
13
23
9
7
66
1
3
8
82
9
56
2
8
11
72
17
100
71
100
(20.4)
3
100
(79.6)
22
100
67
100
(24.5)
8
100
(75.5)
Fuente: Alonso, J.C., Ana Rico y otras, La familia colombiana, 1998, cuadro 18.1, p. 81.
• Se incluye en esta función las personas que tienen responsabilidad bien sea sólo sobre ellas, o están a cargo de
parientes en relaciones de extensión: filiales, fraternas, y sus combinaciones.
Al considerar la familia según las funciones que desempeña, predomina en más de la mitad
de ellas, las de conyugalidad y reproducción. Pese al notorio aumento de la divorcialidad, los
núcleos con ambos cónyuges presentes continúan siendo mayoritarios, aunque la información
encubre las familias recompuestas, esto es aquellas en las que uno o los dos cónyuges tiene una
unión anterior, y se reconstituyen en muchos casos con hijos de cada uno y con hijos comunes.
Sobre la modificación de funciones puede anotarse para el período: incrementos en los
arreglos de personas solas, o a cargo de parientes (relaciones de extensión), un leve incremento en
la conyugalidad sin hijos, y en la reproducción sin conyugalidad. Los núcleos “completos” (ambos
padres y sus hijos) experimentan una drástica disminución.
Al controlar por el sexo del/a jefe, se obtiene un patrón totalmente diferenciado: las jefes
mujeres asumen mayoritaria y crecientemente las funciones de reproducción y las de extensión,
solas o en arreglos extendidos, en tanto sólo un 8% de los jefes varones asumen estas
responsabilidades, con una ligera tendencia al aumento. La gran mayoría de los jefes hombres vive
en unidades domésticas con cónyuge e hijos. Interesa resaltar el fenómeno de hombres solos con
sus hijos, que aunque sólo representaban el 8% en 1993, evidencian un incremento de casi el triple
en 15 años, pasando de 3% a 8%.
II.3 Tipologías según nivel educativo
Para tener una aproximación a sector social, se tomó la variable nivel educativo del jefe,
definiendo nivel como acceso y no necesariamente como terminación del ciclo escolar. Esta
variable, pese a la devaluación de credenciales educativas, continúa en Colombia teniendo un buen
poder predictor de la ubicación de clase.
Se capta en esta información la estrecha relación entre sector social y organización familiar.
En la tipología de parentesco, se ve cómo la familia nuclear aumenta directamente con un mayor
nivel educativo, en tanto, la extendida asume el comportamiento inverso. Pero más agudo es el
contraste al considerar la tipología según funciones: el peso de la llamada “familia nuclear
completa” es muy alto en el nivel superior, mientras que la cuota de reproducción, en su mayoría a
cargo de mujeres, está entre los/as jefes analfabetos.10 Si se considera que son estas familias las que
tienen el mayor número de hijos, la intensidad en la reproducción de la pobreza y sus repercusiones
en el corto plazo, son en verdad resultados inquietantes en la prospectiva del desarrollo.
10
La proporción de mujeres solas a cargo de sus hijos es de 82.4% del total de jefes analfabetos que cumplen funciones de
reproducción. Esta proporción disminuye en el nivel de educación superior a 71%.
191
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 7
COLOMBIA: TIPOLOGÍAS FAMILIARES SEGÚN NIVEL EDUCATIVO DEL JEFE, 1993
(Por cien)
Tipologías
Parentesco
Unipersonal
Nuclear
Extendida/compuesta
Total
Funciones
Auto/extensión
Conyugalidad
Conyug/reproducción
Reproducción
Ninguno
Primaria
Secundaria
Superior
7
51
42
100
4
60
36
100
5
59
36
100
7
63
30
100
17
8
40
35
100
11
8
57
24
100
12
9
58
21
100
14
9
65
12
100
Fuente: Alonso, Juan Carlos, Ana Rico y otras. La familia colombiana..., 1998, cuadros 26 y 27, pp. 141-142.
II.4 Tamaño de la familia
La drástica disminución en los niveles de fecundidad que ha experimentado la población de
Colombia, se traduce en una reducción en el tamaño de personas por hogar.
Cuadro 8
COLOMBIA: PROMEDIO DE PERSONAS/FAMILIA
SEGÚN TIPOLOGÍA DE PARENTESCO, 1978, 1993
Tipología
Unipersonal
Nuclear
Pareja
Pareja e hijos
Jefe e hijos
Extendida
Jefe y parientes
Pareja y parientes
Pareja, hijos y parientes
Jefe, hijos y parientes
Total
1978
1.04
5.46
2.09
5.56
4.17
6.56
3.67
4.05
7.78
6.18
5.45
1993
1.03
4.10
2.03
4.63
3.33
5.61
3.08
3.84
6.65
5.54
4.48
Fuente: J.C. Alonso, Ana Rico y otras, La familia colombiana, cuadro 50, pp. 253 y 265.
A nivel nacional, el tamaño de la familia disminuye en una persona. Las mayores
disminuciones en tamaño se concentran en las familias con hijos por la disminución de la
fecundidad; no obstante, la magnitud de la disminución es menor a la de la fecundidad, por cuanto
el impacto de la reducción en la natalidad es compensando parcialmente con la llegada al hogar de
otros parientes. Así, la familia nuclear disminuye su tamaño en 1.36 personas, que equivale a un
25%, en tanto esta reducción en la extendida es de sólo 0.95 personas que equivale a 14%.
192
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
II.5 Otras características
Además de las ya analizadas, cabe mencionar otras características asociadas con la
nupcialidad, la migración y la dependencia. En la primera, resalta un aumento muy acelerado en la
unión libre de los/as jefes, quienes representaban un 7% en 1978 y en 1993 llegan al 21%, con una
consecuente disminución en los casados.
Según migración, se encontró que los jefes migrantes son mas jóvenes que los nativos, tienen
mayor escolaridad y se concentran en familias nucleares; los nativos están en un ciclo vital más
avanzado y muestran un mayor peso de los lazos de consanguinidad extensiva.
En la relación supervivencia-dependencia, pese a la disminución en el número de hijos, las
familias conservan un tamaño elevado, y una alta proporción de dependientes. Aunque las mujeres
y específicamente las cónyuges han aumentado su tasa de participación laboral, todavía una
proporción sustancial está vinculada sólo al trabajo doméstico.
III. Relación entre los fenómenos, sus cambios y su registro
estadístico: una propuesta de diseño
El sistema de estadísticas de familia debe cumplir dos requisitos: equivalencia en las
categorías para seguimiento histórico y capacidad para recoger los cambios en los fenómenos. Por
ello es fundamental conservar las categorías utilizadas en los censos anteriores, y a la vez adicionar
nuevas que recojan los cambios mas significativos en el período intercensal. La propuesta se
orienta a dar recomendaciones para el diseño y para el plan de análisis.
III.1 Propuesta de metodología censal
La propuesta metodológica que recoja la información sobre familia debe no sólo buscar la
continuidad sino registrar fenómenos de trascendencia que en la actualidad quedan por fuera del
registro censal. Los aspectos mas importantes a considerar son los siguientes:
1. Redefinición de jefatura: el concepto de jefatura, básico como referente para poder
estructurar las relaciones de parentesco, y a la vez objeto de fuertes debates que van desde
su conservación y modificación hasta su eliminación, conlleva en su forma tradicional la
dificultad de: 1) remitir a una representación arquetípica del “pater familiae”, otorgando
así preferencia a la jefatura masculina en la mayoría de los casos; 2) reconocer la jefatura
femenina sólo en “ausencia de” un padre, esposo o hijo; 3) negar el fenómeno creciente
de jefatura compartida, que caracteriza las relaciones de responsabilidad y poder en los
modernos arreglos conyugales, en especial, pero no exclusivamente, en los sectores
medios y altos.
2. Recomposición familiar: las radicales transformaciones en la nupcialidad, en especial en
los procesos de ruptura y reincidencia conyugal, están recomponiendo de hecho las
relaciones y nominaciones tradicionales de parentesco, lo cual tiene un fuerte impacto en
las políticas de bienestar, subsidios, herencias, además de la necesidad de “recomponer”
los imaginarios y las representaciones colectivas que continúan asignando atributos
perversos a los parentastros.11
11
Ver: Bruno Bettelheim, Psicoanálisis de los cuentos infantiles. Crítica, Grupo Editorial Grijalbo, Barcelona, 1978; Carl Gustav
Jung, Arquetipos e inconsciente colectivo. Paidós, Barcelona, 1991.
193
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
3. Incremento de formas de familia extendida: se presenta como respuesta a los problemas
de desempleo, divorcialidad, madresolterismo de los hijos adultos, y desprotección,
enfermedad, viudez y soledad de los progenitores ancianos.
4. Presencia de núcleos secundarios: la magnitud del fenómeno de allegamiento de los hijos,
en especial las hijas, al hogar de origen, enmascara situaciones de pobreza y
desprotección de la madre/padre y sus menores, al quedar registrados bajo la
responsabilidad de un abuelo/a quien asume parte del costo de crianza y manutención del
grupo allegado, pero no en su totalidad. Tanto en los estudios de Chile como de
Colombia, se ha identificado que los núcleos secundarios pueden equivaler a un 20% más
de los núcleos primarios que son los que se registran tradicionalmente.12 Para los dos
países, predomina la jefatura femenina en estos núcleos, y se concentran en los quintiles 1
y 2 del ingreso familiar per cápita.
Para captar estos cambios se propone el diseño que se presenta a continuación, el cual
mantiene los códigos básicos de los últimos censos de Colombia, para conservar comparabilidad13
y para ilustrar la propuesta, a la vez que adiciona unas categorías que permitirán contar con
información para dar cuenta de los cambios arriba mencionados.14 Este diseño sería el siguiente:
Relación de parentesco
1. Jefe (a quien el grupo designe)
2. Esposa/o - compañera/o
3. Hija/hijo
4. Yerno/nuera
5. Nieto/a
6. Padre / madre
7. Otro pariente
8. No pariente
9. Pensionista/inquilino
10.Empleada doméstica /Hijo
empleada
Jefatura Compartida
Otras relaciones :
Si /_/ 1 No /_/ 2
No aplica /_/
Hijo de: 01 y 02 : /_/ 1
Sólo de 01: /_ / 2
Sólo de 02: /_/ 3
Hijo de /_/_/ y /_/_/
(Anotar códigos de los padres)
De: Jefe /_/ 1 Cónyuge /_/2
De: Jefe /_/ 1 Cónyuge /_/2
Conservando prácticamente los mismos códigos de los últimos censos, se puede lograr sin
adicionar mucha información, unos controles que permitirán reconstruir los procesos de
recomposición, la jefatura compartida, los núcleos secundarios y los referentes de parentesco hacia
el lado de la mujer o del hombre.
12
13
14
Para Chile, está el trabajo de Ignacio Irarrázabal y Lucía Pardo, “Jefatura femenina, estructura del hogar y pobreza”. En: M.E.
Valenzuela y otras. De mujer sola a jefa de hogar. SERNAM, 1995, pp. 29-91. Para Colombia, con una metodología similar a la
usada en Chile, y con base también en la Encuesta CASEN, se encontró que estos hogares secundarios llegan a representar un 26%
adicional a los primarios. Ver: Ana Rico de Alonso y otras. Evaluación del programa de apoyo a escolares dependientes de jefas de
hogar. Red de Solidaridad Social, Santafé de Bogotá, 1995.
Si se tiene en cuenta la distribución por parentesco (cuadro 4), deberían incluírse los nietos en lugar de yerno/nuera, o
padres/suegros.
Es evidente que los cambios en los códigos de registro implican un énfasis muy fuerte de estas reconceptualizaciones en los
manuales de recolección y en los cursos de instrucción a empadronadores/as.
194
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
III.2 Procesamiento: cruce de variables
En la fase de procesamiento pueden tenerse en cuenta las siguientes sugerencias:
•
•
•
•
•
•
15
16
Al cruzar el parentesco “hijos” con filiación, se permiten conocer las condiciones de
custodia y cuidado de los hijos en caso de ruptura o de ausencia de pareja. Se podrá
contar a nivel macro, con mediciones de la incidencia de la “familia recompuesta”.
Con base en la información de hijos/yernos-nueras, o bien sólo de hijos en unión
(cruzando parentesco y estado conyugal), y los hijos de éstos, (nietos del/a jefe) se tendrá
la base para desagregar hogares secundarios de los hogares primarios, y según otras
características socioeconómicas como escolaridad e ingreso, relacionar las condiciones de
pobreza-bienestar de los mismos.También se podrá captar el fenómeno de “socialización
de tercera generación”: esto es, los nietos a cargo mayoritaria o exclusivamente, de los
abuelos.15 En relación con los abuelos/as, su peso estadístico es muy bajo. No obstante,
esto está dado por la forma como se define la relación de parentesco, por cuanto si hay
5% de nietos, existirá una proporción cercana a esta proporción, de abuelos de estos
nietos, pero clasificados como “jefes”.
Parentesco y estado conyugal: de esta relación se pueden inferir fenómenos como:
1) ruptura de uniones por separación o viudez; 2) status conyugal de padres, hijos, y otros
parientes; 3) cambios en las categorías nupciales.
La reconstrucción de los vínculos de parentesco de los distintos parientes que comparten
el espacio físico-existencial del marido o de la mujer, también permite identificar los
patrones de relaciones de extensión, de tipo patri-local o matri-local.
El establecimiento de tipologías según parentesco y según función, permite conocer la
forma cómo se organiza el parentesco para cumplir con las funciones básicas de la
familia. Esta información como se muestra para Colombia, adquiere un patrón claramente
diferencial según sector de clase. Esto implica una desagregación mayor de las grandes
categorías: unipersonal, nuclear, extendida y compuesta.
Aunque hay obviamente posibilidades cuasi-infinitas de clasificar los grupos extendidos
según parentesco: ascendente, descendente, horizontal, mixto, etc., dado el bajo peso que
tienen los otros parientes, la clasificación propuesta que combina, a partir de unos
parentescos mayoritarios: jefe, pareja, pareja e hijos, con otros parientes/no parientes,
permite no sólo mirar la estructura de estos grupos, sino reconstruir funciones.16
Dentro de la problemática familiar que llega al sistema judicial colombiano, se registra un fuerte incremento de la demanda por
custodia que hacen los abuelos frente a abandono, drogadicción, encarcelamiento, e incluso desaparición, de la madre/padre del o
los menores dejados a cargo. Ver: Ana Rico de Alonso y Otros/as. Naturaleza del conflicto en las áreas de atención de familia y
menores. Consejo Superior de la Judicatura-Universidad Javeriana, Septiembre de 1998.
Las categorías extendida y compuesta son muy similares en cuanto a parentesco, ciclo vital y sector de clase, por lo cual podrían
fusionarse con lo cual se reducen las categorías y se facilita el análisis. La proporción de “no pariente” es menos de 4%.
195
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
IV. Recomendaciones
Teniendo en cuenta que las tipologías de familia varían según características
socioeconómicas del/a jefe, se recomienda:
1. El diseño conceptual e instrumental de los censos 2000 debe orientarse, según las
necesidades y los diagnósticos específicos de cada país, a captar elementos sustanciales
de la organización de núcleos familiares en el espacio habitacional. Para ello, es clave un
registro de relaciones de parentesco que capte los cambios y permita diferenciar las
relaciones de parentesco del marido y de la esposa. No obstante, antes de comprometerse
con unas categorías de parentesco definidas, a priori, sería muy útil conocer las
relaciones de mayor prevalencia en cada país, lo cual puede obtenerse de encuestas de
hogares, u otras encuestas que recojan información sobre parentesco.
2. El diseño de cuadros de salida deberá tener en consideración algunos aspectos básicos
como construcción de tipologías que tengan comparabilidad tempo-espacial,
caracterización socioeconómica de los jefes, y de ser posible, de los distintos miembros
del grupo familiar. Para efectos de políticas sociales, es clave contar con una
sectorización social de las familias. Al respecto, puede considerarse la combinación
sugerida entre tipología de parentesco y de función.
3. Hay otras consideraciones que tendrán que irse incorporando en los censos del tercer
milenio: modalidades de convivencia que rompen drásticamente con los cánones
tradicionales de ibero-américa, y que hacen referencia a la opción sexual y a la
convivencia; así, las categorías de sexo tendrán que incorporar otras definiciones
genéricas y de opción sexual, aún englobadas bajo la denominación amorfa de
“homosexuales”. De igual manera, las parejas constituidas afectivamente pero con
duolocalidad residencial, con o sin funciones de reproducción, se irán incorporando en
otras subcategorías de estado conyugal, e incluso, en tipologías extraresidenciales. La
categoría acuñada por la escuela inglesa “familia extendida modificada”17 puede
extrapolarse y hablar de “familia nuclear modificada”, de “uniones de visita”, o incluso
pensar en denominaciones des-semantizadas y re-semantizadas.
La familia es una entidad multifacética, compleja, que permanece y a la vez se modifica. En
tanto no lleguemos al “mundo feliz” de Huxley, o se cumplan las profecías del Apocalipsis,
seguiremos teniendo la oportunidad de reflexionar sobre su pasado y sobre su futuro, en las formas
ideales de registro, en su articulación con las políticas de bienestar, y en utopías realizables que
impliquen condiciones adecuadas de vivienda, trabajo y afecto para todas y todos los
latinoamericanos.
17
Esta categoría reconoce la existencia de redes familiares extralocales, y se desarrolla cuestionando la categoría de la “Unidad
conyugal aislada” de la sociología funcionalista norteamericana. Los argumentos que sustentan la pérdida de lazos familiares con la
urbanización en el análisis funcionalista, e incluso los debates sobre el fin de la familia, se debilitan con evidencia de sociedades con
grados de desarrollo muy diferentes, en los cuales permanecen e incluso se fortalecen, los vínculos familiares.
196
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Bibliografía
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Burch, Thomas, Luis Felipe Lira y Valdecir F. Lopes (1976), La familia como unidad de estudio demográfico.
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Zamudio, Lucero y Regina Méndez (1994), Las familias de hoy en Colombia. Tomo I. Presidencia de la
República, Santafe de Bogotá.
197
CEPAL – SERIE Manuales
12
Nº 1
Comentarios a los documentos
10 y 11
Irma Arriagada
1
Los textos que voy a comentar tienen diversos méritos: de una
manera clara y acotada plantean y ejemplifican con el análisis de los
censos de Colombia y Brasil los principales problemas y ventajas de la
definición usada de unidad de empadronamiento y su relación con el
parentesco. Esta definición permite la elaboración de tipologías de
familias —como es el estudio de Ana Rico, en tanto en el estudio de
Alicia Bercovich y Nilza Pereira destacan las ventajas y deventajas de
contabilizar familias dentro de las viviendas que son usadas como
unidades de empadronamiento en el censo de Brasil. Se sugieren
también recomendaciones específicas para ser incorporadas en los
censos del año 2000.
Quisiera destacar que la perspectiva desde la cual se plantean
estos comentarios es la de una usuaria de la información estadística, en
especial de censos y de encuestas de hogares de América Latina, en el
área de la familia y de sus relaciones con otras dimensiones del
bienestar.
Se comentarán cuatro aspectos tratados en los documentos, para
el estudio y la medición de la familia y el hogar:
1
División de Desarrollo Social, Comisión Económica para América Latina y el Caribe - CEPAL, Chile.
199
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
a)
b)
c)
d)
A.
la diferencia entre vivienda, hogar y familia como unidades de captación,
la consideración del residente habitual de la unidad de empadronamiento,
la definición de parentesco y jefatura del hogar,
algunas de las recomendaciones planteadas por las autoras.
Distinción entre los conceptos de vivienda, hogar y familia
El texto de Ana Rico presenta un interesante análisis de los posibles usos para realizar
diversas tipologías de los hogares sobre la base de la información proporcionada por los censos de
Colombia de 1985 y 1993. Plantea la autora la importancia de analizar la conceptualización usada
en los censos para definir hogar censal, unidad doméstica o familia de residencia, centrándose en la
distinción entre hogar y familia. Otra situación nos presentan las investigadoras de Brasil, donde la
unidad de empadronamiento la constituye la vivienda, dentro de la cual se distinguen las familias.
Las investigadoras del IBGE comparando viviendas con unidades de consumo calculan que los
hogares no llegan a superar en 1% el total de viviendas. Sin embargo, cabe plantearse situaciones
diferentes según patrones sociales y culturales en otros países de la región.
De manera que una primera distinción importante de realizar es entre vivienda, hogar y familia.
En 20 censos latinoamericanos 14 consideran la unidad doméstica como entidad intermedia entre
viviendas y personas, 11 equiparan unidad doméstica y hogar. Se entiende por hogar particular a todo
grupo de personas que viven bajo un mismo techo (misma vivienda particular) y tienen un
presupuesto de alimentación común.
Bajo esta definición, son diferentes aquellos hogares que habitan viviendas distintas (aun en el
mismo sitio) de aquéllos que, compartiendo la misma vivienda, tienen presupuestos alimentarios y
cocinan en forma separada (aunque utilicen el mismo recinto de cocina). Aspectos que diferencian los
censos de Brasil y Colombia.
En el sentido mencionado, el concepto de hogar incluye el concepto de familia. Así, todas las
familias son hogares, pero no todos los hogares son familias. El criterio por el cual un hogar es de tipo
familiar es la existencia de un núcleo conyugal, es decir, la presencia de relaciones de parentesco
conyugal (esposo/a o conviviente) y/o filial (hijos/as) entre todos o algunos de los miembros del
hogar, es decir deben estar relacionados por lazos de sangre, adopción o matrimonio. En términos
operacionales, el núcleo conyugal debe ser del jefe de hogar.
En otras palabras, para que un hogar sea considerado "familia" al menos un miembro del hogar
debe tener alguna de las relaciones de parentesco señaladas respecto del que se declara como jefe del
hogar encuestado. De esta forma, se considera familia a todo grupo de personas, que constituye un
hogar, en el cual al menos uno de sus miembros se relaciona con el jefe de hogar como cónyuge o
como pariente.
Desde la perspectiva de los usuarios y estudiosos de la familia el interés mayor se centra en
la posibilidad de distinguir familias dentro de los hogares y las viviendas y poder elaborar
tipologías que den cuenta de la diversidad de estructuras y funciones de las familias. Desde esa
perspectiva Ana Rico presenta una interesante tipología en la que distingue tipos de familia según
las funciones desarrolladas de autosupervivencia, extensión, conyugalidad y reproducción,
permitiendo determinar patrones de funciones muy distintos al controlar el sexo y el nivel de
instrucción del jefe de hogar.
200
CEPAL – SERIE Manuales
B.
Nº 1
Residente habitual de la unidad de empadronamiento
Censos y encuestas distinguen entre la población de jure —en la mayoría de las encuestas—
y de facto —en buena parte de los censos— lo que define diferencias en cuanto a la consideración
de residente habitual, huésped y empleado doméstico y plantea dificultades para su comparabilidad.
Cabe destacar que el censo de 1993 de Colombia consideró a la población de jure y no contabilizó
por tanto a las personas de los hogares colectivos. Según Ana Rico, la diferencia entre estas dos
poblaciones (de 1975 y de 1993) alcanzó a 1.5% y se encontró que el 98% de los miembros de los
hogares particulares tenían nexos de parentesco.
También se observan diferencias en el tiempo establecido para considerar que una persona es
ausente temporal, y por tanto residente habitual. Por ejemplo, en México se considera tres meses en
diversas encuestas (Nacional de Empleo Urbano, de Empleo y de Ingresos y Gastos de los Hogares)
en tanto en la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) el tiempo considerado es
de seis meses, por su parte el censo no establece un tiempo determinado para los ausentes
temporales y deja al informante el reconocimiento de los residentes habituales y de los ausentes
temporales (Eternod, 1996). Estas diferencias provocan problemas de comparabilidad, subregistro o
doble registro que afectan el tamaño y el tipo de hogar, situación que debe ser considerada en las
investigaciones sobre el tema.
C.
Parentesco y jefatura del hogar
Jefatura del hogar
Tradicionalmente las mediciones censales han considerado dentro del núcleo conyugal al
jefe de hogar como la persona reconocida como tal por los demás miembros del hogar, con cierta
independencia respecto del proceso real de toma de decisiones y de la composición del aporte
económico. En los censos no se considera la categoría de jefatura compartida. Esta óptica de
medición implica un sesgo sexista, ya que habiendo jefe y cónyuge el primero se considera que es
hombre y el segundo mujer y que cuando el jefe de hogar es mujer se supone que no existe cónyuge
hombre.
Así, la definición, de carácter subjetivo, responde a expectativas culturales sobre quién se
considera la autoridad en la toma de decisiones, o sobre quién es el dueño de los activos, y está
mediada por normas sociales que moldean los roles femeninos y masculinos como actores
económicos, proveedores y responsables del cuidado y de la crianza de los hijos (Gammage, 1996).
De esta manera, de acuerdo al sexo del jefe y a la presencia de cónyuge (siempre que exista
núcleo conyugal), se pueden distinguir tres tipos:
a)
b)
c)
hogar biparental,
hogar monoparental con jefe hombre,
hogar monoparental con jefe mujer.
Por definición, sólo en el caso de un núcleo conyugal biparental se considera el hogar como
familiar sin haber presencia de hijos. Si no existe cónyuge, se considera como hogar familiar
monoparental sólo cuando en el hogar existen hijos del jefe/a. Entre los hogares no familiares se
pueden distinguir hogares unipersonales y hogares sin núcleo con jefatura femenina o masculina. Se
reconoce que en buena parte de los casos en los hogares sin núcleo existen, sin embargo, relaciones de
parentesco.
201
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Algunas sugerencias para evitar el sesgo sexista de la definición de jefe del hogar distinguen
jefatura femenina /masculina de facto o de jure (Gammage, 1998), ligando el concepto de jure al
concepto habitualmente usado en censos y encuestas y el concepto de facto al que se determina por
el mayor aporte de ingresos de la familia, encontrando interesantes relaciones entre jefatura
femenina de hogar de facto y pobreza.
Parentesco
Existen también diversas definiciones para establecer el parentesco y nuevamente tomaré el
caso de México para ejemplificar. En el censo y en la ENADID cuando un miembro del hogar tiene
relaciones de afinidad o costumbre con el jefe del hogar (ahijado, compadre, padrino, madrina) se
le considera como pariente en tanto que, en las encuestas (ENEU, ENE, ENIGH), se le considera
como no pariente, lo que provoca que un mismo hogar pueda ser clasificado _según las fuentes
utilizadas_ como extenso en el primer caso, o como compuesto en el segundo. Se requiere adecuar y
hacer comparables las definiciones en un mismo país, e idealmente entre países de la región.
D.
Algunas propuestas
Las autoras, en especial Ana Rico, plantean algunas propuestas que comparto ampliamente:
• Sugiere una redefinición del concepto de jefatura que evite la asimilación a jefatura
masculina exclusivamente y que permita la consideración de la categoría jefatura
compartida.
• Plantea que se considere la categoría familia reconstituida, dado los procesos de cambio
de la nupcialidad, de rupturas matrimoniales y reincidencia conyugal, registrando los
“parentastros”.
• Sugiere la posibilidad de detectar la presencia de núcleos secundarios, que habitualmente
enmascaran situaciones de embarazo adolescente, madres solteras, que generalmente se
asocian con problemas de hacinamiento y pobreza.
Para ello propone un diseño de cuestionario que permita mantener los códigos del censo
anterior y captar con leves cambios estas dimensiones.
En suma, y aquí agrego algo de mis deseos personales, se sugiere que:
• La investigación de la “relación con el jefe o persona de referencia” de los miembros del
hogar se realice por medio de una pregunta que permita la codificación de un cierto
número mínimo de parentesco, indispensable para construir las siguientes unidades de
cuenta:
•
•
•
•
•
•
•
Núcleo familiar primario
Núcleo familiar secundario
Hogares familiares
Familia nuclear
Familia extensa
Familia compuesta
Familia reconstituida.
• Se propone asimismo, que se registre el criterio por el cual se escogió la persona de
referencia: ya sea por ser la de más edad, mayor ingreso, mayor aporte al ingreso familiar,
ser propietario o arrendatario de la vivienda.
• Que la definición de “miembro del hogar” se base en la enumeración de jure (de
derecho), es decir de residente habitual, siendo aceptable la enumeración de facto (de
202
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
hecho) residente presente, cuando los desplazamientos o migraciones temporales de la
población no alcancen volúmenes significativos.
Finalmente, y vuelvo a recalcar que desde la perspectiva de usuaria de censos y encuestas, es
deseable la consideración de estas sugerencias que permitan la investigación sobre los cambios en
la estructura y funciones de la familia y la comparación regional, así como relacionar
adecuadamente familias con otros sistemas clasificatorios de bienestar y el seguimiento de
tendencias para un adecuado diseño de políticas públicas.
El examen de nuevos tipos y estructuras familiares como las extraresidenciales, de parejas de
un mismo sexo, o de duolocalidad serán por el momento preocupaciones para los estudios de caso
de corte más antropológico, para posteriormente pasar a ser objeto de preocupación de las futuras
rondas censales. Por el momento lo que se desea es una buena captación que permita la
diferenciación entre domicilio, hogar y familia y un adecuado registro de parentesco que sirva para
la construcción de tipologías familiares y tal vez un mínimo de flexibilidad que permita ir
detectando las otras estructuras familiares emergentes del nuevo milenio.
Bibliografía
Arriagada, Irma (1997), “Políticas sociales, familia y trabajo en la América Latina de fin de siglo”, en
CEPAL, Serie de Políticas Sociales N° 21, Santiago de Chile.
Eternod, Marcela (1996) “Hacia un sistema integrado de información sobre familias y hogares” en el sistema
nacional de información en María de la Paz López (comp.), Hogares, familias: desigualdad, conflicto,
redes solidarias y parentales, SOMEDE Sociedad Mexicana de Demografía, México.
Gammage, Sarah (1998), “The Gender Dimension Of Household Poverty: is Headship still a useful concept?”
ICWR, mimeo.
Reca, Inés (1996), “Indicadores para la caracterizar hogares y familias a partir de datos recolectados por el
censo de población y vivienda 1992. Limitaciones y sugerencias para su superación”, Informe final,
mimeo.
Torrado, Susana (1986), “Cuestiones metodológicas relativas a la investigación socio-demográfica basada en
censos y encuestas de hogares”, en Corona, Rodolfo y otros, Problemas metodológicos en la investigación
sociodemográfica, PISPAL, El Colegio de México, México.
203
CEPAL – SERIE Manuales
13
Nº 1
Información censal relevante para la
medición del déficit habitacional
1
Jorge Rodríguez
1.
Presentación y objetivos del documento
Los censos de población y vivienda (CPV) han recogido,
tradicionalmente, información útil para el diseño, aplicación y
evaluación de políticas y programas públicos, tanto a escala nacional
como regional y local. Los CPV también son demandados por los
agentes privados y no gubernamentales, pues aportan antecedentes
para la adopción de sus decisiones y la asignación de sus recursos.
En el ámbito de vivienda, la operación censal es la única que
recoge información sobre aspectos claves de todas las unidades
habitacionales de un país, en virtud de lo cual su uso en materia de
política, gestión y diagnósticos habitacionales es reconocido. Sin
embargo, hay discrepancias sobre sus potencialidades y limitaciones
para abordar un tema clave del sector vivienda, como es el déficit
habitacional.
1
Área Población y Desarrollo, División de Población - Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile. La preparación de este documento contó con el apoyo del estudiante
de geografía de la Universidad de Chile, señor Cristián del Fierro, en el marco del período de práctica profesional que realizó en el
CELADE. Por cierto, las debilidades del documento son de la exclusiva responsabilidad del autor.
205
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
A raíz de lo anterior, en este documento se procura, como objetivo general, precisar y
fortalecer, dentro de las restricciones que impone el carácter mismo de la operación censal, las
potencialidades de los CPV para identificar, cuantificar y caracterizar el déficit habitacional. 2 Para
tales efectos, el documento tiene una estructura que combina dimensiones conceptuales, empíricas
y aplicadas. En primer lugar se examina la noción de déficit habitacional y se analizan sus
principales componentes conceptuales, considerando los insumos que provee un CPV. En segundo
término se efectúa una breve revisión empírica de las modalidades usadas en los CPV de la región
para capturar información sobre los componentes del déficit habitacional; un particular esfuerzo se
hace en la revisión y discusión de las preguntas censales utilizadas para tales efectos. Finalmente,
se efectúa un ejercicio propositivo en orden a mejorar la captación de información censal que
pudiera ser relevante para efectos de la estimación y caracterización del déficit habitacional.
2.
El déficit habitacional: nociones elementales
Aunque no exento de polémicas y cuestionamientos, los organismos e investigadores
especializados coinciden en que la noción de déficit habitacional alude a una cifra que se deduce de
un cómputo aritmético más o menos básico, en el que se cotejan las necesidades3 habitacionales
existentes en un momento del tiempo con las existencias (stock), en dicho momento, de viviendas
en condiciones de atender satisfactoriamente los requerimientos habitacionales. Es fácil advertir
que el signo del resultado del cómputo no se deduce lógicamente de su formulación conceptual. Sin
embargo, en la práctica, el problema habitacional se concibe asociado al déficit de vivienda, es
decir, cuando las necesidades de viviendas superan a las existencias. Además, la evidencia empírica
muestra que esa es la situación usual en los países de la región. Por lo mismo, pese a no ser exacto
en términos lógicos, se usa el vocablo déficit habitacional en vez de uno más neutro como balance
habitacional.
Desde ya, conviene subrayar que el uso de vocablos como necesidades y existencias
habitacionales no es casual y que se ha preferido por sobre otra nomenclatura, de connotaciones
económicas, donde los vocablos son demanda y oferta habitacional.
Si bien la formulación abstracta de la noción déficit habitacional resulta sencilla y es
intuitivamente fácil de comprender, su operacionalización usando la información que normalmente
captan los CPV exige:
•
•
Analizar sus partes componentes, considerando los tópicos que normalmente se
consideran dentro de los CPV.
Examinar las opciones de captación empírica de las partes componentes del déficit,
teniendo en cuenta las restricciones inherentes de los CPV.
En el caso del CPV y de las encuestas, esto último significa traducir el discurso conceptual y
metodológico en interrogantes (consultas, preguntas, solicitudes, indicaciones) apropiadas con
categorías de respuestas (o codificaciones ex-post si se trata de consultas abiertas) también
pertinentes. A continuación se sigue el esquema de los dos puntos antes esbozados,
complementando la discusión de cada uno de ellos con evidencia empírica de la región.
2
3
El déficit habitacional que se aborda en este documento sólo trata de viviendas y hogares particulares. Se excluyen de los
razonamientos, análisis, procedimientos y ejercicios, las viviendas y hogares colectivos.
En este documento, necesidades habitacionales y requerimientos habitacionales se considerarán sinónimos.
206
CEPAL – SERIE Manuales
3.
Nº 1
Los componentes del déficit habitacional: un análisis
En principio, existe una segmentación obvia del déficit habitacional que corresponde a los
dos elementos involucrados en la definición, vale decir: (i) las necesidades habitacionales; y
(ii) viviendas en condiciones de atender satisfactoriamente las necesidades habitacionales. El
escrutinio de ambos permite una lectura más detallada de los diferentes factores que dan forma al
déficit habitacional y que, por tanto, han de ser tenidos en cuenta en su cálculo.
3.1 Las necesidades habitacionales
En términos simples, las necesidades habitacionales corresponden a los requerimientos de
viviendas que tienen las unidades domésticas. Por razones que se exponen más adelante,
axiomáticamente, cada unidad doméstica debiera contar con una vivienda. Es fácil advertir que las
necesidades habitacionales en un momento dado del tiempo equivalen a la cantidad de unidades
domésticas en dicho momento. Puede colegirse que la piedra angular de la contabilización de las
necesidades habitacionales es la identificación y cuantificación de las unidades domésticas. Esto
último tiene como prerrequisito la definición de unidad doméstica.
Tal definición puede seguir diversos senderos metodológicos, pero la validez de estos
depende de su fundamentación teórica. En este sentido, la opción de considerar como unidad
doméstica a todos los ocupantes de la vivienda, elimina de raíz el complejo problema de la
cuantificación de las necesidades habitacionales,4 pero es débil en términos conceptuales, pues usa
un criterio empírico (cohabitación en un mismo inmueble) para delimitar grupos, como las
unidades domésticas, que si bien requieren de un espacio habitacional común, cumplen funciones
que superan largamente la mera cohabitación.
De una manera más específica, la unidad doméstica puede definirse como el grupo primario
de pertenencia con que cuentan los individuos, para su apoyo en el ámbito básico de la
sobrevivencia, y en otros ámbitos de orden superior (referido a que tienen sentido sólo una vez que
la sobrevivencia está asegurada), como la socialización, la solidaridad y la emocionalidad. En
virtud de las funciones que cumplen, cada unidad doméstica amerita un espacio común —la
vivienda, precisamente— para que sea más sencillo y expedito el contacto directo “cara a cara”, sea
más factible la consolidación de la confianza mutua y pueda ejercerse de manera cotidiana el poder
(necesario para la socialización) y la solidaridad. En términos estrictamente teóricos, estos grupos
pueden constituirse por tres fuerzas: (i) afinidad; (ii) normas biosociales; (iii) restricciones del
medio.
Por afinidad (amistad, intereses comunes, cosmoviones similares, etc.) los individuos pueden
elegir con quien(es) vivir. Las unidades domésticas así constituidas pueden considerarse como
empresas que buscan optimizar: (i) la gratificación; (ii) la inserción y el desempeño social; y,
(iii) la comunidad de valores, cada uno de estos tres objetivos por separado o simultáneamente.
Desde luego, un mundo donde sólo hay unidades domésticas por afinidad es ficticio, pues en la
realidad hay vínculos, que conducen a la convivencia, que se imponen a los individuos, como
resultado, entre otras cosas, de la dependencia biológica, de la presión socioeconómica del medio y
de la normatividad social.
Por normas biosociales, las unidades domésticas se constituyen según un patrón impuesto a
los individuos por la biología (parentesco) y la estructura y el funcionamiento de las sociedades en
que viven. En el caso de América Latina y el Caribe, la normatividad social asigna a la familia
4
Y, como veremos, cancela “por decreto” una de las fuentes del déficit habitacional.
207
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
directa (no al clan familiar ni a la tribu o la comunidad local), el papel fundamental en la
socialización , la protección (de los niños y de los dependientes en general) y el apoyo emocional;
en suma, la familia es una instancia crucial para el desenvolvimiento cotidiano de las personas. No
es extraño, entonces, que suela efectuarse una identidad entre familia (en la que los vínculos
relevantes son los de consanguinidad y parentesco político) y unidad doméstica. Cabe subrayar, en
todo caso, que, además de las dificultades metodológicas que supone la delimitación del concepto
de familia, esta identidad es impropia, pues descarta realidades frecuentes en la región, como la
existencia de unidades domésticas conformadas por criterios no familiares (como ya se ha
planteado, por factores de afinidad o restricciones del medio).
Por restricciones del medio se entiende la constitución de unidades domésticas con el mero
propósito de sobrevivir y de procurar enfrentar limitaciones, presiones o dificultades del contexto
(económico, sociocultural, ambiental, climático, etc.). Cambios (sea por relajamiento o
intensificación) de las restricciones del medio pueden conducir a replanteamientos de estas
unidades domésticas, por ejemplo por la salida de algunos de sus integrantes, la llegada de otros
nuevos o la disolución de la unidad doméstica (diáspora).5
Si bien estos tipos pueden darse “puros”: (i) el grupo de amigos que viven juntos (afinidad);
(ii) el núcleo familiar clásico compuesto por padre, madre e hijos solteros(normas biosociales);
(iii) el grupo de personas sin mayores vínculos que deben convivir en una vivienda abandonada por
falta de recursos (restricciones del medio), en la realidad una buena parte de las unidades
domésticas se constituyen por una combinación de fuerzas, por ejemplo, el núcleo familiar que
cobija a una pareja de conocidos por razones de amistad o los núcleos familiares, vinculados entre
sí por parentesco, que conviven por apremios económicos, etc.
La complejidad que supone el concepto de unidad doméstica, tal como se ha definido,
permite colegir que su expresión operativa resulta difícil, sobre todo si se consideran las
restricciones que tiene la operación censal en lo que atañe a la recolección de información
sofisticada. Podría pensarse, en consecuencia, que el ejercicio analítico realizado carece de sentido
práctico, pues no conduce inmediatamente a especificaciones de medición. Sin embargo, la
experiencia muestra que, en la práctica, las consideraciones anteriores han sido recogidas, de una u
otra forma, en los CPV de la mayoría de los países de la región, mediante la incorporación de una
entidad intermedia entre viviendas y personas, cual es el hogar.6 En virtud del hecho de que,
además de convivir en una misma vivienda, los integrantes de un hogar comparten asuntos
cruciales de la vida cotidiana,7 parece razonable considerarlo, al menos, como una aproximación
operativa válida al concepto de unidad doméstica. Más aun, la noción de hogar permite acoger
grupos estructurados en función de las tres fuerzas mencionadas anteriormente (afinidad,
normatividad social/parentesco, restricciones del medio).
La pregunta que parece obvia es, por tanto, ¿Por qué no considerar directamente al hogar
como la unidad doméstica y por esa vía cuantificar simplemente, pero ahora con un fundamento
teórico, la magnitud de las necesidades habitacionales?
5
6
7
Por cierto, este razonamiento también es aplicable a los otros dos casos, pues modificaciones en las relaciones de afinidad o
mutaciones en la definición sociocultural de la unidad básica de socialización pueden ocasionar el replanteamiento de la unidad
doméstica. Sin embargo, el caso de las restricciones del medio entraña diferencias importantes, pues por tratarse de una convivencia
“para sobrevivir”, es probable que existan unidades domésticas “latentes” en su interior, las que apenas se produzcan cambios
(holguras) en tales restricciones, procurarán hacerse de un espacio donde efectuar su interacción cotidiana (vivienda).
En Naciones Unidas, 1998 se destinan varios párrafos a la definición de hogar, subrayando la existencia de distintas visiones sobre
esta entidad censal, se efectúa un claro planteamiento en el sentido de diferenciar entre hogar y familia y se sugiere usar como
unidad de enumeración al hogar más que la familia, siendo esta última considerada como un tópico derivado (para lo cual deben
realizarse preguntas pertinentes en el censo, en particular sobre el parentesco del jefe de hogar con el resto de los integrantes).
Tal como lo plantea Olga Mercado, hogar supone “alimentación, techo y presupuesto común” (MIDEPLAN, 1995, pp. 26).
208
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Ciertamente, esta ha sido la opción privilegiada por todos los ejercicios de cálculo del déficit
habitacional efectuados con base en los CPV (evidentemente, aquellos que distinguen entre hogar y
vivienda). La experiencia ha sido alentadora, pues efectivamente se detectan montos no
despreciables de viviendas con más de un hogar. Sin embargo, exámenes más minuciosos, usando
microdatos, confirman que el concepto de hogar no logra controlar eficientemente la fuerza de
“restricciones del medio” que empuja la conformación de las unidades domésticas que pueden
albergar en sí subunidades domésticas “latentes” (CELADE, 1996). Así, encuestas especializadas
que han distinguido dentro del hogar “núcleos familiares”, han hallado contundentes evidencias de
que dentro de los hogares hay subgrupos que podrían considerarse con requerimientos
habitacionales específicos. En 1992, la encuesta CASEN de Chile encontró (cifras expandidas) 476
mil hogares (de un total de 3.4 millones de hogares) con más de un núcleo familiar; dentro de estos
hogares la encuesta identificó algo más de un 1 millón de núcleos (MIDEPLAN, 1995).8 El análisis
con microdatos de los CPV también muestra una fracción importante de hogares que albergan más
de una unidad doméstica (CELADE, 1996). Sin embargo, esta última experiencia sugiere que los
procedimientos ex-post destinados a segmentar núcleos familiares usando la información de las
bases de datos censales presentan limitaciones y exigen numerosas especificaciones, supuestos y
convenciones técnicas inevitablemente discutibles.
Aunque resulta impropio pretender llegar a una recomendación definitiva sobre la mejor
forma de precisar la cuantificación de las necesidades de vivienda, la discusión anterior permite
arribar a algunas conclusiones.
La primera es la pertinencia de mantener el tópico sobre cantidad de hogares en la vivienda y
considerar como unidad de enumeración a la entidad hogar, distinguiéndola explícitamente de la
vivienda (o personas que viven en la misma vivienda). Esto permite una aproximación inicial, si se
quiere la cota inferior, de las necesidades habitacionales y abona, adicionalmente, una gran masa de
información sobre las características de las unidades que requieren viviendas (tal vez lo más
importante: de aquellas que no cuentan con vivienda), lo que resulta un insumo fundamental para el
diseño de políticas y programas destinados a reducir el déficit habitacional.
La segunda se deduce, en parte, de la anterior y apunta a la conveniencia de identificar
explícitamente una jerarquía de hogares dentro de las viviendas con más de un hogar, es decir,
precisar cuál es el hogar principal y cuáles son los secundarios.9 Esto permitiría que la
caracterización factible de lograr con la información censal, que es crucial para los programas
8
9
En el caso chileno, las “unidades domésticas” se homologan a núcleos familiares, lo que fundamenta un procedimiento que
identifica núcleos familiares (el principal y los “allegados”) dentro de los hogares con base en una noción de parentesco similar a la
que suele usarse en los censos, pero con una diferencia crucial (y que definitivamente complica la extensión mecánica de este
procedimiento a las operaciones censales) cual es, la identificación en el terreno de los núcleos familiares dentro de los hogares con
arreglo a criterios preestablecidos de parentesco. En la práctica, esto significa procurar identificar la existencia de subsistemas
familiares (que pueden incluir, incluso, no parientes si se consideran jefes de un núcleo familiar unipersonal) dentro de los hogares,
lo que implica una revisión más o menos prolija de los vínculos objetivos (y en parte también subjetivos) de los miembros del hogar.
Esta identificación en terreno permite hacer del núcleo familiar una unidad de enumeración de la cual se obtiene información
específica; de hecho, se recogen antecedentes sobre ingresos, lo que permite una aproximación a la capacidad económica de los
núcleos familiares para vivir de manera independiente (esto permite distinguir entre allegamiento “funcional” y allegamiento
“problema”). El refinamiento de este procedimiento permite deducir que la mera relación de parentesco con el jefe de hogar (que es
la manera tradicional de abordar el tópico de la familia en el censo) no permite la construcción ex-post de las tipologías que se
derivan de la encuesta CASEN.
El tópico de tenencia puede servir para tales efectos −siempre y cuando se le incorpore a escala de hogar y no de vivienda como se
ha hecho en algunos CPV (por ejemplo el de Chile, 1992)— pues existiendo un hogar propietario puede considerársele el principal
y, por extensión, el resto han de ser secundarios. Sin embargo, este procedimiento tiene limitaciones operativas, por ejemplo c uando
no hay hogares propietarios o cuando los hogares residentes comparten la propiedad del inmueble. Por tanto, establecer un
procedimiento más directo —como entrevistar siempre primero al hogar principal (lo que supone algún grado de indagación entre
los hogares existentes, por ejemplo en lo que atañe a la fracción de aporte que cada uno hace al presupuesto o al abastecimiento de
comidas común) y respetar este orden en la base de datos, o, para mayor seguridad, considerar el orden de entrevista como una
variable más de la base de datos—, parece apropiado.
209
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
habitacionales, diferenciara entre los hogares principales (que, en principio, no requieren vivienda
nueva) de los hogares secundarios (que sí requieren una vivienda nueva).
La tercera es la necesidad de buscar procedimientos para intentar identificar unidades
domésticas dentro de los hogares. Haciendo uso de la información sobre parentesco, que recogen
los censos, en procesamientos ex-post de los microdatos censales es posible acercarse, al menos, a
la identificación de núcleos familiares dentro de los hogares. La segmentación de estos núcleos
familiares (secundarios) elevaría, como es obvio, la magnitud de las necesidades habitacionales,
dando forma a una cota intermedia de los requerimientos habitacionales. Finalmente, la cota alta
estaría dada por la segmentación de otras unidades domésticas, que no fuesen núcleos familiares, lo
que exigiría una discusión profunda y amplia sobre los criterios que cabe usar para efectuar esta
distinción. Procedimientos ex-ante también se pueden usar −en el cuestionario ampliado del CPV
de Brasil, 1991, por ejemplo, hay un tópico que atañe al número de familias dentro de los
domicilios− pero su implementación exitosa suele requerir encuestadores capacitados.
3.2. Viviendas en condiciones de atender satisfactoriamente las
necesidades habitacionales
De todas las viviendas que se enumeran en el CPV, sólo una fracción, a la que se identifica
luego de sucesivas operaciones de segmentación, puede considerarse en condiciones de atender
satisfactoriamente las necesidades habitacionales. Las tres primeras operaciones de segmentación
son muy sencillas conceptual y metodológicamente: (i) hay que descartar a las viviendas colectivas,
porque por definición no se consideran en el análisis del déficit habitacional; (ii) las viviendas
desocupadas tampoco deben considerarseñ10 (iii) las viviendas particulares ocupadas pero sin
moradores presentes, también deben excluirse del cómputo. Puede colegirse que los tópicos sobre
tipo de vivienda (al menos la distinción entre viviendas particulares y colectivas, por el momento) y
condición de ocupación son insumos necesarios para los diagnósticos del déficit habitacional.
Hay discusión sobre el uso del tópico sobre tenencia (o propiedad) de la vivienda como
criterio de exclusión del parque de viviendas en condiciones de atender satisfactoriamente las
necesidades habitacionales. Esto porque según algunas interpretaciones sólo cabe considerar a las
viviendas que son ocupadas por sus propietarios (sea porque la compraron, la heredaron o se las
cedieron) y excluir a las viviendas en alquiler y de condición de propiedad incierta, pues no
aseguran la satisfacción permanente de las necesidades habitacionales de sus ocupantes. Hay
numerosos argumentos para oponerse a esta postura. Tal vez la mejor manera de sintetizarlos sea
distinguir entre necesidad habitacional y demanda habitacional. Mientras la primera apunta a la
disponibilidad de una vivienda adecuada para cada unidad doméstica, la segunda apunta a las
aspiraciones habitacionales, que pueden referirse tanto a las condiciones de propiedad (la gente
“demanda” una vivienda propia, pero no la necesita forzosamente para satisfacer sus
requerimientos habitacionales), como a otros aspectos de la vivienda (más espacio, más comodidad,
otra localización, etc.), a causa de lo cual, pese a tener su necesidad habitacional satisfecha exhibe
una demanda de vivienda insatisfecha. Como ya se ha subrayado, en este trabajo el componente de
10
Pese a que este planteamiento puede parecer debatible, dos razones poderosas lo abonan. En primer lugar, estamos lejos de
encontrarnos en una sociedad donde la distribución de los recursos disponibles depende de las decisiones bien intencionadas de la
autoridad; por tanto, no parece factible que las viviendas desocupadas puedan simplemente redistribuirse y entregarse a las unidades
domésticas que carecen de vivienda. En segundo término, la ausencia de informantes lleva a que, corrientemente, los CPV no
registren ninguna información sobre la vivienda, a causa de lo cual no es posible saber el “estado” en que se encuentra Esta última
constatación lleva a reiterar la conveniencia de modificar la orientación censal tradicional sobre estas vivienda y procurar recoger
alguna información básica sobre tópicos susceptibles de abordar por un observador externo (tipo de vivienda, material de
construcción de los muros exteriores, etc.). Aunque este cambio de directriz no elimina el problema de información insuficiente, al
menos proporciona algunos antecedentes necesarios para una caracterización elemental de este parque de viviendas, que en algunos
países supera el 10% de las existencia totales.
210
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
“requerimientos” del déficit habitacional proviene de la necesidad habitacional y no de la demanda
habitacional,11 por lo cual la condición de propiedad no constituye un factor de exclusión de
unidades del parque de viviendas apto para satisfacer las necesidades habitacionales.
La cuarta operación, por su parte, resulta más compleja en términos conceptuales y, en
ocasiones, difícil en términos operativos. Además, sus resultados siempre estarán expuestos a la
crítica y a la revisión severa, pues se basa en convenciones, supuestos e información limitada. Se
trata de distinguir entre las viviendas de buena calidad y las viviendas de mala calidad; estas
últimas no están aptas para satisfacer las necesidades habitacionales. El hecho de que ya estén
construidas y que en ellas estén viviendo unidades domésticas genera una situación particular, cual
es la posibilidad de introducirles mejorías para habilitarlas adecuadamente (que pasen de calidad
deficiente a calidad satisfactoria).
En virtud del anterior razonamiento se ha acuñado una distinción clásica en los estudios
sobre el déficit habitacional, que es la que se efectúa entre el déficit cuantitativo y el déficit
cualitativo. El primero atañe a la diferencia entre unidades domésticas y viviendas de buena
calidad. El segundo corresponde a las viviendas con problemas de calidad. La suma de ambos
permite obtener el déficit habitacional total. En este documento esta distinción se usará con una
especificidad, que se deriva de la constatación de que algunas de las viviendas con problemas de
calidad exhiben fallas tan graves que la posibilidad de enmendarlas en virtud de arreglos o mejorías
parciales debe descartarse. En conclusión, estas viviendas con “deficiencias irrecuperables”
alimentan el déficit cuantitativo y no el cualitativo.
Hecho este preámbulo, corresponde abordar el tema de la identificación de las viviendas con
problemas de calidad, vale decir, de aquellas unidades residenciales que no se considerarán aptas
para satisfacer las necesidades habitacionales. Una primera mirada conceptual nos lleva a concluir
que la calidad de la vivienda debe evaluarse a la luz del cumplimiento de las funciones que se le
atribuyen. A grandes rasgos podemos señalar tres: (i) protección frente a las inclemencias del
medio; (ii) disponibilidad de un espacio de intimidad y privacidad; (iii) ofrecimiento de un
ambiente inmediato sano.
La protección frente a las inclemencias del tiempo depende del estado de la vivienda y de la
calidad de sus materiales. Una vivienda en estado precario, por ejemplo por bases estructurales
débiles, más que proteger a los residentes los pone en riesgo por la posibilidad de derrumbe. Una
vivienda con materiales de mala calidad, además de comprometer su estabilidad estructural, no
logra un aislamiento mínimo respecto del medio y, por tanto, sus residentes corren el riesgo de
quedar expuestos al frío, la lluvia, la nieve, etc. Del razonamiento anterior puede desprenderse que,
en principio, los tópicos sobre tipo de vivienda, calidad de los materiales de la vivienda (muros,
piso y techo) y estado de la vivienda, que están dentro de los establecidos para los CPV (United
Nations, 1998), son necesario para los cálculos y análisis del déficit habitacional, pues sirven para
evaluar las condiciones estructurales de la vivienda. Como se discutirá en el punto 4, las preguntas
y las categorías de respuesta usadas para captar el tipo de vivienda tienen la potencialidad de
identificar viviendas con problemas de calidad, potencialidad que es evidente en el caso de los
otros dos tópicos.
La disponibilidad de un espacio de intimidad y privacidad tiene como requisito la existencia
de una superficie mínima para cada individuo. Esta idea nos remite directamente a la noción de
hacinamiento, o de densidad demográfica dentro de la vivienda. Dado que el tópico de superficie
prácticamente no se incluye en los CPV de la región (por razones justificadas, como se explicará
11
Evidentemente, esto no significa desmerecer el tópico y la pregunta por tenencia que usualmente incluyen los censos de vivienda, el
que, de hecho, entrega antecedentes relevantes para los diagnósticos, la gestión y la toma de decisiones habitacionales.
211
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
más adelante), el hacinamiento debe calcularse con base en tópicos alternativos. Aunque por
diferentes razones se ha insistido en la conveniencia de estimar el hacinamiento a escala de hogar
(en muchos casos, relacionadas con la lógica de estimaciones derivadas, como la de necesidades
básicas insatisfechas, que se calculan a escala de hogar), no hay impedimentos para que se calcule a
escala de vivienda, incluso más, resulta menos complejo en términos operativos. Los tópicos
censales necesarios para el cálculo del hacinamiento son: la cantidad de personas para el
numerador y para el denominador hay discusión sobre el tópico idóneo, ya que pueden ser cuartos,
dormitorios o camas existentes en la vivienda. En el punto 4 se tratarán con más detalle estas
opciones. En todo caso, el hacinamiento puede considerarse un buen criterio para evaluar la
amplitud relativa de la vivienda, y, por esa vía, la disponibilidad de un espacio para la privacidad y
la intimidad. Si hay hacinamiento, la vivienda tendría deficiencias de calidad.
Hay un relativo consenso en considerar que la función de ofrecimiento de un medio sano
depende en gran medida de la disponibilidad de un conjunto mínimo de servicios básicos en la
vivienda.12 Este planteamiento se afirma en tres argumentos. El primero es sustantivo, que apunta a
que el cumplimiento de la función de marras por parte de la vivienda supone que ésta cuenta con
servicios básicos como el abastecimiento de agua potable, un sistema adecuado de eliminación de
excretas y disponibilidad de electricidad, pues sin ellos la vivienda no otorgaría ni seguridad
sanitaria ni un mínimo de comodidad. El segundo es operativo y surge de la constatación empírica
de que, por diferentes razones que se discutirán en el punto 4, los tópicos de materialidad y espacio,
tal como se abordan en los CPV, suelen subestimar la cantidad de viviendas con deficiencias y que
muchas de éstas sólo pueden detectarse con ayuda de los tópicos atinentes a servicios básicos. El
tercero es de política y refiere a la consideración de las iniciativas de mejoramiento de los servicios
básicos dentro las acciones de mejoramiento de las viviendas. Sin pretender presentar una
conclusión definitiva, la discusión precedente lleva a discurrir que la inclusión de los tópicos de
servicios básicos dentro del cómputo del déficit habitacional resulta apropiada, siempre y cuando el
procedimiento seguido no impida la desagregación dentro del déficit de aquel que puede imputarse
directamente a la construcción (dimensiones de materialidad y de espacio per cápita).
En suma, de los tópicos “típicos” de las boletas de los CPV, los siguientes se usan (o pueden
usarse) en los cómputos del déficit de vivienda:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Número de hogares
Tipo de vivienda
Condición de ocupación
Estado de la vivienda
Cantidad de personas
Cantidad de cuartos o dormitorios
Superficie
Tipo (calidad) de los materiales (muro, piso y techo)
Disponibilidad de servicios básicos (agua, eliminación de excretas, alumbrado)
Relación de parentesco.
Un examen de las boletas de los CPV de las rondas de 1980 y 1990 muestra que con la
excepción de los tópicos sobre estado de la vivienda y superficie, el resto ha sido incluido en
prácticamente todas, lo que abona la probabilidad de generar indicadores y cálculos de déficit
habitacional comparables entre países (cuadros 1 a 4 del Anexo). Esto último dependerá, en todo
caso, de las preguntas usadas para operacionalizar dicho tópicos.
12
En todo caso, algunos especialistas postulan que los tópicos de materialidad serían suficientes para captar esta función. Según ellos,
tal restricción evitaría contaminar la noción de “calidad de la vivienda” con variables de servicios, que no son intrínsecas a la
construcción.
212
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Precisamente, luego de esta virtual “anatomía del déficit habitacional” es posible dar un paso
hacia el plano más instrumental de las preguntas censales que cubren los tópicos relevantes para el
cálculo del déficit habitacional. El escrutinio de las preguntas debe efectuarse teniendo en cuenta la
discusión previa, de carácter más conceptual, la experiencia censal de los países y las limitaciones
inherentes a la operación censal. Además, debe considerar la perspectiva de formular
recomendaciones que faciliten la inclusión de preguntas válidas (es decir, que la información que
se recoge realmente apunte a lo que se quiere captar o medir) y comparables entre países y entre los
CPV de un mismo país.
4.
Las preguntas censales y la adopción de decisiones
operativas para la medición del déficit habitacional
4.1 Número de hogares (cuadro 5)
De los 20 países de la región, 14 consideraron a una unidad doméstica como entidad
intermedia entre la vivienda y las personas. De estos 14, 11 homologan esta unidad doméstica al
hogar, uno (Cuba, boleta del censo de 1990, que a la postre no se llevó a cabo) a núcleo familiar y
otro (Venezuela) a una combinación de familia y hogar. Así, aunque mayoritariamente aceptadas,
las recomendaciones sobre CPV “For the purpose of a housing census, each household must be
identified separately” (United Nations, 1998, p. 109) todavía no han sido adoptadas por todos los
países de la región. El caso de Brasil es peculiar porque si bien no reconoce la entidad hogar, sí
contabiliza familias dentro de los domicilios (viviendas), sin que estas lleguen a convertirse en
unidades de enumeración.
Una primera conclusión es que con los últimos CPV, sólo en estos 14 países, más el caso
peculiar de Brasil, es posible efectuar un cómputo directo del déficit cuantitativo (específicamente
de la fracción que corresponde a las unidades domésticas secundarias) con base en los datos
censales. Por cierto, lo anterior no constituye un obstáculo insalvable para la ejecución de cálculos
indirectos sobre el déficit habitacional cuantitativo, pues usando la pregunta de parentesco con el
jefe de vivienda resulta factible elaborar una metodología ex-post (es decir, que implica construir
indicadores y procesar la base de microdatos del CPV) para identificar y contabilizar núcleos
familiares dentro de las viviendas. Sin embargo, esta opción presenta dificultades y limitaciones
metodológicas, comentadas en acápites y trabajos previos (CELADE, 1996).
Cabe subrayar que los 12 países que consideran como unidad de enumeración al hogar, así
como los dos que consideran una instancia intermedia entre vivienda y personas, no comparten los
mismos criterios de definición. Así, adicionalmente al esfuerzo por incorporar en todos los CPV al
hogar como unidad de enumeración, procurar una mayor homogeneidad en los criterios de
definición del hogar facilitaría los esfuerzos de comparación internacional de los cálculos de déficit
habitacional. Los CPV también se diferencian en lo que atañe a la información que se recolecta
sobre el hogar.
Un asunto que puede vincularse a la temática de las viviendas multihogares, y que suele no
abordarse directamente en los CPV, corresponde a la identificación de viviendas en un mismo sitio
(terreno, paño, dirección). Tradicionalmente, el sitio no ha constituido unidad de enumeración de
los CPV. Sin embargo, encuestas especializadas (CASEN, en Chile, por ejemplo), que han incluido
esta entidad en su recolección de información, han encontrado que el fenómeno del “allegamiento a
sitio” (varias viviendas en un mismo sitio) no es despreciable y que, además, normalmente se
vincula a condiciones de precariedad habitacional. Sin embargo, para cálculos del déficit
habitacional, tal como ha sido definido en este trabajo, la variable “allegamiento a sitio” tiene poca
213
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
importancia,13 pues resulta impropio considerar los sitios con varias viviendas como afectados por
déficit habitacional.
Puede concluirse que indagar en la relación sitio/vivienda pudiera ser relevante para análisis
socioeconómicos y habitacionales, pero que hacerlo exige considerar las complejidades de esta
relación en la realidad y redefinir el concepto de déficit, planteando que cada unidad doméstica
requiere un sitio exclusivo, más que una vivienda exclusiva.
4.2 Tipo de vivienda (cuadro 6)
En una primera aproximación, esta pregunta puede resultar útil para calcular déficit
cuantitativo y cualitativo. Por cierto, sus potencialidades para tales cómputos dependen de la
consulta y de las categorías de respuesta usadas. Los 20 CPV examinados incluyen una pregunta
sobre tipo de vivienda. Aunque el encabezado (es decir, la consulta) no difiere mayormente, las
alternativas de respuesta sí lo hacen, lo que involucra diferentes posibilidades de captación del
déficit habitacional.
En esta pregunta, la mayor parte de los países no siguen cabalmente las directrices de las
Naciones Unidas (1998, pp 101-104) pues, en vez de concentrarse en tipo genéricos de vivienda
con un nexo claro con la calidad de la misma (vivienda convencional, vivienda básica, unidad
habitacional temporal, unidad habitacional móvil, vivienda semipermanente, caseta sanitaria,
unidad habitacional marginal), se concentran en una combinación de modalidades (arquitectura)
de edificación, que sólo en ciertos casos se vinculan directamente con la calidad de la vivienda.
Salvo en Costa Rica y Panamá (que tienen sólo cuatro y tres categorías de repuesta,
respectivamente) en todos los otros países las categorías de respuesta son 5 o más. De manera
sistemática se encuentran como categorías de respuesta la casa y el apartamento. La casa de
vecindad, con los diferentes apelativos, modalidades y variantes que registra en los países de la
región (casa de inquilinato, cuarto en cuartería, conventillo, cuartería, etc.) también suele
consignarse como categoría específica de respuesta. Es relativamente sistemático que se incluya
como opción un tipo de vivienda que puede ser considerada típica de ciertos contextos territoriales
(choza, rancho, ruca, cabaña, etc. en zonas rurales). También es frecuente incluir alternativas de
clasificación que aluden directamente a la calidad de la vivienda (semipermanente, improvisada,
mediagua, covacha, vivienda en asentamiento irregular, etc.). Finalmente, no es extraño que se
incluyan como categorías de respuesta la vivienda móvil y los locales no destinados para habitación
humana. Un punto que cabe destacar es que, salvo en el CPV de El Salvador, no se incluye como
categoría de respuesta la opción sin vivienda, lo que introduce una incógnita sobre la manera cómo
se captan las personas que viven en la calle (homeless).14
Esta revisión de categorías de respuesta usadas en los CPV recientes de la región permite
confirmar que la pregunta acerca de tipo de vivienda puede aportar información útil para el cálculo
del déficit habitacional, en sus componentes cuantitativo y cualitativo. Esto, porque algunas de las
categorías son indicativas de la calidad de la vivienda. Si la calidad es regular, es decir amerita
algunas mejorías, la vivienda alimentaría el déficit cualitativo. Si la calidad es mala (irrecuperable)
alimentaría el déficit cuantitativo. El examen de las opciones de respuestas de los CPV de la región
13
14
Es más, las encuestas que han trabajado el sitio como unidad de información han encontrado dificultades para definirlo o, al menos
para diferenciar situaciones claramente dispares en la realidad (las tres viviendas que se apiñan en un terreno pequeño en zonas
urbanas, los condominios del tipo comunidad, las viviendas de propietarios e inquilinos en paños rurales, etc.).
Sin duda, las personas que viven en la calle deben ser empadronadas y dada su peculiar, y dramática, condición, han de ser
identificadas como una categoría específica en la que la mayor parte de las consultas sobre vivienda y hogar serían “no aplicables”.
Naciones Unidas (1998) recomienda que en los CPV la información de las personas que viven en la calle sea captada en el módulo
de población (p. 7). Sin embargo, debiera especificarse un mecanismo para su identificación en las preguntas sobre vivienda (por
ejemplo considerar la categoría “vive en la calle” en la consulta sobre tipo de vivienda).
214
CEPAL – SERIE Manuales
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lleva a concluir que con ellas resulta más factible identificar viviendas malas que viviendas
regulares.
Cabe subrayar, en todo caso, que la pregunta por tipo de vivienda no es suficiente para el
cálculo del déficit habitacional porque: (i) en términos conceptuales, esta pregunta no refiere a las
condiciones del interior de la vivienda (no indaga en el hacinamiento ni en los servicios básicos);
(ii) en términos prácticos, las categorías de respuesta suelen ser vagas; de hecho, las dos que
corrientemente representan el grueso del parque habitacional (casa y departamento) son demasiado
amplias y no sirven para una clasificación de calidad habitacional. Lo anterior, no excluye que en
combinación con otras preguntas, la consulta por tipo de vivienda pueda servir para una taxonomía
más precisa de la calidad de la vivienda.
En conclusión, es crucial que las categorías de respuesta de esta pregunta permitan:
(i) diferenciar claramente entre viviendas particulares y colectivas; (ii) identificar un grupo de
viviendas que pueda considerarse deficitaria por definición. Cabe subrayar que las unidades
habitacionales tradicionales de ciertos grupos étnicos o zonas del país (rucas en el caso de los
mapuches en Chile; ranchos en las zonas rurales de varios países de la región) debieran figurar
como categoría de respuesta específicas, pues responden a realidades socioculturales peculiares que
ameritan criterios de evaluación propios.
4.3 Condición de ocupación (cuadro 7)
Prácticamente todos los CPV de la región efectúan una consulta para averiguar la condición
de ocupación de la vivienda; los que no la incorporan explícitamente (por ejemplo, Brasil), la
consideran de manera indirecta mediante otra consulta (por ejemplo, número de ocupantes de la
vivienda). Dado que esta pregunta es utilizada en el cálculo del déficit habitacional, pues las
viviendas desocupadas en el momento del CPV no se consideran en el cálculo, la mera distinción
entre viviendas ocupadas y desocupadas basta para tales propósitos.
Al examinar las alternativas de respuesta de esta pregunta en los CPV de los países de la
región se advierten amplias diferencias. Esta disparidades conducen a una serie de reflexiones. En
primer término, cabe insistir en la conveniencia de recoger información sobre las viviendas
desocupadas, a lo menos en lo que atañe a características observables desde el exterior de la
vivienda (tipo de vivienda y material de los muros y el techo, al menos); esto proporcionaría
algunos elementos de referencia para el trazado de una imagen básica del parque de viviendas
desocupadas. En segundo lugar, corresponde evaluar la confiabilidad de las indagaciones sobre las
“causas de la desocupación”. En varios países de la región se especifica un conjunto de categorías
para clasificar a las viviendas desocupadas, entre ellas: (i) en construcción; (ii) en reparación;
(iii) en alquiler; (iv) destinada a otro uso; (v) para vacaciones, (vi) abandonada, etc.
Pese a la relevante información que puede entregar una desagregación detallada como la
anterior (piénsese, por ejemplo, en la importancia que puede tener para el conocimiento y análisis
del mercado de vivienda secundaria o de pasatiempo) tiende a combinar situaciones disímiles.
Mientras algunas pueden ser observadas por el empadronador (por ejemplo, la vivienda desocupada
que tiene en su exterior un cartel donde se lee “se vende” o “se alquila”), otras requieren de
supuestos o de información adicional (por ejemplo, considerar como desocupadas por vacaciones a
las viviendas sin moradores de un balneario) y otras son residuales (viviendas abandonadas). En
suma, para que la información recogida sobre “causas” de la desocupación de las viviendas sea
confiable, se requiere de una definición precisa y detallada de cada categoría (y de cómo obtener la
información), lo que corrientemente es difícil de lograr en una operación masiva y sin
empadronadores especializados como es el censo.
215
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4.4 Estado
La consulta por estado de la vivienda parece, en primera instancia, una opción evidente para
averiguar la calidad de la misma. Si la pregunta está bien hecha permitiría discriminar entre las
viviendas de calidad satisfactoria, las que presentan deficiencias recuperables y las que tienen
deficiencias irrecuperables. Sin embargo, ningún país de la región incluye en su CPV más reciente
una consulta de este tipo. La razón parece ser simple. La calificación del estado de la vivienda
constituye una tarea compleja y suele involucrar un enorme sesgo subjetivo del empadronador, a
raíz de lo cual la comparabilidad de cada respuesta es incierta. Incluso el uso de encuestadores
especializados en los asuntos de calidad de la vivienda ha arrojado resultados no del todo
satisfactorios (MIDEPLAN, 1995a).
Dos países de la región incorporan alguna consulta que permite evaluar la calidad de la
vivienda en términos generales. Costa Rica califica los materiales de la vivienda, por lo que dicha
opción será examinada cuando se revisen las preguntas sobre calidad de los materiales. Por su
parte, la boleta prevista para el CPV de Cuba de 1990 —que no llegó a efectuarse— contemplaba
una consulta que refería a la “afectación de la estructura”, con la que se pretendía detectar si la
vivienda tenía filtraciones y si estaba “apuntalada” exterior o interiormente. Esta última forma de
encarar el tópico de estado de la vivienda es ingeniosa y podría ser útil, pues alude a condiciones
objetivas de calidad. En virtud de lo anterior, la evaluación que se deduce de ella presenta, en
principio, un grado de comparabilidad mayor que las clasificaciones subjetivas (aquellas que
dependen exclusivamente de la apreciación del empadronador). En todo caso, dado su carácter
primigenio y el hecho de que no cuenta con evidencia empírica de apoyo, una consulta de este tipo
debiera ser probada antes de incluirse en la boleta censal. Por otro lado, cabe la posibilidad de
desarrollar esta modalidad de pregunta sobre la calidad en las averiguaciones sobre los materiales
de la vivienda, como lo han hecho encuestas especializadas (CASEN, Chile). Una discusión en tal
sentido se presentará cuando se examinen las consultas que atañen a los materiales de la vivienda.
4.5 Cantidad de personas
Prácticamente todos los CPV de la región tienen alguna pregunta que capta directamente la
cantidad de personas que hay en la vivienda o cuenta con un mecanismo expedito para hacer dicho
cálculo en el proceso de codificación o como generación de una variable a partir de la base de
microdatos. Dado que es evidente que se trata de una pregunta importante para la estimación del
déficit habitacional, pues, entre otras cosas, es el numerador del indicador de hacinamiento, esta
consulta debe incorporarse en la boleta censal, procurando la obtención de dos variables
directamente incorporadas a la base de datos del CPV: cantidad de personas en la vivienda y
cantidad de personas en cada uno de los hogares de la vivienda.
4.6 Cantidad de cuartos o dormitorios (cuadro 8)
Nuevamente, casi todos los CPV de la región tienen consultas sobre la cantidad de piezas
que hay en la vivienda. Esta información es importante porque, entre otras cosas, suele usarse como
denominador del indicador de hacinamiento. Sobre esta consulta cabe hacer tres precisiones.
La primera es de orden metodológico y dice relación con la unidad de enumeración a la que
se le consulta por la cantidad de piezas. Dado que el hacinamiento es usado para las estimaciones
de vulnerabilidad y que esta última se mide a escala de hogar, suele recomendarse obtener
información sobre la cantidad de piezas por hogar. Sin embargo, si la pregunta se efectúa sólo a
escala de hogar, las viviendas que tienen más de un hogar pueden registrar cifras de cantidad de
piezas distorsionadas por un efecto de contabilización múltiple (si en una vivienda con tres hogares
todos ellos usan una determinada pieza, ésta se contabilizará tres veces si se efectúa el cómputo de
216
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
las piezas de la vivienda mediante la simple agregación de los resultados a escala de hogar). Puede
concluirse que la pregunta sobre cantidad de cuartos debe efectuarse tanto para viviendas como
para hogares.
La segunda también es orden metodológico y concierne a la condición de exclusividad de las
piezas. Un determinado recinto dentro de una vivienda puede ser multifuncional y, por tanto, la
decisión sobre cómo efectuar la pregunta decidirá la condición en que dicho recinto se registra. La
imposición de un criterio de exclusividad de uso probablemente sea más riguroso en la detección de
condiciones habitacionales precarias; sin embargo puede ser una exigencia demasiado alta para los
estilos de vida de numerosos grupos de la población y, además, puede originar dificultades para el
cálculo de indicadores (el caso de la viviendas sin dormitorio exclusivo, que se comenta a
continuación).
La tercera es de orden sustantivo y atañe a la discusión sobre el tipo de cuarto relevante para
los estudios sobre déficit habitacional. En principio, los cálculos de hacinamiento requieren datos
sobre la cantidad de dormitorios. Esto obliga a tomar decisiones operativas en los casos de las
viviendas que no tienen dormitorios (por ejemplo, considerarlas con hacinamiento por definición).
Un cuarto asunto que puede ser considerado en este examen de las preguntas sobre cantidad
de cuartos y dormitorios, es el relativo a la idoneidad de estas cifras como indicador de los índices
de hacinamiento. Dado que la alternativa conceptual al recinto (dormitorio) como denominador del
cálculo es la cama, antecedentes de esto último sólo se han obtenido a escala de hogar en los
módulos sobre equipamiento. Si se considera más apropiado trabajar con esta variable, nuevamente
hay que tener en cuenta las complicaciones que supone, en las viviendas con más de un hogar,
preguntar por hogar y luego agregar por vivienda.
4.7 Superficie y año de construcción
Ningún CPV de la región consulta por la superficie de la vivienda. Aunque en principio tal
información parece relevante —por ejemplo, es el denominador más idóneo para los cálculos de
hacinamiento—, existe la convicción de que tal consulta resulta demasiado compleja para una
operación masiva como la censal. Lo anterior, por el desconocimiento de los empadronados de
dicho antecedente y la imposibilidad de efectuar un cálculo durante la misma operación censal.
El año de construcción de la vivienda, en cambio, es una consulta frecuente en los CPV de la
región. Esta pregunta aporta información útil para análisis habitacionales —incluyendo el estudio
del déficit habitacional, pues puede contribuir a la detección de viviendas deficitarias. Sin embargo,
los datos que proporciona presentan debilidades. La principal es el alto grado de desconocimiento
de este antecedente por parte de los moradores, sobre todo en el caso de viviendas antiguas o de
viviendas alquiladas. Así, las respuestas suelen tener un margen importante de incertidumbre o un
alto porcentaje de omisión. De otro lado, homologar mecánicamente antiguedad con calidad resulta
inconducente, pues tal identidad suele no verificarse en la realidad. Adicionalmente, por un proceso
de selección natural, las viviendas viejas deterioradas son renovadas, por lo que las que persisten
suelen ser representativas de “las mejores viviendas” de su cohorte.
217
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4.8 Tipo de los materiales (muro, piso y techo) (cuadro 9)
Prácticamente todos los CPV incluyen consultas sobre los materiales de los muros, los pisos
y el techo. Esta realidad, junto a la convicción de que la materialidad es, en términos estrictos, la
dimensión más acotada —y según algunos enfoques, la única—, de la calidad de la vivienda, ha
hecho que con base en los datos que proporcionan estas preguntas se construyan la mayoría de los
índices de calidad de la vivienda (ver por ejemplo, INDEC, 1998).
Examinando las preguntas de materialidad efectuadas en los últimos CPV de población se
advierte un conjunto de alternativas comunes y otro de opciones dispares (que dice relación con los
materiales y las modalidades de construcción autóctonas). Dentro de las alternativas comunes están
el ladrillo, el cemento-concreto, la madera y el adobe para los muros; la tierra, la madera, la
cerámica, el ladrillo y el cemento para el piso; el concreto, las tejas de cerámica o madera y el zinc
para el techo.
Con la excepción de Costa Rica, la opciones de respuesta de las consultas sobre materialidad
de las viviendas son, en principio, no valorativas, vale decir, no se complementan con juicios sobre
el estado del material. Esto último genera dudas sobre la idoneidad de estas preguntas en el caso de
alternativas de respuesta vagas. Un ejemplo claro de esto último es el caso de la madera, pues como
categoría de respuesta genérica resulta casi imposible usarla para calificar la calidad de la
construcción, ya que dependiendo de su estado puede considerársele un material satisfactorio o
deficiente de construcción.
Otro problema que presenta el uso de estas preguntas para evaluar la calidad de la vivienda
es el hecho que los materiales de construcción apropiados dependen del contexto geográfico y
climático; lo que en algunas naciones o regiones puede ser un material adecuado, en otras puede
considerarse precario. Cabe subrayar que este último punto no es susceptible de resolverse
mediante recomendaciones de criterios internacionales, pues corresponde a los técnicos de los
países establecer la idoneidad de cada material a escala nacional y subnacional.
Habida cuenta de la importancia de estas consultas y de su inclusión generalizada en los
CPV de población y vivienda de la región cabría efectuar dos recomendaciones generales para
potenciar su uso en los cálculos de déficit habitacional.
En primer lugar, es necesario distinguir claramente en las opciones de respuesta entre
materiales que se diferencian en términos de calidad. Una prioridad es no combinar en una sola
categoría materiales cuya evaluación depende de la región del país.
En segundo lugar, parece conveniente explorar la posibilidad de introducir criterios de
calificación del estado de los materiales. Aunque algunos podrían considerarse inherentemente
deficientes (por ejemplo, desechos en los muros, o tierra en el piso), una buena parte de las
opciones de respuesta no permite una calificación certera, tal como lo ilustra el caso de la madera
como material de los muros. El CPV de Costa Rica, 1984, ilustra un diseño para implementar esta
recomendación. Sin embargo, a la luz de la reflexión efectuada al examinar la consulta sobre estado
de la vivienda, parecería apropiado intentar objetivar los criterios para la calificación del estado del
material. Algunos de estos criterios pueden derivarse de la simple observación: la presencia de
grietas profundas, de inclinación marcada, de perforaciones o evidencias de desmoronamiento en
los muros; la combinación irregular de materiales distintos en el techo; la existencia de boquetes en
el techo; el uso de materiales ligeros o de desecho y la observación de filtraciones o goteras
evidentes en muros, pisos o techos. Otros pueden derivarse de consultas a los empadronados
relativas a los riesgos percibidos en caso de movimientos sísmicos, lluvias o ráfagas de viento.
Cualquiera sea la opción que se adopte, es indudable que este esfuerzo de calificación, no obstante
su pertinencia teórica, reviste riesgos por las dificultades que históricamente ha tenido la
218
CEPAL – SERIE Manuales
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evaluación del estado de la vivienda o sus materiales. En este sentido, pruebas pilotos para definir
los criterios y la modalidad de consulta más pertinente parecen recomendables.
4.9
Disponibilidad de servicios básicos (agua, eliminación de
excretas, alumbrado) (cuadro 10)
Los CPV de la región usualmente contienen varias consultas sobre la disponibilidad de
servicios básicos. Aunque los servicios sobre los cuales se indaga difieren entre países, las
consultas sobre disponibilidad de agua, sistema de eliminación de excretas y electricidad están en
prácticamente todos los CPV.
4.9.1
El agua
La pregunta sobre la disponibilidad de agua15 suele tener dos componentes: el acceso y la
procedencia. A grandes rasgos, el acceso permite segmentar las viviendas en tres grandes grupos:
(i) las que cuentan con cañería dentro de la vivienda; (ii) las que cuentan con cañería dentro del
sitio pero fuera de la vivienda; (iii) las que obtienen el agua fuera del sitio (sea de grifo, camión
aljibe, río u otro medio). En algunos países, esta consulta ha sido más elemental, indagando sólo
sobre la existencia de conexión de la vivienda con una red de distribución de agua potable
(Guatemala, 1994). Por su parte, la procedencia permite identificar, a grosso modo, la fuente del
agua que usan en la vivienda. Con esta pregunta se procura captar la cobertura de los acueductos (o
redes de cañerías de agua) públicos y privados de agua potable e identificar la importancia de otras
fuentes de abastecimiento (pozos, camiones, aguateros, ríos, lluvia, etc.).
Para efectos del cálculo del déficit habitacional, la pregunta debiera permitir identificar las
viviendas que no cuentan con un sistema satisfactorio (higiénico y regular) de provisión de agua
potable. Ahora bien, la aplicación rígida de este objetivo puede exceder los límites que suelen
establecerse para evaluar la calidad de una vivienda. Por ejemplo, la regularidad del servicio
depende del funcionamiento de la empresa a cargo de la distribución del líquido vital y de las
condiciones climáticas. Podría concluirse que eliminar la condición de provisión regular es
razonable, porque, entre otras cosas, prácticamente ningún país de la región indaga al respecto en el
CPV. Concentrarse en la existencia de un sistema de abastecimiento de agua satisfactorio dentro de
la vivienda, conduce, de manera más o menos evidente, a segmentar las viviendas en tres: (i) las
que están conectadas a un acueducto y que tienen cañería dentro de la vivienda (viviendas sin
problemas de provisión); (ii) las que están conectadas a un acueducto, pero que tienen cañería fuera
de la vivienda (sólo dentro del sitio, lo que constituiría una deficiencia); (iii) las que no están
conectadas a acueducto (las que, definitivamente, serían deficitarias). Una pregunta con tales
categorías de respuesta sería fácil de efectuar y de contestar. Sin embargo, su simpleza podría
generar problemas, sobre todo por la homologación de acueducto con abastecimiento de agua de
buena calidad. En muchos países tal identidad puede resultar quimérica por lo dificultoso y oneroso
que suele ser la extensión de los acueductos. Por ejemplo, en zonas rurales un motor eléctrico para
la obtención de agua desde una napa subterránea puede resultar ser un sistema tan adecuado como
la conexión a la red de agua potable.
A guisa de conclusión, pueden presentarse dos alternativas extremas. De una parte está la
consulta que divide a las viviendas en dos grupos: (i) las que cuentan con cañería de agua potable
15
La definición del tipo de agua respecto del que se preguntará no es trivial. La fuente del agua usada para regar puede ser totalmente
distinta de la usada para beber. Como el propósito de la consulta es indagar sobre la eventual conexión de la vivienda a un sistema
de abastecimiento mecánico de agua, es recomendable especificar que la pregunta refiere al agua usada para cocinar. Referir al agua
usada para beber también puede ser recomendable, pero en algunos países de la región el abastecimiento de agua por cañería no
impide que la gente prefiera el agua embotellada por razones de seguridad sanitaria. En este último caso, referir la pregunta al agua
para beber puede conducir a subestimar la cobertura del sistema de tuberías de agua.
219
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
dentro de la vivienda (provenga el agua de acueducto, de pozo o de río); (ii) las que no cuentan con
cañería dentro de la vivienda (deficitarias). De otra parte está una pregunta que intenta combinar el
acceso con la procedencia y que, por tanto, cuenta con un número muy superior de categorías de
respuesta. Un ejemplo de consulta de este tipo es la del CPV de Panamá, 1990. Esta contempla 12
categorías de respuesta: tres de ellas corresponden a acueducto dentro de la vivienda (sea de la
empresa pública, de la comunidad o privado); otras tres corresponden a acueducto fuera de la
vivienda y las seis restantes corresponden a sistemas que no requieren cañería (pozo sanitario;
brocal no protegido; agua lluvia; pozo superficial, río, carro cisterna). Por cierto, cabe la
posibilidad de mantener la opción seguida por varios países de la región en su último CPV, que es
realizar dos consultas (abastecimiento y medio) con un número reducido de categorías de respuesta;
usando ambas pueden elaborarse, en la base de microdatos del CPV, indicadores sintéticos sobre la
provisión de agua de las viviendas. En conclusión, el criterio básico que debe satisfacer la consulta
atinente a agua potable en el CPV es que permita identificar viviendas que pudiendo estar
conectadas a una red de distribución de agua potable no lo están.16
4.9.2
La eliminación de aguas servidas y excretas
La pregunta sobre sistema de eliminación de excretas reviste una complejidad similar a la de
abastecimiento de agua potable.17 Cabe consignar es que en varios países la consulta es más amplia,
ya que apunta a la evacuación general de las aguas servidas (no sólo la descarga del excusado). Sin
embargo, el tipo de eliminación de W.C. parece ser el factor crucial para evaluar la higiene del
espacio interno de la vivienda.
En este caso, las alternativas de respuesta suelen ser menos, pues además de la conexión al
alcantarillado (o cloaca) y la foza séptica, que se repiten en prácticamente todos los países,
normalmente se incluyen dos o tres opciones más que denotan carencia (pozo negro, letrina, no
tiene). Dado que los nombres de los sistemas usados para la evacuación de excretas varían de país
en país, el principal criterio que debe satisfacer la pregunta sobre evacuación de excretas (o aguas
servidas) y sus categorías de respuesta es distinguir entre viviendas con buen y mal sistema de
evacuación de excretas, lo que debe ser definido por especialistas y con arreglo a criterios
nacionales comparables con los otros países.
Sobre el mismo tema, en general los CPV indagan en el tópico atinente a la exclusividad de
uso del servicio sanitario. No inquieren, en cambio, sobre su localización dentro de la vivienda (por
ejemplo si el servicio sanitario está o no en el “patio”). En lo que atañe a la exclusividad, que el
baño sea de uso compartido no es indicativo de la calidad del sistema de evacuación de excretas.
Un asunto distinto es la interpretación del dato sobre las viviendas que no cuentan con un sistema
de eliminación de excretas, pues lo anterior puede ser un claro signo de precariedad o solamente
una particular configuración arquitectónica (por ejemplo, los edificios de departamentos con baños
compartidos).
Pese a la complejidad de las disquisiciones que pueden efectuarse sobre la forma de cómo
consultar sobre este tópico, hay aproximaciones concretas bastantes simples. En el CPV mexicano
de 1990, por ejemplo, hay tres preguntas sobre este tópico. La primera inquiere sobre el tipo de
drenaje (disposición de las aguas servidas) de la vivienda y tiene 4 categorías de respuesta: (i)
conectado al de la calle (alcantarillado); (ii) conectado a fosa séptica; (iii) con desagüe a suelo, río
16
17
Un punto que no se discutió, pero que indudablemente puede ser controversial, es la unidad de referencia de la consulta sobre
disponibilidad de agua potable. Aunque las recomendaciones internacionales plantean que debe efectuarse a escala de vivienda,
algunos censos la realizan a escala de hogar, en el entendido de que en viviendas con más de un hogar, el sistema de la vivienda no
es forzosamente compartido por todos los hogares. Dada la validez de este argumento, la pregunta puede realizarse a escala de
hogar, pero el censo debe permitir imputar los datos de un hogar (el hogar principal) a la vivienda.
En esta pregunta también se presentan dudas sobre la unidad de enumeración que le corresponde. La solución debe seguir un
razonamiento similar al expuesto para el caso del abastecimiento de agua potable.
220
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
o lago; (iv) no tiene. La segunda y la tercera se refieren al excusado e identifican si cuenta o no
cuenta con aquel; en el caso de tener se pregunta si el excusado cuenta con conexión de agua. Este
sistema de consulta tiene dos ventajas. De una parte, es muy simple y segmenta a la viviendas en
dos grupos claramente diferenciados (con o sin sistema satisfactorio de evacuación de aguas
servidas). De otra parte, al obtener información sobre drenaje y excusado permitiría identificar
viviendas con buen sistema de drenaje pero sin excusado por razones arquitectónicas.
4.9.3
La electricidad
Finalmente, en lo que concierne a la disponibilidad de electricidad, suele obtenerse la
información pertinente mediante una consulta simple y, corrientemente, con sólo dos categorías de
respuesta, mutuamente excluyentes (tiene o no tiene electricidad o luz eléctrica). Para efectos de
verificar el acceso a servicios básicos de la vivienda, con esta dicotomía es suficiente. Aunque se
ha especulado sobre la necesidad de distinguir entre aquellos que cuentan con luz eléctrica porque
se hallan conectados formalmente con la red y aquellos que se han conectado ilegalmente
(“colgado”) de la red, la posibilidad de efectuar tal distinción es remota, porque difícilmente el
informante declarará esta última situación. Así las cosas, aunque de manera ilegal, estas viviendas
cubren este servicio básico.
4.10 Relación de parentesco (cuadro 11)
Pese a ser un tópico que se repite en prácticamente todos los CPV, hay variaciones en la
pregunta usada para captarlo. En todos los países el parentesco se define en función de una persona
pivote, que corresponde al jefe de vivienda, de hogar o de familia, dependiendo del país. En la
mayoría de los casos se identifican varios tipos de parentescos (cónyuge, hijos, padres, suegros,
abuelos, nietos, etc.), se agrupan los otros parentescos en una categoría residual (otro pariente) y
los no parientes son desagregados de maneras muy diversas. En algunos países, todos los no
parientes se clasifican en una categoría residual (Panamá, 1990). En otros, en cambio, los no
parientes se clasifican en varias categorías. Brasil, 1991 representa el caso más detallado: allegado;
pensionista; empleado doméstico, pariente del empleado. Entre estos dos casos extremos, la mayor
parte de los países opta por distinguir, al menos, entre los empleados domésticos y otros no
parientes.
El censo de Honduras, 1988 es el único que intenta captar vínculos de parentesco entre
integrantes del hogar distintos del jefe de hogar. Específicamente, para los hijos(as) del jefe de
hogar que están casados, se procura identificar a su cónyuge e hijos; esto se logra en el proceso de
anotación de los integrantes del hogar, pues hay una instrucción precisa de distinguir entre hijos(as)
solteros e hijos(as) casados del jefe de hogar y que bajo cada uno de estos últimos han de anotarse
su cónyuge e hijos. El procedimiento es ingenioso y útil en términos sustantivos, pues apunta a la
delimitación de núcleos familiares distintos al encabezado por el jefe de hogar y que, por ende,
pueden constituir una unidad doméstica con su respectivo requerimiento de vivienda individual. Sin
embargo, una evaluación de los problemas que presentó la pregunta en el terreno y de sus
resultados es necesaria antes de replicarla en otros CPV.
Dado que la consulta por relación de parentesco escapa a los tópicos de un censo de
vivienda, y que está siendo considerada en el análisis sólo por su eventual utilidad para la
identificación de unidades domésticas, sólo cabe subrayar que la potencialidad de esta pregunta
para el logro de este último propósito aumenta con el grado de desagregación de las catergorías de
respuesta. Asimismo, la indagación sobre relaciones de parentesco adicionales a las que hay con el
jefe de hogar, al estilo de lo hecho en Honduras, puede constituir un avance poderoso para la
delimitación de unidades domésticas dentro de los hogares.
221
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
5.
La medición del déficit habitacional mediante información
censal: recomendaciones de preguntas e indicadores
5.1 Un ejercicio ilustrativo preliminar
Dado que el déficit total corresponde a la suma de déficit cuantitativo y déficit cualitativo, la
mera diferencia entre hogares y viviendas (familias y domicilios en Brasil) sin deficiencias da
origen al déficit cuantitativo; la cantidad de viviendas con deficiencias recuperables —que puede
derivarse de la publicación del CPV, con base en uno o más de los indicadores antes expuestos
dependiendo de los tabulados que hayan sido publicados— establece el déficit cualitativo.
Siguiendo este raciocinio, en el anexo se presentan estimaciones elementales del déficit
habitacional de varios países de la región. Estas estimaciones se efectuaron sólo con la información
proporcionada en las publicaciones oficiales de los censos y, en ese sentido, siguen la lógica de las
más recientes estimaciones internacionales efectuadas en la región (CEPAL, 1995, “Alojar el
desarrollo”; Schweitzer, 1995).
Como se puede apreciar, dependiendo de simple opciones metodológicas, los resultados
pueden variar notablemente, por lo que efectuar comparaciones internacionales sin contar con una
metodología estándar, o al menos compatible, puede resultar una empresa inoficiosa. Asimismo, la
ausencia de una metodología estándar da lugar a estimaciones muy diversas dentro de un mismo
país, lo que puede prestarse para manejos inapropiados y confusión en el proceso de asignación de
recursos.
Una breve inspección de la cifras permite concluir que la información sobre tipo de vivienda,
tal como se ha recogido en los últimos censos de población y vivienda, arroja niveles ínfimos,
obviamente subestimados, de déficit habitacional cuantitativo y, definitivamente, no sirve para
captar el déficit cualitativo. Esto último no resulta extraño, pues el déficit cualitativo se deriva de
deficiencias parciales (de materialidad, espacio o servicios) que una consulta que considera a la
vivienda en su integridad —como es la de tipo de vivienda18— difícilmente puede capturar.
De la misma manera, el escrutinio de los cálculos indica que las estimaciones de déficit
cualitativo usando un indicador exigente de servicios —como es la disponibilidad de agua potable
entubada dentro de la vivienda— arroja niveles de déficit habitacional cualitativo muy altos, casi
con toda seguridad sobreestimados. En cambio, cuando se usa un indicador de servicios menos
exigente —por ejemplo, simplemente la existencia de conexión de la vivienda a una red de agua,
sin indagar si la tubería está dentro o fuera de la vivienda, como ocurre en el CPV de Guatemala,
1994— el déficit cualitativo que se obtiene puede ser inferior al que se obtiene usando indicadores
de materialidad.
Un caso extraordinario es el de Costa Rica, cuyo uso de criterios de evaluación para los
materiales arrojó cifras de déficit muy superiores a los que se obtuvieron con las variables clásicas
de tipo de vivienda y de servicios (incluso la combinación de estas dos últimas). Por cierto, lo
anterior muestra que la evaluación en terreno logra discriminar, pero de allí no puede deducirse que
esta discriminación es idónea.
En síntesis, el ejercicio confirma las dificultades que supone el cálculo y la comparación
internacional de las cifras de déficit habitacional, lo que reitera la importancia de contar con
18
La pregunta tipo de vivienda en Brasil es peculiar, pues considera también el medio donde se localiza (por ejemplo: casa aislada o
en condominio; en conjunto residencial popular o en aglomerado subnormal), lo que hace posible una distinción preliminar entre
casas con deficiencias recuperables (en conjunto residencial popular) y con deficiencias irrecuperables (en aglomerado subnormal).
222
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
algunos procedimientos estandarizados para su cálculo que operen sobre la base de una masa de
información común en todos los CPV.
5.2 Las preguntas: pertinencia y recomendaciones
Considerando la discusión efectuada en el cuerpo del documento y los resultados del
ejercicio presentado en el punto 5.1, es posible identificar un conjunto de recomendaciones
relativas a las preguntas que cabe incluir en los CPV para efectos de la medición del déficit
habitacional. Junto a lo anterior es posible sugerir una aproximación a indicadores útiles para el
calculo de este déficit. Finalmente, es oportuna una reflexión final sobre las publicaciones oficiales
y las ventajas de operar con las bases de microdatos.
Consultas
• Viviendas en el sitio
• No es necesaria.
• Su inclusión entrañaría la incorporación de un ámbito escasamente abordado en los
CPV, como es el sitio.
• Sin embargo, en algunos países, su inclusión permitiría detectar modalidades de
solución del déficit habitacional que pueden ser consideradas precarias; si se
incluye una pregunta de este tipo hay que distinguir específicamente estas
modalidades de otras que no revisten precariedad (algunos tipos de condominio,
por ejemplo).
• Número de unidades domésticas (hogares, en la mayor parte de la práctica censal)
• Debe efectuarse, pues aporta la información sobre necesidades habitacionales.
• Al menos debe identificarse y considerarse como entidad de enumeración la unidad
doméstica hogar.
• Conviene procurar uniformar la definición de hogar (por ejemplo, compartir una
vivienda, tener un presupuesto de alimentos común y/o preparar alimentos de
manera compartida).
• Es necesario establecer un ordenamiento (jerarquía) entre los hogares de una
misma vivienda. Para tales efectos puede usarse un procedimiento de
autoidentificación de los hogares moradores de la vivienda (tal como suele hacerse
para identificar al jefe de hogar) o utilizar criterios objetivos (tenencia,
dependencia económica, edad del jefe de hogar, parentesco entre los jefes de
hogar, etc.).
• Una sofisticación adicional, pero relevante si se logra efectuar correctamente, es la
identificación de núcleos familiares dentro de los hogares (por ejemplo parejas,
sobre todo si tienen hijos, adicionales a la del jefe de hogar y su cónyuge). Por
ejemplo, en el CPV de Brasil, 1991 (formulario ampliado), que no distingue entre
vivienda y hogar, se contabilizan familias (hasta 5 adicional a la del jefe de
domicilio) dentro de las viviendas (aunque no se les considera como unidad de
enumeración).
• En cualquier caso, la pregunta de parentesco debe permitir, mediante su
procesamiento ex-post, indagar en la existencia de unidades domésticas dentro de
los hogares.
•
Tipo de vivienda
• Debe efectuarse, pues tienen la potencialidad de identificar viviendas con
deficiencias.
223
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
•
•
•
•
•
•
•
224
Debe exponer adecuadamente una tipología amplia de viviendas donde se
especifiquen por separado, al menos, las construcciones que en principio pueden
considerarse permanentes (casas, departamentos, piezas de vecindad), las que, por
definición, son semipermanentes o irregulares (chabolas, mediaguas, chozas,
locales no destinados a habitación humana, etc.) y las tradicionales de grupos
étnicos (viviendas indígenas típicas).
• Opciones de respuesta que consideran la ubicación de la vivienda para clasificar su
tipo (el caso de Brasil, 1991) resultan muy atractivas, porque permiten la
localización de los asentamientos irregulares (que constituyen una unidad
geosocial relevante para las políticas públicas). Sin embargo, en términos
operativos su puesta en práctica entraña riesgos relacionados con la noción de tipo
de asentamiento, la probabilidad de heterogeneidad habitacional dentro de los
asentamientos y dificultades de clasificación y contabilización por parte de los
empadronadores.
Condición de ocupación
• Debe efectuarse, pues las viviendas desocupadas no se deben considerar en el
parque de viviendas aptas para la habitación humana.
• Para efectos del cálculo del déficit habitacional sólo basta con una pregunta que
diferencie entre viviendas ocupadas y desocupadas al momento del censo. Las
razones de la desocupación, así como la diferenciación entre viviendas ocupadas
con moradores ausentes y desocupadas, no son relevantes para el cálculo.
Estado de la vivienda
• No es necesario efectuarla, pues la experiencia indica que sus resultados presentan
un amplio margen de incertidumbre y no da cuenta de las dimensiones específicas
de la calidad de la vivienda.
• Si se efectúa, parece conveniente preferir criterios objetivos para calificar el estado
de la vivienda por sobre criterios que dependen básicamente de la subjetividad del
empadronador o del informante. La existencia de fallas estructurales; de riesgos de
derrumbre; de filtraciones generalizadas, de goteras durante las lluvias, etc. pueden
ser algunos de estos criterios (en el sentido de que indican un estado de la vivienda
deficiente).
Tenencia
• No es necesaria para el cómputo de déficit habitacional.
• Puede usarse para estimaciones de demanda habitacional. Por lo mismo, debe
efectuarse a escala de hogar.
Cantidad de personas
• Debe efectuarse, pues proporciona información necesaria para los cálculos de
hacinamiento.
• Siempre debe ser posible obtener las personas por hogar y por vivienda.
Cantidad de cuartos o dormitorios
• Debe efectuarse, pues proporciona información necesaria para los cálculos de
hacinamiento.
• Siempre debe ser posible obtener los cuartos o dormitorios por hogar y por
vivienda.
Superficie
• No es necesario efectuarla.
• Si se efectúa, hay serios riesgos de error o ignorancia por parte de los
empadronados.
CEPAL – SERIE Manuales
•
•
•
Nº 1
Tipo (calidad) de los materiales (muro, piso y techo)
• Deben efectuarse, pues la materialidad es una dimensión indiscutida de la calidad
de la vivienda.
• Materiales que revisten intrísecamente calidad distinta deben ser especificados por
separado.
• Cabe explorar la conveniencia de introducir criterios objetivos para evaluar el
estado del material.
Disponibilidad de servicios básicos (agua, eliminación de excretas, alumbrado)
• Deben efectuarse, pues razones sustantivas y metodológicas llevan a concluir que
la disponibilidad de un conjunto elemental de servicios es un atributo de calidad de
la vivienda.
• Las consultas y las categorías de respuesta deben permitir identificar a las
viviendas que no cuentan con tales servicios y que se encuentran en condiciones de
emplazamiento aptas para obtenerlos mediante redes.
• Las categorías de respuesta deben especificar medios y fuentes de suministro que
tienen peculiaridades geográficas.
Relación de parentesco
• Debe hacerse, pues puede contribuir a la identificación de unidades domésticas
dentro de los hogares.
• Conviene un alto grado de detalle en las categorías de respuesta.
• De ser posible, agrupaciones de parentescos entre miembros del hogar distintos del
jefe permitiría mejorar la identificación de unidades domésticas dentro de los
hogares; en particular la detección de parejas con hijos distintas a las del jefe de
hogar.
5.3 Indicadores
Para el déficit cuantitativo:
• Número de hogares o de unidades domésticas.
•
Número de viviendas con deficiencias irrecuperables: estas útimas deben ser
identificadas de acuerdo a especificaciones nacionales, pero debieran deducirse de
la pregunta por tipo de vivienda (todas las irregulares) y calidad de los materiales
de construcción de la vivienda. La combinación de ambas consultas debiera
permitir detectar las viviendas que se clasifican en categorías “vagas” (casas,
departamentos) y que tienen deficiencias tan graves —por ejemplo, aquellas con
muros de tan mala calidad que podrían considerarse en riesgo inminente de
derrumbre— que ameritan la demolición del inmueble y su reemplazo. Esto último
exige que las preguntas sobre la calidad de los materiales profundicen la
indagación que puede desprenderse de una pregunta sobre tipo de vivienda bien
hecha (es decir, aquella que apunta a detectar todas las viviendas irregulares).
Para el déficit cualitativo:
• Calidad del espacio disponible por morador: hacinamiento medido como número
de moradores sobre la cantidad de piezas, dormitorios o camas. El cociente que
parece tener mayor comparabilidad en la región es el de moradores sobre
dormitorios. Debe ser calculado a escala de vivienda. Aunque cualquier cifra puede
resultar discutible, debiera haber consenso en que más de tres personas por
dormitorio es signo de hacinamiento (MIDEPLAN, 1995b; Prémoli, 1988).
225
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
•
Calidad de los materiales de la vivienda: Una pregunta bien hecha permite
identificar materiales que por definición pueden considerarse deficientes; sin
embargo, por si sola difícilmente podrá captar la calidad de materiales “vagos”.
Para esto último se requiere algún intento de clasificación del estado de los
materiales, idealmente basado en criterios objetivos. En términos metodológicos,
puede construirse con los materiales de techo, muros y piso un índice, dicotómico o
sumatorio, que clasifique a todas las viviendas según la calidad de sus materiales.
Clasificarían con déficit cualitativo aquellas que tienen deficiencias, pero que su
gravedad amerita reparaciones y no demolición del inmueble.
•
Disponibilidad de servicios básicos: La experiencia indica que al menos tres
servicios debieran ser considerados (agua potable, eliminación de aguas servidas,
electricidad) pues, además de su relevancia para el logro de condiciones sanitarias
satisfactorias en la vivienda, suelen ser ofrecidos mediante redes conectadas a las
viviendas. En general, resulta más sencillo clasificar la calidad de la disponibilidad
de estos servicios que la calidad de los materiales de la viviendas. Al igual que en
este último caso, en términos metodológicos la opción más conveniente pareciera
ser la elaboración de un índice que clasifique integralmente a las viviendas según
las modalidades de obtención de estos servicios básicos. Cabe subrayar que la
deficiencia en este plano debiera considerarse recuperable por definición, pues
siempre es posible mejorar el sistema de prestación de servicios básicos. Por tanto,
las deficiencias en materia de servicios básicos llevarían a clasificar las viviendas
en condiciones de déficit cualitativo. Otro punto que cabe relevar es el hecho que
el distingo urbano/rural puede constituir una especificidad territorial importante
para la evaluación de los sistemas de provisión de servicios básicos de las
viviendas. Mientras la conexión a redes puede constituir un requisito elemental de
calidad en zonas urbanas, en el ámbito rural esto último puede resultar exagerado.
Una decisión final sobre este punto debe ser adoptada por los analistas nacionales.
6. Conclusiones y comentarios finales
Los tabulados publicados —que hasta hace poco constituían prácticamente la única
información censal disponible para los usuarios— suelen ser insuficientes para el cómputo del
déficit habitacional. En particular, la falta de tabulados de varias entradas que integren las distintas
dimensiones de la materialidad y de la disponibilidad de servicios es un obstáculo. No obstante, la
experiencia de varias publicaciones nacionales demuestra que elaborar y difundir estos tabulados
en las publicaciones oficiales es factible. En la misma línea, publicar tabulados que permitan el
cálculo del hacinamiento sería un aporte adicional a las estimaciones del déficit habitacional.
Ahora bien, es claro que incluso introduciendo numerosas mejorías en la publicación de la
información censal, la opción de trabajar directamente con las bases de microdatos censales
permite un análisis mucho más detallado y relevante del déficit habitacional, pues:
•
•
•
226
haría posible la indagación sobre la existencia de unidades domésticas dentro de los
hogares
permitiría la construcción de índices sintéticos sobre la calidad de la vivienda; los
datos que publica el CPV normalmente ofrecen una información que hace factible
clasificaciones rudimentarias
daría mucha más flexibilidad para la especificación territorial de los parámetros de las
variables involucradas en el cálculo del déficit habitacional
CEPAL – SERIE Manuales
•
•
•
Nº 1
permitiría descripciones y análisis de los grupos afectados por el déficit habitacional,
sea cuantitativo o cualitativo.
haría factible el diagnóstico del déficit habitacional hasta unidades administrativas
pequeñas, suministrando a los gobiernos locales valiosos antecedentes para la
asignación de sus recursos
permitiría la operación de metodologías más complejas, que procuran integrar en una
sola matriz el déficit cuantitativo y el cualitativo (CELADE, 1996).
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227
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Anexo
Cuadro 1
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: TÓPICOS SOBRE CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS
VIVIENDAS INCLUIDOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CENSOS NACIONALES DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países y años censales Localización
Argentina 1980
Argentina 1991
Bolivia 1976
Bolivia 1992
Brasil 1980
Brasil 1990
Colombia 1985
Colombia 1993
Costa Rica 1973
Costa Rica 1984
Cuba 1970
Cuba 1981
Chile 1982
Chile 1992
Ecuador 1982
Ecuador 1990
El Salvador 1971
El Salvador 1992
Guatemala 1981
Guatemala 1994
Haití 1971
Haití 1982
Honduras 1974
Honduras 1988
México 1980
México 1990
Nicaragua 1971
Nicaragua 1995
Panamá 1980
Panamá 1990
Paraguay 1982
Paraguay 1992
Perú 1981
Perú 1993
Rep. Dominicana 1981
Rep. Dominicana 1993
Uruguay 1985
Uruguay 1995
Venezuela 1982
Venezuela 1990
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Condición
de
ocupación
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X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Tenencia
X(*)
X
X
X
Número
de piezas
X(*)
X(*)
X(a)
X(a)
X(*)
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X(*)
X
X
X(*)
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X(a)
X
X
X
X
X(*)
X
X
X(*)
X
X(*)
X
X(*)
X
X
X
X
X
X(**)
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X
X(**)
X(**)
X
X(**)
X
X(**)
Uso no
habitacional de la
vivienda
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: La cruz indica que el tópico se incluyó en la boleta censal.
(*) Tópico correspondiente al módulo de Hogar.
(**) Tópico presente en los módulos de Hogar y de Vivienda.
a
Tópico contenido en el de condición de ocupación.
228
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Superficie de
uso
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 2
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: TÓPICOS SOBRE CALIDAD MATERIAL DE LAS VIVIENDAS
INCLUIDOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CENSOS NACIONALES DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países y años
censales
Argentina 1980
Argentina 1991
Bolivia 1976
Bolivia 1992
Brasil 1980
Brasil 1990
Colombia 1985
Colombia 1993
Costa Rica 1973
Costa Rica 1984
Cuba 1970
Cuba 1981
Chile 1982
Chile 1992
Ecuador 1982
Ecuador 1990
El Salvador 1971
El Salvador 1992
Guatemala 1981
Guatemala 1994
Haití 1971
Haití 1982
Honduras 1974
Honduras 1988
México 1980
México 1990
Nicaragua 1971
Nicaragua 1995
Panamá 1980
Panamá 1990
Paraguay 1982
Paraguay 1992
Perú 1981
Perú 1993
República
Dominicana 1981
República
Dominicana 1993
Uruguay 1985
Uruguay 1995
Venezuela 1982
Venezuela 1990
Material de
Material de
Material de
Año o
Estado
Construida
construcción construcción construcción período de
de la
para fines
de muros
de pisos
de techos
consvivienda habitacionales
exteriores
trucción
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: La cruz indica que el tópico se incluyó en la boleta censal.
(*) Tópico correspondiente al módulo de Hogar.
(*) Tópico presente en los módulos de Hogar y de Vivienda.
229
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 3
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: TÓPICOS SOBRE SERVICIOS BÁSICOS DE LAS VIVIENDAS
INCLUIDOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CENSOS NACIONALES DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países y años censales Medio de Procedencia Disponibilidad de
suministro o suministro
alcantarillado
del agua
del agua
Argentina 1980
Argentina 1991
X
X
X(*)
Bolivia 1976
X
X
X
Bolivia 1992
X
X
X
Brasil 1980
X
X(1)
X
Brasil 1990
X
X
Colombia 1985
X
X(*)
X(2)(*)
Colombia 1993
X
X(*)
X
Costa Rica 1973
X
X(3)
X(4)
Costa Rica 1984
X
X(5)
X(6)
Cuba 1970
Cuba 1981
X
X
Chile 1982
X
X
X(*)
Chile 1992
X
X
X
Ecuador 1982
X
X
X
Ecuador 1990
X
X
X
El Salvador 1971
X
X
X(9)
El Salvador 1992
X
X
X
Guatemala 1981
X
X(*)
X(10)(**)
Guatemala 1994
X(**)
X(11)(*)
X(12)(**)
Haití 1971
X
Haití 1982
X
X
X
Honduras 1974
X
X(13)
X(14)
Honduras 1988
X
X
X(16)
México 1980
X
X
México 1990
X
X
Nicaragua 1971
X
X(18)
X(19)
Nicaragua 1995
X
X
X(20)
Panamá 1980
X
X
X(21)
Panamá 1990
X
X
Paraguay 1982
X
X
X(23)
Paraguay 1992
X
X(*)
X(24)(*)
Perú 1981
X
X
Perú 1993
X
X
Rep. Dominicana 1981
X
X
X(25)
Rep. Dominicana 1993
X
Uruguay 1985
X
Uruguay 1995
X
X
X(*)
Venezuela 1982
X
X
X
Venezuela 1990
Existencia de
servicios
sanitarios
X(*)
X
X
Habilitación
del baño
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X(*)
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X
X(*)
X
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X
X(*)
X
(continúa)
230
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 3 (conclusión)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: TÓPICOS SOBRE SERVICIOS BÁSICOS DE LAS VIVIENDAS
INCLUIDOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CENSOS NACIONALES DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países y años censales
Argentina 1980
Argentina 1991
Bolivia 1976
Bolivia 1992
Brasil 1980
Brasil 1990
Colombia 1985
Colombia 1993
Costa Rica 1973
Costa Rica 1984
Cuba 1970
Cuba 1981
Chile 1982
Chile 1992
Ecuador 1982
Ecuador 1990
El Salvador 1971
El Salvador 1992
Guatemala 1981
Guatemala 1994
Haití 1971
Haití 1982
Honduras 1974
Honduras 1988
México 1980
México 1990
Nicaragua 1971
Nicaragua 1995
Panamá 1980
Panamá 1990
Paraguay 1982
Paraguay 1992
Perú 1981
Perú 1993
República Dominicana 1981
República Dominicana 1993
Uruguay 1985
Uruguay 1995
Venezuela 1982
Venezuela 1990
Disponibilidad Combustible
de cocina
usado para
cocinar
X
X
Disponibilidad de luz
eléctrica
X
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X(*)
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X
Medio de
disposición de
residuos sólidos
X
X(*)
X(*)
X(7)
X
X(*)
X(8)
X
X(*)
X
X(*)
X(*)
X(15)
X(17)
X
X
X
X
X(20)
X
X(*)
X
X(*)
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X
X(*)
X
X
X
X
X(**)
X(**)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: La cruz indica que el tópico se incluyó en la boleta censal.
(1) Tópico contenido como desagregación del de medios de suministro de agua; (2) Tópico incluido en el de servicio sanitario; (3) Tópico
incluido como desagregación del de medios de distribución; (4) Tópico incluido en el de servicio sanitario; (5) Tópico incluido como
desagregación del de medios de distribución (6) Tópico incluido en el de servicio sanitario; (7) Tópico incluido como desagregación del de
número de piezas; (8) Tópico incluido en el de número de piezas; (9) Tópico incluido en el de servicio sanitario; (10) Tópico incluido en el de
servicio sanitario; (11) Tópico incluido en el de medios de suministro de agua; (12) Tópico incluido en el de servicio sanitario; (13) Tópico
incluido dentro del de formas de abastecimiento; (14) Tópico incluido dentro del de servicios sanitarios; (15) Tópico incluido dentro del de
número de piezas; (16) Tópico incluido en el de número de piezas; (17) Tópico contenido en el de medio de suministro de agua; (18) Tópico
contenido en el de servicio sanitario; (19) Tópico contenido en el de servicio sanitario; (20) Tópico incluido como desagregación del de servicio
sanitario; (21) Tópico incluido en el de número de piezas; (22) Tópico contenido en el de servicio sanitario; (23) Tópico contenido en el de
servicio sanitario; (24) Tópico incluido como desagregación del de servicio sanitario.
231
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 4
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:
TÓPICOS SOBRE CARACTERÍSTICAS GENERALES
DE LOS HOGARES INCLUIDOS EN LOS DOS ÚLTIMOS
CENSOS NACIONALES DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países y censos
Argentina 1980
Argentina 1991
Bolivia 1976
Bolivia 1992
Brasil 1980
Brasil 1990
Colombia 1985
Colombia 1993
Costa Rica 1973
Costa Rica 1984
Cuba 1970
Cuba 1981
Chile 1982
Chile 1992
Ecuador 1982
Ecuador 1990
El Salvador 1971
El Salvador 1992
Guatemala 1981
Guatemala 1994
Haití 1971
Haití 1982
Honduras 1974
Honduras 1988
México 1980
México 1990
Nicaragua 1971
Nicaragua 1995
Panamá 1980
Panamá 1990
Paraguay 1982
Paraguay 1992
Perú 1981
Perú 1993
República
República
Uruguay 1985
Uruguay 1995
Venezuela 1982
Venezuela 1990
Número de
hogares
X
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X(*)
X
X
Número de
ocupantes
X
X(*)
X
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X
Artefactos del
hogar
X(1)
X
X(*)
X(*)
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X(*)
X(*)
X(*)
X
X(*)
X(*)
X(*)
X
X
X
X(*)
X(*)
X
X
X(*)
X
X
X
X
X
X
X(*)
X
X(*)
X(*)
X
X(*)
X
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos
Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: La cruz indica que el tópico se incluyó en la boleta censal.
(*) Tópico correspondiente al módulo de Hogar.
(**) Tópico presente en los módulos de Hogar y de Vivienda.
(1) Se pregunta, por separado, por la existencia y tipo de determinados
utensilios.
232
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 5
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: DISTINCIÓN ENTRE VIVIENDAS Y HOGARES,
ENUMERACIÓN DE HOGARES Y PREGUNTAS EFECTUADAS A LOS HOGARES EN EL
ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países
¿Distingue entre hogares y
viviendas?
Argentina
Sí: mediante la aplicación de las
alternativas "un hogar" y "dos y
más hogares"
Bolivia
Brasil
Colombia
No
No
Sí, identificando el número de
hogar dentro de la vivienda
Costa Rica
Sí, identificando el número de
hogar independientemente del de
vivienda
Sí, solicitando el número de vivienda,
el total de núcleos en ella y la
enumeración de cada uno
Sí, se solicita la identificación de
cada uno de los grupos de
personas (hogares) que cocinan
por separado
Cuba
Chile
Ecuador
Sí, se le asigna un número de
orden a cada uno de los hogares
dentro
de
la
vivienda,
identificando, además, a los jefes
de hogar
El Salvador
Guatemala
No
Sí, se solicita la enumeración de
los hogares residentes en la
vivienda
Haití
Sí, consulta por unidades de
habitación dentro de las viviendas
(batiment)
¿Qué tipo de información se recoge
sobre los hogares?
Número de integrantes y su
identificación; número de cuartos;
posee inodoro con descarga de agua
y si es de uso exclusivo del hogar;
tiene conexión a red pública (cloaca),
cámara séptica y/o pozo ciego;
tenencia
Tenencia; número de cuartos;
dispone de inodoro con descarga de
agua, letrina, bajamar, no tiene; su
uso es compartido o no; lugar donde
se cocina; procedencia del agua para
cocinar combustible con que se
cocina; número de integrantes del
hogar, y su identificación
Total de integrantes del hogar y su
desagregación
en
hombres
y
mujeres
Total de integrantes del núcleo y su
desagregación
en
varones
y
hembras
Combustible utilizado para cocinar o
no cocina; número de piezas;
artefactos del hogar; vehículos para
uso particular del hogar; vehículos
usados con fines laborales; número
de integrantes (total, hombres y
mujeres) y su identificación
Número de dormitorios; posee cuarto de
cocina; combustible usado para cocinar;
excusado y ducha de uso exclusivo,
compartido o no tienen; uso de parte de la
vivienda para alguna actividad económica;
tenencia; total de integrantes y su
desagregación en hombres y mujeres
Numeración del hogar; disponibilidad
de agua por acarreo, tubería, otros;
servicio sanitario de uso exclusivo o
compartido; alumbrado; número de
cuartos
y
dormitorios;
cuarto
exclusivo de cocina; combustible
usado para cocinar; eliminación de
basuras; tenencia
Numero de personas, número de
cuartos, tenencia, alquiler, luz
eléctrica, aprovisionamiento de agua,
eliminación de excretas
(continúa)
233
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 5 (conclusión)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: DISTINCIÓN ENTRE VIVIENDAS Y HOGARES, ENUMERACIÓN DE
HOGARES Y PREGUNTAS EFECTUADAS A LOS HOGARES EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA
Países
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
¿Distingue entre hogares y
viviendas?
Sí, se pregunta por familias o
grupos de personas que cocinan
o compran aparte la comida, y si
es positiva la respuesta, se
solicita su enumeración
No
No
Sí, se pregunta por el número de
hogares o grupos de personas en
la vivienda
Perú
Sí, se pregunta por el número de
hogares y se procede a su
enumeración
República
Dominicana
Sí, se pregunta por el número de
personas que cocinan en forma
separada
Uruguay
Sí, se pregunta por el número de
hogares o grupos de personas
que tienen presupuestos
separados y se les enumera
Venezuela
Sí, mediante las alternativas "una
persona sola","una familia" y "dos
o más familias...",
complementándose con "si
mantienen gastos separados para
comer"
¿Qué tipo de información se recoge sobre los
hogares?
Número de orden; número de piezas y
dormitorios; pieza para cocinar; combustible
usado para cocinar; cocina en el suelo, en
brasero o en cocina; tiene baño; tipo de baño y
servicio sanitario; artefactos del hogar; idioma
usado entre integrantes del hogar; total de
integrantes y su desagregación en hombres y
mujeres
Número de dormitorios; la habitación para
cocinar es de uso exclusivo, no, o no tiene;
artefactos del hogar; medio de locomoción; el
servicio higiénico es de uso exclusivo, no, o no
tiene; usa parte de la vivienda para desarrollar
actividades económicas; total de integrantes del
hogar, su desagregación en hombres y mujeres
y su identificación
Número de piezas; total de integrantes del
hogar, su desagregación en varones y hembras
y su identificacion; número de personas con 18
años o más
Disponibilidad de servicio higiénico con
descarga o sin descarga de agua, no tiene, de
uso privado o compartido;
evacúa a alcantarillado, fosa séptica, pozo
negro, otro; lugar para cocinar es de uso
privado o compartido; tenencia; combustibles
usados para cocinar y calefaccionar; medio de
calefacción;
número
de
dormitorios;
equipamiento del hogar; total de integrantes del
hogar, su desagregación en hombres y mujeres
y su identificación
Número de hogares; enumeración de los
hogares; total de integrantes del hogar, su
desagregación en hombres y mujeres y su
identificación; tenencia; número de dormitorios;
artefactos del hogar; posee auto; posee moto
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: en el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se llevó a cabo.
234
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 6
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR EL TIPO DE VIVIENDA
EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
1
2
3
Argentina
casa
Bolivia
casa
independiente
Brasil
permanente
Colombia
casa
apartamento
tipo "cuarto"
Costa Rica
corriente
móvil
tugurio
Cuba
casa
apartamento
Chile
casa
Ecuador
casa o villa
El Salvador
Guatemala
casa
independiente
casa formal
Haití
kay a té
taudis
Honduras
casa
independiente
México
casa sola
Nicaragua
casa
cuarto en
apartamento
mesón o
cuartería
departamento cuarto de azotea
en edificio o
casa en
vecindad
quinta
cuarto en cuartería
Panamá
casa individual
apartamiento
cuarto en casa de
vecindad
Paraguay
casa
rancho
departamento o piso
Perú
casa
independiente
departamento vivienda en quinta
en edificio
Rep.
Dominicana
Uruguay
casa individual
apartamento
cuartería
casa
apartamento
apartamento o
cuarto en escuela,
fábrica, etc.
apartamento en
edificio
Venezuela
quinta o casa
quinta
rancho o
departamento
casilla
departamento habitación(es)
suelta(s) en casa de
vecindad, depto. o
casa independiente
improvisada
casa aislada o de
condominio
4
5
casa de inquilinato
pensión u hotel
choza, pahuichi
local no construido
para vivienda
casa en conjunto
residencial popular
casa en
aglomerado
subnormal
otra vivienda (carpa,
vagones, barco,
refugio natural, puente,
etc.)
eventual
habitación en
cuartería o casa de
vecindad
departamento piezas en casa
en edificio
antigua o en
conventillo
departamento cuarto(s) en casa de
inquilinato
apartamento pieza en casa
bohío
improvisada
mejora, mediagua
rancho, choza o ruca
mediagua
rancho
pieza de mesón
rancho o choza
apartamento
rancho
casa improvisada
kay tôle
maison en dur
casa improvisada
local no construido
para vivienda
vivienda móvil
refugio
rancho o choza
vivienda improvisada
(ripios, desechos,
etc.)
casa
cuarto en casa de
vecindad (palomar)
joupa
local no destinado a
habitación, pero usado
como vivienda
pieza de inquilinato
vivienda en casa de
vecindad (callejón,
solar o corralón)
pieza
local no construido
para habitación
apartamento en quinta,
casa-quinta o casa
vivienda improvisada
choza o cabaña
otras
vivienda móvil
(carpa, casa rodante,
etc.)
casa de vecindad
(continúa)
235
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 6 (conclusión)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR
EL TIPO DE VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN
Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Argentina
Bolivia
Brasil
6
local no construido
para habitación
vivienda
improvisada
(especificar)
apartamento aislado
o de condominio
Cuba
otra
Chile
Ecuador
móvil (carpa, vagón,
etc.)
covacha
El Salvador
casa improvisada
Guatemala
otro tipo
(especifique)
maison ancienne
Haití
Nicaragua
apartamento o pieza
en casa o edificio
Paraguay
otro (
Perú
vivienda
improvisada
Uruguay
otro
Venezuela
rancho
7
8
9
vivienda móvil
apartamento en
conjunto residencial
popular
apartamento
en
aglomerado
subnormal
pieza(s)
otro (especificar)
choza
local no destinado
para habitación
humana
otro
(especifique)
otra (vivienda
móvil, carpa,
refugio, etc.)
maison en betón et
block
local usado como
vivienda (bodega,
garajes, etc.)
villa
local no destinado
para habitación
humana
otro tipo
(especifique)
rancho campesino
otra clase
sin vivienda
duplex, triplex,
appartements
)
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Notas: (1) En el caso de Haití se especifican dos tipos adicionales de vivienda (colectivas y no destinadas a
la habitación humana). (2) En el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se
llevó a cabo.
236
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 7
AMÉRICA LATINA: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CONDICIÓN DE OCUPACION DE
LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Argentina (1)
Bolivia (2)
Brasil
Agrupaciones
con moradores presentes
Desocupada
Ocupada
se usa para veraneo o fin de
semana
con ocupantes presentes
Desocupada
para alquiler, venta, etc.
2
con moradores
ausentes
está en alquiler o venta
con ocupantes
ausentes
terminándose de
construir o reparar
No tiene explícita
Colombia (2)
Costa Rica (2)
1
Ocupada
ocupada con personas
presentes
ocupada con todas las
personas ausentes
(termine)
propia
Ocupada
alquilada
Desocupada
para alquilar o vender
residentes permanentes
en construcción o
reparación
residentes temporales
Ocupada
con personas presentes
con personas ausentes
Vivienda Ocupada
ocupada con personas
presentes
con personas presentes
ocupada con personas
ausentes
con personas ausentes
Vivienda Desocupada
en alquiler o venta
de uso ocasional
Guatemala (3)
ocupado
desocupado
Haití
ocupado
desocupado
Cuba (2)
Chile (2)
Ecuador (2)
El Salvador (3)(*)
Honduras (3)
Vivienda Ocupada
con personas presentes
con personas ausentes
Vivienda Desocupada
en alquiler o venta
uso temporal
con moradores
ausentes
de uso temporal
México
No Tiene
Nicaragua (2)
Ocupada
con moradores presentes
Desocupada
en venta o alquiler
Ocupada
con ocupantes presentes
Desocupada
en venta o alquiler
Ocupada
con personas presentes
Desocupada
de veraneo o fin de semana
Ocupada
con ocupantes presentes
Desocupada por
alquiler o venta
de uso comercial o
profesional
con ocupantes
ausentes
reparación
ocupada
desocupada
Ocupada
con moradores presentes
Desocupada
usada por temporada o fin
de semana
con moradores
ausentes
terminándose de
construir o en
reparación
uso ocasional
Panamá (2)
Paraguay (2)
Perú (2)
Rep. Dominicana
(4)(*)
Uruguay (2)
Venezuela (2)
uso permanente
con ocupantes
ausentes (cerrada)
en reparación o
construcción
con personas ausentes
(continúa)
237
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 7 (conclusión)
AMÉRICA LATINA: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CONDICIÓN DE OCUPACION DE
LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Agrupaciones
3
4
5
6
Argentina (1)
Desocupada
está en
construcción
Desocupada
abandonada
Ocupada
desocupada
(termine)
otra
Desocupada
otra razón
se usa con
fines no
habitacionales
ignorado
Bolivia (2)
Colombia (2)
Costa Rica (2)
para veranear
otra
Cuba (2)
temporada
cerrada
(ocupantes
ausentes)
Chile (2)
desocupada
Ecuador (2)
desocupada
desocupada
Vivienda
Desocupada
en reparación o
construcción
otra causa
Vivienda
Desocupada
en reparación
otro
Desocupada
en construcción
por otra razón
Desocupada
de veraneo
otro motivo
Desocupada
en alquiler o
venta
ocupada uso
ocasional
otra forma
otra razón
Honduras (3)
Nicaragua (2)
Panamá (2)
Paraguay (2)
Perú (2)
Ocupada
Desocupada por
Rep. Dominicana
(4)(*)
ocupada con las
personas
ausentes
Uruguay (2)
Desocupada
Venezuela (2)
está en alquiler
o venta
desocupada
otra razón
en
construcción
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: en el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se llevó a cabo.
(1) La pregunta por “condición de ocupación" es la primera en efectuarse. (2) La pregunta por "condición de ocupación"
es precedida por la de "tipo de vivienda". (3) Primeramente se pregunta por el "tipo de vivienda", "material predominante
en paredes de la vivienda" y "material predominante en el techo de la vivienda".
(*) Se solicita información del número de residentes en la vivienda o del número de hogares en ella, antes de determinar
la condición de ocupación.
238
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 8
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CANTIDAD Y TIPOS
DE CUARTOS DE LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Preguntas
Argentina
Cuántos cuartos de uso exclusivo
tiene el hogar, sin contar baño y
cocina (incluya comedor, sala living,
dormitorio)
Cuántos cuartos o habitaciones
ocupa su hogar (sin contar cuartos
de baño o cocina)
De estos: cuántos utilizan para
dormir
Total de cuartos
Bolivia
Brasil
Cuartos sirviendo de dormitorio
Colombia
Costa Rica
Cuba
Chile
Ecuador
El Salvador
Guatemala
Haití
Honduras
De cuántos cuartos en total dispone
este hogar (incluya sala y comedor,
excluya cocina, baño y garaje)
Número y uso de aposentos
Cuántas piezas hay en esta vivienda
(no incluya pasillos, portal abierto,
etc.)
De las piezas declaradas, cuántas
utiliza habitualmente para dormir
Sin considerar el o los baños,
cuántas piezas en total tiene esta
vivienda (no olvide la cocina)
Cuántas piezas usa este hogar
solamente para dormir
Cuántos cuartos tiene la vivienda (no
incluya cocina ni baño)
En este hogar, cuántos cuartos se
utilizan solo para dormir
Cuántos cuartos tiene la vivienda sin
contar baño, corredor, cocina ni
garaje
Del total de cuartos, cuántos utiliza
como dormitorios
Cuántos cuartos tiene en total la
vivienda (no cuente el baño, pasillos,
garaje, cuarto de cocina, ni los
usados con fines comerciales o
profesionales)
Cuál es el total de cuartos de que
dispone el hogar (no cuente baño,
pasillos, garaje, cuarto de cocina, ni
los usados con fines comerciales o
profesionales)
De este total de cuartos, cuántos
utilizan como dormitorios
Número de piezas del hogar
Cuántos cuartos o piezas en total
tiene esta vivienda (no cuente baño)
Cuántos cuartos utiliza como
dormitorio
1
ninguno
2
uno
3
dos
4
5
tres
cuatro
cuatro
cuartos
cinco
cuartos
número( )
número( )
número de
cuartos( )
un cuarto dos cuartos tres cuartos
número de
cuartos ( )
total de
solo para
aposentos dormir ( )
( )
cantidad de
piezas ( )
sala-comedor solo cocina
( )
( )
cocinacomedor
( )
cantidad de
piezas ( )
total de
dormitorio
piezas ( ) ( )
livingcomedor ( )
living ( )
comedor
( )
0
2
3
4
1
número ( )
número ( )
número ( )
número ( )
anote el
número ( )
total de
cuartos ( )
n.( )
()
n.( )
n.( )
(continúa)
239
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 8 (continuación 1)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CANTIDAD Y TIPOS
DE CUARTOS DE LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
Preguntas
1
Cuántos cuartos se usan para
dormir en esta vivienda
En total, cuántos cuartos tiene
la vivienda, sin contar pasillos
ni baños
Cuántos cuartos en total tiene
esta vivienda (no incluya
baños, cocina, pasillos,
garajes)
De este total de cuartos,
cuántos utilizan siempre para
dormir aunque tenga otros
usos en el día
Cuántos dormitorios tiene esta
vivienda
En total, cuántos cuartos tiene
esta vivienda (no incluya
cocina, servicio y baño)
Cuántas piezas tiene este
hogar (no contar cocina ni
baño)
Cuántas piezas se usan para
dormir
anote con
número ( )
anote con
número ( )
Sin contar baño, cocina ni
pasadizo cuantas habitaciones
tiene en total esta vivienda
Cuántas habitaciones usa en
forma exclusiva este hogar
sólo para dormir
Rep.
Dominicana
Uruguay
Venezuela
Cuántos cuartos para dormir
tiene esta vivienda (aposentos)
Sin considerar el o los baños,
ni la habitación exclusiva para
cocinar y los depósitos,
cuántas habitaciones tiene en
total esta vivienda, utilizadas...
Cuántas habitaciones utilizan
en este hogar para dormir
Cuántos cuartos tiene en total
esta vivienda contando sala,
comedor, cuartos para dormir y
otros cuartos
Cuántos cuartos para dormir
utilizan las personas de este
hogar
2
3
4
5
dos
tres
cuatro
cinco
con fines
residencia–
les
1
2
3
4
con fines
no
residencia–
les
1
0
1
2
3
2
3
4
5
1
2
3
4
5
1
2
3
4
5
total ( )
total ( )
n.( )
n.( )
número de
piezas ( )
número de
piezas para
dormir ( )
anote la
respuesta
en el
recuadro
anote la
respuesta
en el
recuadro
uno
(continúa)
240
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 8 (continuación 2)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CANTIDAD Y TIPOS
DE CUARTOS DE LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Argentina
Bolivia
Brasil
Colombia
Costa Rica
Cuba
Chile
Ecuador
El Salvador
Guatemala
Haití
Honduras
Preguntas
6
Cuántos cuartos de uso exclusivo
tiene el hogar, sin contar baño y
cocina (incluya comedor, sala
living, dormitorio)
Cuántos cuartos o habitaciones
ocupa su hogar (sin contar cuartos
de baño o cocina)
De estos: cuántos utilizan para
dormir
Total de cuartos
cinco
Cuartos sirviendo de dormitorio
seis cuartos
De cuántos cuartos en total
dispone este hogar (incluya sala y
comedor, excluya cocina, baño y
garaje)
Número y uso de aposentos
otros usos ( )
Cuántas piezas hay en esta
vivienda (no incluya pasillos, portal
abierto, etc.)
De las piezas declaradas, cuántas
utiliza habitualmente para dormir
Sin considerar el o los baños,
cuántas piezas en total tiene esta
vivienda (no olvide la cocina)
Cuántas piezas usa este hogar
solamente para dormir
Cuántos cuartos tiene la vivienda
(no incluya cocina ni baño)
En este hogar, cuántos cuartos se
utilizan solo para dormir
Cuántos cuartos tiene la vivienda
sin contar baño, corredor, cocina
ni garaje
Del total de cuartos, cuántos utiliza
como dormitorios
Cuántos cuartos tiene en total la
vivienda (no cuente el baño,
pasillos, garaje, cuarto de cocina,
ni los usados con fines
comerciales o profesionales)
Cuál es el total de cuartos de que
dispone el hogar (no cuente baño,
pasillos, garaje, cuarto de cocina,
ni los usados con fines
comerciales o profesionales)
De este total de cuartos, cuántos
utilizan como dormitorios
Número de piezas del hogar
cocina ( )
5
7
seis
8
siete
siete cuartos ocho
cuartos
trabajo
otro uso ( )
remunerado
( )
6
7
9
10
11
ocho y
más
nueve
cuartos
o más
8
10 y
más
Cuántos cuartos o piezas en total
tiene esta vivienda (no cuente
baño)
Cuántos cuartos utiliza como
dormitorio
(continúa)
241
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 8 (conclusión)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA CANTIDAD Y TIPOS
DE CUARTOS DE LA VIVIENDA EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA
LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
Rep.
Dominicana
Uruguay
Venezuela
Preguntas
Cuántos cuartos se usan para
dormir en esta vivienda
En total, cuántos cuartos tiene la
vivienda, sin contar pasillos ni
baños
Cuántos cuartos en total tiene
esta vivienda (no incluya baños,
cocina, pasillos, garajes)
De este total de cuartos, cuántos
utilizan siempre para dormir
aunque tenga otros usos en el
día
Cuántos dormitorios tiene esta
vivienda
En total, cuántos cuartos tiene
esta vivienda (no incluya cocina,
servicio y baño)
Cuántas piezas tiene este hogar
(no contar cocina ni baño)
Cuántas piezas se usan para
dormir
Sin contar baño, cocina ni
pasadizo cuantas habitaciones
tiene en total esta vivienda
Cuántas habitaciones usa en
forma exclusiva este hogar sólo
para dormir
Cuántos cuartos para dormir
tiene esta vivienda (aposentos)
Sin considerar el o los baños, ni
la habitación exclusiva para
cocinar y los depósitos, cuántas
habitaciones tiene en total esta
vivienda, utilizadas...
Cuántas habitaciones utilizan en
este hogar para dormir
Cuántos cuartos tiene en total
esta vivienda contando sala,
comedor, cuartos para dormir y
otros cuartos
Cuántos cuartos para dormir
utilizan las personas de este
hogar
6
seis
7
8
9
11
siete o más
5
6
7
8
9 o más
4
5
6
7
8
6
7
8 o más
6
7
8 o más
6
7
8 o más
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: En el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se llevó a cabo.
242
10
9 o más
Países
Consulta
Argentina
Cuál es el material predominante
de las paredes exteriores
Cuál es el material predominante
de la cubierta exterior del techo
Cuál es el material predominante
de los pisos
Paredes
ladrillo, piedra,
bloque, hormigón
baldosa, cubierta
asfáltica o membrana
cerámica, baldosa, mosaico,
madera, alfombra o plastico
adobe revocado
Techos
calamina o plancha
Pisos
Paredes
Techo (Cobertura)
Material predominante de las paredes
exteriores
madera
ladrillo revestido
loza densa (o de concreto)
bloque, ladrillo, piedra,
material prefabricado,
madera pulida
tierra, arena
Bolivia
Brasil
Colombia
Material predominante en los pisos
1
Costa Rica Material predominante y estado de las madera: bueno o regular o
paredes exteriores
malo
Cuba
Chile
Ecuador
2
3
adobe
madera
tejas
chapas metálicas
cemento o ladrillo fijo
adobe sin revocar
o tapial
tejas (cemento, arcilla,
fibrocemento, etc.)
mozaico o baldosas
madera cepillada
teja de barro
tapia pisada, adobe
4
5
chorizo, cartón,
o desecho
chapas de cartón
tierra
chapas de metal
o fibrocemento
chapas de fibrocemento
o plásticas
otros
ladrillo, bloques de
cemento, hormigón, etc.
losa de hormigón armado
piedra
madera
paja, caña, palma
otros (especificar)
ladrillo
paredes sin revestimiento
teja de cemento
bahareque
cemento
material aprovechado
zinc
madera burda
tierra
paja
madera cepillada
guadua, caña, esterilla,
otro tipo de material
vegetal
cemento
madera burda, tabla, tablón
ladrillo-block: bueno o regular o
malo
adobe-bahareque: bueno o
regular o malo
otro material (madera
pulida, alfombra, baldosa,
vinilo)
otro: bueno ó regular ó
malo
asbesto cemento: bueno o
regular o malo
otro: bueno ó regular ó
malo
6
otros
cañas, tablas o paja
con barro, paja sola
caña, palma, troncos
otros (especificar)
otro
paja
zinc, tela, cartón, latas,
desechos
Material predominante y estado del
techo
tejas de barro: bueno o
regular o malo
láminas de metal: bueno o
regular o malo
Material predominante y estado del
piso
Materiales predominantes en las
paredes exteriores
Materiales predominantes en el techo
madera: bueno o regular o
malo
hormigón, mampostería
mosaico: bueno o regular o malo otro: bueno o regular o malo
madera
yagua o tabla de palma
adobe o embarre
placa o losa
teja
madera y papel embreado guano
losa, granito, mosaico, etc.
ladrillo, concreto, bloque
cemento
madera o tabique forrado
plancha de fibrocemento,
metálica, etc.
madera
adobe
tierra
barro empajado, quncha,
pirca
otro
desechos (lata, cartones, otros materiales
etc.)
(especificar)
zinc
losa de hormigón
pizarreño
tejas
tejuela de madera
fonolita
parquet, entablado (madera)
baldosín cerámico
alfombra muro a muro
plástico (flexit u otro)
ladrillo
hormigón, ladrillo o bloque
adobe o tapia
madera
caña revestida o
bahareque
baldosa de cemento,
radler
caña no revestida
otros materiales
losa de hormigón
asbesto o similares (ej: eternit)
zinc
teja
paja o similares
otros materiales
entablado
parquet, baldosa o vinyl
ladrillo o cemento
caña
tierra
otros materiales
Materiales predominantes en el piso
El material de construcción
predominante en las paredes
exteriores es
El material de construcción
predominante en la cubierta del techo
es
El material de construcción
predominante en el piso es
Materiales predominantes en la
vivienda:
paredes exteriores
Materiales predominantes en la
vivienda:
techo o cubierta
Materiales predominantes en la
vivienda: piso
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 9
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR EL MATERIAL PREDOMINANTE EN LA VIVIENDA EN EL
ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
no tiene (piso de tierra)
otro
otro
(continúa)
No 1
243
244
palma, tejamanil o madera
cemento o firme
lámina de cartón
tierra
De qué material es la mayor parte del
techo de esta vivienda
De qué material es la mayor parte del
piso de esta vivienda
tierra
Qué material predomina en el piso
block
block
block
parquet o madera pulida
El material predominante en las
ladrillo o bloque de cemento
paredes exteriores de la vivienda
El material predominante en los techos concreto armado
de la vivienda
teja
Qué material predomina en el techo
El material predominante en los
pisos de la vivienda
República material predominante: pared
Dominicana material predominante: techo
material predominante: piso
Perú
ladrillo
zinc
zinc
zinc
losetas, terrazos o similares
tejas
madera
láminas asfálticas, vinílicos
o similares
cemento
cemento
cemento
adobe o tapia
baldosa común
palma
estaqueo
piedra o sillar con cal o cemento
ladrillo
paja
adobe
fibra-cemento
tierra
teja
madera
concreto
pavimentado (concreto,
mosaico, ladrillo, otro)
ladrillo de barro
quincha, adobe
embaldosado
madera, tambo, etc.
lámina plycem o nicalit
adobe o taquezal
madera, mosaico u otros
recubrimientos
lámina de asbesto o metálica
embarro o bahareque
plancha de cemento
lámina de zinc
concreto
asbesto cemento
torta de cemento
bloque de cemento
ladrillo de barro
teja
adobe
fibra-cemento, madera (tablas,
trozas)
teja de barro o cemento
bloque, ladrillo, piedra,
concreto
bloque de cemento o concreto
ladrillo o bloque de barro
zinc
piso de esta vivienda
Qué material predomina en las
paredes exteriores
De qué material es la mayor parte de
las paredes exteriores del edificio o
casa
De qué material es la mayor parte del
techo del edificio o casa
De qué material es la mayor parte del
Panamá
Paraguay
De qué material es la mayor parte de
las paredes de esta vivienda
De qué material es la mayor parte del
techo de la vivienda
De qué material es la mayor parte del
piso de la vivienda
Nicaragua
carrizo, bambú o palma
lámina de cartón
ladrillo de cemento
ladrillo de barro
De qué material es la mayor parte de
las paredes o muros de esta vivienda
lámina de asbesto cemento
teja de barro
México
Honduras
block
lámina metálica
ladrillo de barro
piedra rajada o cantera
ladrillo de cemento
ladrillo
concreto
ladrillo de cemento
ladrillo de arcilla (rafón)
losa de cemento
De qué material es la mayor parte del
piso de esta vivienda
lámina de asbesto
Material predominante en las paredes
Material predominante en el techo
Material predominante en el piso
Material predominante en las paredes
exteriores de la vivienda
Material predominante en el techo de
la vivienda
Material predominante en el piso de la
vivienda
losa de concreto
De qué material es la mayor parte del
techo de esta vivienda
bahareque
Guatemala
concreto o mixto
El Salvador De qué material es la mayor parte de
las paredes de esta vivienda
asbesto
asbesto
asbesto
planchas de calamina,
fibra-cemento
o similares
madera (entabla dos)
mosaico, cerámica,
granito
quincha (caña con barro)
madera
madera
otro (caña, palos,
desechos, otro)
adobe
ladrillo de terraza o
granito
material de desecho
bahareque
lámina metálica
otro (especifíque)
otro (especiíique)
desechos
paja, palma u otro
vegetal
Cuadro 9 (continuación 1)
otro material o sin
paredes
tierra
ripio o desecho
barul, caña o palma
concreto armado
concreto armado
concreto armado
cemento
caña o estera con torta
de barro
piedra con barro
cemento
desecho: cartón, hule,
madera de embalaje,
etc.
chapa metálica
ladrillo
ladrillo
ladrillo
tierra
(continúa)
paja, hojas de palmera,
etc.
madera
madera
fibrocemento o similar
otro (especificar)
paja o penca
otro tipo
otro tipo
madera
losa de concreto, tabique otros materiales
o ladrillo
lámina de asbesto o
metálica
tierra
paja, palma y similares
madera
paja, palma o similar
tierra
madera
tierra
paja, palma u otro
vegetal
lámina metálica
metal (zinc, aluminio, otro) madera protegida
paja, penca, caña, palos
ladrillo de cemento,
mosaico o terrazo
paja, palma y similares
piedra cantera
teja
madera
madera
concreto
adobe
teja
madera
adobe
madera
lámina metálica
madera
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Venezuela
Uruguay
bloque o ladrillo sin frisar
chapas de zinc, fibrocemento,
aluminio, cartón asfáltico,
tejas sobre entramado: con cielo
raso
hormigón, portland alisado,
piedras o ladrillos
maderas, chapas de zinc,
fibrocemento
El material predominante en el techo
platabanda
teja
es
El material predominante en el piso es mosaico, granito, vinil,
cemento
cerámica, ladrillo,
terracota, parquet, alfombra y
similares
El material predominante en las
paredes exteriores es
bloque o ladrillo frisado
tierra o cascote suelto
Cuál es el material predominante de
los pisos
Cuál es el material predominante de
los techos
mampostería: ladrillos,
bloques, ticholos, piedras,
etc.
planchada de hormigón,
bovedilla,
con o sin tejas
Cuál es el material predominante de
las paredes exteriores
tierra
asbesto y similares
concreto
madera, baldosas, parquet,
linoleo, etc.
chapas de zinc, fibrocemento,
aluminio, cartón asfáltico, tejas
sobre entramado: sin cielo raso
barro (terrón, adobe, fagina)
madera aserrada,
fórmica, fibra de
vidrio y similares
láminas metálicas (zinc y
similares)
otros (tablas, tablones y
similares)
otro
paja
lata o material de
desecho
otros (caña, palma, tabla
y similares)
adobe, tapia o
bahareque frisado
lata o material de
desecho
otro
(continúa)
adobe, tapia o
bahareque sin frisar
otro
Cuadro 9 (continuación 2)
CEPAL – SERIE Manuales
No 1
245
Países
Consulta
Argentina
Cuál es el material predominante
de las paredes exteriores
Cuál es el material predominante
de la cubierta exterior del techo
Cuál es el material predominante
de los pisos
Paredes
Techos
Pisos
Paredes
Techo (Cobertura)
Bolivia
Brasil
7
otros
8
9
10
11
12
13
14
15
ignorado
otros (especificar)
material
aprovechado
Material predominante de las
sin paredes
paredes exteriores
Material predominante en los pisos
Costa Rica Material predominante y estado
de las paredes exteriores
Material predominante y estado
de el techo
Material predominante y estado
de el piso
Cuba
Materiales predominantes
en las paredes exteriores
Materiales predominantes en el techo
Materiales predominantes en el piso
Chile
El material de construcción predominante
en las paredes exteriores es
El material de construcción predominante
paja embarrada
en la cubierta del techo es
El material de construcción predominante
tierra
en el piso es
Ecuador
Materiales predominantes en la vivienda:
paredes exteriores
Materiales predominantes en la vivienda: techo
o cubierta
Materiales predominantes en la vivienda: piso
otro
Colombia
El Salvador De qué material es la mayor parte de las
desechos
paredes de esta vivienda
De qué material es la mayor parte del techo de otro (especifíque)
esta vivienda
De qué material es la mayor parte del piso de
esta vivienda
Guatemala Material predominante en las paredes
bahareque
Honduras
Material predominante en el techo
Material predominante en el piso
Material predominante en las paredes
exteriores de la vivienda
Material predominante en el techo de la
vivienda
Material predominante en el piso
de la vivienda
palo o caña
otros materiales
(especificar)
otros materiales
(especificar)
otro (especifíque)
lepa, palo o caña
otro
(especifíque)
de desecho
otra
otro
otro
(continúa)
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
246
Cuadro 9
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR EL MATERIAL PREDOMINANTE EN LA VIVIENDA EN EL
ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO (continuación 3)
Nicaragua
Panamá
Paraguay
De qué material es la mayor parte de las
paredes o muros de esta vivienda
De qué material es la mayor parte del techo de
esta vivienda
De qué material es la mayor parte del piso de
esta vivienda
De qué material es la mayor parte de las
paredes de esta vivienda
De qué material es la mayor parte del techo de
la vivienda
De qué material es la mayor parte del piso de
la vivienda
De qué material es la mayor parte de las
paredes exteriores del edificio o casa
De qué material es la mayor parte del techo
del edificio o casa
De qué material es la mayor parte del piso de
esta vivienda
Qué material predomina en las
paredes exteriores
Qué material predomina en el techo
tabique, ladrillo,
block
piedra o cemento
otros materiales
madera/concreto
(minifalda)
lámina plycem o nicalit ripio o desechos otro tipo
otro
hormigón armado o desecho: cartón, hule,
bovedilla
madera de embalaje,
etc.
otro (especificar)
estera
otro material
(especifíque)
otro material
(especifíque)
otro material
(especifíque)
madera
tabla de palma
madera
tabla de palma
madera
tabla de palma
Qué material predomina en el piso
El material predominante en las paredes
exteriores de la vivienda
El material predominante en los techos de la
vivienda
El material predominante en los pisos de la
vivienda
República material predominante: pared
Dominicana material predominante: techo
material predominante: piso
Uruguay
Cuál es el material predominante de las
paredes exteriores
Cuál es el material predominante de los techos
Cuál es el material predominante de los pisos
Venezuela El material predominante en las paredes
otros (caña, palma,
exteriores es
tablas y similares)
El material predominante en el techo es
El material predominante en el piso es
Perú
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 9 (conclusión)
México
otro (especificar)
tejamanil
tejamanil
tejamanil
cartón
cartón
cartón
yagua
yagua
yagua
mosaico
mosaico
mosaico
tierra
tierra
tierra
*
*
*
otros
otros
otros
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: En el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se llevó a cabo.
* Granito o mármol.
No 1
247
Países Items
Argentina
Bolivia
Brasil
Colombia
Tiene electricidad
Tiene agua
Obtiene el agua a través de
El desagüe del inodoro o retrete es
Tiene inodoro o retrete con descarga de agua (a botón,
cadena, etc.)
Tiene energía eléctrica
Sistema de abastecimiento de agua
para beber y cocinar
Procedencia del agua
El desagüe del servicio sanitario se realiza a
El uso del servicio sanitario es
Tiene inodoro, water, letrina o excusado
Iluminación
Abastecimiento de agua
no
por cañería fuera de la vivienda, pero dentro
red pública o privada
alcantarillado público
privado de este hogar
tiene con descarga instantánea de agua
eléctrica con medidor
con canalización interna: red general
del edificio, lote o terreno
pozo o noria
cámara séptica
compartido con otros hogares
tiene sin descarga
eléctrica sin medidor
con canalización interna: pozo o naciente
red general
foza séptica ligada a red pluvial
sólo del domicilio
energía eléctrica
acueducto
común a más de uno
acueducto
pozo, aljibe, jaguey
inodoro con descarga de agua
letrina
exclusivo del hogar
eléctrico de servicio público
por cañería: red pública
compartido con otros hogares
eléctrico de planta generadora privada
por cañería: red privada
todo el día
sólo para esta vivienda: cloaca
en la mañana
sólo para esta vivienda: pozo negro planche
Fuente de suministro de agua
Sistema de desagüe
Servicio sanitario
El alumbrado eléctrico es de
o tanque séptico
empresa eléctrica
por tubería: la llave, grifo o
pluma está dentro de la vivienda
acueducto (agua corriente por tubería)
alcantarillado
tiene: inodoro de agua
red pública (cía. de electricidad)
planta propia
por tubería: la llave, grifo o pluma
está fuera de la vivienda
pozo o aljibe
foza o tanque séptico
tiene: letrina sanitaria
generador (propio o comunitario)
El agua que usa esta vivienda es de
A esta vivienda llega agua por
red pública
cañería dentro de la vivienda
El servicio higiénico (w.c.) es o está
Dispone de servicio eléctrico
Cuál es el sistema de abastecimiento de agua
Cuál es normalmente el medio de abastecimiento de agua
Cuál es el sistema de eliminación de
aguas servidas de la vivienda
Qué disponibilidad de servicio higiénico tiene este hogar
red pública
conectado a red pública de
alcantarillado
excusado de uso exclusivo del hogar
Continuidad del servicio de agua
Clase y uso de servicio sanitario
Ecuador
sí
por cañería dentro de la vivienda
Uso (de instalación sanitaria)
La vivienda cuenta con servicio de
El agua para preparar los alimentos la consiguen de
El servicio sanitario es de uso
Costa Rica Tipo de alumbrado
Abastecimiento de agua
Chile
2
por generación propia
fuera de la vivienda, pero dentro del terreno
perforación con bomba a motor
a cámara séptica y pozo ciego
de uso compartido con otro hogar
Eliminación de escretas
El servicio sanitario que utiliza el hogar es
Cuba
1
por red pública o privada
por cañería dentro de la vivienda
red pública (agua corriente)
a red pública (cloaca)
de uso exclusivo de los miembros del hogar
Fuente de energía que utiliza para el alumbrado
Medio de suministro de agua
3
4
no tiene
fuera del terreno
perforación con bomba manual
sólo a pozo ciego
no tiene inodoro o retrete con
descarga de agua en el baño
pozo
ignorado
por cañería fuera del lote o
terreno
no recibe agua por
cañería
río, lago, vertiente o acequia
carro repartidor
otro (pozo ciego, superficie, etc.)
no tiene
óleo o querosene
con canalización interna: otra
forma
foza séptica sin eliminación de
escretas
no tiene
alcantarillado
pila pública, carrotanque,
aguatero
bajamar
canfin
por otros medios: pozo con
bomba
en la tarde
sólo para esta vivienda: pozo
negro madera
planta industrial
conducida por otro medio
río o manantial
otros
tiene: excusado o pozo negro
otro (especificar)
rio, vertiente, estero
no tiene agua por cañeria
otra
sin canalización
interna: red general
foza rudimentaria
teléfono
rio, quebrada,
nacimiento
no tiene servicio
sanitario
otro
por otros medios:
pozo sin bomba
en la noche
sólo para esta
vivienda: otro
luz brillante (kerosene)
otra
no tiene
no tiene alumbrado
eléctrico
otro (especificar)
conectado a alcantarillado o fosa séptica
pozo o noria
por cañería fuera de la vivienda, pero dentro
del sitio
cajón sobre pozo negro
cajón sobre acequia o canal
conectado a otro
sistema
sí
por tubería dentro de la vivienda
no
por tubería fuera de la vivienda, pero dentro
por tubería fuera del edificio,
no recibe agua por
tuberia
del edificio, lote o terreno
pozo
pozo ciego
lote o terreno
rio, vertiente, acequia o canal
otra forma (especifíque)
carro repartidor
ninguno
excusado de uso común a varios hogares
letrina
ninguno
(continúa)
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
248
Cuadro 10
AMÉRICA LATINA: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LA DISPONIBILIDAD DE SERVICIOS EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
Items
El Salvador
Qué tipo de alumbrado usan en esta vivienda
Tiene instalaciones para servicio de agua
De dónde proviene el agua que utiliza
Dispone la vivienda de desagüe conectado a
Qué clase de servicio sanitario tiene esta vivienda
Está la vivienda conectada a una red de
distribución de energía eléctrica
De qué tipo de alumbrado dispone el hogar
electricidad
dentro de la vivienda
del sistema de agua por cañería de la comunidad
alcantarillado
inodoro de lavar de uso privado
sí
kerosene (gas)
fuera de la vivienda, pero dentro de la propiedad
de un pozo público
fosa séptica
inodoro de lavar de uso común
no
otro (especifíque)
chorro público
de un pozo privado
al suelo fuera de la vivienda
letrina de uso privado
eléctrico de servicio público de uso exclusivo
eléctrico de servicio público para varios hogares
eléctrico de servicio privado de uso eléctrico de servicio
exclusivo
privado para
varios hogares
Esta vivienda está conectada a una red de
distribución de agua
De qué tipo de servicio de agua dispone
sí
no
por tubería: red pública con
por tubería: red pública con chorro para
por tubería: red pública con chorro
el hogar
Está la vivienda conectada a una red de drenaje
De qué tipo de servicio sanitario dispone el hogar
chorro de uso exclusivo
sí
uso exclusivo: inodoro conectado
varios hogares
no
uso exclusivo: inodoro conectado a fosa séptica
público (fuera del local)
Qué tipo de alumbrado usan en la vivienda
Tiene instalación de tubería para servicio de agua
a red de drenajes
electricidad de servicio público
dentro de la vivienda
De dónde proviene el agua que utiliza
por tubería de sistema público
electricidad de servicio privado
gas
fuera de la vivienda, pero dentro de la propiedad fuera de la propiedad a menos de
100 mts.
por tubería de sistema privado
de pozo malacate
Qué clase de servicio sanitario tiene esta vivienda
El servicio sanitario es para
Hay luz eléctrica en esta vivienda
Los ocupantes de esta vivienda
inodoro conectado a la red de alcantarillado
uso exclusivo de la familia
sí
dentro de la vivienda
inodoro conectado a pozo séptico
uso común para varias familias
no
fuera de la vivienda, pero dentro del terreno
letrina de cierre hidráulico
de llave pública o hidrante
no disponen de agua
entubada
disponen de agua entubada
Esta vivienda tiene drenaje
conectado al de la calle
conectado a fosa séptica
con desagüe al suelo, a un rio o
lago
no dispone de drenaje
Tiene excusado esta vivienda
Tiene el excusado conexión de agua
Qué clase de alumbrado tiene esta vivienda
Cómo se abastece de agua la vivienda
sí
sí
luz eléctrica
tubería dentro de la vivienda
Qué clase de servicio higiénico tiene esta vivienda
excusado o letrina
no
no
gas (kerosen)
tubería fuera de la vivienda, pero dentro del
terreno
inodoro conectado a tubería de aguas negras
Qué tipo de alumbrado tiene la vivienda
De dónde toman el agua para beber
eléctrico del IRHE
dentro de la vivienda: acueducto
Cómo le llega el agua a esta vivienda
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
1
2
3
uso exclusivo: excusado lavable
otro
rio, manantial o quebrada
4
no tiene
de un río
quebrada, río o lago
letrina de uso común
CEPAL – SERIE Manuales
248
Cuadro 10 (cont. 1)
Países
por tubería: red
privada con chorro
de uso exclusivo
uso exclusivo: letrina o
pozo ciego
ocole
fuera de la propiedad
a más de 100 mts.
de pozo con bomba
manual
letrina de pozo simple
puesto público
inodoro conectado a sumidero o
pozo séptico
querosin
dentro de la vivienda: acueducto
particular
inodoro que descarga
en rio o quebrada
gas
fuera de la vivienda:
acueducto público
del IDAAN
en el invierno:
ocasionalmente
uso colectivo:
conectado a
alcantarillado
lámpara petromax o
"sol de noche"
público del IDAAN
en el invierno: durante todo el día
en el invierno: en algun momento del día
en el invierno: sólo en la noche
Tiene esta vivienda servicio sanitario de
uso privado: conectado al alcantarillado
uso privado: conectado a tanque séptico
uso privado: de hueco o letrina
Qué tipo de alumbrado tiene en la vivienda
electricidad de ANDE o empresa privada
motor o generador
lámpara a gas
Tiene agua
De dónde proviene el agua que utiliza en la
vivienda
Qué tipo de baño o servicio sanitario tiene
Qué tipo de alumbrado usan en la vivienda
El abastecimiento de agua en la vivienda es de
dentro de la vivienda
CORPOSANA o SENASA
fuera de la vivienda, pero dentro del patio
red privada
fuera del patio
pozo con bomba
pozo sin bomba
baño moderno con pozo ciego
eléctrico
red pública dentro de la vivienda
letrina tipo municipal
vela
pilón público
letrina común
otro
pozo
Tiene la vivienda servicio de desagüe conectado a
red pública dentro de la vivienda
baño moderno conectado a red pública
kerosene o petróleo
red pública fuera de la vivienda, pero dentro del
edificio
red pública fuera de la vivienda, pero dentro del
edificio
pozo ciego o negro
no tiene
No 1
249
eléctrico de particulares
dentro de la vivienda: acueducto público de la
comunidad
(continúa)
250
Venezuela
servicio de aseo urbano
pila pública
poceta a pozo séptico (cuántas)
compartido con otros hogares
fosa séptica, pozo negro
privado de este hogar
red general
servicio telefonico
sí, pero sin descarga
sí, con descarga instántanea de agua
acueducto
poceta a cloaca (cuántas)
por cañería fuera de la vivienda
pozo surgente
por cañería dentro de la vivienda
red general
Posee esta vivienda los siguientes servicios
públicos
A esta vivienda llega el agua por
Esta vivienda tiene
del acueducto (llave pública)
inodoro uso colectivo
cargador de batería
Uruguay
del acueducto (dentro de la casa)
inodoro uso individual
de UTE
2
Agua
Sanitario
Tiene esta vivienda algunos de los siguientes
servicios de alumbrado eléctrico
Cómo llega el agua a la vivienda
Cuál es el origen del agua de la vivienda utilizada
para beber y cocinar
Este hogar dispone en esta vivienda de servicio
higiénico (wc, letrina, etc.)
El uso del servicio higiénico es
La evacuación del servicio higiénico, se realiza a
de planta
Rep.
Dominicana
1
de la CDE
Items
Luz
Países
3
camión
excusado de hoyo o letrina
otro (hueco en el suelo, superficie,
etc.)
servicio de barrido de calles
no dispone de servicio higiénico
por otros medios
aljibe, cachimba
de otro lugar
letrina uso individual
grupo electrógeno propio
no tiene
(continúa)
servicio eléctrico
público
otros medios
no tiene poceta o
excusado
otro (arroyo, río, etc.)
letrina uso colectivo
otro eléctrico
4
Cuadro 10 (cont. 2)
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Países
5
Argentina
Bolivia
Brasil
agua de lluvia
otra (especificar)
sin canalización interna: pozo o
naciente
pozo negro
ninguno
agua lluvia
no tiene
por otros medios: rio o quebrada
casi nunca llega
para esta y otras viviendas:
Colombia
Costa Rica
Cuba
cloaca o tanque séptico
otra
uso: exclusivo de esta vivienda
Chile
no tiene servicio higiénico
Ecuador
otro
El Salvador de un manantial
no dispone
otro tipo
Guatemala gas corriente (kerosene)
por tubería: red privada con
chorro para varios hogares
para varios hogares: inodoro
Honduras
conectado a red de drenajes
vela
no tiene
de pozo con bomba eléctrica
no tiene
6
7
transporte por cisterna
río, canal, arroyo, etc.
sin canalización interna:
otra forma
otro
no sabe
8
9
10
11
12
no tiene
agua embotellada
por otros medios: fuente pública
por otros medios: lluvia y otros medios
para esta y otras viviendas:
para esta y otras viviendas: para esta y otras
viviendas: otro
pozo negro madera
pozo negro planche
uso: común a varias viviendas
ubicación: dentro de la
vivienda
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 10 (conclusión)
no tiene
ubicación:
fuera de la vivienda
otro (especifíque)
no dispone
candela
otro (especifíque)
por tubería: red privada con pozo por acarreo: pozo
con
red para uso exclusivo del hogar
para varios hogares: inodoro
para varios hogares:
excusado
conectado a fosa séptica
lavable
otro
de un rio
por acarreo: río, lago o
manantial
por acarreo: camión
(cisterna, tonel, etc.)
otro (especifíque)
para varios hogares:
letrina o
pozo ciego
no tiene
vertiente
vendedores ambulantes
otro
pozo sanitario
brocal no protegido
agua lluvia
pozo superficial
en el verano: en algún
momento del día
no tiene
en el verano: sólo en la
noche
en el verano:
ocasionalmente
en el verano: nunca
llega
México
Nicaragua
Panamá
pozo público o privado
no tiene
otro
fuera de la vivienda: acueducto
público de la comunidad
en el invierno: nunca llega
Paraguay
uso colectivo: conectado a
tanque séptico
lámpara a kerosene (mbopi)
Perú
manantial, río o arroyo
no tiene
río, acequia, manantial o similar
otra forma
fuera de la vivienda: acueducto
particular
en el verano: durante todo el día
uso colectivo: de hueco o letrina
río o quebrada
carro cisterna
lampium, vela y/o candil
aguatero
otro (especificar)
camión-tanque u otro similar
otro (especifíque)
Rep.
Dominicana no tiene
Uruguay
Venezuela
No 1
251
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 11
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LAS RELACIONES DE
PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR (O VIVIENDA) EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Argentina
Bolivia
Consulta
Cuál es el parentesco o
relación con el jefe o la
jefa del hogar
Qué relación o parentesco
tiene con el jefe del hogar
1
persona
1
persona
2
Brasil
Colombia
Costa Rica
Jefe de domicilio o
individuo
Parentesco o relación
con el jefe de domicilio
Cuál es la relación o
parentesco de...con el
jefe o jefa de hogar
Relación con el jefe
Cuba
Chile (*)
Ecuador
Qué parentesco o
relación de
convivencia tiene con
el jefe de núcleo
Cuál es su relación
de parentesco con el jefe
o jefa del hogar
Qué parentesco o
relación tiene con
el jefe del hogar
El Salvador
(*)
Guatemala
Haití
Cuál es la relación o
parentesco con el jefe
de la familia
Qué parentesco o
relación tiene con
el jefe(a) del hogar
Qué relación de
parentesco tiene esta
persona con el jefe de
hogar
persona
1
persona
2
persona
1
persona
2
2
cónyuge
o pareja
hijo(a) /
hijastro(a)
jefe o jefa
particular
del hogar
esposa(o) o
conviviente
jefe
miembro
colectivo
de hogar
hijo(a) o
entenado
(a)
individuo
cónyuge
3
4
5
6
padre o
madre /
suegro(a)
yerno /
nuera
nieto /
nieta
otro
familiar
yerno o
nuera
padres o
suegros
otro
pariente
empleada(o)
domestica(o)
hijo(a)
hijastro(a)
jefe o jefa
esposo(a),
compañero(a)
hijo, hija
padre o
madre
yerno,
nuera
suegro
(a)
nieto,
nieta
abuelo(a) o
bisabuelo(a)
padres,
suegros
jefe
esposa(o) o
compañera(o)
hijo o hija
yerno o
nuera
nieto o
nieta
padres o
suegros
hijo/a
nuera o
yerno
nieto/a
padres o
suegros
otro
pariente
cónyuge
conviviente
hijo/a,
hijastro/a
yerno /
nuera
nieto/a
hijo(a)
yerno o
nuera
nieto(a)
padres o
suegros
otros
parientes
hijo(a)
yerno o
nuera
padres o
suegros
otros
parientes
esposo(a),
compañero(a)
hijo(a),
hijastro(a)
nieto(a) o
bisnieto
(a)
yerno o
nuera
nieto(a)
padres o
suegros
padre
hijos
hijo
pequeño
suegros
nietos
jefe de
núcleo
esposo/a o
compañero/a
jefe o jefa
persona
1
jefe(a)
persona
2
persona
1
persona
2
cónyuge
jefe(a)
esposa(o) o
compañera
(o)
jefe o jefa
persona
1
jefe de hogar
persona
2
esposa
(continúa)
252
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 11 (continuación 1)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LAS RELACIONES DE
PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR (O VIVIENDA) EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
Países
Consulta
Honduras (*) Cuál es la
persona
relación o
1
parentesco con
el jefe de familia
persona
2
México
Qué es del jefe
esta persona
1
esposa(o) o
hijo(a)
compañera(o)
es el jefe o jefa es la
esposa(o) o
compañera
(o)
jefe o jefa
esposa(o),
compañera(o)
Qué parentesco
tiene con el jefe
o jefa de la
vivienda
Panamá
persona jefe
1
Qué parentesco persona cónyuge
o relación tiene 2
del jefe
con el jefe de la
vivienda
Qué relación de
jefe o jefa
parentesco
tiene con el jefe
o la jefa del
hogar (1)
Qué parentesco
jefe / jefa
o
relación tiene
con el jefe o
jefa del hogar
Cuál es su
jefe o jefa
relación de
parentesco con
el jefe o jefa del
hogar
Que relación o
jefe o jefa
parentesco
tiene
con el jefe o
jefa
del hogar
Parentesco o
jefe(a) del
relación con el
hogar
jefe del hogar
Perú (*)
Rep.
Dominicana
(*)
Uruguay (*)
Venezuela
(*)
6
jefe
Nicaragua
Paraguay
No. de la categoría de respuesta
2
3
4
5
yerno o
nuera
es el
hijo(a)
nieto(a)
hija(o),
hijastros
yerno o
nuera
hijo(a)
nuera o
yerno
nieto o padre o
bisnieto madre
del jefe
suegros
esposa/o
comp.
hijo o
hija
yerno o
nuera
nieto o
nieta
padres o
suegros
esposa(o) /
compañera
(o)
hijo(a)
yerno /
nuera
nieto(a)
padres /
suegros
esposo(a)
hijo /
yerno /
hijastro(a) nuera
nieto(a)
hermano(a)
cuñado(a)
cónyuge o
pareja
hijo/a
esposa(o) o
hijo(a)
compañera(o)
padres o
suegros
es la
no tiene
sirvienta parentes–
(e)
co
otro
pariente
tiene otro
parentesco
(escriba el
parentesco)
nieto(a) o padres o
bisnieto(a) suegros
hijo/a del yerno o
cónyuge nuera
nieto/a
nieto(a)
padre,
madre,
suegro(a)
(continúa)
yerno,
nuera
253
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 11 (continuación 2)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LAS RELACIONES DE
PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR (O VIVIENDA) EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Argentina
Bolivia
Consulta
7
Cuál es el
parentesco o
relación con el jefe
o la jefa del hogar
persona 1
Qué relación o
parentesco tiene
con el jefe del
hogar
persona 2
8
9
10
11
otro no
pariente
Brasil
Chile (*)
Ecuador
El
Salvador
(*)
Guatemala
13
14
15
miembro
de hogar
colectivo
colectivo
Jefe de domicilio o persona 1
individuo
Parentesco o
persona 2 nieto(a) o yerno o
hermano cuñado( otros
relación
bisnieto(a) nuera
o
a)
parientes
con el jefe de
hermana
domicilio
Colombia Cuál es la relación
otro
empleado(a) otro no
o parentesco
pariente doméstico
pariente
de...con el
(a)
jefe o jefa de hogar
Costa Rica Relación con el jefe
otros
servicio
otros no
familiares doméstico
familiares
y sus
familiares
Cuba
persona 1
Qué parentesco o persona 2
relación de
convivencia tiene
con el jefe de
núcleo
Cuál es su relación
de parentesco con
el jefe o jefa del
hogar
Qué parentesco o persona 1
relación tiene con
el jefe del hogar
persona 2
12
otro no
servicio
familiar
doméstico y sus
familiares
otro no
pariente
Allegado(a)
Pen- empleado(apariente
sio- doméstico del (a)
nista (a)
empleado(a)
miembro de
colectividad
hermano/ padres /
a,
suegros
cuñado/a
otro
pariente
no pa- servicio
riente
doméstico
miembro
del hogar
colectivo
otros no empleada
parientes doméstica
persona 1
Cuál es la relación persona 2
o
parentesco con el
jefe de la familia
Qué parentesco o
relación tiene
con el jefe(a) del
hogar
empleado
(a)
doméstico
(a)
otro
pariente
otro no
pariente
empleado
(a)
doméstico
(a)
persona
en
vivienda
colectiva
otro no
pariente
(continúa)
254
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Cuadro 11 (conclusión)
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: PREGUNTAS UTILIZADAS PARA AVERIGUAR LAS RELACIONES DE
PARENTESCO CON EL JEFE DE HOGAR (O VIVIENDA) EN EL ÚLTIMO CENSO NACIONAL DE
POBLACIÓN Y VIVIENDA LLEVADO A CABO
No. de la categoría de respuesta
Países
Consulta
7
Qué relación de
persona 1
parentesco tiene
esta persona con
el jefe de hogar
persona 2 otros
parientes
(amigos)
Honduras Cuál es la relación persona 1
(*)
o parentesco con
el jefe de familia
persona 2 empleado
doméstico
8
9
empleados
domésticos
niños
en servidumbre
otro no
pariente
persona en
vivienda
colectiva
10
11
12
13
14 15
Haití
México
Qué es del jefe
esta persona
Nicaragua Qué parentesco
tiene con el jefe o
jefa de la vivienda
Panamá
persona 1
Qué parentesco o persona 2
relación tiene con
el
jefe de la vivienda
Paraguay Qué relación de
parentesco tiene
con el jefe o la
jefa del hogar (1)
Perú (*)
Qué parentesco o
relación tiene
con el jefe o jefa
del hogar
Rep.
Cuál es su
Dominican relación
a (*)
de parentesco con
el
jefe o jefa del
hogar
Uruguay
Que relación o
(*)
parentesco tiene
con el jefe o jefa
del hogar
Venezuela Parentesco o
(*)
relación con el
jefe del hogar
es
persona
sola
otros
parientes
empleada(o) sin
doméstica(o) parentesco
otro
pariente
no
pariente
otro
pariente
no
pariente
otro(a)
pariente
trabajador(a) pensionista
del hogar
otro(a)
no
pariente
padres /
suegros
otro
pariente
servicio
doméstico
otro no
pariente
padres o
suegros
otro
pariente
servicio
no
residente
doméstico y pariente hogar
familia
colectivo
hermano sobrino(a)
(a),
cuñado(a)
personal
doméstico o
su familiar
otro
pariente
no
servicio
pariente doméstico
y sus
familiares
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
Nota: En el caso de Cuba, se trata de la boleta del censo de 1990, que a la postre, no se llevó a cabo.
(1) La Categoría "Jefe o Jefa" de laVivienda aparece sólo para la primera persona censada
(*) Las relaciones de parentesco se estipulan adicionalmente en el cuadro de identificación (nombres y apellidos) de los
habitantes de la vivienda.
255
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
País y modalidad de
cálculo del déficit
Chile, 1992 (a)
Chile, 1992 (b)
Chile, 1992 (c)
Chile, 1992 (d)
viviendas
particulares
ocupadas3,101,356
3,101,356
3,101,356
3,101,356
viviendas
viviendas
viviendas
adecuadas recuperables irrecuperables
2,826,298
0
275,058
2,811,338
238,500
51,518
2,326,219
775,137
0
2,246,298
580,000
275,058
hogares
3,293,779
3,293,779
3,293,779
deficit
déficit
unidades
domésticas cuantitativo cualitativo
3,101,356
-
275,058
243,941
192,423
467,481
0
238,500
775,137
580,000
déficit
total
275,058
482,441
967,560
1,047,481
(a) Calidad de la vivienda medida con pregunta tipo vivienda (permanentes y semipermanentes). Unidad doméstica = viviendas particulares ocupadas con moradores presentes.
(b) Calidad de la vivienda medida con pregunta por material del muro (ladrillo, concreto, bloque, madera o tabique forrado=adecuado; adobe=recuperable; barro empajado, quincha, pirca,
desechos y otros=irrecuperables). Unidad doméstica = hogar.
(c) Calidad de la vivienda medida con pregunta por servicio de agua potable (cañería dentro de la vivienda=adecuado; otro=recuperable).
(d) Calidad de la vivienda medida con preguntas por tipo vivienda y servicio de agua potable.
País y modalidad de
cálculo del déficit
Honduras, 1988 (a)
Honduras, 1988 (b)
Honduras, 1988 (c)
Honduras, 1988 (d)
viviendas
particulares
ocupadas762,117
762,117
762,117
762,117
viviendas
viviendas
viviendas
adecuadas recuperables irrecuperables
752,485
9,632
352,409
172,353
237,355
194,555
567,562
0
194,155
558,330
9,632
hogares
762,117
762,117
762,117
unidades
deficit
déficit
domésticas cuantitativo cualitativo
762,117
9,632
237,355
0
9,632
0
172,353
567,562
558,330
déficit
total
9,632
567,562
567,962
(a) Calidad de la vivienda medida con pregunta tipo vivienda (casa independiente, cuarto en mesón o cuartería, apartamento=adecuado; casa improvisada, local no destinado a
habitación=irrecuperable). Unidad doméstica=Vivienda particular ocupada con moradores presentes.
(b) Calidad de la vivienda medida con pregunta por material del muro (ladrillo de arcilla, piedra, bloque de cemento y madera=adecuado; adobe=recuperable; bahareque, palo o caña, desecho,
otro=irrecuperable).
(c) Calidad de la vivienda medida con pregunta por servicio de agua potable (con tubería dentro de la vivienda=aceptable; con tubería fuera de la vivienda pero dentro de la propiedad, con
tubería fuera de la propiedad y sin tubería=recuperable.
(d) Calidad de la vivienda medida con preguntas por tipo vivienda y servicio de agua potable. Unidad doméstica = hogar.
Nota: El censo no distingue entre hogar y vivienda.
(continúa)
256
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
256
Cuadro 12
DEFICIT HABITACIONAL: SENSIBILIDAD DE DISTINTAS MODALIDADES DE MEDICIÓN CON DATOS
CENSALES, PAÍSES SELECCIONADOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
País y modalidad de
cálculo del déficit
Guatemala, 1994 (a)
Guatemala, 1994 (b)
Guatemala, 1994 (c)
Guatemala, 1994 (d)
viviendas
particulares
ocupadas1,553,708
1,553,708
1,553,708
1,553,708
viviendas
adecuadas
1,330,902
833,679
1,055,960
979,891
viviendas
viviendas
recuperables irrecuperables
0
442,825
497,748
351,011
222,806
277,204
222,806
hogares
1,591,823
1,591,823
1,591,823
unidades
déficit
domésticas cuantitativo
1,533,708
-
222,806
315,319
38,115
260,921
déficit
cualitativo
déficit
total
0
442,825
497,748
351,011
222,806
758,144
535,863
611,932
CEPAL – SERIE Manuales
Cuadro 12 (conclusión)
DÉFICIT HABITACIONAL: SENSIBILIDAD DE DISTINTAS MODALIDADES DE MEDICIÓN CON DATOS
CENSALES, PAÍSES SELECCIONADOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
(a) Calidad de la vivienda medida con pregunta tipo vivienda (casa formal, apartamento, cuarto en casa de vecindad=aceptable; rancho, casa improvisada y otro=irrecuperable).
Unidad doméstica=viviendas particulares ocupadas con moradores presentes.
(b) Calidad de la vivienda medida con pregunta por material del muro (ladrillo, block, concreto, madera y lámina metálica=adecuado; adobe=recuperable.
bajareque, lepa, palo o caña, otro=irrecuperable. Unidad doméstica=hogar).
(c) Calidad de la vivienda medida con pregunta por servicio de agua potable (con agua=adecuada; sin agua=recuperable).
(d) Calidad de la vivienda medida con preguntas por tipo vivienda y servicio de agua potable. Unidad doméstica = hogar.
País y modalidad de
cálculo del déficit
viviendas
viviendas
viviendas
viviendas
hogares
unidades
déficit
déficit
déficit
particulares
adecuadas
recuperables irrecuperables
domésticas cuantitativo cualitativo
total
ocupadasBrasil, 1991 (a)
34,734,715
31,300,424
1,876,190
1,558,101
- 34,734,715
1,558,101
1,876,190 3,434,291
Brasil, 1991 (b) (c)
34,734,715
25,782,039
8,952,676
37,502,530
2,767,815
8,952,676 1,720,491
(a) Calidad de la vivienda medida con pregunta localización y tipo de la vivienda (casa aislada o de condominio, departamento y cuarto= adecuada; casa en conjunto
residencial popular=recuperable casa en aglomerado subnormal=irrecuperable). Unidad doméstica= domicilio particular ocupado.
(b) Calidad de la vivienda medida con pregunta por servicio de agua potable (con canalización interna=adecuada; otro=recuperable). Unidad doméstica=familia.
País y modalidad de
cálculo del déficit
Costa Rica, 1984 (a)
Costa Rica, 1984 (a)
Costa Rica, 1984 (a)
Costa Rica, 1984 (a)
viviendas
particulares
ocupadas500,030
500,030
500,030
500,030
viviendas
adecuadas
488,501
339,840
434,345
427,218
viviendas
viviendas
recuperables irrecuperables
116,386
65,685
61,283
11,529
43,804
11,529
hogares
unidades
déficit
domésticas cuantitativo
500,030
513,644
513,644
513,644
11,529
57,418
13,614
25,143
déficit
cualitativo
déficit
total
116,386
65,685
61,283
11,529
173,804
79,299
86,426
(a) Calidad de la vivienda medida con pregunta tipo de la vivienda (corriente=adecuada; móvil, eventual y tugurio=irrecuperable. Unidad doméstica=vivienda particular ocupada
(b) Calidad de la vivienda medida con pregunta por material del muro (bueno=adecuado; regular=recuperable; malo=irrecuperable).
(c) Calidad de la vivienda medida con pregunta por servicio de agua potable (con canalización interna=adecuada; otro=recuperable).
(d) Calidad de la vivienda medida con preguntas por tipo vivienda y servicio de agua potable. Unidad doméstica = hogar.
Nota: cifra de hogares es aproximada pues se derivó de un cálculo de la variable hogares por vivienda en que la categoría final era tres hogares o más. Para esta última se supuso un promedio de 4
hogares para la ponderación.
Nº 1
Fuente: Elaboración propia con base en las boletas de los Censos Nacionales de Población y Vivienda.
257
CEPAL – SERIE Manuales
14
Nº 1
Características de la vivienda
y del hogar
1
Pedro Córdova Barreto
Presentación
El 11 de julio del año 1993 se realizaron en el Perú, los Censos
Nacionales: IX de Población y IV de Vivienda, en el área urbana, y
entre el 12 y 26 del mismo mes en el área rural. En noviembre del año
siguiente se presentaron los resultados definitivos sobre la magnitud,
distribución y composición de la población, así como las
características de las viviendas y su distribución en el territorio
nacional.
La valiosa información estadística proporcionada por los censos
nacionales, ha servido de base para que numerosos usuarios tanto del
sector público como privado, analicen y estudien nuestra realidad
nacional, con relación a los aspectos económicos, sociales y
demográficos, desarrollando una serie de investigaciones y
publicaciones con la finalidad de proveer las herramientas necesarias
para que se tomen las decisiones más adecuadas en la formulación de
los programas y políticas para el al desarrollo nacional.
1
Director Nacional Adjunto de la Dirección Nacional de Censos y Encuestas del Instituto Nacional de Estadísticas e Informática
(INEI) del Perú.
259
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
El tema que se presenta en el marco del IV Censo Nacional de Vivienda, corresponde a las
características de la vivienda y del hogar, considerando las definiciones y conceptos de cada una
de las variables y categorías estudiadas. Se describe la experiencia con relación a los problemas
presentados en el relevamiento de la información, sobre todo para aquellas preguntas que han
tenido dificultad de comprensión y entendimiento por parte de los informantes. Asimismo, se
proponen modificaciones a determinadas preguntas y se sugiere adicionar otras nuevas. También
se tratan los usos de la información, se hace comentarios sobre los principales estudios e
investigaciones realizadas y se señalan los indicadores construidos en base a las características de
la vivienda y del hogar.
1.
Antecedentes de los censos nacionales de vivienda
En el Perú, los antecedentes del Censo Nacional de Vivienda se remonta a la década del 60.
A la fecha se han realizado cuatro Censos de Viviendas, en los periodos siguientes:
- El 2 de julio de 1961, se levantaron los Censos Nacionales: VI de Población y I de
Vivienda, registrando un total de 10 420 357 habitantes y 1 985 859 viviendas.
- El 4 de junio de 1972 se ejecutaron los Censos Nacionales: VII de Población y II de
Vivienda, registrando un total de 14 121 564 habitantes y 3 014 844 viviendas.
- El 12 de julio de 1981 se levantaron los Censos Nacionales: VIII de Población y III de
Vivienda, registrando un total de 17 762 231 habitantes y 3 651 976 viviendas.
- El 11 de julio de 1993 se realizaron los Censos Nacionales: IX de Población y IV de
Vivienda, registrando un total de 22 639 443 habitantes y 5 099 592 viviendas.
- A la fecha se vienen realizando las labores preparatorias para la ejecución de los Censos
Nacionales: X de Población y V de Vivienda, previsto en la primera década del tercer
milenio.
2.
Objetivos de los censos nacionales de vivienda de 1993
Entre los principales objetivos de esta investigación estadística, cabe señalar lo siguiente:
- Conocer el número de viviendas existentes, relacionándolas con sus características, en
cuanto a su ubicación, tipo y estructura, los servicios básicos que disponen, número de
habitaciones y régimen de tenencia.
- Conocer las características principales de los hogares que residen en las viviendas
particulares tales como: número de habitaciones usadas para dormir, tenencia de
habitación especial para cocinar, tenencia de servicio higiénico, espacios en la vivienda
usados para actividades que proporcionen ingresos al hogar y equipamiento del hogar.
- Establecer un marco muestral, que permita ejecutar investigaciones estadísticas
complementarias a los censos durante el período intercensal.
3.
Temas y variables investigados en el censo de vivienda de
1993
Los temas y variables investigados en el Censo de Vivienda de 1993, fueron similares a los
estudiados en los Censos de 1961, 1972 y 1981; por lo que guardaron una estrecha comparabilidad
intercensal.
Con los datos sobre vivienda se evaluaron las condiciones de vida de la población en
relación a la vivienda que habita, disponibilidad y uso de espacio, disponibilidad de servicios y
tenencia; lo que permitió conocer la magnitud de los problemas de déficit habitacional.
260
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
3.1. Localización de la vivienda
Es el lugar geográfico del territorio nacional donde fue ubicada la vivienda, fue identificada
mediante el registro del nombre de la provincia, distrito, centro poblado y la categoría del mismo; y
además, por su ubicación en área urbana o rural del centro poblado.
En la etapa de post-empadronamiento, esta variable fue utilizada para controlar las omisiones
y duplicaciones de las viviendas.
De otro lado, la información sobre ubicación geográfica de las viviendas permite distinguir el
espacio que ocupan en las ciudades. En tal sentido, se identificaron barrios y áreas menores que
generaron información estadística actualizada a estos niveles.
Identificación de las viviendas para el empadronamiento
La identificación de las viviendas para el empadronamiento le fue facilitado al
empadronador, por que se le proporcionó los documentos siguientes:
En el área urbana:
• Listado de viviendas del área de empadronamiento urbano
• Croquis del área de empadronamiento urbano
• Etiqueta pre censal de inicio, mitad y fin del empadronamiento (jefe de sección)
• Etiqueta de vivienda censada.
Fue importante determinar como una tarea del empadronador urbano, la de visitar y recorrer,
un día antes del censo, su área de empadronamiento, conjuntamente con su jefe de sección; con la
finalidad de conocer sus límites, el inicio y término de su área de empadronamiento.
El jefe de sección, durante el recorrido de reconocimiento, fue pegando en las viviendas
correspondientes la etiqueta precensal de inicio, mitad y fin del área de empadronamiento.
Al finalizar el empadronamiento en una vivienda, el empadronador pegaba la "Etiqueta de
vivienda censada" en la parte superior externa de la puerta principal de la vivienda. Esta acción
permitió efectuar el control de las viviendas empadronadas, a fin de reducir las omisiones y evitar
las duplicaciones.
En el área rural:
• Listado de centros poblados del área de empadronamiento rural
• Croquis del área de empadronamiento rural
• Registro de viviendas en el área de empadronamiento rural.
3.2. Características y servicios de la vivienda
3.2.1.
Tipo de vivienda
Se refiere a como están constituidas cada una de ellas. Para efectos censales se clasificó en
dos grandes grupos: particulares y colectivas.
a)
Vivienda particular
Es toda habitación o conjunto de habitaciones que ocupan un edificio o una parte de él,
estructuralmente separado e independiente, usada o destinada a ser habitada por una o más
personas con o sin vínculos familiares.
Por extensión, se consideró a las viviendas móviles, improvisadas o que no hayan sido
concebidas, en un principio, con fines de alojamiento pero que durante el empadronamiento
constituyeron la residencia de una o varias personas.
261
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Las viviendas particulares se clasificaron en:
Casa independiente: es aquella que contiene una sola vivienda y tiene salida directa a
i.
la calle, camino, carretera, etc.
Departamento en edificio: es la vivienda que forma parte de un edificio de dos o más
ii.
pisos y tiene acceso a la vía pública mediante un pasillo, corredor, escaleras y/o
ascensor. También se consideró como departamento en edificio a las viviendas del
primer piso del edificio, que tienen salida directa a la calle.
Vivienda
en quinta: es aquella que forma parte de un conjunto de viviendas de uno o
iii.
dos pisos, que están distribuidas a lo largo de un patio a cielo abierto y tienen servicios
de agua y desagüe independientes.
Vivienda en casa de vecindad: es aquella que forma parte de un conjunto de viviendas,
iv.
distribuidas a lo largo de un corredor o patio y que, generalmente, tienen servicios de
agua y/o desagüe de uso común. Esta categoría, comprende a las viviendas situadas en
callejones, solares y corralones.
Choza o cabaña: es la vivienda, generalmente, ubicada en áreas rurales, construida
v.
con materiales naturales de origen local, tales como: piedra, caña, paja, piedra con
barro, madera, entre otros.
Vivienda improvisada: es todo albergue o construcción independiente, construido
vi.
provisionalmente con materiales ligeros (estera, caña chancada, etc.), materiales de
desecho (cartón, latas, etc.) o con ladrillos o adobes superpuestos. Este tipo de
vivienda, por lo general, se encuentra en el perímetro de las grandes ciudades,
conformando los llamados “Asentamientos Humanos”.
vii. Local no destinado para habitación humana: son aquellos locales (permanentes) que
no han sido construidos ni adaptados o transformados para habitación humana, pero
que se están utilizando como vivienda en el día del censo.
Este tipo de vivienda ocupa parcial o totalmente, cuadras, establos, graneros, fábricas,
almacenes, bodegas, edificios comerciales o de oficinas, entre otros.
viii. Otro: cuevas, refugios naturales, tiendas de campaña, carpa, bote, yate y/o remolque.
El registro del tipo de vivienda fue realizado por el empadronador, por observación directa, y
su mayor dificultad se le presentó en:
• La distinción de las viviendas de dos pisos, para clasificarlas como "casa independiente"
o "departamento en edificio".
• En el área rural se presentó la confusión para clasificar a la vivienda entre "casa
independiente" y "choza o cabaña", por el hecho de que las viviendas en el área rural son
construidas, generalmente, con materiales de la zona, pero también cumplen con la
definición de casa independiente.
• Confusión para clasificar la vivienda como "casa independiente" y "vivienda
improvisada".
Para la construcción del índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) se utilizó la
información de vivienda particular, no considerándose a las viviendas colectivas. Para este
indicador se utilizó el tipo de vivienda improvisada, básicamente por los materiales utilizados en su
construcción.
b)
Vivienda colectiva
Es todo local o conjunto de locales destinados a ser habitados por personas, usualmente sin
vínculos familiares y que, en general, hacen vida en común por razones de salud, enseñanza,
religión, trabajo, turismo u otras causas.
262
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Para el empadronamiento de este tipo de vivienda se organizó un "Empadronamiento
especial", el cual fue realizado por el propio personal de las viviendas colectivas o por
empadronadores especiales. Para este empadronamiento se utilizó un directorio de viviendas
colectivas a nivel de distrito.
Las viviendas colectivas fueron clasificadas en:
i.
ii.
Institucionales:
Hospitales, clínicas o sanatorios
Asilo, hospicio y orfanato
Conventos, monasterios y similares
Internado educacional: de colegio, universidad, escuela normal, escuelas
militares, seminarios religiosos, cuartel, campamentos o barracas (militares,
trabajadores, etc.), buque de guerra o mercante, comisaría, y otros.
No institucionales:
Hotel, hostal o residencial
Casa de pensión o casa de huéspedes.
La información de las viviendas colectivas se ha utilizado sólo para obtener los resultados
generales de la población y sus características, al momento del censo. Son muy pocos los estudios
que hayan utilizado como fuente la información de este tipo de vivienda.
3.2.2.
Condición de ocupación de la vivienda
La condición de ocupación de la vivienda, permitió conocer si las viviendas estuvieron
ocupadas o desocupadas.
a)
b)
Vivienda ocupada: con ocupantes presentes, ausentes o de uso ocasional
Vivienda desocupada: en alquiler o venta, en reparación, otra causa (clausurada,
juicio, etc.).
Esta variable fue registrada por el empadronador a través de la observación directa. Se usó
para la determinación del indicador "Número promedio de habitantes por vivienda", que resulta de
relacionar la población en viviendas particulares y el número de viviendas particulares con
ocupantes presentes.
3.2.3.
Régimen de tenencia
Es la forma en que el hogar censal principal ejerce la posesión de la vivienda.
Se investigaron las siguientes categorías: Alquilada, propia comprándola a plazos, propia
totalmente pagada, usada con autorización del propietario sin pago, ocupada de hecho (invasión) y
otra forma. La información que proporcionó esta variable permitió realizar el estudio sobre déficit
habitacional.
La innovación en esta variable, con respecto al censo de 1981, fue la inclusión de unidades
habitacionales en la categoría "Ocupada de hecho", que son aquellas viviendas construidas sobre
terrenos que no son propios, productos de innovaciones y sobre los que no se tiene derechos de
propiedad reconocidos y que en la actualidad constituye un problema social de las áreas urbanas de
las ciudades.
3.2.4.
Material de construcción predominante
Las características sobre el material de construcción predominante en la estructura de la
vivienda se aplicó a las paredes exteriores, techo y piso:
263
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
a)
Material en las paredes exteriores de la vivienda
Es aquel material que predomina en la construcción de las paredes que forman el perímetro o
contorno de la vivienda, excluyendo las cercas o muros que la rodean. Se clasificó en:
i. Material noble: ladrillo o bloque de cemento, piedra o sillar con cal o cemento
ii. Material seminoble: adobe o tapia, quincha (caña con barro), piedra con barro,
madera, estera
iii. Otro material: pona, caña partida, etc.
b)
Material predominante en los techos de la vivienda
Es el material con el que está construido la mayor parte de los techos de la vivienda. Se
clasificó en:
i. Material noble: concreto armado
ii. Material seminoble: madera, tejas, planchas de calamina, fibra de cemento o
similares, caña o estera con torta de barro, paja, hojas de palmera etc.
iii. Otro material: lona, entre otros.
c)
Material predominante en los pisos de la vivienda
Es el material que cubre la mayor parte de los pisos de las habitaciones de la vivienda. Se
clasifico en:
i. Material de primera: parquet o madera pulida, láminas asfálticas, vinílicos o
similares, losetas, terrazos o similares
ii. Material de segunda: madera (entablado), cemento, tierra
iii. Otro material: piedra, mármol, etc.
Uno de los problemas más resaltantes en el trabajo de campo se presentó al leer estas
preguntas y sus categorías al informante que no posee un nivel cultural adecuado. Éste no responde
en primera instancia por el material predominante de las paredes, techos o pisos; hay que reiterarle
la pregunta y hacerle comprender que la información que se requiere es la del material
predominante.
La presencia de incoherencias determinó que en el proceso de consistencia, fuera necesario
establecer reglas especificas que permitieron asegurar la coherencia entre las respuestas de las
paredes, techos y pisos.
La información de los materiales de construcción, de las paredes y pisos de las viviendas, ha
sido fundamental para la determinación del indicador "Hogares en viviendas con características
físicas inadecuadas", como un componente del índice de NBI.
3.2.5.
Abastecimiento de agua en la vivienda
Se investigó la forma del abastecimiento y la procedencia del agua que utilizó la vivienda. La
información más importante desde el punto de vista social, fue si la vivienda tiene suministro de
agua por red pública. Esto permitió conocer la cantidad de personas y en qué lugares se carece de
este elemento vital, lo que sirvió de base para que se ponga énfasis y se dé prioridad a los lugares
donde se carece de este elemento.
Comprendió las categorías siguientes:
Red de tubería domiciliaria: cuando la vivienda se abastece de agua proveniente
a)
del servicio de red pública. Según la ubicación de este servicio en la vivienda, pueden ser:
•
•
264
Dentro de la vivienda: cuando existe conexión de agua dentro de la vivienda.
Fuera de la vivienda pero dentro del edificio: la conexión del agua está
ubicado en el pasaje, corredor, patio o callejón del edificio.
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Pilón de uso público: cuando la vivienda se abastece de agua proveniente de un
b)
grifo o pilón ubicado fuera de la vivienda o fuera del edificio.
Pozo: cuando la vivienda se abastece de agua proveniente de un pozo, el cual
c)
puede estar ubicado fuera o dentro de la vivienda.
De camión-cisterna u otro similar: cuando la vivienda se abastece de agua
d)
proveniente de camión-cisterna, de una carreta, del aguatero, etc. independientemente de
donde sea acumulada esta agua y de como sea distribuida en la vivienda.
De río, acequia, manantial o similar: cuando la vivienda se abastece de agua de
e)
un río, acequia o manantial, independientemente de donde sea acumulada esta agua y de
como sea distribuida en la vivienda.
f)
De otra forma: agua de lluvia, etc.
Ciertos informantes, sobre todo del interior del país, tuvieron dificultad para responder esta
pregunta, en lo que se refiere a la procedencia del agua por "red pública dentro de la vivienda" o
"red pública fuera de la vivienda pero dentro del edificio". El término "red pública" lo entienden
rápidamente, pero la dificultad radica en el concepto "dentro de la vivienda" y "fuera de la vivienda
pero dentro del edificio".
Esto nos hace pensar que habría que mejorar la redacción de estas categorías, para su mejor
comprensión en todo el territorio, introduciendo términos como "cañería dentro o fuera de la
vivienda", "conexión de agua dentro o fuera de la vivienda" o "caño de agua dentro o fuera de la
vivienda".
Estos conceptos provienen desde el primer censo de vivienda en 1961, donde era frecuente la
presencia de esta modalidad de abastecimiento de agua por red pública. En la actualidad este
procedimiento se ha modernizado, la mayor parte de viviendas tienen su conexión de agua por red
pública dentro de la vivienda.
Según los censos de vivienda de los años 1981 y 1993, sólo el 3.6% de las viviendas
particulares con ocupantes presentes, respondieron que el tipo de abastecimiento de agua lo hacían
por "red pública fuera de la vivienda pero dentro del edificio" y corresponde sólo al área urbana,
por ser nula la presencia de agua por red pública en el área rural. Por lo tanto, se estaría
proponiendo la eliminación de estas dos categorías y solamente se investigaría el abastecimiento de
agua de red pública.
Esta variable no ha sido utilizada directamente para la construcción del índice de NBI, pero
sí para la elaboración de indicadores complementarios que coadyuvaron a determinar las
condiciones de pobreza.
3.2.6.
Servicio higiénico de la vivienda
Se investigó si la vivienda dispone o no de servicio higiénico, su ubicación y forma de
eliminación de los residuos humanos. Esta información permitió tener una apreciación más general
respecto a la calidad de vida de los habitantes; es un componente elemental en la determinación del
bienestar social.
Comprende las categorías siguientes:
a)
Servicio higiénico conectado a red pública: cuando la vivienda dispone de un
sistema de eliminación de los residuos humanos, conectados al servicio de la red
pública de desagüe. Según la ubicación del servicio, éste puede estar dentro o fuera
de la vivienda.
265
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
b)
c)
d)
Servicio higiénico conectado a pozo ciego o negro: cuando la vivienda dispone de un
servicio higiénico conectado a un pozo hecho en la tierra, destinado a recibir las
materias orgánicas de desecho sin recibir ningún tratamiento.
Servicio higiénico sobre acequia, río, canal, etc.: cuando el servicio higiénico de la
vivienda está conectado a una acequia, río, canal, etc.
No tiene servicio higiénico: cuando la vivienda no dispone de servicio higiénico
alguno.
Para esta variable se presenta el mismo problema que para el abastecimiento de agua, es
decir, la confusión en el término "dentro de la vivienda" y "fuera de la vivienda pero dentro del
edificio". De la misma manera se propondría su modificación; en 1981 y 1993 las viviendas con
servicio higiénico conectada a red pública fuera de la vivienda pero dentro del edificio alcanzó el
4.6% y 4.3% respectivamente; se investigaría el servicio higiénico por red pública.
La información de esta variable fue usada básicamente, para la elaboración del índice de NBI
y para los mapas de salud.
En las encuestas de hogares se ha agregado la categoría "pozo séptico", que se caracteriza
por ser un pozo excavado en la tierra destinado a recibir los residuos humanos, pero, a diferencia
del "pozo ciego o negro", reciben tratamiento.
3.2.7.
Alumbrado eléctrico
Se investigó si la vivienda dispone o no de alumbrado eléctrico. Esta variable permitió
conocer qué cantidad de viviendas cuentan con este servicio y que cantidad carecen de este
servicio. Es un componente elemental en la determinación del bienestar social.
Según el censo de vivienda de 1993 el 45.1% de las viviendas no disponían de alumbrado
público. Esta pregunta fue modificada en el último censo respecto a los censos de 1961, 1972 y
1981 donde se preguntó si la vivienda disponía de otro tipo de alumbrado eléctrico como vela, gas
o kerosene. Estas categorías fueron reservadas para las encuestas de hogares.
Es necesario mencionar que en algunas capitales provinciales, existían motores que proveen
energía de baja potencia, a menudo sólo unas pocas horas al día, característica que el censo de
vivienda de 1993 no permitió evaluar.
Esta variable permitió calcular el "porcentaje de hogares en viviendas particulares sin
alumbrado eléctrico", así como el "porcentaje de hogares sin agua, desagüe, ni alumbrado
eléctrico”
3.2.8.
Total de habitaciones de la vivienda
Se preguntó por el número total de habitaciones que tiene la vivienda y que son usadas por
todos los hogares que se alojan en ella. No se consideró como habitaciones a la cocina, pasillos,
galerías abiertas, vestíbulos, cuartos de baño, garaje, etc.
Se entendió por habitación al espacio situado en una vivienda, cerrado por paredes que se
elevan desde el piso hasta el techo y que tiene, por lo menos, una superficie para dar cabida a la
cama de una persona adulta. Por lo tanto, son habitaciones los dormitorios, el comedor, la sala,
sala-comedor, el cuarto de estudio, la habitación del servicio, habitaciones que se emplean para
fines profesionales o comerciales usados para alojar personas o destinados a ello, siempre que se
ajusten a los criterios mencionados.
Esta variable permitió obtener información acerca del total de habitaciones que tiene cada
vivienda particular. La relación: número de personas/número de habitaciones por vivienda, sirvió
para conocer de manera general el grado de hacinamiento existente. Asimismo, este indicador
forma parte del índice de NBI.
266
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Durante la captura de la información se tuvo que reiterar al informante que considere todas
las habitaciones de la vivienda, incluyendo las que son habitadas por los hogares secundarios.
3.3. Características del hogar
Las preguntas referidas a las características y servicios de las viviendas son relevantes para
todas las personas que habitan en éstas; así por ejemplo, si la vivienda posee alumbrado eléctrico,
abastecimiento de agua, etc. Todos los hogares que la habitan tienen acceso a estos beneficios, sin
embargo, existen beneficios en la vivienda que no necesariamente son compartidos por todos los
hogares que la ocupan.
En tal sentido, los aspectos que comprendió este capítulo, están centrados en conocer, en
alguna medida aquellos bienes e infraestructura de la vivienda que no necesariamente son
compartidos en forma igual por los hogares y que los hacen diferentes para el análisis demográfico
y social.
3.3.1.
Número de hogares que ocupan la vivienda
Para la investigación censal la unidad de análisis fundamental fue el hogar. Por esta razón,
durante el empadronamiento fue muy importante determinar el número de hogares que existió en
cada vivienda. Cada hogar fue determinado por la olla común o el presupuesto común, es decir, si
todos los miembros que viven o residen en la vivienda particular se proveen sus alimentos de un
presupuesto común.
La vivienda particular podía albergar hasta cinco “hogares censales”. De existir más hogares,
ésta se consideraba como “vivienda colectiva”.
El análisis de las características de las variables del censo se efectuó en función de los
hogares y viviendas que existían en el país. La diferencia entre el número de hogares y el número
de viviendas particulares con ocupantes presentes empadronadas constituye el déficit habitacional.
3.3.2.
Habitaciones usadas en forma exclusiva por el hogar sólo para dormir
Se investigó el número de habitaciones usadas en forma exclusiva por el hogar, sólo para
dormir. La información sirvió para evaluar principalmente el grado de hacinamiento cualitativo,
entendido éste como el número de personas por habitación que utiliza el hogar para dormir.
3.3.3.
Habitación especial para cocinar
Es la habitación destinada exclusivamente para la preparación de los alimentos del hogar. Se
conoció la cantidad de hogares que tienen habitación especial para cocinar (cocina), de uso
exclusivo o compartido o no tiene habitación para cocinar. Permitió relacionar el grado de
salubridad y bienestar del hogar.
3.3.4.
Uso del servicio higiénico
Se investigó si el hogar dispone de servicio higiénico de uso exclusivo o compartido, o no
cuenta con el servicio. Esta información fue necesaria para medir las condiciones de habitabilidad,
higiene y salubridad de los hogares.
3.3.5.
Utilización de la vivienda para fines de trabajo
Se preguntó por el hogar que dispuso de un espacio en la vivienda para realizar alguna
actividad económica, sea o no, con atención directa al público, tales como: tienda de abarrotes,
taller de costura, salón de belleza o consultorio médico, que le proporcionó ingresos al hogar.
Con la información de esta pregunta se obtuvo la cantidad de viviendas particulares donde se
desarrolló alguna actividad económica. Se investigó no sólo los hogares que tenían una habitación
267
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
destinada y usada exclusivamente para este fin, sino también aquellos hogares que utilizaron algún
espacio dentro de la habitación. Esta información fue orientada a la ejecución de una encuesta de
hogares para el estudio de la informalidad.
3.3.6.
Equipamiento del hogar
Se refiere al uso de determinados artefactos electrodomésticos, máquinas y equipos y medios
de locomoción que posea cualquiera de los miembros del hogar. Se clasificó en:
a)
b)
c)
Artefactos electrodomésticos: radio, televisor blanco y negro, televisor a color,
equipo de sonido, videograbador, lavadora de ropa, refrigerador, aspiradora y
lustradora.
Máquinas y equipos: máquina de coser, máquina de tejer, computador, teléfono.
Medios de locomoción: automóvil para trabajo, automóvil o camioneta para uso
particular, camioneta para trabajo, motocicleta, bicicleta y triciclo para trabajo.
Esta pregunta a pesar de ser sencilla de formular causa cierta incomodidad a los informantes
de las áreas periféricas de las ciudades y sobre todo del área rural, por la no tenencia y pobreza que
manifiestan. Sería conveniente adiestrar a los empadronadores en los cursos de capacitación para
su adecuada formulación.
4.
Usos de la información del censo de vivienda de 1993
4.1. Calidad de la vivienda
La vivienda proporciona a los miembros del hogar la satisfacción de una serie de
necesidades, entre las que resalta la protección de las inclemencias del tiempo: (frío, viento, lluvias,
polvo, etc.), que son importantes para la preservación de la salud, y mantener la privacidad con
respecto a otros hogares.
El indicador de la calidad de la vivienda, considerando sus dos dimensiones relacionadas: el
aislamiento del medio natural y el aislamiento del medio social, puede ser construido con la
información del censo de vivienda, como:
•
•
•
•
•
Materiales de construcción predominante en paredes, techos y pisos
Servicios básicos con que cuenta
Número de habitaciones
Tipo de vivienda
Número de hogares.
Un estudio especializado del Ministerio de Transportes, Comunicaciones, Vivienda y
Construcción del Perú, enfoca que en el deterioro de las ciudades un aspecto que influye de manera
especial es la calidad de la vivienda. Así, el referido estudio, con relación a las viviendas, señala
las siguientes características del deterioro:
•
•
•
•
•
268
Viviendas sobrepobladas
Alto grado de hacinamiento e insalubridad
Insuficiencia de espacio en la vivienda
Reducida o nula ventilación e iluminación naturales e insuficiente privacidad
Servicios higiénicos e instalaciones eléctricas insuficientes o inexistentes inadecuados o
deteriorados y clandestinos
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Nº 1
• Inseguridad de las edificaciones por falta de mantenimiento, estructuras sobrecargadas y
frecuentemente al borde del colapso, materiales erosionados por fuga de las
instalaciones de agua y desagüe
• Deficiente recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos.
De otro lado se define el tugurio, como la vivienda mal diseñada, por la distribución
defectuosa de ambientes con áreas menores a las mínimas necesarias para el desarrollo de las
actividades de la familia. Sin suficiente aire o luz naturales, incompleta por falta de servicios
básicos, casi siempre obsoleta por haber sido construida de acuerdo a normas, usos y costumbres de
otros tiempos, mal conservada, incluso ruinosa o al borde del colapso. La vivienda deviene en
tugurio cuando adolece de las características anotadas o por lo menos de las más importantes:
cuando son antihigiénicas, en avanzado deterioro y con muestras de hacinamiento o
sobreutilización. En resumen, cuando no cumplen con las condiciones de habitabilidad.
El censo nacional de vivienda de 1993 no realizó el registro de la vivienda tugurizada como
tal. Se le encuentra incorporado en la categoría "vivienda en casa de vecindad", comprende a las
viviendas situadas en callejones, solares y corralones. Sin embargo, habría viviendas tugurizadas en
edificios, en las azoteas de estos o en cualquier otro sitio que tenga las deficiencias antes señaladas.
Como resumen de lo expuesto es posible afirmar que si bien el censo entrega información
valiosa para la caracterización de las viviendas desde diferentes perspectivas, en lo que se refiere a
la calidad de la vivienda existirían algunos vacíos de información. Es el caso, por ejemplo, de
aquella pregunta referida al estado de conservación de la vivienda (en términos de infraestructura y
servicios básicos), información que complementaría el análisis del estado de habitabilidad de las
viviendas y las condiciones de habitabilidad de los hogares.
Las categorías que se pueden incluir son: buena, aceptable, regular, mala. El problema que se
presentaría sería el grado de subjetividad del empadronador, lo que supone una buena delimitación
de las características de cada categoría.
4.2. Equipamiento del hogar
Asimismo, los resultados del Censo de Vivienda de 1993 muestran la disponibilidad de
artefactos eléctricos y electrodomésticos, máquinas y equipo, así como la posesión de medios de
transporte y de trabajo que disponen los hogares; que permitió la elaboración de indicadores
adicionales y útiles para analizar el bienestar de los ocupantes de los hogares, así como para la
determinación de su capacidad de consumo.
Los resultados reflejan que los hogares tienen un mayor grado de acceso a la radio y a
televisores en blanco y negro y a color, lo que indica que la población cuenta con medios útiles
para elevar su nivel cultural.
Con relación a los estudios de pobreza, se ha elaborado el indicador "porcentaje de hogares
en viviendas sin artefactos electrodomésticos", así como se ha podido hacer una mayor distinción
entre los hogares pobres y no pobres, con relación a la tenencia de artefactos o bienes duraderos.
La inclusión de esta variable para el censo de la primera década del tercer milenio está
justificada por el hecho de que en el Perú, la tenencia de estos bienes se ha incrementado de manera
significativa en los últimos años, fundamentalmente, por el “boom” del crédito de consumo, que lo
ha abaratado y hecho accesible a importantes segmentos de la población.
El censo de vivienda de la primera década del próximo siglo, no sólo debe servir para fines
comparativos, si no que debe evaluarse la posibilidad de poder valorar el consumo de los bienes
durables (teléfono, computador, televisor a color, refrigerador, auto, entre otros), a fin de contar
con información de mayor utilidad para análisis de pobreza.
269
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
En tal sentido, se podría reformular la pregunta para no referirse simplemente a la tenencia,
sino a conocer también el número, antigüedad y valor de dichos bienes.
4.3. Mapa de necesidades básicas insatisfechas de los hogares a nivel
distrital
Con los resultados de los Censos Nacionales de Población y Vivienda de 1993, el Instituto
Nacional de Estadística e Informática puso disposición de los usuarios el documento “Perú: Mapa
de Necesidades Básicas Insatisfechas de los Hogares a Nivel Distrital”, como un aporte para la
medición de la pobreza en el país, que permitió cuantificar e identificar la pobreza hasta el último
nivel de la división política administrativa, que fue el distrito.
Los indicadores seleccionados del censo de vivienda de 1993, fueron los siguientes:
4.3.1.
Hogares en viviendas con características físicas inadecuadas
Para la construcción de este indicador se consideró el tipo de vivienda y el material de
construcción, predominante en las paredes y pisos de la vivienda. Se consideraron los hogares que
no cumplían con los requisitos mínimos:
• Hogares en viviendas cuyo material predominante en las paredes fuera de estera
• Hogares cuyas viviendas tuvieran piso de tierra y paredes exteriores de: quincha, piedra
con barro, madera u otros materiales
• Hogares que habitan en viviendas improvisadas (material de cartón, lata, ladrillos y
adobes superpuestos, entre otros).
4.3.2.
Hogares en vivienda con hacinamiento
Este indicador resulta de relacionar el número de personas con el número total de
habitaciones que tiene la vivienda, donde se ha excluido el baño, cocina y el pasadizo.
Se consideró con hacinamiento a todos los hogares donde residían más de tres personas por
cuarto.
4.3.3.
Hogares en vivienda sin desagüe de ningún tipo
La disponibilidad de servicio higiénico o de un lugar de la vivienda destinada a la deposición
de excretas es esencial, para evitar riesgos de contaminación y la presencia de factores que atenten
contra la salud.
Este indicador comprende a los hogares que no disponen de servicio higiénico por red de
tubería o pozo ciego.
Los otros indicadores que complementaron el índice de NBI, provienen de otras variables del
censo de población, como: hogares con niños que no asisten a la escuela y hogares con alta
dependencia económica.
Los Censos Nacionales de 1993 determinaron el total de hogares a nivel nacional, que
presentaron al menos una necesidad básica insatisfecha (NBI). Asimismo, se determinó que el
porcentaje de hogares con al menos una NBI es mayor en el área rural, respecto al área urbana.
El mapa de NBI permitió identificar y localizar las áreas de los ámbitos políticos
administrativos, cuyos miembros del hogar presentan niveles de necesidades básicas insatisfechas
que permiten medir la mayor o menor pobreza existente. Información básica, para priorizar y
ejecutar los proyectos de inversión social, como parte del programa de compensación social que el
gobierno viene ejecutando.
270
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Al jerarquizar las necesidades básicas que afectan a los hogares del Perú, con relación a las
características de la vivienda, se puede indicar el orden siguiente:
• Carencia de servicio de desagüe: es el indicador que afecta en mayor proporción a los
hogares. Esta carencia es más visible en el área rural que en el área urbana
• Hogares que ocupan viviendas con hacinamiento
• Hogares en viviendas con características físicas inadecuadas.
Uso de las NBI en la estratificación implícita del marco muestral de la encuesta nacional de
hogares
La información básica para la elaboración del marco muestral para la ejecución de las
encuestas intercensales, proviene de los Censos Nacionales de Población y Vivienda de 1993.
El diseño muestral de la Encuesta Nacional de Hogares contempla la estratificación del
marco muestral, con la finalidad de establecer áreas homogéneas. Un primer nivel de estratificación
comprendió a los dominios geográficos, definida como: capitales departamentales, resto urbano y
área rural.
En los niveles siguientes se ordenaron las unidades primarias y secundarias de muestreo por
cierto criterios dentro de cada estrato, para proporcionar una estratificación implícita cuando se
seleccione la muestra en forma sistemática.
El método de estratificación utilizada en las grandes ciudades, que son autorepresentadas,
fue el de necesidades básicas insatisfechas, en lo que corresponde a las características de la
vivienda y del hogar, que son materia de análisis del presente documento.
En otras palabras, el marco muestral de la Encuesta Nacional de Hogares, contiene una
estratificación implícita, a nivel de las grandes ciudades y capitales departamentales, en donde para
la estratificación se ha utilizado el método de las NBI.
4.4. Indicadores complementarios a nivel de vivienda y hogar
Con la información del Censo de Vivienda se construyeron otros indicadores
complementarios, que sirvieron de base para el diagnóstico global de la pobreza.
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares sin agua, desagüe, ni alumbrado
eléctrico
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares sin agua, ni desagüe de red, o pozo
negro
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares sin agua de red o pozo
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares sin alumbrado eléctrico
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares con piso de tierra
• Porcentaje de hogares en viviendas particulares con un cuarto
• Porcentaje de hogares sin artefactos electrodomésticos.
Los Censos de Vivienda han proporcionado vasta y útil información para la elaboración de
los Indicadores de necesidades básicas insatisfechas y mapas temáticos, lo que ha permitido
identificar las áreas geográficas con mayores características de pobreza estructural. Estos
indicadores han contribuido para la formulación y evaluación de los planes de desarrollo y políticas
de inversión social ejecutados por el Gobierno.
271
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4.5. Mapa de salud a nivel provincial 1993
Los mapas de salud constituyen una herramienta que permite categorizar, desde una
perspectiva espacial, la situación de salud en los diferentes ámbitos geográficos del país, con la
finalidad de identificar las áreas críticas, priorizar la asignación de recursos en los grupos más
vulnerables y optimizar la toma de decisiones en las políticas y ejecución de proyectos de inversión
social.
Con la información del Censo de Vivienda de 1993, la Oficina de Estadística e Informática
del Ministerio de Salud elaboró el "mapa de salud a nivel provincial", donde se utilizó la
información de las variables : agua, desagüe y luz eléctrica, que explican la situación de salud de la
población, relacionada con las condiciones de medio ambiente y saneamiento.
En la elaboración del “mapa de salud” se utilizaron un conjunto de indicadores provenientes
de diversas fuentes, que definen la situación de salud, entre los que se encuentran aquellos
relacionados con las características de las viviendas y son:
•
•
•
Porcentajes de hogares en viviendas sin luz
Porcentajes de hogares en viviendas sin agua
Porcentajes de hogares en viviendas sin desagüe.
4.6. Mapa de pobreza y mapa de inversión social
El Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES) del Ministerio de la
Presidencia, elaboró el Mapa de Pobreza utilizando como fuentes de información el Censo de
Población y Vivienda de1993 y el Censo de Tallas de Escolares realizado por el Ministerio de
Educación.
En la elaboración del Mapa de Pobreza se ha utilizado 11 indicadores socioeconómicos, de
los cuales 5 de ellos tienen que ver con las características de la vivienda y son los siguientes:
Indicadores que reflejan condiciones de hábitat
•
•
Porcentaje de hogares con hacinamiento
Porcentaje de viviendas con techos precarios.
Indicadores de servicios básicos
•
•
•
Porcentaje de viviendas sin red pública de agua
Porcentaje de viviendas sin red pública de desagüe
Porcentaje de viviendas sin alumbrado público.
Entre los otros indicadores podemos mencionar: tasa de mortalidad infantil, porcentaje de
niños con desnutrición crónica, tasa de analfabetismo, tasa de inasistencia escolar, tasa de niños
que trabajan y porcentaje de población económicamente activa sin profesión. Entre estos últimos
los que explican mayormente la situación de pobreza de los hogares, son la tasa de mortalidad
infantil y el porcentaje de niños con desnutrición crónica.
Con estos indicadores, se obtuvo el Indice de Pobreza para cada una de las provincias y
departamentos del país. Así mismo, este índice fue la base para elaborar el coeficiente de
asignación de recursos.
En consecuencia, se han elaborado mapas de pobreza departamentales y provinciales, donde
se considera los niveles de vida de los hogares clasificados en cuatro estratos: muy pobre, pobre,
regular y aceptable.
272
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
En base a estos mapas de pobreza FONCODES construyó el Mapa de Inversión Social por
departamentos y a nivel de cada una de las provincias.
La información proveniente de los Censos de Población y Vivienda de 1993, ha sido útil para
la determinación de las necesidades y carencias de la población, así mismo los mapas de pobreza
que fueron elaborados en función a estos indicadores constituyeron valiosos instrumentos para la
priorización de las inversiones de carácter social.
4.7. Estratificación de las manzanas de Lima metropolitana según las
categorías socioeconómicas de los hogares
Uno de los últimos trabajos que se realizó en el INEI utilizando la información de los Censos
Nacionales de Población y Vivienda de 1993 ha sido la estratificación de las manzanas de Lima
Metropolitana, de acuerdo a las características socioeconómicas de las familias, con el propósito de
identificar espacios geográficos con características homogéneas en sus distritos. En este trabajo
también se utilizó la información de la Encuesta Nacional de Hogares de 1995, para construir un
indicador sintético del nivel de vida de los hogares, que luego fue utilizado para agrupar las
manzanas en cinco estratos mediante la aplicación del método de Dalenius.
En el estudio se utilizó información de ambas investigaciones y con la aplicación de un
modelo econométrico, se estimó el ingreso promedio per cápita a nivel de manzanas. Enseguida se
agruparon las manzanas en función del ingreso per cápita estimado, es decir, se formaron los
estratos, donde cada uno de ellos tiene un perfil de acuerdo a las características de las variables
seleccionadas.
Con relación al censo de vivienda, la información que utilizó es la siguiente:
Características de las viviendas
• Abastecimiento de agua con red pública dentro de la vivienda
• Servicio higiénico con red pública dentro de la vivienda
• Tenencia de alumbrado eléctrico
• Vivienda en edificio, quinta, callejón o corralón
• Número de cuartos.
Equipamiento del hogar
• Tenencia de televisor en blanco y negro
• Tenencia de televisor a color y equipo de sonido
• Tenencia de refrigerador
• Tenencia de refrigerador y televisor a color
• Tenencia de auto o camioneta.
Este estudio permitió poner a disposición de los usuarios el documento que contiene los
"Planos Estratificados de Lima Metropolitana a Nivel de Manzanas, según Estratos
Socioeconómicos de los Hogares". Los Planos Estratificados constituyen valiosos instrumentos
para realizar estudios de mercado, optimizar estrategias de comercialización, diseñar planes de
distribución, identificar poblaciones objetivos y áreas para nuevos negocios, entre otros.
4.8. Perú en mapas: Atlas en base al Censo de población y vivienda de
1993
A mediados de 1997 el Instituto Nacional de Estadística e Informática en coordinación con el
Instituto Francés de Investigación Científica para el Desarrollo en Cooperación (ORSTOM)
publicaron el documento “Perú en Mapas, Atlas en base al Censo de Población y Vivienda de
1993”. Esta publicación es una colección de mapas, construido en base a un riguroso tratamiento de
273
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
los datos básicos, donde se localiza y jerarquiza la información. Los mapas muestran en forma
inmediata los rasgos esenciales de la distribución del fenómeno en el espacio, lo que resultaría muy
tedioso reconstruir en la imaginación en base al cuadro estadístico. Cada mapa del atlas está
acompañado de un comentario geográfico que aporta elementos adicionales para su comprensión.
Las características de la vivienda y del hogar que han sido considerados en este estudio son
los siguientes:
Servicios básicos
• Presencia del alumbrado eléctrico y volumen de viviendas que no cuentan con este
servicio
• Abastecimiento de agua instalado y volumen de viviendas que no cuentan con este
servicio
• Presencia de servicios higiénicos y volumen de viviendas que no cuentan con este
servicio.
Características y equipamiento de la vivienda
• Características de ocupación de las viviendas a nivel provincial:
Viviendas con menos de dos habitaciones por cuarto, viviendas con cuatro y más
habitaciones por cuatro, clasificación de las provincias según características de
ocupación de las viviendas.
• Clasificación de provincias según materiales de construcción de las viviendas:
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de adobe, con techo de paja y con pisos de
tierra
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de adobe, con techos de tejas y con pisos de
tierra
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de adobe, con techos de calaminas y con
pisos de tierra
− Alto porcentaje de viviendas con techos de estera, con pisos de cemento
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de ladrillo, con techos de concreto y con
pisos de cemento o vinílico
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de quincha, ladrillo y madera, con techos
de calaminas y con pisos de tierra o de cemento
− Alto porcentaje de viviendas con paredes de madera, con techo de pajas y con pisos
de madera.
• Equipamiento de las viviendas a nivel provincial: radio, refrigerador, auto particular,
computador, teléfono.
274
CEPAL – SERIE Manuales
15
Nº 1
Comentarios a los documentos
13 y 14
Iván Silva Lira
1
Es una satisfacción compartir en esta ocasión este seminario con
el CELADE. Desde ILPES hemos mantenido una estrecha
colaboración, ya que somos usuarios del programa REDATAM. En
este sentido me gustaría comenzar haciendo dos comentarios
generales.
En primer lugar, lo que voy a exponer es la visión de un usuario
no especialista en censos, que ha utilizado la información censal para
trabajos de localización de pobreza, carencias e identificación de
programas de inversión social. En particular, hemos producido un
trabajo que denominamos “Enfrentando la pobreza desde el
municipio”, en el cual precisamente hemos utilizado todo el
instrumental que se ha producido en CEPAL, y particularmente en el
CELADE, para identificar las necesidades de inversión social de una
comuna rural de Chile, y uno de los rubros que hemos tenido que
investigar ha sido el de vivienda.
1
Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES), Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (CEPAL), Chile.
275
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
En segundo lugar, quisiera hacer un comentario general, ya que nosotros trabajamos en
inversiones y cuando clasificamos las distintas categorías de inversión lo hacemos en: proyectos,
programas sociales y estudios básicos. Dentro de este último grupo el censo es un estudio básico
que nosotros clasificamos como inversión. Se trata, en este caso, de una inversión que implica un
alto costo y cuya "rentabilidad" será mayor si efectivamente se utiliza ampliamente en el apoyo de
otros estudios, y no queda guardado en forma estática y sin posibilidades de recuperación a nivel
descentralizado. Es un estudio que, a su vez, tiene que alimentar otros estudios y, en particular, los
estudios de inversión.
Antes de hacer mis comentarios, pido disculpas si no uso la terminología censal en términos
técnicamente correctos. Desde ya, en todo caso, expreso la enorme valoración de los trabajos que
se han expuesto y que he tenido oportunidad de leer, por su aporte al esclarecimiento de las formas
de relevamiento de la información y medición del déficit habitacional.
En nuestro trabajo normalmente hacemos una comparación entre oferta y demanda para
determinar el déficit (o superávit) de características cuantitativas. Haciendo los descuentos que se
indican en el trabajo de Jorge Rodríguez (viviendas colectivas, desocupadas, etc.) se puede decir
que, en el caso del sector habitacional, la oferta cuantitativa es relativamente “simple” de
establecer. El problema de más difícil resolución es, sin embargo, definir los componentes de la
demanda.
Para establecer los componentes de la demanda comparto férreamente la necesidad de
introducir el concepto de unidad doméstica que se puede hacer sinónimo de hogar, pero que no
necesariamente lo es. En este sentido es evidente que si los países difieren en el concepto de unidad
doméstica —en nuestros estudios hemos usado el concepto de hogar— obviamente el nivel de
déficit de cada país va a ser distinto, en función del nivel de desarrollo de los países. Por ejemplo,
en algunos países desarrollados un individuo mayor de 18 o 21 años, soltero, que no ha formado un
hogar, está en condiciones de postular a una vivienda y puede irse a vivir solo. En este sentido no
constituiría un hogar tal como está definido en el censo de Chile. Esto implica que en esos países
las necesidades de vivienda se establecerán en niveles bastante superiores a lo que se podría
establecer en los nuestros.
Es importante definir, en consecuencia, lo que se podría llamar el “mínimo aceptable” que
debería contener la definición del déficit por país, y que es el que se debería tender a solucionar
con la mayor urgencia. Creo que esto es importante para propósitos de política, determinar la
necesidad básica nacional de viviendas que, aunque mínima, probablemente sea un objetivo de
difícil alcance.
En el trabajo que realizamos en Longaví, con una población de 28 018 personas, de las
cuales el 80.2% correspondían a población rural y el 19.8% a población urbana, trabajamos con
categorías de vivienda y sólo voy a mencionar algunos resultados a partir de los cuales he hecho
algunos comentarios sobre los trabajos presentados.
En Longaví quisimos trabajar principalmente con una población eminentemente rural para
observar las diferencias que se establecen con los estamentos urbanos. En este caso llegamos a
detectar que el nivel de carencias, medidas básicamente por los índices de necesidades básicas
insatisfechas, eran superiores al 70% en la población de la comuna. En esta comuna, de un total de
6388 viviendas había 6 786 hogares, por lo tanto, lo que definimos como “viviendas faltantes” fue
sencillamente la diferencia, lo que implicó que en esta comuna de 28018 habitantes se necesitaba
construir 396 viviendas nuevas, lo que llamamos “déficit cuantitativo”. Adicionalmente hicimos un
supuesto muy sencillo para definir el “déficit cualitativo”: consideramos que las viviendas de
deficiencia cualitativa serían aquellas que corresponden a las que en el censo se clasifican como
276
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
“conventillo”, “mejora o mediagua” y “rancho, choza o ruca”, lo que dio 802 viviendas con “déficit
cualitativo”.
Divisiones
Viviendas
Hogares
Población
Urbano
1 260
1 398
5 541
Rural
5 128
5 386
22 477
Total
6 388
6 786
28 018
Si consideramos:
x1:
"Viviendas faltantes", que corresponden a las que hacen falta para que todos los
hogares queden alojados en sus respectivas viviendas. La diferencia entre
hogares y viviendas es de 396 viviendas (138 urbanas y 258 rurales).
x2:
"Viviendas de deficiencia cualitativa", que corresponden a las que deben ser
reemplazadas. En esta categoría se pueden incluir los tipos de vivienda
clasificados como "conventillo", "mejora o mediagua" y "rancho, choza o ruca",
que ascienden a 802 viviendas (129 urbanas y 673 rurales).
El déficit total de viviendas (D), en esta comuna en particular, se puede expresar como:
D = x1 + x2 = 396 + 802 = 1 196 viviendas
que representan el 19% en relación a las existentes. Esta situación ya le presenta a las autoridades
un gran desafío pues, con un costo unitario aproximado de 220 Unidades de Fomento (UF) para
viviendas sociales de subsidio, significa que sólo por este concepto en la comuna se deberían
invertir UF 263120 cantidad que, expresada en pesos de octubre de 1998, equivale a 3815 millones
de pesos y a algo más de 8 millones de dólares. Para tener un término de comparación, esta comuna
está en una región que tiene más de 40 comunas, y la región completa recibe como parte del Fondo
Nacional de Desarrollo Regional 14 millones de dólares, lo cual da algo así como 400 mil dólares
por comuna; y, como ya se dijo, sólo en vivienda esta comuna necesita invertir más de 8 millones
de dólares. Por eso, si uno define el déficit en estos términos mínimos ya tiene por delante una tarea
muy grande.
En el estudio de Longaví se definieron otras características de carencias de la población
donde las necesidades de viviendas así establecidas fueron una primera categoría de necesidades de
inversión. Creo que es importante quedarse, para estos propósitos, con una sola definición. No
incluir otras categorías de carencias en el concepto de déficit de vivienda, que si bien tienen que
ver con necesidades básicas de infraestructura, pueden ser resueltas de otra forma. Por ejemplo,
otras características de las viviendas, como agua, servicios higiénicos, y alumbrado, deben ser
tratadas por separado. Creo que es importante que al agregar las distintas formas de medir el déficit
de necesidades de viviendas la intersección entre ellas sea un conjunto vacío, para evitar la doble
contabilidad de las mismas.
Dije anteriormente que el déficit cualitativo lo hemos medido por la variable “tipo de
vivienda” (conventillo, mejora, etc.), pero también hay otras variables de vivienda en el censo que
podrían ayudar a definir viviendas carenciadas, tales como los materiales del piso, paredes y techo.
Obviamente, si uno suma todas estas características la población carenciada, en términos de
viviendas, llega al 33.9 por ciento de las viviendas de la comuna.
277
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Variable
Condición de Carencia
Tipo de vivienda: "Conventillo"
"Mejora, mediagua"
"Rancho, choza o ruca”
Material del piso: "Tierra"
"Otros materiales"
Paredes exteriores:"Barro empajado, quincha, pirca"
"Desechos (lata, cartones, etc.)"
"Otros materiales"
Material del techo: "Paja embarrada"
"Otros materiales"
Si, además queremos usar una definición de “hacinamiento”, debemos preguntarnos cuál
sería esa definición. Se mencionan algunas definciones en el trabajo de Jorge Rodríguez y también
en el de Pedro Córdova. Si usamos, por ejemplo, como definición de hacinamiento cuando en una
vivienda habitan más de 3 personas por pieza (es decir pueden ser 4 por pieza), sin considerar la
cocina y el baño el cálculo da que hay un 20 por ciento de viviendas con hacinamiento. Pero
cuando digo que en una vivienda hay más de dos hogares, también es una definición de
hacinamiento.
Por lo tanto, creo que es importante trabajar con una sola definición de déficit de vivienda ya
que, si no es así, se corre el riesgo de hacer doble contabilidad. En otras palabras es posible que si
trabajamos, por ejemplo, con la categoría “rancho” según tipo de vivienda, este tenga piso de tierra
y paredes de barro, y sería contado doblemente. Por este motivo, para establecer el déficit en
nuestro trabajo quisimos adoptar esta definición según la cual el déficit cualitativo se infiere de las
categorías del tipo de vivienda.
LONGAVÍ: TIPOS DE CARENCIAS POR VIVIENDAS Y PERSONAS
Área total
Número de viviendas: 6 372
Porcentaje de
carencias
83.19
Número de personas: 27 900
Tipo de
carencias
Todas
NO
SI
NO
1 071
5 301
Viviendas
4 212
2 160
33.90
18 261
9 639
34.55
Alumbrado
4 368
2 004
31.45
18 922
8 978
32.18
Agua potable
5 645
727
11.41
24 685
3 215
11.52
Cañerías agua
704
552
8.66
2 892
2 630
9.43
Alcantarillado
1 357
5 015
78.70
4 360
23 540
84.37
Hacinamiento
5 069
1 303
20.45
19 597
8 303
29.76
3 058
SI
Porcentaje de
carencias
24 842
89.04
También creo importante trabajar con las carencias de agua, servicios sanitarios, y
alumbrado, como categorías independientes, no integrantes del déficit de viviendas, (servicios que
hay que entregar a las viviendas, que pueden requerir ser repuestas o no). En barrios con alguna
consolidación, donde es necesario entregar estos servicios, la reposición de viviendas puede ser
independiente de la entrega de los mismos. La distinción urbano-rural también es importante. Lo
que es carenciado en el área urbana puede no serlo en el área rural (agua potable).
A modo de ejemplo, las necesidades de inversión de la comuna de Longaví son identificadas
por áreas urbana y rural y por categorías de inversión. En el área rural de Longaví había que
278
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
construir 536 viviendas, había que hacer 3000 conexiones de alcantarillado y 2900 conexiones de
agua potable, que son, obviamente, formas de plantear el problema de diferente manera.
1. ÁREA URBANA
Tipo
Inversión
Viviendas
Vialidad
Liceo
Número
268
Unidad
un.
Costo
Total
(Miles $)
(Miles $)
3 072
823 296
Total
(US$)
1 960 229
108 660
m2
25
2 716 500
6 467 857
2 000
m2
280
560 000
1 333 333
4 099 796
9 761 419
Total
2. ÁREA RURAL
Tipo
Inversión
Viviendas
Alcantarillado
Agua Potable
Electrificación
Centros Salud
Total
Número
536
3 087
2 910
773
2
Unidad
un.
conex.
conex.
conex.
un.
Costo
Total
(Miles $)
(Miles $)
3 072
1 650
1 400
800
170 000
1 646 592
5 093 550
4 074 000
618 400
340 000
11 772 542
Total
(US$)
3 920 457
12 127 500
9 700 000
1 472 381
809 524
28 029 862
Conclusiones
1. Importancia de que en cada país el déficit de vivienda sea medido de una sola forma, para
permitir las comparaciones intra-nacionales. Creo que esto es lo relevante, independientemente
del método que se utilice, además de recordar la necesidad de que la intersección entre las
variables de medición sea un conjunto vacío. Para tal efecto las preguntas y recomendaciones de
los trabajos presentados me parecen muy pertinentes.
2. La posibilidad de que la forma de medir el déficit entre países sea distinta no es relevante; lo
importante es que cada cual sea capaz de medir su déficit mínimo aceptable. Los déficit pueden
ser distintos por que los niveles de desarrollo son distintos (que una unidad doméstica pueda
equivaler a una persona es una realidad posible), y porque no es lo mismo una vivienda en el
Caribe que una en la Patagonia.
3. Es importante tener un marco de referencia acerca del déficit de vivienda a nivel nacional. Pero
más importante aún es expresarlo en términos locales, en términos de instrumentos de política
para la acción de las autoridades y comunidades locales, sean regionales o municipales. Aquí es
donde esto cobra real sentido y el déficit calculado puede ser efectivamente cotejado con la
comunidad.
4. Lo anterior va de la mano con la necesidad de introducir algún método de actualización a
medida que el censo se aleja en el tiempo.
5. Para fines de políticas e identificación de proyectos de inversión concretos creo que es
importante separar las categorías vivienda, agua potable, servicios sanitarios y alumbrado,
porque se pueden referir a grupos de beneficiarios de programas sociales distintos.
279
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Parte V
Características educativas y
económicas
281
CEPAL – SERIE Manuales
16
Nº 1
Las estadísticas educativas
en América Latina
1
Maritza Rossi de Pérez
Introducción
Es una necesidad cada vez más evidente el disponer de
información estadística relativa a las variables educativas, para tomar
decisiones adecuadas que atiendan la demanda de servicios de este
tipo al interior de nuestros países.
La focalización del analfabetismo, la identificación de la
concentración de la población en el territorio, el conocimiento del
volumen de la demanda de aulas y profesores, etc., constituyen
información de suma importancia para articular políticas, programas y
proyectos específicos que atiendan estas realidades.
Tradicionalmente los censos de población se han constituido en
una fuente importante de suministro de este tipo de información
estadística. Ellos proveen datos acerca del analfabetismo, la
escolaridad, la asistencia escolar, fundamentalmente, los que
constituyen insumos primarios, no sólo para el diseño de políticas y
programas en materia educativa, sino también, que permiten
comprender las tendencias y así proyectar los requerimientos futuros.
1
Directora de la Oficina Nacional de Estadística de República Dominicana.
283
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de nuevas metodologías y técnicas
educativas. Esto a su vez deberá introducir, presumimos nosotros, modificaciones importantes en
las definiciones conceptuales, así como nuevas modalidades en la operatividad de las metodologías
para la recolección de información.
En el presente trabajo pretendemos recorrer todos estos aspectos atinentes a las estadísticas
educativas; desde los conceptos utilizados, pasando por las técnicas e instrumentos de recolección
de información hasta llegar a las recomendaciones de cara a la ronda censal del 2000. De igual
forma introducimos aquí algunas pinceladas de información estadística que dan cuenta de los
avances educativos en nuestra región.
Pese a la existencia de una amplia gama de documentación relacionada con el tema, y dadas
las complejidades que el mismo conlleva, preferimos, en este trabajo, sugerir cuestiones de interés
sin entrar en mayores detalles, para dejar a la discreción de los especialistas la posterior
profundización en los mismos.
1.
Aspectos conceptuales en las estadísticas educativas
Establecer parámetros conceptuales claros, debidamente definidos, constituye un mecanismo
de gran importancia para asumir herramientas metodológicas para el levantamiento de información
estadística en materia educativa.
La Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE) aporta criterios
conceptuales sobre estas estadísticas, que permiten homogeneizar definiciones, lo que a su vez
viabiliza la comparabilidad entre países, pese a la existencia de algunas diferencias nacionales.
Para los fines de este trabajo definiremos la “estadística educativa” como aquella que incluye
datos de población vinculándolos, en la mayoría de los casos, al ámbito escolar. Nos referimos, por
tanto, a los sectores formal y no formal de la educación.
1.1 Educación
De acuerdo a la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINES) de la
UNESCO, la educación formal es aquella impartida a niños(as) y jóvenes en el sistema de escuelas,
facultades, universidades y demás instituciones educativas. El proceso de enseñanza-aprendizaje,
generalmente, es a tiempo completo y constituye una especie de escalera que, en la mayoría de los
casos se inicia entre los cinco y siete años y continúa hasta los 20 o 25.
La educación formal tiene una intención deliberada y sistemática, se concretiza en un
currículo oficial y se operacionaliza a través de un calendario y un horario.
La educación no formal también es voluntaria y sistemática. Persigue los mismos propósitos
de la educación formal pero es más flexible. En ella el calendario, el horario, los niveles, los ciclos,
los espacios educativos y los medios, se ajustan, de manera más precisa, a las características de los
grupos. La educación no formal también se objetiviza en un currículo oficial.
La educación informal se refiere a la apropiación del conocimiento que se produce de
manera asistemática en el seno de la sociedad, no contemplados en un currículo oficial. Sin
embargo, la educación formal se nutre de estas experiencias para eficientizar el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
284
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
1.2 Alfabetismo
Asumiremos que una persona alfabetizada es aquella “capaz
comprendiéndola, una breve y sencilla exposición de hechos relativos
(UNESCO, 1978). El analfabeto es “la persona que no es capaz
comprendiéndola, una breve y sencilla exposición de hechos relativos
(UNESCO, 1978).
de leer y escribir,
a su vida cotidiana”
de leer y escribir,
a su vida cotidiana”
Por lo general, en los censos es común preguntar al entrevistado si “sabe leer y escribir”,
para conocer los niveles de analfabetismo. Pensamos que esta pregunta, pese a que nos aproxima a
la realidad, es limitativa para conocer en su justa dimensión la problemática del analfabetismo en
nuestros países. Por un lado plantea una cuestión de tipo conceptual, en tanto presupone como
analfabeto a quienes podrían no serlo y, al mismo tiempo, plantea también una cuestión de tipo
metodológica, en tanto no todos los entrevistados tienen el mismo concepto de lo que significa
“saber leer y escribir”, además de que subyace en ellos una tendencia sutil a mentir.
1.3 Nivel Escolar
Según la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE) la noción de nivel
está relacionada con la gradación de las experiencias de aprendizaje y con las competencias
exigidas a los participantes en cuanto a conocimientos, destrezas y capacidades (cuadro 1).
En los países de la región hay divergencias en cuanto a los niveles educativos, lo cual genera
dificultades para la comparabilidad internacional. El nivel académico se refiere a cada una de las
etapas de la estructura educativa, determinada por el desarrollo psico-físico de los estudiantes y sus
necesidades sociales.
1.4 Grado
El grado escolar se refiere a los espacios educativos en los cuales se desarrollan los
programas didácticos. Generalmente tienen una duración que oscila entre 8 y 10 meses calendario.
Parten de criterios psico-pedagógicos, tales como, de lo simple a lo complejo y de lo concreto a lo
abstracto, entre otros. Dado que los países de la región no poseen una clasificación única de los
niveles educativos, esto repercute negativamente en torno a los grados.
En los países en los que la primaria abarca 8 años de escolaridad, los dos últimos grados
corresponden a séptimo y octavo, pero en aquellos en los que la primaria sólo incluye 6 años, los
próximos grados se denominan primero y segundo de secundaria, en lugar de séptimo y octavo.
Esta situación plantea una dificultad para la comparabilidad internacional. Por ejemplo, al
analizar estadísticas educativas por nivel y grado, provenientes de dos países con clasificaciones
diferentes, se corre el riesgo de interpretar erróneamente dichos datos.
2.
Las estadísticas educativas en los censos nacionales
En los Censos Nacionales de Población celebrados en los países de la región es común la
medición de variables educativas, siempre referidas, claro está, a la educación formal.
La información obtenida a través de los censos de población nos aproximan al conocimiento
de la realidad educativa. Los datos sobre analfabetismo, escolaridad, asistencia escolar, entre otros,
nos permiten ponderar los avances y efectividad de los programas y políticas, al tiempo que
permiten proyectar demandas futuras.
285
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 1
RELACIÓN DE VARIABLES EDUCATIVAS MEDIDAS EN LOS CENSOS DE POBLACIÓN
DE LA RONDA DE LOS 90 DE ALGUNOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA (*)
Sabe leer
y escribir
X
Asiste a la
escuela
X
Nivel más alto
logrado
X
Ultimo año
aprobado
X
Ecuador
Chile
X
X
X
X
X
X
X
Argentina
X
X
X
X
Costa Rica
Paraguay
X
X
X
X
X
X
El Salvador
X
X
X
X
Venezuela
X
X
Bolivia
X
X
X
X
Rep. Dom.
Uruguay
X
X
X
X
X
X
X
X
País
Honduras
Observaciones
Incluyó otras preguntas
sobre educación
Este censo mezcló tipo de
educación con nivel
Incluyó otras preguntas
sobre educación
No se incluyó si sabe leer o
escribir, aunque se deduce
Incluyó otras preguntas
sobre educación
No desagrega niveles ni
grados escolares
Incluyó otras preguntas
sobre educación
Incluyó otras preguntas
sobre educación
(*) Elaborado en base a las boletas censales de esos países.
Cuadro 2
NIVELES ACADEMICOS SEGÚN LA CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL
NORMALIZADA DE LA EDUCACIÓN
Nivel
0
1
2
3
4
5
6
Denominación
Pre-escolar
Especificación
Destinado a niños de por lo menos 3 años de edad y
se imparte en una escuela o centro, en función de un
programa didáctico que se organiza para tales fines.
En algunos piases se le denomina “Nivel Inicial”.
Primaria (Primer Ciclo de
Se inicia con un mínimo de 5 años de edad. Su
la Educación Básica)
duración oscila entre los 5 y 7 años de escolarización.
Secundaria (Segundo Ciclo de Está destinado a culminar la educación básica.
la Educación Básica)
Abarca el 7mo. y el 8vo.
Nivel Medio (Segundo Ciclo de La Orientación del programa está dirigida a la
Secundaria)
enseñanza general, a la profesional o técnica y a la
profesional o tecnológica..
Post Secundaria (Segundo
Los programas de este ciclo sirven para ampliar los
Ciclo de Secundaria)
conocimientos del nivel anterior.
Primer ciclo de la educación
Suele ir precedido de 13 años de escolarización. No
Terciaria
conduce directamente a la obtención de una
calificación avanzada. Podría incluir la terminación de
programa de tesis o de una investigación
Segundo Ciclo de Enseñanza Conduce a una investigación superior avanzada y
Terciaria
está basado solamente en cursos.
Como se puede observar en el cuadro 1, la mayoría de los países de la región incluyeron una
batería de preguntas referidas a las características educativas de la población, de las cuales se
extrae información que permite conocer las realidades imperantes así como las tendencias, lo que
es materia prima para diseñar políticas, programas y/o proyectos educativos.
286
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Efectivamente, la información educativa aportada a los piases de la región por los censos
nacionales de población y vivienda han dado respuesta a la demanda inicial de datos estadísticos.
No obstante, se aprecian diferencias en la forma de abordar dichos indicadores por parte de los
países.
A excepción de un país de los indicados en el cuadro anterior, todos los demás abordan la
identificación de la población analfabeta, Sin embargo, la edad varía según países: es de 10 años en
algunos, de 6 en otros, de 5 y más y de 3 años y más, en otros.
En algunos casos, la identificación del iletrado o analfabeto sólo se aplica a los que nunca
han asistido a una escuela. En otros casos, como en El Salvador, a aquellos que sólo leen y que sólo
escriben.
Por las características mismas de un censo sería inmanejable incluir otras preguntas sobre la
educación, que hagan posible un mayor y mejor valoración de la realidad educativa de un país; por
lo que la realización de encuestas especializadas podría ser la herramienta adecuada para disponer
de mayores informaciones.
Por lo general, como vimos en el cuadro ya mencionado, en los censos se pregunta al
entrevistado si “sabe leer y escribir”, para conocer por esta vía los niveles de analfabetismo.
Pensamos que esta pregunta, pese a que nos aproxima a la realidad, es limitativa para conocer en su
justa dimensión la problemática del analfabetismo en nuestros países.
Para tener con mayor precisión la verdadera dimensión de esta variable habría que incluir
una batería de preguntas mucho más apuntaladas a determinar, de manera pragmática, si la persona
entrevistada realmente lee o escribe o, por lo menos, está en la capacidad de descodificar un
mensaje escrito o, en su defecto, de comunicarse con los demás por dicha vía. Especialmente hoy
en día en que los avances de la tecnología informática está introduciendo nuevos patrones
comunicativos. Ya que esto implicaría trastocar la posibilidad de obtener con calidad y oportunidad
los datos censales, la encuesta de hogares podría ser la alternativa viable, tal como ya señalamos.
No obstante estas apreciaciones, es justo indicar que gracias a las estadísticas resultantes de
los censos de población, en materia educativa, se ha podido diagnosticar, con bastante
aproximación la realidad de los procesos de alfabetización en nuestros países.
América, junto a Europa y Oceanía, está entre las regiones del mundo donde “más del 90%
de la población adulta está alfabetizada, de manera bastante equilibrada entre ambos sexos”
(UNESCO, 1995).
América Latina y el Caribe han experimentado los mejores resultados en cuanto a la
disminución del analfabetismo, descendiendo del 18% en 1985 al 15% en 1990 y se estima que
disminuirá en un 11% en el año 2000. Sin embargo, la población analfabeta en esta región sigue
siendo muy alta, calculándose que habrá 41 millones de adultos analfabetos al final de siglo.
Esta subregión se diferencia de las demás “porque presenta un desarrollo estabilizado de los
niveles de alfabetización, con elevadas tasas equitativamente distribuidas entre todos los grupos de
edad, y una baja disparidad entre generaciones, que de 27.7% en 1980 se redujo a 22.4% en 1995”
(UNESCO, 1991).
El cuadro siguiente nos muestra la posición de los países de la región, según su tasa de
analfabetismo en la población adulta.
287
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 3
ALGUNOS PAÍSES DE LA REGIÓN SEGÚN SUS TASAS DE ALFABETIZACIÓN
DE ADULTOS DE AMBOS SEXOS (1995)
Menos de 50%
Haití
Tasas de alfabetización en 1995
De 50 a 70%
De 70 a 90%
Nicaragua
Brasil
Guatemala
República Dominicana
Jamaica
México
Perú
Bolivia
El Salvador
Honduras
Más de 90%
Argentina
Uruguay
Costa Rica
Panamá
Chile
Venezuela
Colombia
Paraguay
Cuba
Ecuador
Nota: Extraído de la Matriz A publicada en la página 16 del “Compendio de Estadísticas Relativas al Analfabetismo”,
UNESCO, 1995.
Muchos de los países indicados en el cuadro anterior tuvieron tasas más bajas de población
adulta alfabetizada para el 1980.
A raíz del conocimiento de los resultados censales de la Ronda de los 80, así como de
encuestas especializadas levantadas en algunos países, se pudo ver la realidad de la educación así
como sus tendencias, lo que permitió articular planes de atención a la misma, evidenciándose así
una sustancial superación. Sólo Haití y Nicaragua han permanecido, hacia 1995, con los mismos
niveles de alfabetización de adultos que tenían en 1980. El primero menos de un 50%, y el segundo
entre el 50 y el 70%.
Otras variables conocidas a través de los censos de población es la de la asistencia escolar y
el nivel académico. Las mismas nos acercan al conocimiento de la cobertura del sistema educativo,
así como nos permiten valorar el nivel cultural y académico de la población.
La educación, entre otros fines, debe servir al proceso de cohesión social de nuestras
comunidades. Una sociedad sumergida en bajos niveles de cobertura escolar y académica estará
tintada por la anomia social y el conflicto. Por ello, conocer a plenitud la dimensión de estas
variables, sería de cardinal importancia para articular los programas de atención que a su vez
estimularían la cohesión interna. En esta materia, pese a ser una zona donde quedan conflictos
cuyas soluciones se hacen impostergables, cabe decir que América Latina y el Caribe han recorrido
un gran trecho.
Para el 1970, la tasa bruta de escolaridad en la enseñanza preprimaria era de apenas un 8.5%
del total de la población en edad para asistir a este nivel. En 1975 aumentó a un 13.2% , a un 20.6%
en 1980 y ya para el 1988 ascendió a un 38% (UNESCO, 1991).
En ese mismo período el número de alumnos matriculados en la enseñanza formal, en toda
América Latina y el Caribe, fue en permanente aumento. En 1970 habían 56.3 millones de alumnos
en todos los niveles escolares; en 1980 la cifra ascendió a 87.3 millones, mientras que ocho años
más tarde, en 1988, subió a 103.2 millones (UNESCO, 1991).
En 1970, la tasa bruta de escolarización, para todos los niveles, fue de 52.3% ascendiendo en
1990 a 69.7%.
Todas estas cifras, sistematizadas fundamentalmente a partir de las informaciones censales,
no sólo indican sustanciales mejorías en los procesos educativos formales en nuestra región, sino
288
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
que, al mismo tiempo, reflejan la utilidad de las herramientas de recolección de información.
Definitivamente los censos nacionales de población siguen siendo la principal fuente de suministro
de la información estadística educativa.
3.
Otras demandas de estadísticas educativas
A pesar de ser los censos la principal fuente de suministro de información, no son la única; y
además, los datos que se levantan en dichas investigaciones censales no son de por sí suficientes
para entretejer políticas, programas y proyectos educativos. Hacen falta otras informaciones
colaterales no menos importantes, que son demandadas permanentemente, no sólo por usuarios
particulares, nacionales e internacionales, sino, fundamentalmente, por nuestros respectivos
gobiernos.
Conocer los niveles de retención escolar, la repitencia, la deserción, la sobre-edad y la
cobertura, la cantidad de docentes, el gasto público en educación; además de la calidad y
efectividad de los programas curriculares, es de suma importancia.
Ellos son indicadores que sirven para determinar los estudiantes aprobados, los reprobados,
los desertores del sistema, así como el tiempo requerido por el alumno para concluir cada ciclo y
cada nivel. En otras palabras, podemos decir que permiten medir el impacto de los programas
educativos implementados por los gobiernos, a la vez que pueden sugerir los ajustes necesarios en
materia de Política Educativa.
Ahora bien, estos datos no se obtienen a través de un censo nacional, sino
fundamentalmente, a través de los registros administrativos, por lo que se hace necesario
homogeneizar criterios al respecto para delinear acciones concretas que viabilicen la concertación
de un verdadero subsistema de estadísticas educativas integrado a los sistemas estadísticos
nacionales.
4.
Recomendaciones
Creo pertinente apuntalar un poco más, desde el punto de vista conceptual, la definición de
analfabeto, dado el hecho de que, tal como expresé, los avances de la tecnología informática están
introduciendo nuevos esquemas comunicativos y, por ende, nuevos patrones de socialización del
conocimiento y de descodificación de los símbolos gráficos.
Además, es probable que nuestras estadísticas educativas tomen muy poco en cuenta a
aquellos segmentos de la población con limitaciones físicas. ¿Valdría la pena preguntarse si es
analfabeto el sordomudo que se comunica por medio de señales?
Sugiero también, elaborar tabulaciones que permitan conocer los niveles de incorporación de
los estudiantes al mundo del trabajo, sobre todo hoy en día en que mayor cantidad de jóvenes
estudiantes se ven precisados a limitar su participación escolar para ayudar al presupuesto familiar
con su vinculación a la esfera productiva.
Con relación a nuestra preocupación acerca de la comparabilidad internacional de las
informaciones sobre educación provenientes de los censos, sugerimos que las preguntas relativas al
grado sea reformulada para que se pregunte por el número de años escolares aprobados, lo que
permitiría que cada país realice sus comparaciones, según su clasificación nacional, con países con
una clasificación distinta. Otra información importante es la que resultaría de cruzar el número de
años aprobados por los padres, con el número de años aprobados por los hijos.
289
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Recomendamos realizar una encuesta nacional educativa, incorporada como módulo en las
encuestas de hogares, en la que se aborden variables cuantitativas y cualitativas. Los censos y los
registros hacen énfasis en lo cuantitativo, fundamentalmente en el número de analfabetos, número
de bachilleres, universitarios, aprobados o repetidos, entre otros y se soslaya, en la mayoría de los
casos, la calidad del proceso y del producto educativo.
Esta encuesta nacional educativa permitiría identificar a los analfabetos funcionales.
Asimismo, detectaría hacia cuáles destrezas de pensamiento se ha orientado el proceso de
enseñanza-aprendizaje en cada país. De este modo, podremos saber si se ha limitado a la
memorización pura y simple del conocimiento, o si por el contrario, a la aplicación, inducción,
análisis, razonamiento lógico, creatividad y resolución de problemas y toma de decisiones. Esta
encuesta nacional estaría a cargo de las oficinas de estadística en coordinación con los ministerios
de educación de cada país.
Dejo estas consideraciones sujetas al análisis y discusión de los aquí presentes, a los fines de
que sean analizadas para una futura aplicación en nuestros países.
Bibliografía
Oficina Nacional de Estadística, (ONE) (1993), República Dominicana, Censo Nacional de Población y
Vivienda.
ONU, El Progreso de Las Naciones.
PNUD (1998), Informe sobre el Desarrollo Humano.
SEEC (1996-1997), Estadísticas e Indicadores de Educación, Santo Domingo, República Dominicana.
UNESCO (1978), Recomendación Revisada sobre Normalización Internacional de las Estadísticas Relativas a
la Educación, París.
UNESCO (1995), Compendio de Estadísticas Relativas al Analfabetismo, París.
UNESCO (1991), Informe Mundial sobre la Educación, París.
290
CEPAL – SERIE Manuales
17
Nº 1
Análisis del módulo educación
en los censos de población
de Paraguay
Zulma Sosa1 y Myriam Dávalos
1
Introducción
La educación constituye una de las características más
importantes de la población, no sólo como un fin del desarrollo
humano en si mismo, sino también para fines de política social y de
combate a la situación de pobreza. En este sentido, la inclusión de
preguntas sobre características educacionales de la población en los
censos se justifica plenamente y obedece a dos razones fundamentales:
1
a)
suplir en alguna medida las deficiencias que, muchas
veces, presentan las estadísticas continuas sobre el tema, y
b)
aprovechar una de las principales fuentes de información
estadística para recopilar datos interrelacionados entre sí.
Técnicas del Departamento de Censos de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos, Paraguay. Las autoras agradecen
al Señor Nafiu Inoussa, funcionario de la Oficina del Fondo de Población de las Naciones Unidas de Paraguay, por su importante
aporte en la elaboración de este documento.
291
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Los estudios basados en los censos de población y en otras fuentes de datos demográficos
constituyen, junto con las estadísticas sobre matrícula y aquellas relacionadas con las actividades
de las instituciones docentes, un medio para evaluar la situación y el progreso de un país con
respecto a la enseñanza, la eficacia de su sistema docente, las necesidades en la materia y las
inversiones necesarias para la construcción de escuelas, formación de maestros, etc.
Con el objeto de avanzar hacia la solución de los problemas que afectan al análisis censal de
la educación, el presente trabajo tiene como principal objetivo evaluar el módulo educación de la
cédula censal 1992 de Paraguay, partiendo de la consideración de los siguientes temas:
a) formulación de las preguntas; b) utilidad de las preguntas; c) calidad de la información relevada;
d) demanda de los usuarios y; e) propuestas para el próximo censo.
Las propuestas básicas contenidas en este documento se realizaron, por un lado, teniendo en
cuenta las especificidades de la realidad paraguaya; por otro, adoptando o adaptando, según los
casos, las recomendaciones internacionales. También se analizaron las prácticas de los demás
países de la región en lo que respecta a la recopilación de datos sobre temas relativos a las
características educativas formales de la población. Finalmente, fueron capitalizadas las
conclusiones que surgieron en los talleres de discusión realizados en el marco del Proyecto Censo
2000 en el Mercosur, durante el período 1997/98.
Antecedentes
El módulo de educación del Censo Nacional de Población y Viviendas de 1992, fue diseñado
por el equipo técnico del Departamento de Censos, en función de un conjunto de propuestas que
tuvieron un largo período de consultas a usuarios y expertos nacionales, estudio de experiencias
internacionales y la realización de una prueba piloto.
En primer término se identificaron las áreas que se juzgaban prioritarias en la demanda de
los usuarios. Posteriormente, se redactaron las preguntas teniendo en cuenta, por un lado, la
experiencia internacional en la materia y, por otra, las particularidades de la realidad paraguaya. En
este proceso, obviamente se identificó un conjunto de preguntas mucho más amplio que el
finalmente seleccionado, puesto que se debieron priorizar unas más que otras, a la hora de
conformar la boleta censal.
En la actualidad, Paraguay se encuentra involucrado en un conjunto de programas de acción
directa sobre la educación, especialmente la básica y la secundaria. El proceso de Reforma
Educativa que ha implementado el país desde 1994, constituye una muestra de las acciones
mencionadas.
Esta reforma se centra en dos ejes centrales, o líneas principales de acción. El primero es
lograr una real educación escolar básica para todos, tanto por la vía de educación formal
—Educación Escolar Básica, EEB— como de la educación no formal —Educación General Básica
El segundo, es una orientación de la educación hacia el trabajo, a fin de ponerla al servicio del
mejoramiento de las condiciones de vida de la población (MEC, 1995).
La reforma adopta como lenguas de comunicación el guaraní y el castellano —de enseñanza
y a ser aprendidas-— y pretende formar, a lo largo de nueve años, bilingües coordinados en estas
lenguas. El programa de educación bilingüe iniciado en 1994 es llamado de mantenimiento.
* Para castellano hablantes
en castellano, como lengua materna
292
* Para guaraní hablantes
en guaraní, como lengua materna
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
En las zonas rurales, donde generalmente la lengua materna es el guaraní, se enseña
preferentemente en este idioma y en menor grado en castellano. Sin embargo, a medida que se
avanza en los grados, se equilibra el uso de ambos idiomas utilizándose de forma indistinta tanto el
castellano como el guaraní.
Es la primera vez en la historia del país que la lengua guaraní abandona su condición de
oralidad y de marginamiento en las aulas, para convertirse en lengua didáctica de los niños
paraguayos. De esta manera, se piensa controlar una de las principales causas de ausentismo,
repitencia, y, finalmente, deserción, facilitando el aprendizaje y la satisfacción de aprender, con un
uso diferenciado del guaraní y del castellano conforme a cuál sea la primera lengua del educando.
En base a lo expuesto anteriormente, el módulo educación de la boleta del próximo censo de
Paraguay deberá contemplar esta nueva realidad y su compatibilización con el sistema anterior para
dar respuesta a las demandas emergentes.
El sistema educacional paraguayo actual, que incorpora los cambios introducidos por la
reforma educativa (1994) y que tiene carácter obligatorio para los niños de 6 a 14 años, abarca los
siguientes niveles:
Antigua Estructura
Guardería
Jardín
Pre-escolar (no obligatorio)
1° Primario
2° Primario
3° Primario
4° Primario
5° Primario
6° Primario
1° Básico Medio
2° Básico Medio
3° Básico Medio
4° Bachillerato
5° Bachillerato
6° Bachillerato
12 años
Nueva Estructura
(Ref. Educativa 1994)
Jardín Maternal
Jardín Infantil
Pre-escolar
1° EEB (1er. Ciclo)
2° EEB (1er. Ciclo)
3° EEB (1er. Ciclo)
4° EEB (2do. Ciclo)
5° EEB (2do. Ciclo)
6° EEB (2do. Ciclo)
7° EEB (3er. Ciclo)
8° EEB (3er. Ciclo)
9° EEB (3er. Ciclo)
1° Bachillerato
2° Bachillerato
3° Bachillerato
12 años
Ahora bien, para describir adecuadamente las ventajas e inconvenientes de las características
educativas de la población relevadas, es conveniente abordar separadamente y con cierto detalle
tres aspectos que involucran cuestiones de diversa índole: a) los temas que se investigan, b) las
categorías utilizadas y c) las tabulaciones que se producen.
1.
Temas investigados
En los censos de población más recientes se han obtenido tres tipos principales de
estadísticas sobre las características relativas a la educación: a) datos sobre alfabetismo; b) datos
sobre el grado de instrucción, esto es, sobre el nivel o clase de estudios alcanzados por cada
individuo; y c) datos sobre asistencia escolar durante un período reciente.
Paraguay, al igual que el resto de los países latinoamericanos, recoge este tipo de datos. El
módulo de educación del Censo Nacional de Población y Viviendas 1992, estaba dirigido a todas
las personas de 5 años y más. Las preguntas formuladas fueron:
1. ¿Cuál es el último curso o grado aprobado?
293
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
2. ¿Estudia actualmente en un establecimiento de enseñanza regular?
3. Principales causas de inasistencia escolar:
- Trabaja o no tiene recursos
- Problemas relativos a la escuela
- Otras causas.
1.1. Último grado y nivel aprobado
Se investigó el nivel y grado de instrucción de la población de 5 años y más. El nivel de
instrucción de una persona es el año más alto de estudios aprobados dentro del ciclo de educación
más avanzado que haya cursado en el sistema regular de enseñanza.
La boleta censal de 1992 contempló los siguientes niveles de la educación formal, que
respondían al sistema educacional vigente en ese momento:
- Pre-Primaria
- Ningún grado aprobado
- Grado aprobado en Primaria
- Grado aprobado en Secundaria
- Grado Superior aprobado
- Grado Universitario aprobado
- Nivel no declarado.
El nivel pre-primario comprende a los que aprobaron el pre-escolar; la enseñanza primaria
abarcaba del 1º al 6º grado; la secundaria del 1º al 6º curso; la enseñanza superior incluye
Formación Docente, Formación Militar y Policial y, por último, la enseñanza universitaria va del 1º
al 6º año.
Al igual que en los censos anteriores, la pregunta sobre nivel y grado se diseñó en forma
combinada, con los grados o cursos al lado del nivel, de tal manera que requería una sola marca
para responder ambas categorías. En los censos precedentes al de 1992, se debía escribir el grado al
lado del nivel, esto generó confusión en los empadronadores, que en el espacio correspondiente
ponían una marca, en vez del grado o curso. Este hecho se tradujo en un alto porcentaje de no
respuesta en la categoría grado o curso.
El nuevo diseño del cuestionario de 1992 (que puede apreciarse a continuación) facilitó
ampliamente el llenado, por lo cual los resultados presentaron un margen ínfimo de no respuesta o
error en el marcado.
Existieron, sin embargo, algunas dificultades debidas mas bien a problemas de capacitación
del censista para formular correctamente las preguntas. Por ejemplo, en el caso de las personas que
asistían a una institución de enseñanza regular en el momento del censo, se confundió el último
grado o curso aprobado con el que estaba cursando.
Como se mencionó en el capítulo de antecedentes, el nivel secundario vigente en 1992
abarcaba seis años de estudios. Con el objeto de poder registrar los egresados de la antigua escuela
normal de profesores (los alumnos estudiaban hasta el tercer año básico del nivel medio, luego se
especializaban cuatro años en magisterio), la boleta censal contemplaba la opción de marcar hasta
el séptimo curso.
294
CEPAL – SERIE Manuales
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¿Cuál es el último grado o
curso aprobado?
Ninguno
0
0
Marque el último grado o curso
aprobado en el nivel más alto
que corresponda
Pre-Primario
1
1
Nivel secundario: Incluye
Primario
2
Básico, Bachillerato
Humanístico, Comercial,
Técnico, Enseñanza normal y
Comercio
10
Secundario
Superior: Formación Docente,
Formación Militar y Policial
Universitario
Enseñanza regular:
Pre-primaria, Primaria,
Secundaria, Superior y
Universitaria
Sí
2
3
4
5
6
1
2
3
4
5
6
1
2
3
4
1
2
3
4
5
6
3
7
4
Superior
¿Estudia actualmente en un
establecimiento de enseñanza
regular?
1
5
1
11
No
Porque trabaja o no tiene recursos
2
Por problemas relativos a la escuela
3
Por otras causas
4
En este sentido, la dificultad se presentaba cuando el censista marcaba automáticamente la
última opción (séptimo curso), en el caso en que las personas declaraban haber terminado la
secundaria y la respuesta tendría que haber sido sexto curso.
La información sobre nivel de instrucción constituye una de las alternativas que ofrece el
censo, para la evaluación de los recursos humanos altamente calificados presentes en el país en un
momento determinado. Sin embargo, presenta un inconveniente de suma gravedad a pesar de su
evidente utilidad en otros campos: a partir de ella, en efecto, resulta imposible deducir el número
de individuos que ha completado sus estudios superiores y, discriminar la población con estudios
superiores (en curso o ya terminados), de acuerdo a las diferentes y múltiples carreras o
especialidades que componen el espectro del ciclo de la enseñanza superior y universitaria.
En otros términos, se requiere agregar, por un lado, una pregunta adicional sobre completitud
del nivel y/o de la carrera y, por otro, como la sola información sobre nivel de instrucción posibilita
la evaluación cuantitativa, pero impide la evaluación cualitativa de los recursos humanos de alto
nivel de capacitación, es necesario contar con el dato sobre título académico.
No hay que olvidar, sin embargo, que agregar más preguntas en la boleta censal nos exige
aplicar un criterio bastante utilizado para retener o no una pregunta, que es el trinomio relevanciasignificatividad-costo. Sabemos que el objetivo del censo es proporcionar datos generales, por lo
que la búsqueda de información específica requeriría más bien de una encuesta especializada.
295
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Finalmente, ante la imposibilidad de agregar una pregunta más, queda la opción de obtener a
partir del censo el cruce de nivel de instrucción con ocupación principal, que provee una
información equivalente.
1.2. Asistencia a un establecimiento de educación formal
La asistencia escolar de las personas de 5 años y más se refiere a las que asistieron o no, a la
fecha del censo, a un establecimiento de enseñanza regular, público o privado, de nivel primario,
secundario, superior o universitario.
Si una persona asiste a un establecimiento del sistema, que no forma parte de la enseñanza
regular del país, por ejemplo: los cursos de capacitación profesional (operador de computadora,
peluquería, electricidad, mecánica automotriz, etc.), no se considera a los efectos del censo,
asistente escolar. Al respecto, cabe mencionar que Paraguay —en el censo de 1982— al igual que
otros países de la región, ha realizado intentos por captar este tipo de información sin obtener
resultados muy positivos, especialmente por la dificultad que implica la sistematización de la
compleja gama de posibilidades que se presentan (en duración, especialidades, niveles, etc.).
Si bien, la asistencia a cursos de capacitación profesional presenta dificultades para la
sistematización del variado espectro de posibilidades (en duración, especialidades, niveles, etc.),
puede arrojar información de suma utilidad para conocer el tipo de calificación que posee la mano de
obra potencial con que cuenta el país, así como la importancia de esta modalidad de asistencia al
margen de la formal.
Como experiencia en la captación de este tipo de información en Paraguay, podríamos
mencionar que la Encuesta Integrada de Hogares 1997/1998, indagó sobre la realización del algún
curso no formal de las personas de 15 años y más, con óptimos resultados: aproximadamente el 28%
de la población considerada realizó algún curso no formal. Se dispone además, de otras informaciones
relacionadas a tipo de curso y de institución donde lo realizó, principal beneficio obtenido a partir del
curso, etc.
En el censo de 1992, el tópico sobre asistencia escolar se diseñó en forma combinada con
causas de inasistencia, de modo que, si el empadronado no asistía, debía anotarse directamente la
causa correspondiente. No se indagó sobre nivel y grado que el empadronado estaba cursando en el
momento del censo. La asistencia escolar como tal no presentó mayores dificultades en cuanto a los
resultados obtenidos, pero sí a las causas de inasistencia.
1.3. Causas de inasistencia escolar
La información sobre las causas de inasistencia escolar deben considerarse con mucha
cautela, el problema más serio es el de la confiabilidad del dato. En efecto, según quien sea el
informante, la causa puede ser la verdadera u otra totalmente equivocada, por ignorancia, falta de
objetividad, u otro factor. Asimismo, discernir entre la causa principal y las secundarias puede
constituir un obstáculo difícil de salvar.
Las principales causas de inasistencia escolar investigadas en el censo de 1992 fueron:
• Trabaja o no tiene recursos: cuando no estudia por problemas económicos.
• Problemas relativos a la escuela: la escuela queda lejos, no hay escuelas, no hay grados
superiores, no hay lugar en el aula, etc.
• Otras causas: incluye, entre otras, incapacidad física o mental, enfermedad, no tiene edad
para estudiar (demasiado pequeño o muy viejo), ya no quiere estudiar, está embarazada,
tiene hijos, completó la carrera, etc.
296
CEPAL – SERIE Manuales
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Con respecto a los censos anteriores, el instrumento de recolección del último censo presenta
algunas modificaciones en cuanto a las posibles alternativas de causas de inasistencia escolar,
reduciéndose tan sólo a tres posibilidades:
Censo 1982
1. No hay grados superiores
2. La escuela queda lejos
3. No hay lugar en el aula
4. No hay escuela
5. Terminó la primaria *
6. Sin recursos
7. Trabaja
8. Otras causas *
Censo 1992
Por problemas relativos a la escuela
Porque trabaja o no tiene recursos
* Otras causas
Los resultados obtenidos con estas categorías no fueron muy satisfactorios. La mayor crítica
que se puede formular en este punto constituye el hecho de que se mezclan dos propósitos:
recopilar la información y tenerla lista para los efectos de la tabulación. Es importante que las
modalidades de respuestas no sean demasiado agregadas y dejar cierta flexibilidad que permita
agrupaciones pertinentes después de la crítica y codificación. Es decir, se debió manejar una batería
de alternativas preestablecidas y otra abierta (“otro, especificar”) para recoger las demás respuestas
imprevistas y significativamente importantes. Por ejemplo, se pudo constatar la falta de una
alternativa para registrar las personas que no estudian porque ya terminaron la carrera.
1.4. Analfabetismo
A diferencia de la mayoría de los países latinoamericanos, Paraguay no incluyó en el último
censo una pregunta específica sobre la condición de alfabetismo: ¿Sabe leer y escribir?, que los
censos anteriores sí contemplaban. Esta información se obtuvo en forma indirecta, a partir de un
nivel mínimo de instrucción requerido.
En el Censo de Población y Viviendas 1992 se utilizó el siguiente concepto: “Se consideran
analfabetas a todas las personas de 10 años y más, que no tenían el 2º grado aprobado en el momento
del censo”.
La exigencia para que una persona sea considerada alfabeta es mínima, teniendo en cuenta
que el segundo grado aprobado, no garantiza, en muchos casos, que sepa leer y escribir, sobre todo
en aquellas personas que no han practicado y desarrollado esta habilidad. Se mantuvo este criterio
con fines de comparabilidad con los censos anteriores, por sugerencia del Ministerio de Educación
y Culto.
En la actualidad, la pregunta específica sobre analfabetismo ha perdido la relevancia
adquirida en épocas pasadas, cuando, por la incidencia de este problema, se constituía en eje
central de las políticas educativas. Cabe mencionar, que la confiabilidad de esta información se ha
puesto históricamente en tela de juicio, a menos que se controle en el terreno si realmente las
personas saben leer, escribir y explicar determinadas frases cortas, hecho que resulta poco práctico
en un relevamiento censal.
Las preocupaciones del momento apuntan no tan directamente al problema del
analfabetismo, si no más bien a la elevación del nivel de instrucción como instrumento prioritario
en la implementación de las políticas de formación de los recursos humanos.
Este tema fue ampliamente debatido en los Talleres de Discusión del Censo 2000 en el
Mercosur, y los acuerdos a que se arribaron apuntan a construir este indicador a partir del nivel de
297
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
instrucción. En lo que respecta al nivel mínimo requerido para ser considerado alfabeto, se está
estudiando la posibilidad de considerar el tercer grado de primaria.
En cuanto a la edad límite inferior para el estudio de la condición de alfabetismo, se sugiere
considerar la población a partir de los 15 años. La razón que justifica analizar este indicador recién a
partir de los 15 años, es que la población en edad escolar se encuentra comprendida, generalmente,
entre los 7 a 14 años, y recién al final de este grupo de edad es posible determinar si la población
alcanzó o no un grado de alfabetismo.
1.5. Idioma
El idioma, por su estrecha relación con las características socioeconómicas de las
poblaciones o subpoblaciones, es un atributo cuya relevancia analítica es indiscutible,
especialmente en Paraguay, que presenta como peculiaridad una gran proporción de población no
indígena que habla el guaraní, así como la existencia de colectividades y asentamientos indígenas
que son numéricamente significativos.
Paraguay indaga sobre el idioma predominante del hogar, en la sección de datos del hogar, a
diferencias de otros países que incluyen esta pregunta en el módulo de educación. La pregunta
referida al bi o monolingüismo es de indudable importancia en Paraguay, particularmente en los
últimos años, en que se ha propiciado el uso del guaraní en la formación, con el fin de lograr un
mayor grado de integración social, y revertir tendencias pasadas en cuanto a una cierta
“segmentación social” por el uso diferenciado de idiomas, además de los otros factores que
interactuan en el cambio social. En efecto, estudios realizados revelan que, los sectores sociales
más vulnerables utilizan mayoritariamente el guaraní como lengua predominante.
En el censo de 1992, el idioma del hogar se captó de la siguiente manera:
V23: ¿Qué idioma hablan entre si las personas de este hogar?
Marque el que más usan:
- Sólo guaraní
- Castellano y guaraní
- Sólo castellano
- Lengua indígena (especificar…………………)
- Otro idioma.
La diferencia con respecto a la boleta censal de 1982 es la inclusión del ítem sobre lengua
indígena. El censo de 1992 estuvo dirigido a captar a la población indígena, conjuntamente con la
población en general, por primera vez en la historia de los censos de Paraguay.
En cuanto al idioma hablado, los estudiosos lingüísticos quieren saber, por ejemplo, si el que
habla solo guaraní, desconoce o no el castellano, o en el caso de los hogares indígenas si aparte del
guaraní persiste o no el uso del dialecto. Por tanto, sugieren preguntar sobre el primer y segundo
idioma, y que la pregunta esté destinada a las personas en forma individual, y no al hogar.
2.
Propuestas
El intento de conciliar la demanda emergente en materia educativa, con la producción de
información procedente de los censos, constituye uno de los mayores desafíos en el momento de
seleccionar las variables a ser incluidas en la boleta censal.
Si bien gran parte de los datos requeridos deberían poder conseguirse fácilmente de los
registros administrativos pertinentes, la realidad paraguaya, así como la de otros países
298
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
latinoamericanos, revela que, generalmente, dichos registros proveen datos deficientes e
insuficientes.
Teniendo en cuenta los propósitos pragmáticos de los encargados del diseño,
implementación y evaluación de políticas y programas sectoriales, se requieren información sobre
los siguientes temas:
- Cobertura de la educación inicial: jardín maternal, jardín de infantes y preescolar.
- Idioma en que se imparten las clases
- Eficiencia interna del sistema (repitencia)
- Desagregar las categorías correspondientes a la educación secundaria y universitaria por
especialidad. Por ejemplo:
Nivel secundario:
a) Bachillerato humanístico científico
b) Bachillerato comercial
c) Bachillerato técnico (especificar especialidad)
Nivel universitario: especificar carrera y duración.
Educación bilingüe: destinado a conocer la correspondencia entre la lengua de enseñanza y
la de uso del hogar. Se sugieren las siguientes preguntas:
¿Cuál es el idioma utilizado en la casa la mayor parte del tiempo?
¿En que idioma le enseñan en la escuela —para quienes están en la primaria— o le
enseñaron cuando cursó la primaria, la mayor parte del tiempo?
Este bagaje de informaciones permitirá analizar la situación de los egresados de los distintos
tipos de bachillerato y de la universidad, y servirá de base para mejorar la calidad de la oferta
educativa.
Teniendo en cuenta las sugerencias recibidas y la revisión de los temas investigados en el
último censo, se está estudiando la posibilidad de incorporar dentro del módulo educación del
Censo 2000, los siguientes puntos:
Educación Inicial
Contemplar las siguientes categorías referidas a la educación inicial:
Jardín Maternal
Jardín Infantil
Pre-escolar
Las dos primeras modalidades citadas no están muy difundidas en nuestro país,
especialmente en las áreas rurales. Por esta razón, el módulo de educación de la encuesta de
hogares no indaga con este nivel de detalle, considerando sólo la categoría pre-escolar. No
obstante, la desagregación de la información en las categorías citadas, es pertinente porque
permitiría medir la evolución e importancia de las mismas a lo largo de los sucesivos censos.
Idioma en el que se enseña
Uno de los aspectos que resultaría interesante investigar, para evaluar la eficacia del sistema
educativo, es la correspondencia entre el idioma hablado preferentemente en el hogar y el idioma
en que recibió la enseñanza en la escuela.
299
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Esto se justifica ampliamente en el caso de Paraguay —como país bilingüe— y dado que la
reforma educativa hace hincapié en esta modalidad de enseñanza, como se detalló en el tópico de
antecedentes.
Completitud de nivel y/o carrera
En el caso de las personas que tienen estudios universitarios, como existe una gran variedad
en la duración de las carreras, sería de gran utilidad poder discriminar si terminó o no este nivel.
Especialidad o carrera del último nivel alcanzado y títulos académicos
En relación a este tema, conviene anticipar que las recomendaciones internacionales señalan
la importancia de reunir datos sobre especialidad y/o título académico, aunque no se considera
como prioritario. Este apartado está destinado a las personas que declaran como último nivel
alcanzado el bachillerato y la educación superior (formación docente, policía y militar) o
universitaria.
La especialidad o carrera podría ser una información de suma utilidad, si no fuera por la
vaguedad y la poca objetividad que generalmente caracteriza las respuestas, con la consiguiente
dificultad para su correcta interpretación. Por estas razones, la información sobre títulos
académicos obtenidos surge como más pertinente y confiable. Se refiere específicamente a los
diplomas, certificados, etc., que la persona ha adquirido por medio de cursos realizados en el
sistema formal, e implica haber terminado los estudios correspondientes. La obtención de títulos
académicos es un tema que ya ha sido investigado en los censos anteriores levantados en Paraguay
(1972 y 1982), pero estos datos no fueron sistematizados.
Por su vinculación directa con la problemática de la capacitación de los recursos humanos, la
disponibilidad de la información censal sobre títulos académicos se torna cada día más apremiante.
Pero como el tema también tiene cierta propensión a sufrir distorsiones, malas interpretaciones o
apreciaciones subjetivas por parte de los informantes, la pregunta debería circunscribirse a la
educación superior.
Específicamente, este tipo de información serviría como insumo para la toma de decisiones
en los siguientes aspectos (Torrado, 1977):
300
a)
Evaluar la oferta cuantitativa y cualitativa de educación necesaria para alcanzar las
metas fijadas en los planes de desarrollo económico y social.
b)
Determinar con mayor seguridad en los planes educativos, el tipo de especialidades
que sería preciso crear, incrementar o reducir dentro de la educación superior.
c)
Evaluar más ajustadamente la factibilidad de la incorporación de determinadas
tecnologías frente a la distribución real de las calificaciones existentes en la
población.
d)
Analizar el grado de congruencia, hasta el momento del censo, entre la oferta
cuantitativa y cualitativa de educación y la demanda de calificaciones en los
mercados de trabajo, mediante la combinación del dato sobre los títulos
académicos con el referente a la ocupación desempeñada en ese mismo momento.
e)
Por último, merece destacarse en forma muy especial que, combinando dicha
información censal con las estadísticas continuas sobre egresados, producidas por
los organismos educacionales, se abriría una vía de análisis potencialmente muy
fértil para el estudio de un fenómeno que, en América Latina, ha adquirido
importancia creciente en los últimos tiempos, y acerca del cual los gobiernos de la
región manifiestan cada vez más su profunda preocupación, pero cuyo diagnóstico
es, en la actualidad, singularmente incompleto y fragmentario. Esto es
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
consecuencia directa de la casi total carencia de información fidedigna sobre el
tema, como por ejemplo, el de la emigración de recursos humanos altamente
capacitados hacia los países industrializados o, más en general, hacia países de
mayor desarrollo relativo (el fenómeno denominado “fuga de cerebros” o “éxodo
de talentos”).
Al recabar información sobre el título obtenido, se debe tener presente que, en el caso de
algunas carreras, el alumno se considera egresado al terminar sus estudios superiores, pero es
titulado después de haber sido aprobada su tesis o memoria y sólo entonces puede ejercer su
profesión como tal. Es importante, entonces, consignar el dato sobre estudios incompletos o
estudios completos, y subdividir esta última categoría en egresados y titulados.
Al margen de lo expuesto anteriormente, aquí se plantea principalmente la necesidad de una
buena preparación y capacitación de los censistas y la disponibilidad de un listado previo
suficientemente exhaustivo de los tipos de títulos, diplomas, certificados, como también la duración
de las distintas formaciones académicas, carreras, etc. Además, no hay que perder de vista que la
política educativa del nivel superior (exceptuando la formación docente, militar y policial)
prácticamente escapa al sector gubernamental y se rige por otros criterios de la oferta y demanda en
el mercado.
Al concluir, queremos destacar que este documento tiene más bien un carácter provisional,
que esperamos sea enriquecido en forma significativa por las discusiones y aportes de este
seminario. Consideramos de suma importancia, recoger las reacciones que genere el presente
trabajo en la comunidad de productores de datos censales y, sobre esa base, introducir los cambios
que permitan el logro de un consenso más generalizado sobre el diseño metodológico y conceptual
del módulo educación.
Bibliografía
CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) (1997), “Antecedentes y orientaciones para
los censos de población de 1980”, Santiago de Chile, noviembre.
DGEEC (Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos de Paraguay) (1997), “Módulo de educación,
propuesta básica de temas y variables a ser incluidas en la boleta censal. Plan de tabulaciones”;
documento presentado al II Taller de Discusión del Censo del 2000 en el Mercosur, Rio de Janeiro,
Brasil, diciembre.
Giusti, Alejandro (1998), “Diseño conceptual de la cédula censal del Censo Nacional de Población, Hogares y
Viviendas del Año 2000” (versión preliminar), Buenos Aires, junio.
MEC (Ministerio de Educación y Culto) (1995), “La reforma Educativa en el aula”, Sub-Secretaría de Estado
de Educación, Departamento de Curriculum, Asunción, Paraguay.
MEC (Ministerio de Educación y Culto) (1996), “Paraguay 2020. Plan Estratégico de la Reforma Educativa”,
Asunción, Paraguay, junio.
MEC (Ministerio de Educación y Culto) (1997), “Plan de Seguimiento a la Reforma Educativa, Cuadernos de
Educación”, Año III , N° 7, Asunción, Paraguay, agosto.
Naciones Unidas (1996), “Principios y recomendaciones para los censos de población y habitación” (versión
preliminar), Nueva York, noviembre.
Torrado, Susana (1997), “Algunas reflexiones sobre los censos de 1980 en la perspectiva de la investigación
sociodemográfica y las políticas de población en América Latina”, Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía (CELADE), abril.
301
CEPAL – SERIE Manuales
18
Nº 1
Comentarios a los documentos
16 y 17
Pascual Gerstenfeld
1
Mis comentarios se referirán a los principales usos de los censos
de población y, en particular, a los aspectos educativos, considerando
lo que ha sido planteado en los trabajos presentados por las colegas de
República Dominicana y Paraguay, en relación con sus respectivas
experiencias nacionales.
Entre los múltiples usos de la información censal podríamos
destacar dos, que son los que más se repiten. Por un lado, se usan
exhaustivamente para contar con información socioeconómica
georeferenciada, pues obviamente tienen la ventaja de que contienen
la información de toda la población del territorio nacional. Este
aspecto es muy importante en el tema educación, y veremos en qué
variables pasa a tener mayor relevancia. Por otra parte, el censo es la
principal base de datos para el diseño muestral de las encuestas por
muestreo con las que se trabaja frecuentemente en el campo de las
ciencias económicas y sociales.
1
División de Desarrollo Social, Comisión Económica para América Latina y el Caribe - CEPAL, Chile.
303
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Basados en estos dos usos principales e intensivos del censo, la principal variable en relación
al tema educación que a mi juicio hay que considerar, que aparece en las recomendaciones
internacionales y que hay que cautelar y mejorar, es el nivel y grado de educación alcanzado. Esta
variable es clave, aún cuando se hayan medido también otras variables como alfabetismo o
asistencia escolar, porque tiene un marco georeferencial exhaustivo y va a formar parte siempre de
los indicadores, sean sintéticos o bien en forma individual, para la caracterización socioeconómica
de las poblaciones. Esta es la principal variable “proxy” que tenemos para la caracterización
socioeconómica de la población en un censo, la que permite aproximarnos al ingreso, que si bien es
la variable por excelencia, no se puede relevar a través del censo. Es también la principal “proxy”
para clasificar a la población según estratos socioeconómicos y hacer más eficientes las muestras
de las encuestas por muestreo, desde las encuestas de fecundidad hasta las de gastos e ingresos,
para hacer referencia desde la temática más demográfica a la más socioeconómica.
La región se enfrenta, en consecuencia, con un desafío importante. Hemos visto en el
documento de Paraguay que la pregunta está detallada y que se ha avanzado en el sentido de dejar
instauradas en el cuestionario todas las posibilidades como, por ejemplo, el séptimo grado de la
enseñanza secundaria, lo que permite contemplar los dos sistemas educativos que conviven en la
población censada. Esto, sin embargo, trajo un pequeño problema ya que a quienes declararon
haber terminado la educación secundaria, les marcaron automáticamente el último número de la fila
cuando, en realidad, tendrían que haber marcado el número seis, lo cual pudo generar una
confusión con los estudios normales.
Al respecto hay que destacar lo siguiente: primero, este problema se va a agravar para los
censos venideros en América Latina, como consecuencia de las reformas educativas que se están
generalizando en la región, están cambiando la estructura, contenido y longitud de los ciclos
educativos. Segundo, cada vez conviven más generaciones por el aumento de la esperanza de vida.
En cada censo relevamos, más generaciones al mismo tiempo, que pertenecen a distintos sistemas
en la etapa de la historia del país, y como se mencionara la aceleración de los cambios de sistemas
ha aumentado, con lo que estos se potencian entre sí. Además hay un tercer factor, y es que la
población se está moviendo cada vez más y muchos de nuestros países tienen población de países
vecinos que vienen de sistemas educativos diferentes.
En cuanto a este desafío, la principal sugerencia es mejorar y asegurar la precisión de la
información en esta variable. Por ejemplo, considero importante profundizar el camino que recorrió
Paraguay, es decir, incorporar en el cuestionario la posibilidad de registrar todos los sistemas. Esto,
sin embargo, debe quedar perfectamente explícito en el cuestionario y no debe estar solamente
sujeto al proceso de entrenamiento que se dirige a los empadronadores, ya que debido a la cantidad
de alternativas existentes siempre es posible que se confundan en el momento de la entrevista, por
mejor capacitados que estén. Obviamente, no se debe dejar de mejorar la capacitación del
empadronador, porque sería negar esa posibilidad, pero hay que desarrollar mayor creatividad en la
elaboración del cuestionario de modo que se puedan visualizar rápidamente los diferentes sistemas,
aunque esto ocupe más espacio físico en el mismo. Hay que tener en cuenta que es una
modificación que no va a requerir un mayor número de preguntas ni un costo más elevado que el
incremento del papel.
Una segunda sugerencia tiene que ver con la tarea de conscientizar a la población que será
objeto del censo. En este aspecto, cuando se hace la publicidad del mismo, que por lo general se
basa en esquemas que tienen que ver con ideas simples acerca de “contémonos” y “lo van a
visitar”, habría que elegir tres o cuatro variables de contenido (y la que tiene que ver con nivel
educativo es una de las que yo elegiría), para que la publicidad por si misma haga pensar a las
personas, anticipadamente, qué deberán responder. En otras palabras, educar a la población a través
304
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
de una campaña de publicidad, para que el empadronado le facilite la tarea al empadronador y le
proporcione información más confiable.
Puedo mencionar una tercera sugerencia que considero clave para la utilización posterior de
la variable. Ésta aparece en las publicaciones censales muchas veces tabulada como número o
proporción de población en diferentes niveles de educación: con primaria incompleta, con primaria
completa, secundaria incompleta, etc. Ahora sabemos, sin embargo, que con la aceleración de las
reformas y la convivencia de tantas generaciones ya es confuso y no tiene sentido hablar en estos
términos, porque lo que es primaria incompleta para unos no lo es para otros. Entonces, de todas
maneras al final se termina trabajando con una nueva variable que también es discreta, pero menos
que aquélla, como lo es el número de años de estudios (cero, uno , dos, tres, hasta doce, dieciocho,
etc.). Contrariamente a la anterior, esta clasificación resulta relevante, porque ha permitido
desarrollar estudios en los que se ha podido identificar umbrales de educación a partir de los cuales
hay diferencias en los niveles de pobreza, en las oportunidades de empleo y bienestar, y otros
aspectos socioeconómicos. Seguramente esta ha sido también la experiencia que muchos de ustedes
han encontrado en sus países. Entonces, se podría plantear como alternativa (aunque habría que
probarla obviamente en una prueba piloto) que la persona compute directamente la cantidad de
años de estudio que acumuló en la enseñanza regular, cualquiera sea el sistema por el cual haya
estudiado. Algo de esto está mencionado en el trabajo de la colega de República Dominicana y me
parece muy relevante. También es una alternativa para poder comparar con censos anteriores —u
otras fuentes— y de este modo servirá como variable de control y eliminaría las probabilidades de
error. Como por ejemplo, si es que se refiere al nivel que está cursando para los que están
asistiendo, o es el nivel aprobado, que es uno de los errores más comunes que se producen en esta
variable.
Quiero asimismo destacar que a esta pregunta le dediqué más tiempo que el que le voy a
dedicar a las otras, porque creo que es “la variable” por excelencia a cautelar y a mejorar
fehacientemente. Según nuestra experiencia, es la que permite mejorar los resultados de los
estudios aún cuando se tengan diferentes objetivos: ya sea que se haga un mapa de necesidades
básicas insatisfechas, una muestra para una encuesta de hogares o un estudio demográfico, como
por ejemplo, qué diferencias de fecundidad o de mortalidad infantil se encuentran en relación con
el nivel educativo de la madre, entre otros.
Por otra parte el nivel y grado alcanzado en el sistema educativo es también una variable
muy importante para mejorar el análisis de la estratificación social y de la población
económicamente activa, temas muy requeridos por los usuarios, como se pone en evidencia en el
documento de Paraguay. Si se completó o no el nivel universitario, por ejemplo, pasa a ser hoy un
elemento clave desde el punto de vista de los recursos humanos y discrimina muy fuerte en
términos de la oferta de fuerza de trabajo. En este sentido el censo brinda algo más que las
encuestas, sobre todo para la programación social y la planificación del desarrollo. Las encuestas
pueden mostrar la relación entre las variables, pero no pueden mostrar exhaustivamente en qué área
del espacio físico existe disponibilidad de fuerza de trabajo con determinadas características
porque, como ya se ha dicho, estas fuentes de datos no relevan exhaustivamente a toda la
población.
En cuanto a la educación secundaria que empieza a masificarse en América Latina (por lo
menos en dos tercios de los países de la región) pasa a ser importante discriminar qué tipo de
educación secundaria se ha adquirido: si es científica, técnica, humanista, etc.
Respecto a la variable asistencia escolar, es importante destacar que el censo puede brindar,
en mi opinión, una información muy importante con ningún costo adicional, respecto de la
educación inicial. Aunque la asistencia a educación inicial sea baja hoy en algunos países sin duda
va a crecer en los próximos años, y esta variable es la que nos permitirá hacer comparaciones y
305
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
desarrollar estrategias de planificación de la oferta educacional. Es importante saber en qué áreas
geográficas la asistencia es mayor o menor, y qué características tienen los hogares para diferentes
niveles de esta variable. Entonces, lo que habría que hacer en este caso —que además está incluido
en las recomendaciones internacionales— es preguntar sobre la asistencia a un establecimiento
escolar a partir de cero año de edad, o sea para toda la población. Hemos visto que se creó el hábito
en América Latina de preguntar asistencia escolar a partir de los cinco años de edad. Si bien esta es
una alternativa, en mi opinión habría que bajar el límite de edad y abarcar así a toda la población.
Si el límite inferior que propongo parece demasiado bajo se podría preguntar a partir de los dos o
tres años pero, teniendo cero costo, sería aconsejable hacerlo desde cero año de edad. De todas
maneras, independientemente del límite inferior, esta decisión hay que tomarla porque afecta el uso
que puede hacerse de la información, ya que si se hace la pregunta a partir de los cincos años,
inhabilita totalmente el estudio de la educación inicial, así como la distinción fundamental entre
asistencia a jardines infantiles y a la educación preescolar.
Pasando al tema de la alfabetización, sobre el cual los documentos presentados en esta sesión
hablan bastante y también aparece con frecuencia en los cuestionarios censales, personalmente creo
que esta pregunta debería ser eliminada y aconsejaría utilizar, como lo plantean Paraguay y otros
países, la aproximación técnica indirecta. Hay varias razones para ello y, entre éstas está el hecho
de que las respuestas generan muchas dudas, como está expuesto en el documento de República
Dominicana. Detrás de la pregunta hay una definición conceptual, pero no se puede hacer un test de
lectura en le momento de la entrevista, por lo cual no se sabe realmente qué se está midiendo. En
caso de mantener la pregunta, habría que subir el umbral mínimo hasta los tres años de educación y
tener como punto de referencia la educación que se imparte en cada país. Es decir, dado que las
reformas educativas están cambiando los contenidos de la enseñanza, habría que determinar en
cada país con qué nivel y grado cursado se puede asegurar que una persona sabe leer y escribir, y
ese tendría que ser el umbral para definir analfabetismo. No se trata solamente del grado alcanzado,
sino que debería haber un concepto detrás y determinar posteriormente qué nivel y grado de
enseñanza satisface ese concepto. Hay que ir a la fuente y ver cuál es la definición, qué es lo que se
está enseñando en cada sistema educativo y ese debería ser el criterio. En consecuencia, puede
verse que nivel y grado de educación alcanzado, que en mi opinión es la pregunta ancla, nos
permite también medir analfabetismo. Hay muchos temas interesantes respecto al tema de la
alfabetización, pero prefiero dejarlos para la ronda de comentarios que tendremos al final de la
sesión.
Respecto a los documentos presentados, considero que el esfuerzo de preguntar “causa de no
asistencia” puede haber sido interesante, pero es el tipo de pregunta que personalmente no
incorporaría en un censo. Si uno se interesa por este tema, sería preferible medirlo a través de una
encuesta, ya que en una encuesta se puede investigar con mayor detalle la relación entre las
variables y la exhaustividad espacial no agrega mucho. Entre otras cosas el orden de las respuestas
no nos proporciona información confiable y menos aún cuando se plantea en forma dicotómica. La
respuesta resulta muy esquemática y en general no refleja la realidad ya que el contexto de
referencia va a influir al entrevistado, y la respuesta va a estar más en función de su propia
percepción que de la función objetiva.
Finalmente, mencionaré un último tema que no está en los cuestionarios censales pero que es
un sueño personal. En América Latina hemos usado en los últimos diez años cada vez más los
censos. Es significativo cómo éstos se han utilizado intensamente y cómo se generalizaron, por
ejemplo, los mapas de necesidades básicas insatisfechas. Pero en América Latina están pasando
también otras cosas muy interesantes y es que se están generalizando otros censos y fuentes de
datos, como por ejemplo, el censo de talla de los educandos a nivel de establecimiento escolar para
hacer estimaciones de situación nutricional de los niños. También se han expandido los registros
administrativo-estadísticos. Ahora bien, la variable ancla del registro administrativo en educación
306
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
es el establecimiento educacional, pues hace referencia al espacio físico en el que se desarrolla la
actividad. Por otro lado, tenemos en el censo el relevamiento del espacio físico en que residen las
personas con sus características educacionales, pero hasta ahora no podemos juntar con precisión la
información, no podemos vincular directamente a las personas con los establecimientos, sólo
podemos hacer una conexión indirecta o suposiciones más o menos acertadas. Decimos: “si la
escuela está acá, los que están viviendo allí deberían estar yendo a esa escuela”. Yo creo que
debería incorporarse en el censo alguna información que permita identificar el establecimiento, y
esto no sería tan complicado porque los establecimientos están en general todos numerados. En
cada país de América Latina no son tantos y la mayoría de las familias lo conocen y, sino fuera así,
también se podría sensibilizar anticipadamente a las personas para que se informen acerca de cuál
es el número que corresponde al colegio al que concurren sus niños, sabiendo que esto se va a
preguntar en el censo. En el cuestionario se debería registrar el número del establecimiento
educacional correspondiente al registro único nacional para los ciclos básico y medio. Esta
información es valiosísima, tiene un relativo bajo costo agregado y, si fuera el caso, incluso podría
incorporarse a cambio de sacar la pregunta sobre analfabetismo. Con esta información se podrían
conectar los censos de población con los censos de talla y con toda la información de los registros
administrativos de educación. La ganancia en términos de riqueza analítica sería muy pero muy
grande. Muchas gracias.
307
CEPAL – SERIE Manuales
19
Nº 1
Criterios para determinar la
población económicamente activa
en los censos de población y
comparabilidad con las encuestas
de hogares
Daniel Sucazes
1
Introducción
El principal objetivo de un censo de población es satisfacer las
necesidades de los países en cuanto a datos estadísticos, fundamentalmente
aquellos que no es posible obtener por otros medios, como las encuestas por
muestreo. En este campo se inscribe la descripción de la población en áreas
geográficas pequeñas, elemento fundamental para la construcción de buenos
marcos muestrales y herramienta básica para la planificación y evaluación de
políticas de desarrollo local.
Resulta obvio que las posibilidades de uso de la información
proporcionada por el censo mejoran ampliamente cuando los conceptos y
definiciones de los temas incluidos, son comparables con los utilizados por
otros países y por las encuestas por muestreo relevadas en el mismo país.
1
Subdirector General del Instituto Nacional de Estadística (INE), Uruguay.
309
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
De hecho, los organismos internacionales que entienden en el tema han efectuado
recomendaciones tendientes a uniformizar los conceptos y definiciones, a los efectos de obtener
resultados comparables entre los países.
Las características económicas de la población
Entre los datos que se relevan en los Censos, la situación de la población en materia laboral
es uno de los más demandados por los usuarios, especialmente los que trabajan en la formulación y
evaluación de planes de desarrollo local, a quienes las encuestas por muestreo generalmente no
pueden proporcionar información, ya sea porque las áreas de interés no participan en la muestra o
porque su participación no es representativa debido a que la muestra ha sido diseñada para
representar áreas de mayor tamaño. Por otra parte, la información censal puede permitir una
evaluación de las estimaciones efectuadas por muestreo durante el período intercensal.
Fuentes de información
La descripción de las características económicas de la población puede basarse en diferentes
fuentes de información. La población económicamente activa ocupada puede cuantificarse a partir
de investigaciones dirigidas a los hogares (o las personas que los integran), las empresas y los
registros administrativos relacionados con el área laboral (registros de los organismos de previsión
social y las administradoras de fondos de ahorro para jubilación) y parte de la población
económicamente activa desocupada, a partir de los directorios del seguro de desempleo. Si bien las
empresas y los registros administrativos permiten cuantificar a la población económicamente activa
ocupada y parte de la desocupada, sólo en las investigaciones dirigidas a los hogares es posible
obtener información sobre la población económicamente activa (ocupada, desocupada cesante y
desocupada en busca de su primer empleo) y la población económicamente inactiva, así como las
características demográficas, educativas u otras que puedan ser de interés para su caracterización.
La población, como ofertante de fuerza de trabajo, generalmente es investigada mediante los
censos de población y las encuestas de hogares por muestreo.
Durante mucho tiempo se consideró a los censos, las encuestas por muestreo y los registros
administrativos, como fuentes alternativas para la obtención de datos estadísticos. En la actualidad,
existe general aceptación de que todas estas fuentes deben formar parte de un sistema integrado de
producción de datos, en el que las características dominantes deben ser la coherencia, la
consistencia la periodicidad y la oportunidad.
En este trabajo se intenta describir la tendencia a la integración entre los datos sobre
características económicas obtenidos de los Censos de Población y de la Encuesta Continua de
Hogares de Uruguay. Teniendo en cuenta las limitaciones de los Censos para efectuar estudios en
profundidad y la ventaja de investigar exhaustivamente a la población, con respecto a la Encuesta
de Hogares, se tratará de comparar, en la medida de lo posible, la cuantificación de la tasa de
actividad y de la tasa de desocupación.
En la temática censal de los países de la región, tradicionalmente se ha incluido la actividad
económica, principalmente se han incorporado preguntas tendientes a cuantificar a la Población
Económicamente Activa (Condición de Actividad Económica) y a describirla de acuerdo a las
profesiones u oficios desarrollados (Ocupación Principal), a las actividades económicas en las que
vuelca su esfuerzo productivo (Rama de Actividad Económica) y a la relación que mantiene con la
unidad de producción (Categoría de la Ocupación).
310
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
De acuerdo al último Manual de Censos de Población y Habitación - Parte IV: Actividad
Económica, Naciones Unidas, Nueva York, 1997 estas características son recomendadas como
prioritarias por las Naciones Unidas y por todas sus Comisiones Económicas Regionales.
Por otra parte, las encuestas de hogares sobre las características laborales de la población han
profundizado en el estudio de este tema, de indudable complejidad.
Debido a su propia complejidad, es de esperar que las características económicas de la
población no puedan ser investigadas en profundidad por los Censos de Población, y que el
instrumento más idóneo para hacerlo sean las Encuestas de Hogares.
En general, los Censos se levantan en un período muy breve (en Uruguay, un día), con la
participación de un número muy elevado de personas que generalmente no están habituadas a
desarrollar tareas de relevamiento de datos y que son entrenadas con las limitaciones propias de la
capacitación masiva. Por este motivo, las preguntas que se incluyen en los censos deben ser
sencillas, de fácil comprensión por parte de los empadronadores y de las personas entrevistadas y la
entrevista no debe ser demasiado extensa, lo que limita el número de preguntas que se incluyen en
el cuestionario censal.
Las Encuestas de Hogares suelen planearse con un período de relevamiento relativamente
largo (en el caso de Uruguay, es una actividad continua). De este modo, el relevamiento se confía a
entrevistadores profesionales, generalmente con amplia experiencia, a los que se ha capacitado en
grupos pequeños, con programas de entrenamiento que incluyen una fuerte carga de práctica de
entrevistas. La entrevista puede ser más extensa y, en consecuencia, las preguntas más numerosas
que en el censo, lo que permite indagar sobre cada tema con mayor grado de detalle. Con respecto a
las características económicas de la población, es posible investigar algunas limitaciones al empleo,
como el subempleo o la precariedad.
Sin embargo, estos argumentos no descalifican la investigación de las características
económicas en los censos de población, sino que reafirma a los censos como generadores de una
observación instantánea y general, que permite establecer puntos de referencia en el tiempo.
El caso de Uruguay
Antecedentes
El Instituto Nacional de Estadística (ex Dirección General de Estadística y Censos) tiene a su
cargo la planificación y ejecución de los censos de población, hogares y viviendas y de la encuesta
continua de hogares y la divulgación de sus resultados. Esta encuesta tiene dos objetivos
principales: describir las características laborales de la población y cuantificar el ingreso mensual
de los hogares. Como elementos descriptivos de la población, vinculados al objetivo principal,
investiga características demográficas y sociales.
Muchos de los temas investigados por el censo de población están incluidos en la encuesta
continua de hogares. La uniformización de los conceptos y definiciones empleados en ambos
instrumentos de recolección de datos ha sido una preocupación constante del Instituto que ha dado
origen a numerosas revisiones periódicas.
Tradicionalmente se ha dicho que los censos de población proporcionan tasas de actividad y
de desocupación que aparecen como inferiores a las estimaciones que surgen de las encuestas de
hogares. Esta subvaluación de las tasas ha sido atribuida a múltiples causas, entre las que se
encuentran la diferente capacitación de los entrevistadores, las diferencias en las definiciones
311
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
utilizadas por ambos instrumentos, la forma como se redactan las preguntas y la comprensión de su
sentido por las personas entrevistadas.
A continuación se intenta efectuar una comparación entre las definiciones utilizadas, el
desarrollo operativo y los resultados obtenidos en la cuantificación de la población
económicamente activa por el censo de población y la encuesta de hogares.
Definiciones
Condición de actividad
La condición de actividad (o tipo de actividad) es la relación existente entre cada persona y
la actividad económica corriente. Se determina mediante una clasificación que permite la
cuantificación de la población económicamente activa.
La determinación de la condición de actividad está íntimamente relacionada con la edad
mínima que se establece para la investigación del tema y con el período de referencia que se fija.
Edad mínima para investigar las características económicas
Con fines de comparabilidad internacional se recomienda que la edad mínima no exceda de
los 15 años y que, si se establece una edad menor, se presente la información de tal manera que se
pueda separar a la población de 15 años o más de edad.
Las edades mínimas para consultar a una persona por su actividad económica en los censos
de población más recientes de Uruguay y en la encuesta continua de hogares se presenta en el
cuadro siguiente.
EDAD MÍNIMA PARA INVESTIGAR LA ACTIVIDAD ECONÓMICA
Censos de población
1963 8 años
1975 12 años
1985 12 años
1996 12 años
Encuesta continua de hogares
Desde 1968: 14 años
La inclusión de las personas de 12 o 13 años de edad en la investigación de la condición de
actividad efectuada por el censo de población ha mostrado que, en Uruguay, la tasa de actividad en
esas edades es sumamente baja.
TASAS DE ACTIVIDAD DE LA POBLACIÓN DE 12 O 13 AÑOS
DE EDAD EN LOS CENSOS DE 1975, 1985 Y 1996
Año del censo
1975
1985
1996
Tasa de actividad
Total del
Montevideo
país
4.1
5.5
2.1
3.6
3.5
5.6
A los efectos de efectuar comparaciones con las estimaciones proporcionadas por la encuesta
continua de hogares, la información censal que se incluye en este trabajo se refiere a la población
de 14 o más años de edad.
312
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Período de referencia
Es indispensable la adopción de un período de referencia al que se vinculen los datos
censales sobre la condición de actividad en particular y sobre las características económicas en
general. Las recomendaciones internacionales establecen que el período de referencia no debe ser
mayor a una semana.
PERÍODO DE REFERENCIA
Censos de población
1963 Día del censo
1975 Semana anterior
1985 Semana anterior
1996 Semana anterior
Encuesta Continua de Hogares
Desde 1968: Semana anterior
El período de referencia cobra especial importancia en el momento de clasificar a la
población económicamente activa en ocupada o desocupada.
A pesar de que la tasa de desempleo es un indicador coyuntural y que su estimación resulta
más adecuada a partir de las encuestas de empleo, tradicionalmente los censos de los países de la
región han incluido alguna pregunta para investigar esta situación entre las personas
económicamente activas. El mantener el tema entre los investigados por el censo de población
permite efectuar evaluaciones de la calidad del indicador (en comparación con las estimaciones
proporcionadas por las encuestas por muestreo) que avalen —o no— su empleo para describir el
fenómeno en áreas no cubiertas por las encuestas o bien para áreas geográficas pequeñas para las
que el muestreo no permite obtener información.
Para clasificar a una persona económicamente activa en el grupo de la PEA ocupada es
necesario establecer un tiempo mínimo, durante el cual debe haber trabajado en el período de
referencia. Los últimos censos de población del país han adoptado diferentes definiciones, en
general coincidentes con las empleadas por la encuesta continua de hogares que adoptó, desde su
inicio en 1968, las recomendaciones de las Conferencias de Estadígrafos de Trabajo de la OIT.
313
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
DEFINICIÓN DE LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA (PEA) OCUPADA
Censos de Población
1963
La que tenía trabajo el día del censo.
1975
La que trabajó o tenía trabajo durante
la semana anterior al día del censo
(queda indefinido el tiempo trabajado)
1985
La que trabajó o tenía trabajo durante
la semana anterior al día del censo
(para la persona entrevistada queda
indefinido el tiempo trabajado, aunque
en el manual del empadronador se
aclara que debe considerarse que
trabajó a quien lo haya hecho por lo
menos una hora en la semana).
1996
La que trabajó por lo menos una hora
en la semana de referencia o, no
habiendo trabajado efectivamente,
tenía trabajo.
Encuesta Continua de Hogares
1975
La que en la semana anterior a la
entrevista trabajó o, no habiendo
trabajado efectivamente, tenía trabajo.
1985
La que en la semana anterior a la
entrevista trabajó o, no habiendo
trabajado efectivamente, tenía trabajo
(para la persona entrevistada queda
indefinido el tiempo trabajado, aunque
en el manual del empadronador se
aclara que debe considerarse que
trabajó a quien lo haya hecho por lo
menos una hora en la semana).
1996
La que trabajó por lo menos una hora
en la semana de referencia o, no
habiendo trabajado efectivamente,
tenía trabajo.
Para clasificar a una persona en el grupo de la PEA desocupada es necesario que, además de
no haber trabajado en el período de referencia y no haber tenido un trabajo, lo haya buscado
activamente. Para la búsqueda de trabajo también es necesario establecer un período de referencia.
DEFINICIÓN DE LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA (PEA) DESOCUPADA
1963
Censos de Población
La que no tiene ocupación o trabajo
remunerado al día del censo y está
buscando trabajo.
1975
La que buscó trabajo en la semana
anterior al día del censo (ya sea por
primera vez o habiendo trabajado antes).
1985
La que buscó trabajo en la semana
anterior al día del censo (ya sea por
primera vez o habiendo trabajado antes).
1996
La que buscó trabajo en las cuatro
semanas anteriores al día del censo.
Encuesta Continua de Hogares
1975 y 1985
La que buscó trabajo en la semana
anterior al día de la entrevista. Se
complementa con las que, aunque no
buscaron trabajo en esa semana, lo
hicieron en los seis meses
anteriores.
1996
La que buscó trabajo en las cuatro
semanas anteriores al día de la
entrevista.
Forma operativa de detección de la población económicamente activa
La población económicamente activa es detectada a partir de una batería de preguntas, tanto
en los censos de población como en la encuesta continua de hogares.
En el Censo de 1963, el cuestionario no planteaba las preguntas tal como debía formularlas
el empadronador, sino que solamente indicaba el tema y la definición de cada característica. La
forma específica de preguntar se indicaba en la instrucción oral, pero cada empadronador quedaba
en libertad de formularla con sus propias palabras.
314
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Pregunta Nº 13
Tipo de Actividad: Marque uno sólo de los casilleros, según corresponda
Ocupado, el que al día del censo tiene trabajo
Desocupado, el que habiendo trabajado está sin trabajo y lo busca
Busca trabajo por primera vez, el que nunca ha trabajado y busca trabajo.
La encuesta continua de hogares comenzó a relevarse en 1968. Las preguntas se incluyeron
en el cuestionario, para que todos los encuestadores las formularan en los mismos términos, con el
fin de evitar que pudieran introducirse sesgos en la transmisión de los conceptos.
A partir del Censo de 1975, también el cuestionario censal comenzó a plantear las preguntas
tal como debían ser formuladas.
Censos de 1975 y 1985
Pregunta Nº 15
De los siguientes tipos de actividad, ¿cuál
desempeñó la semana pasada?
¿Trabajó la semana pasada?
¿No trabajó por licencia, enfermadad o
huelga, pero tiene empleo?
¿No trabajó por ser trabajador zafral o
estacional?
¿No trabajó por estar en Seguro de Paro o
suspendido?
¿Buscó trabajo habiendo trabajado antes?
¿Buscó trabajo por primera vez?
¿Es jubilado o pensionista y no trabajó?
¿Es rentista y no trabajó?
¿Estudió y no trabajó?
¿Cuidó del hogar solamente?
Otro
Encuesta Continua de Hogares
(1974 a 1989)
Pregunta Nº 13
Durante la semana pasada, ¿hizo algún
trabajo por sueldo, salario o alguna otra
forma de remuneración?
Pregunta Nº 14
¿Trabajó en algún negocio, taller,
explotación, sin recibir remuneración?
Pregunta Nº 15
Aunque no trabajó la semana pasada,
¿tenía empleo?
Pregunta Nº 16
¿Por qué no trabajó en su empleo la
semana pasada?
Pregunta Nª 18
¿Se encuentra usted en seguro de paro?
Pregunta Nª 19
Durante la semana pasada, ¿buscó
algún empleo?
Pregunta Nª 23
¿Buscó empleo en los últimos seis
meses?
Pregunta Nª 25
¿Qué hizo principalmente para conseguir
empleo?
(Si no hizo nada se considera que no
buscó)
Pregunta Nª 30
¿Trabajó
anteriormente
en
algún
empleo?
Pregunta Nª 24
¿Es usted: ¿estudiante?
¿ama de casa?
¿jubilado o pensionista?
¿rentista?
¿incapacitado?
Otro
315
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Censo de 1996
Encuesta Continua de Hogares
(1990 a 1998)
Pregunta Nª 21
Durante la semana pasada, ¿trabajó
al menos una hora?
Pregunta Nª 22
La semana pasada, ¿hizo algo en su
casa para afuera o ayudó a alguien en
un negocio o chacra o trabajó aunque
no recibiera un pago regular?
Pregunta Nª 23
La semana pasada, ¿estuvo de
licencia por enfermedad, vacaciones,
suspendido, etc. pero tiene trabajo?
Pregunta Nª 2
Durante la semana pasada,
2.1 ¿trabajó por lo menos una hora, sin
considerar los quehaceres del hogar?
2.2 ¿recibió ingresos en efectivo o en
especie por tareas realizadas la semana
pasada?
2.3 ¿se desempeñó como familiar no
remunerado?
Pregunta Nª 3
Aunque no trabajó la semana pasada,
¿tiene algún trabajo o negocio propio al
que seguramente volverá?
Pregunta Nª 4
¿Por qué motivo no trabajó la semana
pasada?
Pregunta Nª 21
Durante la semana pasada, ¿estuvo
buscando
trabajo
o
tratando
de
establecer su propio negocio?
Pregunta Nª 23
Aunque no buscó trabajo ni trató de
establecer su propio negocio en la
semana pasada, ¿había buscado o
tratado de hacerlo en las últimas cuatro
semanas?
Pregunta Nº 24
¿Qué hizo principalmente para buscar
trabajo o establecer su propio negocio?
(Si no hizo nada se considera que no
buscó)
Pregunta Nª 32
¿Ha trabajado antes?
Pregunta Nª 33
¿Se encuentra en seguro de paro?
Preguntas Nº 13 y 31
Es
¿jubilado?
¿pensionista?
¿rentista?
¿estudiante?
¿quien realiza los quehaceres
del hogar?
¿incapacitado?
otro (especificar)
Pregunta Nª 24
Durante las últimas cuatro semanas,
¿buscó trabajo?
Pregunta Nª 25
¿Alguna vez trabajó?
Pregunta Nº 4
¿Es jubilado o pensionista?
316
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Recursos humanos requeridos y entrenamiento de los entrevistadores
La cantidad de recursos humanos necesarios para llevar adelante un censo de población y
una encuesta de hogares por muestreo son sustancialmente diferentes, así como la disponibilidad de
personal con alguna capacitación previa.
Censos de Población
1985
*
*
*
1996
*
*
*
Número
de
empadronadores:
50.000
aproximadamente.
Entrenamiento: Tres sesiones de dos horas
cada una en días consecutivos. Los
aspirantes debían efectuar la lectura previa de
un manual de instrucción, programado para
auto evaluación.
Las
sesiones
de
entrenamiento
se
desarrollaron en grupos de alrededor de 40
personas, a cargo de un instructor, funcionario
de la Dirección General de Estadística y
Censos (muchos de ellos con experiencia en
los censos anteriores). Constaron de:
Desarrollo completo de los temas, siguiendo
el manual de instrucción de empadronadores,
utilizando carteles que reproducían a gran
escala los cuestionarios censales.
Presentación de ejemplos y simulacro del
empadronamiento de un hogar.
Prueba de evaluación.
Número
de
empadronadores:
65.0000
aproximadamente.
Entrenamiento: Tres sesiones de dos horas cada
una en días consecutivos. Los aspirantes debían
efectuar la lectura previa de un manual de
instrucción.
Las sesiones de entrenamiento se desarrollaron en
grupos de alrededor de 40 personas, a cargo de un
instructor, contratado temporal por el INE,
generalmente sin experiencia previa. Constaron de:
Desarrollo completo de los temas, siguiendo el
manual de instrucción de empadronadores,
utilizando carteles que reproducían a gran escala
los cuestionarios censales.
Presentación de ejemplos y simulacro del
empadronamiento de un hogar.
Prueba de evaluación.
Se contó con un audiovisual de apoyo que se
difundió por la Red Nacional de Televisión (estatal)
y por emisoras de televisión privadas. Su finalidad
fue llegar a la población con explicaciones claras
de los conceptos involucrados en el censo y
proporcionar a los empadronadores un resumen
del manual de instrucción. En el interior del país,
se efectuaron reuniones de empadronadores en
las sedes de Jefaturas de Segmento, en las que
se reprodujo el audiovisual y se comentó su
contenido con el instructor.
Encuesta Continua de Hogares
1985 Número de encuestadores: 30
Entrenamiento: La capacitación inicial
consta de cinco sesiones de seis horas
cada una en días consecutivos. Lectura
previa de un manual de instrucción.
Solución de casos prácticos. Entrevistas
reales a hogares. Evaluación mediante
una prueba de aptitud final.
Se aplica un programa de capacitación
permanente con reuniones anuales para
discusión de casos y reafirmación de
conceptos.
Mensualmente,
los
encuestadores efectúan reuniones con el
personal de crítica y codificación con el fin
de mejorar la calidad del relevamiento,
especialmente en cuanto a la consistencia
de los datos y al asiento de las respuestas
a preguntas abiertas.
Los encuestadores tenían un mínimo de
tres años de experiencia en 1985; muchos
de ellos trabajaban en el relevamiento de
datos para la encuesta desde su inicio en
1968.
1996 Número de encuestadores: 30
Entrenamiento: La capacitación inicial
consta de cinco sesiones de seis horas
cada una en días consecutivos. Lectura
previa de un manual de instrucción.
Solución de casos prácticos. Entrevistas
reales a hogares. Evaluación mediante
una prueba de aptitud final.
Se aplica un programa de capacitación
permanente con reuniones anuales para
discusión de casos y reafirmación de
conceptos.
Mensualmente,
los
encuestadores efectúan reuniones con el
personal de crítica y codificación con el fin
de mejorar la calidad del relevamiento,
especialmente en cuanto a la consistencia
de los datos y al asiento de las respuestas
a preguntas abiertas.
Los
encuestadores,
estudiantes
universitarios en régimen de pasantía
anual (prorrogable como máximo por un
segundo año) tenían pocos meses de
experiencia en 1996.
317
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
COMUNICACIÓN A LA POBLACIÓN
Censos de población
La comunicación a la población se efectúa
mediante una campaña publicitaria a través de
los medios de comunicación masiva (televisión,
radio y prensa escrita). Se aprovechan las
facilidades otorgadas por los programas radiales
y de televisión de caracter periodístico,
especialmente aquellos programas radiales que
interactúan con sus oyentes permitiéndoles
efectuar preguntas, para difundir la temática
censal y aclarar las dudas de la población.
En 1996, además de los recursos
empleados en los censos anteriores, se dispuso
de un cassette de video que contenía los
principales conceptos incluidos en el censo, las
preguntas claves y las definiciones básicas. Se
difundió a través de la Red de Televisión
Nacional y numerosas emisoras privadas.
Con
respecto
a
las
caracteríticas
económicas, se explicaba el concepto censal de
trabajo, de población ocupada y desocupada. La
difusión de la definición de población
económicamente
activa
ocupada
causó
polémicas a nivel periodístico y entre el público
en general. Las consultas de la población se
canalizaron hacia los programas radiales que
interactúan tefónicamente con sus oyentes, lo
que permitió una amplia difusión de las
aclaraciones sobre los objetivos y el uso de la
información censal como complementaria de la
obtenida por investigaciones específicas del
tema (Encuesta Continua de Hogares) por parte
de personal técnico del Instituto.
Encuesta Continua de Hogares
La población tiene noticias del relevamiento
de datos de esta encuesta a través de los
medios de comunicación masiva con frecuencia
mensual. En los primeros días de cada mes se
difunden
los
principales
resultados
proporcionados por la ECH, pero son pocas las
personas que asocian esta información con la
visita de un encuestador a su propio hogar.
Una publicidad masiva y continua es
impracticable por su costo y porque el público
objetivo representa una parte pequeña de la
población.
Los hogares seleccionados para participar en
la investigación son notificados por una carta en
la que se les informa sobre los objetivos de la
encuesta y se les anuncia la visita del
encuestador en los días próximos. Por su parte,
el encuestador emplea parte del tiempo
destinado a la entrevista, para proporcionar
explicaciones más completas y aclarar las dudas
de las personas entrevistadas.
Valores de los principales estimadores: comparación censo-encuesta
Existen dificultades para efectuar la comparación entre las tasas de actividad obtenidas de
los censos de población y de las encuestas de hogares. Al relevarse el censo de 1963, aún no existía
la Encuesta Continua de Hogares, cuyo inicio se produjo en 1968. La cobertura geográfica de la
encuesta, prevista durante su planificación a nivel del país, se limitó al departamento de
Montevideo por razones presupuestarias y escasez de recursos humanos hasta 1981, en que se
extendió al resto de las localidades urbanas del país.
Durante el año 1975, por razones de escasez de recursos humanos calificados, se decidió la
suspensión de las actividades de la encuesta continua de hogares, con el fin de destinar a su
personal, gran parte del cual tenía la experiencia del censo de 1963, a las tareas preparatorias del
censo de población. La información del Censo de 1975, entonces no tiene contraparte en la
encuesta de hogares.
Durante 1985, el relevamiento de datos de la encuesta continua de hogares en el interior del
país estuvo suspendido por razones presupuestarias. Por ese motivo, la comparación de
estimaciones solo puede efectuarse a nivel de Montevideo, donde el relevamiento de la encuesta se
suspendió solamente durante la semana del censo.
318
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
En 1996, la comparación puede efectuarse a nivel de las áreas urbanas de cada departamento.
En esta oportunidad, la encuesta de hogares continuó desarrollándose normalmente, sin
interrupciones.
Comparación de tasas de actividad y desocupación: Censo de 1985 - Encuesta Continua
de Hogares
En la interpretación de las tasas de actividad y desocupación, que se presentarán a
continuación, debe tenerse en cuenta que el período de referencia del Censo de 1985 fue la semana
enterior a la del miércoles 23 de octubre, mientras que la de la Encuesta de Hogares de 1985 es la
anterior a la de la entrevista. Como las tasas obtenidas de la Encuesta de Hogares de 1985 están
calculadan sobre el segundo semestre de ese año, el período de referencia abarca desde la última
semana de junio hasta la penúltima de diciembre.
Tasa de actividad
La comparación de la tasa de actividad, calculada para la población de 14 o más años de
edad del departamento de Montevideo, resultó 54,5 % en el Censo de Población y 58,5 % en la
Encuesta Continua de Hogares.
En octubre de 1986, la Dirección General de Estadística y Censos analizó la validez de los
censos de población2 como instrumento de medición de las características económicas. El estudio
se basó en la comparación de las respuestas del mismo grupo de personas a las preguntas
contenidas en el cuestionario censal y en el de la encuesta continua de hogares. Para efectuar esta
comparación se tomó la muestra de hogares correspondiente a la semana anterior a la del día del
censo, comprendida entre el 13 y el 19 de octubre de 1985, porque durante la semana que contenía
al día del censo no se relevaron datos para la encuesta continua de hogares. Estos hogares se
buscaron en el archivo del censo.
De los 186 hogares entrevistados en esa semana por la Encuesta Continua de Hogares, 181
pudieron ser apareados con sus datos proporcionados al Censo. Los cinco restantes no fueron
censados en sus viviendas habituales, las que aparecieron en el Censo categorizadas como
"vivienda con moradores ausentes".
De las 503 personas incluidas en ambas investigaciones, 460 pudieron ser apareadas. De las
43 restantes, 12 estaban registradas por la Encuesta de Hogares y no por el Censo, y 31 estaban
registradas por el Censo y no por la Encuesta. El apareamiento se efectuó comparando directamente
los cuestionarios utilizados por ambas investigaciones, única manera posible de identificar a cada
persona por su nombre. A los efectos de proteger el secreto de la información, no se incluyen en los
archivos magnéticos ni los nombres de las personas ni las direcciones de las viviendas.
Las tasas de actividad calculadas con esta muestra alcanzan las siguientes magnitudes:
Encuesta de Hogares
Censo de Población
:
:
57,4 %
52,6 %
Luego de apareadas las observaciones se obtuvieron los resultados que se muestran en el
cuadro presentado a continuación.
2
Dirección General de Estadística y Censos. Los censos de población. Análisis de su validez como instrumento para la medición de
algunas características económicas. Octubre de 1986. Documento presentado en el Taller de Evaluación de los Censos del 80 en la
ciudad de Buenos Aires.
319
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
POBLACIÓN DE 14 O MÁS AÑOS DE EDAD, POR CONDICIÓN DE ACTIVIDAD REGISTRADA EN
LA ENCUESTA DE HOGARES, SEGÚN LA REGISTRADA EN EL CENSO
Censo
Total
Total
Activa
Inactiva
Encuesta Continua de Hogares
Activa
Inactiva
460
264
196
242
231
11
218
33
185
De las 460 personas involucradas en el estudio, 416 fueron clasificadas de la misma manera
en ambas investigaciones y 44 se clasificaron en la categoría contraria. La Encuesta de Hogares
categorizó como inactivas a 11 personas que, según el Censo eran activas, mientras que el Censo
clasificó como inactivas a 33 personas activas de la Encuesta.
Tasa de desocupación
La comparación de la tasa de desocupación, calculada para la población económicamente
activa de 14 o más años de edad del departamento de Montevideo, resultó 8,2 % en el Censo de
Población y 12,8 % en la Encuesta Continua de Hogares.
En el análisis mencionado anteriormente, las tasas de desocupación fueron las siguientes:
Encuesta de Hogares
Censo de Población
:
:
12,5 %
9,5 %
Luego de apareadas las observaciones se obtuvieron los resultados que se muestran en el
cuadro presentado a continuación.
POBLACIÓN DE 14 O MÁS AÑOS DE EDAD, POR CONDICIÓN DE OCUPACIÓN REGISTRADA
EN LA ENCUESTA DE HOGARES, SEGÚN LA REGISTRADA EN EL CENSO
Censo
Total
Total
Ocupada
Desocupada
Encuesta Continua de Hogares
Ocupada
Desocupada
231
214
17
212
206
6
19
8
11
De las 231 personas clasificadas como económicamente activas por ambas investigaciones,
217 fueron incluidas en la misma categoría respecto a la condición de ocupación.
De los resultados obtenidos en la muestra, se concluyó que las discrepancias en la
clasificación por condición de actividad entre ambas investigaciones era significativa, mientras que
las observadas en la condición de ocupación podían razonablemente ser atribuidas al azar.3
En 1986 se interpretó esta situación como consecuencia, fundamentalmente, de tres causas:
1.
3
La forma como estaba redactado el comienzo de la batería de preguntas para detectar
la condición de actividad: "De los siguientes tipos de actividad, ¿cuál desempeñó la
semana pasada?" Se atribuyó a las palabras actividad y desempeñó la activación, en
Para extraer esta conclusión se utilizó la estadística propuesta por Mc Nemar en 1947, que permite docimar la hipótesis de que las
observaciones no coincidentes tienen los componentes del par (Censo - Encuesta) distribuídos al azar. Esta estadística no depende
de la cantidad de observaciones coincidentes, sino que toma en cuenta solamente a las observaciones discrepantes.
320
CEPAL – SERIE Manuales
2.
3.
Nº 1
las personas entrevistadas, de mecanismos que podrían involucrar preconceptos,
como el de considerar sinónimos a actividad y ocupación.
La tendencia de las personas entrevistadas a adelantar una respuesta, sin esperar a
que el empadronador formulara las preguntas específicas en la secuencia prevista.
La falta de experiencia previa de los empadronadores censales, que los pudo llevar a
la aceptación de las respuestas adelantadas mencionadas en el punto anterior.
Comparación de tasas de actividad y desocupación: Censo de 1996 - Encuesta Continua
de Hogares
Con el Censo de 1996 no fue posible repetir la experiencia realizada con el anterior, porque
en el momento de encarar este trabajo los cuestionarios censales ya se habían destruido.
Sin pretender observar las respuestas dadas en los mismos hogares a ambas investigaciones,
lo que se buscó en esta oportunidad fue la verificación de la bondad de las estimaciones de las tasas
de actividad y de desocupación.
Con este fin, se tabularon los datos de la Encuesta Continua de Hogares correspondientes a
las cinco semanas centradas en la del Censo y se efectuaron las estimaciones de las tasas de
actividad y de desocupación. A los efectos de que la muestra representara lo más ajustadamente a
la población, los datos del Censo fueron tabulados para aquellas ciudades que estaban
representadas en la muestra de la Encuesta de Hogares y con ellos se calcularon las tasas.
TASAS DE ACTIVIDAD CALCULADAS PARA LAS CIUDADES INCLUIDAS
EN LA MUESTRA DE LA ENCUESTA CONTINUA DE HOGARES
Departamento
País urbano
Montevideo
Artigas
Canelones
Cerro Largo
Colonia
Durazno
Flores
Florida
Lavalleja
Maldonado
Paysandú
Río Negro
Rivera
Rocha
Salto
San José
Soriano
Tacuarembó
Treinta y Tres
∗
Tasa actividad
ECH
56,9
60,1
53,8
53,6
52,6
57,2
54,6
48,1
53,3
43,8
55,6
54,1
55,2
52,4
43,1
50,5
53,9
63,5
56,0
52,7
Censo
59,3
60,8
55,1
58,7 *
55,3
58,6
55,6
55,7
57,4
58,0 *
64,3 *
56,3
53,1
57,3
57,1 *
54,9
58,0
55,3
56,7
54,7
Diferencia significativa al nivel de 0,05.
Inicialmente se habían tabulado los datos de la Encuesta de Hogares correspondientes a las
tres semanas centradas en la del Censo, pero la variabilidad de las estimaciones era demasiado
321
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
grande. Se decidió aumentar el tamaño de la muestra a cinco semanas con el fin de disminuir esta
variabilidad.
En la tabla precedente puede observarse que, en la mayoría de los departamentos, no existen
diferencias significativas4 (al nivel de 0,05) entre el resultado censal y la estimación de la tasa de
actividad efectuada a partir de la Encuesta Continua de Hogares. En los cuatro departamentos en
que el resultado es significativo (Canelones, Lavalleja, Maldonado y Rocha), se encuentra que el
Censo sobreestima (o la Encuesta subestima) a la tasa de actividad. Esta observación es
contradictoria con la hipótesis de que el Censo subestima la tasa de actividad y también la de
desocupación, que había sido verificada con los datos del Censo de 1985.
TASAS DE DESOCUPACIÓN CALCULADAS PARA LAS CIUDADES INCLUIDAS
EN LA MUESTRA DE LA ENCUESTA CONTINUA DE HOGARES
Departamento
País urbano
Montevideo
Artigas
Canelones
Cerro Largo
Colonia
Durazno
Flores
Florida
Lavalleja
Maldonado
Paysandú
Río Negro
Rivera
Rocha
Salto
San José
Soriano
Tacuarembó
Treinta y Tres
Tasa desocupación
ECH
12,4
12,0
15,8
15,9
9,8
4,8
9,4
-,4,1
16,7
14,0
7,6
37,5
17,0
9,1
4,1
11,6
16,1
16,4
8,3
Censo
11,8
12,4
8,9
13,5
10,4
8,0
10,0
7,2
9,9
8,9
14,1
10,9
12,5*
9,7
11,4
12,5 *
10,3
10,3
8,7
8,9
* Diferencia significativa al nivel de 0,05.
En todos los departamentos menos dos (Río Negro y Salto), las diferencias entre el resultado
censal y la estimación de la tasa de desocupación proporcionada por la Encuesta Continua de
Hogares no resultan significativas. En Río Negro la Encuesta sobrevalúa a la tasa de desocupación,
mientras que en Salto la estimación de Encuesta es significativamente inferior a la del Censo.
Como puede apreciarse, las dos únicas discrepancias son de sentido contrario.
La única información disponible comparable a través de los censos, es la referida al
departamento de Montevideo, con la que se preparó el cuadro siguiente en que se tomó la
estimación dada por la Encuesta de Hogares (promedio del año) con la proporcionada por el Censo
(semana anterior).
4
Para docimar la hipótesis de que la proporción de personas económicamente activas estimada por la Encuesta de Hogares no difiere
de la proporcionada por el Censo de Población, se empleó la aproximación normal al cálculo de probabilidades binomial.
322
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Año
1985
1996
Tasa de actividad
ECH
Censo
58.5
54.5
61.6
60.9
Tasa de desocupación
ECH
Censo
12.8
8.2*
12.3
12.5
* Diferencia significativa al nivel del 0,05.
Conclusiones
Las tasas de actividad y de desocupación son significativamente mayores en la Encuesta de
Hogares con respecto al Censo de Población en 1985. En 1996 no se aprecian diferencias significativas. Se intenta a continuación identificar algunos elementos que pueden estar incidiendo en la
mejor aproximación entre las tasas proporcionadas por el Censo y la Encuesta en esta última
oportunidad. Los principales elementos tienen relación con la difusión de los temas censales, el
entrenamiento de los empadronadores y la forma de presentacón de las preguntas.
Divulgación de los conceptos y definiciones de la temática censal
Con respecto a las características económicas de la población, se divulgó el concepto de
"trabajo", así como el período de referencia y el tiempo mínimo trabajado.
La difusión se efectuó a través de los medios de comunicación masiva, aprovechando los
programas periodísticos y los informativos de las emisoras de radio y televisión y las entrevistas
concedidas por el personal técnico del censo a periódicos y revistas. Por otra parte, el video de
capacitación de empadronadores fue difundido por las emisoras de televisión, llegando hasta la
población que respondería a las preguntas de los empadronadores.
Un indicador de la amplia difusión que tuvieron los conceptos y definiciones relativos a la
situación laboral de la población, fue la gran cantidad de notas periodísticas elaboradas por los
medios de prensa, algunas con apoyo del Instituto, mediante consultas a sus técnicos, y otras
elaboradas por los periodistas con total independencia del equipo técnico del censo. Es de recordar
que uno de los periodistas más serios de la prensa escrita, escribió un artículo a propósito de la
definición de ocupado, en el que planteaba que el censo proporcionaría una tasa de desocupación
más baja que la de la encuesta de hogares, debido a que estaría tomando como ocupadas a aquellas
personas que hubieran trabajado tan sólo una hora en la semana. Había perdido de vista que ese
mismo era el criterio empleado por la encuesta.
Se puso especial énfasis en explicar a la población las limitaciones del censo en cuanto a la
posibilidad de calificar a la población trabajadora. Se presentó a la encuesta de hogares como el
elemento más idóneo para ese fin, explicándose la categorización de los ocupados en categorías de
limitación a los derechos del trabajador (subempleo, precariedad).
Enfoque del plan de capacitación
La mejora en la captación de las actividades aconómicas puede deberse, en parte, a que el
plan de capacitación no incluía sólo a los empadronadores, sino que se trató de capacitar a toda la
población, bajo el supuesto que de nada sirve contar con empadronadores altamente capacitados en
el manejo de los conceptos y definiciones, si estos conceptos y definiciones no son manejados por
las personas que deben responder. Son estas últimas las que deben aplicar las definiciones a su
propia situación individual en el momento de dar respuesta a las preguntas del Censo. El
323
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
empadronador no conoce cada situación individual y sólo se limita a consignar las respuestas,
generalmente sin tener elementos de juicio que le permitan evaluar el ajuste de las respuestas a la
realidad.
Redacción de las preguntas para determinar la condición de actividad y
la condición de ocupación
La forma de preguntar sobre las características económicas en el Censo de 1996 incluyó,
además del período de referencia para la condición de actividad, el mínimo tiempo trabajado
utilizado en la determinación de la condición de ocupación: "ocupado" y el tiempo de búsqueda de
trabajo para categorizar a una persona como "desocupada". La redacción de las preguntas fue
bastante similar a las incluidas en la encuesta de hogares.
La partición de la batería de preguntas utilizada en los censos de 1975 y 1985 en una serie de
preguntas separadas en las que debía marcarse una respuesta ("sí" o "no") permitió captar personas
económicamente ocupadas, que se ocupan de tareas remuneradas poco estables o de bajos ingresos,
generalmente desarrolladas en sus hogares y que muchas veces no son reconocidas como "trabajo".
La pregunta Nº 22 "La semana pasada, ¿hizo algo en su casa para afuera, o ayudó a alguien en un
negocio, chacra o trabajó aunque no recibiera un pago regular?" ayudó a estas personas a
reconocerse como población trabajadora.
Sin embargo, esta partición5 tuvo una consecuencia negativa, ya que resultó en una
subvaluación de la población económicamente inactiva y un aumento de la tasa de no respuesta, la
que fue sensiblemente mayor que en los censos anteriores. Una posible explicación de este hecho,
puede ser la falta de experiencia de los empadronadores, los que posiblemente aceptaron respuestas
adelantadas (tal como se sugería en 1985), pero no encontraron dónde ubicarlas en el cuestionario.
El cuestionario no preveía un lugar especial para asentar respuestas de inactividad económica tales
como la persona que estudió o la que se dedicó a cuidar del hogar y no trabajó ni buscó trabajo. Es
posible que los empadronadores, ante una respuesta adelantada en la que se mencionaran
situaciones de inactividad económica, obtenida al formular la pregunta 21, interrumpieran la
secuencia del cuestionario y dejaran sin marcar las respuestas a las preguntas restantes.
De continuar utilizando una serie de preguntas con respuestas "sí" o "no" para categorizar las
condiciones de actividad y ocupación, es conveniente prever de alguna forma la categorización de
los estudiantes y las amas de casa que no trabajan ni buscan trabajo, aunque proporcionen
información ya consignada en otras partes de cuestionario, a fin de ayudar a los empadronadores en
la tarea de relevamiento de los datos.
5
Elementos de diseño, consecuencia de la disponibilidad de espacio por requerimientos técnicos de las lectoras ópticas de caracteres
pueden estar incidiendo, también, en este aumento de falta de respuesta.
324
CEPAL – SERIE Manuales
20
Nº 1
Dos desafíos de los censos
argentinos: la medición de la
condición de actividad en el censo
de 1991 y la categoría ocupacional
en el censo del 2000
Alejandro Giusti1 y María Cecilia Rodríguez Gauna2
Antecedentes
Son reconocidas las limitaciones de los censos para captar en su
real dimensión la situación ocupacional de las personas. Por tal razón
las recomendaciones internacionales han sugerido, y los países han
adoptado en general, la realización de encuestas de hogares urbanas
por muestreo.
Sin embargo, el carácter universal de los censos proporciona la
ocasión única de medir un mínimo de aspectos ocupacionales en el
conjunto de la población, sin distinción de espacios geográficos; con
la ventaja adicional de que el conjunto de variables sobre empleo
pueden ser asociadas a otras de carácter social y demográfico.
1
2
Director de Estadísticas Poblacionales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Argentina.
Coordinadora del equipo de Diseño Conceptual del Censo del 2000 de la Dirección de Estadísticas Poblacionales. INDEC,
Argentina.
325
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
En el caso de Argentina es tradicional indagar en estas fuentes por la condición de actividad,
la categoría ocupacional, la ocupación y la rama de actividad. En el último censo (1991) se puso
especial atención en mejorar la captación de la primera de ellas a la vez que, el Censo del 2000, se
piensa concentrar esfuerzos en mejorar la captación de la categoría ocupacional3.
En efecto, a las tradicionales y reconocidas limitaciones asociadas a la confiabilidad se
agregan, en esta oportunidad, serios problemas de validez, en un contexto de cambios económicos y
sociales en que la forma de inserción de las personas en el mercado de trabajo y, en particular, la
posición ocupacional de las mismas se ha diversificado.
En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha comenzado a
desarrollar una serie de ejercicios con vistas a revisar las modalidades en uso de la medición de la
categoría ocupacional en el sistema de estadísticas sobre las que tiene responsabilidad.
En este documento se presentan los avances registrados en el Censo de 1991 en la medición
de condición de actividad así como los lineamientos conceptuales y metodológicos que sustentan
los ejercicios que se desarrollan en relación a la categoría ocupacional con vistas al censo 2000.
1.
El mejoramiento de la captación de la fuerza de trabajo en el
censo de 1991
Investigaciones realizadas en Argentina por numerosos autores (entre otros Wainerman y
Recchini de Lattes, 1981; Recchini de Lattes, 1982; Wainerman, Moreno y Geldstein, 1985;
Cortés, 1985; Macció, 1985; Wainerman y Moreno, 1987; y Marshall, 1988) habían demostrado
que las modificaciones producidas en la composición de la fuerza de trabajo en las últimas décadas
no se reflejaban en los datos de los censos de población.
Tanto en esas investigaciones como en los talleres de evaluación del Censo de 1980
organizados por la oficina nacional de estadística (INDEC, 1985; INDEC 1987) se han puesto de
manifiesto las posibles fuentes de invalidez de los instrumentos de medición utilizados
habitualmente para estudiar la condición de actividad económica de las personas.
Esos antecedentes fueron sustento suficiente para que el Censo Nacional de Población y
Vivienda de 1991 implementara un conjunto de modificaciones fundamentalmente operacionales,
que apuntaron a atenuar dichas limitaciones (Giusti, Gómez Rojas, Rodríguez Gauna, 1992). Se
priorizó la actividad sobre la inactividad, independizando la identificación de una y otra y
reemplazando la tradicional pregunta única por un conjunto de cuatro preguntas de alternativa
simple que se presentan en el Esquema 1.
Durante la preparación de dicho Censo se realizó un experimento cuyo objetivo fue la
evaluación de la validez y confiabilidad del despliegue de preguntas y su viabilidad en la cédula
censal.
Los principales resultados de dicha prueba mostraron que habría un mejoramiento en la
captación de activos (particularmente en el caso de las mujeres, la población de edades extremas, y
personas de bajo nivel de instrucción de ambos sexos) y en el rescate de categorías ocupacionales
"independientes" (cuenta propia y trabajadores familiares sin remuneración fija) (ver cuadros 1 y 2
del Anexo).
Estos resultados fueron corroborados en posteriores investigaciones (Giusti, Gómez Rojas,
Rodríguez Gauna, 1992; Rodríguez Gauna, 1995 y Massé y Rodríguez Gauna, 1997) en las que se
3
Los desafíos del Censo del 2000 en términos del diseño conceptual de la cédula censal pueden verse en Giusti (1998).
326
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
analizaron las tasas de actividad y los perfiles de la población ocupada captada a partir de los datos
definitivos del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1991 (ver cuadro 3 del Anexo).
Dichos datos mostraron que, tal como se había previsto en el experimento previo, las
modificaciones introducidas en la medición de la condición de actividad permitieron una mayor
cobertura de aquellos grupos que efectivamente habían aportado su fuerza de trabajo a la
producción de bienes y servicios para la sociedad (mujeres, jóvenes y ancianos) que posiblemente
hubieran sido invisibles a la formulación tradicional.
La repregunta (pregunta 18 del Esquema 1) permitió rescatar de la inactividad situaciones
laborales asociadas a un menor nivel de instrucción, al cuentapropismo y al trabajo familiar sin
remuneración fija de todos los grupos de edad y de ambos sexos (ver cuadro 4 del Anexo).
También contribuyó a engrosar, de manera diferencial por sexo, a la población ocupada de
calificación operativa y sin calificación (en tareas relativas al comercio, servicios, producción
industrial y reparación de bienes de consumo) y ocupaciones auxiliares de la producción,
construcción y gestión administrativa.
Esquema 1
PREGUNTAS UTILIZADAS EN CENSOS DE 1980 Y 1991 PARA MEDIR
LA CONDICIÓN DE ACTIVIDAD
CENSO 1980
327
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
CENSO 1991
No obstante el reconocimiento de las mejoras, las investigaciones de Giusti, Gómez Rojas y
Rodríguez Gauna, 1992; Wainerman y Giusti, 1993a; Wainerman y Giusti, 1993b y Giusti, Gomez
Rojas, Rodríguez Gauna y Cucca, 1994; permitieron anticipar y alertar a los usuarios que el Censo
de 1991 mostraría un crecimiento "aparente" de las tasas de actividad que sólo reflejaría en parte el
cambio "real" y en gran medida el cambio "técnico". El principal inconveniente que deviene del
análisis de las tasas de actividad del Censo de 1991 es que, precisamente, no reflejan el verdadero
crecimiento intercensal de las mismas.
La consecuente ruptura de comparabilidad con censos previos fue, sin embargo, reconocida
como necesaria tanto por usuarios como productores, quienes prefirieron tener una visión más
realista del mercado de trabajo argentino de 19914.
4
Durante la presente década se han efectuado numerosos ejercicios metodológicos que apuntaron a dar cuenta del peso de los
cambios “técnico” y “real” con resultados que han sugerido metodologías cada vez más consistentes. La Dirección de Estadísticas
Poblacionales del INDEC ha convocado a Cynthia Pok, Camila Morano, Marta Messere, Gerardo Mitas, Roberto Muiños, Adriana
Semorile, Sara Novaro, Matilde Giossa, Alicia Massautis y Griselda Negri, para trabajar conjuntamente con el equipo de la
Dirección integrado por Alicia Gómez, Marcelo Cucca y Gabriela Gómez Rojas. Todos ellos dedicaron tiempo en dar ideas y hasta
integrar equipos de análisis en un intento de cuantificar esos cambios.
328
CEPAL – SERIE Manuales
2.
Nº 1
La medición de la categoría ocupacional en el censo del 2000
Alcanzado en 1991 el objetivo de mejorar la captación de la actividad económica5,
productores y usuarios han puesto la atención en esta década en la pregunta que estudia la posición
de las personas en el trabajo: la categoría ocupacional.
A los reconocidos problemas metodológicos (escasa confiabilidad del instrumento, falencias
en el sistema clasificatorio) de la pregunta utilizada tradicionalmente en el censo, se adiciona otro
de naturaleza conceptual6. Los mencionados en el mercado de trabajo argentino no podrían ser
medidos con el ítem único utilizado habitualmente. Se hace imperioso entonces desarrollar estudios
que evalúen la posibilidad de desarrollar un diseño operacional que minimice los problemas
metodológicos y haga más válidos los resultados del Censo 2000.
En este sentido, INDEC constituyó un equipo de trabajo7 que, a partir de datos de la Prueba 2
de Diseño Conceptual de dicho censo (en adelante PP2), está viendo la posibilidad de reemplazar el
mencionado ítem único de censos anteriores.
Para cumplir con ese objetivo se complementó el estudio de los antecedentes recién
mencionados con el análisis de propuestas conceptuales y metodológicas desarrolladas en el
INDEC en la presente década (formulación de preguntas en operativos de encuestas a hogares de
áreas rurales –Tucumán y Río Negro; pruebas de cuestionarios para la aplicación de diferentes
módulos en la encuesta permanente de hogares –precariedad laboral, condiciones de vida, etc.; y el
rediseño mismo de esa encuesta). También se analizó la Clasificación Internacional de la Situación
en el Empleo (CISE) desarrollada por OIT (1993).
Para el diseño de la cédula utilizada en la citada PP2 se seleccionó un conjunto de
indicadores para cinco dimensiones en las que pueden visualizarse la posición de las personas en el
trabajo que realizan.
Dos de ellos, “tipo de riesgo económico” y “tipo de autoridad”, son retomadas de la CISE;
las tres restantes se incorporan a partir del numeroso material analizado: “origen de las rentas”,
“responsabilidad de las cargas fiscales” y “tipo de relación con el patrón o empleador”.
El “tipo de riesgo económico” remite a la solidez del vínculo entre la persona y el empleo; y
el “tipo de autoridad” a la que tienen los titulares sobre los establecimientos y los trabajadores.
El “origen de las rentas” a su vez refiere a la cantidad (uno ó más clientes, empresas o
personas) y tipos de fuentes de la cual provienen las ganancias (empleador, empresa, contratista ó
agencia de empleos). Por otra parte, se hace referencia al tipo de pago, que puede ser de manera fija
o irregular.
5
6
7
A pesar de tener evidencias de este fenómeno que aún es posible aumentar la validez de la medición, el INDEC tiene intención de no
hacer modificaciones en el despliegue utilizado en 1991 a efectos de disponer de información comparable en el próximo censo.
Numerosos trabajos dan cuenta de ambas problemáticas. Feldman y Galín (1989); Beccaria y Orsatti (1989); Cortés (1988); Cortés
(1987); Hoffman (1986); Pok (1990); Cortés y García (1997); Giusti y Pantelides (1997) dan señales claras de los problemas de
medición de la categoría ocupacional tanto en los censos en general como en los censos y encuestas en la presente década. Cortés
(1988) por ejemplo, sostiene que los censos tienden a excluir a integrantes de la PEA que escapan a la figura de trabajador de tiempo
completo y regular porque, al igual que en el caso de la condición de actividad, las formas irregulares son difíciles de captar en
operativos de esa naturaleza. También Cortés (1988), Cortés y García (1997); Pok (1990), analizan la creciente invalidez de la
formulación tradicional de la pregunta, tanto en encuestas como censos, para captar formas sustitutivas, deformadas o
complementarias (particularmente de patrones, cuenta propias y asalariados) de la nueva dinámica del mercado de trabajo. En
efecto, subcontratistas, comisionistas, trabajadores domiciliarios y muchas otras posiciones de difícil nominalización quedarán
invisibles para las fuentes tradicionales si no se hace algo para evitarlo. El desafío es aún mayor ya que la debilidad del sistema
clasificatorio no es sólo metodológica sino también teórica.
El equipo está constituido por especialistas de la Dirección de Estadísticas Poblacionales (responsable del diseño conceptual del
Censo 2000), las Direcciones de Encuestas a Hogares y de Estadísticas Sectoriales y el Programa de Medición y Análisis de la
Estructura Ocupacional.
329
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
La “responsabilidad de las cargas fiscales” clasifica a los ocupados a partir de quién es la
persona que se hace cargo de los aportes o descuentos jubilatorios y obra social obligatoria. Por
último, el “tipo de relación con el patrón o empleador” corresponde sólo a los trabajadores
familiares.
Ahora bien, desde el punto de vista metodológico se diseñaron dos cuestionarios que diferían
exclusivamente en el diseño de la/s pregunta/s utilizadas para medir la categoría ocupacional (ver
Esquema 2).
En el primer cuestionario (categoría ocupacional 1 -CO1) se mantuvo el ítem único de censos
anteriores y en el segundo (categoría ocupacional -CO2) se efectuó el despliegue de cinco
preguntas de alternativa simple (por SI o por NO). Las dos cédulas incorporan asimismo un
conjunto de preguntas que remiten a las cinco dimensiones conceptuales8.
Entonces, con el objetivo de evaluar la validez de ambas formas de medición, se puso a
prueba la consistencia entre lo que las personas declararon como posición en CO1 y CO2 y el lugar
que efectivamente ocupaban en las dimensiones definidas de dicha posición.
Dos supuestos sostienen dicho ejercicio9: que el despliegue permite una mejor captación de
las categorías tradicionales y que es posible reconstruir una categoría ocupacional más “verdadera”
a través de un conjunto mínimo de preguntas que remiten a las dimensiones tomadas en su
conjunto.
Los primeros resultados permiten extraer las siguientes conclusiones:
• el despliegue de preguntas permitiría captar de manera directa a mayor cantidad de
posiciones denominadas “puras”10, particularmente en el caso de “patrones”, “trabajadores
por cuenta propia” y “trabajadores familiares”;
• dicho despliegue reunió además menor proporción de posiciones denominadas impuras11 lo
cual contribuye a pensar que preguntas de alternativa simple son más eficaces para captar el
fenómeno y dar una visión más “realista” de la realidad;
• pareciera que algunas dimensiones son más predictivas de la posición ocupacional de las
personas y algunos de los indicadores utilizados podrían incorporarse adicionalmente al
8
Las Preguntas “principales” y “complementarias (para el análisis)” por cada dimensión incorporadas en el cuestionario fueron:
RIESGO ECONÓMICO: Preguntas principales: ¿Emplea o contrata personas para trabajar?, ¿Las emplea ... continuamente; sólo a
veces?, ¿La mayor parte de los instrumentos, herramientas o maquinarias con los que trabaja son propios? o ¿Los alquila?, ¿Necesita
invertir dinero para realizar el trabajo?, ¿El lugar donde trabaja es propio? o ¿Lo alquila? Preguntas complementarias: ¿Lo invierte
en ...herramientas o maquinarias; instrumentos; local; mercadería; otros (especificar)?
TIPO DE AUTORIDAD: Preguntas principales: ¿La cantidad de horas que trabaja son establecidas por otra persona?; ¿Decide por si
mismo las contrataciones?; ¿Les paga con dinero propio?
ORIGEN DE LAS RENTAS: Preguntas principales: ¿Recibe ese pago ... de un solo cliente, empresa o persona; de más de un cliente,
empresa o persona?; ¿De quién recibe la mayor parte de ese pago? (de un contratista, de una agencia de empleo, de una empresa, de
un organismo estatal, de diversos clientes, de otros). Preguntas complementarias: ¿La cantidad de dinero que recibe por ese pago es
fija?; ¿Esa cantidad depende de ... las horas que trabaja; las piezas o productos que realiza; los servicios que presta; lo que vende?;
¿Cobra comisión o porcentaje por el trabajo que realiza?; ¿Obtiene sus ingresos ... por el pago de un sueldo; por la venta de un
producto; por la venta de un servicio?
RESPONSABILIDAD DE LAS CARGAS FISCALES: Preguntas principales: ¿Por ese trabajo le descuentan para la jubilación? o
¿Aporta por sí mismo?; ¿Por ese trabajo le descuentan en forma obligatoria para una obra social?
TIPO DE RELACIÓN CON EL PATRÓN O EMPLEADOR: ¿Ese familiar o amigo es ... patrón; empleado u obrero; trabajador por
cuenta propia?
9 La PP2 se aplicó a grupos de población seleccionados a partir de datos del último grupo de rotación de la Encuesta Permanente de
Hogares de octubre de 1997 y la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares de 1996.
10 Se definió como “puras” a aquellas que responden, en conjunto de las dimensiones, a una posición indubitable.
11 “Se definió como “impuras” a aquellas posiciones sobre las que existen dudas por asumir ubicaciones no esperadas en alguna de las
dimensiones (por ejemplo que un “patrón” emplee personas a veces”). Se ubican en esta clasificación a situaciones “novedosas” del
mercado de trabajo sobre las que es necesario discutir su posición.
330
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
despliegue para complementar la detección de “nuevas” situaciones del mercado de trabajo
hasta ahora invisibles en las fuentes tradicionales.
Esquema 2
PREGUNTAS UTILIZADAS EN LA PRUEBA 2 DE DISEÑO CONCEPTUAL DEL CENSO 2000
VERSIÓN 1 (CO1) (UTILIZADA EN CENSOS ANTERIORES)
VERSIÓN 2 (CO2)
Finalmente cabe destacarse que actualmente se continúa con el análisis de los datos y se
prepara una nueva prueba (de carácter experimental) a efectos de evaluar la viabilidad del
despliegue y el agregado de preguntas adicionales en la futura cédula censal.
331
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
3.
Conclusiones
En definitiva, Argentina esta en condiciones de recomendar, para la ronda de censos de los
años 2000, la inclusión de un despliegue de preguntas de alternativa simple para estudiar la
condición de actividad de las personas. Ello se sustenta en la evidencia empírica que da cuenta de
una mejor visualización de ese fenómeno, particularmente entre personas que habitualmente no se
reconocen como activas en el mercado de trabajo. El diseño utilizado por el censo argentino de
1991 y obviamente el del 2000 es, además, incorporado por Uruguay en 1996 y por Brasil en las
pruebas del censo 2000.
La ruptura de la comparabilidad histórica ha sido necesaria pues la captación de una visión
más realista de la actividad de las personas ha sido reconocida como prioritaria tanto por usuarios
como productores.
En lo relativo a la categoría ocupacional aún no se han tomado decisiones que apunten a
otro quiebre, pero existe conciencia que, a los conocidos problemas de confiabilidad que resultan
del uso del ítem único utilizado en los últimos censos, se agregan ahora otros de validez: los
cambios en el mercado de trabajo y la aparición concomitante de nuevas formas de
posicionamiento de las personas en el mismo serán invisibles (ya lo son hasta en las encuestas a
hogares) para los futuros censos de la región de mantenerse la tradicional pregunta única.
En este sentido es intención discutir en el Seminario los resultados de los ejercicios que se
están realizando en la Argentina, a efectos de evaluar las ventajas y desventajas de eventuales
cambios operacionales en el diseño conceptual de los censos por venir.
332
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Anexo
Cuadro 1
POBLACIÓN POTENCIALMENTE ACTIVA, TASAS DE ACTIVIDAD ECONÓMICA Y DIFERENCIA
PORCENTUAL SEGÚN EXP 80 Y EXP 91, LOCALIDAD Y SEXO.
En Porcentaje
Localidad
EXP 80
N
La Matanza
Total
Mujeres
Varones
Trancas
Total
Mujeres
Varones
a
EXP 91
N
EXP 80
Tasa
EXP 91
Tasa
Cambios
%
a
770
413
357
796
423
373
50,1
28,7
74,9
62,7
46,3
81,2
25,1
a
61,3
8,4
879
431
448
857
451
406
54,6
29,7
78,6
62,5
44,6
82,5
14,5
a
50,2
4,9
a
Significativo al .001 por ciento.
Cuadro 2
CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LA POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE
ACTIVA POR PREGUNTA (EXP 91), SEGÚN LOCALIDAD
En porcentaje
Características
sociodemográficas
y ocupacionales
La Matanza
Pregunta
17
18
Trancas
Pregunta
17
18
Sexo
Mujer
Varón
35,6
64,4
58,0
42,0
31,9
68,1
73,5
26,5
Edad
14-19
20-54
55 y más
6,5
79,9
13,6
25,8
41,0
33,2
8,6
76,9
14,5
8,9
64,7
26,4
Nivel de Educación
Prim.inc. y menos
Prim.comp. y
secund.incomp.
Secund.comp. y más
Ignorado
17,8
61,2
30,5
54,2
24,8
56,6
35,3
58,8
20,6
0,4
15,2
0,0
17,3
1,3
5,9
0,0
Categoría ocupacional
Patrón
Empleado/obrero
Empleado doméstico
Cuenta propia
Trabajador familiar
4,9
55,0
8,8
28,4
2,9
0,0
1,7
1,7
35,8
60,8
3,5
61,4
8,0
21,8
5,3
2,9
8,8
5,9
44,2
38,2
333
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Cuadro 3
LA MATANZA Y TRANCAS. TASAS DE ACTIVIDAD POR SEXO SEGÚN DIFERENTES MEDICIONES.
CAMBIO REAL, TÉCNICO Y APARENTES CALCULADOS.
Total
Varones
Mujeres
Total
Varones
Mujeres
Áreas del Experimento
CEN 80 EXP 80 EXP 91 CEN 91
Real 1
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)
La Matanza
53.7
50.1
62.7
57.7
-6.7
79.9
74.9
81.2
77.9
-2.1
28.1
28.7
46.3
38.5
2.1
48.6
78.6
14.7
54.6
78.6
29.7
62.0
82.5
44.6
Cambios calculados (en %)
Técnico
Aparente 1 Aparente 1
(6)
(7)
(8)
Trancas
12.3
0.0
102.0
57.6
80.31
30.4
25.1
8.4
61.3
16.8
1.6
64.8
7.4
-2.5
36.0
14.1
4.9
50.2
28.6
5.0
203.4
18.5
1.9
106.8
Fuente: Wainerman y Giusti (1993a)y elaboración propia sobre la base de datos del censo de 1991.
(1) = Tasas de actividad según censo de 1980. (2) = Tasas de actividad según EXP 80. (3) = Tasas de actividad según EXP 91.
(4) = Tasas de actividad según Censo de 1991.(5) = (2)/(1)*100 (6) = (3)/(2)*100. (7) = (3)/(1)*100 (8) = (4)/(1)*100
Cuadro 4
LA MATANZA Y TRANCAS. CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN CAPTADA POR LAS DOS PRIMERAS
PREGUNTAS DEL FORMULARIO SOBRE CONDICIÓN DE ACTIVIDAD, POR SEXO. CENSO 1991
En porcentajes
La Matanza
Total
Varones
17
18
Trancas
Mujeres
17
Total
18
17
Varones
17
18
18
Varón
67.6
44.8
78.1
50.3
Mujer
32.4
55.2
21.9
49.7
17
Mujeres
18
17
18
Sexo
Edad
14-19
8.6
17.4
8.1
22.9
9.8
13.0
10.9
17.4
1.6
24.4
8.3
10.4
20-54
80.4
63.8
80.2
57.1
81.0
69.3
72.4
60.0
71.1
48.7
77.3
71.4
55 y +
10.9
18.8
11.7
20.0
9.2
17.8
16.7
22.6
17.3
26.9
14.4
18.2
Nivel de Educación
PI\NA
17.5
20.0
17.6
21.6
17.0
18.6
41.5
56.7
43.2
54.8
35.4
58.4
PC\SI
59.5
63.2
62.7
63.3
52.8
63.1
49.1
36.7
50.1
38.3
45.3
35.1
SC\UI
17.9
14.1
16.1
12.4
21.8
15.4
6.1
5.3
4.8
4.1
10.8
6.5
UC
4.4
2.3
2.9
2.0
7.7
2.5
2.8
-
1.4
-
8.1
-
ING.
0.3
0.3
0.3
0.6
0.3
-
0.5
1.3
0.5
2.7
0.3
-
Categoría Ocupacional
Patrón
5.7
2.9
6.8
2.5
3.4
3.2
4.0
1.3
4.6
2.6
1.9
-
E/O Publ.
10.9
1.3
10.2
1.4
12.2
1.1
20.7
7.1
35.6
7.7
12.9
6.5
E/O Publ.
50.4
19.2
54.9
22.3
41.0
16.6
30.6
5.1
18.2
6.4
29.6
3.9
7.8
8.1
0.1
0.7
23.8
14.0
5.2
5.2
0.3
1.3
22.3
9.1
E/Dom.
C.P.
22.8
47.4
26.1
53.9
15.9
42.0
28.9
45.2
32.7
51.3
15.3
39.0
T.Fliar.
2.2
19.9
1.6
18.0
0.3
21.4
9.2
31.0
6.9
21.8
17.6
40.3
Ign.
0.2
1.3
0.2
1.0
0.3
1.5
1.4
5.1
1.8
9.0
0.3
1.3
Fuente: Datos provisionales del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1991.
334
CEPAL – SERIE Manuales
4.
Nº 1
Bibliografía
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335
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Wainerman, C.; y M. Moreno, (1987), "Hacia el reconocimiento censal de las mujeres trabajadoras", Los
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336
CEPAL – SERIE Manuales
21
Nº 1
Comentarios a los documentos
19 y 20
1
Rosa Bravo
Ambos trabajos presentan discusiones conceptuales que permiten
avanzar en una mejor identificación y medición de la población
económicamente activa a partir de los instrumentos existentes, así como
avanzar en una caracterización del mercado de trabajo que dé cuenta de las
nuevas formas de trabajo asociadas con las transformaciones en la estructura
productiva, lo que corresponde más precisamente al trabajo de Argentina.
I.
El mejoramiento de la captación de la
fuerza de trabajo
1. Para iniciar los comentarios he querido realizar una breve
reflexión conceptual sobre el trabajo y las recomendaciones
internacionales sobre su medición.
Una definición básica de “trabajo”, en el espacio de las formas
actuales de organización productiva, es el esfuerzo —gasto de energía—
aplicado en la producción de bienes y servicios para el mercado. Se trata
del trabajo remunerado el cual, en principio, no debería presentar mayores
problemas en su declaración y posterior medición.
1
División de Estadística y Proyecciones Económicas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile.
337
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Existen otras formas de trabajo asociados con la producción por cuenta propia de los bienes
retenidos por los productores, y los servicios a la vivienda realizados por sus propietarios u
ocupantes, es decir, la producción para el autoconsumo. El trabajo aplicado en esta producción no
es remunerado ya que el producto de ese trabajo no se vende en el mercado. Las recomendaciones
internacionales plantean incluirlo como trabajo cuando la producción que realizan constituye una
proporción importante de la producción nacional de esos bienes. En general esas formas de
producción son relativamente importantes en países o regiones de países con un menor desarrollo
relativo.
El trabajo dedicado a la producción doméstica para el consumo de la unidad familiar,
realizado fundamentalmente por las mujeres, no se considera trabajo. El trabajo doméstico sólo se
considera trabajo cuando es realizado por empleados remunerados.
Dejando de lado las dificultades de medición de los trabajos que producen para el
autoconsumo, vale la pena destacar las dificultades de medición asociados al trabajo remunerado,
es decir de aquel que se produce para el mercado. Las principales dificultades emanan de la
división sexual del trabajo, que aún persiste en la mayoría de los países, de acuerdo a la cual el
hombre accede al trabajo remunerado por derecho propio para poder cumplir el rol de proveedor
familiar que la cultura tradicionalmente le ha asignado. A la mujer se la adscribe al rol doméstico y,
a pesar de la masiva incorporación de las mujeres al trabajo remunerado, las ideas sobre cuál debe
ser su papel social siguen vigentes, dificultando obtener declaración como activas de muchas
mujeres que cumplen con los requisitos de tal. En general se trata de los trabajos que realizan las
mujeres sin relaciones contractuales establecidas, es decir trabajadoras independientes, cuyos
trabajos muchas veces realizados al interior del hogar, son similares a los trabajos domésticos.
Tanto la autopercepción de no trabajo de esas mujeres como la falta de entrenamientos de los
encuestadores se suman en la determinación de un subregistro de la actividad económica.
2.
En segundo lugar quiero plantear la discusión alrededor del instrumento más
adecuado, de acuerdo con las posibilidades y restricciones de los países de la región, para
investigar las características económicas de la población.
Tal como se plantea en el trabajo de Uruguay, sin descartar las potencialidades de los censos
para estos fines, existen razones que justifican la utilización de las encuestas de hogares como el
instrumento más adecuado para el análisis y medición de la fuerza de trabajo. Será necesario
avanzar en definir criterios que permitan seleccionar entre:
• aquellas características económicas que resulta necesario conocer para toda la población
de acuerdo a la demanda de usuarios, así como las necesidades de información que sea
significativa para el diagnóstico y diseño de políticas a nivel local y que por lo tanto
debe ser recogida por censos
• aquellas que se requieren para una caracterización macro con mayor profundidad del
mercado de trabajo, para ser recogidas por las encuestas.
Pienso que esta discusión está aún vigente y quisiera retomarla luego en relación con la
medición de la categoría ocupacional, planteada en el trabajo de Argentina.
En cuanto al interesante ejercicio que incluye el documento de Daniel Sucazes de
3.
medición de la participación económica utilizando ambas fuentes, quisiera destacar el hecho de que
es posible mejorar la capacidad de los censos de entregar buenas mediciones de la población
económicamente activa (PEA) cuando existe una preocupación por presentar la pregunta sobre
condición de actividad de manera adecuada, cuando se realiza una buena difusión a la población y
cuando se hace un esfuerzo en el área de capacitación a los empadronadores.
338
CEPAL – SERIE Manuales
Nº 1
Podría resultar de interés incorporar a los ejercicios de comparación realizados para los años
1985 y 1996, la desagregación de la participación por sexo. Así se podría establecer si este es un
factor explicativo de las diferencias encontradas en 1985 y de las similitudes de 1996.
Por otra parte, para el caso de Argentina, en el documento se especifica como para captar la
PEA, en el censo de 1991, se incluyó un despliegue de alternativa simple, donde se privilegia el
haber hecho algo en su casa, afuera o ayudando a alguien en un negocio, chacra o trabajo. Se trata
de una fórmula sencilla que ha permitido mejorar los resultados, no sólo para las mujeres, sino que
también para otros segmentos de la población.
Se trata del mismo tratamiento dado en el censo de 1996 de Uruguay y en las pruebas del
censo 2000 de Brasil. Tal vez puede ser considerada como una recomendación para los restantes
países que aún no han realizado esfuerzos en este sentido.
Las recomendaciones de Naciones Unidas incluyen este tema y señalan en algunos de sus
párrafos: “para reducir este tipo de subestimación (se refiere específicamente a la de las mujeres) es
necesario instruir explícitamente a los empadronadores o diseñar específicamente los cuestionarios
de forma que se pregunte sobre la posible actividad económica de cada una de las mujeres del
hogar, igual que se hace en el caso de los hombres (…). Es necesario que el manual de los
empadronadores ofrezca una orientación clara sobre la aplicación de indagaciones adicionales,
siempre que sea necesario y posible, por ejemplo facilitando al empadronador una lista de
actividades que suelen clasificarse erróneamente (…). La utilización de una lista de actividades ha
resultado útil para aclarar el concepto de actividad económica”.
II.
La medición de la categoría ocupacional
Las nuevas formas de producción y proceso de trabajo. Las nuevas tecnologías han
modificado los supuestos de la producción en masa, tanto al interior de la fábrica como en la
economía. El nuevo modelo se lo ha caracterizado como “especialización flexible”.
El tema de la flexibilidad se refiere a distintas dimensiones:
• flexibilidad en la forma de producción, con alteración en la división técnica del trabajo
• flexibilidad en la estructura organizacional de las empresas, con redes de
subcontratación y sociedades entre firmas
• flexibilidad en el mercado de trabajo, con crecientes desregulaciones y alteraciones en
los contratos, costumbres y prácticas que organizan el mercado de trabajo, facilitando la
contratación y el despido de trabajadores.
La flexibilidad del trabajo y de la producción se han asociado a la recuperación económica y
a la necesidad de mayor competitividad. Pero el proceso de flexibilización trae precariedad en el
trabajo, asociada especialmente al trabajo eventual, variadas formas de trabajo temporal o parcial.
También la precariedad abarca al desempleo y a nuevas formas de empleo, como empleo en
pequeñas unidades sin estabilidad o el trabajo subcontratado. Algunos autores postulan que la
precariedad podría constituir la forma normal del empleo en el futuro. Así su identificación y
medición constituye un desafío importante, pues ésta podría esconderse bajo la terminología de
nuevas formas de empleo.
¿Cómo captar esas nuevas formas de trabajo definidas como flexibilidad-precarización del
trabajo? Giusti y Rodríguez plantean en su trabajo una interesante propuesta para dar cuenta de
estos fenómenos. Su propuesta se basa en una investigación más amplia de la categoría
ocupacional.
339
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Si bien es cierto estos fenómenos son discutidos teórica y conceptualmente por varios
autores, no conozco una propuesta para acercarse a ellos desde su medición. Tal vez países con un
mayor desarrollo tecnológico donde estas nuevas formas de producción están más avanzadas
(Estados Unidos y Francia presentes en la reunión), han avanzado en el tema de la medición.
También en la exposición de Hellen Méndez (Venezuela) se planteó el tema de la globalización
como un aspecto conceptual a discutir para los fines del censo del 2000.
Es necesario señalar que las recomendaciones de las Naciones Unidas no han incorporado
esta preocupación. En ellas se plantea que: “La categoría en el empleo denota la relación de una
persona económicamente activa y su empleo, es decir el tipo de contrato explícito o implícito de
trabajo con otras personas u organizaciones que esa persona tiene en su empleo. Los criterios
básicos para definir los grupos de la clasificación son el tipo de riesgo económico, firmeza del
vínculo entre la persona y el empleo, y el tipo de autoridad sobre los establecimientos y otros
trabajadores que la persona tiene o tendrá en el empleo”. Recomienda utilizar las categorías:
• “empleados” distinguiendo entre aquellos con contrato estable (incluidos los empleados
regulares, es decir aquellos que el empleador se hace cargo de los impuestos, seguridad
social, etc., de acuerdo con la legislación laboral)
• empleadores
• trabajadores por cuenta propia
• familiares no remunerados
• miembros de una cooperativa de producción
• no clasificables.
Es decir, en el cuestionario del censo, la información se obtiene mediante opciones
precodificadas.
En el caso de Argentina como se ha visto, a los indicadores que definen los dos criterios
señalados ( riesgo económico y firmeza del vínculo) se agregan otros dos: el origen de las rentas
(que tiene que ver con el destino del producto del trabajo) y la responsabilidad de las cargas
fiscales que se identifica con la calidad de empleado regular, señalada en la clasificación de los
empleados según Naciones Unidas.
Los investigadores plantean que la aplicación de estas dimensiones junto con las preguntas
que las acompañan han permitido determinar que algunas de ellas son más predictivas de la
posición ocupacional y algunos de los indicadores podrían incorporarse para detectar nuevas
situaciones del mercado de trabajo ahora invisibles.
A partir de esos hallazgos y debido a que el documento no contiene mayor información, me
surgen dos preguntas específicas: ¿cuáles serían en teoría las situaciones hasta ahora invisibles? y
¿cuáles se han rescatado con los ejercicios realizados?
Para terminar dejo lanzada la preocupación que plantee al inicio: ¿es el censo el instrumento
adecuado para incorporar este tipo de investigación?, ¿no sería muy costoso incluir un set de
preguntas en los próximos censos?, ¿no sería mejor seguir avanzando con las encuestas hasta poder
establecer nuevas opciones precodificadas que den cuenta de las nuevas situaciones?
340
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Parte VI
Origen étnico
341
CEPAL - SERIE Manuales
22
N° 1
Criterios de identificación del origen
étnico con especial referencia a los
pueblos indígenas y originarios
Luis Pereira Stambuk
1
Introducción
Bolivia es uno de los tres países de nuestro continente americano
con mayor porcentaje de población indígena y originaria. Sin embargo,
las investigaciones estadísticas ejecutadas no permiten determinar la
cantidad de habitantes pertenecientes a los pueblos indígenas del Oriente
o con origen étnico de las grandes culturas del Occidente de nuestro país
(quechuas, aymaras y otros), y mucho menos su situación y
características.
Como expresión de los movimientos realizados a partir de los
años 80 en el ámbito mundial y de las resoluciones acordadas en las
Naciones Unidas reivindicando los derechos de esta población, en
Bolivia se ha generado una serie de iniciativas que comienzan en 1994
con la reforma a la Constitución Política del Estado que define al país en
su primer artículo como: "Bolivia, libre, independiente, soberana,
multiétnica y pluricultural, constituida en República unitaria...".
1
Director Censo Nacional de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia.
343
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Complementariamente, la Ley de Participación Popular y sus reglamentos promueven y
consolidan a las comunidades indígenas, campesinas y urbanas en la vida jurídica, política y
económica del país. Reconocen como representante de estas organizaciones a hombres y mujeres,
Capitanes, Jilacatas, Curacas, Mallcus, Secretarios Generales y otros, designados según sus usos,
costumbres y disposiciones estatutarias. Esta Ley apoya a los municipios que acogen en la totalidad
o en parte de su territorio a pueblos indígenas. Por último, la nueva Ley sobre Tierras Agrícolas,
protege a las tierras comunitarias de origen y a las tierras comunales tituladas colectivamente.
1.
Antecedentes de los censos en Bolivia
El inicio de la historia censal en la República de Bolivia se remonta a 1831, año del primer
censo levantado en el país que contabilizó a 1.017 mil habitantes, y al que habrían de seguirle
cuatro censos más en 1835, 1845, 1854 y 1882.
En el presente siglo se efectuaron censos en 1900, 1950, 1976 y 1992. Los resultados
obtenidos en materia de dimensión poblacional señalan que entre 1900 y 1992 la población de
Bolivia se incrementó tres veces más, de 1,7 millones a 6,9 millones de habitantes. Según las
proyecciones demográficas se estima que la población de Bolivia para el año 2000 será de 8,3
millones de personas.
2.
El Censo Nacional de Población y Vivienda de 1992
El último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado después de 16 años, el 3 de
junio de 1992, contribuyó de manera importante al desarrollo del país puesto que los resultados
obtenidos conforman —hasta la fecha— la fuente más completa de información demográfica,
económica, social y de vivienda. Esta información ha sido de mucha utilidad para planificar los
procesos de cambio que involucran las reformas llevadas a cabo en el país durante estos últimos
cinco años, como ser la Ley de Participación Popular, la Ley de Descentralización Administrativa,
la Reforma Educativa y la Ley de Pensiones.
Con esa información se ha elaborado el denominado Mapa de la Pobreza, instrumento que ha
servido para orientar la inversión pública y las acciones de las entidades públicas y privadas hacia
las zonas con más altos índices de pobreza y marginamiento. De igual manera, se ha elaborado el
Mapa de Desarrollo Humano Etnico, instrumento que permite concluir que las regiones en las que
se asientan los pueblos indígenas están identificadas como zonas con altos índices de pobreza y
marginamiento.
Asimismo, los datos sobre la distribución territorial de la población y la estructura por sexo y
edad han contribuido al proceso democrático que vive Bolivia proporcionando estimaciones de la
población potencial con derecho a voto. Sobre la base de la dimensión poblacional se determinó el
número de concejalías para los gobiernos municipales y la distribución de escaños en la Cámara de
Diputados.
Con estos datos se ha podido demostrar que en el país se ha cerrado significativamente la
brecha entre el nivel educativo escolar de mujeres y hombres, situación que no se refleja en niveles
de educación superior y menos aún en las oportunidades laborales, debido a que las mujeres están
presentes en el mercado laboral en actividades de baja productividad y por lo tanto ingresos bajos,
principalmente como cuentas propias.
Los datos del Censo de 1992 son insumo básico para la elaboración de proyecciones de
población, matricula escolar, evolución de la población económicamente activa y las necesidades de
servicios de salud, de vivienda y otros servicios públicos.
344
CEPAL - SERIE Manuales
3.
N° 1
Identificación de la población indígena en Bolivia
Los censos de población realizados h asta antes de 1950 tenían un carácter de recuentos
poblacionales, su objetivo era recoger información sobre el número de habitantes del país,
discriminados por edad y sexo. A partir de 1950 se aplicó una boleta censal que permitió obtener
información sobre algunas características de la población y se efectuó conjuntamente el primer
Censo de Vivienda.
En lo que se refiere a la identificación de los pueblos y de la población indígena, incluida en
el Censo de 1950, una parte fue denominada población silvícola y se la cuantificaba conjuntamente
con la omisión censal, a partir de registros de la iglesia católica (bautizos) y de los dueños de
haciendas.
De esta manera se estimaba que la población denominada selvícola fue calculada en 100 mil
y 91 mil habitantes para 1854 y 1900, respectivamente y en 87 mil habitantes en 1950.
POBLACIÓN CENSADA, POBLACIÓN SELVÍCOLA, POBLACIÓN OMITIDA
Y POBLACIÓN AJUSTADA DE BOLIVIA, SEGÚN CENSOS
(En miles de personas)
Año
Población
Censada
1831
1 018.9
1835
992.7
1845
1 031.5
1854
1 544.3
1882
1 097.6
1900
1 555.8
1950
2 074.1
1976
1992
Selvícola
100.0
Omitida
Ajustada
21.8
1 666.1
91.0
119.6
1 766.4
87.0
857.9
3 019.0
4 613.5
293.4
4 906.9
6 420.8
477.3
6 898.1
Fuente: INE, Censo Nacional de Población y Vivienda, 1950.
345
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Tanto en el Censo Nacional de Población y Vivienda de 1976 (Censo 76) como en el
Censo Nacional de Población y Vivienda de 1992 (Censo 92) se incorporaron preguntas sobre el
idioma (lengua) hablado por las personas, con el objetivo de estudiar el tema y como variable proxy
del origen étnico de los individuos.2
Esta variable, complementada con el "lugar de residencia habitual", permite a los analistas
estimar la cantidad de habitantes de los pueblos originarios y las características asociadas a éstos, en
los casos en los que estuviesen asentados de manera estable en áreas geográficas definidas.
En el Censo 76 se utilizaron dos preguntas que permiten previo análisis identificar a
la población indígena; la primera sobre la lengua hablada más frecuentemente en la familia
que fue aplicada al hogar y la segunda, el idioma boliviano que sabe hablar cada miembro
del hogar, cualquiera sea su edad.
IDIOMA HABLADO EN EL HOGAR
PREGUNTA DESTINADA AL HOGAR
IDIOMA QUE SE HABLA MÁS FRECUENTEMENTE EN SU FAMILIA
QUECHUA AYMARA CASTELLANO OTRO IDIOMA NACIONAL IDIOMA EXTRANJERO
IDIOMA HABLADO POR CADA MIEMBRO DEL HOGAR
PREGUNTA PARA TODAS LAS PERSONAS CUALQUIERA SEA SU EDAD
¿QUÉ IDIOMAS BOLIVIANOS SABE HABLAR?
Significa poder comunicar sus ideas en este idioma, no basta entender. Si habla
más de un idioma marque una de las casillas
2
AÚN NO HABLA O NINGUNO
CASTELLANO / AYMARA
CASTELLANO
CASTELLANO / QUECHUA
AYMARA
CASTELLANO CON OTRO
QUECHUA
AYMARA / QUECHUA
OTRO
CASTELLANO / AYMARA / QUECHUA
Lo correcto sería preguntar por la lengua hablada y no el idioma, sin embargo distintas pruebas de campo realizadas determinan que
el común de las personas entiende más fácilmente el término idioma; lengua se la entiende sólo en su acepción como órgano del
cuerpo.
346
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
En el Censo 92 esta pregunta se modificó y se consultó —a los miembros del hogar de seis
años y más— sobre el o los idiomas y/o dialectos que sabe hablar y que —al igual que en el Censo
76— se puede determinar su ubicación geográfica con relativa precisión.
IDIOMA HABLADO POR CADA MIEMBRO DEL HOGAR
PREGUNTA SÓLO A LAS PERSONAS DE 6 AÑOS Y MÁS DE EDAD
¿QUÉ IDIOMAS Y/O DIALECTOS SABE HABLAR?
Marque tantas casillas como respuestas afirmativas reciba
CASTELLANO QUECHUA AYMARA GUARANÍ OTRO NATIVO EXTRANJERO
Con los datos obtenidos de la pregunta sobre idioma del Censo 92 y sin cruzar con ningún
otro criterio, se determina que 55% de la población de seis años y más puede ser denominada
indígena u originaria, bajo el supuesto que la lengua que hablan las personas sea una característica
preponderante que define su apego a una cultura.3
BOLIVIA: POBLACIÓN DE SEIS AÑOS Y MÁS SEGÚN IDIOMA QUE HABLA
Idioma
Habitantes
Porcentaje
Total
5.279,25
100,0%
Sólo castellano
2.203,32
41,7%
Idiomas nativos y combinaciones
2.923,78
55,4%
Monolingües con idioma nativo
608,48
Castellano más idiomas nativos
Idioma nativo más otro idioma
Idioma nativo más idioma extranjero
2.091,37
37,91
0,14
Otras combinaciones
185,88
Castellano más extranjero
113,57
2,2%
Sólo extranjero
17,72
0,3%
Sin especificar
20,86
0,4%
Fuente: INE, Censo Nacional de Población y Vivienda, 1992.
Sin embargo, en la realidad se constata que el proceso de "castellanización" de los pueblos
indígenas del Oriente y las migraciones de la población rural hacia las ciudades, determina que la
población cuyo origen es nativo no hable el idioma de su pueblo o cultura originaria, pese a que
físicamente y por autoidentificación son parte de los pueblos indígenas y originarios.
3
Estudios Sociodemográficos de Pueblos Indígenas. CELADE, CIDOB, FNUAP, ICI. Santiago de Chile. 1994.
347
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
4.
El primer censo indígena rural de las tierras bajas de Bolivia
1993-1994
El gobierno de Bolivia organizó y llevó adelante el Primer Censo Indígena Rural del Oriente,
Chaco y Amazonía entre 1993 y 1994, denominado Censo Indígena para atender las solicitudes de
los pueblos originarios y solucionar los obstáculos producidos por la falta de información en detalle
de estas poblaciones. Este Censo se realizó en base al marco generado y a la disponibilidad de datos
básicos actualizados del Censo Nacional de Población y Vivienda de 1992.
El objetivo central del Censo Indígena fue “Obtener información sobre las características
demográficas, socioeconómicas, de vivienda y de distribución espacial de las poblaciones
indígenas que viven en asentamientos grupales y viviendas aisladas del Oriente, Chaco y Amazonía
de Bolivia”. El segundo objetivo fue “Mejorar la base cartográfica y la toponimia referencial”.
Por estos motivos, el Censo se ejecutó en las zonas con los mayores asentamientos humanos de los
pueblos indígenas del Oriente más conocidos.
El Censo Indígena no cuantificó los habitantes que residen en las zonas urbanas y que habitan
principalmente en las grandes ciudades, los pueblos nómadas y principalmente los habitantes de las
grandes culturas del Occidente (quechuas y aymaras).
En lo concerniente a la identificación de los pueblos indígenas, el Censo Indígena aplicó dos
tipos de boletas, una comunal y otra censal.
En la boleta comunal existía una pregunta que permitía identificar y clasificar a los
asentamientos como indígenas.
CARACTERÍSTICAS DEL ASENTAMIENTO
PREGUNTA A LAS AUTORIDADES DEL ASENTAMIENTO
ASENTAMIENTO
TIPO (Especificar si es Comunidad, Sindicato, Colonia, etc.)
¿LOS INDÍGENAS EN ESTE ASENTAMIENTO SON:
Prácticamente la totalidad?
Más de la mitad?
Aproximadamente la mitad
Menos de la mitad?
En la boleta censal se incorporaron dos preguntas para identificar a la población indígena. La
primera de autoidentificación con algún pueblo originario o indígena, aplicada a todos los miembros
del hogar y la segunda, sobre el idioma o dialecto que sabe hablar, aplicada sólo a la población de
seis años y más.
348
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
AUTOIDENTIFICACIÓN DE CADA MIEMBRO DEL HOGAR
PREGUNTA PARA TODAS LAS PERSONAS DEL HOGAR
¿A QUÉ PUEBLO INDÍGENA PERTENECE?
(Pregunta de respuesta abierta)
ESPECIFICAR_____________________________________
Por prejuicios y para evitar la discriminación social, la población informante puede evitar
autoidentificarse con su pueblo indígena y originario, sin embargo se piensa que en esta
investigación este hecho no ha repercutido de manera importante porque se aplicó en zonas con alta
presencia de esa población y en el marco de un ambiente favorable en el país, en el que existe un
ánimo positivo de reivindicación sobre la necesidad de proteger y reconocer a esa población.
POR EL IDIOMA HABLADO DE CADA MIEMBRO DEL HOGAR
PREGUNTA SÓLO A LAS PERSONAS DE 6 AÑOS Y MÁS
¿QUÉ IDIOMAS O DIALECTOS SABE HABLAR?
(Pregunta de respuesta abierta)
Anote en orden, comenzando por el que se habla más frecuentemente. Acepta
cuatro opciones de respuesta
Con la pregunta dirigida al asentamiento se censaron 1.868 localidades identificando a 33
pueblos indígenas. Es necesario puntualizar que casi en su totalidad se trata de localidades rurales,
es decir que comprenden solamente a los centros poblados menores a dos mil habitantes,
excepcionalmente se censaron a localidades urbanas.
El Censo Indígena registró a 160,5 mil personas. El mayor porcentaje de población indígena
censada se encuentra en la región de la Amazonía (39%), que comprende a los departamentos de
Beni, Pando y el norte de La Paz, seguido del Oriente (37%), que comprende al departamento de
Santa Cruz excluyendo a la provincia Cordillera y por último la región del Chaco (24%) que abarca
a algunas provincias de los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija.
349
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
RESULTADOS DEL CENSO INDÍGENA, SEGÚN REGIÓN
Región
Total
Población censada
Porcentaje
160.546
100.00
Oriente
58.988
36.74
Chaco
38.197
23.79
Amazonía
63.361
39.47
Fuente: INE, Censo Indígena del Oriente, Chaco y Amazonía, 1993-1994.
De realizarse comparaciones con la población identificada como indígena por el Censo 92 en
las mismas áreas geográficas, la diferencia no significa de ninguna manera una omisión de la
población indígena existente en 1992, sino que se trata de una mejor identificación de la misma.
5.
El censo nacional de población y vivienda 2000
El Censo 92 y el Censo Indígena permiten concluir que se deben hacer esfuerzos adicionales
para poder determinar con mejor precisión la cantidad de habitantes indígenas y originarios, mucho
más en un país como el nuestro donde esta población es la mayoritaria y en la que se concentra los
mayores niveles de pobreza.
Bolivia tiene como una de sus prioridades la lucha contra la pobreza y en ese contexto la
necesidad de información veraz, oportuna y permanente referente a las características de la
población y vivienda, constituye un medio ineludible para la toma de decisiones adecuadas.
Con el propósito de recoger sugerencias que permitan establecer las variables definitivas para
la conformación de la boleta o cédula censal a ser empleada en el Censo Nacional de Población y
Vivienda 2000 (Censo 2000), se está poniendo a consideración de representantes de instituciones
públicas y privadas, una boleta previamente elaborada por los técnicos de la Institución. Esto se ha
elaborado en el marco de las experiencias de los anteriores censos, de los criterios de
comparabilidad nacional e internacional y de las solicitudes de información recibidas en este
periodo intercensal.
Entre los temas incorporados en el instrumento de investigación censal se encuentra el
relacionado a mejorar y ampliar la identificación del origen étnico de la población.
En este sentido, y con las experiencias recogidas en el Censo 92, en el Censo Indígena de
1994 y en los censos de otros países de la región, se tiene establecido hasta la fecha, un conjunto de
tres preguntas que permitirán identificar la población de los diferentes grupos étnicos existentes en
Bolivia.
Estas preguntas están relacionadas con la lengua que hablan, la lengua que aprendieron a
hablar en su niñez y la autoidentificación de la población con las culturas originarias y los pueblos
indígenas. Para completar este conjunto de información, los resultados podrán relacionarse con el
lugar de residencia habitual de las personas.
El conjunto de preguntas, preliminarmente diseñadas, será sometido a pruebas de campo en
las diferentes encuestas que realizará el Instituto en el transcurso de los próximos meses y en
pruebas temáticas, pruebas pilotos y censos pilotos ya programadas. Estas experiencias nos
permitirán ajustar la formulación de las preguntas y dirigir las acciones de sensibilización para
lograr calidad y cobertura en las respuestas obtenidas de nuestra población.
El diseño preliminar de las preguntas para el CENSO 2000 es el siguiente:
350
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
POR EL IDIOMA HABLADO
PREGUNTA SÓLO A LAS PERSONAS DE 4 AÑOS Y MÁS DE EDAD
¿QUÉ IDIOMAS, LENGUAS Y/O DIALECTOS SABE HABLAR?
Marque tantas casillas como respuestas afirmativas reciba
CASTELLANO QUECHUA AYMARA GUARANÍ OTRO NATIVO EXTRANJERO
POR EL IDIOMA APRENDIDO EN SU NIÑEZ
PREGUNTA SÓLO A LAS PERSONAS DE 4 AÑOS Y MÁS DE EDAD
¿CUÁL ES EL IDIOMA, LENGUA Y/O DIALECTO EN EL QUE APRENDIÓ A
HABLAR EN SU NIÑEZ?
QUECHUA
AYMARA
CASTELLANO
GUARANÍ
OTRO NATIVO
EXTRANJERO
POR LA AUTOIDENTIFICACIÓN
PREGUNTA SÓLO A LAS PERSONAS DE 12 AÑOS Y MÁS DE EDAD
COMO BOLIVIANO, ¿SE CONSIDERA PERTENECIENTE A ALGUNO DE LOS
SIGUIENTES PUEBLOS INDÍGENAS U ORIGINARIOS DEL PAÍS?
NO ES BOLIVIANO QUECHUA AYMARA GUARANÍ MOJEÑO CHIQUITANO
OTRO (ESPECIFICAR)
NINGUNO
Por su ubicación geográfica
Como consecuencia de los procesos de descentralización administrativa y municipalización
del territorio, en Bolivia se presentan interesantes procesos de identificación cultural y étnica,
redefiniendo sus límites sobre la base del territorio de las comunidades originarias.
Esta situación obliga al INE a organizar la cartografía estadística en unidades
geográficas permanentes en el tiempo y con propósitos múltiples.
Por otra parte, la utilización del desarrollo tecnológico permite por primera vez
georreferenciar a las localidades existentes en el territorio mediante equipos GPS, información que
a tiempo de precisar la ubicación exacta de las localidades en el territorio, será un insumo
importante para implementar el Sistema de Información Geográfico.
Las unidades geográficas - estadísticas permanentes en el tiempo y con propósitos múltiples
se conformarán sobre la base de la identificación de las organizaciones originarias, indígenas y de
351
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
colonizadores, a las que por razones prácticas se las ha denominado organizaciones comunitarias;
éstas para ser caracterizadas como tales deberán:
⇒ Estructurarse según sus usos, costumbres o disposiciones estatutarias.
⇒ Denominarse por un nombre común conocido por sus habitantes y vecinos.
⇒ Tener límites geográficos identificables en el terreno, con continuidad territorial y ser
reconocidos por sus habitantes y colindantes.
⇒ Tener autoridades jurisdiccionales propias, elegidos y/o reconocidas por sus habitantes.
Por otra parte, siendo estas unidades geográficas las unidades de investigación estadística
permanentes, no existirán obstáculos para relacionarse con bases de datos del Censo 2000 y de otras
investigaciones estadísticas o atributos (caminos, redes de servicios, etc.). De esta manera se podrá
clasificar a los asentamientos en las categorías que el usuario precise o reconstruir cualquier tipo de
organización espacial, ya sea esta originaria, municipal o política.
Bibliografía
Bolivia (1995), Ley de Participación Popular.
Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE) (1994), Estudios Sociodemográficos de Pueblos
Indígenas.
CIPCA, Xavier Albó y UNICEF - Bolivia Plurilingüe (1995), Guía para planificadores y educadores.
Instituto Nacional de Estadística (INE - Bolivia), Proyecto del Censo Nacional de Población y Vivienda 2000
- CENSO 2000.
Instituto Nacional de Estadística (INE - Bolivia) (1998), Proyecto del Censo Nacional de Población y
Vivienda 2000 - CENSO 2000 - Manual de Actualización Cartográfica para el área rural.
Instituto Nacional de Estadística (INE - Bolivia) (1950), Resultados Censo Nacional de Población y Vivienda
- Bolivia.
Instituto Nacional de Estadística (INE - Bolivia) (1976), Resultados Censo Nacional de Población y Vivienda
- Bolivia.
Instituto Nacional de Estadística (INE - Bolivia) (1992), Resultados Censo Nacional de Población y Vivienda
- Bolivia.
Instituto Nacional de Estadística (INE) Programa Indígena - PNUD - Bolivia (1993-1994), Resultados Primer
Censo Indígena del Oriente, Chaco y Amazonía, Bolivia.
352
CEPAL - SERIE Manuales
23
N° 1
La identificación de poblaciones
indígenas en los censos de América
Latina
Alexia Peyser1
Juan Chackiel2
Introducción
Este documento es el resultado de un trabajo de reflexión sobre
las estrategias y los conceptos que utilizan los países de América
Latina para tratar el tema de las poblaciones étnicamente diferenciadas,
especialmente las indígenas. Este esfuerzo no es totalmente nuevo, al
contrario, es parte de un proceso mayor de investigación y búsqueda de
indicadores más efectivos y confiables para lograr captar el dato étnico
en todas sus dimensiones. En este marco se han venido desarrollando
diferentes iniciativas tendientes a compartir y estudiar las experiencias
acumuladas. Al respecto, un importante hito lo marcó el seminario
llevado a cabo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1993, sobre
“Estudios Sociodemográficos de Pueblos Indígenas” que contó con la
participación de expertos y ponencias de variados países (CELADE et
al., 1994).
1
2
Candidata a Doctor en Población, Desarrollo y Medio Ambiente, Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.
Jefe Área Demografía, División de Población - Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile.
353
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Así, durante este seminario se examinó la información disponible sobre el tema, se intentó
analizar y dar luces acerca de las bondades y aprehensiones de utilizar cierto tipo de preguntas en
contextos específicos, contándose con la importante opinión y comentarios de los propios ejecutores
de estos levantamientos censales y de investigadores especializados en el tema indígena, incluyendo
representantes de algunas de sus comunidades.
El presente documento es una actualización breve del presentado por los mismos autores,
enriquecido con los aportes obtenidos en tal ocasión. Para ello, se han escogido algunos cuadros
que, con datos complementarios, permiten acercarse más al problema de definir qué es y qué
implica ser “étnicamente diferente” hoy, en el contexto de sociedades pluriculturales, y cómo
encontrar criterios operativos de identificación.
Es un hecho fácilmente comprobable que la importancia que ha adquirido el tema indígena en
todas sus dimensiones a nivel latinoamericano en los últimos tiempos, tiene su correlato lógico en el
aumento de interés por parte de los países de contar con datos cuantitativos que permitan atender las
crecientes demandas por políticas sectoriales que se orienten a sus necesidades específicas.
El análisis de las preguntas censales desde la década de los 70, en aquellos países dónde se
ha consultado por el componente étnico, permitirá analizar los criterios que se han utilizado, los
problemas que presentan y, en parte, los eventuales cambios en la percepción de las variables
étnicas que han acontecido en el período mencionado.
1.
Contexto del tema
El estudio de los criterios y conceptos de etnia vigentes actualmente en Latinoamérica remite
necesariamente a considerar, aunque sea de manera muy somera, la emergencia de nuevos espacios
sociales donde la dimensión de identidad cobra gran importancia como elemento diferenciador.
Sin intentar ahondar de manera exhaustiva en este punto, conviene hacer explícitos algunos
supuestos básicos que están en la base de la discusión y la construcción de la identidad en nuestros
países en la actualidad.
Las identidades específicas resurgen con gran fuerza para muchos autores como una reacción
a los numerosos fenómenos políticos, históricos y sociales que se han desencadenado en los últimos
50 años en la región. La generación de movimientos nacionalistas y reivindicatorios en numerosas
áreas del mundo aparecen como una manera de contrarrestar los grandes paradigmas del desarrollo
basados en la modernización acelerada en lo económico y la globalización, ésta última
especialmente en su dimensión cultural (Peemans, 1989 y Eriksen, 1993).
Un primer punto relevante sobre la identidad trata sobre los elementos internos que la
constituyen. Estos pueden ser analizados desde muchos puntos de vista pero se concuerda
mayoritariamente en dos grandes grupos o tipos de elementos identitarios: los concretos y los
simbólicos. Los primeros se orientan a características como el fenotipo, lengua hablada y
costumbres o hábitos concretos y los simbólicos, se refieren más a la relación con la cultura propia
(en una dimensión abstracta de ella). En este aspecto se fundamenta la idea de que los grupos
étnicos son categorías de adscripción e identificación que son utilizadas por los actores mismos y
tienen, por lo tanto, la característica de organizar la interacción entre individuos.
Así, una definición clásica de grupo étnico elaborada por Fredrik Barth apunta a cinco
elementos constitutivos de ella (Barth, 1969). Un grupo étnico según el autor es el que:
1. En gran medida se autoperpetúa biológicamente.
2. Comporta valores culturales fundamentales realizados con unidad manifiesta en
formasculturales.
354
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
3. Integra un campo de comunicaciones e interacción.
4. Cuenta con miembros que se identifican a sí mismos y son identificados por otros y que
constituyen una categoría distinguible de otras categorías del mismo orden.
Dicha definición resulta interesante dado que resalta el carácter biológico de la reproducción
de una etnia y, lo que es muy relevante para los fines de este documento, enfatiza el elemento de
autoidentificación de los miembros de un grupo como diferentes a los otros. En otras palabras, se
basa en la definición que hace el individuo de su propia identidad frente a la sociedad. Como se
puede observar, el cuarto elemento considerado apunta claramente a la “identificación” como un
mecanismo de diferenciación en su dimensión individual y de grupo.
Otra idea en la que concuerdan la mayoría de los expertos en la materia es que la identidad es
un elemento de naturaleza intrínsecamente dinámico dentro de un proceso de diferenciación social.
Así, las que eran consideradas como características constitutivas de la identidad indígena en el siglo
pasado, por ejemplo, en el presente se estiman como obsoletas dando lugar a la emergencia de
nuevos elementos que son producto de la interacción y de los procesos sociales e históricos
acontecidos (Durán, 1986 y Barth, 1969).
En síntesis, resulta importante comprender que el fenómeno de recuperación identitaria
global actual, pasa por una comprensión más amplia de un proceso de reelaboración social donde
poblaciones históricamente marginadas y subordinadas han comenzado a recuperar ciertos espacios
sociales apoyados por una nueva percepción de sus potencialidades de desarrollo propio. Es en ese
contexto que las instancias gubernamentales, y sus organismos ad hoc, demuestran un creciente
interés en evaluar y contar con información cuantitativa confiable. Está será la base de la capacidad
de implementar nuevas estrategias de desarrollo que impliquen un mayor acercamiento y
conocimiento de toda índole sobre la realidad de estos grupos.
La posibilidad de identificación de la población indígena, además de permitir su
cuantificación y ubicación geográfica —datos claves para los programas sociales dirigidos a ellos—
permite el cruce con todas las otras variables censales y, por lo tanto, realizar estudios sobre las
condiciones de vida, características educativas, económicas y sociodemográficas. Sin embargo,
cabe señalar que en el caso de algunas variables censales las categorías utilizadas no describen
adecuadamente las formas de vida de estos pueblos, como por ejemplo podría suceder con el tipo de
vivienda y la clasificación de ocupaciones. Este tema no se desarrolla en este documento, pero
puede estar presente en la discusión de los diversos temas del cuestionario censal. Como en otros
casos, debido a que el censo está destinado solamente a proveer el contexto general del
conocimiento sociodemográfico, deberá considerarse que también para la población indígena se
constituye en un marco muestral adecuado para estudios más específicos y en profundidad.
2.
Criterios utilizados
Un análisis de los criterios utilizados en los censos de los países de la región para captar la
población indígena y sus características, muestra una variedad de estrategias. Como se puede
observar en el cuadro 1, los criterios encontrados se pueden organizar en: a) autoidentificación o
autopercepción; b) idioma o lengua hablada; c) ubicación geográfica o agrupamiento en
comunidades y d) otras características.
•
Autoidentificación o autopercepción de pertenencia: es aquel criterio que se basa en la
declaración espontánea del individuo y que se aproxima más al concepto de etnia. Es
utilizado actualmente por cinco países de la región (Brasil, Chile, Colombia, Guatemala y
Panamá) y solamente en los casos de Colombia 1973 y Guatemala ha sido combinado
con otras preguntas (de idioma hablado en el primer caso y con otras características en el
segundo). Se sabe que algunos de los problemas que presenta dicho criterio proviene de
355
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
la subdeclaración, producto del mestizaje o prejuicios negativos (especialmente en
contextos percibidos como adversos, por ejemplo las ciudades). Sin embargo, en algunos
casos puede estar presente la sobredeclaración, como resultado de simpatía por la cultura,
la causa indígena en un momento dado o la percepción de posibles beneficios
3
provenientes de las políticas destinadas a favorecer a estos grupos.
•
Idioma hablado: este es el criterio más frecuentemente utilizado en la investigación
desarrollada sobre el tema (cuadro 1). Así, es muy común atribuirle a la lengua hablada el
carácter preponderante entre las demás manifestaciones de apego a una cultura. Por ello,
la lengua que habla cada persona se constituye en el modo de identificación étnica más
común en los países de la región. Es además, considerado como uno de los aspectos más
objetivos porque apunta a la práctica de un aspecto estructural de la cultura: el lenguaje,
el que es considerado el medio por el cual se transmite la cultura y todos sus
componentes. Como se ha dicho antes, la mayoría de los países de la región, que
investigan población indígena, incorporan esta pregunta (Bolivia, Colombia 1973,
Ecuador, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay y Perú).
Las dudas que surgen respecto a la validez de esta aproximación se basan, desde un punto de
vista metodológico y de su capacidad de evaluación de la identidad, en el fuerte proceso de pérdida
de las lenguas autóctonas. Este abandono de las lenguas originarias es producto de la aculturación y
de la extensión de la educación básica y media que, generalmente, no incluyen su uso, todo lo cual
se ha experimentado con más fuerza en las últimas décadas y especialmente entre las generaciones
más jóvenes y entre los indígenas urbanos. Lo anterior ha sido enfrentado de manera parcial cuando
la pregunta se formula en relación a la lengua hablada más frecuentemente en el hogar o en la
lengua en la cual se aprendió a hablar en la infancia, en ambos casos no necesariamente a nivel
individual. Así, se apunta más a la lengua de la cultura de origen (en el supuesto fácilmente
comprobable de un mayor apego a la lengua en generaciones anteriores) y no a la cultura de
“inserción“. El único caso excepcional lo muestra Paraguay, donde el guaraní ha sido
históricamente aprendido por vastos segmentos de la población no indígena, por lo que, como
indicador único, tiende a sobrestimar dicha población. Así se puede comprender, quizás, el hecho de
que en este país el criterio utilizado en el último censo haya combinado la lengua hablada con
ubicación geográfica de las poblaciones indígenas. Una limitación adicional, cuando la pregunta se
realiza a nivel individual, es que se formula para personas mayores a cierta edad, en general 5 años
(cuadro 1), por lo que el número de niños menores a esa edad debe estimarse en forma indirecta, por
ejemplo adscribiéndole la condición del jefe del hogar.
•
3
Ubicación geográfica: este criterio ha sido utilizado por una minoría de países y siempre
secundado por otras preguntas: Colombia con autoidentidad y Paraguay con lengua
hablada. Esta opción parece útil en el caso de los países donde las comunidades
aborígenes se encuentran concentradas en territorios específicos, que no es la situación de
la mayoría, dado el fuerte proceso migratorio campo-ciudad que ocurrió en el
campesinado (incluido el componente indígena) en las décadas anteriores. Esta
aproximación, incluso sin el apoyo de una pregunta adicional, puede ser válida para
considerar las poblaciones que viven en áreas geográficas delimitadas, tales como
reservas o reducciones habitadas prácticamente por poblaciones indígenas que tienen un
interés particular para el desarrollo de políticas dirigidas específicamente a dichas
comunidades. Para ello se hace necesario que tengan un código especial como
asentamientos humanos. Así, por ejemplo, en Chile se procesó el censo de 1982 para las
Por ejemplo, el caso del Censo de Chile en 1992, por un lado coincidió con el 500º Aniversario de la llegada de los europeos a
América y, por otro, se han expresado dudas sobre la redacción de la pregunta, por lo que los estudios realizados por varios autores
expresan interés en determinar qué efecto pudieron tener estos hechos en la declaración (Valdés, 1998 , Bengoa, 1987 y Espina,
1996).
356
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
llamadas “entidades” de “reducciones indígenas”, que se diferenciaron de otras entidades
rurales, tales como parcelas y fundos (Oyarce et al., 1989).
•
3.
Otras características: este tipo de preguntas se orienta a consolidar algún otro criterio
principal de identificación de la población indígena. En algunos casos se refieren al uso
de calzado, trajes o ropas indígenas. Este último tipo de pregunta fue utilizado por
Guatemala y por Paraguay en el último censo, dentro del formulario especialmente
confeccionado para población autóctona. En el censo de Brasil de 1980, Cuba en 1981 y
República Dominicana en 1960, se incluyeron preguntas que identificaban color o raza,
características que lamentablemente no permitieron derivar la pertenencia a la población
indígena, porque estuvieron destinadas a otros propósitos ligados a otras etnias.
Cifras y estimaciones censales
Una vez hecha la reflexión sobre los diferentes criterios utilizados en la recolección de la
información en nuestra región, cabe preguntarse acerca de los resultados de dichos esfuerzos,
especialmente por la magnitud de población indígena en América Latina.
Una primera apreciación al observar tanto las cifras censales como las estimaciones para las
4
poblaciones indígenas de la región, es que muestran un patrón constante de aumento en volumen.
Adicionalmente, las estimaciones de población indígena elaboradas por diversos autores muestran
sistemáticamente superioridad numérica, en un 50% como promedio, en relación a los datos
censales. Sin considerar dichas estimaciones como absolutamente confiables, esta diferencia estaría
apuntando a un posible problema de subdeclaración étnica producto de los diversos problemas en
los criterios empleados (y que ya fueron esbozados) además de la conocida omisión censal existente
en las zonas rurales (en aquellos países donde esta población se encuentra mayoritariamente en esas
áreas).
Estudios anteriores, basados en los censos realizados y publicados hasta principios de los 90,
hablaban de cifras actuales cercanas a los 12 millones de indígenas, las que corregidas por los
grupos de edad faltantes y considerando las estimaciones existentes para los mismos países,
alcanzarían tres a cuatro veces ese volumen inicial (Peyser y Chackiel, 1994).
Al actualizar los datos con los últimos censos, no disponibles en aquel momento (Paraguay
1992, Colombia 1993, Guatemala 1994 y Nicaragua 1995), se alcanza alrededor de 1990 a una
población global censada, cercana a los 15 millones de indígenas como lo muestra el cuadro 2. Esta
cifra resulta mayor considerando que en Chile se refiere a mayores de 14 años, en Honduras,
México y Nicaragua la población es de 5 años y más y que en el caso de Paraguay con el criterio de
lengua hablada en áreas seleccionadas, se optó por contemplar solamente aquellos individuos
tabulados como parlantes de una lengua indígena otra que guaraní, ya que ésta última tiende a
sobrestimar la población indígena. Además, no se dispuso de las cifras de Brasil y Perú. Las
estimaciones existentes para los años 90, considerando únicamente los países de mayor magnitud de
aborígenes, alcanzan a más de 35 millones de individuos, lo que corresponde a más del 50% del
volumen censal original. La probable subenumeración censal sería el resultado de dos tipos de
componentes: uno de carácter más objetivo y relativamente mensurable y otro que se refiere más a
los criterios y definiciones operacionales del cuestionario y a la calidad de la declaración de la
información, lo que resulta más complejo de medir o evaluar. Entre los primeros se puede
mencionar el número de personas no captadas en el censo de población, fenómeno muy común
especialmente en el área rural. Se puede suponer que, por este hecho, la población indígena presenta
un porcentaje de omisión censal similar, al menos, al de las zonas rurales, sobre todo en los países
4
A excepción de Paraguay donde en 1981 se utilizó un censo especial de población indígena y en 1992 se descartó toda la población
parlante de guaraní por constituir sobredeclaración.
357
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
en que estos pueblos constituyen un alto porcentaje de la población en esta área. Además, tal como
se mencionó más arriba, como parte de esta subestimación también está, en muchos casos, la falta
de información sobre los niños. En grupos de alta fecundidad los menores de cinco años pueden
alcanzar porcentajes de entre 15 y 17% de la población total. Considerando la omisión por no haber
sido empadronados en el censo, más la no captación de los niños indígenas, se puede pensar en una
omisión promedio de población indígena entre 20 y 25%. La otra parte de la subdeclaración sería
explicada por las deficiencias propias de los criterios utilizados para la identificación de esta
población.
Cuadro 1
CRITERIOS DE IDENTIFICACIÓN CENSAL DE POBLACIÓN
INDÍGENA DE AMÉRICA LATINA
Censo / Criterio
Bolivia
Edad de
inicio
Autoidentificación
Idioma
hablado
76
0
Xa
92
6
X
Brasil
91
0
X
Chile
92
14
X
Colombia
73
0
X
85
0
X
b
0
X
93
Ubicación
geográfica
Otras
características
Xa
X
X
a
Ecuador
90
0
Guatemala
73
0
X
X
81
0
X
X
94
0
X
Honduras
88
5
X
México
70
5
X
80
5
X
90
5
X
82
0
X
95
5
X
Panamá
90
0
Paraguay
82
5
Xa
92
0
Xa
72
5
X
81
5
X
93
5
X
Nicaragua
Perú
X
X
X
X
X
a
En Bolivia 1976 también se incluyó “lengua hablada frecuentemente” en el hogar; en Ecuador , Colombia 73 y Paraguay 92 se usó
sólo éste último criterio.
b
Se utilizó un formulario especial en áreas geográficas determinadas.
Cabe mencionar que los porcentajes relativos de población indígena, tanto de las
estimaciones como de los censos, se mantienen en valores relativamente constantes en la mayoría
de los casos. Esto conduce a creer en un mantenimiento de importantes magnitudes de poblaciones
358
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
indígenas y no a su paulatina extinción, como eran los supuestos de las teorías más clásicas sobre la
asimilación cultural (Barré, 1985). La posible disminución de esta población como resultado del
conocido y prolongado proceso de mestizaje y aculturación, se vería contrarrestada por el
surgimiento de los movimientos reivindicativos identitarios y por su mayor tasa de reproducción,
por la más elevada fecundidad, pero también por la reducción de la mortalidad infantil.
4.
Análisis de las experiencias acerca del último censo en
algunos países
A partir del análisis de los resultados provenientes de los censos y de los contactos
mantenidos con profesionales de los países que han incorporado preguntas de este tipo, se pueden
hacer algunas reflexiones útiles acerca de los problemas que se han presentado en terreno y en los
resultados. Existen en general dos tipos de situaciones que, en mayor medida, podrían estar
presentes en todos los casos: las proclives a una respuesta positiva frente al criterio de identificación
seleccionado y aquéllas que conducen a una actitud negativa en la población.
5
•
Las tendientes a una reacción positiva frente al criterio de identificación pueden llevar a
que en ciertos casos el saldo final sea la sobredeclaración de la población censada como
indígena. Una situación así no parece ser lo más común, por lo menos si se acepta que las
estimaciones están en general muy por encima de los resultados de los censos. Hay dos
ejemplos de países que pueden tener una situación de este tipo, aunque por supuesto la
comprobación empírica no siempre es factible. Tanto en Chile como en Paraguay 1992,
los criterios, aunque diferentes, podrían considerarse como tendientes a una reacción
positiva o ser “atractivos“ por la población que no pertenecía a las etnias que se
pretendían censar en cuestión. En el caso de Chile la forma de hacer la pregunta de
autopertenencia podría haber producido una sobredeclaración por adhesión de
simpatizantes de la causa indígena. La pregunta fue enunciada de la siguiente manera: “Si
usted es chileno, se considera perteneciente a alguna de las siguientes culturas?”. Como
ya se mencionó, el momento del levantamiento censal y las campañas de difusión sobre
la importancia del reconocimiento étnico, podría haber llevado a muchas personas a
declararse como identificado con la cultura, sin necesariamente pertenecer a ella. Podría
decirse que este es un ejemplo de definición amplia de autoidentificación. El otro
ejemplo se refiere a Paraguay en relación con el criterio de lengua hablada. Considerar el
uso del guaraní como indicador de pertenencia a una cultura indígena tiende a aumentar
artificialmente esta población dado que se conoce el uso y difusión masiva de dicha
lengua por parte de los paraguayos. Sin embargo, la exclusión de esta lengua podría ser
ejemplo de lo contrario.
•
Los que producen una reacción negativa, ya sea de prejuiciar al encuestado (y/o al
encuestador), o ya sea de negar la identidad y por lo tanto, su pertenencia a alguna etnia,
conducen al error contrario de subestimar la población indígena. Estas actitudes estarían
ligadas a prejuicios sociales y económicos y sentimientos de discriminación. Por
ejemplo, en esta categoría podrían encontrarse Guatemala y Panamá, con un criterio más
directo y restrictivo de investigar la autopertenencia, en que se considera que la pregunta
fue rechazada por algunos grupos étnicos dado su nivel social y económico, por lo que
5
habría un subregistro de indígenas producto del criterio utilizado . En estos casos se
pregunta directamente si las personas son indígenas o pertenecen a pueblos indígenas y a
cuáles de ellos. Por otra parte, en Perú se reconoce la dificultad de identificar a
Inquietud relevante si se considera que, de todas maneras, Guatemala es uno de los que posee mayor porcentaje de población
autóctona de la región (43% del total).
359
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
comunidades indígenas nómades o las de difícil acceso físico por causa de accesibilidad
geográfica. En general, como ya se ha mencionado, las preguntas sobre la lengua hablada
tienden a subestimar la población indígena por el abandono de la lengua originaria. En el
caso de Ecuador se reconoce la omisión producida por la aplicación de la pregunta sobre
lengua hablada al hogar en su totalidad y no individualmente, lo que habría excluido
hogares enteros que se consideran indígenas pero que ya no hablan el quechua.
5.
Conclusiones
Lo hasta aquí analizado muestra las complejidades existentes en determinar la identidad
indígena, tanto desde un punto de vista antropológico como en el uso de criterios operativos para
identificar grupos objetivo de políticas públicas y programas sociales especiales.
Este punto conduce a reflexionar acerca de la necesidad concreta de delimitar de manera
práctica el universo al que se desea acceder. En otras palabras, los responsables gubernamentales,
investigadores y expertos deben definir claramente y con anterioridad al levantamiento censal qué
se entiende, en su contexto nacional, como población indígena.
Esta definición, inherente y específica a cada país, de lo que se comprende por población
indígena, debe considerar los efectos manifiestos de procesos como el mestizaje, escolaridad,
urbanización y modernización en esta población. Es más, dado que estos procesos han tenido
intensidades y ritmos diferentes en la región, sus efectos deben ser seriamente sopesados en el
contexto histórico nacional. En otras palabras, aunque parece algo evidente, y sin desestimar
características estructurales en el campo de la economía y las relaciones sociales muy similares,
definirse como indígena, por ejemplo, en Guatemala, en Honduras o Venezuela no tiene las mismas
implicaciones, o por lo menos, no pareciera ser el resultado de los mismos procesos históricos y
sociales. De otra manera, no es igual definir y circunscribir al mundo indígena en relación a lo rural
y al sector del campesinado, que considerar a un vasto contingente de indígenas urbanos, de
generaciones más recientes y portadores de características completamente diferentes que comienzan
a emerger con fuerza en el contexto de las ciudades.
En ambos casos se apunta a indígenas, pero a diferentes tipos de ellos. Es por lo mismo, que
la construcción de los instrumentos utilizados debe contemplar estas diferencias contextuales que
cobran cada vez más fuerza y relevancia.
Esta diversidad de situaciones es la que reafirma el hecho de buscar de manera consciente
aquel instrumento que delimite de manera más clara y simple a la población-objetivo, eliminando la
posible contaminación resultado de influencias espúreas (como los prejuicios positivos y negativos
antes mencionados).
360
CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
Cuadro 2
AMÉRICA LATINA: POBLACIÓN INDÍGENA CENSADA Y ESTIMACIONES
DE AUTORES, POR PAÍSES ALREDEDOR DE 1970, 1980 Y 1990
1970
País
Bolivia
Año
Censo 1976
1980
b
Población
%
2 446 097
Estim.
Brasil
Censo 1973
318 425
Estim.
Chile
Ecuador
b
%
63.5
1992
3 058 208
59.0
1978
3 526 062
68.9
1992
5 600 000 81.2
1978
243 285
0.2
1992
1 500 000
1.0
1993
744 048
2.2
1992
998 385
f
10.3
1.5 1985
237 759
0.8
1978
547 784
2.1
5.7
Estim.
1978
2 564 324
34.0
1992
3 800 000 35.3
43.7 1981
2 536 443
41.8
1994
3 476 684 42.8
1978
3 739 914
57.6
1992
4 600 000 49.9
2 260 079
Censo
Censo 1970
1978
c
3 111 415
7.7 1980
1978
c
7.4
1990
5 282 347
8 042 390
12.5
1992
10 900 000 12.6
4.8
Estim.
1978
121 172
6.5
Censo
1981
38 703
Estim.
1978
30.5 1981
1.3
9.0
93 080
c
c
c
5 181 038
1980
3 467 140
48 789
3.2
Censo
Censo 1972
1988
107 800
Nicaragua Censo
Perú
%
d
616 500
Estim.
Paraguay
b
Población
1978
Estim.
Panamá
Año
a
Estim.
Estim.
México
Población
Censo
Guatemala Censo 1973
Honduras
1990
Censo
Estim.
Colombia
Año
a
e
1.2
67 249
3.2
c
24.8
3 626 944
1995
67 010
c
1.8
1990
194 269
8.3
1992
29 482
0.7
Estim.
1978
6 025 110
37.6
1992
Venezuela Censo
1982
140 562
ce
0.9
1992
Estim.
1978
202 667
1.4
9 000 000 40.2
314 772
e
0.9
a
Las estimaciones de 1978 corresponden a Mayer y Masferrer (1979) y las de 1992 a Thein Durning (1992).
Porcentajes sobre población total. Para las estimaciones se toman las poblaciones totales de las proyecciones vigentes en CELADE.
c
Población de 5 años y más.
d
Población de 6 años y más.
e
Censos indígenas.
f
Población de 14 años y más.
b
361
América Latina: aspectos conceptuales de los censos del 2000
Desde un punto de vista práctico, se constata la existencia, no solamente de diferentes
criterios al tratar el tema indígena en los censos, pero además de la existencia de diferentes grados
de distorsión dentro de un criterio al desarrollar las preguntas en si. Por ejemplo, como se ha visto,
la autopercepción como forma de captar la información puede conducir a subestimar o sobrestimar
la población indígena, dependiendo la manera en que se formula la pregunta. Por un lado, si se
pregunta en forma directa y referido a pertenencia étnica, se corre el riesgo de una subdeclaración y,
por otra parte, una pregunta más ambigua de pertenencia a una cultura o forma de vida, puede
conducir al error contrario.
Otra dimensión del problema, que es fundamental para adoptar una decisión sobre este tema,
son los objetivos específicos por el que se plantea el interés en identificar esta población. Estos
objetivos son, en general, múltiples y responden a intereses de diversos actores. Las comunidades
indígenas están interesadas en cuantificar su volumen poblacional y aspectos relacionados con el
apego a su cultura originaria, considerando la información como un instrumento para efectos
reivindicativos de territorios y leyes especiales, así como para políticas destinadas a la preservación
de su legado cultural. El sector público requiere de datos principalmente para la elaboración,
ejecución y evaluación de los programas sociales dirigidos a estos grupos.
Después de enumerar la serie de criterios comúnmente utilizados en los censos, e incluso en
estudios de casos por los antropólogos, para describir a un grupo étnico como son la lengua, cultura,
organización política y continuidad territorial, se ha llegado a la conclusión de, que dado que estos
criterios no se correlacionan directamente en la realidad, el grupo delimitado con un criterio no
coincide generalmente con el delimitado con otros.
Con todos los antecedentes anteriores, y apoyados en la bibliografía actual, se considera que
probablemente el criterio que rescata este potencial de cambio cultural, especialmente en el campo
de las características más objetivas, ya sean físicas o externas (hábitos, cultura) de la identidad, es
la de la identificación propia y/o por otros. Sin embargo, según sean las necesidades de
información, el criterio de autoidentificación podría ir acompañado de otras preguntas relacionadas
con características específicas de la población. Un ejemplo de ello podría ser el de incorporar
también la pregunta sobre lengua hablada, lo que podría ser un dato de interés en aquellos países
que han incorporado a sus programas de enseñanza la educación bilingüe. Otra posibilidad es
combinar el criterio de ubicación geográfica para áreas de reservas con autopercepción en el resto
del país, en aquellos casos en que esté presente esta situación.
Finalmente, es necesario reconocer que el tema de la captación de información censal
indígena sigue presentando muchas aristas y dimensiones (antiguas y emergentes) aún no resueltas
completamente. Es relevante recalcar el carácter fuertemente dinámico del proceso, además de
reconocer la pluralidad de situaciones que impone suma precaución al momento de definir la
población-objetivo. Sólo de esa manera se podrá asir esta elusiva realidad y proveer de información
confiable y veraz a las instancias responsables de incorporar a estas poblaciones en las políticas de
desarrollo de la región.
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CEPAL - SERIE Manuales
N° 1
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